SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.18 número2EVIDENCIAS ANATÓMICAS DEL ÁREA DE COBERTURA DE ELECTRODOS ESPECIALES TEMPORALES EN ELECTROENCEFALOGRAFÍA CANINARAMO COMUNICANTE ENTRE LOS NERVIOS MUSCULOCUTÁNEO Y MEDIANO EN EL HOMBRE índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista chilena de anatomía

versión impresa ISSN 0716-9868

Rev. chil. anat. v.18 n.2 Temuco  2000

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-98682000000200013 

CONSIDERACIONES ANATÓMICAS SOBRE LA ANASTOMOSIS ARTERIAL 
RECTO-SIGMOÍDEA

ANATOMICAL CONSIDERATIONS OF THE RECTO-SIGMOIDE ARTERIAL  ANASTOMOSIS

Rodrigues, C. F. S.
Alves, A. M.
Olave, E.
Gabrielli, C.

 

RODRIGUES, C. F. S.; ALVES, A. M.; OLAVE, E. & GABRIELLI, C. Consideraciones anatómicas sobre la anastomosis arterial recto-sigmoídea. Rev. Chil. Anat., 18(2):297-300, 2000.

RESUMEN: El conocimiento de la circulación colateral abdominal es importante en las cirugías de la región. Con la finalidad de esclarecer la capacidad de flujo de la anastomosis recto-sigmoídea, su localización y las eventuales variaciones anatómicas, estudiamos las arterias componentes de ella en 43 cadáveres de individuos adultos, brasileños, a los que se inyectó una mezcla de alginato con agua y teñida de tal manera de visualizar su recorrido.

Los resultados obtenidos mostraron que la anastomosis recto-sigmoídea está presente en 86,1% del total de casos; se observó permeable en 70,3% y se presentó sin permeabilidad en 29,7%. Estos datos permiten asegurar que esta anastomosis está presente y es funcional en más de la mitad de los casos.

PALABRAS CLAVE: 1. Anatomía; 2. Arterias; 3. Arteria mesentérica inferior; 4. Arteria rectal superior; 5. Arteria sigmoida. INTRODUCCIÓN

Durante las extirpaciones de partes del colon sigmoides, del recto o de ambos, es fundamental tener el conocimiento de la circulación colateral existente en la región. En esta área existe una importante anastomosis entre la última de las arterias sigmoídeas y la arteria rectal superior, conocida también como anastomosis rectosigmoídea, anastomosis sigmoídea ima o anastomosis de SUDECK (MERZ, 1950; TESTUT & LATARJET, 1960; ALVES, 1965; HOLLINSHEAD, 1966; WOODBURNE, 1984; GARDNER et al., 1988; LATARJET & RUIZ-LIARD, 1993). La literatura es controvertida en relación a su importancia funcional y quirúrgica, por lo que, basados en esta premisa, intentamos verificar la existencia y el grado de permeabilidad de esa formación vascular.

La arteria mesentérica inferior fue ligada en dos puntos, por encima del origen de la arteria cólica izquierda y por debajo de la última rama sigmoídea. La arteria cólica

MATERIAL Y MÉTODO

Se utilizaron 43 cadáveres de individuos adultos, brasileños, de ambos sexos, fallecidos por diversas causas y conservados en los Laboratorios del Departamento de Morfología de la Universidad Federal de Alagoas, Brasil. Primeramente, se realizó una incisión vertical en la pared anterolateral del abdomen a nivel de la línea mediana y una incisión horizontal por debajo de la cicatriz umbilical, completando una abertura cruciforme. Luego, se reclinaron las asas intestinales superiormente, se seccionó el peritoneo parietal posterior y se disecaron las arterias mesentérica inferior, cólica izquierda y rectal superior.

La arteria mesentérica inferior fue ligada en dos puntos, por encima del origen de la arteria cólica izquierda y por debajo de la última rama sigmoídea. La arteria cólica izquierda se ligó próximo a su origen. Enseguida se introdujo la cánula por encima del origen de la arteria cólica izquierda y utilizando una jeringa de 20 ml, se inyectó una mezcla de alginato, colorante y agua en la proporción de 5gr, 1 ml y 10 ml, respectivamente.

Después de 24 horas, necesarias para la solidificación de la mezcla, se complementó la disección observando la existencia y la permeabilidad de la anastomosis, lo que fue constatado por la observación de la sustancia coloreada en el interior de las arterias mesentérica inferior, sigmoídeas y rectal superior. Luego, se fotografiaron las regiones disecadas.

RESULTADOS

De los 43 casos observados en este estudio, 37 (86,1%) presentaron una anastomosis entre la última arteria sigmoídea y la primera rama de la arteria rectal superior - anastomosis rectosigmoídea (Fig. 1).


Figs. 1 y 2. 1. Arteria mesentérica inferior; 2. Arteria rectal superior; 3. Arterias sigmoídeas; 4. Anastomosis recto-sigmoídeas; 5. Arteria ilíaca común derecha; 6. Vena cava inferior.

En 6 casos (13,9% del total) no hubo anastomosis. Un hecho interesante observado en estos casos es que en 3 casos la arteria rectal superior se presentó doble y en un caso esta arteria emitió bien próximo de su origen una rama de dirección descendente.

En 26 casos (70,3% en que hubo anastomosis) observamos permeabilidad total de la sustancia inyectada. En estos casos, los vasos que componían la anastomosis permitían una fácil penetración de la sustancia, haciendo con que esta pudiese pasar a través de la última arteria sigmoídea y a través de la anastomosis rectosigmoídea, alcanzar a la arteria rectal superior (Fig.1).

La obstrucción simulada en este trabajo fue hecha a través de la ligadura de la arteria mesentérica inferior, poco después del origen de la última arteria sigmoídea.

En 11 casos (29,7%), a pesar de presentar la anastomosis, no hubo penetración completa de la sustancia. Los vasos eran muy finos y la mezcla no transcurrió más que algunos centímetros a partir del punto en la cual fue inyectada.

DISCUSIÓN

Los procedimientos quirúrgicos requieren de un acabado conocimiento de los padrones vasculares, evitando así que sucedan complicaciones. Durante mucho tiempo se consideró que la arteria sigmoídea inferior no se anastomosaba con la rectal superior o sus ramas, excepto en el lugar de su origen común. En 1907, SUDECK describió un "punto crítico" en esta arteria, exactamente sobre su estrechamiento, estableciéndolo como el lugar más apropiado para su ligadura, permitiendo mantener una adecuada irrigación a la unión del sigmoide con el recto después de las resecciones rectales. Sin embargo, la importancia de este "punto crítico" ha disminuído (NETTER, 1983).

Es de opinión general que la circulación colateral recto-sigmoídea es eficiente cuando se realizan prácticas quirúrgicas relacionadas con el lado izquierdo del colon, sigmoides y recto, situación demostrada en este trabajo, ya que en el 60,5% de los casos la mencionada anastomosis presentó vasos que permitieron la penetración de la sustancia inyectada, sugiriendo una anastomosis funcionalmente activa.

Nuestros resultados son concordantes con los relatos de HOLLINSHEAD (1966), cuando relata que en las prácticas quirúrgicas del colon sigmoides y recto, se debe realizar una ligadura por sobre el origen de la última arteria sigmoídea útil y no por debajo de ella, para que la sangre pueda transcurrir desde la arteria marginal hasta la arteria rectal superior, proporcionando al recto una irrigación adecuada. MORGAN & GRIFFITHS (1959) demostraron que una arteria marginal intacta resulta adecuada para mantener todo el colon bien vascularizado aunque se haya ligado la arteria mesentérica inferior en su origen aórtico. Después de inyectar una sustancia dentro de la arteria mesentérica superior, se puede observar que la arteria marginal es funcional en toda su longitud, aún cuando se hayan ligado todas las ramas terminales de la arteria mesentérica inferior.

A pesar de haber observado un porcentaje en que la anastomosis se mostró ineficiente, discordamos de ALVES (1965) cuando afirma que "la anastomosis de la arteria sigmoídea y rectal superior se realiza por un vaso tan fino que se torna insuficiente para asegurar la nutrición de la porción terminal del colon sigmoides en la extirpación quirúrgica del recto", ya que, en más de la mitad de los casos de nuestra serie, la anastomosis permitió el paso de la sustancia inyectada. Sin embargo, concordamos con HEALEY (1972) cuando señala que en algunos individuos esta anastomosis es inadecuada, ya que a pesar de estar presente en un porcentaje alto (86,1%), en algunos casos (25,6%) pudimos apreciar que sus vasos eran muy finos no permitiendo un flujo adecuado. Esta aseveración concuerda también con WILLIAMS et al. (1995) que describieron que la continuidad de la arteria marginal es raramente interrumpida, aún próxima de la unión sigmoídeo-rectal, donde las anastomosis son a veces, por vasos bastante finos, omitidos durante las disecciones.

En 1976, SIEROCINSKI estudió una serie de 100 disecciones y observó una constante anastomosis entre la última arteria sigmoídea y la arteria rectal superior, coincidente con NETTER (1983) quien señaló que en la mayoría de los casos las arterias sigmoídeas se comunican distalmente con las ramas recto-sigmoídeas de la arteria rectal superior. Sin embargo, las anastomosis en todo el intestino grueso y la inspección cuidadosa de la arquitectura vascular debe recomendarse antes de desconectar cualquier vaso mayor.

Cuando esta unión arterial es de vasos adecuados permite un flujo importante, pudiendo mantener una buena irrigación de la porción terminal del colon sigmoides y recto.

Las descripciones de TESTUT & LATARJET señalan que la unión del arco más inferior con el territorio de la arteria rectal superior se hace por una rama a la cual se le menciona como arteria sigmoídea inferior o arteria sigmoídea ima. Esta rama anastomótica constante es de calibre y disposición variable. Se agrega que esta zona anastomótica no parece merecer toda la importancia que le es atribuída. También WOODBURNE (1984) describió que la rama descendente de la arteria sigmoídea más inferior tiene solamente una pequeña o ninguna anastomosis con la arteria rectal superior. Por su parte, GARDNER et al. (1988) relataron que la anastomosis extramural entre la última rama sigmoídea y la arteria rectal superior es frecuentemente pobre, sin embargo, en el interior de las paredes del intestino puede ser adecuada.

Siempre que fuese necesario ligar la arteria mesen-térica inferior, deben ser realizada proximal al "punto crítico" de SUDECK para que la sangre pueda, a través de la anastomosis rectosigmoídea, alcanzar la arteria rectal superior. Sin embargo, el cirujano debe tener en mente que esta anastomosis puede no existir o ser insuficiente para asegurar una buena irrigación al recto, debido a que en ocasiones sus vasos son de pequeño calibre.

Los datos obtenidos debieran ser considerados en las cirugías de resección del recto con descenso del colon hasta el ano, anastomosis colon-rectal y en las resecciones parciales del colon sigmoides y recto.

SUMMARY: An achieved knowledge on the abdominal colateral circulation it is necessary to perform any surgery on this region.With this object in mind the arteries of 43 corpses belonging to male brazilian adults, were studied to stablish flow capacity at the sigmoideal - rectum anastomosis, their localization and the eventual anatomical variations presented here. An injection of an aqueous mixture of alginate and a stain were employed to visualize their path. Our results detected the presence of a sigmoideal-rectum anastomosis in 86.1% of total cases. In 70.3% of them was permeable and without permeability in the 29.7% of the total cases. This fact allow us to assume the presence of a functional anastomosis in more than a half of the total cases examined.

KEY WORDS. 1. Anatomy; 2. Arteries; 3. Inferior mesenteric artery; 4. Superior rectal artery; 5. Sigmoid artery. * Universidade Federal de Alagoas, Brasil.
** Facultad de Medicina, Universidad de La Frontera, Chile.
*** Universidade Federal de Santa Catarina, Brasil.

Dirección para correspondencia:
Prof. Dr. Celio F. de Sousa Rodrigues
Departamento de Morfologia
Universidade Federal de Alagoas
Maceió
BRASIL

Email: celio@sunnet.com.br

Recibido : 12-04-2000
Aceptado: 28-09-2000

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ALVES, E. Anatomia descritiva. Rio de Janeiro, Atheneu, 1965. pp 590-2.         [ Links ]

GARDNER, E.; GRAY, D. J. & O'RAHILLY, R. Anatomia. Estudo regional do corpo humano. 4a ed. Rio de Janeiro, Guanabara Koogan, 1988. pp 380, 408.         [ Links ]

GOSS, Ch.M. Gray Anatomia. 29a ed. Rio de Janeiro, Guanabara Koogan, 1977. p 524.         [ Links ]

HEALEY, J. & SEYBOLD, W. Anatomía clínica. México, Interamericana, 1972. p. 184.         [ Links ]

HOLLINSHEAD, W. H. Anatomia humana. Rosario, La Médica, 1966. pp 118, 128-30.         [ Links ]

LATARJET, A. & RUIZ LIARD, A. Anatomía humana. São Paulo, Panamericana, 1993. V. 2. pp 1591-9, 1603-5.         [ Links ]

MERZ, H. Schémas d'anatomie topographique. Paris, Doin et Cie, 1950. pp 79-80.         [ Links ]

MORGAN, C. & GRIFFITHS, J. High ligation of the inferior mesenteric artery during operations for carcinoma of the distal colon and rectum. Surg. Gynec. Obstet., 108:641, 1959.         [ Links ]

NETTER, F. Colección Ciba de Ilustraciones Médicas. Sistema Digestivo. Barcelona, Salvat, 1983. V. III. Parte 2, pp 69-70.         [ Links ]

SIEROCINSKI, W. Anastomoses of the arteries supplying the descending and sigmoid colon in man. Folia Morphol., 35:467-79, 1976         [ Links ]

SOBOTTA, J. Atlas de anatomia humana. 19. ed. Rio de Janeiro, Guanabara Koogan, 1993. V. 2. p 171.         [ Links ]

SPALTEHOLZ, W. Atlas de anatomia humana. Barcelona, Grafos, 1975. Pg. 526-7.         [ Links ]

SUDECK, P. apud NETTER, F. (1907) op cit. Colección Ciba de Ilustraciones Médicas. Sistema Digestivo. Barcelona, Salvat, 1983. V. III, Parte 2. pp 69-70.         [ Links ]

TESTUT, L. & LATARJET, A. Tratado de anatomia humana. Barcelona, Salvat, 1960. pp 382-93.         [ Links ]

WOODBURNE, R. Anatomia humana. 6. ed. Rio de Janeiro, Guanabara Koogan, 1984. pp 346-47.         [ Links ]

WILLIAMS, P.; WARWICK, R.; DYSON, M. & BANNISTER, L. Gray anatomia. 37. ed. Rio de Janeiro, Guanabara Koogan, 1995. V. 1. p 725.         [ Links ]

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons