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Chungará (Arica)

versión On-line ISSN 0717-7356

Chungará (Arica) v.36  supl.espect2 Arica sep. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-73562004000400033 

  Volumen Especial, 2004. Páginas 957-968
Chungara, Revista de Antropología Chilena
 
 

OCUPACIONES HUMANAS EN PUERTO INGLÉS, ISLA ROBINSON CRUSOE, ARCHIPIÉLAGO DE JUAN FERÁNDEZ
 

 

Iván Cáceres Roque* y Miguel A. Saavedra Villanueva**

* icaceres@arqueólogo.cl
** masvi@terra.cl


A continuación presentamos una información preliminar sobre los avances en el estudio de las ocupaciones humanas de Puerto Inglés en la isla Robinson Crusoe, que se han centrado en tres sitios de la localidad. Para lograr este objetivo hemos realizado varias campañas de terreno, desde fines de 1999. Se entregan resultados preliminares correspondientes a las primeras jornadas de terreno.

Palabras claves: Isla Robinson Crusoe, Puerto Inglés, cueva de Selkirk.
Preliminary advances concerning the human occupations identified at three historical sites at Puerto Inglés, Robinson Crusoe Island (Juan Fernández archipiélago) are presented. Archaeological fieldwork at these sites has been undertaken since 1999. The present article describes the preliminary results of these field studies on the island.

Key words: Robinson Crusoe island, Puerto Inglés, Selkirk´s cave.


Salvo las investigaciones realizadas en Isla de Pascua (Seelenfreund 1989) y recientes trabajos en la isla Mocha (Quiroz et al. 1993, 1997), la arqueología insular en Chile ha tenido un escaso desarrollo. En el caso particular de la isla Robinson Crusoe, sólo se conocen dos trabajos anteriores enfocados a un análisis de tipo arqueológico en este lugar. El primero de ellos fue realizado en la década de 1970 por una expedición del Departamento de Antropología de la Universidad de Chile (Orellana et al. 1974) que estudió principalmente el Fuerte de Santa Bárbara construido en 1750 en el actual pueblo de San Juan Bautista en Bahía Cumberland. En ese trabajo pionero se excavaron algunos sectores del fuerte, descubriendo entre otros elementos patrimoniales un empedrado y varios recintos. Lamentablemente, no se entregó mayor información de tipo arqueológico. Un segundo trabajo, más actual, es la nota publicada por nosotros (Cáceres y Saavedra 2000) en el Boletín de la Sociedad Chilena de Arqueología, en el que hacemos un primer acercamiento de la localidad de Puerto Inglés, presentando algunos sitios estudiados y sus características más relevantes (Figuras 1 y 2).


 
Figura 1. Sitios arqueológicos del área de estudio.

La información que ahora presentamos está inserta en un proyecto que tiene como objetivo principal documentar el asentamiento humano histórico de Puerto Inglés en la isla Robinson Crusoe, ubicada en el archipiélago de Juan Fernández en la Quinta Región del país. Para lograr este objetivo hemos realizado varias campañas de terreno desde fines de 1999.


 
Figura 2. Sector exterior del sitio Cañones Acantilado.

Ubicación Geográfica y Medio Ambiente

El archipiélago de Juan Fernández se encuentra ubicado en el océano Pacífico aproximadamente a unos 700 km del litoral central de Chile. En la nomenclatura geográfica lo clasifica como perteneciente a islas esporádicas, y está formado por tres de ellas: Robinson Crusoe (93 km2), Alejandro Selkirk (85 km2) y Santa Clara (de sólo 9 km2). Robinson Crusoe tiene un largo máximo de 22 km desde Puerto Francés a Punta O'Higgins.

Las tres islas de este archipiélago son de naturaleza volcánica, en las que abundan los acantilados así como las montañas abruptas. En Robinson Crusoe se pueden distinguir dos cadenas montañosas: una en el sector oriental, de formación semicircular, compuesta por el cordón de Los Chifladores y los cerros de "Hueso de Ballena". Una segunda cadena montañosa de la isla describe una forma de S, desde la punta Salinas hasta el extremo oriental de la bahía Chupones, y la forman entre otros el cerro Alto, el Agudo, el Tres Puntas, el Chumacero, etc. El cerro más alto es el Yunque con una altura de 915 msnm. Esta isla no tiene ríos, existiendo sólo algunos pequeños esteros que se deslizan desde las alturas al mar, en distintos sectores de la isla, algunas de estas corrientes son permanentes y abastecen de agua a los habitantes de la isla. Su clima es húmedo, con lluvias constantes pero de corta duración, las precipitaciones alcanzan los 1.100 mm anuales y la temperatura media es de 14°C.

La flora terrestre de este lugar cuenta con alrededor de 360 especies de plantas vasculares, de las cuales un 35% de ellas son endémicas, es decir, son exclusivas de este lugar. Otro 23% de la flora son nativas (existen también en otras partes del mundo, pero su presencia allí es el resultado de factores naturales) y el restante 42% ha sido introducido o llevado por el ser humano.

Por otro lado, no hay especies nativas ni endémicas de reptiles, peces de agua dulce ni mamíferos terrestres, las cabras, ratas y otros mamíferos han sido introducidos por el ser humano posteriormente a su descubrimiento. Sin embargo, actualmente se considera que las cabras de Juan Fernández son una subespecie distinta de aquella que se encuentra en el continente, debido al aislamiento, así como a la vida silvestre que ha soportado en los últimos cuatrocientos años.

Entre las especies vegetales más características de esta isla se encuentran el sándalo (Santalum fernandezianun) ya extinguido, el olivillo (Loprana triflora) y helechos como (Dicksonia berteroana), algunas especies tropicales como el naranjillo (Zanthoxylum mayu) y el peralillo (Psychotria piryfolia). Entre otras especies, la luma (Myrceugenia fernandeziana), pangue (Gunnera Peltata ph.), canelo (Drymis winteri var confertifolia ph.), la palmera chonta (Juania australis), etc.

Sólo los helechos de Robinson Crusoe llegan a 42 especies diferentes, los que habitan por lo general en los bosques y son más abundantes a medida que se asciende por los cerros, principalmente por la mayor humedad ambiental. La principal parte de ellos crece en las selvas más tupidas, donde la luz casi no se atreve a llegar.

Los terrenos escarpados o pedregosos del litoral de las islas son difíciles para que se desarrolle el mundo vegetal; sólo le ofrecen una tierra pobre en medios nutritivos y un empecinado viento calcinante. Sólo algunas herbáceas anuales principalmente introducidas y algunas plantas propias de zonas desérticas logran subsistir en estos lugares.

La fauna de la isla comprende innumerables aves, entre la que encontramos la paloma silvestre (Columbus sp), el picaflor de Juan Fernández (Eustrephanus fernandensis), el torito (Anaeretes fernandezianus) y la fardela (Estrelata negleita). La langosta (Palinurus frontalis) es una especie bentónica costera y se le captura por medio de trampas generalmente entre los 10 y los 160 m de profundidad. Se han explotado comercialmente desde fines del siglo XIX, observándose en la actualidad algunos signos de agotamiento de este recurso producto de la sobreexplotación. Entre los peces encontramos el bacalao (Poliprio exigenos), anguila (Lycodontis porfireus), breca (Acantholatris gayi), jurel (Trachurus trachurus), lenguado (Paralichthys sp), jeriguilla (Aplodactylis guttatus), vidriola (Pelamis chilensis), pampanito (Palinurichthys coeruleus), etc. (Corporación de Fomento de la Producción [CORFO] 1965, Cunill 1970, Vicuña Mackenna 1883).

Antecedentes Históricos

El archipiélago de Juan Fernández fue descubierto por el marino español del mismo nombre el 22 de noviembre de 1574. Esta fecha pudo ser conocida gracias a un acabado estudio realizado por José Toribio Medina (1974), que nos permite conocer los motivos que llevan a ese navegante a realizar el viaje. Este descubrimiento tuvo una gran importancia para la navegación de la época entre Perú y Chile, puesto que el viaje bordeando la línea costera entre El Callao y Valparaíso demoraba dos a tres meses, debido tanto a las corrientes marinas adversas como a los vientos contrarios que encontraban los barcos.

El cronista de Indias, Juan López de Velasco, resumía en pocas palabras las vicisitudes que sufrían los viajeros de Perú a Chile en esa época:

de ordinario se tarda en ella tres meses hasta allá, porque se ha de partir de Lima desde mediados de febrero hasta principios de Mayo, que es tiempo que aunque no corren muchos nortes, los que corren no traen agua, como es en los meses de allí adelante hasta octubre; y la navegación de Chile a el Perú no tardamos más de veinte o veinte y cinco días, así por lo mucho que el viento sur reina en aquella costa, como porque las corrientes vienen del estrecho para tierra firme (Medina 1974:41).

El aporte de este descubrimiento para la navegación está comprobado en la reducción ostensible de la duración del viaje entre ambos lugares; así Juan Fernández, al zarpar de El Callao, tomó rumbo hacia el oeste, alejándose de la línea costera, y luego giró hacia el sur, arribando a Valparaíso un mes después, descubriendo, además del archipiélago que lleva su nombre: las islas de San Félix y San Ambrosio (Medina 1974, Silva 1983).

Desde su descubrimiento las islas de este archipiélago sirvieron de refugio a navegantes, piratas y corsarios, en sus constantes correrías por el océano Pacífico. Entre estos navegantes se encuentran Sharp, Rogers, Shelvocke y Anson que usaron este lugar para aprovisionarse de agua, de vegetales para evitar el escorbuto y para reponerse del cansancio producido por el cruce ya sea del estrecho de Magallanes como del Cabo de Hornos y de sus variadas incursiones a costas chilenas y peruanas. Situaciones de este tipo sirvieron como detonante para que la corona española decidiera tomar posesión y poblar la isla de Más a Tierra (hoy Robinson Crusoe), construir un fuerte en la bahía principal y algunas baterías en otros lugares estratégicos, como Puerto Francés, Puerto Inglés y Villagra. Otra de las tareas encomendadas fue realizar un levantamiento del plano de la isla a ser utilizado por la corona, pues hasta el momento sólo se conocía uno realizado por tripulante de la expedición de Lord Anson (Sobrecasas 1962).

La documentación histórica reconoce sólo dos colonizaciones humanas en la isla. La primera de ellas durante la mitad del siglo XVIII, realizada por la gobernación de Chile. Una cédula real del 7 de marzo de 1749 imparte instrucciones al presidente del reino de Chile, Domingo Ortiz de Rozas, para poblar y fortificar la isla, designándose como su primer gobernador al coronel Juan Navarro Santaella, por su vasta y amplia experiencia tanto administrativa como militar Esta expedición partió el 11 de marzo desde la ciudad de Penco, y el grupo colonizador estaba formado por 62 soldados veteranos y 171 colonos entre hombres y mujeres, equipados para levantar el fuerte, así como para edificar el pueblo. La segunda colonización se realiza casi a fines del siglo XIX, y fue encabezada por el barón Alfredo de Rodt. Los actuales pobladores de la isla son en, su mayoría, descendientes de quienes acompañaron al barón de Rodt en el segundo intento de poblamiento de la isla, aunque los autores sostienen que la isla nunca dejó de estar habitada (Encina 1945; Guarda 1990; Vicuña Mackenna 1883).

Investigación Arqueológica

Desde el año 1999 se han realizado tres campañas de terreno considerando hasta la campaña de marzo de 2000. En ellas se ha seguido el mismo procedimiento para la recuperación del material cultural. Usualmente se ha trabajado con unidades de excavación de 1 x 1 m, y en algunos casos se han realizado pozos de sondeo de 1 x 0,50 m, principalmente por las condiciones geográficas del lugar. En la etapa de excavación propiamente tal se excavó por estratos naturales, y cuando este excedía los 10 cm el estrato fue subdividido en niveles artificiales. En todas las excavaciones se utilizó un harnero cuya malla metálica tenía como medida 5 mm, embolsándose separadamente todo el material recuperado.

Los sitios

Los sitios objeto de estudio en la localidad de Puerto Inglés son tres, de los cuales dos tienen como característica más importante el emplazamiento de dos cañones, y que nosotros hemos denominado sucesivamente como sitio Cañones Playa y sitio Cañones Acantilado (Figura 1). Al tercer sitio, conocido como Cueva de Selkirk (Figura 3), la tradición oral isleña le atribuye el lugar de morada durante cuatro años y medio del marinero escocés Alejandro Selkirk, en su voluntario destierro en esta isla, y que posteriormente dio origen a la famosa novela Robinson Crusoe.


 
Figura 3. Zona exterior de la Cueva de Selkirk.

La geomorfología reconocida para el área de estudio está íntimamente asociada a las características volcánicas propias de la formación de la isla, debiendo agregarse un relieve de lomaje abrupto con una pendiente media entre 20° y 35°. Específicamente esta zona corresponde a un sector de lavas basálticas de tonalidades rojiza y amarilla pardusca con algunas inclusiones de diques graníticos, ambas estructuras con signos evidentes de meteorización y fracturamiento natural. No se han identificado en la zona de excavación ni en sus alrededores estratos sedimentarios como tampoco formaciones edáficas.

Sitio Cañones Acantilado: Se ubica aproximadamente a 200 m al NE de la Cueva de Selkirk, inmediatamente sobre un acantilado a 60 msnm, y sobre un rebaje artificial, preparado para instalar los cañones (Sobrecasas 1962). Estos cañones descansan sobre un depósito coluvial, cuyos componentes principales son clastos angulares, así como humus incipiente, arcillas granulosas, etc. La pendiente del lugar es de unos 40° aproximadamente.

El ingeniero Sobrecasas (1962) señala que en este lugar se emplazaron 4 cañones, aunque actualmente sólo se encuentran dos, presentando ambos el mismo diseño y dimensión; ellos se encontraban depositados directamente sobre el suelo y semienterrados en forma paralela, y separados 1,60 m uno del otro. Ambos apuntan hacia el mar y hacia el este. La excavación en este lugar no ha evidenciado restos de cureña y/o fortificación.

Una descripción formal de los cañones del acantilado nos señala que tienen una longitud de 2,8 m y un grosor máximo de 0,38 m (Figura 4); la boca se encuentra decorada con un relieve circular que sobresale en 3 cm. La tulipa se encuentra flanqueada por dos anillos en relieve y presenta un angostamiento desde la boca hasta la caña. En la sección intermedia del cañón se observan los dos muñones que permiten que este se sostenga en la cureña. La culata también se encuentra decorada con tres anillos concéntricos que encierran el cascabel. El ánima del cañón es lisa, y no presenta estrías y fueron elaborados en fierro colado o vaciado. Esta técnica es empleada en la manufactura de cañones en Europa desde el siglo XVI, ya que para su fabricación es necesario tener un alto horno, pues sólo así se pueden fundir grandes cantidades de metal. Fueron utilizados principalmente como artillería de naves de guerra hasta mediados del siglo XIX, cuando son sustituidos por cañones fabricados de acero (Kangiser 2000).


Figura 4. Cañón sur, sitio Cañones Acantilado.

Se han realizado seis unidades de excavación de 1 x 1 m y tres pozos de sondeo de 0,50 x 0,50 m. De todas ellas, sólo las denominadas C-1, C-2, C-3 y C-6 mostraron algunas evidencias culturales, consistentes básicamente en restos de metal que provienen de la desintegración de los cañones, así como algunos clavos y tachuelas. Éstas se encuentran inmediatamente adjuntas al cañón situado al sur de este emplazamiento, mientras que la unidad C-4, ubicada a 1 m al sur de C-6 no dio ninguna evidencia cultural, lo mismo sucede con la unidad C-5 ubicada a unos 10 m más arriba de este emplazamiento. La matriz del lugar es arcillosa, granulosa, terronosa, de color café claro y con abundantes clastos angulares de tamaño medio a grande.

Sitio Cañones Playa: A sólo escasos metros de la línea de alta marea, a 6 msnm y a unos 30 m al este de la Cueva de Selkirk se encuentran ubicados dos cañones sin cureña, uno de los cuales tiene la particularidad que está orientado hacia el interior de la isla, el otro se ubica a unos 3 m al norte y se encuentra parcialmente reclinado sobre tres rocas de playa. Los cañones se encuentran en un depósito coluvial mezclado con rocas de playa, sobre un suelo arcilloso. Estos cañones no son idénticos, siendo el que está ubicado más al norte mucho más pequeño, con una longitud 2,35 m, y un ancho máximo de 0,34 m (Figura 5). La tulipa tiene contorno curvo y se angosta notoriamente hacia el cuello. Además, presenta una decoración que consiste en dos anillos en relieve, uno más ancho en el primer relieve y otro delgado situado encima en relieve superior, que pasa por la mitad del anterior. En la parte intermedia se observan los muñones, que están flanqueados por dos anillos anchos y hacia la culata la decoración desaparece, excepto por el relieve que soporta el cascabel.


Figura 5. Cañón norte, sitio Cañones Playa.

El cañón sur mide 2,49 m de largo y su ancho máximo es de 0,38 m. Su tulipa es cilíndrica con un anillo a la altura de la boca. La caña es sencilla sin decoración, se observan sólo dos anillos sobre el último tercio y un grueso anillo en relieve situado al término de la culata, este también es hecho de hierro colado.

Se realizó una cuadrícula de 1 x 1 m inmediatamente adosada al cañón norte y se excavó por estratos naturales hasta los 40 cm de profundidad. Las evidencias recuperadas fueron escasas y todas ellas son absolutamente modernas, sobresale un basural, cuyos componentes principales son tarros de conserva oxidados, de diversos tamaños, un plato de material sintético fragmentado en cuatro partes, faltando sólo la base, vértebras y costillas de un mamífero, así como vértebras y espinas de pescados.

Las excavaciones en este lugar no han mostrado la presencia de empedrado y /o fortificación para instalar las baterías.

Cueva de Selkirk

Sobre la base de un pequeño cerro que forma parte del cordón oriental de la quebrada de Puerto Inglés se encuentra esta cueva que tiene una apertura principal de 6 m y una profundidad máxima de 4 m y, como toda la isla, es de origen volcánico.

Hasta marzo de 2000 se han realizado cuatro unidades de excavación con dimensiones homogéneas de 1x1m, dos en el interior y dos en la zona inmediatamente exterior de la cueva (Figura 6).


Figura 6. Zonas de excavación interna y externa en la Cueva de Selkirk.

La excavación ha dado importante evidencia para entender los procesos de ocupación que ha soportado esta localidad de la isla en los últimos 250 años. Entre los materiales recuperados y analizados se encuentran los siguientes:

Loza: Hasta el momento se han registrado 64 fragmentos de loza, de los cuales uno pertenece al tipo pearlware que está decorado por impresión bajo cubierta color café; este se produjo en Europa entre 1795-1840, y presentando decoración por impresión desde 1824. Los restantes 63 fragmentos corresponden al tipo white ware que comienza a ser fabricado en 1820 manteniéndose su manufactura en la actualidad. Presenta estilos decorativos muy particulares, que permiten su adscripción temporal y que posibilita que se pueda ubicar en distintos momentos de estos casi 200 años de producción. Así tenemos, por ejemplo, que la loza con impresos bajorrelieve se fabricó a partir de 1825 (hay 26 en la muestra). Los que presentan decoración salpicada (dos fragmentos) son manufacturados entre 1820 y 1899, y aquellos que tienen bordes decorados (dos fragmentos) fueron más abundantes en el siglo XIX (Prado 2000).

Con respecto a un fragmento de porcelana recuperado, podemos decir que corresponde a una forma pequeña que puede ser una taza, azucarero, o bien una tetera pequeña. Se trata de un asa que fue decorada con esmaltes de color amarillo y rojo sobre el vidriado (corresponde a la unidad 4, nivel 1c). Por el modelado del asa, a manera de brote vegetal, se puede ubicar dentro del estilo rococó, que tiene su máximo desarrollo en Europa en el siglo XVIII y es imitado durante los siguientes dos siglos.

Cerámica: De los tres sitios excavados, sólo en la cueva de Selkirk se recuperó material cerámico. Un escaso conocimiento sobre los eventos que sucedieron al iniciarse la ocupación histórica de la isla, así como una ausencia de estudios arqueológicos, han significado que no se tenga demasiada información sobre las actividades realizadas en la isla en general.

En el caso específico de la alfarería, no existe ninguna información de la cerámica en la isla, sobre los tipos presentes y las formas utilizadas en los distintos momentos o períodos de ocupación. Salvo por un trabajo en que un autor cree ver algún parentesco de la cerámica recuperada en una excavación realizada en el fuerte Santa Bárbara con la cerámica mapuche histórica (Orellana et al. 1974).

Toda la cerámica recuperada aquí resultó ser fragmentada, no se obtuvieron vasijas completas, lo que implica que este análisis de fragmentos se debe enfocar de manera indirecta y, a partir de los rasgos que subyacen en ellos, se deben inferir las características de los fragmentos. Por esto, el fragmento cerámico pasa a cumplir un rol fundamental, va a ser nuestra herramienta básica de análisis y nos obliga a la definición de "grupos cerámicos", que corresponderían a conjuntos diferenciables de fragmentos que comparten algunas características definidas como, por ejemplo, el color o combinación de color del desgrasante, el tamaño relativo de este, la densidad del antiplástico, el color general de la pasta, el tipo de cocción y el acabado de superficie (Rees et al. 1996). Se usará el término "grupo cerámico" para el análisis de los resultados de la clasificación, pues resulta bastante operativo, debido a la falta de estudios para el área, ya señalada anteriormente, en lo que se refiere a los tipos y formas presentes en la cerámica de este lugar. El sistema de clasificación que se utiliza está basado en estudios sistemáticos que se han efectuado en materiales culturales de la región del Maule, en Chile centro sur (Rees et al. 1992, 1993).

Se procedió a lavar, contar y marcar cada fragmento con un número único para cada uno, tomándose además algunas medidas métricas, como peso, espesor, largo, etc. Posteriormente todos los fragmentos fueron puestos sobre una mesa y se agruparon siguiendo características similares.

La población total de la cerámica es de 447 fragmentos. La primera división es la clásica entre trozos decorados y no decorados, de este total sólo tres resultaron ser decorados. En esta primera apro-ximación se ha reconocido la presencia de al menos 10 grupos diferenciados para el universo total dentro del sitio y que es la siguiente (Tabla 1):


Tabla 1. Cerámica de Cueva de Selkirk.

Grupo

Subgrupo

Cuerpo

Bordes

Asas

Asas-Bordes

Bases

Total Frags.

%


1

1a

1000

110

1

1120

25,050

1b

39

2

41

9,17

1c

15

3

3

1

22

4,92

1d

16

4

20

4,47

1e

49

4

2

55

12,3


2

11

1

1

1

14

3,13


3

3a

15

2

17

3,8  

3b

75

180

2

1

96

21,47


4

4a

15

15

3,35

4b

1

1

0,22


5

5a

3

3

0,67

5b

4

4

0,89

5c

3

3

0,67


6

17

2

19

4,25


7

12

12

2,68


8

4

2

2

8

1,78


9

2

2

0,44


10

003

003

0,67


Total

384

49

6

2

6

447

100,00


Grupos negros. Este grupo está formado por cinco subgrupos y sus características son:

1a. N/M/20/CF/OI/AL: Antiplástico arena negra, tamaño mediano, un 20% de densidad, el color de la pasta es café, cocción oxidante incompleta y de paredes alisadas. Del total de bordes de este grupo, nueve son muy pequeños (de 1 cm de largo y de ancho), lo que hace difícil determinar formas; hay un asa-borde, que es típica de tiempos coloniales, en la cual el asa empieza en el borde mismo de la pieza, que es de paredes delgadas.
1b. N/M/10/CF/OI/AL: Antiplástico arena negra, tamaño mediano, un 10% de densidad, el color de la pasta es café, cocción oxidante incompleta y de paredes alisadas.
1c. N/F/20/CF/OI/AL: Antiplástico arena negra, tamaño fino, densidad un 20%, color de la pasta café, cocción oxidante incompleta y de paredes alisadas y gruesas.
1d. N/F/ 20/CF/OI/Al: Antiplástico arena negra, tamaño fino, un 20% de densidad, color de la pasta café, cocción oxidante incompleta y tratamiento superficial alisado y paredes delgadas.
1e. N/M/5/CF/OI/AL: Antiplástico arena negra, de tamaño mediano, 5% de densidad, el color de la pasta es café, cocción oxidante y tratamiento superficial original alisado; corte de pasta rugosa, mayor de 6 mm. Todos los bordes son pequeños, es imposible determinar formas. Una de las bases es de forma acinturada, la otra, de tipo ángulo extendido.
 
Grupos blancos. Estos consisten en:
   
2. B/M/10/CF/OI/AL: Con inclusiones más gruesas de cuarzo en el desgrasante, de tamaño mediano, un 10% de densidad, el color de la pasta es café, de cocción oxidante irregular y de tratamiento superficial alisado. La particularidad es que una de las asas tiene incisiones punteadas; hay otra asa-borde, característica de tiempos coloniales.
   
Grupos con conchilla y arena negra. Está formado por dos subgrupos:
   

3a.

CN/M/30/CF/OI/AL: Antiplástico conchilla y arena negra, siendo las primeras más abundantes que la arena negra, de tamaño mediano, un 30% de densidad, el color de la pasta es café, cocción oxidante incompleta, tratamiento superficial alisada. Uno de los bordes permite suponer que se trata de una vasija de tipo restringida.

3b.

CN/M/20/CF/OI/AL: Antiplástico arena negra y conchilla, donde la primera es más abundante, de tamaño mediano el antiplástico, un 20% de densidad, color de la pasta es café, cocción oxidante incompleta y el tratamiento superficial se caracteriza por ser alisado. Un asa mamelón y una base.
   
Grupos con vegetal. También está formado por dos subgrupos:
   
4a. VN/M/20/CF/OI/AL: Antiplástico utilizado es vegetal y arena negra, de tamaño medio, con un 20% de densidad, el color de la pasta es café, de cocción oxidante incompleta y tratamiento superficial alisado.
   
4b. V/M/20/CF/OI/AL: Antiplástico utilizado es sólo vegetal, de tamaño mediano, un 20% de densidad, el color de la pasta es café, la cocción es oxidante incompleta, y el tratamiento superficial es alisado. De este grupo se ha podido identificar hasta el momento sólo un fragmento.
   
Grupos engobados, presenta tres subgrupos:
   
5a. BN/M/10/CF/OC/PU (i/x): Antiplástico blanco y arena negra, de tamaño mediano, un 10% de densidad, el color de la pasta es café, cocción oxidante completa y tratamiento superficial pulido en ambas caras; además, presencia de engobe rojo en cara interior. Se identifican 3 fragmentos de este grupo.
5b. BN/M/10/CF/OC/PU (i/x): Antiplástico blanco y arena negra, de tamaño mediano, un 10% de densidad, el color de la pasta es café, cocción oxidante completa, tratamiento superficial pulido en ambas caras, y además con engobe rojo a café en la cara interior; se notan huellas de pulido en la cara exterior; se identifican 4 fragmentos en este grupo.
5c. B/M/10/CF/OC/PU (i/x)/Pux-ALi: Antiplástico arena blanca, de tamaño mediano, 10% de densidad, el color de la pasta es café, la cocción es oxidante completa y tratamiento superficial pulido; se identifican 3 fragmentos en este grupo, 2 de ellos son pulidos en ambas caras, mientras que el restante es pulido por el exterior y alisado por el interior. El engobe rojizo a café se diferencia por presentar dos fragmentos por el lado interior y un fragmento por el lado exterior.
   
Grupos Torneados: Esta cerámica es mayoritariamente de tradición hispánica.
   
6. BM/M/5/RO/OC/AB: Vasijas de gran tamaño, gran espesor (1,8 a 3 cm), uso del torno (huella). Arena blanca con inclusiones de mica, desgrasante grano mediano, porcentaje de antiplástico cercano al 5%, pasta roja, cocción oxidante completa, alisado burdo.
   
7. M/M/5/CF/OC/AB: Vasijas históricas de gran espesor (1,5 a 2 cm), uso del torno (huellas). Arena blanca con inclusiones de mica, grano mediano, porcentaje de antiplástico del 5%, pasta café, cocción oxidante completa y alisado burdo.
   
8. BN/F/5/CF/OC/Vidriada: Antiplástico arena negra e inclusiones de cuarzo de tamaño fino, un 5% de densidad, color de la pasta café, de cocción oxidante completa, tratamiento superficial vidriada en ambas caras.
9. Cerámica enlozada, dos fragmentos.
10. Grupos decorados: de paredes delgadas, inclusiones de cuarzo, de tamaño mediano, color de pasta café, cocción oxidante incompleta; parecen ser distintos los tres fragmentos.

Se separaron aquellos fragmentos que pudieran ayudar a reconocer formas específicas de tiestos y vasijas: cuerpos, bordes, asas y bases, así como otros grandes del cuerpo nos ayudan en esta tarea.

De los bordes recuperados la mayoría son de pequeñas dimensiones, es decir menos de 1 cm, por lo que aportan poca información para postular formas; sin embargo, las evidencias actuales indican que se están usando sólo algunos tipos de vasijas del universo completo utilizados por un grupo humano y por lo menos se identifican dos vasijas restringidas de perfil inflectado; otras evidencias indican la presencia de platos y algunas vasijas de mayor tamaño.

Los grupos más populares son 1 y 3, que representan un gran porcentaje del universo total de fragmentos. La mayor cantidad pertenece al tipo alisado, y creemos que las vasijas en su gran mayoría eran manufacturadas por artesanos en la isla. Un hecho importante es que los fragmentos del grupo 8 pertenecen todos a un mismo tiesto, que en este caso es un plato. En cuanto a las bases, una de ellas es del tipo acinturada y las demás son del tipo ángulo extendido.

Se han obtenido cinco dataciones por termoluminiscencia de la cerámica de la Cueva de Selkirk. De la unidad de excavación 1 se obtuvieron dos fechas: la primera corresponde al nivel 3c y es de 1.735 ± 30 d.C. (UCTL 1322), la segunda pertenece al nivel 4c y es 1.720 ± 30 d.C. (UCTL 1323). De la unidad de excavación 3 también se obtuvieron dos fechados y son: del nivel 4, 1.770 ± 20 d.C. (UCTL 1324) y del nivel 5b, 1.770 ± 25 d.C. (UCTL 1325). Una última fecha corresponde a la unidad exterior 4, nivel 1c y es de 1.720 ± 35 d.C. (UCTL 1326).

Metales

El análisis de los restos de piezas metálicas en los sitios de Puerto Inglés puede desglosarse de la siguiente manera. En el Sitio Cañones Acantilados la mayor cantidad de restos recuperados en las distintas unidades de excavación da cuenta de que estos provienen de la desintegración de los cañones por acción de los distintos agentes naturales. En la cuadrícula 1 se recuperó una pieza de hierro, con un orificio en su extremo más ancho, adosada a la cureña que soporta un cañón, o bien a otro elemento de madera por el momento desconocido, tachuelas de bronce hechas a mano, así como algunos clavos de hierro de distintos tamaños. En la excavación, como en superficie y en los sectores más cercanos a los cañones, principalmente aquel ubicado más al sur, se rescató una gran cantidad de fragmentos de hierro, que pertenecen a la desintegración de los cañones.

En el sitio Cañones Playa el contexto se comporta muy diferente, pues por lo menos en el sector excavado no se observan restos de metales que sean producto de la desintegración del cañón, pero sí se encuentran restos de por lo menos cinco latas de conserva de tamaño mediano y pequeño. Están en un alto grado de deterioro y por lo tanto no se puede distinguir fecha de elaboración o vencimiento.

En la Cueva de Selkirk un gran porcentaje de las piezas fragmentadas corresponden a clavos de hierro y en menor medida de bronce. Algunos son de fabricación industrial, otros claramente hechos a mano, algunos cartuchos de bala moderna, etc. Sobresalen entre las balas dos esferas de plomo, que probablemente hayan sido balas antiguas. Además se recuperaron algunos botones de latón, con argolla de agarre rígida originalmente forrados.

Los restos de metales que provienen de los distintos sitios son en general de hierro, con excepción de algunas balas de plomo y un remache del mismo material, algunos clavos de bronce, alambre de cobre, etc. Casi todo el material recuperado se encuentra en un avanzado estado de descomposición, debido principalmente a las condiciones climáticas del lugar y a las características de acidez del suelo. La mayor cantidad de fragmentos de hierro se ha originado en la descomposición de los cañones; además hay un número importante de restos de clavos y tachuelas, ya sea fabricados a mano como de manufactura industrial y de diversas magnitudes. Los tipos de clavos no industriales si bien ofrecen diversos usos (fijación de cureñas, unión de tablas, adorno de muebles, etc.), no proporcionan la posibilidad de poder situarlos cronológicamente en algún período específico desde un aspecto formal, pues ellos están en uso prácticamente desde el Imperio Romano. Podemos señalar que sobresalen de forma especial unos clavos de bronce sin cabeza, que fueron usados para la construcción de muebles cumpliendo una función tanto estructural como ornamental. La mayoría de los objetos de metal analizados sugieren una adscripción a los siglos XIX y XX (Miranda 2000).

Consideraciones Finales

Puerto Inglés parece haber tenido una importancia significativa para los primeros colonizadores de la isla, lo que se comprueba con la instalación en ella de una batería conformada por cuatro cañones, con el fin de protegerla de piratas y corsarios europeos que asolaban las costas del Pacífico occidental y que usaban la isla como lugar de protección y de acopio de alimentos necesarios para continuar sus correrías en estas latitudes.

La batería instalada aquí tuvo el fin de proteger la localidad y sus recursos, principalmente carne, madera y agua, estando este último recurso en forma permanente durante todo el año.

Hemos comprobado que el sitio Cañones Acantilado corresponde al lugar original en que estuvo instalada una batería española. Respecto al sitio Cañones Playa, creemos que fueron depositados en su actual ubicación hace unos 30 ó 40 años, por cuanto no se encuentran restos de metal de los cañones en la excavación, pero sí en superficie, sobre todo en el cañón que esta más al sur. Además, no se recuperan clavos ni tachuelas que hayan sido parte de las cureñas.

La Cueva de Selkirk ha proporcionado la mayor cantidad de evidencias que tienen que ver con actividades de preparación y consumo de alimentos. Los restos recuperados son principalmente de productos del mar tales como conchas, vértebras y espinas de pescado y en menor medida restos óseos de mamíferos marinos y terrestres aún no identificados. Esta cueva fue utilizada en forma esporádica por los habitantes del pueblo, por períodos de dos a tres días y principalmente en época estival.

En el estado actual del conocimiento es posible identificar dos períodos históricos de ocupación de la localidad. Planteamos que el primero de ellos se inicia en 1750, lo que está avalado por las fechas obtenidas por TL, por la cerámica de tradición hispana que aparece en el contexto de la cerámica encontrada en la cueva y por la ausencia de loza que comienza recién a utilizarse a mediados del siglo XIX. Cabe señalar que la cerámica hispánica es de uso frecuente desde el siglo XVI hasta principios del siglo XIX, aminorando su uso posteriormente a esta fecha.

Una segunda ocupación se inicia a fines del siglo XIX que se manifiesta por la presencia de la loza que comienza a producirse a mediados del siglo XIX, que no se encuentra en los primeros estratos de ocupación de la cueva. Además, cabe señalar que la cueva se continúa usando al igual que en el período anterior.

Finalmente, queremos manifestar que diversos análisis de materiales arqueológicos, aún por desarrollar, permitirán obtener un mayor conocimiento de las poblaciones humanas que han habitado la isla Robinson Crusoe desde aquella época tan lejana de 1574. La visión preliminar que hemos entregado en estas líneas da cuenta de un sector de esta isla. Aún quedan por prospectar y excavar vastos sectores de ella, así como de las islas vecinas tales como Selkirk y Santa Clara, lo que permitirá obtener un conocimiento más completo del poblamiento de un sector de Chile insular.

Agradecimientos: A quienes estimularon esta investigación como Catherine Westfall, Fernanda Kangiser, Patricio Fernández, Manuel Vera, Pedro Rodríguez, y a aquellos fernandezianos que han colaborado activamente en el trabajo de terreno como Ernesto "Melga" Melgarejo, Ernesto "Guagüi" Paredes, Alfonso "Poncho" Paredes, Oscar "Cotita" López, Marcial Melgarejo y Carlos Tapia.

 

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