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Biological Research

Print version ISSN 0716-9760

Biol. Res. vol.33 n.1 Santiago  2000

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-97602000000100002 

Ciencia y Sociedad

Discurso Chile-CIENCIA 2000

ERIC GOLES CHACC

Presidente CONICYT
Junio 13, 2000
Santiago - Chile

El evento que hoy convoca la Comunidad Científica a través de la Academia Chilena de Ciencias encabezada por su Presidente doctor Enrique Tirapegui donde se originó esta iniciativa hace ya un año, el Comité nacional ICSU presidido por el Dr. Jorge Allende y la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), es testimonio de la voluntad y la necesidad de dar sentido y dirección al desarrollo científico y tecnológico nacional. No se trata de un encuentro más, ni de dejar para los archivos otro documento de política y de buenas intenciones. Hoy es urgente porque, en estas materias el mundo no espera y se requiere apurar el paso ahora mismo. La ciencia y la tecnología inundan los espacios de lo cotidiano, del diario vivir. Hoy más que nunca la ciencia y la tecnología son ineludibles para el debate cultural, las políticas públicas, las ciencias sociales y humanidades; hoy más que ayer la velocidad y la cantidad de la información que recorre el planeta requiere de toda nuestra capacidad para encontrar en ella lo que realmente aporta y produce valor. En todos estos ámbitos, vastos sectores de nuestro tejido social y territorial van quedando peligrosamente atrás. Por todo ello, las acciones y decisiones que tomemos hoy son cruciales para el Chile del nuevo milenio.

Desde esta perspectiva la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica asume la tarea de promover, pensar, encarnar los adecuados liderazgos y desarrollar las herramientas y los financiamientos que permitirán este necesario y urgente desarrollo. Por cierto este esfuerzo requiere de la comunidad aquí reunida, requiere del aporte, la opinión y la creatividad de todos. Requiere la coordinación de diversas instituciones de gobierno, la comunidad científica y tecnológica, la Academia Chilena de Ciencias, las Sociedades Científicas, las Universidades y las Empresas públicas y privadas. Nuestra misión es darle sentido, coherencia y certeza al esfuerzo país anunciado por el Presidente de la República en el sentido de duplicar los aportes del Estado en ciencia y tecnología durante su mandato. Para ello estamos trabajando y necesitamos a la brevedad modernizarnos y crear una nueva Institucionalidad para la institución que presido, acorde con los desafíos y las urgencias del país. Es nuestra voluntad y compromiso cambiar radicalmente la mirada sobre estas materias. No quedarnos en una Institución administradora de fondos concursables, queremos ir más allá, abarcar parte importante del vasto espacio y estructura que el desafío demanda: mirar el país desde su diversidad territorial, mirar el mundo como un espacio de alianzas, flujo de talentos y posibilidades de excelencia, mirar la educación, desde los más pequeños hasta el postgrado como una línea continua de detección, formación de talentos y entusiasmos; mirar las Universidades y las Empresas como parte esencial y sustantiva en este esfuerzo; en síntesis, mirar hacia aquellos que serán los futuros científicos y tecnólogos, creadores de nuevas posibilidades y mundos, los jóvenes de hoy.

UNIVERSIDAD, CIENCIA Y TECNOLOGÍA.

Si hablamos de Ciencia y Tecnología no podemos dejar de referirnos al rol de nuestras Universidades. Estas, en las cuales se encuentra prácticamente la totalidad de nuestros investigadores, tienen una responsabilidad capital. Teniendo en cuenta la velocidad con las que se actualiza y cambia el conocimiento, sobretodo en tecnología y ciencias, debería realizarse un amplio debate sobre las carreras profesionales actualmente existentes, su duración, el mejor modo de entregar conocimientos de insertar a los jóvenes profesionales en el sector productivo y de servicios. También se hace necesario conjugar esfuerzos para definir en ellas programas de investigación estables, de largo plazo, medibles en sus logros y alcances y con la inserción sostenida de jóvenes investigadores. Debemos ver el modo de caminar desde ya en esta dirección, fortaleciendo la infraestructura técnica para crear conocimiento de punta y traspasarlo a los jóvenes estudiantes mediante una acertada relación entre tareas de investigación y docencia superior. Es necesario caminar juntos en un permanente diálogo para recibir la mirada de futuro y la experiencia depositada en aquellos centros de estudios superiores donde con gran esfuerzo se cultiva la búsqueda del conocimiento. Muy en particular, conjuntamente con otros actores, deberíamos abocarnos a la concepción de un programa realista y ambicioso de mayor equipamiento que conjugue diversas instituciones y sea coherente con las posibilidades de competitividad país en materia científica y tecnológica.

POSTGRADO.

Un punto sin duda ineludible en nuestras Universidades es la responsabilidad que estas tienen en la educación de postgrado, muy especialmente doctoral. En la actualidad contamos con un número escaso de doctorados de calidad y escasísimo en materias tecnológicas. Es de crucial importancia cambiar radicalmente esta perspectiva. Hoy en día en el país se gradúan alrededor de 50 doctores por año, cantidad absolutamente insuficiente para cualquier esfuerzo (debemos considerar que países como Brasil gradúa alrededor de 2500 doctores por año, Argentina 400, Mexico, 700). Creemos que apuntar a triplicar esta cifra en los próximos seis años es una apuesta razonable. Para todo esto es absolutamente necesario coordinar los esfuerzos que financian estudios de postgrado. Debemos actuar con parámetros homogéneos y con una política común en esta materia, partiendo al menos de cuatro instituciones: La Agencia de Cooperación Internacional de Chile (AGCI), MIDEPLAN (becas Presidente de la República), MECESUP y CONICYT. Asimismo debemos incentivar la cooperación entre las universidades e involucrar decididamente en este esfuerzo a los institutos del Estado y a las empresas públicas y privadas.

Pero queremos ir más allá, para aquellos estudiantes doctorales nacionales debemos proveer la manera de que participen de lo que sucede en los grandes centros mundiales. Por ello, como ya sucede de manera aislada en algunos programas nacionales, debemos dar las facilidades para que estos tengan estadías de mediana duración durante el desarrollo de sus investigaciones en centros extranjeros de excelencia.

Si deseamos insertarnos en el mundo con celeridad y cambiar decididamente el tamaño de nuestra comunidad científica y la calidad de nuestras investigaciones, ideas y productos que entregamos a la economía global, no basta sólo con los jóvenes del país, debemos abrirnos al intercambio científico-tecnológico, y contar con un sistema de becas para estudiantes extranjeros que permita hacer con los países de la región un solo frente de talento. Para hacer realidad estas y otras aspiraciones debemos obviamente dar dignidad a los estudiantes, otorgar becas y facilidades de base para que realicen sus estudios en condiciones adecuadas. En este sentido, es nuestra intención duplicar las becas doctorales el próximo año, dotándolas de un financiamiento de 12 meses para cada una de ellas. Asimismo, estimularemos la formación de postgrados en el extranjero a partir de una visión integral que unifique nuestros esfuerzos y les dé coherencia nacional, resguardando la posterior inserción laboral de estos talentos en el crecimiento del país.

Empresa, Ciencia y Tecnología. El aumento significativo propuesto por el Presidente de la República en C&T no es posible sin el concurso de la empresa nacional. El gasto actual en C&T de este sector es del orden del 20%. Debemos modificar esta proporción y esto es una tarea crucial aunque particularmente difícil. Poco sacamos con tener más doctores, con cambiar el modo de formar profesionales, si este capital humano altamente calificado no tiene su lugar, además de en nuestras universidades, en la empresa. Por ello es vital, conjuntamente con el ministerio de economía, con nuestro programa FONDEF y otras instituciones pertinentes, crear los mecanismos que permitan la inserción de inteligencia en las empresas, la posibilidad de que jóvenes profesionales puedan emprender aventuras empresariales en materia científico-tecnológica. Debemos cambiar la cultura actual, debemos, por diversos medios, demostrar que el talento puesto en el sector empresarial es un capital que permite dar un vuelco, crear más riqueza y competir en los mercados internacionales.

REGIONES, CIENCIA Y TECNOLOGÍA.

Nuestra diversidad territorial es una riqueza que debemos aprovechar no solo por sus recursos naturales, sino también por la particular manera en que, en las diversas regiones, puede y debe brotar el talento en temas de ciencia y tecnología. Por ello, desde que asumí la Presidencia de CONICYT, nos encontramos elaborando un plan de desarrollo científico y tecnológico regional que entregue una oportunidad seria a la región de destacarse, que le permita a futuro aportar al desarrollo de la C&T en el ámbito local, nacional e internacional. Una apuesta regional involucra decisiones que deben ser tomadas en la región, aporte de recursos propios que muestren voluntad de desarrollo en este ámbito, recursos que desde CONICYT incrementaremos, tanto en lo material como colaborando en la concepción de proyectos que tengan la ambición de mundo que haga la diferencia. Estoy convencido que una buena oferta, una aventura de envergadura siempre se abre paso. En este espíritu nos reunimos, con el decidido aporte de la SUBDERE, con las autoridades de los gobiernos regionales y de las universidades de las primeras cuatro regiones. Antes de fines de Agosto nos habremos reunido con las restantes. Esperamos entonces comenzar el próximo año decididamente esta tarea conjunta para crear los espacios para la formación de especialistas, la inserción de los mismos y la consolidación de grupos de calidad internacional en temas de C&T en regiones. Soñemos entonces, miremos lejos para ver un país con nuevos polos regionales de excelencia, que los hijos de nuestros hijos tengan una nueva elección para desarrollarse en este largo país.

CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

Como hemos dicho en otras ocasiones, las Ciencias Sociales y las Humanidades son vitales para hacer sociedad, y dar sentido a los avances del conocimiento, a la sociedad de la información y sus tecnologías, al debate país, a las políticas públicas y las diversas decisiones del Estado. Por ello ya estamos dando forma a un plan de desarrollo que conjugue estas necesidades. Esperamos a partir del próximo año y con la colaboración de diversos ministerios comenzar una acción decidida en la consolidación y desarrollo de una masa crítica, que permita potenciar la investigación y formación de estas necesarias e importantes disciplinas tanto entre los cuerpos académicos y de investigación existentes como entre los jóvenes.

Ciencia Tecnología y Sociedad. Una sociedad informada en materias de ciencia y tecnología incide hoy directamente en mayores espacios de libertad y de ejercicio de la ciudadanía. Nuestra manera de ver, pensar, soñar y hacer país ya no es ajena a los avances de la informática, las matemáticas, la biología, la física o la astronomía por nombrar algunas disciplinas. Todas ellas nos sitúan, en relación al mundo físico y virtual, a la sociedad, al territorio, continente y universo. Por ello, desde Conicyt, queremos poner este bagaje al alcance de la sociedad, aportar con la divulgación en estos temas, comenzando por la educación básica y media en ciencias y tecnología, con el fin de terminar con el gran analfabetismo funcional en estas materias. Para esto fortaleceremos el Programa EXPLORA y ya en octubre próximo durante la celebración de «La semana anual de la Ciencia» contaremos con la participación de varias centenas de científicos y tecnólogos visitando las escuelas del país.

También, desarrollaremos, conjuntamente con las regiones espacios permanentes de interacción científica tecnológica para la educación no formal.

Durante el próximo año esperamos recibir y realizar en Chile el Congreso de la red de popularización de la ciencia de América Latina y el Caribe. Y consolidar el portal interactivo de la ciencia y la tecnología en internet, pionero en Hispanoamérica, relacionándolo con otros países del cono sur. En los próximos seis años es nuestra intención que ningún joven y maestro del país sea ajeno a la difusión aportada por estas iniciativas.

LOS FONDOS USUALES DE CONICYT

En cuanto al los fondos clásicos de CONICYT , claramente éstos deberán consolidar su calidad y adecuar la misma con una gestión y administración coherente con los desafíos expuestos. Como es de conocimiento de todos los científicos y tecnólogos, estos fondos son hoy en día insuficientes. Deben crecer de manera coherente con la tarea global. Esperamos, desde el próximo año, aumentar los recursos de modo de financiar más proyectos regulares del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT). Proyectos que son de crucial importancia para desarrollar el abanico de investigaciones de calidad del país en todas las disciplinas científico-tecnológicas teniendo como una única prioridad la calidad de la oferta medida por pares. Pero también, conjuntamente con esta libertad basada sólo en la calidad debemos como país y como comunidad científica aportar a la definición de prioridades que permitan el crecimiento de nuestras posibilidades de país. En este contexto y relación con la empresa se sitúa el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF). Queremos dar mayor impacto a sus proyectos exitosos, aumentar su incidencia en la formación de tecnólogos, acercarnos a trabajar con las iniciativas del ministerio de economía y la empresa. Deseamos, a través de este fondo, seguir también recuperando e incentivando el talento de todo el país.

RELACIONES INTERNACIONALES

Las relaciones internacionales en el mundo de hoy son de vital importancia. Desde nuestra óptica particular no se trata de continuar acumulando interesantes acuerdos sin financiamiento real o asistiendo a diversos foros internacionales donde muchas veces no tenemos mucho que decir e incluso poco que escuchar. Seamos realistas, se requiere una política ágil, concreta e inmediata en estas materias. Si nos interesa la astronomía y firmamos acuerdos de Estado debemos hacerlo pensando el tema en su globalidad y en la vital importancia futura que para nuestro país tiene este tema en el marco de una inserción regional. Si deseamos progresar en materias de C&T miremos nuestra región, desarrollemos lo que sea necesario con nuestros pares latinoamericanos, particularmente con Brasil, Argentina y México. Coordinémonos con estos países para tener bases comunes de evaluación, criterios de calidad en programas doctorales y difusión científico tecnológica. Apuntemos decididamente a una región de libre circulación de talentos. En cuanto a los países desarrollados, fundamentalmente la Unión Europea y luego América del Norte, veámoslo con la óptica de las experiencias exitosas de muchos de nuestros colegas científicos y tecnólogos, desarrollemos proyectos horizontales, viables y que sobretodo respondan a los intereses de ambas partes de manera equitativa.

CENTROS DE EXCELENCIA.

En este esquema, debemos también articular los Centros de Excelencia. Estos tienen como misión principal ser referentes mundiales en ciertos temas específicos, hacer que el mundo de la ciencia pase por Chile. Pero esta ambiciosa e importante tarea no es suficiente, también el mundo que traen y crean estos Centros debe incidir directamente en la formación de jóvenes científicos. Para ello, debe existir una clara interacción de éstos con las Universidades a nivel de la formación de postgrado y muy particularmente doctoral. Estos Centros no están destinados a suplantar otros esfuerzos o instituciones, su papel, es potenciar grupos de mediano tamaño, donde cada uno de sus participantes son de reconocida calidad, de modo que el producto científico y tecnológico sea más que la suma de las partes, y que esto aporte a la formación y a las necesidades del país. Más aún deben convertirse en pilares de investigación y formación de talento latinoamericano. Justamente, por la importancia de la apuesta, el seguimiento de los mismos debe hacerse al mejor nivel e independencia posible y si deseamos que el impacto sea mundial, deberemos medirlos sistemáticamente con esos parámetros.

Termino entonces reiterando que el desafío propuesto por el Presidente de la República en el sentido de doblar el aporte en C&T para potenciar su desarrollo, nos compromete a todos, no es sólo tarea de CONICYT o de unas becas más. Debemos actuar coherentemente con todos los actores aquí presentes, Universidades, científicos, tecnólogos, organismos del Estado, Academia, Sociedades Científicas, Comunidad Internacional, empresas, estudiantes, maestros. La tarea es vasta y difícil. Para abordarda de manera seria y coherente, es que daremos los primeros pasos y lineamientos a lo largo de estos tres días en este gran evento que hemos llamado CHILE/CIENCIA2000. Es nuestra oportunidad darle sentido al esfuerzo del Estado y ser responsables frente al desafío. Con esperanza y entusiamo nosotros lo anfitriones, la Academia Chilena de Ciencias, el Comité Nacional ICSU y CONICYT les damos la bienvenida. Muchas gracias.

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