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Revista de estudios histórico-jurídicos

versión impresa ISSN 0716-5455

Rev. estud. hist.-juríd.  n.31 Valparaíso  2009

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-54552009000100039 

Revista de Estudios Histórico-Jurídicos
XXXI (Valparaíso, Chile, 2009)
[pp. 530 - 531]

BIBLIOGRAFÍA

Molina Cano, Jerónimo, editor de Empresas Políticas, año VIII, Nº 12, primer semestre de 2009 (Murcia, Sociedad de Estudios Políticos de la Región de Murcia y Facultad de Ciencias del Trabajo, Universidad de Murcia), 186 págs.


Acaba de publicarse un nuevo número de Empresas Políticas, revista de muchísimo interés para la Historia del Derecho Público y de la Ciencia Política española, francesa y alemana. Esta última entrega está dedicada a un catedrático de Historia del Derecho Ángel López-Amo y Marín, cuya imagen ocupa la portada de este número y luego se reproduce en el interior un dibujo clásico y muy repetido de López-Amo, sobre una fotografía suya en la época en que era preceptor del entonces príncipe Don Juan Carlos. El interés que despierta López-Amo, fallecido en trágico accidente de circulación en Estados Unidos, va aparejado a que dejó una obra importante pero inconclusa, que hacía esperar mucho de él. Su tesis doctoral fue sobre el pensamiento político de Francesc Eiximenis (c. 1330-1409) y se publicó en el AHDE. 17 (1946), pp. 5-139. No logró salir catedrático en unas oposiciones de Historia del Derecho de 1944, pero pudo ganar la cátedra de Valencia de esta disciplina en 1945, tras quedar vacante por haber conseguido Alfonso García-Gallo y de Diego (1911-1992) la de Historia de las instituciones políticas y civiles de América del doctorado de Derecho y de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid en 1944.

Se publica en este número de Empresas Políticas un informe que debió escribir López-Amo entre 1951 y 1955 para el Ministerio de Justicia español, que llevaba por título "Sobre la Constitución de España" (págs. 19-31). El segundo trabajo que edita la revista murciana es el que reza como "Las dictaduras. Los gobiernos de hecho y el problema de la legitimidad" (págs. 33-43), substraído de la obra quizás más famosa de López-Amo, El poder político y la libertad. Al modesto entender de este recensionador resulta improcedente la republicación de este segundo artículo, ya que dentro del libro quedaba en un conjunto, pero es que aquí se recogen ideas y frases de López-Amo del año 1952 que, en 2009, no favorecen en absoluto su imagen templada: "La democracia era un experimento que no interesaba a la mayoría del país. Ésta seguía creyendo que el gobierno era asunto de pocos, y aun entre las gentes conservadoras que no eran carlistas se miraban con simpatía los gobiernos autoritarios [...]. Cuando la República se descompuso en la oleada revolucionaria que siguió a las elecciones de 1936, fue la nación compacta, entera y guiada por sus jefes y organismos naturales, quien se alzó sin una vacilación. En España, por tanto, no subió al poder un agitador político, revolucionario y nacionalista a la vez. El Alzamiento Nacional no estaba siquiera personificado en un hombre. Fue una rebelión legítima contra un poder de hecho y de derecho injusto, después de haber agotado los medios pacíficos y toda la paciencia, después de que la violencia ejercida desde el poder era absolutamente intolerable. Por cierto que nadie hubiera puesto reparos si cualquier golpe de Estado comunista en un país de Centroeuropa hubiera encontrado la misma resistencia" (p. 42).

Jerónimo Molina Cano, conocedor profundo del pensamiento de Francisco Javier Conde García (1908-1974) y quien, con mejor tino, junto a Ana Valero Fernández de Palencia, lo ha estudiado en los últimos nueve años, le dedica el artículo "El Estado español de Javier Conde" (págs. 45-61). El catedrático de Historia moderna de la Universidad de Murcia Francisco Javier Guillamón, al describir el pensamiento político de López-Amo (págs. 65-69), se centra en su obra La monarquía de la reforma social. Resalta Guillamón que López-Amo "era un historiador del Derecho que terminó siendo un pensador político y para quien una serie de categorías, tales como soberanía, responsabilidad, libertades, comunidad, príncipes, vasallos [...], y especialmente, Estado, las concebía, desde un sentido plenamente histórico, como elementos básicos del derecho político, y todo ello, presidido por un acendrado patriotismo y un no menos hondo sentido religioso que le llevó a ser un experto en doctrina social y política. Su pensamiento confluye en la Monarquía de la reforma social, paradigma de la doctrina social del Estado" (p. 65).

Presenta Armando Zerolo Durán una cierta semejanza entre algunos de los planteamientos de Bertrand de Jouvenel (1903-1987) y Ángel López-Amo, con sus diferencias por la matriz filosófica del primero y la jurídica de López-Amo, quien cita en numerosas ocasiones al pensador galo. José López Medel publica el artículo muy documentado y lleno de recuerdos personales "Luis del Valle, catedrático de Derecho político en Zaragoza" (págs. 79-91). Luis del Valle Pascual (1876-1950) fue un personaje silenciado e incomprendido, que ha sido también estudiado por Jerónimo Molina. Su manual de Derecho político está doctrinalmente bien construido, aunque merecerá opiniones sin duda muy divergentes.

De interés iushistórico público son los artículos de Carmelo Jiménez Segado sobre La nueva ciencia de la política de Voegelin y la paciencia de Kelsen (pp. 101-107); de Dardo Pérez Guilhou, Saavedra Fajardo y la Razón de Estado (pp. 111-118); de José Díaz Nieva, Un jurista de Estado Arturo Enrique Sampay. Una acotación bio-bibliográfica (pp. 131-135) y Álvaro Rodríguez Núñez, Vicente Risco, el pensador del galleguismo (págs. 151-159). La sección bibliográfica está muy conseguida con obras de 2008, con excepción de una antología de textos sobre la Universidad escritos hace cuarenta y un años por el entonces catedrático de Derecho romano de la Universidad de Murcia Jesús Burillo Loshuertos, que ahora publica Rafael Gibert y Sánchez de la Vega.

Felicitamos a Jerónimo Molina por la ingente tarea desarrollada desde esa apacible Universidad mediterránea en la que trabaja con Empresas políticas y con la colección dedicada al Pensamiento jurídico y político conservador español, aunque el presente comentarista pueda estar distante de las ideas que a veces ve reproducidas por escrito. Lo que si está perplejo es por la calidad técnica y el rigor intelectual con que trabaja el doctor Molina, moviéndose con agilidad en alemán, inglés, francés, italiano y portugués. Es la ciencia jurídica la que se enriquece con aportaciones intelectuales como las suyas.

Manuel J. Peláez
Universidad de Málaga
España