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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.94 Santiago dic. 2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962016000300108 

Lecturas

Imágenes en tinta y arquitectura en ideas: los 60 imprimen modernidad desde las páginas de El Sur

Patricia Méndez1  * 

Javier Ramírez2  ** 

1 Académica, Departamento de Diseño y Teoría de la Arquitectura, Universidad del Bío-Bío Concepción, Chile. patrimen@gmail.com

2 Académico, Universidad de Concepción Concepción, Chile. javieramirez@udec.cl

Resumen:

El hallazgo de la sección "Arquitectura y Reconstrucción" del diario El Sur de Concepción en los años 60, confirma que por su escala y alcance los medios masivos de comunicación resultan los principales generadores de imaginarios. A partir de ello, esta investigación advierte cómo las crónicas graficadas en esas páginas generaron no sólo la materialización de la arquitectura moderna en la ciudad, sino también la idea de progreso asociado a ella.

Palabras clave: medios de comunicación; reconstrucción; imagen; ciudad moderna; Concepción

La imagen cambiante del futuro se configura con los hechos que son noticia... (Gomis, 1991:191)

Publicado desde 1882 en la ciudad de Concepción (Chile)1, hacia mediados del siglo XX el periódico El Sur constituía el medio de comunicación regional más importante y, como tal, resulta una fuente documental primaria escasamente interpelada por la historiografía arquitectónica y urbana. Hacia 1960, luego del gran terremoto, su jerarquía mediática fue incrementándose debido a las innovaciones que promoviera su director2, quien incluyera en sus páginas otros aspectos de la realidad de la región del Biobío, ofreciendo noticias relacionadas con propósitos, ideas, acciones y propuestas arquitectónicas o urbanas acompañadas de un despliegue gráfico que exhortaba a la prosperidad. Por supuesto que la comunicación visual es una herramienta esencial en los fenómenos urbanos (Vitta, 1999:244) y esta no era la primera vez que la prensa local3 recurría a estos artilugios; sin embargo, la inclusión sistemática (a partir de marzo de 1961) de la sección "Arquitectura y Reconstrucción"4 fue el conducto ideal para promover otra visión de la transformación de la ciudad.

A partir de esta nueva sección publicada habitualmente los días martes, las imágenes y noticias vinculadas a la arquitectura se ordenaron entre las páginas 8 y 11. El apartado se distinguía con una franja negra en la que se inscribía su nombre en tipografía blanca, similar a la bodoni, pero engrosada e itálica. Una primera lectura de las noticias publicadas en "Arquitectura y Reconstrucción" adelanta que, bajo un gran titular, los textos eran meramente informativos. Su contenido, que en general alternaba con avisos publicitarios de construcción, ocupaba toda la página a ocho columnas. En un ardid periodístico instalaba, justo debajo de la fecha de edición, una imagen que llenaba 3 o 4 columnas y que posaba sobre un rótulo que nada tenía que ver con lo que exhibía la gráfica, pero que impactaba al lector aun cuando su explicación se desarrollara en textos adyacentes.

Al igual que en otras secciones del periódico, no se registran corresponsales, equipo o firmas autorales. Probablemente los ejemplos publicados eran enviados al diario por los mismos profesionales, mientras los periodistas decidían la semántica de su edición y su oportunidad de publicación, aunque sus resultados no siempre resultaban congruentes (Figura 1).

El Sur, Concepción, 7 de marzo de 1961, p. 10

Figura 1 Sección "Arquitectura y Reconstrucción", periódico El Sur. 

El análisis de esta sección fue realizado en coincidencia con teorías que entienden la información periodística como resultado de la interpretación de la realidad social en la que se inserta (Gomis, 1991:17) y, por ello, "es capaz de 'hacer presente' una diversidad de objetos que se hallan ausentes en el aquí y el ahora" (Berger; Luckmann, 1984:58). En este sentido, y considerando que "Arquitectura y Reconstrucción" se incluía dentro de un medio de difusión masivo destinado al ciudadano común, este trabajo elude un enfoque crítico al tipo de arquitectura allí publicado, y prefiere concentrarse en los artículos que divulgaron los ejemplos más atípicos para la ciudad de Concepción. Su observación parte del contenido promocionado en esas páginas, que condujo al público lector hacia un imaginario de ciudad moderna donde se superpusieron caminos: la arquitectura escrita, la graficada y, por supuesto, aquella amarrada al mundo de lo utópico.

Modernidad en tres actos: urbanismo, arquitectura y construcción con guiños a la imaginación penquista

Aun cuando no resulte explícito, puede suponerse que la sección "Arquitectura y Reconstrucción" era sostenida por la Cámara Chilena de la Construcción. Este hecho resulta de observar, por un lado, el nombre de la sección, la publicidad que la complementaba y la extensión que adquirieron las novedades anexas a la noticia central, congruentes con la idea de levantar la ciudad tras el terremoto del 60. Por otro lado, su contenido evidencia un incremento de los actores del desarrollo de las ciudades chilenas de ese entonces, ya que a partir de los acontecimientos de mayo de 1960 - que dañaron 1/3 de los inmuebles en Concepción - el sector de la construcción amplió su terreno, encarando proyectos privados de mayor escala que complementaban el esfuerzo público que la CORVI realizaba desde 1953, de tal manera que ambos ámbitos encontraron espacio en esta pauta editorial.

Un párrafo del martes 8 de enero de 1963 aporta señales al respecto, revelando la posible causa que facilitaba esta publicación cuando bajo el epígrafe "Continúa la Reconstrucción", expresaba: "Concepción, después de casi tres años de la tragedia sísmica que destruyó la ciudad en distintos puntos (...) se ha convertido en una urbe de modernas líneas arquitectónicas"5. La nota ofrecía, además, estadísticas con tasas demográficas y cifras de inversión a cargo de industrias y empresas constructoras. Es claro que el espíritu resiliente de la ciudad ante los hechos del 60 fue el motor del nuevo espíritu que exhibió este sector del mercado, alentando la renovación constructiva - y en consecuencia inmobiliaria - lo que pudo leerse a lo largo de los cuatro años en que se editara esta sección.

En el lapso en que se publicó, "Arquitectura y Reconstrucción" muestra distintas etapas. Una primera dedicada claramente a la construcción, la siguiente mucho más ligada a la arquitectura y la final - con mayor cantidad de páginas - que combinaba las anteriores editando las gestiones de los principales gremios que promovían el crecimiento y el desarrollo en Concepción y su región. En todas ellas, el valor de la noticia se enarboló como filtro del "sentido común de época" (Rojas Mix, 2006:89) y, aunque hoy más de alguna podría considerarse obsoleta, pudo conciliar entonces la excentricidad de una novedad con la realidad cotidiana, siempre promoviendo el crecimiento constructivo.

En ese sentido, dentro del primer bloque, se pueden repasar algunas revelaciones tecnológicas que presagiaban la nueva época como, por ejemplo, la casa neumática sin apoyos (14 de marzo de 1961), o dónde debía disponerse la escalera en una vivienda moderna (4 de abril del mismo año). Igualmente refería los beneficios de medir las capacidades acústicas en forma previa a la obra, la versatilidad que traerían los hormigones plásticos, la invención de una "gigantesca máquina" que aceleraría la construcción (23 de enero de 1962), las cortinas contra moscas inventada por un industrial penquista (7 de agosto de 1962) y hasta las ventajas de aplicar un sistema de acondicionamiento térmico gracias a la energía solar (24 de julio de 1962).

En cuanto a temas urbanos, en numerosas oportunidades El Sur se hizo eco del plano regulador de Concepción. En varias ocasiones fue portada y su tratamiento también mereció ser noticia, aunque se incluyera en las páginas de "Crónicas Locales" y se escabullera de la sección que nos ocupa. Dentro del periódico, el urbanismo era un problema concreto pero distante de la arquitectura que lo secundaba; así, las columnas de los martes sólo lo incorporaron cuando la envergadura del proyecto lo ameritaba, y siempre y cuando condicionara al mercado constructivo como factor determinante en el progreso de la ciudad. Así lo exhibían las ediciones de 1961 cuando explican el "Plan Intercomunal de Concepción" conciliándolo con el impulso constructivo que arrastraba (25 de junio), a la vez que presagiaba los beneficios que tendría el levantar edificaciones de cinco o más pisos para transformarse en una "ciudad moderna e higiénica"; pero ciertamente hay que esforzarse por vincular el contenido de ese texto con la imagen que exhibía: un croquis del restaurante previsto para el aeropuerto Carriel Sur.

Este no fue el único ejemplo en que imágenes y textos se deshilvanaron. Tiempo después, gracias al nuevo reglamento de la CORVI con préstamos a corto plazo, otra noticia proponía la posibilidad de remodelar barrios antiguos de la ciudad incluyendo una gráfica panorámica con un puente gigante, autopistas y bloques habitacionales más cercanos a la propuesta de Le Corbusier en Marsella que a la realidad penquista. Según sus editores esto era factible "gracias a los recursos que ofrecería la CORVI... si se ajustaba a una remodelación urbana con viviendas que alcancen los 70 m2" (Figura 2). Otro guiño al urbanismo europeo, moderno y funcional se lució al extremo el 19 de febrero de 1963, cuando se igualaban las siedlungen que Gropius pensara para la Alemania de principios de siglo con una propuesta para la villa de San Pedro, presentada allí como la 'ciudad satélite' de Concepción.

"Arquitectura y Reconstrucción". El Sur, Concepción, 25 de julio de 1961.

Figura 2 Un paisaje urbano futurista se promocionaba bajo el titular "Antiguos barrios de la ciudad podrán ser ahora remodelados". 

Las esporádicas entrevistas a profesionales que publicara la sección constituyeron los lazos entre lo urbano y la arquitectura, como cuando, en 1963, se presentara el titular "La aparición de la Arquitectura"6. La plana cedía espacio al arquitecto Roberto Goycoolea, entonces urbanista de la Municipalidad, quien sintetizaba la arquitectura moderna con un panorama histórico, mientras que otras noticias menores advertían acerca del Plan Regulador que fijaba las pautas para la reconstrucción, y una importante imagen de una vivienda individual7 con techos abovedados en cáscara de concreto armado, era comentada con asombro por ser "la única en el país". También, el arquitecto Osvaldo Cáceres opinaba del "Influjo bienhechor (que) ejerció en la ciudad la tragedia del año 39"8 y se mostraba complacido con los avances urbanos realizados desde 1940, lamentando que Concepción padeciera de "un trastorno urbano" puesto que "...los habitantes se refugian en la ciudad de concreto, sin árboles ni jardines suficientes... en medio de edificios sin orden ni belleza..." y además, fiel a su ideología socialista, alegaba la necesidad de "plantear los problemas de la ciudad sobre nuevas bases programáticas en que todos sus habitantes participen como en una gran comunidad, (...) para emprender su renovación material...".

La ciudad nueva que crecía pujante, moderna y que tomaba altura, fueron elementos permanentes en el discurso de "Arquitectura y Reconstrucción", extendiéndose incluso al resto del periódico. En cuanto a proyectos elevantes para la arquitectura penquista, se publicó la casa hexagonal en la esquina de Victoria y Edmundo Larenas9. En tanto, el 7 de agosto de 1962 se anunciaba el proyecto de Alejandro Rodríguez bajo el texto "Nueva obra de progreso arquitectónico: Edificio 'Barros' será construido", pero la propuesta quedó sólo en el plano de las ideas, mostrando un bloque único de nueve pisos destinado a viviendas para personal de la Universidad de Concepción. El edificio "El inca", levantado en la vereda impar de Tucapel esquina Chacabuco por el arquitecto Jorge Labarca, también mereció varias ediciones, pudiendo armar con ellas su proceso constructivo total. Gran parte de la generación de arquitectos chilenos radicados en Concepción tuvo espacio en la sección: a los citados Rodríguez, Cáceres o Labarca se sumaron obras y proyectos originados por Ricardo Hempel, Roberto Goycoolea o Julio Ramos Lira, entre otros.

Sin embargo, otras propuestas que dejaron huella en la ciudad y que merecieron ser noticia fueron excluidas: el edificio Tucapel, que fue portada principal del periódico el 10 de octubre de 1961, o el FIUC, que sólo fue publicado con una fotografía el 1 de enero de 1963. Aun a sabiendas de que el periódico era de corte regional, tampoco la santiaguina obra para la CEPAL mereció el espacio que la historiografía profesional le concediera luego, relegándola apenas a dos reseñas breves (el 22 de enero y el 9 de abril de 1963), la última sólo para destacar el diseño de su jardín "como el más bello de Chile".

Por contrapartida, "Arquitectura y Reconstrucción" divulgó en sus páginas un repertorio gráfico de novedades vanguardistas que sobresalían por sus audacias proyectuales y formales. Esta miscelánea que sólo alcanzó el plano de las ideas aspiraba, en esencia, a satisfacer las necesidades que la sociedad penquista reclamaba y allí radica su riqueza. De este abanico, la propuesta habitacional publicada el 2 de enero de 1962 con la firma de la oficina de Cáceres, García Faure de Cáceres y Gutiérrez Gutiérrez mostraba un gesto atrevido para la Concepción de entonces: sus autores instalaban cuatro monobloques en el centro de una manzana, los asentaban sobre pilotis y, quebrando cualquier tradición arquitectónica previa en la ciudad, su propuesta de conjunto moderno (en una reducción formal y a escala penquista de la Ville Radieuse) reunía un colosal programa mixto que incluía doscientas viviendas, estacionamiento subterráneo, espacios verdes, terrazas interiores y placa comercial (Figura 3).

"Arquitectura y Reconstrucción". El Sur, Concepción, 02 de enero de 1962, p. 11.

Figura 3 "Moderna edificación" proclamaba la volanta de este conjunto con programa mixto totalmente renovador para la ciudad. 

Otro diseño novedoso se leía el 7 de agosto de 1962, cuando se mostraba el Teatro-Circo-Cinerama a levantarse en la esquina de Rengo con Freire, sobre un terreno de cincuenta metros de lado. Tendría capacidad para tres mil personas y entre sus adelantos técnicos prometía salas para cine panorámico y tridimensional con plataformas movedizas que facilitaban la adaptación de su escenario según el tipo de espectáculo. Funcionalmente, un anillo perimetral de dos niveles sobre las calles encerraba la sala que, además, sobresalía por su altura y su particular estructura de arcos semicirculares, similares al vecino Mercado Municipal. La minuciosa noticia incluía hasta el estudio financiero para su ejecución y, aunque estaba narrada en primera persona, su autoría es anónima; no obstante, al día siguiente10, en un destacado que publicó el mismo periódico, se aclaraba que la intención de esta monumental obra provenía de un grupo de vecinos que la habría ofrecido al rector de la Universidad de Concepción, pero la intriga fue despejada parcialmente, pues nada ampliaba acerca del autor de tan fantástico proyecto (Figura 4).

"Arquitectura y Reconstrucción". El Sur, Concepción, 7 de agosto de 1962, p. 9.

Figura 4 "Una obra que la ciudad necesita: Habrá un Teatro-Circo-Cinerama". 

Claro que esa no fue la única idea de teatro para los habitantes de Concepción; otra propuesta de carácter mixto aparece dibujada por Ramos Lira para la sede de la orquesta sinfónica. La novedad aquí reside en la combinación formal y funcional de la placa comercial junto con un edificio en bloque de diez pisos, oficinas, conservatorio, subsuelos destinados a orquestas de cámara, una sala de teatro que emergía detrás del monobloque (con un techo a modo de caparazón de tortuga) y terrazas transitables sobre la calle Aníbal Pinto que envolvían el partido arquitectónico en un filme de ciencia ficción antes que atender el riguroso clima penquista.

La pregnancia que tuvo El Sur por su radio de distribución y de lectura facilitó la recreación del imaginario penquista y, en ese sentido, pudo consumar en la sección "Arquitectura y Reconstrucción" la expresión de los deseos y ambiciones que su sociedad requería (De Moraes, 2007). En la edición especial11, realizada con ocasión del 25º aniversario del terremoto del 24 de enero de 1939, el diario estampó un logotipo en todas sus páginas. Se trataba de un gráfico gestual que reproducía un rascacielos en cuya cima la expresión "1/4 de siglo en el progreso" no hacía otra cosa que confirmar los logros de la construcción regional, además de incitar a la prosperidad penquista mediante una arquitectura geométrica, pura y en altura (Figura 5). Claro que este espíritu con la idea de un sujeto nuevo y moderno excedió la ocasión y superó las noticias arquitectónicas para alcanzar, inclusive, la promoción del comercio detallista que adoptaba en su publicidad la escenografía de los skyscraper cuya gráfica, si bien era concordante con el espíritu de esos tiempos, distaba de la imagen de ciudad mediana que entonces tenía Concepción (Figura 6).

"Arquitectura y Reconstrucción". El Sur, Concepción, 24 de enero de 1964.

Figura 5 Logotipo "1/4 de siglo en el progreso", de la edición especial del 25º aniversario del terremoto de 1939, estampado en la totalidad del periódico. 

"Arquitectura y Reconstrucción". El Sur, Concepción, 24 de enero de 1964.

Figura 6 La empresa Hurtado Echenique en la contratapa de la edición especial del 25º aniversario del terremoto de 1939, con un collage arquitectónico de Concepción. 

Los dos gremios que nutrieron esta sección fortalecieron su contenido durante el primer semestre de 1963. Dos grandes convenciones nacionales fueron el nudo principal de las noticias; la primera, a mediados de marzo de 1963 con ocasión de la apertura del Consejo Nacional de la Cámara de la Construcción (y que contó con un suplemento de más de veinte páginas). La siguiente, dos meses después, reunió a los arquitectos en un encuentro nacional. Para el primer especial publicado, además de las valoraciones hechas por el presidente de aquella Cámara, Camilo Pérez de Arce, que destacaban el impulso regional del sector, se observa que el espíritu de modernidad resultó fortalecido gracias a los titulares de las noticias que acompañaban múltiples fotografías, entre las que subrayaban la construcción del templo dedicado a San José, de Jorge Larraín Latorre, erigido como "una de las (iglesias) más hermosas de la ciudad", siendo "el mejor de todo el Sur".

Por otra parte, la Convención Nacional de Arquitectos, organizada por la Delegación Regional del Colegio de Arquitectos, presidida entonces por Osvaldo Cáceres y desarrollada en Concepción entre el 21 y el 23 de mayo de 1963, fue el otro suceso promocionado. Con anuncios datados desde fines del año anterior12, "Arquitectura y Reconstrucción" dedicó, a partir de entonces y regularmente, un espacio que informaba acerca de los procesos previos a la reunión. Si bien la literatura contemporánea ya se ocupó de revisar los resultados de este congreso que convocó más de cien profesionales y cuyo invitado de honor fue nada menos que Juan O'Gorman, El Sur se invistió de emisor exclusivo y simultáneo de las actividades, llegando al público general e instalando sobre la mesa común y pública cuanto debate de arquitectura circulaba por entonces (Baczko, 1991:31). Resulta particular el titular de febrero de 1962 que rezaba "El profesional frente a su época" y convidaba, en palabras del presidente regional, además de las consabidas responsabilidades constructivas que competían a los arquitectos, a definir las posturas morales y sociales para remediar los obstáculos en temas de vivienda y planificación, pero también le preocupaba la responsabilidad que le cabía a las universidades frente a estos aspectos.

Con el correr de las ediciones se informó de las cinco exposiciones13 realizadas en tal evento (las del Plano Regulador Intercomunal de Concepción y la región; de Obras Profesionales en el país; de proyectos sin ejecución; de obras plásticas realizadas por arquitectos; y de materiales de construcción regionales, donde la madera reiteraba su protagonismo local) y también de las premiaciones que fueran concedidas14.

La mayor riqueza en opiniones y propuestas corresponde a la tirada del lunes 20 de mayo, cuando el tercer cuerpo de ese día fue dedicado íntegramente a la convención. Los sucesos trascendieron la sección especial y ocuparon la plana mayor de la edición en cuyas columnas se adivina una intención que se cristalizaría recién seis años más tarde: la necesidad de instalar una escuela de arquitectura en la zona sur. En el mismo suplemento, la aguda pluma de Osvaldo Cáceres en el texto "Labor del Arquitecto en Época Actual" no sólo reivindicaba aquella idea, sino que además, con palabras que mantienen plena vigencia, ponía en tela de juicio la calidad educativa y recomendaba estructurar una organización a nivel interuniversitario que, junto al Colegio de Arquitectos, atendiera y planificara la enseñanza de la arquitectura, pero sosteniendo la imperiosa necesidad de descentralizarla de Santiago de Chile.

A partir de entonces, "Arquitectura y Reconstrucción" continuó editándose, pero mutó paulatinamente su contenido, perdiendo el vigor que alcanzara en los años inmediatos al terremoto de 1960 para dedicarse a obras más vinculadas con el gremio de la construcción. La desaparición progresiva de la sección no fue impedimento para que las noticias de arquitectura se olvidaran; sólo se diluyeron en el contenido general y así sucedió hasta dos décadas después cuando otra sección, a cargo de profesionales de esa tan anhelada escuela de arquitectura sureña (consumada en la UBB), ocupó ese vacío bajo el nombre de "Arquitectura y Urbanismo".

Profetas de lo moderno en la cultura de masas

Si acordamos que la imagen del futuro se configura a partir de los hechos que son noticia, entonces el periodismo podría presuponerse propositivo antes que sólo informativo. Y si bajo esta óptica se revisa el contenido del suplemento "Arquitectura y Reconstrucción", sus imágenes y sus textos confirman aquel desliz temporal en el que transcurrió la segunda modernidad arquitectónica chilena (Eliash y Moreno, 1989). Los contenidos promovidos desde El Sur en la década del 60 proyectaron el imaginario del progreso y de la modernidad con visiones dispares y, a veces, hasta algo imprecisas en su discurso. A pesar de ello, a esta sección le cabe el privilegio de haber tenido una oportunidad inigualable dentro de un medio de comunicación masivo y en un ambiente escaso de publicaciones profesionales15.

En "Arquitectura y Reconstrucción" se constata que lo imaginario precedió al uso social y si primero fue intención graficada, más tarde o más temprano fue materialidad, pero indudablemente sus ediciones siempre condujeron a la prosperidad cultural y a la modernidad que impactaba a todos los lectores, ergo a los ciudadanos penquistas (Figura 7) (Figura 8).

El Sur, Concepción, 1 de enero de 1962.

Figura 7 "El año de la esperanza", ilustración de portada diseñada por Jimmy Scott con escaleras y viviendas que llegan al infinito, ocupando todo el alto de la plana. 

"Arquitectura y Reconstrucción". El Sur, Concepción, 16 de julio de 1961, p. 19.

Figura 8 Plaza de la Independencia y entorno urbano, croquis que acompañó la promoción del edificio Pedro de Valdivia. 

Agradecimientos

Este artículo adelanta resultados del proyecto FONDECYT Nº 3150013: La cultura arquitectónica regional. Lecturas críticas y perspectivas comparadas entre las revistas de arquitectura chilenas y argentinas de la segunda mitad del siglo XX, de la investigadora Patricia Méndez. Asimismo, tributa al proyecto GI151701G/VC de la UBB. Los autores agradecen la colaboración de los arquitectos Carlos Inostroza, Andrés Saavedra y Alfonso Galán, y la disposición de los arquitectos Osvaldo Cáceres y Ricardo Hempel, quienes amablemente accedieron a ser entrevistados (febrero-junio 2016).

Referentes

BERGER, Peter; LUCKMAN, Thomas. La construcción social de la realidad. Buenos Aires: Amorrortu, 1984. [ Links ]

DE MORAES, Dênis. "Hegemonía cultural y comunicación en el imaginario social contemporáneo". Especulo, 3 (2007), visitado el 10 de julio de 2016. < http://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero35/hegecult.html > [ Links ]

ELIASH, Humberto; MORENO, Manuel. Arquitectura y modernidad en Chile, 1925-1965. Una realidad multiple. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile, 1989. [ Links ]

GOMIS, Lorenzo. Teoria del periodismo. Como se forma el presente. Barcelona: Paidós Comunicación, 1991. [ Links ]

LOUVEL BERT, René. Cronicas y Semblanzas de Concepcion. Concepción: Sucesión René Louvel Bert, 1995. [ Links ]

MÉNDEZ, Patricia. "Arquitectura moderna en foco. La construcción y difusión en las revistas especializadas a través de las fotografías. Buenos Aires, 1925-1955", PhD diss., FLACSO, Argentina, 2011. [ Links ]

ROJAS MIX, Miguel. El imaginario: civilizacion y cultura del siglo XXI, Buenos Aires: Prometeo Libros, 2006. [ Links ]

SILVA, Armando. Imaginarios urbanos hacia la construccion de un urbanismo ciudadano. Metodologia. Bogotá: Tercer Mundo Editores, 2006. [ Links ]

VITTA, Maurizio. El sistema de las imagenes: estetica de las representaciones cotidianas. Barcelona: Editorial Paidós, 1999 [ Links ]

1Ver: Louvel Bert (1995) y Osses Núñez (2000).

2Entre 1959 y 1965, en coincidencia con el período que este texto aborda, fue dirigido por Emilio Filippi Muratto.

3Escapan al alcance de este trabajo los documentos revisados en ediciones previas de El Sur y La Patria (editado en Concepción entre 1923 y 1969).

4El material registrado comprende ejemplares del periódico El Sur publicados entre 1961 y 1964, pertenecientes a la hemeroteca de la Biblioteca Central Luis Ocampo de la Universidad de Concepción; dicha colección se encuentra incompleta (situación reiterada en otros repositorios locales), provocando escasas pero consecuentes omisiones involuntarias para el desarrollo de este texto.

5Párrafo inicial de la noticia "Pronto será terminado el edificio 'Campos-Harriet' en el sector céntrico", "Arquitectura y Reconstrucción", El Sur, 8 de enero de 1963, pág. 9.

6"Arquitectura y Reconstrucción", El Sur, 1 de enero de 1963, p. 30.

7Sobre calle San Martín entre Castellón y Colo Colo y, aunque omite su autor, se trata de una obra del arquitecto Cáceres. "Arquitectura y Reconstrucción", El Sur, 1 de enero de 1963, p. 31.

8El Sur, viernes 24 de enero de 1964, sección "Arquitectura y Reconstrucción", p. 23.

9El proyecto se publica el 4 de enero de 1961 atribuyéndoselo a Alejandro Rodríguez y Javier Gutiérrez Gutiérrez y se reitera con su finalización, el 5 de febrero de 1963, adjudicándoselo a Osvaldo Cáceres. Ver "Arquitectura y Reconstrucción", El Sur, fechas citadas.

10"Aclaración a moción 'Sobre un Teatro-Circo'", El Sur, 8 de agosto de 1962.

11El Sur, viernes 24 de enero de 1964. Edición de 32 páginas.

12El Sur, "Arquitectura y Reconstrucción", 19 de junio de 1962.

13Las exposiciones se desarrollaron en sitios muy cercanos entre sí: en el edificio de la Tercera División de Ejército, en la Intendencia y en la Municipalidad de Concepción.

14Los ganadores fueron tres anteproyectos de edificios mixtos de CORVI, mientras que el premio Alberto Risopatrón fue adjudicado a Fernando Silva (egresado de la Universidad Católica) con el proyecto "Centro terminal de transporte metropolitano". Ver ediciones del 23 y 28 de mayo.

15Recordemos que Arquitectura y Construccion había cesado en 1950, Tecnica y Construccion apareció en 1960 y Planificacion, Vivienda, ciudad, region y aucasurgieron recién en 1965. Sólo la Revista de la Construccion - promocionada también en la sección que nos ocupa - publicaría desde junio de 1962 las actividades de su Cámara.

16See: Louvel Bert (1995) and Osses Núñez (2000).

17Between 1959 and 1965, the period this text addresses, the director was Emilio Filippi Muratto.

18Beyond the scope of this paper; documents reviewed in previous editions of El Sur and La Patria (published in Concepción between 1923 and 1969).

19The revised material comprises issues of the newspaper El Sur published between 1961 and 1964, found in the archive of the Library Luis Ocampo, Universidad de Concepción; this collection is incomplete (a usual situation in other local repositories), causing rare but consistent involuntary omissions in the development of this text.

20Opening paragraph of the news "'Campos-Harriet' building in the central sector to be completed soon," in "Building and Reconstruction," El Sur, January 8, 1963, p. 9.

21"Arquitectura y Reconstrucción," El Sur, January 1, 1963, p. 30.

22On San Martin street between Castellón and Colo Colo. Although its autor was omitted, this was a work by the architect Osvaldo Cáceres. "Arquitectura y Reconstrucción," El Sur, January 1, 1963, p. 31.

23"Arquitectura y Reconstrucción," El Sur, January 24, 1964, p. 23.

24The project, published on January 4, 1961, was attributed to Alejandro Rodríguez and Javier Gutiérrez Gutiérrez, and was republished after its completion, on February 5, 1963, this time attributed to Osvaldo Cáceres. See "Building and Reconstruction," in "Arquitectura y Reconstrucción", El Sur, dates cited above.

25"Clarification to the motion of a Theater-Circus", El Sur, August 8, 1962.

26El Sur, January 24, 1964, (32-page edition).

27"Arquitectura y Reconstrucción," El Sur, June 19, 1962.

28The exhibits were developed very close to one another: in the Third Army Division building, in the Intendencia and in the Municipality of Concepción.

29The winners were three corvi projects for mixed buildings, while the Alberto Risopatrón prize was awarded to Fernando Silva (graduate of the Catholic University) with the project "Central metropolitan transport terminal." See editions of May 23 and 28.

30Arquitectura y Construccion ceased in 1950, Tecnica y Construccion appeared in 1960 and Planificacion, Vivienda, Ciudad, Region and auca in late 1965. Only the Revista de la Construccion - promoted also in the section here discussed - was published starting in June 1962 due to its Construction's Chamber-related activities.

* Patricia Méndez Arquitecta, UBA, Argentina, 1988. Máster en Gestión Cultural, Universidad de Barcelona, España, 2010. Doctora en Ciencias Sociales, FLACSO, Argentina, 2012. Sus investigaciones abordan la arquitectura latinoamericana en los medios de difusión del siglo XX. Es autora del libro Fotografia de Arquitectura Moderna. La construccion de su imaginario en las revistas especializadas, 1925-1955. Es miembro de consejos editoriales e investigadora adjunta CONICET. También se desempeña como directora de la revista DANA (Documentos de Arquitectura Nacional y Americana) y como coordinadora del Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL, Argentina). Al mismo tiempo es postdoctorante FONDECYT en la Universidad del Bío-Bío y profesora visitante del programa de Magíster en Arte y Patrimonio de la Universidad de Concepción, Chile.

** Javier Ramírez Hinrichsen Historiador del Arte. Licenciado en Historia, PUCV, Chile, 2003. Magíster en Arte mención Patrimonio, Universidad de Playa Ancha, Chile, 2008. Sus investigaciones abordan la historiografía del arte chileno y latinoamericano, en especial las problemáticas de los discursos artísticos y arquitectónicos del siglo XX. Es miembro del Comité Chileno del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS Chile) y del consejo editorial de la revista Artextos, Francia. Es Profesor asistente y director del programa de Magíster en Arte y y Patrimonio, Departamento de Artes Plásticas, Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción, Chile.

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