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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.100 Santiago dic. 2018

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962018000300012 

Editorial

A Medio camino

Francisco Díaz1 

1 Editor revista ARQ, Profesor Asistente, Escuela de Arquitectura, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile

En 1455, pocos años después de inventar los tipos móviles, el primer libro que Gutenberg imprimió completo fue la Biblia. Quizás de ahí heredamos la idea de que lo que llega a imprimirse no es sólo lo que debe estar disponible para la esfera pública (‘publicado’), sino que también aquello que merece ser conservado en un medio físico: el papel. Si bien esa intención todavía puede ser válida, la masificación de la impresión en las últimas décadas permite cuestionar el formato: ¿realmente todo merece ser publicado y conservado? ¿No será que publicamos, más bien, por la ansiedad de insertarnos en una historia mayor con la vaga esperanza de que el futuro se fije en lo que hacemos hoy?

El exceso de publicaciones debe cotejarse ante la imposibilidad matemática de que todo valga la pena. Por supuesto, eso nos incluye. En esta época de la sospecha, como la ha definido Boris Groys (2018:41), la crítica - y sobre todo la autocrítica - es un deber intelectual. Este es el espíritu que enmarca este número 100 de ARQ. Pues pese a la pulsión por celebrar, no podíamos dejar de preguntarnos ¿qué habríamos de celebrar?, ¿la mera sobrevivencia? Claramente no es así ni es eso lo que nos motiva.

Aun así, hay espacio para homenajes como el ejercicio surrealista de Fabrizio Gallanti, cuya seductora incoherencia desestima cualquier intento por presentar a ARQ como un órgano monolítico. O el de Alberto Sato a Montserrat Palmer, editora de nuestra revista en sus primeros 30 años de historia, enfocándose en las estrategias fisiológicas para la curatoría. Sin embargo, en lugar de vanagloriarnos por lo hecho en los 38 años en los que se han publicado estos 100 números, nos interesa preguntarnos cuál es el sentido de lo realizado.

Para ampliar esa mirada autocrítica presentamos cien proyectos publicados en los 99 números anteriores. Evitando la tiranía de los ranking - y el derroche de testosterona que implican - optamos por una estrategia distinta. Invitamos a diez arquitectos a seleccionar diez proyectos. Cada invitado propuso un argumento específico que guía su selección. Así, presentamos una visión plural al archivo histórico de ARQ que, al plantear argumentos divergentes y provenir desde distintas generaciones y posturas intelectuales, nos permite mirar a nuestra revista de formas imprevistas.

Diego Grass selecciona proyectos en que se cruzaron generaciones o que reunieron a distintos arquitectos como antecedentes de la genealogía de la «arquitectura patricia» que nos presenta. Romy Hecht observa la (in)visibilidad de la mujer en la arquitectura publicada por ARQ, poniendo en evidencia los prejuicios implícitos en nuestra revista. Cristián Izquierdo busca aquellos argumentos que, a pesar de haber sido formulados hace tiempo, aún siguen siendo válidos. Patricio Mardones - editor de ARQ entre 2010 y 2014 - observa los momentos en que la revista acertó en sus apuestas por proyectos y arquitectos desconocidos. Pía Montealegre presenta casos en que la justicia espacial ha sido el argumento que justifica la publicación de ciertas arquitecturas. Por medio de la fotografía, Cristóbal Palma saca a los esqueletos del clóset para mostrarnos cómo algunos proyectos publicados en ARQ han resistido mejor el paso del tiempo que el de la crítica. José Quintanilla demuestra, a través de sus diez ejemplos, cómo la revista ha considerado al patrimonio como una rama de importancia dentro de la arquitectura. En su selección, Camila Reyes plantea que ARQ ha sido un órgano promotor de prácticas alternativas y, por ende, un medio que pone en discusión los límites de nuestra disciplina. Wren Strabucci presenta los ejemplos publicados que han sido influyentes en los debates que se desarrollan al interior de la Escuela de Arquitectura UC, a la que la revista pertenece. Finalmente, Nicolás Stutzin observa aquellos proyectos publicados de forma extemporánea como una manera de entender a las revistas como un dispositivo capaz de equivocarse y resarcir sus errores a posteriori.

Pero no todo puede girar en torno a la autocomplacencia o el autoflagelamiento. También debemos abrir temas y problemas. Ahí es donde Celedón y García de Cortázar estudian cómo el edificio de la Biblioteca Nacional de Chile planteó hace cien años la arquitectura de la clasificación y almacenamiento. O donde Gonzalo Carrasco observa que las 10 × 10 casillas del Monopoly no son sólo un espejo de las formas en que entendemos la ciudad, sino también un modelo que ayuda a naturalizar las lógicas económicas de una metrópolis. Ambos textos parten del número 100 - sí, la cifra - como una excusa para explorar problemas de mayor alcance. A fin de cuentas, de eso se debería tratar una revista, ¿no?

Lo peor que le puede pasar a una revista de arquitectura es que el lector la hojee sólo para confirmar que todo sigue tal cual. Es decir, que en sus páginas haga eco del sentido común o la tendencia de moda y, tras hojearla, lo deje donde mismo. Tal como para Bordieu (2014:65) el rol de la ciencia consistía en discutir el sentido común, ARQ debe superar el lugar común y entrar en territorios desconocidos. Dado que (entre otras cosas) somos una revista científica, tenemos un deber con el avance del conocimiento. Ese camino supone riesgos y errores, pero es ciertamente más refrescante que el de la comodidad. La imposibilidad de saber si lo que hacemos importará o no en el futuro nos permite mirar el presente sin ansiedad. Hace 100 números no se sabía hasta dónde iba a llegar la revista. Afortunadamente hoy tampoco lo sabemos. Esa es la gracia.

Referencias

BORDIEU, Pierre, «Profesión: científico». En: Pierre Bordieu, Capital cultural, escuela y espacio social. Trad. Isabel Jiménez (Buenos Aires: Siglo XXI Editores, 2014). [ Links ]

GROYS, Boris. «La producción de la sinceridad». En: Boris Groys, Volverse público: las transformaciones del arte en el ágora contemporánea. (Buenos Aires: Caja Negra Editora, 2018). [ Links ]

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