SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.35 issue1FONDECYT Decreases Research Projects in Biological SciencesOn living beings and metaphysical options author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

Share


Biological Research

Print version ISSN 0716-9760

Biol. Res. vol.35 no.1 Santiago  2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-97602002000100002 

Capital Humano en Ciencias


En los últimos años las universidades chilenas han generado un contingente relativamente numeroso de personas con estudios de post-grado. Entre 1996 y 1999 egresaron 84 personas con grado de Doctor y 166 personas con grado de Magister en el área de las Ciencias Naturales y Matemáticas. Aunque reconocidamente insuficiente, este capital humano representa la inversión que está haciendo nuestro país para que el nivel de la ciencia que se hace en Chile se mantenga a un nivel razonable dentro del concierto internacional y se creen los cuadros de relevo en estas áreas. Sin embargo es preocupante que la mayor parte del contingente que sale al extranjero con el propósito de hacer entrenamiento de post-grado, tenga que continuar su carrera fuera del país. Lo que es peor aún, algunos, desalentados por el futuro incierto deciden abandonar la carrera científica y dedicarse a otras actividades perdiéndose definitivamente la inversión que el país hizo en estas personas. Entre las causas que motivan esta fuga, claramente la más importante es la falta de puestos debidamente remunerados que permitan el desarrollo pleno de una carrera académica.

En la reunión "Chile Ciencia 2000" efectuado en junio de ese año aquí en Santiago, el presidente de CONICYT, el Sr. Eric Goles, dijo que es absolutamente insuficiente que se gradúen 50 doctores por año, y que en beneficio de la investigación científica nacional, se debería apuntar a triplicar ese número en los próximos seis años, de modo de "cambiar decididamente el tamaño de nuestra comunidad científica" (Goles E, 2000), opinión que probablemente es compartida por los científicos de nuestra comunidad. El tamaño de la comunidad científica no sólo es importante por el beneficio que trae la incorporación de más científicos a la investigación en ciencia sino también por la relación que tiene hacer ciencia de buen nivel con el desarrollo socioeconómico del país. En un artículo titulado "Ciencia en Chile y el Programa Milenio" (Valdés G. 2000), el Senador don Gabriel Valdés concluye que el estado de desarrollo socioeconómico de los países se encuentra directamente relacionado con la incorporación del componente intelectual a la actividad económica.

La realidad en estos momentos es que la inversión que hace nuestro país en generar científicos de alto nivel, que potencialmente podrían hacer un aporte en relación con el desarrollo de nuestro país, no produce el retorno deseado ya que no se verifica la deseada "inserción laboral de estos talentos en el crecimiento del país", que menciona el presidente del CONICYT en su discurso. En la práctica éstos terminan su preparación y en su gran mayoría no logran incorporarse a Instituciones de Educación Superior Públicas o Privadas o a la Industria y pasan a constituir un producto exportable sin beneficio directo para nuestra sociedad.

Conjuntamente con la generación de este capital humano altamente calificado, se deben crear las condiciones para que los graduados que salen al extranjero a "participar de lo que sucede en los grandes centros mundiales", puedan retornar y establecer sus laboratorios o integrarse a los laboratorios de investigación que están haciendo ciencia en nuestro país, en las Universidades, en Institutos que funcionan dentro de ellas o en Centros de Investigación Públicos y Privados, que no dependen de la Universidades.

Últimamente se han generado una serie de iniciativas tendientes a potenciar la investigación en Chile, como los proyectos FONDEF y los proyectos FONDAP, financiados por FONDECYT, las Cátedras Presidenciales, creadas por una iniciativa gubernamental durante el gobierno del Sr. Eduardo Frei y últimamente la Iniciativa Milenio, financiado con aportes de MIDEPLAN y del Banco Mundial, puesta en marcha también por la gestión del gobierno anterior Estas iniciativas constituyen un gran aporte al desarrollo de la ciencia, pero no es menos cierto que el éxito de ellas depende de la participación de los jóvenes científicos que se involucran en estos proyectos, ya sea como parte de su entrenamiento de post-grado o como investigadores asociados. Estos proyectos constituyen un ejemplo de cómo es posible incorporar activamente a los jóvenes egresados de los programas de postgrado a la comunidad científica nacional con el consecuente beneficio para nuestro país. Sin embargo estas iniciativas no son suficientes, pues en su conjunto estas pueden dar cabida sólo a unos pocos científicos jóvenes, por lo tanto es imprescindible generar nuevas instancias que permitan recuperar este capital humano. La creación de una carrera de investigador asociada a los proyectos regulares financiados por CONICYT constituiría una instancia alternativa para dar cabida a los jóvenes científicos. Los fondos concursables de los proyectos FONDECYT podrían contemplar un ítem que permitiera financiar la incorporación de ellos a la comunidad científica local mientras surgen puestos de trabajo en el ámbito de la Educación Superior o en la Empresa. La incorporación de los egresados a los proyectos regulares constituiría un gran beneficio para la investigación y la productividad científica nacional y sería un incentivo para los nuevos postulantes a los programas de post-grado que no ven un horizonte claro en la carrera científica en nuestro medio. Los fondos para investigación que entrega el FONDECYT sufren de una extrema rigidez, y no permiten al investigador principal contratar a una persona que pueda dedicarse tiempo completo a la investigación, causando un grave perjuicio a la investigación científica nacional. Actualmente hay 897 proyectos del concurso regular de FONDECYT en desarrollo, de modo que si se implementara un mecanismo como éste, por ejemplo en el 50 % de los proyectos, en los laboratorios que hayan alcanzado una cierto equipamiento, y estos contrataran a un investigador, podrían incorporarse alrededor de 500 personas que participarían activamente en nuestro quehacer científico.

Del mismo modo se podría generar un programa dirigido a incorporar a científicos que se encuentren en condiciones de realizar investigación de manera independiente, a través del cual el investigador pueda obtener el financiamiento necesario para establecer un laboratorio de investigación en alguna institución o empresa que le provea de espacio físico e infraestructura. Esta es una practica que funciona usualmente en países que son potencias mundiales en investigación científica, en los cuales el investigador concursa por fondos que le financian un porcentaje alto de su salario y los insumos necesarios para desarrollar su proyecto

La autoridad pertinente debe tomar medidas tendientes a recuperar la inversión que se hace en estos jóvenes. Nuestro país no puede desperdiciar recursos, convirtiendo a jóvenes con estudios de post-grado en un producto exportable.


RICARDO DELGADO A.
Fac. de Ciencias U. De Chile - Instituto Milenio CBB, Chile.

REFERENCIAS:

Goles E. (2000). Ciencia y Sociedad. Discurso Chile-CIENCIA 2000 Biol. Res. 23 (1): xii-xvii.         [ Links ]
Valdés G. (2000). Ciencia y Sociedad. La Ciencia en Chile y el Programa Milenio. Biol. Res. 34 (1): xiv-xviii         [ Links ]


AGRADECIMIENTOS

Agradezco al Dr. D. Wolf, al Dr. J. Bacigalupo, al Dr. R. Latorre, al Dr. P. Zapata y al Dr. B. Morales por sus comentarios.

Creative Commons License All the contents of this journal, except where otherwise noted, is licensed under a Creative Commons Attribution License