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Revista de estudios histórico-jurídicos

versión impresa ISSN 0716-5455

Rev. estud. hist.-juríd.  n.30 Valparaíso  2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-54552008000100034 

Revista de Estudios Histórico-Jurídicos XXX, 2008, pp. 642 - 645

BIBLIOGRAFÍA

HELLER, Hermann, Europa y el Fascismo [1929] (trad. del alemán por Francisco Javier Conde y estudio preliminar “El fascismo y la crisis política de Europa” a cargo de José Luis Monereo Pérez, Granada, Comares, 2006), lxvi + 142 págs.


Rescata José Luis Monereo Pérez a un jurista universal clásico Hermann Heller y una obra suya publicada en su versión original en alemán Europa und der Fascismus, en Berlín, por Walter de Gruyter, 1929, en un tomo de 137 págs. Heller nació en Teschen el 17 de julio de 1891 y falleció en Madrid el 5 de noviembre de 1933 como resultado de un ataque de corazón, donde se encontraba en una situación prácticamente de exiliado en razón de los acontecimientos desencadenados a partir de ese año en Alemania. En Madrid Heller fue contratado como docente como una iniciativa de diferentes profesores de la propia Universidad Central y del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Monereo sitúa en el epicentro a Antonio de Luna y García (1901-1967), catedrático de Filosofía del Derecho y luego de Derecho internacional público, que pronto abandonaría sus ideas republicanas y progubernamentales, para convertirse a partir de 1937 en un activo quintacolumnista. Invitaba a Heller a Madrid, que abandonaba su país por sus ideas socialdemócratas, pero luego Luna no tuvo el menor empacho de convertirse en el juez depurador de ideas, personas y comportamientos de todo el personal de la Universidad Central de Madrid a partir de 1939. Heller no tuvo tiempo de condenar el nacionalsocialismo y sus excesos por su temprana desaparición, pero sí lo hizo con el fascismo y de una forma clara y contundente. En 1934, ya fallecido, vio la luz otra obra suya, que fue traducida al castellano como Teoría del Estado, y que el propio José Luis Monereo se ha encargado de publicar, también en Comares, Granada en 2004, precedido de un estudio preliminar que titula: “La teoría jurídico-política de Hermann Heller”, que ocupa las págs. ix a xlix de dicha edición. Dicha obra apareció en Leiden con el título Staatslehre, en 1934, reeditándose en la propia Leiden en 1970 y contando con otra edición aparecida en Tubinga en 1983. La traduccón castellana de la Teoría del Estado la llevó a cabo Luis Tobío para Fondo de Cultura Económica en un tomo de 357 págs., y de la misma se han hecho diversas reeds., en concreto en 1947, 1955, 1963, 1971, 1974, 1985, 1987, 1992, 1998 y 2000. En la edición de Comares se indica que se parte de la traducción castellana de Tobío. Manuel Martínez Pedroso (1883-1958) es conocido que hizo diversas traducciones del alemán al castellano, entre ellas la no muy afortunada de El Capital de Carlos Marx. Pedroso tradujo un libro de Hermann Heller, Las ideas políticas contemporáneas, que fue editado por la Labor de Barcelona en 1930 y que ha sido también reeditado por José Luis Monereo en 2004. Nicolás Pérez Serrano (1890-1961) había traducido y publicado en Madrid un pequeño estudio de Heller, Concepto, desarrollo y función de la Ciencia política, que apareció en Madrid en 1933. En Baden-Baden se publicó una obra con varias colaboraciones sobre el pensamiento político y jurídico de Heller, bajo el título Der Soziale Rechtsstaat: Gedächtnisschrift für Hermann Heller 1891-1933, 1984, 759 págs. y años después Albrecht Dehnhard escribió Dimensionen staatlichen Handelns: Staatstheorie in der Tradition Hermann Hellers, Tubinga, 1996, 228 págs.

La presente edición parte de la traducción que hizo en su momento Francisco Javier Conde García (1908-1974), catedrático de Derecho político de la Universidad de Madrid, que tuvo una particular trayectoria y que ha dado lugar a numerosos estudios en los últimos años[1], dos de sus libros también publicados por Comares con estudios preliminares de Jerónimo Molina Cano. Un íntimo amigo de Conde, el catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Granada y luego de Sociología de la Universidad de Madrid, Enrique Gómez Arboleya (1910-1959), hizo su tesis doctoral en Derecho sobre Heller en un ejemplar mecanografiado de 143 hojas, que todavía se conserva en el Archivo Histórico de la Universidad Complutense y que lleva por título Rasgos fundamentales del pensamiento de Hermann Heller, que le sirvió para dar a la imprenta varios trabajos sobre Heller[2].

En Europa y el Fascismo, Heller prodiga sus diferencias con Schmitt, al precisar que: “Carl Schmitt, en Alemania, partiendo del sorelismo francés, de nacionalismo y del catolicismo, ataca en brillantes escritos a la democracia liberal, declara muerto espiritual e históricamente al parlamentarismo y proclama como democracia la dictadura fascista” (p. 22). Schmitt trata de manipular la noción jerárquica del catolicismo presentándola como eje vertebrador del fascismo, sin advertir con claridad que la Non abbiamo bisogno fue una denuncia clara por parte de la autoridad pontificia del fascismo. No obstante, esta encíclica es posterior a la publicación del libro de Heller. Señalaba igualmente Heller las contradicciones del pensamiento de Benito Mussolini, contrastando opiniones suyas anteriores a 1920, contrarias a cualquier forma de Estado, para defender luego otras a favor del Estado. Se detiene también en observar las relaciones entre Mussolini y Vilfredo Pareto. Advierte Heller cómo el fascismo va en contra del Derecho natural y carece de una escala de valores humanos por mucho que la proclamaran sus ideólogos. Las críticas al pensamiento de Giovanni Gentile son clarividentes. Señala los defectos que conlleva precisar que se trata de un estado ético que defiende la moral, cuando en realidad el fascismo fomenta un paganismo politeista. Para Heller, Mussolini “adoptó un catolicismo ficticio, imitado de la Action française” (p. 46). Según H. Heller, “la Iglesia sabe perfectamente lo que significa para ella el abrazo mortal e impetuoso de Mussolini. Mucho mejor aún que los fascistas, sabe el Vaticano que el fascismo y el catolicismo son inconciliables. Mientras se negoció el Pacto de Letrán no cesó ni un momento la polémica del Osservatore Romano contra la idea fascista del Estado” (p. 49). Denuncia todas las arbitrariedades cometidas hasta 1929 por el fascismo italiano y las contradicciones jurídicas en que incurría. El paradigma final lo encuentra en la Carta del lavoro de 21 de abril de 1927, que precisamente se reproduce en apéndice al final del libro, donde queda patente la idea de que las corporaciones van a ser totalmente controladas por el Estado, en el sentido que recoge Heller del discurso parlamentario del 9 de marzo de 1928 del Ministro de Justicia italiano Alfredo Rocco (1875-1935), de que “el Estado corporativo no es el estado en manos de la corporación, sino la corporación en manos del Estado”(p. 133).

No podemos concluir sin poner de relieve que el estudio preliminar de J. L. Monereo está magníficamente elaborado.

 

NOTAS

[1]Ver Reig Tapia, Alberto, Aproximación a la teoría del caudillaje en Francisco Javier Conde, en Revista de Estudios Políticos, 69 (1990), pp. 61-81;         [ Links ] Peláez, Manuel J., Adnotationes in usu disciplinae legis naturae et sociologiae: Enrique Gómez Arboleya y Felipe González Vicén. Apunte sobre Javier Conde, en Infrahistorias e Intrahistorias del Derecho Español del siglo XX: Un paisaje jurídico con treinta figuras (Barcelona, 1995), pp. 63-138;         [ Links ] López García, José Antonio, Estado y Derecho en el franquismo. El nacionalsindicalismo: F. J. Conde y Luis Legaz Lacambra (Madrid, 1996);         [ Links ] Molina Cano, Jerónimo, Javier Conde y Leopoldo Ranke, en Empresas Políticas, año I, Nº 1 (2002), pp. 63-81;         [ Links ] Valero Fernández de Palencia, Ana y Peláez, Manuel J., Francisco Javier Conde García (1908-1974), en Diccionario crítico de juristas españoles, portugueses y latinoamericano (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos) (Zaragoza-Barcelona, 2005), I, pp. 239-241, Nº 232. Se ha de decir que, como es conocido, Javier Conde hizo su tesis doctoral sobre Jean Bodin (1529 ó 1530-1596), que defendió en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid en 1935, bajo el título El pensamiento político de Bodino en un texto mecanografiado de 183 hojas, siendo publicada con el mismo título en el ahde. 12 (1935), pp. 5-96. No obstante, lo mejor sobre Javier Conde es lo escrito por Ana Valero Fernández de Palencia que defendió su tesis doctoral en la Universidad Complutense, dirigida por José Iturmendi Morales, Formas políticas y derecho político según el pensamiento de Francisco Javier Conde García, Madrid, 2004, texto mecanografiado de 507 hojas.

[2]Gómez Arboleya, Enrique, Hermann Heller, en Boletín de la Universidad de Granada, 58 (abril de 1940), pp. 141-182         [ Links ]y 50 (junio de 1940), pp. 305-343; La teoría del Derecho internacional en el pensamiento de Hermann Heller, en Revista Española de Derecho Internacional, 2 (1949) 3, p. 841-892,         [ Links ] luego recogidos en Estudios de Teoría de la Sociedad y del Estado, Madrid, Instituto de Estudios Políticos, 1962, con reed. por parte del Centro de Estudios Constitucionales en 1982. Esta obra va acompañada de un escueto Prólogo de Manuel Fraga Iribarne (pp. 5-6) y de una igualmente reducida semblanza “Enrique Gómez Arboleya (1910-1959)”, que escribió Luis Díez del Corral y Pedruzo (1911-1998). Los trabajos de Gómez Arboleya sobre Heller están recogidos en estos Estudios en pp. 15-124 y 125-183. Para Arboleya a Heller “le faltó tiempo y vida para determinar su doctrina respecto a múltiples puntos concretos; le faltó tiempo y vida para dar la última formulación a lo escrito; y, sin embargo, en lo que queda refulge una tan clara precisión, un análisis tan exacto, una agudeza polémica tan certera y un afán de verdad tan apasionado, que le aseguran un puesto destacado en la teoría política de nuestra época” (p. 124).

Manuel J. Peláez
Universidad de Málaga

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