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Acta literaria

On-line version ISSN 0717-6848

Acta lit.  no.55 Concepción Dec. 2017

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-68482017000200173 

RESEÑA

RESEÑA

Fernando Moreno Turner1 

1Université de Poitiers. Poitiers, Francia . fmorenoturner@gmail.com

García, Pilar. ,, Mito-historia. La novela en el cambio de siglo en Chile. ., , San tiago de Chile: :, Editorial Universitaria, ,, 2015. ,, 298p. pp. ISBN, ISBN: 978-956-11 2464-6. .

Es ampliamente conocida la constancia con la cual el elemento histórico participa en la constitución de los discursos literarios latinoamerica nos. En América Latina, historia y novela se han encontrado desde sus co mienzos, porque los relatos representan, de por sí, modos de instauración de y en la realidad.

En las últimas décadas del siglo recientemente acabado, y en los prime ros años de éste, la novela que incorpora hechos o personajes históricos, que tematiza la historia o, mejor, que "ficcionaliza" la historia, ha pasado a ocupar un lugar de singular importancia en la producción literaria de América Latina. Decenas y decenas de novelas, escritas por autores conoci dos, reconocidos o emergentes han consolidado una línea de significación mayor en el marco de la narrativa continental. Incluso muchos de los títu los pertenecientes a este vasto caudal ya son vistos como ineludibles en el estudio del desarrollo de las letras latinoamericanas.

Y es lo que ha hecho la crítica y la academia, y también, como sabemos, son numerosos los ya consagrados estudios dedicados a la llamada nove la histórica (tenemos presente los aportes de Fernando Aínsa, Daniel Bal-derston, Juan José Barrientos, Noé Jitrik, Peter Elmore, Roberto González Echevarría, Valeria Grinberg, Karl Kohut, Robin Lefere, Seymour Menton, Carmen Perilli, María Cristina Pons, Amalia Pulgarín, Christopher Singler, Antonia Viú, entre tantos otros). Ahora bien, si las relaciones entre historia y novela, o discurso histórico y novelesco, han sido objeto de múltiples pro puestas, amplias revisiones y arduas discusiones, la problemática resulta todavía más espinosa, si se introduce además, como lo anuncia el título de este libro, el concepto de mito.

Con dicha irrupción, al menos una doble pregunta se impone: ¿cómo conciliar el mito con la historia? ¿O son irreconciliables? Desde una cierta lógica, entre la pareja mito-historia no puede sino haber vínculos conflictivos, su presencia conjunta pareciera revelar un oxímoron indiscutible. En efecto, si se considera que la historia es vista como un devenir donde se van disponiendo los acontecimientos y que, tal como se la concibe particular mente en occidente, la historia refiere lo sucedido en una suerte de línea apegada a una determinada cronología, lo que implica la imposibilidad de su reiteración; por el contrario, el mito impone e implica la reincidencia, la repetición, el regreso al punto de partida, el movimiento circular del siem pre presente, de un tiempo en definitiva sin tiempo, pues se sitúa en el ámbito de lo considerado como sagrado, y no en el espacio de lo histórico profano. La cuestión es más que compleja, y todo esto sin hablar de sus respectivas dimensiones epistemológicas, ni de sus imaginarios, que van desde los inefables deseos colectivos, las múltiples representaciones fan-tasmáticas, hasta sus disímiles concreciones discursivas.

Es por estos intrincados laberintos, es por esos trabados y hasta a ve ces sinuosos caminos, con sus supuestos límites y sinnúmero de aristas, por donde se interna y nos conduce el estudio dePilar García . Un estudio estructurado con orden y coherencia, que intenta no dejar de lado los as pectos más destacados de esta doble, triple problemática, que fácilmente pudiera convertirse en un quebradero de cabeza.

Pero, claro, eso no sucede, porque la autora avanza con parsimonia y convicción, de lo general a lo específico, deteniéndose en aquellos puntos que le parecen merecer mayor atención, comentando, analizando, reba tiendo, proponiendo pareceres y respuestas ante los diversos aspectos y problemas a partir y en torno a los cuales ha dispuesto su discurso críti co. Así, en un primer momento se propone, a partir de los conceptos de narración, ficción y referencia, una discusión en torno a las similitudes y diferencias que se sitúan en los fundamentos de los discursos ficcionales e históricos, las diversas perspectivas teóricas provenientes de una u otra disciplina y los equívocos a los que muchas veces se presta la terminología conceptual, una confusión que pone en evidencia, de acuerdo con lo indica do porPilar García , la crisis en los modelos históricos o literarios.

A partir de ahí, se plantea la cuestión relativa al sentido y a la apelación del mito en la actualidad, por y para ello se concreta un recorrido por las lecturas y apropiaciones del mito, en especial durante los siglos XIX y XX. Lo que desemboca en una revisión del concepto de mito-historia en relación con la tradición y la lectura historiográfica asignada por el concepto. Esta bleciendo un lugar a la relación del mito con la literatura, y considerando la posibilidad del mito diferido, se propone una conjetura en relación con el lugar que puede ocupar el mito en el contexto "postmoderno" después de la caída de los llamados grandes relatos. Por ello, a Pilar García le parece válido establecer una distinción entre el mito como narración "estructural" y antropológica, el mito como categoría crítica y el mito en cuanto fuerza expresiva de la literatura.

En un tercer momento el estudio se propone discutir la categoría de no vela histórica en Latinoamérica, las transformaciones del género, proble matizar la pertinencia de la adscripción y utilización en el continente de las formas y definiciones propuestas por el centro para describir y comprender el fenómeno en Latinoamérica y particularmente en Chile. Una vez estable cidos márgenes y preparado el terreno, incorpora el concepto de novelas mito-históricas como modo de referirse a novelas que, sin dejar de tener correlatos con la historia, no son históricas, porque representan una rela ción indirecta, fragmentaria y alegórica con esta y, más bien, reelaboran las potencialidades míticas de la cultura -histórica y literaria-.

Una vez finalizada lo que se puede considerar una gran primera parte -constituida entonces por los capítulos "Ficción e historia", Mito, historia ficción" y "Más allá de la novela histórica", en la que sobresale además el conocimiento y dominio de la autora de un marco teórico amplio y adecua do-, el estudio se abocará al examen y análisis de un corpus de tres nove las del escritor chileno Antonio Gil, sus tres primeras novelas en realidad, Hijo de mí, Cosa mentale y Mezquina memoria, las que indagan el pasado desde una perspectiva singular y que pueden ser consideradas, con sus di versos matices, gamas y tonalidades, como representativas de esas novelas mito-históricas. Porque, dice la autora, "La voz presente/ausente en estas tres novelas es mediadora de la fuerza mítica que ellas transmiten y elabo ran a propósito de una localidad, territorialidad e imaginario -chileno- en constante reformulación".

Luego de una contextualización del autor y de su obra en el panorama de la literatura chilena, los capítulos pertinentes se abocan a la lectura, de tallada y razonada de esas tres obras. Primero se ocupa de Cosa Mentale en la que se encuentra la reelaboración de la vida de José Gil de Castro (1785 1841) -llamado el mulato Gil, pintor nacido en el Perú, retratista oficial de los próceres de la independencia y en particular del "padre de la patria", Bernardo O'Higgins- que se construye por medio de un discurso fragmen tado, hecho de innumerables segmentos o viñetas, no sigue, claro está, los pasos de una reconstitución biográfica, sino los saltos y los avatares de un personaje que se codeó con los poderosos, o con quienes creían detentar el poder (económico, político), que depende de ellos pero que también posee el poder de representarlos, otorgándoles otra identidad por medio de esas creaciones pictóricas. Y lo hace a través de un examen que privilegia el mito de la Independencia y de la analogía entre los paradigmas narrativos y pic tóricos de la transición entre los sigo XVIII y XIX y la representación del pasado como artificio.

El capítulo siguiente, "Hijo de mí, la voz del mito histórico" es una lec tura de la primera novela de Antonio Gil y su compleja urdimbre de voces histórico-temporales en la medida en que este texto pone en escena a Diego de Almagro, el conquistador español (1475?-1538), explorador y adelan tado de las regiones del sur del imperio Inca, a quien la Historia recuerda como el descubridor de Chile (1535), pero a través del monólogo y los diálo gos indirectos de una voz, en espera de su ejecución, que va recomponien do su pasado, imaginando un futuro y, con ello, construyendo una imagen íntima, antiheroica, subjetiva de su quehacer.

El apartado de cierre del estudio de la trilogía es "Mezquina memoria: de oralidades memoriales y escrituras olvidadas. Ercilla, un palimpsesto de tiempos". En esta novela de Antonio Gil el eje lo constituye Alonso de Erci-lla (1533-1594), quien fuera paje de Felipe II, antes que soldado y escritor, y autor del poema épico La Araucana (1569-1590), el relato fundacional del imaginario de la "raza chilena" y de la idea de un Estado-nación. Pilar García propone leer esta novela a partir de la relación poesía e historia, en el entramado forjado por el vínculo dialógico entre olvido y memoria y sus dimensiones materiales. Sin olvidar que uno de los planteamientos deter minantes establecidos por la autora es el de considerar esas tres novelas mito-históricas de Antonio Gil como alegorías de la historia nacional pues la relación entre estética y política, presente en las bases de la concepción del mito, le otorga a la alegoría la posibilidad de acceder al mito, entendién dolo en este caso como entidad indefinible, ambigua y porosa.

El pertinente y valioso estudio de Pilar García termina con otros dos breves capítulos en los cuales se vuelve sobre algunos de los aspectos ya estudiados y se abren perspectivas para futuras investigaciones, lo cual no deja de ser atrayente sobre todo si se considera que, al día de hoy, Antonio Gil es autor de otras seis novelas de filiación histórica: Las playas del otro mundo, Cielo de serpientes, Carne y Jacintos, Retrato del diablo, Apache, Misa de batalla. En suma, un estudio relevante, que dialoga en presencia, o en ausencia, con otras aproximaciones críticas dedicadas a este importante campo de investigación y cuya lectura, siempre sugerente, parece más que necesaria

1Presentación leída el miércoles 20 de julio de 2016 en el XLI Congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana IILI, "La Literatura Latinoamericana - Escri turas locales en contextos globales" (19 al 22 de julio de 2016), en la Friedrich Schiller Universitat, Jena, Alemania.

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