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Gayana. Botánica

versión impresa ISSN 0016-5301versión On-line ISSN 0717-6643

Gayana Bot. v.64 n.1 Concepción jun. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-66432007000100010 

 

Gayana Bot. 64(1): 98-109, 2007

ARTICULOS REGULARES


Estado de conservación de Eulychnia iquiquensis (Schumann) Britton et rose (Cactaceae) en el extremo norte de Chile

Conservations status of Eulychnia iquiquensis (Schumann) Britton et rose (Cactaceae) in the northernmost Chile

Raquel Pinto

Dalmacia 3251, Iquique, Chile. raquelpinto@vtr.net


RESUMEN

Se da a conocer el estado actual de las poblaciones de Eulychnia iquiquensis (Cactaceae) en las serranías costeras del extremo norte de Chile. Se registraron diez ecosistemas de niebla con presencia de esta especie, cinco de ellos con ejemplares vivos. Actualmente éstos se distribuyen en el acantilado costero entre 18º 38'S - 70º 20'W y 21º 23'S - 70º 03'W, entre los 600 y 1.000 m de altitud. Se analizan aspectos morfológicos y fenológicos, así como el tamaño poblacional, densidad, estructura de talla y estado de conservación de cada una de las poblaciones. Se registraron individuos vivos en todas las edades desde 0,05 a 10 m de alto con un promedio de 2,2 m de alto. En general el número poblacional no es mayor de 20 ejemplares vivos por ecosistema, alcanzando densidades menores a 1 ind.vivo/ha. Una excepción a esto ocurre en el ecosistema de Chipana (21º15'S) que corresponde al límite sur de la zona estudiada, donde se estimó en 3.000 ejemplares vivos con densidades promedio de 15 ind.vivos/ha. En general, las poblaciones vivas de E. iquiquensis en la zona presentan un alto porcentaje de individuos muertos en pie: Camaraca (93%), Punta Gruesa (45%), Patache (42%) y Chipana (66%). Los antecedentes aquí aportados son suficientes para confirmar la categoría En Peligro para esta especie en la zona norte del país, donde existen poblaciones En Peligro Crítico como en Camaraca y Pta. Madrid y poblaciones con todos los individuos muertos como en Junín, Iquique y Pabellón de Pica.

Palabras claves: Poblaciones, Eulychnia iquiquensis, ecosistemas de niebla costeros, Arica, Iquique, norte de Chile.


ABSTRACT

This study shows the localization, distribution and conservation status of E. iquiquensis along the northernmost coast of Chile. Living populations of E. iquiquensis are present only in five of the ten fog ecosystems registered, between 18º 38'S - 70º 20'W and 21º 23'S - 70º 03'W, among 600 and 1000 m altitude. We describe demographic, phenological and morphological aspects. No more than 20 individuals are still alive in each locality, with density of less than 1 ind/ha. Exception to that occur in Chipana (21º15'S) that correspond to the southernmost study area with 3.000 cacti estimate and 5 ind/ha. E. iquiquensis present a high mortality in northern Chile as in Camaraca (93%), Punta Gruesa (45%), Patache (42%) and Chipana (66%). The background here exposed are enough to comfirm this species as Endangered, where the northernmost population at Camaraca and Pta. Madrid are in Critically Endangered and at Junin, Iquique and Pabellon de Pica no alive individual were registered.

Keywords: Population, Eulychnia iquiquensis, coastal fog ecosystems, Arica, Iquique, northern Chile.


 

INTRODUCCION

La serranía costera del extremo norte de Chile forma parte del desierto de Atacama. Esta zona ha sido catalogada por algunos autores como una zona con ausencia de formación de lomas, con una diversidad específica extremadamente baja y como una efectiva barrera de dispersión de especies (Rundel & Dillon 1998, Rundel et al. 1991, Dillon & Rundel 1990). Los primeros registros de vegetación en la zona datan de principios del siglo pasado (Johnston 1929). Sólo recientemente se han descrito los ecosistemas de niebla costeros de la zona (Muñoz et al. 2001, Pinto 1999, Pinto & Kirberg 2005, Pinto et al. 2006). Estos se ubican en sectores aislados, en general sin acceso vehicular y separados por grandes extensiones de desierto absoluto. Esta vegetación responde a eventos ENSO dependiendo del grado de intensidad del fenómeno y de la época del año en que se produzcan las lluvias. Así por ejemplo, plantas bulbosas y anuales se desarrollan cuando reciben 20 o más litros de agua/m², siendo mayor el número y tamaño de las plantas a mayores cantidades de agua (por publicar, Experiencia de riego en la cordillera de la costa de Tarapacá). Los ecosistemas de niebla del extremo norte de Chile son ecosistemas relictos que han logrado sobrevivir en pequeños paños aislados gracias a la influencia que ejercen en ellos las frecuentes nieblas que se presentan en la serranía costera. En ellos se ha registrado una biodiversidad (más de 70 especies) y endemismo importantes (43%) (Muñoz-Schick et al. 2001). En la primavera de años secos no hay desarrollo de hierbas anuales y sólo logran brotar unos pocos ejemplares de algunas especies (5%) rizomatosas. El fuerte proceso de desecamiento en la zona se hace visible a través de numerosos troncos muertos de arbustos y cactáceas, así como el escaso número de ejemplares sobrevivientes (por publicar, observación del seguimiento de la vegetación costera por más de 5 años). Estos ecosistemas se encuentran fuertemente amenazados por los efectos del cambio climático que en los últimos milenios se ha traducido en un decrecimiento notorio de las precipitaciones (Cereceda et al., aceptado en Atmospheric Research).

Eulychnia iquiquensis (Schumann) Britton et Rose, cactus arborescente, es una de las especies más característica de estos ecosistemas de niebla. Se distribuye en el acantilado costero a todo lo largo de la serranía costera desde cerro Camaraca (18º S) en Arica, I Región hasta Chañaral (26º S) en la III Región (Hoffmann & Walter 2004). Como dice su nombre, la localidad tipo de esta especie es Iquique. Fue colectada por primera vez por Carlos Reiche en la vecindad del puerto de Iquique en 1904 y clasificada como Cereus iquiquensis Schumann. En 1914 Rose describe esta especie como la más conspicua y única planta leñosa que crece en los cerros costeros del norte de Chile (fide Britton & Rose 1963). Ritter (1980) propone una serie de nombres para poblaciones de Eulychnia de diferentes lugares de la zona norte: E. aricensis Ritter en Cerro Camaraca, Arica, E. iquiquensis en Iquique y Antofagasta, E. morromorenoensis Ritter en Morro Moreno, Antofagasta y E. saint-peana Ritter en el norte de Chañaral. La sinonimia de esta especie ha sido tratada en forma diferente por diversos autores (Leuenberger & Eggli 2000, Hunt 2002, Hoffmann & Walter 2004). En relación al estado de conservación aparece citada como Rara (Hunt 1992), como En Peligro (Belmonte et al. 1998) y como En Peligro para las poblaciones de más al norte (Hoffmann & Walter 2004). A la fecha no existen estudios poblacionales sobre esta especie.

La gran plasticidad fenotípica de Eulychnia iquiquensis explica en parte el gran número de taxas diferentes que describió Ritter (1980). Actualmente estas especies se consideran sinónimos de Eulychnia breviflora ssp. iquiquensis (Schumann) Hunt, por la similitud en sus flores (Leuenberger & Eggli 2000).

En este trabajo se analiza la distribución actual, estructura de talla y estado de conservación de las poblaciones de E. iquiquensis en el extremo norte de distribución de la especie, a lo largo de 400 km de costa desde Arica (18º S) hasta el Río Loa (21º S).

METODOS

Area de estudio

Los ecosistemas de niebla a lo largo de la serranía costera del extremo norte de Chile son (Fig. 1): Camaraca (18º 38' S), Punta Madrid (18º 56'S), Junín (19º 43' S), Caleta Buena (19º 54'S), Iquique (20º 12'S), Punta Gruesa (20° 21'S), Punta Patache (20° 49'S), Pabellón de Pica (20º 54'S), Punta Lobos (20º 54'S), Punta Chomache (21º 08'S) y Chipana (21°15'S).



Figura 1. Distribución de las poblaciones de Eulychnia iquiquensis en el extremo norte de Chile. : presencia de ejemplares vivos, : población muerta, : ausencia de Eulychnia.

Figure 1. Distribution of the populations of Eulychnia iquiquensis in the northernmost Chile. : alive plants, : dead population, : no Eulychnia.

El estudio se realizó durante los años 2001 y 2005. Se registró presencia de ejemplares vivos y muertos y se midió alto y diámetro basal del tronco. Se consideraron muertos aquellos ejemplares que presentaban desprendimiento de la corteza dejando a la vista el cilindro leñoso central. El área de ocupación de la población de Eulychnia se calculó entre el límite norte y sur y límite inferior y superior del acantilado con presencia de cactus. En los tres primeros sitios el acantilado cae perpendicular al mar (80º inclinación) sin planicie litoral, por lo que los ejemplares de E. iquiquensis se contabilizaron con binoculares desde el borde superior del acantilado. En Camaraca y Punta Lobos se midieron y georreferenciaron sólo los ejemplares que se encuentran por sobre al acantilado. En Iquique se recorrió parte del área estimándose la población con binoculares. En Punta Gruesa y Punta Patache se midieron y georreferenciaron cada uno de los ejemplares existentes. En Punta Chomache sólo fueron avistados con larga vista desde el litoral costero. En Chipana por presentar una población de gran extensión, ésta se estimó a partir del muestreo realizado en base a 9 transectos altitudinales de 5 m de ancho sobre el acantilado entre 840 y 960 m.

En Camaraca, Pta. Gruesa, Pta. Patache y Chipana se registraron además otros parámetros como distancia desde el suelo a la primera rama, diámetro mayor del dosel, presencia-ausencia de flores y frutos, mordedura de guanaco, líquenes y vegetación asociada bajo el tronco. Además de exposición de ladera, inclinación y tipo de sustrato.

RESULTADOS

En la zona de estudio Eulychnia iquiquensis se distribuye en forma fragmentada a lo largo de la costa entre 18º 38'S y 21° 23'S, en el acantilado costero desde 400 a 1000 m de altitud. Los ejemplares vivos se encuentran por sobre los 600 m de altitud (Tabla I). La gran mayoría de los ejemplares que actualmente están vivos se encuentran en afloramientos rocosos (Tabla II).



Tabla I. Distribución de la población de Eulychnia iquiquensis por rango altitudinal en dos ecosistemas de niebla.

Table I. Altitudinal distribution of Eulychnia iquiquensis in two fog ecosystems.


 


Tabla II. Distribución de la población de Eulychnia iquiquensis según el tipo de sustrato en tres ecosistemas de niebla.

Table II. Distribution of Eulychnia iquiquensis according to the ground in three fog ecosystems.


La Tabla III muestra algunas características morfológicas de E. iquiquensis por localidad. Se registraron individuos vivos en todas las edades desde 0,05 a 10 m de alto, con un promedio de 2,2 m de alto. Hacia el norte se aprecia una disminución en el tamaño promedio de las plantas. La planta adulta presenta un tronco sin espinas, de corteza lisa, muy dura, con ramificaciones a 20 cm del suelo en promedio, con máximas a 60 cm del suelo. Cuando la planta alcanza un metro de alto comienza a desarrollar ramas laterales. El número de ramas primarias grandes fluctúa generalmente de 8 a 15, aunque puede llegar hasta 20. El diámetro mayor del dosel alcanza en promedio 1 m, registrándose máximas de 4 m. Sin embargo, se registraron ejemplares muertos de hasta 5 m de diámetro de dosel. E. iquiquensis presenta en promedio 13 costillas variando entre 10 a 16. Entre las especies asociadas al tronco de Eulychnia se encuentran hierbas anuales y perennes de los géneros Polyachyrus, Cristaria, Nolana, Alstroemeria, Leucocoryne, Oziroe, Oxalis, Nasella, Opuntia y subarbustos de los géneros Lycopersicon, Ophryosporus, Frankenia, Ephedra, Solanum y Tetragonia (Muñoz et al. 2001).



Tabla III. Algunos caracteres morfológicos de ejemplares vivos de Eulychnia iquiquensis por localidad.

Table III. Morphological aspects of Eulychnia iquiquensis per locality.



Tabla IV. Algunas características ecológicas de ejemplares vivos de Eulychnia iquiquensis por localidad.

Table IV. Ecological aspects of Eulychnia iquiquensis per locality.


La Tabla IV muestra algunas características ecológicas de E. iquiquensis por localidad. El bajo porcentaje de cactus epifitados con líquenes de Camaraca y Chipana respecto a lo que ocurre en Pta. Gruesa y Pta. Patache, se debe probablemente a que en esos lugares el muestreo se realizó a mayores altitudes, por sobre la capa de niebla, la que durante el día se mantiene entre 700 y 800 m de altitud. La ausencia de cactus con troncos con signos de mordedura de guanacos en Camaraca estaría reflejando talvez que los guanacos no llegaban hasta tan al norte. El hecho de que los ejemplares de Camaraca no hayan florecido durante la primavera del año 2002 indica que la lluvia en el sector no fue suficiente, a pesar de que sí hubo desarrollo de vegetación herbácea. La tasa de regeneración de las poblaciones expresada en porcentaje de individuos menores de 50 cm de alto varía entre 7 y 17% según la localidad: Camaraca (12%), Punta Gruesa (17%), Punta Patache (7%) y Chipana (8%). Sin embargo, sólo en Punta Gruesa y Chipana se detectaron juveniles menores de 15 cm, con una tasa de regeneración de un 5 y 3% respectivamente. Estas poblaciones son además las únicas dos en que se registraron frutos.

Durante fines del 2002 (año con presencia de El Niño) se observó signos de crecimiento de 3 a 5 cm del ápice de algunas ramas y floración en algunos ejemplares (Fig. 2). Los botones aparecen en agosto, las flores en diciembre y frutos maduros en marzo. Se registraron cactus con hasta 45 flores por planta, con un promedio de 5 botones por rama. Las flores abren en forma secuencial, sólo una flor abierta por rama, muchas de ellas caen al suelo probablemente por la escasez de polinizadores a fines de primavera. Como agentes polinizadores detectamos dípteros y picaflores. Estos últimos de la especie Rhodopis vesper Lesson, sólo avistados en Chipana. La talla mínima reproductiva ocurre cuando las plantas alcanzan 1,60 m de alto, 10 cm de diámetro de tronco y por lo menos con presencia de 2 ramas primarias grandes. El máximo desarrollo reproductivo se produce a partir de los 3 m de alto, 20 cm de diámetro de tronco y más de 3 ramas primarias grandes.

La Tabla V muestra algunos parámetros poblacionales en cada uno de los ecosistemas estudiados que se describen a continuación, mencionados de norte a sur.



Tabla V. Distribución altitudinal y longitudinal, tamaño poblacional, densidad y estado de conservación de Eulychnia iquiquensis por localidad en el extremo norte de Chile.

Table V. Altitudinal and longitudinal distributions, population size, density and conservation status of Eulychnia iquiquensis per locality in the northernmost Chile.


Camaraca: La población de Eulychnia se distribuye a lo largo de 3 km de costa (Fig. 3 A). En el acantilado se estimó una población de 700 ejemplares, al parecer todos muertos. Sobre el acantilado (900 m de altitud) se contabilizaron 244 ejemplares, de ellos 17 están vivos, presentando un 93% de mortandad. El tamaño de los individuos va de 0,4 a 2,2 m de alto. Entre los cactus muertos se encuentran también ejemplares de todos los tamaños, pero alcanzaban mayores tamaños con diámetro de tronco de hasta 55 cm (Fig. 4). El 77% de los cactus vivos presentan un eje central que en algunos casos está seco o cortado y con ramas y brotes vivos cerca de la base. Esta población no floreció durante El Niño 2002. No obstante se registraron signos de crecimiento de algunos tallos.

Punta Madrid: Se registraron sólo dos ejemplares al borde del acantilado en 3 km de costa. Estos se encuentran vivos y alcanzan 1,40 de alto. Las plantas presentan las costillas muy comprimidas y profundas con tejido verde sólo al interior del surco. Areolas con muy pocas espinas y en general quebradas y cubiertas por líquenes.

Junín: La población se distribuye a lo largo de 4 km de costa al sur de Punta Piojo. En el acantilado se estimó alrededor de 1.500 ejemplares, al parecer todos muertos. Se encuentran desde el límite superior de las guaneras hasta el borde superior del acantilado (800 m de altitud). No más de 10 ejemplares muertos se encuentran en cañadas y lomajes por sobre el acantilado donde es posible caminar. La población está formada por individuos de todos los tamaños, registrándose juveniles desde 30 cm de alto. En el sector de Caleta Junín no hay presencia de Eulychnia.

Iquique: La población se encuentra principalmente en la ladera oeste del cerro Esmeralda, entre 400 y 750 m altitud, a lo largo de 2 km de costa. Se estimó alrededor de 800 ejemplares con un 100% de mortandad. En esta población se registraron individuos desde 7 cm de alto.

Punta gruesa: La población se distribuye a lo largo de 5 km de costa (Fig. 3 B). Consta de 117 ejemplares, de ellos 64 están vivos, presentando un 45% de mortandad. El tamaño de los individuos va de 0,05 a 9,9 m de alto (Fig. 4). Esta población floreció y fructificó durante El Niño 2002. Se contabilizaron hasta 40 frutos por planta.

Punta patache: La población se distribuye a lo largo de 3 km de costa (Fig. 3 C). Consta de 26 ejemplares, de ellos 15 están vivos, presentando un 42% de mortandad. El tamaño de los individuos va de 0,40 a 3,7 m de alto (Fig. 4). Esta población floreció pero no fructificó durante El Niño 2002.

Pabellón de pica: La población se encuentra en la ladera oeste y suroeste del acantilado, entre 500 y 700 m altitud, a lo largo de 2 km de costa. Se contabilizaron 52 ejemplares con un 100% de mortandad, tanto los que se encuentran sobre arena como en promontorios rocosos. En esta población no se registraron individuos juveniles.


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Figura 2. Dos ejemplares reproductivos al borde del acantilado (850 m de altitud), Chipana, enero 2002. Foto R. Pinto.

Figure 2. Two reproductive plants at the edge of the cliff (850 m altitude), Chipana, January 2002. Photo R. Pinto.



Figura 3. Distribución de la población de Eulychnia iquiquensis, plantas vivas + plantas muertas. A. Camaraca. B. Punta Gruesa. C. Patache. D. Chipana (achurado verde: zona de mayor densidad, achurado amarillo: zona de menor densidad, sitio de muestreo).

Figure 3. Distribution of the populations of Eulychnia iquiquensis, alive plants + dead plants. A. Camaraca. B. Punta Gruesa. C. Patache. D. Chipana (green zone: greater density, yellow zone: lower density, sample site).




Figura 4. Estructura de talla y estado de conservación de la población de Eulychnia iquiquensis. El número de ejemplares medidos corresponde a los cactus que se encuentran por sobre el acantilado en Camaraca y Punta Lobos, al total de la población en Punta Gruesa y Patache y a menos del 1% de la población estimada en Chipana.

Figure 4. Size structure and conservation status of Eulychnia iquiquensis. The number of plants measured correspond to the cacti that ware found above the cliff in Camaraca and Punta Lobos, to all population in Punta Gruesa and Patache and to less than 1% of the total estimated population in Chipana.

Punta lobos: La población se distribuye a lo largo de 4 km de costa. Presenta individuos muy aislados, alrededor de 20 ejemplares. Sólo se midió un total de 9 cactus vivos que son los que se encuentran por sobre al acantilado. No se detectaron ejemplares muertos. El tamaño de los individuos va de 0,40 a 2,1 m de alto (Fig. 4).

Punta chomache: Aquí se encuentran alrededor de 20 individuos aislados en el borde superior del acantilado frente a Playa Boca del Diablo (21º 09' S) y Playa Peruana (21º 08' S).

Chipana: Corresponde a la población de Eulychnia más grande en la zona norte (Fig. 3 D). Se distribuye a lo largo de 23 km de costa, desde 21º 8'S hasta 21º 23'S. En algunos sectores las plantas se internan hasta 500 m por lomajes y cañadas por sobre el acantilado. La población total se estima en unos 9.000 individuos. En el área de muestreo se contabilizó un total de 195 individuos de ellos 67 están vivos, presentando un 66% de mortandad, por lo que la población viva total del área se estima en unos 3.000 ejemplares. Se registraron densidades promedio de 15 individuos, vivos/ha. Sin embargo, la densidad es muy variable, registrándose sectores sin ningún ejemplar vivo, hasta densidades máximas de 44 individuos vivos/ha en una cuenca determinada. El tamaño de los individuos va de 0,1 a 8 m de alto. Aquí se registró, aunque muerto, el ejemplar de mayor tamaño con 85 cm de diámetro de tronco (Fig. 4). Esta población floreció y fructificó durante El Niño 2002. La distribución y el estado de conservación de los cactus varía según la orientación de ladera; así por ejemplo en cordones interiores por sobre el acantilado, se registra un mayor número de plantas en fondos de quebrada, aunque muertos en su gran mayoría, existiendo un mayor número de ejemplares vivos en las laderas de exposición oeste, que enfrentan la niebla.

DISCUSION

Este estudio revela el estado actual de conservación de Eulychnia iquiquensis entre los 18º y 21º S en el extremo norte de distribución de esta especie. Las poblaciones se encuentran severamente fragmentadas en laderas que enfrentan al W y SW del acantilado costero y en algunos sitios también sobre el acantilado. Sólo en cinco de los diez ecosistemas de niebla visitados encontramos cactus vivos. En ellos se registró un elevado porcentaje de ejemplares muertos, 93% en Camaraca, 42% en Punta Gruesa, 45% en Punta Patache y 66% en Chipana, a excepción de Punta Lobos donde no se registraron ejemplares muertos. En este último sitio aún se desarrolla actividad minera y guanera, lo que podría explicar la ausencia de ejemplares muertos en pie así como también la ausencia de ejemplares de gran tamaño en el sector. Por otro lado, las poblaciones de Junín, Iquique y Pabellón de Pica presentan un 100% de mortandad.

Actualmente no existen registros poblacionales de esta especie para otras localidades. De acuerdo a observaciones personales, de Río Loa a Tocopilla hay muy pocos ejemplares. Al sur de Tocopilla hay tramos en que la población es muy densa y las plantas llegan hasta la base del acantilado, donde los cactus presentan el mismo grado de deterioro que lo que registra este estudio para la región de Tarapacá. El bosque de Eulychnia de Morro Moreno (23º 29'S) es el que indudablemente se encuentra en mejores condiciones en la zona norte (datos por publicar).

En relación a la distribución de los ejemplares en el ecosistema considerando la población muerta que aún permanece en pie, la mayor concentración se encuentra formando hileras en suelos de roca triturada del fondo de quebrada o en los bordes de rodados en el acantilado. Actualmente, el mayor porcentaje de ejemplares vivos se encuentra en grietas de afloramientos rocosos. Los grandes ejemplares que se encuentran en laderas arenosas del extremo sur de los ecosistemas de Punta Gruesa y Punta Patache seguramente corresponden a germinaciones producidas antes que las laderas se taparan de arena.

En condiciones de invernadero Eulychnia crece 2 cm al año, ya sea en ejemplares trasplantados o cultivados de semilla (experiencia personal). En la naturaleza el crecimiento es intermitente, ocurre solamente durante los períodos húmedos cada 5 a 10 años y puede ser mucho mayor a 2 cm por año (Leuenberger & Eggli 2000). Durante El Niño 2002 registramos crecimiento en longitud de los tallos entre 3 a 5 cm. En Punta Gruesa y Chipana se registraron los ejemplares de mayor tamaño de 9,9 y 8 m de alto, tamaño incluso mayor que el citado en la literatura. En Carnegiea gigantea (Engelmann) Britton & Rose, cactus columnar del desierto de Sonora, se ha demostrado que la tasa de crecimiento varía según las condiciones ambientales locales y de acuerdo a las clases de edad (Steenbergh & Lowe 1977, 1983). La gran base de datos acumulada para Carnegiea por diversos autores permitió a Drezner (2003) proponer un modelo para estimar la edad de los saguaros en una población determinada, modelo que se alimenta con muy pocos datos de terreno. Interesante sería poder adecuar una metodología para estimar la edad de las poblaciones de Eulychnia.

Hoffmann (1989, 2004) indica que prácticamente no hay regeneración natural de esta especie. Según nuestro estudio, en casi todos los ecosistemas en que esta especie aún se mantiene viva existen individuos juveniles. Las plantas de 15 cm de alto probablemente correspondan a germinaciones producidas durante El Niño 97 y las de 50 cm de alto a El Niño 82. De acuerdo a esto podríamos estimar un 2% de reclutamiento en 1997 y un 14% en 1982. El Niño 82 fue sin duda un evento de mucho mayor intensidad.

Nyffeler et al. (1997) describen la presencia de esclerénquima con células lignificadas en la corteza de esta especie que le permite la sobrevivencia en este ambiente de extrema aridez. Las características estructurales del tronco de Eulychnia y el hecho de constituir el único recurso leñoso en la zona, la hicieron ideal para ser empleada como combustible por poblados costeros y por la actividad minera. Esto podría explicar la total ausencia de Eulychnia en otros lugares de antiguos puertos salitreros como Caleta Buena y Caleta Junín. En estos ecosistemas de niebla hay presencia de Eriosyce muertos (Pinto & Kirberg 2005) y Haageocereus en muy malas condiciones, respectivamente. Es muy probable que los ejemplares de Eulychnia hayan sido totalmente extraídos por el hombre por tratarse de lomajes suaves sobre el acantilado costero de fácil acceso. Si agregamos a esto el proceso de desecamiento provocado por el cambio climático de los últimos tiempos, comprenderemos el mal estado en que se encuentra esta especie en el extremo norte de Chile.

La extracción por el hombre no deja rastro, pero la muerte por sequía que es un proceso lento va dejando vestigios de troncos leñosos en pie, con un halo de cenizas a su alrededor. La disminución del área de ocupación de esta especie es fruto de la devastación por extracción. Rose en 1914 indica que en Iquique los cactus llegaban casi hasta el mar y que éstos eran usados como combustible (fide Britton & Rose 1963). Actualmente el bosque de Eulychnia en los cerros de Iquique se encuentra a partir de los 500 m de altitud. Ritter en 1955 colecta semillas de E. iquiquensis en los cerros de Iquique (fide Eggli et al. 1995). Antiguos habitantes de Iquique comentan que en la década de 1960 aún se veían algunos cactus vivos. Actualmente esta población está muerta con numerosos ejemplares aún en pie. El deterioro de este ecosistema es casi absoluto, detectándose una mínima expresión de vida durante El Niño 2002. Otras cactáceas como Opuntia y Eriosyce se encuentran aquí también en su totalidad muertas (Pinto & Kirberg 2005). Otro efecto del cambio climático se observa en Camaraca, donde la población viva tiene una distribución en clases de diámetro de tronco menor que la población muerta, indicando que ha habido un cambio en la estructura de la población.

Este taxón claramente esta en peligro en la zona norte del país, considerando la reducción del área de ocupación (disminución del límite inferior altitudinal) por extracción y disminución del número de ejemplares por población (mortandad) por desecamiento y reducción del tamaño máximo de las plantas. Los antecedentes aportados en este trabajo son suficientes para confirmar la categoría de conservación En Peligro para esta especie, ya propuesta por Belmonte et al. (1998) y Hoffmann & Walter (2004). Eulychnia breviflora está citada para la III y IV Región como en peligro en Squeo et al. (2001). Por último, queremos destacar la importancia de realizar estas evaluaciones regionales para establecer prioridades para las acciones de conservación. La reducción de la población de Eulychnia, que da cuenta este estudio, es seguramente un proceso irreversible bajo las condiciones climáticas actuales. Sin embargo, nuestra experiencia indica que la restauración y conservación del bosque es posible a través de un programa de instalación de atrapanieblas en los ejemplares vivos de Eulychnia. Dichos aparatos son de bajo costo de instalación y mantención. La probabilidad de éxito de una acción conservacionista de este tipo dependerá de una adecuada elección de los sitios en cuanto a altitud, tipo de sustrato, exposición a los vientos y presencia de niebla. Actualmente estamos en la búsqueda de financiamiento para la restauración de la población de Eulychnia en el ecosistema de niebla de Punta Patache.

AGRADECIMIENTOS

Agradezco a Jimena Valenzuela por su valiosa ayuda en terreno, a Nicolás Montibert por el minucioso traspaso de datos y a Iván Barría por el diseño cartográfico. Parte de este estudio se realizó bajo el Proyecto Fondecyt 1010801.

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Recibido: 24.07.06, Aceptado: 11.01.07

 

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