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Historia (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-7194

Historia (Santiago) vol.48 no.1 Santiago jun. 2015

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-71942015000100008 

ENSAYOS BIBLIOGRÁFICOS

 

HISTORIA, MUJERES Y GÉNERO EN CHILE: LA IRRUPCIÓN DE LAS AUTORAS FEMENINAS EN LAS REVISTAS ACADÉMICAS. LOS CASOS DE REVISTA HISTORIA Y CUADERNOS DE HISTORIA

 

MARÍA JOSEFINA CABRERA GÓMEZ*
JAVIERA ERRÁZURIZ TAGLE**

* Doctora en Historia ©, Pontificia Universidad Católica de Chile. Correo electrónico: mjcabrer@uc.cl
** Doctora en Historia por la Universidad Autónoma de Madrid y la Pontificia Universidad Católica de Chile. Académica Universidad Diego Portales. Correo electrónico: jlerrazu@uc.cl


 

La historiografía chilena de la segunda mitad del siglo XX ha vivido una serie de transformaciones que tienen que ver con las tendencias que se dan en el ámbito mundial. Si bien en algunos casos la integración de estas nuevas corrientes se da con mayor lentitud o reticencia, finalmente, los historiadores de nuestro país se han hecho cargo de una apertura hacia nuevas temáticas y objetos de estudio que, sin duda, han contribuido de manera importante a la construcción del conocimiento histórico, desde las más diversas perspectivas.

En este contexto, las revistas académicas de la disciplina histórica han abierto sus páginas a las nuevas tendencias, sin dejar de lado las perspectivas más tradicionales, como son la historia política o económica, por ejemplo. De este modo, a lo largo de los años, han logrado convivir diversas corrientes historiográficas que permiten dar cuenta del amplio abanico de temas, enfoques y problemáticas que se plantea la disciplina, reflejando la diversidad que actualmente existe en su interior.

Dentro de esta apertura hacia nuevas corrientes, la creciente incorporación de las mujeres en la disciplina histórica y la existencia cada vez mayor de artículos escritos por historiadoras, ha supuesto un aporte fundamental a la diversificación antes descrita. Sin embargo, fue necesario esperar a que las mujeres ingresaran de forma masiva a los estudios secundarios para que su presencia comenzara a notarse en el contexto del quehacer historiográfico. De este modo, una disciplina como la Historia, de predominio masculino, comenzó a abrirse tímidamente a las mujeres recién en las décadas de 1970 y 1980, con apenas unas cuantas excepciones anteriores. La incorporación de las historiadoras a la Academia se dio con bastante lentitud, lo mismo que la inclusión de sus estudios en las publicaciones de la disciplina, aunque una vez que lograron derribar estas resistencias, comenzaron un proceso de integración sostenido en el tiempo. Con todo, lo más interesante de su entrada en la disciplina no es tanto la convivencia entre historiadores e historiadoras, proceso que por lo demás se da en muchas otras áreas del saber, sino las aportaciones y, sobre todo, las innovaciones que traen consigo en materia de enfoques, temáticas y perspectivas.

En este sentido, el objetivo de este artículo es dar cuenta de cómo se ha producido la irrupción de las mujeres en la disciplina histórica y de cuáles han sido los aportes fundamentales de esta incorporación. Para ello, hemos utilizado como fuentes primarias a dos revistas académicas: Historia, del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica, y Cuadernos de Historia, del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Chile. Hemos escogido estas revistas porque están estrechamente vinculadas con las dos universidades tradicionales más prestigiosas del país, y con sus departamentos de Historia, que son focos importantes de producción del conocimiento histórico. Aunque sabemos que existen muchas otras revistas académicas de Historia vinculadas a otras universidades y centros de estudio, que también hacen contribuciones importantes a esta área del conocimiento, nos decantamos por las antes mencionadas, ya que ambas tienen una duración sostenida en el tiempo, lo que nos ha permitido hacer un análisis evolutivo de la integración de las mujeres y su aporte a la disciplina. Además, ambas revistas están indexadas a SciELO (Scientific Electronic Library Online) y la revista Historia forma parte de ISI-Web of Science (Arts and Humanities Citation Index).

Ahora bien, es importante constatar que tanto la incorporación de las mujeres como la apertura hacia nuevas temáticas se hizo de manera muy paulatina en ambas revistas. Fue necesario vencer ciertas resistencias y tendencias que predominaban en ambas publicaciones. En los primeros años de la revista Historia, por ejemplo, hay un claro predominio de artículos sobre historia política, lo cual se explica porque esta era la corriente hegemónica en los círculos académicos de la época. Ahora bien, esta predilección no era excluyente, pues la historia política convivía con otras corrientes tradicionales, como la historia económica o la historia eclesiástica.

Esta característica comenzará a cambiar en las décadas de 1980 y 1990, con la inclusión de nuevas temáticas y enfoques, más en sintonía con lo que se estaba proponiendo desde la Escuela de los Annales, especialmente en referencia a la historia de las mentalidades, historia de las ideas e historia de la cultura. Un ejemplo claro de esto son los artículos de Isabel Cruz de Amenábar, "Trajes y moda en Chile 1650-1750: jerarquía social y acontecer histórico"1 y "La cultura escrita en Chile, 1650-1820. Libros y bibliotecas"2, que reflejan la incorporación de perspectivas historiográficas innovadoras en el contexto de la revista Historia.

Por su parte, en los primeros años de Cuadernos de Historia también podemos encontrar una clara tendencia editorial hacia la historia indígena o etnohistoria, y la historia colonial3, lo cual tendió a disminuir con el paso de los años. Destacan en esta publicación, como estudios innovadores en la década de 1980, los trabajos de Isabel Torres,

"Los conventillos en Santiago (1900-1930)"4 y de Sonia Pinto Vallejos, "Antecedentes para una historia cultural. La Universidad de Chile. 1842-1901"5.

La década de 1990 supone una transformación fundamental para ambas revistas, la cual se ve reflejada en la diversidad temática y cronológica de los artículos publicados. En esta década, según el destacado historiador nacional Ricardo Krebs, se comienzan a tratar nuevos temas:

"[...] la historia de la sociabilidad, la historia de las mentalidades, la historia de la vida íntima tocan temas que antes no tocaban: el problema de la salud, de las enfermedades, el de la locura, de la hechicería, el problema de la muerte, todos estos atañen al hombre en cuanto tal. Ya no son problemas exclusivos de los grandes hombres de Estado o gobernantes, sino que son problemas que vive el hombre en su cotidianidad. La historiografía actual tiene la gran posibilidad de estudiar temas que puedan interesar al hombre común. La historiografía actual tiene la posibilidad de ayudar al hombre a dar un sentido a su vida y hacerlo en los tiempos actuales que son tan confusos, en que hay tanta desorientación"6.

Además, en el caso específico de nuestro país, la década de 1990 coincide con el inicio de la transición a la democracia y la apertura de Chile hacia el exterior, lo que supuso también la irrupción de nuevos temas que, según Sergio Villalobos,

"[...] han venido a completar el cuadro de lo historiable, agregando matices y marcando énfasis que ayudan a comprender mejor los grandes temas. Ahí están la historia de género, de la vida privada y de la represión, y temas como la muerte, la locura, la infancia, la infidelidad y las mentalidades o representaciones"7.

La revista Historia comienza a publicarse en 1961, como la publicación oficial del Instituto de Historia de la Universidad Católica. Según Horacio Aránguiz,

"[...] su objetivo primordial es la divulgación de las investigaciones referidas a la historia de Chile y temas afines, de historiadores locales y extranjeros, como también irradiar los estudios generados por los miembros al interior del Instituto, tanto a nivel de académicos como de los recién egresados"8.

En este contexto, la presencia de autoras en la revista Historia desde 1966, cuando en el número 5 se publica por primera vez un artículo escrito por una mujer. Sin embargo, en términos cuantitativos las mujeres representan alrededor de un 23% del total de las autorías, siendo su participación especialmente baja en las primeras décadas de la revista.

El caso de Cuadernos de Historia es similar. Si bien esta publicación comenzó en 1981 -veinte años después que Historia-, en un momento en que las mujeres tenían mayor presencia en las aulas universitarias y en la vida académica, e incorporó artículos escritos por mujeres desde su primer número, las autorías femeninas de la revista hasta 2013 suponen solo el 27% del total.

 

Gráfico 1

 

Gráfico 2

 

En la década de 1980, nuevos grupos de historiadores se fueron incorporando a la Academia, muchos de los cuales traían perspectivas y temáticas innovadoras, que contribuyeron de manera importante la diversificación de la disciplina histórica. Al respecto, Julio Pinto Vallejos señala:

"[...] observando la composición de este grupo, es interesante constatar otro rasgo generacional que también marcaba una pauta premonitoria: la creciente presencia de mujeres historiadoras. Aunque las preferencias temáticas de estas autoras, a las que habría que añadir a la antes mencionada Luz María Méndez, a Sonia Pinto, a Ximena Cruzat o a María Angélica Illanes, aun no se encaminaban hacia los estudios de género, su sola proliferación constituye un innegable punto de inflexión en lo que hasta ese momento había sido un gremio aplastantemente masculino"9.

De esta manera, y a modo general, podemos señalar que, pese a estar en minoría frente a los autores masculinos, las mujeres marcan tendencia en ambas revistas consultadas, especialmente cuando abandonan las perspectivas más clásicas de la disciplina, como la historia política o económica y ahondan en enfoques renovadores, como los relacionados con la historia de las mentalidades y de las ideas. En este contexto, la propia historia de las mujeres y de género se convierte en un campo preferido -aunque no exclusivo- de las autoras, verificándose un aumento progresivo en los artículos de esta temática, a partir del año 2000.

Ahora bien, el objetivo de este artículo no es solo cuantificar cuántas autoras han publicado en las revistas académicas antes mencionadas sino, también, observar las variaciones temáticas y de períodos de estudio en los artículos de autoría femenina. En este sentido, creemos que la irrupción de las mujeres en la disciplina histórica ha supuesto una bocanada de aire fresco, ya que trajo consigo enfoques innovadores en cuanto a objetos de estudio, problemáticas y metodologías, que han servido para renovar el quehacer historiográfico.

Revista Historia

Si analizamos las autorías femeninas a lo largo de los cincuenta y tres años de la revista Historia, es significativo su progresivo aumento desde el año 1980, tendencia que se acentúa ligeramente en la década de los noventa y con más énfasis a partir de 2000.

Los artículos publicados en Historia reflejan con claridad el aumento de historiadoras en las nuevas generaciones. Desde el año 2000 hasta la fecha, se constata un crecimiento exponencial de artículos escritos por mujeres, los que llegan a un 25% aproximadamente de las publicaciones totales. De los ochenta y seis autores que han publicado a partir de ese año, veintitrés son mujeres, quienes participan en la redacción de veintiséis artículos, tres de ellas con más de uno: Verónica Valdivia, Ángela Vergara Marshall y Alejandra Araya Espinoza. En promedio, se publican tres artículos de mujeres por año, y solo en los años 2002 y 2007 no aparecieron artículos escritos por historiadoras.

 

Gráfico 3
Evolución de autorías femeninas en revista Historia a lo largo de su trayectoria

 

Ahora bien, la presencia de autorías femeninas en Historia fue creciendo de manera paulatina, desde la década de 1960 en adelante. La primera mujer en publicar un artículo fue María Isabel González Pomés, con un texto titulado "La encomienda indígena en Chile en el siglo XVIII " (N° 5, 1966). Sin embargo, tuvieron que pasar catorce años para que apareciera la segunda colaboración femenina en la revista. En 1980, Teresa Pereira Larraín publicó "El pensamiento de una generación de historiadores hispanoamericanos: Alberto Edwards, Ernesto Quesada y Laureano Vallenilla" (N° 15, 1980). A partir de esa fecha, se registra un aumento paulatino de la presencia de autoras, las que suponen el 15% entre 1980 y 1989, con textos de temáticas diversas, entre las que destacan la historia política y económica10. Así, por ejemplo, en 1982, Carmen Gloria Ochoa publicó "La revolución de 1891. Un ideal de regeneración política" (N° 17, 1982) y Carmen Izquierdo lo hizo con "La explotación de la tierra entre los Ríos Maipo y Claro hacia 1600-1660" (N° 20, 1985).

A medida que avanza la década, comienzan a aparecer cada vez más artículos vinculados a temáticas propias de la historia de las ideas o historia cultural. De esta manera, en 1983, apareció el texto de María Angélica Muñoz Gomá titulado "La mujer de hogar en 'Casa Grande' de Orrego Luco y en documentos históricos de la época" (N° 18, 1983). Este texto fue pionero en dos sentidos, pues no solo es el primero en poner a la mujer como objeto de estudio sino que, también, logra vincular el trabajo histórico a la literatura. De hecho, años más tarde, María A. Muñoz Gomá publicaría un estudio de corte más metodológico sobre esta investigación en relación con la historia social11. Por su parte, Isabel Cruz de Amenábar incursionó en la historia de la moda como reflejo de la sociedad con su artículo "Trajes y moda en Chile, 1650-1750: jerarquía social y acontecer histórico" (N° 21, 1986) y posteriormente, en el recordado artículo "La cultura escrita en Chile, 1650-1820. Libros y bibliotecas" (N° 24, 1989); y en 1987, Luz María Méndez publicó "Paisaje y costumbres recreativas en Chile. Valparaíso en el siglo XIX " (N° 22, 1987).

Ahora bien, esto no quiere decir que las historiadoras hayan abandonado los campos más tradicionales de la Historia. Por cierto, los artículos antes mencionados se combinan con otros de temáticas políticas o económicas, como los textos de Sonia Pinto Vallejos, "Fundamentos económicos de la sociedad de la conquista" (N° 22, 1987) o de María Martínez de Codes, "El pensamiento económico de Juan Bautista Alberdi y su influjo en la organización nacional argentina" (N° 23, 1988). Es importante señalar que este último es el primer artículo de una historiadora extranjera que se incluye en la revista Historia.

En esta década, la mayoría de los artículos publicados por mujeres se refieren a la historia colonial o al siglo XX, y apenas uno, "La novela 'Casa Grande' en la historia social de Chile, 1900. Metodología del estudio", de la mencionada historiadora Ma Angélica Muñoz Gomá, se asoma al siglo XX.

En la década de los noventa se produce un incremento importante de autorías femeninas12, las que llegan al 22%, a la vez que se observa una diversificación de las temáticas tratadas por las historiadoras. A modo de ejemplo, en el número 29 (1995-1996) se publican catorce artículos, siendo una de las ediciones más prolíficas y donde destaca el espacio adquirido por las autoras. En esta oportunidad, Sol Serrano publica un artículo sobre historia de la educación en relación con las escuelas indígenas, Ana Mariella Bacigalupo plantea el tema del dios mapuche desde un punto de vista antropológico y etnohistórico, mientras que Nancy Nicholls desarrolla un trabajo sobre los intelectuales y la cuestión social13.

Las temáticas de los artículos escritos por mujeres transitan por distintas corrientes historiográficas, donde destacan artículos tan diversos como "Polémica y cultura política chilena, 1840-1850", de Ana María Stuven (N° 25, 1990); "El proyecto comunal en Chile (fragmentos): 1810-1891", de Angélica Illanes (N° 27, 1993) o "La 'turcofobia'. Discriminación antiárabe en Chile, 1900-1950", de Antonia Rebolledo (N° 28, 1994).

En términos de corte temporal, los artículos de autoría femenina publicados en la década de 1990 se concentran en temáticas coloniales o del siglo XIX. Apenas tres de los dieciséis textos abordan el siglo XX, entre ellos el mencionado de Antonia Rebolledo, el de Verónica Valdivia, "Yo, el León de Tarapacá. Arturo Alessandri Palma, 1915-1932" (N° 32, 1999) y el de Ivonne Urriola, "Espacio, oficio y delitos femeninos: El sector popular de Santiago. 1900-1925" (N° 32, 1999). Este último es también el primero sobre historia de las mujeres que se publica en Historia durante la década de 1990, tendencia que se irá reforzando en la primera década del siglo XXI con la irrupción de nuevas generaciones de historiadoras que se labran un espacio en la revista.

 

Tabla 1
Autoras con más de un artículo publicado en revista Historia

 

En la primera década del siglo XXI continúa la tendencia al alza de autoras en Historia. Así, entre los años 2000 y 2009 se publicaron artículos de veinticinco mujeres14, mientras que el número de autores varones llegó a sesenta y seis, lo que supone que las autorías femeninas alcanzaron el 27% del total. En el número 33 (2000), inaugurando el nuevo siglo, aparecieron publicados dos artículos sobre historia de las mujeres, el texto de Paz Larraín, "Mujeres tras la huella de los soldados" y el de Elizabeth Hutchinson, titulado "La historia detrás de las cifras: la evolución del censo chileno y la representación del trabajo femenino, 1895-1930". De este modo, se inaugura también una tendencia. Cada vez más artículos escritos por mujeres tratarán temas de mujeres, aunque muchas autoras continúan trabajando temáticas de historia política, tanto social como económica.

Es interesante constatar que desde el año 2000 hasta la fecha, la historia contemporánea, particularmente el siglo XX, cuenta con el mayor número de investigaciones publicadas. Algunos artículos situados en este siglo, que responden a diversas temáticas, son, por ejemplo, "Intuición artística y acontecimientos históricos. Rebeca Matte y el monumento a la guerra para el Palacio de la Paz en La Haya, 1913-1914" de Isabel Cruz de Amenábar (N° 36, 2003); "Conflicto y modernización en la gran minería del cobre (1950-1970)" de Ángela Vergara (N° 37- vol. II, 2004), y "Cónsul Gabriela Mistral en Portugal, 1935-1937: un policía en la esquina y dos o tres espías adentro del hotel" de Elizabeth Horan (N° 42-vol. II, 2009).

Cabe señalar que varios artículos se sitúan en periodos recientes de la historia de Chile, posteriores a 1973. Estas publicaciones abordan la historia política del país, contribuyendo a la reflexión en torno a las consecuencias del golpe militar. Entre ellos destacan los trabajos de Verónica Valdivia, "Estatismo y neoliberalismo un contrapunto militar. Chile: 1973-1979" (N° 34, 2001) y "'¡Estamos en guerra señores!' El régimen militar de Pinochet y el 'pueblo', 1973-1980" (N° 43-vol. I, 2010). La historia política también ha sido abordada desde puntos de vista innovadores, como reflejan los siguientes estudios: "El peso de la memoria en los inicios de la transición a la democracia en Chile, 19871988" de Carolina García (N° 39-vol. II, 2006), "La verdad está en los hechos: una tensión entre objetividad y oposición. Radio Cooperativa en dictadura" (N° 41-vol. I, 2008) de Carla Rivera, y "Develando un mito: emisarios de la internacional comunista en Chile" de Olga Ulianova (N° 41-vol. I, 2008).

Desde 2010 a 2013, han publicado diez autoras frente a veintinueve autores varones, lo que supone un 25% del total, y se mantiene la tendencia hacia la diversidad de contenidos y temporalidades. Destaca el número 45, vol. I, del año 2012, en el cual se publicaron cinco artículos escritos por mujeres (de siete publicados en total), que comprenden diversas temáticas, entre ellos, un estudio comparado de la música popular entre Brasil y Chile en la década de 1940 y 1950, otro sobre el padre Luis de Valdivia y la mediación lingüística, un análisis de las variaciones monetarias en el siglo XVIII chileno, una historia sobre escolarización y familia a fines del siglo XIX y un artículo sobre la celebración de la Nochebuena en la segunda mitad del siglo XIX15.

De los once artículos publicados entre 2010 y 201316, ocho corresponden al periodo contemporáneo (siglo XIX y XX) y tres de ellos abordan temáticas de la segunda mitad del siglo XX, "Graficar una "Segunda Independencia": el Régimen Militar chileno y las ilustraciones de la Editorial Nacional Gabriela Mistral (1973-1976)" de Isabel Jara (N° 44-vol. I, 2011); "Trayectorias biográficas de militantes de izquierda: una mirada a las élites partidarias en Chile, 1973-1990", de Cristina Moyano (N° 46-vol. I, 2013) y "El Santiago de Ravinet. Despolitización y consolidación del proyecto dictatorial en el Chile de los noventa", de Verónica Valdivia, (N° 46-vol. I, 2013).

En suma, la incorporación de las mujeres en la revista Historia ha sido un proceso paulatino en el tiempo y ha tenido que vencer ciertas resistencias. Sin embargo, a partir de la década de 1980, la tendencia es que se incluyan cada vez más artículos de autoría femenina en la revista. Si en la década de 1960 hubo un solo artículo escrito por una mujer y en la década de 1970 no hubo ninguno, ya en el decenio 1980 las autorías femeninas supusieron un 15% del total, mientras que en el de 1990 fueron el 22%, en la primera década de 2000 fueron el 27%, y de 2010 a 2013 ya suman el 25%.

Ahora bien, además de esta tendencia al alza, también es posible observar una variación en las temáticas tratadas por las historiadoras en sus artículos. Si bien la historia política y económica siguen teniendo una presencia importante en la revista, los textos de autorías femeninas tienden a diversificarse, de manera especial a partir de la década de 1990, abriendo un espacio a la historia de las mentalidades, historia de las ideas y, con mucho énfasis, a la historia de las mujeres y de género.

Las historiadoras también han innovado en cuanto a las épocas tratadas en sus artículos. Si bien en las primeras décadas de la revista Historia imperaban los artículos sobre la Colonia o el siglo XIX, a medida que avanzan los años, el siglo XX se va haciendo cada vez más presente, e incluso la historia nacional posterior a 1973 logra cooptar un espacio destacado en la revista, particularmente a partir del año 2000.

Revista Cuadernos de Historia

En el caso de la revista Cuadernos de Historia, fundada en 1981 por los académicos del Departamento de Historia, de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Educación de la Universidad de Chile, la presencia de autoras se verifica desde el primer número. Hay que considerar, eso sí, que entre la fundación de la revista Historia y Cuadernos de Historia, median veinte años, por lo cual, cuando se inicia esta publicación, las mujeres tenían una mayor presencia, tanto en las aulas universitarias como en la vida académica.

Las primeras autoras que publican son Sonia Pinto Vallejos y Regina Claro, en las secciones de "Informe de Investigación" y "Varia", Sonia Pinto realiza un extracto del desarrollo de su trabajo sobre la construcción de obras camineras en Chile y Regina Claro publica un homenaje a Benjamín Vicuña Mackenna. Aunque los textos no corresponden a artículos propiamente tales, sí suponen presencia y aporte de las historiadoras en la nueva publicación. Esta tónica se mantendrá durante varios años, pues los primeros artículos escritos por autoras aparecen en 1986, y corresponden a los trabajos de Sonia Pinto, "Historia de los ferrocarriles de Chile. Volúmenes de carga y cantidad de pasajeros transportados (1901-1929)" y al de Isabel Torres, "Los conventillos en Santiago (1900-1930)" (N° 6, 1986).

En su primera década publicó trece textos escritos por mujeres, de un total de ochenta; es decir, un 16,25% corresponden a autoría femenina17. Dentro de las temáticas tratadas por las autoras, destaca la historia económica y de los medios de transporte, en los diversos trabajos de Sonia Pinto (1981, 1984 y 1986), la historia de pueblos originarios, destacada en los textos de Luz María Méndez, "Relación anónima de los levantamientos de indios" (N° 4, 1984), de Ana María Lorandi, "La resistencia y rebeliones de los diaguito-calchalquí en los siglos XVI y XVII" (N° 8, 1988) y el ensayo de Regina Claro titulado "En-comenderos-evangelizadores: la controversia sobre el tratamiento de los indígenas" (N° 9, 1989). Es interesante señalar que a partir del número 8, se comienzan a recibir aportaciones constantes de historiadoras extranjeras, como es el caso de Ana María Lorandi, tendencia que se reforzará en las décadas siguientes, particularmente a partir del año 2000.

 

Gráfico 4
Evolución autorías femeninas en revista Cuadernos de Historia a lo largo de su trayectoria

 

Entre las autoras que aparecen en la década de 1980, destaca, sin duda, Sonia Pinto Vallejos, quien publicó seis textos, entre informes de investigación, documentos y artículos de temáticas diversas, que abarcan desde la historia de los medios de transporte hasta una historia cultural de la Universidad de Chile, pasando por una reseña biográfica de Benamín Vicuña Mackenna. Otra autora que se repite en esta década es Regina Claro, con dos textos publicados, en 1981 y 1989. Al igual que en Historia, a lo largo de las décadas, Cuadernos de Historia abrirá sus páginas a varias autoras que publicarán de manera constante, haciendo un aporte significativo, cada una desde su perspectiva, a la diversidad temática y epocal de la publicación.

 

Tabla 2
Autoras con más de un artículo publicado en Cuadernos de Historia

 

Respecto de las épocas tratadas en los artículos publicados en la década de 1980, la Colonia y el siglo XIX son las que cuentan con mayor cantidad de artículos (tres y cinco, respectivamente), aunque el siglo XX, en particular su primera mitad, está presente en los mencionados textos de Isabel Torres y Sonia Pinto.

La década de 1990 supuso una disminución, aunque leve, en el porcentaje de autoras en Cuadernos de Historia. De los setenta y ocho textos publicados, nueve corresponden a mujeres (11,5%) y tres a coautorías mixtas (3,8%). Las temáticas tratadas siguen la tendencia de la década anterior, siendo la historia económica y de los pueblos indígenas las que tienen mayor numero de artículos publicados. En relación con la historia económica, destacan los trabajos de Sonia Zilci, "La ordenanza de aduanas de 1864" (N° 10, 1990), un estudio que, desde la perspectiva arancelaria, busca descifrar cómo la ordenanza de 1864 protege o no a la producción nacional, y de Carmen Norambuena, "Inmigración, agricultura y ciudades intermedias 1880-1930" (N° 11, 1991), que presenta una novedosa aproximación no solo a temas económicos sino, también, urbanos y migratorios, en la zona de la Araucanía.

En relación con la temática de pueblos originarios, Cristina Farga aporta con dos textos, el primero en coautoría con Osvaldo Silva y Marcela Schmidt, titulado "Junta de pehuenches de Malargue con el Comandante General de Armas y Frontera de Mendoza, don Francisco José de Amigorena [...]" (N° 11, 1991) y el segundo en solitario, "Los agricultores prehispánicos del Aconcagua, una muestra de la heterogeneidad Mapuche en el siglo XVI " (N° 15, 1995).

Es importante señalar que durante la década de 1990 comenzaron a aparecer temáticas nuevas, especialmente en torno a la llamada historia cultural. En esta línea, destacan los trabajos de Lorena Loyola Goich, el primero titulado "Las sociedades campesinas. Un relato de cambios y permanencias a través de la literatura criollista chilena, 1920-1950" (N° 11, 1991) y el segundo, en coautoría con Rolando Mellafe, titulado "Músicos y cantores: interlocutores de la sociedad colonial americana" (N° 13, 1993). En estos trabajos, los autores utilizan la literatura y la música como fuentes para aproximarse a las pervivencias y los cambios culturales en distintos momentos de nuestra historia. Dentro de esta perspectiva, cabe mencionar un artículo sobre historia de la educación, publicado en coautoría por María Teresa González y Rolando Mellafe, que indaga en el impulso a la educación que supuso la Ley de Instrucción Secundaria y Superior de 1879, en Chile18.

En cuanto a los periodos estudiados, si la década de 1980 exponía trabajos relacionados con la época colonial y el siglo XIX, la década de 1990 no muestra mayores variaciones, aunque hay una presencia cada vez mayor del siglo XX. De este modo, cuatro artículos tratan sobre la época colonial, tres sobre el siglo XIX (aunque uno de ellos se extiende hasta 1930) y tres sobre el siglo XX. Dentro de estos últimos, destaca el artículo de Olga Ulianova, "Primeros contactos entre el Partido Comunista de Chile y Komintern" (N° 18, 1998), el primero de temática política contemporánea escrito por una mujer.

Ahora bien, la década de 1990, como señalamos anteriormente, trae diversas innovaciones en el ámbito temático. Así, en 1997 aparece por primera vez un artículo sobre historia de las mujeres, escrito por Marco Antonio León León, y titulado "¿Emancipación social o emancipación literaria?: las 'cachetonas' de Santiago y las nuevas formas de la sociabilidad femenina. 1900-1930" (N° 17, 1997). Este texto busca indagar en cómo un grupo de mujeres transgredieron las conductas ideales asociadas al mundo femenino de la elite, y quebraron los modelos de conducta existente, permitiendo observar que la clase dirigente chilena de comienzos de siglo es heterogénea. Es notable que, a diferencia de lo que ocurre con la revista Historia, el primer artículo de historia de las mujeres que publica haya sido escrito por un hombre.

La primera década del siglo XX supuso un aumento importante en la cantidad de artículos de autoría femenina. De los ochenta y nueve publicados en la década, diecinueve fueron escritos por mujeres y uno tiene coautoría mixta, es decir, un 20% del total tiene autoría femenina (dos de ellos están escritos en coautoría femenina). Es necesario destacar, también, la presencia cada vez mayor de artículos sobre temáticas extranjeras, escritos por mujeres. Si en las décadas anteriores se había publicado un artículo escrito por una extranjera (Ana María Lorandi en 1988 y la costarricense Eugenia Rodríguez en 1996), entre los años 2000 y 2009 hay tres colaboraciones de historiadoras extranjeras, dos mexicanas (María Concepción Gavira19 y María Isabel Marín Tello20), y la destacada intelectual francesa Geneviève Fraise21. Esta tendencia se profundizará a partir del año 2010.

Además del incremento de las autorías femeninas, la primera década del siglo XXI trae bastantes novedades con respecto a las temáticas tratadas por las historiadoras. La historia económica pierde preponderancia frente a otras líneas de investigación, más cercanas a la historia social y cultural. Destacan, por ejemplo, tres artículos publicados en el año 2006, referidos a la esclavitud y la población negra en Chile (Celia Cussen, "El paso de los negros por la historia de Chile"; Emma de Ramón, "Artífices negros, mulatos y pardos en Santiago de Chile: siglos XVI y XVII"; Carolina González, "Subordinaciones y resistencias de la servidumbre esclava: el caso del negro Antonio (Santiago de Chile, 1767-68)" (N° 25, 2006). Asimismo, hay aportaciones a la historia militar, de la mano de los textos de Paz Larraín Mira, "Dos cartas de soldados chilenos durante la Guerra del Pacífico" (N° 20, 2000) y "Los capellanes castrenses chilenos en la Guerra del Pacífico. Perfiles biográficos" (N° 23, 2003) y a la historia de la educación, con los artículos de Leonora Reyes, "Crisis, pacto social y soberanía: el proyecto educacional de maestros y trabajadores. Chile, 1920-1925" (N° 22, 2002) y "Educando en tiempos de crisis. El movimiento de escuelas racionalistas de la Federación Obrera de Chile, 1921-1926" (N° 31, 2009).

Sin duda, una novedad importante en esta etapa de la revista es la amplia presencia de artículos relacionados con la historia de las mujeres. Si en la década de 1990 se había publicado solo un texto sobre este tema, en el periodo 2000-2009 se publicaron siete, que, desde distintas perspectivas y épocas, abordan la temática femenina. Nos referiremos con más detalle a ellos en las páginas siguientes.

Entre los años 2010 y 2013 se han publicado cincuenta y siete artículos, de los cuales once corresponden a autorías femeninas (19%) y dos a coautorías mixtas (3,5%). Sin embargo, a diferencia de las etapas anteriores, en estos cuatro años, ocho de los trece son de historiadoras e intelectuales extranjeras, y tratan temas de historia local o regional de sus países de origen. Es interesante destacar como en este periodo, Cuadernos de Historia va abriendo cada vez más espacio en sus páginas a la historia de América Latina, y las principales representantes de esta corriente son mujeres.

Respecto a las temáticas tratadas por las autoras, la historia económica vuelve a adquirir un lugar protagónico, con textos referidos a procesos locales como el de Susana Bandieri, "Del Pacífico al Atlántico: políticas de Estado y reorientación mercantil de la ganadería patagónica" (N° 32, 2010) o el de Ángela Vergara, " 'Cuando el río suena, piedras trae': Relaves de cobre en la bahía de Chañaral, 1938-1990" (N° 35, 2011). Otras perspectivas de la historia económica abordan temáticas como el abasto de carne en Ciudad de México22 o el comercio de esclavos en Coquimbo en los siglos XVIII y XIX23.

La historia de la educación también tiene una importante presencia en el periodo 2010-2013, especialmente en el número 34 (correspondiente al primer semestre de 2011). Allí se publicaron los trabajos de Alicia Civeros, "Alcances y retos de la historiografía sobre la escuela de los campos en América Latina (siglos XIX y XX)", también un estudio de Lucía Lionetti sobre "Discursos, representaciones y prácticas educativas sobre el cuerpo de los escolares. Argentina en las primeras décadas del siglo XX" y un texto en coautoría, de Carolina Figueroa y Benjamín Silva, titulado "La demanda política de un actor educativo: el visitador de escuelas primarias Ramón López Pinto (Tarapacá, norte de Chile 1889-1907)".

Ahora bien, los textos de autorías femeninas no se agotan en las perspectivas descritas más atrás, sino que presentan una amplia diversidad, tanto en historia política como en historia social. Así, por ejemplo, Sandra Castillo publica un interesante artículo sobre "Sociabilidad y organización política popular: Cordón Industrial Cerrillos-Maipú (Santiago, 1972)" (N° 32, 2010), que es novedoso no solo por su temática sino, también, porque trata una época de la historia reciente del país, lo cual no es muy habitual en las páginas de Cuadernos de Historia. Otro aporte en este sentido es el texto de Adriana Petra, "Cultura comunista y guerra fría: los intelectuales y el movimiento por la paz en la Argentina" (N° 38, 2013).

En cuanto a la historia social, el número 39 (correspondiente al segundo semestre de 2013) presenta dos aportaciones, muy diferentes entre sí, pero que reflejan la diversidad de temáticas abordadas por las autoras. La destacada historiadora chilena, Carmen Norambuena, siguiendo su línea de investigación en torno a las migraciones, publica "Amenazas sin fronteras: nuevas periferias en la circulación de personas", donde analiza los procesos de migración motivados por la globalización económica. Por su parte, la especialista cubana en estudios socioculturales, Juana Marta León, publica un estudio sobre control social titulado "Represión al crimen: las instituciones de justicia y policía en la ciudad de Pinar del Río, Cuba (1938-1958)".

En relación con las épocas abordadas en los textos de autoría femenina en el periodo 2010-2013, se verifica un cambio en la tendencia de las etapas anteriores, ya que la historia colonial deja el lugar preponderante que había tenido (está representada con solo dos artículos), y es reemplazada por la historia contemporánea, particularmente del siglo XX. De los trece artículos de autoría femenina publicados, ocho abordan distintos periodos del siglo XX, desde sus comienzos hasta el año 2008.

La mujer: ¿un nuevo sujeto en la Historia?24

Como señalamos en páginas anteriores, el primer artículo sobre mujeres se publicó en la revista Historia en el año 1983, precisamente, en un periodo donde surgían este tipo de estudios en Chile. Como señala la historiadora chilena María Soledad Zárate,

"[...] la producción historiográfica posterior al Golpe Militar plantea, además, nuevas preguntas que contribuyen a ampliar los temas y sujetos tradicionalmente considerados en sus análisis. Un hito significativo en este sentido es la aparición del primer estudio dedicado explícita y completamente a la historia de la mujer en el país. Se trata del libro de Lucía Santa Cruz, Teresa Pereira, Isabel Zegers y Valeria Maino (1978), Tres ensayos sobre la mujer chilena, siglos XVIII, XIX-XX'25.

En este contexto de apertura, el artículo de María Angélica Muñoz Gomá "La mujer de hogar en 'Casa Grande' de Orrego Luco y en documentos históricos de la época" reflexionaba sobre el papel y los valores de la mujer aristocrática desde la perspectiva de la historia social. A partir de la década de 1990, y sobre todo en los primeros años del siglo XXI, cada vez se irán incorporando más artículos de mujeres sobre mujeres, los cuales, desde perspectivas tan diversas como: la historia política, de las ideas, del cuerpo, de la justicia, etc., aportarán a la construcción de un cuerpo sólido de estudios sobre mujeres y género.

Ahora bien, la mujer como objeto de estudio no es un campo privativo de las historiadoras. El historiador Cristián Gazmuri publicó un artículo titulado "Carmen Arriagada, romanticismo, angustia y correspondencia" (N° 23, 1988), tomando como fuente principal el género epistolar en el cual, desde un enfoque que podríamos denominar de la historia de la vida privada, analizaba aspectos psicológicos del personaje femenino en estudio. Este artículo inaugura el interés que los historiadores comenzaron a manifestar por las temáticas femeninas, que, aunque minoritario, ha recibido aportaciones importantes en Historia, como la de Marcelo Neira con "Castigo femenino en Chile durante la primera mitad del siglo XIX" (N° 37-vol. II, 2004); la de Leonardo Mazzei, "Participación femenina en el crédito en una sociedad en transcurso a la modernización. Concepción a fines del siglo XIX " (N° 40-vol. I, 2007) y la René Millar, con "Entre ángeles y demonios. María Pizarro y la Inquisición de Lima, 1550-1573" (N° 40-vol. II, 2007), entre otras.

Con el avance de las décadas, los artículos sobre mujeres fueron ampliándose y diversificándose, en gran medida debido a la incorporación de la categoría de género que conllevó un estímulo a las investigaciones26. En este sentido, las reflexiones y estudios sobre mujeres y género están marcados

"[...] por la existencia de movimientos feministas, de los diversos espacios de acción de mujeres y por los cambios acaecidos en la división sexual del trabajo, en la estructura social y en la cultura"27.

Tal como señala Sonia Montecino, la incorporación de la categoría de género a los estudios históricos se hizo con un cierto atraso con respecto a otras disciplinas, pero ya hacia fines de la década de 1980 comenzó a tomar fuerza. El trabajo pionero de autoras como Cecilia Salinas o del grupo conformado por Edda Gaviola28 se potenció con la llegada de una nueva generación de "chilenistas", estadounidenses en su mayoría, que aprovecharon la apertura política para realizar tesis doctorales que incorporaban los últimos avances en los estudios de género al instrumental más establecido de la historiografía social y política. Hitos demarcatorios de esta colaboración, y que hasta hoy permanecen como puntos de referencia dentro del género, fueron el número 21 de la revista Proposiciones, editada en 1992 por el Centro de Estudios Sur con el título "Género, mujer y sociedad", y el libro colectivo Disciplina y Desacato. Construcción de identidad en Chile, siglo XIX y XX (1995) también publicado por Sur, cuya edición corrió a cargo de dos integrantes del grupo de tesistas antes nombrado (Elizabeth Hutchison y Karin Rosemblatt), y dos jóvenes historiadoras chilenas que posteriormente se consagrarían como especialistas locales en la historia de género (Lorena Godoy y Soledad Zárate). Como demuestran estas y otras publicaciones que sería largo detallar, durante el transcurso de una década la historiografía de género pasó de ser un emprendimiento excepcional a convertirse en una línea establecida y cada vez más popular dentro de la disciplina29.

A partir del año 2000, revista Historia da cabida a una nueva generación de historiadoras que abordan la temática femenina desde perspectivas muy variadas como, por ejemplo, el estudio de Alejandra Araya titulado "De espirituales a histéricas: las beatas del siglo XVIII en la Nueva España" (N° 37-vol. I, 2004), el texto de María José Correa, "Demandas penitenciarias. Discusión y reforma de las cárceles de mujeres en Chile (1930-1950)" (N° 38-vol. I, 2005) o el de Priscila Rocha, "De mujer golpeada a mujer engañada. Cuatro juicios de divorcio eclesiástico en el Obispado de Concepción, 18441880" (N° 38-vol. II, 2005). Incluso, reconocidas historiadoras nacionales dan cabida a temáticas femeninas en sus estudios, como es el caso de Sol Serrano y su texto "El ocaso de la clausura: mujeres, religión y Estado nacional. El caso chileno" (N° 42-vol. II, 2009).

En afinidad con este contexto de mayor auge de los estudios sobre la mujer, los artículos reflejan, asimismo, nuevas miradas de la problemática. Especialmente significativo es el trabajo de Elizabeth Hutchison, "La historia detrás de las cifras: la evolución del censo chileno y la representación del trabajo femenino, 1895-1930" (N° 29, 2000) quien, como señala Sonia Montecino, fue una de las primeras impulsoras de los temas que relacionan mujer y trabajo. Esta línea de investigación será profundizada por historiadoras chilenas como Dina Escobar, quien en 2013 publicó "El mercado laboral femenino e infantil en Antofagasta: 1880-1930" (N° 46-vol. II, 2013).

Otra temática interesante se observa cuando los artículos exploran la relación entre mujer y religión, ya sea bajo una mirada política como es el caso del de Sol Serrano o, bien, desde una aproximación más discursiva.

 

Tabla 3
Artículos sobre mujer y religión en revista Historia

 

Cabe señalar, también, los artículos: "En torno a la simetría de los géneros en la sociedad Mapuche del periodo de la conquista hispana", de Francis Goicovich (N° 36, 2003); "La construcción de una imagen femenina a través del discurso ilustrado. Chile en el sigo XIX", de Claudia Araya (N° 39-vol. I, 2006) y "Cuando las afrentas se lavaban con sangre: honor, masculinidad y duelos de espadas en el siglo XVIII chileno", de Verónica Undurraga (N° 41-vol. I, 2008), ya que todos problematizan la construcción de identidades de género en determinados periodos de la historia de Chile.

En cuanto a Cuadernos de Historia, la tendencia es similar. Si el primer artículo sobre mujeres se publicó en 1997, a partir del año 2000 las temáticas relacionadas con la historia de las mujeres y de género van teniendo cada vez más presencia. Inaugura esta tendencia el texto "La tradición de las Partidas de Alfonso X en testamentos chilenos del siglo XVII" (N° 20, 2000), de Lucía Invernizzi, que estudia los testamentos coloniales en busca de antecedentes sobre la realidad que vivían las mujeres de esa época, con el objetivo de enriquecer las representaciones de lo femenino que hasta ese momento había hecho la historia tradicional.

Desde una perspectiva más política, María Elisa Fernández publica "Integración de la mujer en política: La mujer chilena en las elecciones presidenciales y el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, 1952-1958" (N° 22, 2002), estudio en el que analiza los mecanismos usados por el Ibañismo para la movilización política de las mujeres durante la campaña presidencial de 1952, las primeras en las que se pone en práctica el voto femenino en el ámbito nacional. Con una hipótesis muy sugerente, María E. Fernández concluye que la campaña presidencial apela al papel conservador de la mujer, como madre y esposa, y como misionera "ibañista" dentro de la familia.

Otra aportación a la historia de las mujeres, desde la historia del cuerpo y de la salud, son los dos textos publicados por Ariadna Biotti. El primero, en coautoría con Paulina Zamorano, se titula "Parirás con dolor. Las parteras y el discurso médico a fines de la Colonia" (N° 23, 2003), y es un estudio que, a través de datos judiciales, busca analizar la relación entre el trabajo femenino ligado a los nacimientos, el cuerpo y la profesionalización de esta actividad. En 2009, la misma autora, junto a Natalie Guerra y Ja-viera Ruiz, publicó "Transcripción y estudio preliminar de las causas judiciales seguidas a Josefa Orrego y Tránsito Muchel, parteras" (N° 30, 2009), donde se detallan, no solo las vicisitudes de ambos casos sino, también, las prácticas habituales de esta profesión.

En este mismo contexto, en el número 29 (correspondiente al año 2008) de Cuadernos de Historia, los tres artículos escritos por mujeres corresponden a temáticas femeninas y de género. El artículo de la historiadora francesa Geneviève Fraise, "El devenir del sujeto y la permanencia del objeto", ofrece un complejo análisis sobre la objetivación a la que se ha visto sometida la mujer y la construcción del sujeto femenino. Por su parte, el artículo de Margarita Iglesias, "Violencia familiar, violencia social: un caso de Chile colonial", ofrece una contextualización de la violencia de género en una época determinada, con el objetivo de retratar a la sociedad que permite y posibilita dicha violencia. Finalmente, el sugerente artículo de Alejandra Brito, "Patrimonio familiar y redes de solidaridad. Mujeres en Concepción, Chile (1840-1890)" cuestiona la idea tradicional de la separación de los espacios público y doméstico entre los géneros, descubriendo, a través del uso de testamentos de la época, las redes de poder que las mismas mujeres utilizaban dentro del ámbito de lo privado.

Es interesante hacer hincapié en la gran variedad de fuentes y perspectivas que utilizan las autoras para realizar investigaciones sobre temáticas femeninas, aunque los archivos judiciales, ya sean testamentos, causas judiciales u otros son favoritos a la hora de indagar en la historia de las mujeres, especialmente para la época colonial y el siglo XIX.

 

Tabla 4
Artículos sobre historia de mujeres que utilizan fuentes judiciales en Cuadernos de Historia

 

Conclusiones

En suma, como queda en evidencia, la contribución de las historiadoras al conocimiento de la disciplina, registrado en las revistas Historia y Cuadernos de Historia, ha ido en aumento desde los comienzos de cada publicación hasta la actualidad. Aunque su participación en ambas revistas es minoritaria con respecto a las autorías masculinas, la tendencia, desde la década de 1980 hasta la segunda década del siglo XXI es al alza.

 

Tabla 5
Porcentaje de autorías femeninas por década y revista

 

Esta participación minoritaria se explica, como enfatiza Verónica Valdivia, "por el porcentaje que las mujeres ocupan en el gremio de historiadores"30, aunque esta situación ha ido cambiando paulatinamente con la creciente incorporación de las mujeres a los estudios universitarios. Según datos del Consejo Nacional de Educación, en 2014 ingresaron ciento cuarenta y ocho mil veinte jóvenes a las distintas universidades chilenas, de los cuales setenta y seis mil ciento noventa y tres son mujeres31. Al analizar el total por universidades, encontramos que en la Pontificia Universidad Católica, el 54% de los alumnos que entran a primer año son mujeres32, mientras que en la Universidad de Chile representan el 48%33. Esta situación se mantiene en los estudios de doctorado, en los cuales las mujeres son el 48% en la Pontificia Universidad Católica y el 42,8% en la Universidad de Chile. Sin embargo, la presencia femenina disminuye de manera drástica en el mundo académico de ambas universidades; en el caso de la Universidad Católica, las profesoras llegan al 37%, mientras que en la Universidad de Chile representan el 34%34.

En este contexto, si bien cada vez más mujeres ingresan a los estudios de Historia, sin embargo, a la luz de los datos presentados, son pocas las que finalmente se dedican a la labor académica. De allí que el aumento de la presencia de historiadoras en las publicaciones estudiadas no se corresponda con el porcentaje de ingreso de mujeres a dichos estudios. Esta diferencia generada entre el ingreso de mujeres a la universidad y su dedicación al mundo académico obedece a múltiples factores que escapan a los objetivos de este trabajo35, sin embargo, creemos que el aumento sostenido -aunque paulatino- de artículos escritos por mujeres e incorporados en las publicaciones académicas estudiadas, es un indicador de que esta brecha se está acortando, en tanto la escritura de este tipo de artículos supone un trabajo de investigación, propio de la actividad académica.

Ahora bien, el aporte de las historiadoras no solo se verifica en el aumento de autorías femeninas sino, sobre todo, en términos de las temáticas abordadas. Las autoras no solo han profundizado en temas considerados clásicos dentro de las líneas historiográficas, como la historia económica o política sino que, también, han innovado, al trabajar temáticas ligadas a la historia de las mujeres y de género, a la historia cultural y historia reciente de nuestro país. Según Ana María Stuven, la contribución fundamental de las historiadoras tiene que ver con la diversidad de las temáticas estudiadas:

"Las historiadoras hemos sido más abiertas hacia la historia de género y de mujeres, contribuyendo a imponer esos temas en el mundo académico, generalmente más machista y en consecuencia sectario ante estos temas"36.

En palabras de Sol Serrano, "lo interesante es que las mujeres entran en historiografía, sean de la teoría que vengan; lo importante es que sean sujetos históricos"37.

Las historiadoras también han innovado en cuanto al marco temporal de sus investigaciones, siendo, muchas de ellas, pioneras a la hora de publicar artículos sobre el siglo XX, y en particular sobre el periodo pos 1973. En este sentido, Verónica Valdivia apunta:

"El análisis histórico del período del régimen militar, por otra parte, resulta imprescindible, tomando en cuenta la herencia dejada por esa administración como porque su estudio ha sido monopolizado por las ciencias sociales, discusión de la que la historiografía no puede restarse. Más aún, considerando el interés que este período ha concitado entre las jóvenes generaciones de historiadores o estudiantes de historia, haciendo más pertinente su inclusión. En mi caso personal, toda mi carrera académica la he dedicado al estudio e investigación de las últimas décadas, por lo cual la existencia de un espacio académico como el de Historia, es crucial"38.

En este sentido, las historiadoras se han hecho cargo de las transformaciones producidas en el quehacer historiográfico en el ámbito mundial, incorporando tendencias innovadoras a las revistas académicas chilenas revisadas, que, como hemos señalado al comienzo, tendían a privilegiar enfoques metodológicos más tradicionales. De este modo, las historiadoras chilenas se han labrado un espacio en dichas publicaciones, con esfuerzo e innovación, lo que ha supuesto una bocanada de aire fresco y una renovación en la producción historiográfica nacional.

Notas

1 Historia, N° 21, Santiago, 1986, pp. 177-214.         [ Links ]

2 Op. cit, N° 24, pp. 107-213.

3 Horacio Aránguiz, "Notas para el estudio de las revistas científicas en Chile. El caso de las publicaciones adscritas a la Biblioteca Electrónica SCIELO", en Anales del Instituto de Chile, vol. XXV, Santiago, 2005-2006, p. 191.         [ Links ]

4 Cuadernos de Historia, N° 6, Santiago, 1986, pp. 67-86.         [ Links ]

5 Op. cit., N° 9, pp. 71-88.

6 Ricardo Krebs Wilckens, Vivir lo que tiene más vida, Santiago, Ediciones Universidad Católica de Chile, 1998, p. 65.         [ Links ]

7 Sergio Villalobos, La historia por la Historia. Crítica de la historiografía actual, Osorno, Universidad de los Lagos, Departamento de Ciencias Sociales, 2007, p. 47.         [ Links ]

8 Aránguiz, op. cit., pp. 188-189.

9 Véase Julio Pinto Vallejos y Luna Argudín (comps.), Cien años de propuestas y combates: la historiografía chilena del siglo XX. México, Universidad Autónoma Metropolitana, 2006, p. 78.         [ Links ] Las historiadoras que mencionó son Mariana Aylwin, Sofía Correa, Sol Serrano. El grupo (o generación en un sentido amplio) al que hace referencia Julio Pinto corresponde al de Cristián Gazmuri y Nicolás Cruz. La descripción referida está asociada a la publicación del libro Chile en el siglo XX, en 1985.

10 De los sesenta autores que publican en Historia en la década de 1980, nueve son mujeres y cincuenta y uno hombres. Sin embargo, en esta década hay once artículos escritos por mujeres, ya que Isabel Cruz y María Angélica Muñoz publicaron dos textos cada una.

11 María Angélica Muñoz de Goma, "La novela 'Casa Grande' en la historia social de Chile, 1900. Metodología del estudio", en Historia, N° 23, Santiago, 1988.         [ Links ]

12 De los setenta y un autores que publican en esa década, dieciséis son mujeres y cincuenta y cinco hombres. Hay dos artículos publicados en coautoría mixta.

13 Sol Serrano, "De escuelas indígenas sin pueblos a pueblos sin escuelas indígenas: La educación en la Araucanía en el siglo XIX "; Ana Mariella Bacigalupo, ""Ngünechen", el concepto de Dios mapuche"; Nancy Nicholls, "Intelectuales liberales relevantes frente a la cuestión social en Chile (1890-1920): Una minoría a favor del cambio". Todos en Historia, N° 29, Santiago, 1995-1996.         [ Links ]

14 En esta década se publicaron veintiséis artículos escritos por mujeres, dos de ellos escritos por Ángela Vergara.

15 Los artículos publicados en el número 45 vol. I de 2012 son: "Reconfigurando la canción, reinventando la nación: la folclorización de la música popular en Brasil y en Chile en los años cuarenta y cincuenta", de Tania da Costa; "Al filo del malentendido y la incomprensión: el padre Luis de Valdivia y la mediación lingüística", de Gertrudis Payás, Mario Samaniego y José Manuel Zavala; "Variaciones monetarias, impulso urbano y salarios en Santiago en la segunda mitad del siglo XVIII", de Enriqueta Quiroz; "Familia y escuela. Una historia social del proceso de escolarización nacional. Chile, 1860-1930", de Francisca Rengifo y "la Noche buena en la Alameda. Descripción de una tradición en tiempos de modernización. Santiago de Chile, segunda mitad del siglo XIX", de Elisa Silva.

16 Entre 2010 y 2013 han publicado diez autoras, una de ellas, Verónica Valdivia, ha publicado dos veces en ese período, por lo que el total de artículos de autoría femenina asciende a once.

17 Muy similar al 15% de autoría femenina que presenta la revista Historia para la misma década.

18 María Teresa González y Rolando Mellafe Rojas, "La Ley Orgánica de Instrucción Secundaria y Superior de 1879", en Cuadernos de Historia, N° 11, Santiago, 1991.         [ Links ]

19 María Concepción Gavira, "Tecnología para fundir y refinar el cobre en Michoacán (Nueva España): La fábrica de Santa Clara del cobre a fines del siglo XVIII", en Cuadernos de Historia, N° 31, Santiago, 2009.         [ Links ]

20 María Isabel Marín Tello, "El castigo ejemplar a los indígenas en la época de José de Gálvez en el virreinato de Nueva España", en Cuadernos de Historia, N° 31, Santiago, 2009.         [ Links ]

21 Geneviève Fraise, "El devenir del sujeto y la permanencia del objeto", en Cuadernos de Historia, N° 31, Santiago, 2009.         [ Links ]

22 Enriqueta Quiroz, "Entre el humanismo y el mercantilismo: El bien común en el abasto de carne de Ciudad de México, 1708-1716", en Cuadernos de Historia, N° 35, Santiago, 2011.         [ Links ]

23 Montserrat Arre, "Comercio de esclavos: mulatos criollos en Coquimbo o circulación de esclavos de "reproducción" local. Siglos XVIII -XIX. Una propuesta de investigación", Cuadernos de Historia, N° 35, Santiago, 2011.         [ Links ]

24 No hemos querido hacer diferencias entre historia de las mujeres y de género, aun cuando somos conscientes de que corresponden a dos enfoques metodológicos diferentes. Sin embargo, para efectos de este trabajo, creemos que lo más importante es destacar cómo la mujer se transforma en objeto de estudio.

25 María Soledad Zárate y Lorena Godoy, "Análisis crítico de los estudios históricos del trabajo femenino en Chile", en Cuaderno de Investigación, N° 2, Santiago, Centro de Estudios de la Mujer, CEM, 2005.         [ Links ]

26 Véase entre otros estudios: Klubock, Thomas Miller. "Writing the History of Women and Gender in Twentieth-Century Chile", in Hispanic American Historical Review, vol. 81, N° 3, 2001, pp. 493-518, http://muse.jhu.edu/, accessed June 20, 2011.         [ Links ]

27 Sonia Montecino, Conceptos de género y desarrollo, Santiago, Universidad de Chile, 1996, p. 9.         [ Links ]

28 Edda Gaviola et al., Queremos votar en las próximas elecciones: historia del movimiento femenino en Chile, Santiago, Centro de análisis y difusión de la condición de la mujer, 1986.         [ Links ]

29 Op. cit., p. 98.

30 Entrevista a Verónica Valdivia Ortiz de Zárate, mayo de 2011.

31 Consejo Nacional de Educación (CNED), Estadísticas y bases de datos ÍNDICES, Santiago, 2014, en www.cned.cl/public/Secciones/SeccionIndicesPostulantes/indices_pregrado.aspx. Revisado el 23 de julio de 2014.         [ Links ]

32 Ignacio Sánchez, "Mujeres en la Academia", en Carta a El Mercurio, Santiago, viernes 30 de mayo de 2014.         [ Links ]

33 VV.AA. Del biombo a la Cátedra. Igualdad de Oportunidades de Género en la Universidad de Chile, Santiago, rectoría de la Universidad de Chile, 2014, pp. 38-39, en http://web.uchile.cl/archivos/VEX/BiomboCatedra/#6.         [ Links ] Es importante resaltar el esfuerzo realizado por la Oficina de Igualdad de Oportunidades de Género de la Universidad de Chile, quien ha realizado el estudio antes citado, con el objetivo de detectar problemas e impulsar medidas tendientes a mejorar la igualdad de género en la Universidad de Chile. Un estudio más general sobre las transformaciones sufridas por la mujer en Chile es el de Ana María Stuven, Tania Cabello, Bernardita Crisóstomo y Maureen Lozier, "La mujer ayer y hoy: un recorrido de incorporación social y política", en Temas de la agenda pública, año 8, N° 61, Santiago, Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, 2013, en http://repositorio.uc.cl/xmlui/bitstream/handle/123456789/2923/614662.pdf?sequence=1.         [ Links ]

34 Sánchez, op. cit. y Del biombo..., op. cit., p. 40 y ss.

35 Una aproximación a este tema se puede encontrar en el libro de Mary Ann Mason, Nicolas H. Wolfinger y Marc Goulden, Do babies matter? Gender and family in the Ivory Tower, New Jersey, Rutgers University Press, 2013.         [ Links ]

36 Entrevista a Ana María Stuven, junio de 2014, realizada por las autoras.

37 Entrevista a Sol Serrano, mayo de 2011, realizada por las autoras..

38 Entrevista a Verónica Valdivia Ortiz de Zárate, mayo de 2011, realizada por las autoras.

 

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