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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  n.67 Santiago dic. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962007000300001 

ARQ, n. 67 Concursos de arquitectura / Architectural competitions, Santiago, diciembre, 2007, p. 9.

Notes English

 

Editorial

Montserrat Palmer T.*

* Directora Ediciones ARQ, Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos, Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile.


 

De acuerdo a un catastro entre el año 2000 y 2006 enviado por el Colegio de Arquitectos, en Chile se realizaron un total de 37 concursos públicos, 11 de ellos para estudiantes y especialistas en iluminación (concurso Philips) y el resto, 26, de arquitectura. Esto da un promedio de menos de 4 concursos públicos de arquitectura al año en Chile.
También hay concursos privados, en los que se llama a oficinas que pueden –o no– tener un buen nivel profesional.
Una organización gremial fuerte e influyente en la opinión pública; médicos, ingenieros, abogados, arquitectos y otras, son fundamentales para la calidad de actuación de quienes, se supone, hacen que la vida sea mejor. Los años de la dictadura en Chile afectaron a todos los colegios profesionales y universidades, el nuestro fue más afectado que otros porque tiene menos antigüedad como profesión universitaria, pienso. Se habla del buen nivel medio de la arquitectura española. Pero no se dice de los numerosos concursos públicos de la que muchos de ellos proceden: auditorios, municipios, centros deportivos, edificios de viviendas, etc.
En este número hay dos concursos patrocinados por el Colegio de Arquitectos de Chile que tuvieron muy buena participación y diferentes resultados: el nuevo Liceo Alemán, muy preciso como bases y de muy buen resultado, y el Santiago College, con unas bases excesivamente frondosas y que dejaba en manos de la dirección del colegio –sin ningún arquitecto– el veredicto final. Difícil le fue al representante de los concursantes explicar por qué una votación con seis de los siete arquitectos del jurado a favor de un muy buen proyecto quedó en un segundo lugar con un primer premio ausente.
Un Colegio de Arquitectos fuerte es indispensable y ya se han hecho varios intentos. Perseveremos.


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