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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.101 Santiago abr. 2019

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962019000100010 

Editorial

Libertad: práctica versus espacio

Francisco Díaz1 

1Editor revista ARQ, Profesor Asistente, Escuela de Arquitectura, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile

En 1926, Walter Gropius presentó un diagrama de densidades habitacionales que calculaba el distanciamiento entre edificios en forma proporcional a su altura, de manera que cada bloque de viviendas recibiera una cantidad apropiada de luz. Poco después, en 1931, Adams, Lewis y Orton argumentaron que la belleza del skyline de Manhattan se debía al ‘efecto masa’: un conjunto de edificios de distintas alturas, formas y fachadas ubicados muy cerca unos de otros (Koolhaas, 1994). Mientras la primera imagen afirma el valor de la racionalidad, la segunda argumenta a favor de la falta de reglas. Una defiende el orden y la otra, la anarquía. Ambas expresan el debate entre planificación y libertad. La arquitectura habitualmente ha estado más cerca de la primera, pues tanto sus herramientas (el diseño y la previsualización) como su objetivo (la definición de un orden) hacen difícil que sus productos contengan la imprevisibilidad de la segunda. De hecho, si esa espontaneidad ha llegado a ser discutida en la arquitectura ha sido porque alguien la ha encontrado afuera, como cuando Rudofsky observa las construcciones vernáculas o cuando Turner propone a las barriadas peruanas como modelo. Sin embargo, la libertad es más que un debate representado a través de imágenes arquitectónicas. La libertad no es una elección estética. Es un problema político.

En estos términos, hablar de libertad nos obligaría a posicionarnos entre extremos: entre un laissez-faire en el cual en nombre de la libertad individual cada uno hace lo que quiere y un totalitarismo donde la libertad individual se hipoteca en función de algo mayor. Ambos extremos tienen zonas oscuras. El laissez-faire que permitió el skyline de Manhattan es también el que ha posibilitado una suburbanización que ha hecho colapsar metrópolis y economías. A su vez, cuando ha sido llevada a la realidad en grandes conjuntos de vivienda, la racionalidad del diagrama de Gropius ha terminado por generar alienación a escala urbana. Dada la inviabilidad de ambos extremos, la respuesta obvia sería tomar un ‘justo medio’. Esa posición políticamente correcta - evidente, por ejemplo, en los argumentos de la XVI Bienal de Arquitectura de Venecia llamada «Freespace» - es la que este número de ARQ intenta justamente evadir.

Así, en esta edición, revisamos tres pabellones nacionales que discutieron el tono cándido con que la Bienal de Venecia 2018 encaró el tema de la libertad: «Work, Body, Leisure» (Holanda), «Prison to Prison» (Uruguay) y «Stadium» (Chile). Pero no nos quedamos sólo en eso. También vemos otras caras del problema. En la entrevista, Felicity D. Scott nos advierte sobre las ambivalencias del concepto de libertad. Forensic Architecture utiliza las herramientas de la arquitectura para descubrir la verdad en casos en que las libertades son quebrantadas. Borja Ganzabal argumenta que el interior corporativo actual capitaliza la ilusión de libertad del empleado. Torrent, Faúndez y Ruiz muestran un caso en que la arquitectura posibilitó grados de libertad a distintas escalas. Britanny Utting discute la supuesta libertad de elegir que ofrece el catálogo inmobiliario. Errázuriz, Sepúlveda y Bravo observan cómo los usuarios intervienen libremente sobre una casa. Urrutia y Cáceres estudian los grados de libertad en casos de co-residencia. Rodrigo Valenzuela presenta una casa donde el usuario tiene la libertad de definir el programa. Mendes da Rocha y MM BB muestran cómo modificar una estructura existente para conseguir la máxima libertad programática. Por último, el debate analiza los sustentos de la discusión actual sobre el liberalismo, en un entorno que cada vez restringe más las libertades a las personas mientras promueve una total libertad para el capital. En esta sección Squella describe el liberalismo como un árbol de tres troncos (político, ético y económico) y Sierra busca presentar las coordenadas que sintetizan su diversidad.

En las charlas que Michel Foucault dictó en el Collège de France entre 1978 y 1979, sin embargo, la vigencia de esta diversidad es puesta en duda. Analizando el origen del neoliberalismo en Alemania tras la Segunda Guerra Mundial y buscando diferenciarlo del ‘anarco-liberalismo’ de Milton Friedman (la variante neoliberal que llegó a Chile), Foucault observa que no hay conexión directa entre el liberalismo clásico y este neoliberalismo del siglo XX. En este último, la libertad ya no es ni el principio rector ni el ideal a alcanzar por medio de un sistema político, económico o ético; más bien, es el argumento esgrimido para transformar un programa económico en una forma de gubernamentalidad, es decir, de ejercer el poder desde el Estado. Así, dado que este sistema busca instaurar un principio económico - la competencia - como eje de la vida social, el filósofo francés indica que, «el neoliberalismo no debe identificarse con el laissez-faire, sino con la vigilancia, la actividad e intervención permanente» (Foucault, 2010:132). Esto no sólo explica la paradoja chilena - que una dictadura haya instaurado un modelo que apuntaba a la ‘libertad’ económica - sino también permite entender que el laissez-faire y el totalitarismo no son extremos opuestos. De ahí que no exista un ‘justo medio’ entre ambos, pues entre las dos caras de una misma moneda no hay ningún espacio posible. La libertad, entonces, no sería un espacio entre la anarquía y la planificación, ni tampoco un ideal hacia el que la sociedad pueda encaminarse. Más bien pareciera ser una práctica de resistencia ante la convención que, como toda práctica, debe estar permanentemente redefiniendo su sentido. Es a esa redefinición a la que este número de ARQ quiere contribuir, aunque sea desde la arquitectura, una disciplina tan dada a valorar las restricciones.

Referencias

FOUCAULT, Michel. The birth of biopolitics: lectures at the Collège de France, 1978-1979. New York: Picador, 2010. [ Links ]

KOOLHAAS, Rem. Delirious New York. New York: The Monacelli Press, 1994 (1978). [ Links ]

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