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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.104 Santiago abr. 2020

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962020000100070 

Lecturas

Patrimonio de los refugiados

Alessandro Petti1 

DAAR (Decolonizing Architecture Art Residency), Beit Sahour, Palestine

1Architecture and Social Justice, Royal Institute of Art Stockholm, Sweden.

Resumen:

En arquitectura, las leyes de patrimonio existen para proteger aquellos sitios o edificios que las futuras generaciones deberían conocer. En base al argumento de que ese legado no sólo debiese incluir los buenos ejemplos, sino también aquellos que deben conocerse para no repetir los errores, Decolonizing Architecture Art Residency propuso a la Unesco la protección de un campo de refugiados en Palestina.

Palabras clave: leyes; campamentos; refugiados; patrimonio; proyecto

Los campos de refugiados se construyen con la intención de ser demolidos. Como una representación paradigmática del fracaso político, están destinados a no tener historia ni futuro; están destinados a ser olvidados. La historia de los campos de refugiados se borra constante-mente y es desestimada por los Estados, las organizaciones humanitarias, las organizaciones internacionales o incluso las propias comunidades de refugiados que lo hacen por temor a que cualquier reconocimiento del presente socave un futuro derecho de retorno. Dentro de las comunidades de refugiados la única historia que se reconoce es una de violencia y humillación. Sin embargo, el campamento también es un lugar rico en historias narradas a través de su tejido urbano. Al rastrear, documentar, revelar y representar la historia de los refugiados más allá de la narrativa del sufrimiento y el desplazamiento, Patrimonio de los Refugiados es un intento por imaginar y poner en práctica un entendimiento de la condición de refugiado que vaya más allá del humanitarismo.

Las nociones contemporáneas de patrimonio y conservación están respaldadas por instituciones de gran poder, a menudo orientadas hacia la expropiación cultural. El «Formato para la nominación de propiedades para la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial (Anexo 5)» de la Unesco es un edificio monumental construido durante la era colonial. Durante dos años, organizaciones e individuos, políticos y expertos en conservación, activistas, representantes gubernamentales y no gubernamentales, y residentes próximos se reunieron para discutir las implicaciones de nominar el campo de refugiados de Dheisheh como Patrimonio de la Humanidad. Patrimonio de los Refugiados busca desplegar el potencial del patrimonio de ser utilizado como agente de transformación política.

Fuente: ©Luca Capuano

Figura 1 Campo de refugiados Dheisheh, Cisjordania 

Justificación de inscripción

Para inscribir un sitio en la lista del Patrimonio Mundial, la propiedad debe tener valores universales sobresalientes, definidos como «importancia cultural y/o natural que es tan excepcional como para trascender las fronteras nacionales y ser de importancia común para las generaciones presentes y futuras de toda la humanidad». Directrices operacionales de la Unesco1

Para ser elegible para la inscripción en la lista, las propiedades nominadas deben cumplir con al menos uno de los criterios y, por lo tanto, deben:

(I) Representar una obra maestra del genio creativo humano; (II) Exhibir un intercambio importante de valores humanos, durante un período de tiempo o dentro de un área cultural del mundo, sobre desarrollos en arquitectura o tecnología, artes monumentales, planificación urbana o diseño de paisajes; (III) Presentar un testimonio único o al menos excepcional de una tradición cultural o de una civilización que está viva o que ha desaparecido; (IV) Ser un ejemplo sobresaliente de un tipo de edificio o conjunto arquitectónico o tecnológico o paisaje que ilustre (una) etapa(s) significativa(s) en la historia humana; (V) Ser un ejemplo sobresaliente de un asentamiento humano tradicional, el uso de la tierra o el uso del mar que sea representativo de una cultura (o culturas), o la interacción humana con el medio ambiente, especialmente cuando se ha vuelto vulnerable bajo el impacto de un cambio irreversible; (VI) Asociarse directa o tangiblemente con eventos o tradiciones vivas, con ideas o creencias, con obras artísticas y literarias de notable importancia universal (el Comité considera que este criterio debe usarse preferiblemente junto con otros criterios); (VII) Contener fenómenos naturales superlativos o áreas de excepcional belleza natural e importancia estética; (VIII) Ser ejemplos sobresalientes que representen las principales etapas de la historia de la Tierra, incluido el registro de la vida, procesos geológicos en curso significativos en el desarrollo de accidentes geográficos o características geomorfológicas o fisiográficas significativas; (IX) Ser ejemplos sobresalientes que representen procesos ecológicos y biológicos en curso significativos en la evolución y desarrollo de ecosistemas terrestres, de agua dulce, costeros y marinos, y comunidades de plantas y animales; (X) Contener los hábitats naturales más importantes y significativos para la conservación in situ de la diversidad biológica, incluidos los que contienen especies amenazadas de valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia o la conservación. Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco2

Fuente: ©Luca Capuano

Figura 2 Campo de refugiados Dheisheh, Cisjordania. 

Breve síntesis

El campo de refugiados de Dheisheh está nominado para la inscripción en la lista del Patrimonio Mundial de acuerdo con los criterios IV y VI.

Criterio IV: Tipológicamente, el campo de refugiados de Dheisheh encarna la memoria de la Nakba, el desplazamiento vivo más largo y más grande en el mundo de hoy y es, a la vez, la expresión de una forma espacial, social y política excepcional.

Criterio VI: El campo de refugiados de Dheisheh está asociado con una creencia excepcional en el derecho al retorno que ha inspirado a los refugiados y no refugiados de todo el mundo en la lucha por la justicia y la igualdad.

Criterios bajo los cuales se propone la inscripción (y justificación para la inscripción bajo estos criterios)

IV. Tipología

La Nakba es un evento de desplazamiento independiente y continuo. En su expresión física y evidencia material, el campo de refugiados de Dheisheh representa el sufrimiento de millones de palestinos. En la región, los campos de refugiados palestinos siguen siendo un problema fundamental que socava la paz entre los estados, las culturas y las religiones. El propio campamento es la materialización de un crimen y es, en sí mismo, un llamado a la justicia, la restitución de tierras y un cambio de las relaciones de poder. En un momento de la historia en el que sesenta millones de refugiados en todo el mundo navegan activamente por identidades definidas por su exclusión de la categoría de Estado, Dheisheh ofrece una perspectiva histórica sobre la condición contemporánea de los refugiados y la cultura del exilio.

La perpetuación de la excepcionalidad legal en Dheisheh ha creado una condición urbana única. El campamento no es efímero, pero tampoco es una ciudad. Los refugiados obligados a vivir en esta condición suspendida han desarrollado sistemas distintivos de gestión cívica fuera de las instituciones estatales y municipales. El campamento existe en un limbo donde las categorías jurídicas fundamentales, como público o privado, no existen ni pue-den existir. A pesar de que los refugiados construyen sus propios hogares y han vivido en ellos durante generaciones, técnicamente no pueden ser dueños de su casa o de la tierra en la que se encuentra. Esto ha llevado al desarrollo de una forma de vida excepcional en común: al masha3.

Los habitantes del campamento siguen un sistema subyacente de procesos informales y negociaciones interpersonales para tomar decisiones sobre problemas individuales y colectivos. Estos medios autorregulados de gestión y resolución de conflictos no surgieron por elección, sino ante la ausencia de mecanismos oficiales y como reacción a décadas de violencia militar y policial. El constante debate interno - sobre la construcción de nuevas casas, la ampliación de propiedades, la invasión de caminos y callejones, el cierre de calles para celebraciones, etc. - ha jugado un gran papel en la configuración del campamento.

Los habitantes han subdividido el campamento en diferentes barrios que mantienen el nombre de sus lugares de origen: Zakaria, Ras Abu Amara, Al Walajeh, Beit Jibrin y Beit I’tab. Dentro del campamento, se le da un gran valor al capital social. Normas como la participación colectiva y la mantención de las relaciones sociales entre las familias, que han ayudado a lidiar con la adversidad a lo largo del tiempo, son muy respetadas. Han surgido redes de apoyo mutuo, como la «red de seguridad económica» establecida por familias originarias de la aldea de Zakaria, que regularmente depositan una cierta cantidad de dinero en un fondo común al que se puede acceder para pagar la educación superior.

VI. Asociaciones

Dheisheh no sólo es representativo de la fuerza de millones de personas que resistieron la aniquilación y la supresión de la historia a través de su creencia inmutable en el derecho al retorno, sino que también es donde podemos entender el derecho al retorno como el reclamo por libertad de movimiento y libertad para decidir dónde vivir. Los refugiados están obligados a identificarse ya sea con su aldea de origen o bien con su sitio de exilio. Sin embargo, ¿cómo podemos preguntar a una joven refugiada nacida en un campamento en el Líbano si es más palestina o libanesa? La creencia en el derecho al retorno abre un espacio político diferente que permite a los refugiados ser multinacionales: palestino y libanés; palestino y jordano; palestino y sirio, palestino y... La aspiración al retorno es una forma cívica de convivencia que no se basa en la división étnica, cultural o religiosa, sino que involucra a todos los Estados donde viven palestinos exiliados.

Los campamentos de refugiados palestinos son el único espacio en que podemos empezar a imaginar y practicar una comunidad política más allá de la idea del Estado nación. Los campamentos de refugiados son, por definición, espacios excepcionales, excavados en la soberanía estatal. Desde su creación en 1949 y 1967, los campos de refugiados palestinos han sido directamente excluidos por la creación de fronteras nacionales. Como el Valor Universal Excepcional de una propiedad del Patrimonio Mundial depende de su capacidad de «trascender las fronteras nacionales», Dheisheh trasciende estas fronteras a través de su realidad de apátrida, refugio y exilio.

Fuente: ©Luca Capuano

Figura 3 Campo de refugiados Dheisheh, Cisjordania 

Declaración de integridad

La integridad de Dheisheh está marcada por un acto consistente y resuelto de rechazo colectivo. Desde un comienzo, varios actores han ejercido su poder para preservar el campamento tal como está. Así, se convirtió en un campo de batalla donde cada transformación, desde algo tan simple como abrir una ventana hasta cambiar un techo, ha servido como una declaración política sobre el derecho al retorno. Su integridad se ha preservado no congelando el desarrollo del campamento, sino más bien por su transformación y oposición continua a la normalización y resistencia al asentamiento (tawtin). El tejido social de Dheisheh, además, se fortalece con su negativa a integrarse en la vida urbana de Belén. El campamento es, pues, una arquitectura de exilio. Su realidad es doble. La existencia de Dheisheh es la conexión material con otros lugares: el lugar de origen.

Declaración de autenticidad

El campamento tiene un origen indiscutible en la Nakba de 1948 y las cuarenta y seis familias de aldeanos que fueron reubicadas. La estructura urbana original del campamento era una cuadrícula militar adaptada a la topografía. Sin la participación municipal y la gobernanza estatal, los residentes fueron dejados a su suerte a la hora de determinar la evolución de su entorno urbano de acuerdo con los valores que ellos quisieran. Con el tiempo, la red ha sido modificada, impugnada y absorbida por la vida de sus habitantes. Al adaptarse a las condiciones urbanas, se desarrollaron sistemas únicos de gestión cívica para preservar elementos de las culturas rurales que los residentes trajeron consigo.

En oposición a la ciudad, Dheisheh ha desarrollado una estructura espacial y social única. Es un sistema de propiedad completamente distinto donde los refugiados poseen el derecho a vivir en una casa, pero no la tierra en sí. La alta densidad del campamento le da una sensación similar a la del centro histórico de una ciudad, con pequeños callejones y relaciones sociales estrechamente entrelazadas. La arquitectura de Dheisheh puede caracterizarse como «de bajo perfil», en el sentido de que cualquier gesto formal audaz se interpreta como una declaración contra el derecho al retorno. La materialidad básica de Dheisheh está constituida por bloques de cemento. El bajo costo y la versatilidad del material permitieron a los refugiados reemplazar los refugios de UNRWA (Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas) con estructuras más duraderas. La simplicidad de los bloques permite al campamento mantener su forma y diseño tanto permanente como temporal. Siempre a punto de ser destruido, la forma mitad construida y mitad en ruinas de Dheisheh sirve para oponerse al asentamiento y proteger el derecho al retorno.

Análisis comparativo

En el centro global de intereses religiosos, culturales, imperiales y geopolíticos, los campamentos palestinos albergan a la población de refugiados más antigua del mundo. Para comparar Dheisheh con otros sitios, primero necesitamos rastrear los orígenes coloniales del campo de refugiados. Creados para regular poblaciones completas, los primeros campamentos aparecieron en territorios controlados por Europa entre finales del siglo XIX y principios del XX con la intención de resguardarse contra posibles rebeliones. Los internados por los belgas en el Congo y los españoles en Cuba eran pueblos indígenas, una población sin derechos a quienes las autoridades coloniales nunca les concedieron la ciudadanía. La población internada por los británicos en Sudáfrica, en cambio, no estaba compuesta por nativos, sino por europeos blancos de una antigua potencia colonial. La justificación oficial para confinar a ciento veinte mil bóeres en los campamentos era proteger a los bóeres que no participa-ron en la revuelta en curso. A pesar de estas ‘benevolentes’ intenciones, más de veinte mil civiles no combatientes murieron en los campos. De hecho, la concentración y el confinamiento de una población dentro de un espacio pequeño a menudo se justifica por la voluntad de un poder colonial de ‘cuidar’ a los internos.

Fuente: ©Luca Capuano

Figura 4 Campo de refugiados Dheisha, Cisjordania. 

Como regla, la tipología socioespacial del campamento es común entre las historias coloniales: desde la colonización alemana de lo que ahora es Namibia y los campos de concentración italianos establecidos en Libia, hasta las aldeas construidas en Argelia durante la ocupación francesa y aquellos en Kenia por los ingleses. Sin embargo, no es hasta los campos de concentración construidos durante la Segunda Guerra Bóer (1899-1902) que podemos vislumbrar lo que luego se convertiría en un fenómeno difuso: el uso de campamentos para controlar a los ciudadanos del Estado. El internamiento de poblaciones enteras se convirtió en la ‘solución’ de Europa no sólo para la resistencia colonial, sino, como ocurrió en las dos guerras mundiales, para las olas de refugiados y apátridas ‘en casa’. Los primeros campos de concentración europeos aparecieron en Holanda para ‘dar la bienvenida’ a los refugiados belgas después de la invasión alemana en 1914. En los años treinta, después de extenderse a Inglaterra, Francia y más allá, el campo de internamiento parecía ser, en palabras de Hannah Arendt, el único «país que el mundo tenía para ofrecer a los apátridas».

Los campamentos coloniales produjeron un nuevo tipo de población, una, por definición, hostil y compuesta de in-dividuos indeseables, peligrosos y sospechosos que debían mantenerse bajo control simplemente porque pertenecían a una tribu, religión o etnia en particular. Sin embargo, es en la transformación básica de un pueblo en una población, es decir, una estadística para ser gobernada, que comenzamos a ver la posibilidad de exterminio. Es en este contexto histórico que se crearon las dos formas de campamento más extremas del siglo XX: las fábricas de muerte de los campos de concentración nazis y la ‘nueva esclavitud’ de los gulags soviéticos. Sin embargo, los efectos del campamento no permanecieron confinados dentro de las barreras y los alambres de púas, sino que invadieron la ciudad. Las prácticas de privación de derechos como la desnacionalización la revocación de derechos se hicieron comunes en Francia a partir de 1915, en la Unión Soviética a partir de 1921, en Bélgica en 1922, en Italia en 1926 y en Alemania a partir de 1935. Al difundir el excepcionalismo en todo el espacio de la sociedad, el campamento como forma experimental de gobernanza ha corroído políticamente la relación estructural que los ciudadanos tienen con su Estado.

La historia de los campamentos palestinos está fundamentalmente ligada a esta historia colonial de los campamentos. Entre las nominaciones más importantes que marcaron un punto de inflexión en la percepción del Patrimonio Mundial como una celebración de los ‘valores humanos positivos’ se encuentra la nominación de Auschwitz Birkenau en 1979, cuya Declaración de Importancia dice:

El sitio es un lugar clave de memoria para toda la humanidad debido al holocausto, las políticas racistas y la barbarie; es un lugar de nuestra memoria colectiva de este capítulo oscuro en la historia de la humanidad, de transmisión a las generaciones más jóvenes y una señal de advertencia de las muchas amenazas y consecuencias trágicas de las ideologías extremas y la negación de la dignidad humana. Entre los años 1942-1944 se convirtió en el principal campo de exterminio masivo donde los judíos fueron torturados y asesinados por sus supuestos orígenes raciales. Además del asesinato en masa de más de un millón de hombres, mujeres y niños judíos, y decenas de miles de víctimas polacas, Auschwitz también sirvió como campamento para el asesinato racial de miles de romaníes y sinti, y prisioneros de varias nacionalidades europeas.4

Del mismo modo, la isla de Gorée se describe como

(...) un testimonio excepcional de una de las mayores tragedias en la historia de las sociedades humanas: el tráfico de esclavos. La isla de Gorée se encuentra frente a la costa de Senegal, frente a Dakar. Desde el siglo XV hasta el XIX, fue el mayor centro de comercio de esclavos en la costa africana. Gobernado en sucesión por portugueses, holandeses, ingleses y franceses, su arquitectura se caracteriza por el contraste entre los sombríos barrios de esclavos y las elegantes casas de los traficantes. Hoy continúa sirviendo como un recordatorio de la explotación humana y como un santuario para la reconciliación.5

En ambos casos, nominados bajo el Criterio VI como «evidencia» asociativa, el Patrimonio Mundial se convierte en una forma de lidiar con los crímenes y eventos más atroces del mundo. Tanto Auschwitz Birkenau como Gorée son interesantes para ser comparados con Dheisheh. Al igual que ambos casos, Dheisheh es el sitio de un crimen, pero aún no ha llegado el momento de la reconciliación y la conmemoración. Por lo tanto, es importante enfatizar la dimensión cultural de la nominación, la cultura del exilio.

Dheisheh también contiene la expresión de resistencia como material e inmaterialmente significativa, similar al sitio de Le Morne en Mauricio, que sirve como

(...) un testimonio excepcional de maroonage o resistencia a la esclavitud en términos de la montaña que se utiliza como fortaleza para refugiar a esclavos escapados, con evidencia física y oral para apoyar dicho uso. La forma dramática de la montaña, la naturaleza heroica de la resistencia que albergaba y la longevidad de las tradiciones orales asociadas con los cimarrones, han convertido a Le Morne en un símbolo de la lucha de los esclavos por la libertad, su sufrimiento y su sacrificio.6

Los sitios australianos de convicción

(...) ilustran una fase activa en la ocupación de tierras coloniales en detrimento de los pueblos aborígenes, y el proceso de creación de una población colonial de origen europeo a través de la dialéctica del castigo y el transporte, seguido de trabajos forzados y rehabilitación social para la eventual integración social de los convictos como colonos.7

Fuente: ©Luca Capuano

Figura 5 Campo de refugiados Dheisheh, Cisjordania. 

Tanto Dheisheh como los sitios australianos de convicción son conjuntos arquitectónicos que ilustran el desplazamiento forzado y el encarcelamiento. Sin embargo, no están nominados por la cultura que surgió dentro de ellos, sino por las condiciones de vida y la exposición arquitectónica del desarrollo de estrategias punitivas a escala global. Si bien ambos tienen un propósito directo para un régimen colonial que intenta expandirse, sus mecanismos productivos difieren. En Dheisheh, las personas fueron trasladadas para dejar espacio para el aparato colonial, mientras que en los sitios de convicción las personas fueron trasplantadas para cumplir con sus necesidades. Vistos en conjuntos, ambos conforman las dos caras de la moneda colonial: los convictos británicos se convirtieron en colonos y los palestinos se convirtieron en refugiados.

En relación al Criterio IV, como un «ejemplo de un tipo de edificio, conjunto arquitectónico o tecnológico o paisaje que ilustre (una) etapa (s) significativa (s) en la historia humana», la forma urbana de Dheisheh y su urbanismo asociado resuenan con la ciudad de Venecia. Según su declaración de Valor Universal Excepcional, Venecia tiene su origen en el «siglo V cuando las po-laciones venecianas, para escapar de las incursiones bárbaras, encontraron refugio en las islas arenosas de Torcello, Jesolo y Malamocco. Estos asentamientos temporales se vuelven gradualmente permanentes y el refugio inicial de los campesinos y pescadores que viven en la tierra se convierte en una potencia marítima»8.

Venecia se describe además como una «serie incomparable de conjuntos arquitectónicos (...) y presenta una tipología completa de la arquitectura medieval, cuyo valor ejemplar va de la mano con el carácter sobresaliente de un entorno urbano que tiene que adaptarse a los requisitos especiales del sitio». El tejido urbano de Dheisheh contiene las huellas vivas más antiguas de los refugiados contemporáneos y representa un urbanismo radical que surgió a través de años de excepción política. Es una expresión de la creatividad y la resistencia de millones de mujeres y hombres a las condiciones políticas únicas del sitio.

1UNESCO, The World Heritage Committee, «The Operational Guidelines for the Implementation of the World Heritage Convention». Disponible en: http://whc.unesco.org/en/guidelines/ Accedido el 2 de marzo de 2020.

2United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, «Convention Concerning The Protection Of The World Cultural And Natural Heritage», World Heritage Committee. Thirty second Session, Quebec, Canada, 2 - 10 Julio de 2008. Disponible en: http://whc.unesco.org/archive/2008/whc08-32com-9e.pdf

3Como término, al masha proviene de la forma de vida que surgió durante el imperio otomano en las condiciones en que las personas no poseían la tierra, sino que tenían el derecho de usarla y de cultivarla juntos.

4El comité aceptó la nominación de Auschwitz Birkenau sólo porque ‘restringiría’ la nominación de ‘sitios similares’ en el futuro. Independiente de la intención detrás de las restricciones, se estableció un precedente: los sitios de conciliación serían pocos y el comité los atribuiría a un evento singular (en lugar de tratarlos como nominaciones en serie). Ver: UNESCO, World Heritage List, «Auschwitz Birkenau, German Nazi Concentration and Extermination Camp (1940-1945)». Link: <http://whc.unesco.org/en/list/31/> Accedido el 2 de marzo de 2020.

5UNESCO, World Heritage List, «Island of Gorée». Link: <http://whc.unesco.org/en/list/26> Accedido el 2 de marzo de 2020.

6UNESCO, World Heritage List, «Le Morne Cultural Landscape». Link: <http://whc.unesco.org/en/list/1259> Accedido el 2 de marzo de 2020.

7UNESCO, World Heritage List, «Australian Convict Sites». Link: <http://whc.unesco.org/en/list/1306> Accedido el 2 de marzo de 2020.

8UNESCO, World Heritage List, «Venice and its Lagoon». Link: <http://whc.unesco.org/en/list/394/> Accedido el 2 de marzo de 2020.

9UNESCO, The World Heritage Committee, “The Operational Guidelines for the Implementation of the World Heritage Convention”. Available at: http://whc.unesco.org/en/guidelines/ Accessed on March 2, 2020.

10United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, “Convention Concerning The Protection Of The World Cultural And Natural Heritage”, World Heritage Committee. Thirty second Session, Quebec City, Canada, 2 - 10 July 2008. Available at: http://whc.unesco.org/archive/2008/whc08-32com-9e.pdf

11As a term, al masha comes from the form of life that emerged during the Ottoman empire under the conditions in which people did not own the land but had the right to use it, to cultivate it together.

12The committee accepted the nomination of Auschwitz Birkenau only on the basis that it would “restrict” the nomination of “similar sites” in the future. Regardless of the intention behind the restrictions, a precedent was set: reconciliatory sites would be few in number and the committee would attribute them to a singular event (rather than treat them as serial nominations). See: UNESCO, World Heritage List, “Auschwitz Birkenau, German Nazi Concentration and Extermination Camp (1940-1945)”. Link: <http://whc.unesco.org/en/list/31/> Accessed on March 2, 2020.

13UnEsco, World Heritage List, “Island of Gorée”. Link: <http://whc.unesco.org/en/list/26> Accessed on March 2, 2020.

14UNESCO, World Heritage List, “Le Morne Cultural Landscape”. Link: <http://whc.unesco.org/en/list/1259> Accessed on March 2, 2020.

15UNESCO, World Heritage List, “Australian Convict Sites”. Link: <http://whc.unesco.org/en/list/1306> Accessed on March 2, 2020.

16UNESCO, World Heritage List, “Venice and its Lagoon”. Link: <http://whc.unesco.org/en/list/394/> Accessed on march 2, 2020.

*

El expediente de nominación de la Unesco fue originalmente preparado por DAAR (Alessandro Petti, Sandi Hilal, Sandy Rishmawi, Elsa Koehler, Isshaq Al Barbary, Mais Musleh) en consulta con el Campus en Camps, el Comité Popular del Campamento de Dheisheh, el Centro Cultural Finiq, el Centro Cultural Ibdaa, Centro Riwaq para la Conservación Arquitectónica y el Centro para la Preservación del Patrimonio Cultural en Belén. Un agradecimiento especial a las familias Odah y Al Saifi. Producido con el apoyo de la Fundación para las Iniciativas de Arte y la 5a Bienal de Riwaq (2015).

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