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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  n.60 Santiago jul. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962005006000004 

ARQ, n. 60 Arquitectura de infraestructura / Infrastructure architecture, Santiago, julio, 2005, pp. 24 - 27.

OBRAS Y PROYECTOS

Industria en Lampa
Lampa, Chile

 

Mario Carreño*, Piera Sartori**

* Profesor Taller de Proyectos, Escuela de Arquitectura, Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile.
** Docente curso de Representación, Programa de Arquitectura y Manejo del Paisaje, Escuela de Arquitectura, Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile.


Resumen

La condición de un proyecto como infraestructura podría radicar en una especie de altruismo indeterminado, que pone a la arquitectura como una solución explícita pero abierta, atendiendo los problemas de gran escala y desde allí abordando particularidades. Este énfasis, que insiste en dar cabida a actividades dinámicas y variadas renunciando a la forma como origen, podría constituir el vínculo entre el puente, el acueducto, la planta libre y la nave industrial.

Palabras clave: Arquitectura industrial, galpones, prefabricados de hormigón, estructuras metálicas, pabellón de oficinas.


Abstract

The project as infrastructure could be rooted in a kind of vague altruism, which makes Architecture an explicit yet open solution, looking first at the large scale issues and from there dealing with the specifics. This emphasis, stressing the space for diverse and dynamic activities and renouncing form as origin, could provide the link between bridge, aqueduct, open plan and hangar-like spaces.

Key words: Industrial Architecture, sheds, concrete pre-fabs, metal structures, office building.


 

En un taller de Teodoro Fernández –profesor de la Escuela de Arquitectura de la U.C.– un alumno necesitaba algún tipo de mecanismo, y lo quería inventar; él le sugirió que usara una pieza que ya había resuelto el problema, que estaba ahí para el proyecto.
En la intuición de la obra, podríamos decir, se queda entre lo original del cada vez y la heredad cultural y tecnológica.
En esto la obra es construida con la infraestructura: tiene que ver con una preexistencia de sistemas constructivos, con los materiales, con el territorio, con los maestros que la levantan. No con las solas leyes de la física. Se emplaza en un territorio cultural y político.
El programa del proyecto es un edificio de oficinas y comedor, que el cliente pedía en una construcción sólida. Por sólido se asumía como alternativa la albañilería confinada, principalmente por su bajo costo. Por otra parte, se privilegiaría la incorporación de estructuras metálicas, ya que los clientes elaboran estructuras para procesos industriales.
El proyecto considera además un galpón para fabricación y montaje de equipos. Para atenuar los ruidos de los trabajos que albergará, este volumen se separa de las oficinas: son dos edificios alineados en el sitio.
La placa de hormigón prefabricada, usada por la oficina de arquitectura del profesor Fernández para el gimnasio del colegio Calasanz en Santiago, competía en precio con la albañilería confinada, y se toma como elemento constructivo que se adecuará para el edificio.
Por otro lado, la estructura metálica cerrada por un muro cortina se podría tomar como un principio para todo edificio de oficinas.
El terreno –próximo a la Panamericana Norte– es abierto a la lejanía de las cordilleras, y en su vecindad hay varios edificios industriales, dispersos y distintos. Las leyes de urbanización ordenan una franja de 15 m en el frente del lote, destinada a jardines. Hemos respetado este ancho como jardín arbolado, esperando a que se reúnan en esto los vecinos.
Tangente a esta calle larga, de magnitud urbana y jardines nacientes, se levanta la obra.
Nos parecía que en el lugar no se podía trabajar al abierto, porque finalmente el sitio no era con la lejanía, sino que con la proximidad de las industrias vecinas, y a veces con lo lejano. Entonces pensamos en el espacio de trabajo como un interior contenido ante los cerros, un interior que visitara al exterior en sus vistas. La obra se debería construir a la manera de la planta libre y el muro cortina, pero con una transparencia discontinua.
Se intercalan dos tecnologías al intervenir con placas de hormigón una estructura de muro cortina. Con cuatro módulos se consigue una melodía, y no un ritmo en la forma en que cada oficina mira al exterior. Este interior discontinuo compone un exterior continuo: más que un volumen es una superficie, un solo manto.
Al entender esta construcción como una faena de montaje, este proceso es el que trae los detalles. El reflejo de los vidrios desarma la masa del edificio. Las placas, en su desorden, se ven cada una y todas sostenidas, tienen otra levedad, no la de lo liviano.
La planta libre se adecua, abriendo un traspaso que le da forma y la mide.
Las soluciones de montaje y ajuste se piensan para conseguir una línea y no un espesor en el encuentro entre elementos. Se trazan tres franjas que establecen una proporción con el suelo: un zócalo de emplazamiento de 85 cm de altura, una franja de 245 cm para el primer piso y otra de 320 cm para el segundo piso.
Se usan cuatro módulos de placas y paneles de vidrio: 250 x 50 cm, 250 x 100 cm, 320 x 50 cm y 320 x 100 cm.
Las placas de hormigón tienen un espesor de 12 cm, doble malla C192 y ángulos metálicos 60 x 60 x 5 mm insertos en sus extremos; los pesos de cada pieza son de 375, 750, 480 y 960 k respectivamente, y se manejan en obra con una grúa pluma de 7 ton., que las monta sobre un ángulo metálico de 100 x 100 x 5 mm que remata las losas del edificio y al que se sueldan los insertos metálicos incorporados en cada placa. El proceso de montaje de los elementos prefabricados duró cuatro días. Todas las líneas de encuentro, de 3 a 5 milímetros, se impermeabilizan con sello flexible para intemperie, cuidando la profundidad de la aplicación para conservar así la nitidez de la unión.


Ficha técnica

Industria en Lampa

Arquitectos: Mario Carreño, Piera Sartori
Ubicación: Sitio A3, Parcela 6, Fundo La Montaña, Lampa, Chile
Cliente: Khaled Dueik
Cálculo estructural: Eduardo Valenzuela
Construcción: Roberto Caro
Materialidad: estructura de acero, revestimiento de placas de hormigón armado prefabricado, paneles metálicos postformados
Presupuesto de la obra: oficinas 14 UF/ m2 (US$ 401/ m2), galpón 5 UF/ m2 (US$ 143/ m2)
Superficie terreno: 5.022 m2
Superficie construida: 640 m2 (oficinas), 1.895 m2 (galpón)
Año proyecto: 2003
Año construcción: 2004 - 2005
Fotografía: Guy Wenborne
Imágenes digitales: Mario Carreño


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