SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número78Un italiano en Medellín índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.78 Santiago ago. 2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962011000200001 

Documento sin título

ARQ, n. 78 Extranjeros, Santiago, agosto 2011, p. 12.

Editorial

 

Extranjeros

 

Patricio Mardones H.*

* Director Ediciones ARQ, Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile


En 1932 Henry-Russell Hitchcock y Philip Johnson identificaron -desde un museo, a través de una exposición y la publicación correspondiente- un conjunto de rasgos de la nueva arquitectura de la época. Como afirmó Tournikiotis, el establecimiento de aquel código nítido proporcionó una eficaz herramienta para la reproducción de esa arquitectura: veladamente, se produjo un verdadero "manual para ser moderno", ciertamente instrumental y con rasgos prácticos poco frecuentes en el ámbito de la crítica de arquitectura. El nombre escogido por los autores-curadores para esta forma de proyectar y construir surgida durante la década del veinte fue "Estilo Internacional".

Independiente de su pertinencia, esta denominación se adelantó en manifestar el valor y el prestigio que alcanzaron en las décadas recientes la ausencia de fronteras, la ubicuidad y la circulación. Más recientemente, otra palabra -ya manida a estas alturas- encarnó con insistencia esta aspiración: "global", una palabra que omite la idea de nacionalidad para vincularse a la imagen de una red de puntos: luego de un siglo de imperios y otro de naciones, esta es definitivamente en una época de ciudades.

Claro que la ilusión de lo global y la supresión de fronteras parece ser más producto del entusiasmo que el de una elaboración reflexiva. ¿Es posible hablar hoy de una cultura única y global cuando las diferencias entre costumbres locales siguen siendo potencialmente tan atractivas como conflictivas? Las señales son mixtas: por momentos pareciera que estamos en un momento muy bajo del péndulo de los intercambios, cuando los controles en aeropuertos y pasos fronterizos se endurecen mientras muchos países aumentan las regulaciones para la inmigración. Pero por otro lado, aumentan tanto el número de viajes como los programas de becas internacionales; lo mismo ocurre con los mecanismos universitarios para profesores visitantes, por dar algunos ejemplos.

El ámbito de lo internacional,¿se consolidó como una realidad transversal, en los términos que anunciaban Hitchcock y Johnson? Ante la visión homogénea y más bien estandarizada contenida en esa primera definición, la segunda edición del año 2011 de ARQ intenta detenerse más bien en las fisuras de lo global, en sus desfases y contradicciones: en las áreas donde se mantienen las diferencias y se posibilitan traspasos de conocimiento, donde aún no hay visiones, tecnologías ni costumbres compartidas. Tres contribuciones revisan el alcance del intercambio en el contexto de la arquitectura americana mientras seis casos de ejercicio profesional muestran diferentes niveles de roce con una cultura arquitectónica distinta: la importación de un programa y un modelo social, el encuentro con técnicas constructivas vernáculas, el cruce entre una pesquisa formal y la tradición de los silos de hormigón, entre otros, recuerdan la incómoda pero fructífera sensación de sentirse extranjero.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons