SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número94Archipelago Marghera. W.A.Ve.2016, Venecia, ItaliaCasa OE. Una odisea tecnocampesina en tres actos, Tarragona, España índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.94 Santiago dic. 2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962016000300056 

Lecturas

Singularizando estilos de vida: fabricación de imaginarios en condominios cerrados en Santiago

Felipe Encinas1  * 

Martín Tironi2  ** 

1 Profesor, Escuela de Arquitectura, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile. felipe.encinas@uc.cl

2 Profesor, Escuela de Diseño, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile. martin.tironi@uc.cl

Resumen:

El mercado inmobiliario crea imaginarios pero también es influido por otros que provienen desde fuera de él; por ejemplo, imágenes de consumidores potenciales ideales que impulsan un cambio en la oferta. Esta investigación se adentra en los imaginarios de los gestores inmobiliarios para mostrarnos cómo ellos transforman la oferta de viviendas, e incluso cómo deben adaptarse cuando esos imaginarios no coinciden con el público objetivo al que apuntaban.

Palabras clave: vivienda; cliente; mercado inmobiliario; urbanización; Klotz

La Figura 1 muestra una de las imágenes utilizadas por la empresa Socovesa para dar a conocer al público el proyecto inmobiliario Singular. Ubicado en la zona de Chamisero, a "7 minutos de Vitacura" y concebido para que "los niños del condominio puedan conocerse, interactuar y jugar en la calle sin el peligro de los autos", el proyecto fue diseñado por Mathias Klotz, "uno de los más destacados exponentes de la arquitectura chilena contemporánea" como indica el brochure informativo del proyecto. En oposición a la representación gráfica tradicional utilizada por la promoción inmobiliaria, esta imagen se acerca más a la idea de un autor que crea a mano alzada que a un régimen estandarizado de producción. La elección del croquis como estrategia de representación revela el intento por singularizarlo, intensificando el significado del nombre (Figura 2). La imagen no especifica materialidades ni relaciones entre los componentes; más bien esboza un ejercicio proyectual, una suerte de imaginario referencial - volúmenes nítidos y puros, amplias superficies vidriadas, árboles y la silueta de dos personas - donde se inscribe el modo de vida que evoca el proyecto.

Dibujo de Mathias Klotz

Figura 1: Imagen de la portada del brochure promocional del proyecto. 

(c) Felipe Encinas

Figura 2: Sala de venta y material promocional del proyecto Singular en terreno. 

En este texto buscaremos sumergirnos en la comprensión de momentos claves del proceso de confección del proyecto, analizando las estrategias e imaginarios movilizados en esta propuesta. Queremos abrir la 'caja negra' (Latour, 2005) de este tipo de proyectos inmobiliarios, ofreciendo un análisis empírico de cómo operan los procesos de 'empaquetamiento' de estos condominios habitacionales orientados a sectores de altos ingresos de Santiago.

Si bien ha habido interés por estudiar la expansión de los condominios y urbanizaciones cerradas (gated communities) en Santiago, y sus consecuentes impactos en la segregación y fragmentación espacial (Hidalgo 2004; Sabatini, Cáceres y Cerda 2001), hasta la fecha son escasos los estudios empíricos que hayan indagado la trastienda (back office) de estos proyectos inmobiliarios. En este sentido, en lugar de interesarnos por los efectos urbanos y los modos de vida que se despliegan en estos espacios residenciales, el presente artículo se desplaza hacia la comprensión de las prácticas, dispositivos y estrategias, movilizadas por los propios actores para definir las categorías y valores de clientes, los atributos y características constructivas de las casas, además de los valores y rasgos que se buscaba inscribir en el diseño de estos condominios. ¿Cómo se definen los usuarios y atributos del nuevo producto urbanístico? ¿Qué tipo de saberes y criterios son utilizados para representar y significar los potenciales habitantes de los proyectos? Y por último ¿qué posibles efectos representativos y configuradores tienen estos imaginarios en la sociedad?

Tratar de responder estas preguntas - y observar cómo el diseño de estos proyectos se entremezcla con una forma de sociología de los sectores de altos ingresos - aparece como un elemento extremadamente relevante a la hora de comprender cómo la industria inmobiliaria concibe la ciudad y cómo perfila los estilos de vida de los santiaguinos. Tal como lo muestran ciertos trabajos que se describirán más adelante, en cada infraestructura, producto o tecnología se inscriben doctrinas e imaginarios respecto a sus usuarios y escenarios futuros, preconfigurando versiones particulares del mundo y predisponiendo ciertas acciones (Akrich, 1992).

Basado en un estudio etnográfico, consistente en entrevistas semiestructuradas con informantes claves y observaciones in situ de los condominios1, en este artículo se describen dos operaciones contrapuestas pero centrales en la alineación y naturaleza del proyecto Singular. Por una parte, se analiza el proceso de singularización en el que los actores involucrados en el proyecto buscan coordinarse para equipar y adosar atributos y significados distintivos a la propuesta habitacional. Por otra parte, se describirá un proceso de des-singularización. Es decir los actores, una vez confrontados a las reacciones generadas por el programa arquitectónico, se ven obligados a reevaluar los atributos y significados del proyecto, desalojando ciertos componentes que estaban en la definición de lo que ellos consideraban como la singularidad de la propuesta. Así, se mostrará cómo el imaginario original del proyecto, basado en representaciones sociológicas y valóricas respecto a los estilos de vida compatibles con Singular, se ve ajustado, imponiéndose una evaluación y valoración primordialmente económica del proyecto.

La fabricación de imaginarios como mecanismo de distinción social

El desarrollo de proyectos inmobiliarios no sólo es relevante debido a las transformaciones socioespaciales que introducen, sino también por la manera en que los criterios formales y arquitectónicos se imbrican con conocimientos y estrategias de construcción de imaginarios, perfilamiento y categorizaciones sociales. Resulta interesante identificar la forma en que ciertas categorías sociales circulan y se hacen operativas en la fabricación de valor de estos proyectos habitacionales, pero a la vez cómo las características de estos proyectos contribuyen a cristalizar ciertos imaginarios e identidades sociales.

El sociólogo francés Pierre Bourdieu realizó uno de los mayores esfuerzos por comprender cómo los atributos o imaginarios transportados en ciertos objetos juegan un rol configurador en la identidad de clase - lo que él denomina 'habitus' (1984a, 1984b). El concepto de habitus, definido como el conjunto de disposiciones para la práctica, si bien toma en cuenta un marco social y cultural estructurado, también está abierto a las posibilidades contingentes que actúan en las formas de ser y hacer de los individuos. Para Bourdieu, los actores están constantemente desarrollando estrategias y prácticas para poder objetivar y significar, asegurar y reproducir posiciones en el mundo social, encontrando en la adquisición de bienes y objetos un instrumento en la batalla por la diferenciación simbólica. Así, el gusto, más que un asunto subjetivo y relativo, debe comprenderse como una práctica de distinción simbólica que contribuye a la reproducción de ciertas posiciones. El autor insiste en que las personas no están necesariamente conscientes de estas determinantes y, por el contrario, suelen hacer juicios estéticos como si fueran opciones libres motivadas por el placer de lo bello o lo funcional.

Otras perspectivas que se describirán a continuación han analizado no cómo las personas desarrollan mecanismos de diferenciación social, sino cómo otros agentes (marcas, empresas, instituciones, políticas, productos) construyen clasificaciones e imaginarios, perfiles de usuarios y categorizaciones de la vida social. El interés está puesto en comprender las múltiples estrategias y conocimientos - económicos, sociológicos, psicológicos, comerciales - movilizados para representar el mundo social y las implicancias que este tipo de prácticas tiene en la producción de significados e imaginarios socio-culturales.

El trabajo de Luc Boltanski (1982) traza el surgimiento y fabricación de un grupo socioprofesional en Francia (le cadre), mostrando que es el resultado de un proceso sociohistórico de objetivación e institucionalización que progresivamente ha dotado de ciertos valores a un grupo social. La originalidad de Boltanski es que en lugar de conceder propiedades sustanciales e inmanentes a un determinado grupo, se propone identificar la heterogeneidad de agentes - tanto materiales como simbólicos - que concurren a su configuración. Desde esta perspectiva, la identidad o valor de un grupo social no es una propiedad intrínseca, sino más bien el resultado de operaciones de producción social, de fabricación de imaginarios y categorías, siendo necesario estudiarlas empíricamente (Muniesa, 2011).

En esta línea, otros trabajos han analizado cómo los expertos representan el entorno donde evolucionarán sus productos o servicios. Akrich (1992) observó los procesos de fabricación de un script (guión) que despliegan los ingenieros en el diseño de objetos técnicos, es decir, las visiones de mundo que buscan introducir para anticipar la recepción de productos o servicios2. Adoptando una perspectiva semiótica, la autora sostiene que todo objeto o innovación que sale al mercado necesita inscribir un script - movilizando una cosmovisión de significados - que logre asegurar la captación y aceptabilidad del producto en los futuros públicos. Algunos autores han examinado los dispositivos técnicos como lugares donde se cualifican y estabilizan ciertos usuarios y escenarios futuros (Wilkie y Michael, 2009), además de las técnicas de cálculo empleadas para valorizar aspectos de determinados bienes (Callon et al., 2000). Siguiendo la temática, Helgesson y Muniesa (2013) sugieren dejar de comprender el valor de las cosas bajo la tradicional dicotomía subjetividad/objetividad para, más bien, adentrarse en el estudio de las actividades prácticas que van construyendo la reputación de determinada entidad3. Por último, el trabajo de Ariztía (2014) muestra cómo un conjunto de consideraciones espaciales y constructivas de proyectos inmobiliarios orientados a los segmentos medios de Santiago está supeditado a scripts elaborados sobre el perfil de una clase media aspiracional. El argumento muestra cómo las narrativas de la clase media son inscritas en materialidades y diseños, al tiempo que los efectos de estas operaciones presentan los términos de producción de identidades de clase, validando imaginarios sobre la movilidad social.

Prácticas y operaciones de singularización

Habiendo adquirido en la década de los 90 una considerable extensión de terreno en el sector de Chamisero, comuna de Colina, empresas Socovesa4 decidió emprender un desarrollo inmobiliario en el sector (Figura 3). Es sobre esta hoja en blanco - desde el punto de vista de la carencia de preexistencias - donde se pone en marcha la construcción del imaginario arquitectónico. El objetivo era singularizar una zona cuyo valor y significado no eran claros, un lugar cuyos atributos estaban lejos de ser estables (como ocurre en otros barrios consolidados de altos ingresos). Ese escenario obligó a Socovesa a identificar criterios de valor y diferenciación, materializando un desarrollo inmobiliario asociado a lo 'novedoso' (respecto a sus características formales, constructivas y narrativas).

Servicio de imágenes del planeta Google Earth(tm)

Figura 3: Emplazamiento de la primera etapa del proyecto Singular (demarcado en línea segmentada blanca) 

La construcción de valor fue clave en estas definiciones del proyecto y para ello Socovesa debía asegurar una relación virtuosa entre los beneficios percibidos por los usuarios y los costos asociados a ellos. Sin embargo, siempre se instaura una discrepancia entre los modelos económicos (y sus paradigmas utilitarios) y las prácticas concretas de los sujetos (Bourdieu, 2012).

La creación de valor desde la arquitectura

La propuesta Singular de Socovesa movilizó a más actores que los habituales. Además del área comercial y de desarrollo se sumaron las áreas de investigación de mercado y marketing. Para uno de los entrevistados, el hecho de que se haya involucrado el gerente general de la empresa reflejaba que se trataba "de un proyecto distinto para Socovesa". El área de desarrollo se encargó de la parte económica del proyecto y analizó las características del terreno, la normativa vigente y las posibilidades para la construcción de las viviendas, para luego definir el producto mediante el estudio de mercado de la zona (Figura 4). En este punto, el área de investigación de mercado de la empresa jugó un rol clave, ya que debía entregar información sobre el futuro comprador de las casas.

(c) Felipe Encinas

Figura 4: Vista general de la primera etapa del proyecto Singular. 

No obstante estas consideraciones, surgió un elemento que estructuró en gran medida la vocación del proyecto, desde la organización del loteo, el diseño de las viviendas, hasta la campaña de marketing. Este fue la elección del arquitecto a cargo: "Dijimos, busquemos un arquitecto que le agreguemarca, que le agregue valor al proyecto, que haga cosas que no se han hecho antes. Y en ese sentido salieron tres o cuatro nombres de arquitectos que estaban haciendo cosas distintas y entre esos el que más nos tinco fue Mathias Klotz, por el perfil de gente que va a comprar acá, que es gente más joven", indicó uno de los responsables del proyecto.

La estrategia era clara: el elemento diferenciador se dejaría en manos de la arquitectura. Había que poner un referente de la arquitectura nacional como generador de valor para este nuevo producto inmobiliario. Pero antes de pretender mostrar atributos puramente constructivos o espaciales, se buscó generar algún tipo de identificación, vale decir, un imaginario asociado al nombre del arquitecto (Figura 5). Como señala uno de los entrevistados: "acá el atributo principal era casas a 7 minutos de Santiago, diseñadas por Mathias Klotz, con una arquitectura y un urbanismo distinto". Esta construcción del imaginario del proyecto se refuerza constantemente con categorías y valores que caracterizan el diseño, pero que, ante todo, hablan de 'la mano del arquitecto': "simpleza de los volúmenes", "look urbano", "amplitud visual" y "una casa que es contemporánea hoy y se verá contemporánea en 20 años más" (Figura 6).

(c) Felipe Encinas

Figura 5: Sala de venta en terreno del proyecto Singular con un video de presentación del arquitecto Mathias Klotz. 

(c) Felipe Encinas

Figura 6: Casa piloto, etapa 1A, fachada a patio interior. 

Para la cultura de la empresa esta estrategia representó una innovación importante, puesto que "en los últimos diez u ocho años no había entrado alguien nuevo... o sea, se trabajaba siempre con las mismas tres o cuatro oficinas de arquitectura externas", lo que refuerza la idea de singularidad del proyecto en cuestión. La hipótesis detrás de Singular parecía robusta: la propuesta inmobiliaria adquiriría un carácter Premium y reforzaría la captación de público objetivo adosándole la marca Klotz. Había que asegurar una buena arquitectura no sólo desde un sentido funcional, sino también desde el punto de vista del imaginario y los atributos que el nombre del arquitecto pudiera producir en los clientes.

La creación de atributos inmobiliarios como estrategia de agregación de valor

Una vez asentada la elección del arquitecto como decisión clave para la construcción del imaginario del proyecto Singular, se comenzaron a configurar los atributos que caracterizarían a esta propuesta. Si bien la localización fue considerada como positiva dada la cercanía de la autopista Nororiente, los actores del proyecto estaban conscientes de que esta condición periférica involucraba más que sólo un tema de accesibilidad: "Si tú te vas para fuera (de Santiago) tienes que cambiar totalmente tu estilo de vida, tienes que poner a tus niños en un colegio lejos, tus amistades están lejos". En consecuencia, frente a un lugar con baja historicidad, con atributos contextuales poco claros y que requería una opción 'fundacional' por parte de los compradores, se hacía más que evidente la necesidad de dotar al proyecto de atributos extraordinarios, nuevos, singulares.

Al revisar el listado de atributos de las tres tipologías de vivienda propuestas para esta primera etapa del proyecto - casas de 167, 189 y 205 m2 - llaman la atención el comedor de doble altura, el gran estar familiar en segundo piso y la aislación térmica EIFS5. Este sistema constructivo - que incorpora la aislación térmica por la cara exterior de los muros exteriores - puede resultar significativamente superior en términos de desempeño si se le compara con la solución que habitualmente se aplica. De manera similar, el revestimiento metálico de la fachada constituyó un elemento de valor distintivo dado su aporte a la construcción del imaginario Klotz asociado al proyecto. De acuerdo a uno de los encuestados, "la elección del 'quadroline'6 fue porque Mathias quiso poner ese revestimiento, (...) lo que permitió ir combinando distintos colores, distintos tonos, que el volumen tuviera un poco de soltura" (Figura 7). Este elemento resultó crucial, puesto que no sólo enfatizó la autoría del proyecto y la marca, sino que también definió la singularidad de cada casa en un conjunto homogéneo.

(c) Felipe Encinas

Figura 7: Casa piloto, etapa 1A, detalle de revestimiento exterior segundo piso. 

La creación del nombre como declaración de singularización

El último paso en la creación de este imaginario estaría dado por la definición del nombre del condominio, que se estableció muy cerca de la fecha en que se inició la venta de las casas. En este tipo de proyectos los nombres no son inocuos, pues deben encarnar y hacer visible una identidad, un conjunto de valoraciones y representaciones supuestamente apreciadas por el público objetivo. Si una casa diseñada por Klotz se evaluó como un atributo atractivo para usuarios que anhelan mostrar cierto gusto en sus formas de vivir y consumir, entonces el nombre del condominio debía guardar sintonía con ese imaginario, marcado por la simpleza y la templanza minimalista. El nombre Singular subraya esa condición indeterminada, única, individual, particular asociada a la elaboración del usuario que se espera para el proyecto. Así, en base a los estudios del público objetivo que tiene capacidad de pago para una vivienda de un valor cercano a las 12.000 UF7, este imaginario se fue cargando de nuevos atributos, relacionándolo con "familias jóvenes" o "con gusto por el diseño".

Redefiniendo el proyecto: operaciones de des-singularización

La prueba de fuego de este proceso de construcción formal y simbólica en torno a la singularidad estaba representada en la fase de venta del condominio. En esta etapa el imaginario debía encontrarse con su público objetivo y este debía estar dispuesto a comprar el producto. El proyecto - si bien se puede evaluar positivamente - presentó, en un inicio, una velocidad de venta menor a lo esperado. En un primer momento, los encargados del proyecto lo percibieron como consecuencia de la propuesta - que conllevaba ciertos riesgos - y quizás, producto del entusiasmo, no se previó que las expectativas económicas del país pudieran deteriorarse. Al mismo tiempo, también se percibió un desajuste entre el producto finalmente ofrecido y la capacidad del barrio de acoger este elemento. Esto se tradujo en que las casas de la primera etapa del proyecto Singular costaban alrededor de 12.000 UF, mientras que en el resto del sector los precios de oferta se ubicaban entre las 8.000 y 10.000 UF.

Sin embargo, estos proyectos inmobiliarios en extensión tienen la capacidad de ajustarse a los distintos requerimientos y dificultades que puedan aparecer, ya que se desarrollan por etapas. A la luz de los resultados obtenidos, una vez concluida la primera parte del proyecto (denominada 1A) y en vez de desarrollar la etapa 1B (que tenía las mismas características de la anterior), se desarrolló una nueva etapa (2A) que se planteó considerando varios ajustes (Figura 8).

(c) Felipe Encinas

Figura 8: Construcción etapa 2A proyecto Singular. 

Esta etapa se caracteriza por la disminución de las expectativas originales, des-singularizando el proyecto en algunos aspectos específicos. En primer lugar, en términos comerciales, el precio se redujo a 8.865 UF, lo que vino aparejado de una significativa reducción de la superficie de los sitios y las viviendas. Esto generó repercusiones en el imaginario construido en función del público objetivo del proyecto. Así, dada la situación de que "al parecer no había tanta gente que valorara el hecho de comprarse una casa de Klotz" - en palabras de uno de los entrevistados - se optó por apuntar a un público de "parejas jóvenes - que viven en un departamento en Providencia o Las Condes - y que, si bien antes no les alcanzaba para comprar una casa del proyecto, ahora sí pueden acceder a su versión más básica". Vale decir, si bien existió una renuncia con respecto a ciertas características que representaban el imaginario de los compradores originales, al menos se trató de conservar el atributo más importante: la singularidad de la arquitectura de Mathias Klotz.

Ahora bien, en el proceso de ajuste de la segunda etapa se vieron afectadas la superficie y los atributos técnicos. Aquí, el proceso de des-singularización se llevó a cabo bajo la premisa de reducción de costos donde - en palabras de los entrevistados - "lo primero que se eliminó fue la aislación térmica EIFS". Sin embargo, esto también tuvo implicancias representativas y valóricas, ya que si bien obedeció a una razón evidentemente funcional (costo de UF/m2), también se relacionó con las expectativas del nuevo público que estaría accediendo al proyecto. En efecto, toda vez que el precio se reduce, el valor asignado a estos atributos técnicos o de eficiencia energética se empieza a diluir. En palabras de uno de los entrevistados, la lógica que orientaría la decisión de compra no estaría dada por el argumento de "comprémonos el departamento o la casa acá porque son sustentables y mucho más eficientes (...)". Por el contrario, se "diría que estamos muy lejos de eso, y que la gente va a comprar solamente lo que pueda pagar". Es así como el programa original del proyecto, orientado bajo criterios de exclusividad, debió ser redefinido en función de indicadores de resultados y la interacción en la sala de venta.

Reflexiones finales

Aquí se ha tratado de mostrar cómo la arquitectura se vuelve un instrumento diseminador de significados sociales y una estrategia aventajada en los proyectos inmobiliarios a la hora de captar clientes y sintonizar con sus imaginarios de diferenciación social. Describimos cómo el proceso de definición de valor del condominio en Chamisero tuvo al arquitecto Mathias Klotz como unos de los atributos distintivos y estructuradores del proyecto. La operación Klotz era simbólicamente eficaz al permitir generar una forma de distinción social (Bourdieu, 1984b) en los posibles clientes, transformándose en un instrumento singularizador tanto para el consumidor que aspira a reproducir atributos y valoraciones como para Socovesa, que, por medio del nombre del arquitecto, buscaba cristalizar una identificación en los nichos de consumidores. Por otra parte, contar con un fuerte estilo arquitectónico era relevante para contrarrestar la condición 'emergente' del emplazamiento. En este sentido, la marca Klotz venía a repoblar e investir de significados singulares a una zona cuyo imaginario se encontraba en proceso de estabilización.

Igualmente, se describieron las dificultades que experimentó el proyecto cuando se confrontó con su público real, lo que hizo que se introdujeran cambios para hacer sustentable el programa de ventas proyectado. Hemos denominado a este proceso como 'des-singularización': el programa original, orientado bajo criterios de exclusividad, debió ser reevaluado o sopesado en función de los datos que entregó la fase de ventas. Más que un fracaso, se puso de manifiesto una asimetría entre las representaciones y valoraciones elaboradas para sustentar la propuesta y las disposiciones reales de compra que se fueron desarrollando8.

Asimismo, se ha mostrado cómo las estrategias representacionales desplegadas por los ideólogos de este tipo de proyecto - a través de tácticas y dispositivos sociotécnicos provenientes del marketing y la publicidad - están siempre tensionadas por vivencias y prácticas que no logran ser 'domesticadas' por los significados y narraciones formuladas por el programa. Los escenarios y supuestos morales que se buscan cristalizar no sólo suelen ser resignificados por los usuarios, sino que muchas veces son profanados y politizados (Ackrich, 1992), cuestionando los imaginarios asumidos implícitamente en el objeto.

Finalmente, uno de los hallazgos más relevantes de este caso de estudio es cómo el proyecto Singular logra cargarse de atributos y valores que no solamente remiten a características económicas o demográficas, sino que también movilizan una comprensión sociológica de los sectores de altos ingresos y sus estilos de vida, valoraciones, anhelos y expectativas. Por lo tanto, el conocimiento que se fabrica en estos espacios desborda ampliamente el saber exclusivamente ingenieril, financiero o arquitectónico y se nutre de un amplio repertorio de discursos y representaciones que circulan sobre la identidad y deseos de los sectores más acomodados de Santiago. Si bien la tarea de comprender empíricamente de qué manera los significados y clasificaciones culturales realizadas por estos proyectos inmobiliarios impactan en la identidad de estos sectores sociales aún está pendiente, no parece del todo espurio sostener una relación entre los imaginarios sociales inscritos en estas propuestas y la forma en que los actores reproducen ciertas disposiciones y prácticas en su mundo social. Los imaginarios fabricados por los proyectos inmobiliarios pueden ser concebidos como anclajes de clase, contribuyendo a generar narrativas identificatorias, configurando modos de ser y hacer. Como ha sido trabajado en otros ámbitos (Callon 1999; Tironi, 2014), los discursos, imaginarios y significados no sólo representan una realidad 'externa', sino que intervienen o modelan el mundo que describen, formalizando realidades y dando consistencia a ciertas entidades.

Agradecimientos

Los autores quieren agradecer a empresas Socovesa y Nicolás Jobet, gerente de desarrollo, por facilitar información y acceso al proyecto Singular, así como el contacto con los entrevistados. Este artículo se ha realizado con el financiamiento de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile, CONICYT, a través de los proyectos FONDECYT de Iniciación en Investigación n°11130556 "Análisis y posicionamiento de los atributos de eficiencia energética y sostenibilidad en el mercado inmobiliario residencial de Santiago" (dirigido por Felipe Encinas), y FONDECYT de Iniciación en Investigación n°11140042 "Configurando espacios y usuarios inteligentes. Un estudio sociotécnico de las prácticas, dispositivos y discursos de las Smart Cities en Chile" (dirigido por Martín Tironi). También ha contado con el apoyo del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS), Proyecto CONICYT/FONDAP n° 15110020.

Referentes

ACKRICH, Madeleine. "The de-scription of technical objects". W Bijker and J Law (eds). Shaping Technology/Building Society. Cambridge, Mass.: MIT Press, 1992., 205-224. [ Links ]

ARIZTÍA, Tomás. "Housing markets performing class: middle-class cultures and market professionals in Chile." The Sociological Review 62 (2, 2014): 400-420. [ Links ]

BOLTANSKI, Luc. Les cadres: la formation d'un groupe social. Paris: Editions de minuit, 1982. [ Links ]

BOURDIEU, Pierre. "Espace social et genèse des clases." Actes de la recherche en sciences sociales 52(1) (1984 a): 3-14. [ Links ]

BOURDIEU, Pierre. Distinction: A social critique of the judgement of taste. Cambridge, MA: Harvard University Press, 1984 (b). [ Links ]

BOURDIEU, Pierre. Las Estructuras Sociales de La Economia. Buenos Aires: Manantial Editorial, 2012. [ Links ]

CALLON, M.; Méadel, C.; Rabeharisoa, V. "L'économie des qualités". Politix 13 (52, 2000):211-239. [ Links ]

CALLON, M. "Ni intellectuel engagé, ni intellectuel dégagé: la doublé stratégie de l'attachement et du d'détachement". Sociologie du travail 41 (1999): 65-78. [ Links ]

HELGESSON, C. F.; MUNIESA, F. "For what it's worth: An introduction to valuation studies". Valuation Studies, 1 (1, 2013), 1-10. [ Links ]

HENNION, A., MEADEL, C., et al. 1989. "The Artisans of Desire: The Mediation of Advertising between Product and Consumer". Sociological Theory 7(2): 191-209 [ Links ]

HIDALGO, Rodrigo. "De los pequeños condominios a la ciudad vallada: las urbanizaciones cerradas y la nueva geografía social en Santiago de Chile (1990-2000)". EURE 30 (91) (2004): 29-52. [ Links ]

LAMONT, M.; MOLNÁR, V. "The study of boundaries in the social sciences". Annual review of sociology. (2002):167-195. [ Links ]

LATOUR, Bruno. Reassembling the Social: an introduction to Actor-Network Theory. Oxford: Oxford University Press, 2005. [ Links ]

MUNIESA, F. "A flank movement in the understanding of valuation". The Sociological Review 59 (2, 2011): 24-38. [ Links ]

RAMOS, C. El ensamblaje de ciencia social y sociedad. Conocimiento científico, gobierno de las conductas y producción de lo social. Santiago: Ediciones Universidad Alberto Hurtado, 2012. [ Links ]

SABATINI, F.; CÁCERES, G.; CERDA, J. "Segregación residencial en las principales ciudades chilenas: Tendencias de las tres últimas décadas y posibles cursos de acción". EURE 27 (82) (2001):21-42. [ Links ]

TIRONI, Martín. "(De) politicising and Ecologising Bicycles: The history of the Parisian Vélib'system and its controversies". Journal of Cultural Economy 8 (2, 2015):166-183. [ Links ]

TIRONI, Martín. "Faire circuler des vélos et des personnes". Revue d'anthropologie des connaissances 8 (1, 2014):179-219. [ Links ]

WATKINS, Craig. "The Definition and Identification of Housing Submarkets." Environment and Planning A 33 (2001):2235-53. [ Links ]

1El levantamiento empírico de este estudio se realizó entre marzo y junio del 2016, y contó con la participación de los estudiantes del Magister en Arquitectura Sustentable y Energía de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile y tesistas del proyecto fondecyt n°11130556: José Caamaño, Christiane Delucchi, Mari Paz y Daniela Poblete.

2Sobre la noción de script aplicada a otros objetos y dispositivos técnicos, ver Tironi 2014.

3"El valor es por lo tanto el resultado de un proceso de trabajo social y una amplia gama de actividades (de producción, y combinación de la circulación y la evaluación) que apuntan a hacer las cosas valiosas" (Helgesson & Muniesa 2013).

4Socovesa, Sociedad Constructora de Viviendas Económicas s.a., es un grupo de empresas que desde su fundación en 1967 se ha orientado hacia la vivienda social, aunque hoy en día se ha diversificado hacia productos inmobiliarios de distintos perfiles y usuarios.

5Acrónimo en inglés que significa Exterior Insulation Finishing System.

6Nombre comercial de una solución de fachada metálica de marca Hunter Douglas

7La UF, unidad de fomento, es una unidad de cuenta utilizada en Chile. El valor de cambio entre la uf y el peso chileno se reajusta periódicamente de acuerdo a la inflación, con el objetivo de que su valor permanezca constante. Esta unidad determina los costos de construcción, valor de las viviendas y créditos hipotecarios. 1 UF = US $ 40 de acuerdo al Banco Central de Chile al 5 de octubre de 2016.

8Algunos autores (Hennion, Meadel, et al., 1989; Akrich, 1992; Ariztía, 2014) sugieren que estas estrategias de representación y clasificación, lejos de describir objetivamente una realidad social, reflejan las proyecciones de los propios responsables, contribuyendo a configurar estereotipos y determinados valores sociales.

9The empirical survey of this study was conducted between March and June 2016, and was attended by students of the Masters in Sustainable Architecture and Energy of the School of Architecture at the Pontificia Universidad Católica de Chile and researchers associate to the fondecyt project Nº 11130556: José Caamaño, Christiane Delucchi, Mari Paz and Daniela Poblete.

10On the notion of script applied to other objects and technical devices, see Tironi 2014

11"Value is therefore the result of a process of social work and a wide range of activities (production, and combination of circulation and evaluation) aimed at making things valuable" (Helgesson & Muniesa 2013).

12Socovesa (Affordable Housing Building Society) (Sociedad Constructora de Viviendas Económicas s.a.) is a group of companies that, since its foundation in 1967, has been directed towards social housing, although today has enlarged its scope to real estate products of different targets and users.

13Acronym which means Exterior Insulation Finishing System.

14Commercial name for a facade product developed by the company Hunter Douglas.

15The UF (Spanish acronym for 'development unit') is an account unit used in Chile. The exchange value between the UF and the Chilean peso is periodically adjusted according to inflation, so that the net value of the UF remains constant. This unit is used to determine the cost of construction, property values and mortgage loans. According to the Chilean Central Bank, to October 5, 2016, 1 UF = US $ 40.

16Some authors (Hennion, Meadel, et al., 1989; Akrich 1992; Ariztía, 2014) suggest that far from objectively describing a social reality, these strategies of representation and classification reflect the projections of the makers themselves, helping to shape stereotypes and certain social values.

*Felipe Encinas Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Chile. MSc, Universidad de Nottingham, Reino Unido, y PhD, Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Profesor Asistente de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile, investigador del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS), y Director de Investigación y Posgrados de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

**Martín Tironi Architect, Pontificia Universidad Católica de Chile. MSc, University of Nottingham, UK, and PhD from the Catholic University of Leuven, Belgium. Assistant Professor at the School of Architecture at the Pontificia Universidad Católica de Chile, researcher at the Center for Sustainable Urban Development (CEDEUS), and Director of Research and Post-professional Studies of the Faculty of Architecture, Design and urban Studies at the Pontificia Universidad Católica de Chile.

*Felipe Encinas Architect, Pontificia Universidad Católica de Chile. MSc, University of Nottingham, UK, and PhD from the Catholic University of Leuven, Belgium. Assistant Professor at the School of Architecture at the Pontificia Universidad Católica de Chile, researcher at the Center for Sustainable Urban Development (CEDEUS), and Director of Research and Post-professional Studies of the Faculty of Architecture, Design and urban Studies at the Pontificia Universidad Católica de Chile.

**Martín Tironi Sociologist, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile. Master in Sociology, Université Paris-Sorbonne V, Paris, France. PhD and Post-Doctorate, Centre de Sociologie de l'Innovation (CSI), Ecole des Mines de Paris, Paris, France. He is currently leading a research project on Smart Cities, which conceptualizes them in terms of experiments and social prototypes. He is researcher and professor of the School of Design at the Pontificia Universidad Católica de Chile.

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons