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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.93 Santiago ago. 2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962016000200012 

OBRAS Y PROYECTOS

Georama of Trash

 

Design Earth(1), Rania Ghosn*, El Hadi Jazairy**

* Profesor asistente, MIT School of Architecture + Planning, Cambridge, EE.UU.
** Profesor asistente, Architecture University of Michigan, Ann Arbor, EE.UU.


Resumen

En su dimensión material, el suelo es el depositario de lo bueno y lo malo de la vida humana. La basura, por ejemplo, es una externalidad negativa que también llega al suelo, pero que es convenientemente depositada ‘lejos de la vista’. Este proyecto de Design Earth, sin embargo, plantea una estrategia opuesta: en una sociedad que reacciona solo ante la espectacularización fetichista, tal vez no sea descabellado plantear proyectos que transformen a la basura en espectáculo arquitectónico.

Palabras clave: tierra, medioambiente, residuos, basura, teatro.


 

En la ‘era del medioambiente’, los sistemas de basura se han expandido a escala planetaria. Relegadas al espacio geográfico, las prácticas vinculadas a los desechos continúan haciendo desaparecer la basura como materia-sin-lugar en espacios fuera de la ciudad, reafirmando la pureza de lo que queda adentro. Así, la noción de un urbanismo ‘limpio’ se basa en la disociación entre la ciudad y los costos ambientales de la urbanización, relegando la responsabilidad por los inevitables desechos ‘sucios’ a entidades políticas y geográficas fuera de la jurisdicción de la ciudad, o lo que se conoce como ‘campo de externalidades’ (Harvey, 1973:57-60). Dado que dichos espacios están fuera de la ciudad, sus formas y lugares permanecen fuera del escrutinio público y disciplinario sobre cómo la basura podría dar forma a nuestras geografías de una manera distinta. El aumento de las preocupaciones ambientales nos invita a considerar la totalidad de las externalidades del proceso urbano, ya sean vinculadas a extracción de recursos, eliminación de residuos, gestión del agua, pruebas nucleares, etc. Esta visión del mundo trae a la conciencia pública el hecho de que no hay un afuera donde las consecuencias indeseadas de nuestras acciones colectivas puedan permanecer y perderse de vista, que no habría «ninguna zona de la realidad donde pudiéramos deshacernos casualmente estéticas y políticas alternativas al fundamentar la investigación y el diseño en especificidades geográficas de la consecuencia de la vida política, industrial y económica humana» (Latour, 2004: 58).

¿Cómo podemos recuperar las formas, tecnologías, economías y logísticas de los sistemas de residuos para la producción del urbanismo? Si la externalización de la basura la ha colocado fuera de las posibilidades del diseño medioambiental, ¿podría ser que la expansión del análisis y especulación urbana a la escala geográfica permitiera reinscribir los sistemas tecnológicos urbanos dentro de las prácticas e imaginarios disciplinares? DESIGN EARTH aborda la expansión de la imaginación ambiental en una serie de proyectos que visibilizan las geografías de los sistemas de desechos y mapean sus atributos materiales, políticos y escalares. Estos proyectos aspiran a desplazar el debate público del enfoque que Bruno Latour denomina «cuestiones-de-hecho»: es decir, soluciones positivistas a la ‘crisis de la basura’ que insisten en que esta debe mantenerse fuera de la vista como entidad de facto repugnante (Latour, 2004:225-248). En cambio, buscamos traer la atención hacia las «cuestiones-de-preocupación» de Latour: argumentos que aceptan el hecho de que la basura crea problemas que hay que abordar, buscando sin embargo proposiciones estéticas y políticas alternativas al fundamentar la investigación y el diseño en especificidades geográficas.

Del griego geo (tierra) y rama (espectáculo), Georama of Trash, un espectáculo terrenal de la basura, convierte el manejo de residuos en prácticas públicas y espaciales. El dibujo a gran escala expande la investigación sobre la representación de geografías de la reciente publicación Geographies of Trash (Ghosn y Jazairy, 2015). Esta investigación proyectual mapea a través de distintas escalas las geografías de la basura en Detroit, Michigan, haciendo visibles las relaciones entre tecnología, espacio y política. Asimismo, propone cinco estrategias arquitectónicas localizadas pero genéricas –Limitar, Recolectar, Contener, Preservar y Formar– que abordan imaginarios alternativos para el depósito, reciclado, incinerado, reutilización, vertido y valorización de la materia. Los dibujos a gran escala de Georama of Trash presentan estos cinco proyectos especulativos dentro de una visión global. Coloca dicha materia no deseada, la de la bolsas de basura y su logística, economía y ecología asociadas, en el centro del ‘Teatro del Mundo’. En lugar de una solución tecnológica, el dibujo sumerge al espectador en los espacios de los sistemas tecnológicos para estimular la imaginación geográfica y entablar una conversación pública sobre la basura y el espacio.(1)

CAP

CAP formaliza como un monumento geográfico la métrica de las operaciones de vertido de desechos.

Los vertederos han sido expulsados fuera del desarrollo urbano. Se ubican en las periferias urbanas a lo largo de las principales autopistas, y enterrados bajo una alfombra verde, ocultos o ‘naturalizados’ en la periferia. CAP da forma monumental a los componentes de la arquitectura de los vertederos, tanto como objeto y como lugar. El proyecto racionaliza el proceso de vertido –la construcción de módulos compactados, el apilamiento del material y la circulación de camiones– para dar forma a un zigurat de módulos de basura. Culminando los 32 kilómetros de ruta del Mound Road Corridor, el proyecto sirve como un monumento a las fuerzas descentralizadoras y derrochadoras de la urbanización de Detroit. Al dar forma visible y monumental al vertedero –aquí la estación de pesaje en primer plano, situándola dentro de la ciudad– CAP recupera la infraestructura de los residuos como un objeto de orgullo cívico e imaginación disciplinar. 


COLLECT

COLLECT localiza el valor agregado del reciclaje dentro de la escala del barrio y lejos del monopolio de corporaciones jerárquicas.

Los recicladores obtienen utilidades distinguiendo aquellos objetos que aún tienen valor de aquellos que no. Diversas entidades monopólicas en el manejo de residuos tienen incluso la posibilidad de extraer valor varias veces durante el proceso, por ejemplo, cobrando derechos de recolección a quien vierte basura y luego revendiéndola a las industrias. ¿Podemos imaginar un proceso que recupere el valor económico del reciclaje para los residentes de la ciudad, particularmente en un momento en que Detroit se define por estar perdiendo población, ingresos económicos y servicios urbanos? ¿Podemos desarrollar el valor económico del reciclaje para generar capital social y espacio social en aquellas ciudades cuyo tamaño está disminuyendo? COLLECT localiza el valor agregado del reciclaje en la unidad del barrio. El proyecto convierte el parque del barrio Russell Woods en un terreno para la recolección, clasificación y redistribución de los residuos sólidos, transformando así la economía barrial de residuos en las bases de un proyecto colectivo, distante de la dicotomía entre consumidor y basurero.


CONTAIN

CONTAIN incorpora tecnologías de manejo de residuos en las formas de construcción de edificios y la interface urbana a la escala del bloque.

La basura es acarreada a través de largas distancias, por lo general de zonas ricas a otras menos privilegiadas para desplazar los costos sociales asociados. ¿Qué pasa si limitamos el tránsito de la basura para que cada comunidad maneje los residuos que produce? ¿Qué tipo de arquitectura surgiría si los residuos simplemente no pudiesen ser trasladados? ¿Puede repensarse el manejo de residuos como una tipología productiva dentro del entorno urbano? CONTAIN internaliza el compostaje y la quema en el patio de las tipologías de construcción perimetral. La contracción de la economía de Detroit ha vaciado gran parte de la ciudad, dejando algunos enclaves cohesivos. El proyecto implementa el manejo de basura como una estrategia de reconstrucción para el barrio Poletown Este, que históricamente ha sido un lugar de pastoreo, huertos y numerosas comunidades de inmigrantes. CONTAIN reconstruye Poletown desde los residuos que maneja. Los subproductos del compostaje low-tech constituyen las superficies blandas de espacios comunes dentro de la manzana, como pastos, campos y jardines. El fondo de cenizas de la quema high-tech se utiliza como agregado en la construcción de superficies duras para los bloques de viviendas perimetrales, tales como pavimentos ó bloques de concreto. Con el tiempo, el proyecto elimina la distinción entre residuos y recursos en la ciudad-enclave.


PRESERVE

PRESERVE cura ecologías mediante el diseño y la operación del ciclo de vida de un vertedero.

Desde los ochenta, los vertederos han sido revestidos con una membrana sintética de baja permeabilidad –del mismo material usado para hacer bolsas plásticas de basura– para evitar la filtración de líquidos percolados en lagos, arroyos y napas subterráneas. La vida de la membrana se extiende, sin embargo, mucho más allá del lapso de tiempo en que los Estados deben mantener y controlar un vertedero tras su cierre. ¿Podemos imaginar ecologías alternativas para los vertederos, distintas de las que tienen una vida útil indefinida? En un giro de la imagen y la política de la naturaleza, el proyecto transforma un campo de golf en el Indian Springs Nature Preserve –en las afueras de Detroit– en un vertedero renovable. En el sitio, el revestimiento de membrana sintética se sustituye por estrategias de descomposición y procesos de remediación que permiten que la basura se convierta en parte de la ecología del lugar. Esto responsabiliza a los operadores industriales y químicos de la prevención de la toxicidad de sus residuos antes de que lleguen al relleno sanitario. PRESERVE atrae a los osos y muchas otras especies que puedan alimentarse de este tipo de residuos. Un estudio de 1950 descubrió que la mayoría de las ciudades de la región metropolitana de Detroit empleaban cerdos para la eliminación de basura, ya sea por contrato con empresarios independientes u operando sus propias granjas de cerdos. Dicha basura era posteriormente compilada con tierra para producir un suelo fértil. El proyecto cambia el objeto de diseño desde las estrategias de desarrollo y reconstrucción posterior, a la operación propia del vertedero como un tema político-ecológico.


FORM

FORM plantea una economía de desechos que integra la gran cantidad de rellenos sanitarios en el corredor urbanizado entre Detroit y el lago Michigan, a la vez que capitaliza sus potencialidades de desarrollo tras su cierre.

El Estado de Michigan capitaliza su ubicación en el centro geográfico de la región de los Grandes Lagos, así como los bajos precios de sus vertederos, sus bajos impuestos al vertimiento de basura, y sus regulaciones ambientales mucho más laxas que las de Canadá. Durante las próximas dos décadas, la mayoría de los rellenos sanitarios en las zonas urbanas más densas de Michigan se habrá alcanzado su máxima capacidad de retención. ¿Cómo pueden ofrecer los vertederos cubiertos un nuevo modelo de urbanismo en que la vida de sistemas post-tecnológicos se incorpora desde su concepción? FORM re-estudia un sistema de manejo continuo de residuos a lo largo del corredor urbanizado que comienza en Detroit y se extiende hacia el oeste, a lo largo del ‘Michigan baseline’. El proyecto involucra características geográficas (por ejemplo cambios topográficos, vías, autopistas, bosques, pueblos, etc.) para formar un archipiélago de plataformas dentro de un vertedero continuo que se extiende entre Detroit y el lago Michigan.

 

Notas

1. Georama of Trash se expondrá en «The World in Our Eyes» (curado por Fabricio Gallanti), en la Trienal de Arquitectura de Lisboa de 2016.

 

Referentes

HARVEY, David. Social Justice and the City. London: Blackwell, 1973.         [ Links ]

LATOUR, Bruno. Politics of Nature: How to Bring the Sciences into Democracy. Cambridge: Harvard University Press, 2004.         [ Links ]

LATOURr, Bruno. «Why Has Critique Run Out of Steam?» Critical Inquiry 30.2 (2004): 225-248.

GHOSN, Rania; JAZAIRY, El Hadi. Geographies of Trash. New York: Actar, 2015.         [ Links ]


1. DESIGN EARTH | office@design-earth.org | Rania Ghosn y El Hadi Jazairy son socios en DESIGN EARTH. La oficina aborda las geografías de los sistemas ambientales abriendo preocupaciones estéticas y políticas para la arquitectura y el urbanismo. DESIGN EARTH ha sido reconocido con distintos premios, incluyendo el Architectural League of Nueva York Young Architects, Jacques Rougerie Competition, y ACSA Faculty Design Award por sus recientemente publicada Geographies of Trash (Actar, 2015). En 2016, su obra se exhibió en la MIT Keller Gallery, la Bienal de Venecia, la Trienal de Lisboa y la Trienal de Arquitectura de Oslo. Ghosn y Jazairy tienen los grados académicos de Doctorado en Diseño de Harvard Graduate School of Design. Actualmente, Ghosn es Profesor Adjunto de mit School of Architecture + Planning (Cambridge, EE.UU.) y Jazairy Profesor Adjunto de Arquitectura de la Universidad de Michigan (Ann Arbor, EE.UU.).

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