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Revista chilena de nutrición

versión On-line ISSN 0717-7518

Rev. chil. nutr. vol.38 no.2 Santiago jun. 2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182011000200005 

Rev Chil Nutr Vol. 38, N°2, Junio 2011, págs: 148-155

ARTÍCULOS ORIGINALES

 

EL OSTIÓN DEL NORTE CHILENO (Argopecten Purpuratus), UN ALIMENTO DE ALTO VALOR NUTRICIONAL

THE SCALLOP FROM THE CHILEAN NORTH (Argopecten Purpuratus), A FOOD WITH A HIGH NUTRITIONAL VALUE

 

Alfonso Valenzuela B. (1), Carmen Gloria Yánez (2), Constanza Golusda V. (2)

(1) Centro de Lípidos (2) Dirección de Asistencia Técnica, Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), Universidad de Chile. Santiago, Chile.

Dirección para correspondencia


ABSTRACT

Mollusks are good food and also products of great commercial value. However, information about the nutritional value of these shellfish as foods is scarce. This work focused on the chemical characterization of scallops, one of the main products of the Chilean aquaculture. Samples of frozen scallops from three culture centers located in the north of Chile (Coquimbo Region) were subjected to several chemical analysis to obtain information about their nutritional composition. Results show that per serving (approximately 100 g) scallops provide low fat, but containing an interesting amount of omega-3 fatty acids (EPA and DHA). Carbohydrate and cholesterol content are also low. Phytosterol content of scallops comprises 30% of the total sterols, presumable derived from their feeding. Scallops are also a good supply of tryptophan, vitamin B12 and minerals. For these reasons scallops are very good nutritional food.

Key words: scallops, chemical composition, nutritional value.


RESUMEN

Los moluscos, además de constituir un alimento, son productos de gran valor comercial. Sin embargo, es poco es lo que se hecho para valorizar desde el punto de vista nutricional a estos mariscos como alimentos. Este trabajo desarrolla la caracterización de la composición química del ostión, uno de los principales mariscos de la acuicultura chilena. Muestras de ostión congeladas provenientes de tres centros de cultivo del norte chileno (Región de Coquimbo) se sometieron a diferentes análisis con la finalidad de conocer su composición química. Los análisis muestran que una porción de ostiones (100 g aproximadamente) aporta poca grasa, pero contiene una interesante cantidad de ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), además presenta un bajo contenido de carbohidratos y de colesterol. Un aspecto novedoso es el contenido de fitoesteroles de los ostiones, derivado de su alimentación, los que son en promedio el 30% del contenido total de esteroles. El ostión, además, constituye un buen aporte de triptófano, de vitamina B12 (cobalamina) y de sales minerales. Por este motivo el consumo del ostión, además de ser placentero, es un muy buen alimento.

Palabras clave: ostiones, composición química, valor nutricional


INTRODUCCIÓN

La acuicultura en Chile se ha transformado, en las últimas décadas, en una importante actividad económica. Destaca, sin lugar a dudas, la acuicultura del salmón por sus altos volúmenes de producción y relevancia internacional (1). Sin embargo, existen otras actividades acuicultoras, principalmente de moluscos bivalvos, como es el caso de los choritos, las ostras y el ostión, entre los más importantes (2). Cada uno de ellos tiene características particulares desde el punto de vista organoléptico y sensorial, lo que les ha permitido tener una demanda creciente en los diferentes mercados internacionales. Sin embargo, poco es lo que se ha realizado para valorizar desde el punto de vista nutricional a estos moluscos como alimentos, ya que habitualmente se les considera como productos gourmet de alta demanda, sin considerar sus posibles atributos nutricionales. Este trabajo desarrolló la caracterización de la composición química de uno de estos productos de la acuicultura chilena: el ostión (Argopecten purpuratus)

El ostión que se cultiva en el norte chileno es un molusco bivalvo de reconocida demanda en el mercado internacional. Se consume principalmente fresco-refrigerado y congelado. El 95% de la producción se exporta y solo un 5% se destina al consumo interno. Los principales destinos de exportación son los países europeos, siendo Francia el mayor consumidor (87% del volumen exportado), seguido de Italia (6,5%) y España (3,3%) (2). El monto total de las exportaciones en 2008 fue de 2.922 toneladas lo que significó un ingreso de US$ 33,2 millones (3).

La producción nacional se concentra principalmente en las Regiones de Atacama (28%) y Coquimbo (70%), las que representan en conjunto el 75% de las exportaciones totales. El cultivo del ostión representa una importante actividad económica en estas regiones, siendo la Región de Coquimbo la que concentra la mayor actividad ya que en ella el ostión es el principal, o único producto, particularmente en la Bahía de Tongoy donde genera más de 1.600 empleos directos (4). La producción nacional no está exenta de competencia, siendo Perú, y en menor medida los propios países europeos y algunos países asiáticos, los principales oferentes con precios muy competitivos.

El ostión, y los mariscos en general, son muy apreciados por su sabor, palatabilidad, apariencia y más secundariamente por algunos mitos sobre sus supuestos poderes "afrodisíacos", no siendo productos de gran consumo en Chile. Por este motivo, la investigación sobre las propiedades nutricionales de los productos del mar se ha centrado principalmente en los peces, siendo más escasa la información sobre los mariscos y en particular sobre los moluscos. Sin embargo, la reducción de la captura mundial de peces, el aumento de los precios de los productos y sub-productos (harina y aceite, principalmente) y las recomendaciones de limitar su consumo en algunos grupos etarios (embarazadas y alérgicos, entre otros) ha llevado a que el consumo de pescado a nivel mundial se reduzca. En nuestro país el consumo no es superior a 5-6 kg año/cápita (1), muy por debajo de las recomendaciones (5). Debido a esto, hoy en día se valoriza cada vez más a los mariscos como una alternativa nutricional de buena calidad y cada vez mayor disponibilidad debido a la creciente actividad de cultivo de algunos de estos animales. Dentro de la variedad de mariscos, y particularmente de los moluscos, que se cultivan en Chile, el ostión es uno de los más importantes.

Las partes blandas comestibles del ostión la constituyen el músculo abductor (o "tallo") y las gónadas (también llamadas "coral"), con lo cual desde el punto de vista de su consumo se identifican como "ostión con coral" y "ostión sin coral", lo que determina una composición química y un valor nutricional diferente. A continuación se describen los resultados del estudio de la composición química de muestras de ostiones con coral y sin coral obtenidas desde tres centros de cultivo de la Región de Coquimbo, ubicados en las localidades de Guanaqueros (Pesquera Camanchaca), Bahía Inglesa (Pesquera Camanchaca) y Tongoy (Invertec).

MATERIALES Y MÉTODOS

Obtención y caracterización de las muestras

Las muestras de ostiones, provenientes de los diferentes centros de cultivo, fueron extraídas por los operadores de cada centro obteniéndose el músculo abductor junto con las gónadas, producto que se identifica como "ostión con coral" y solamente el músculo abductor, producto que se identifica como "ostión sin coral". La obtención de las muestras fue supervisada por personal de la Asociación de Productores de Ostras y Ostiones de Chile (APOOCH). Las muestras de ostiones con y sin coral provenientes de la localidad de Guanaqueros, fueron identificadas con la letra "G". La muestras provenientes de Bahía Inglesa se identificaron como "B" y las de Tongoy como "T". Se obtuvo un total de veinte muestras de aproximadamente 2kg c/u. Las muestras, previamente congeladas, se enviaron por vía aérea a Santiago y fueron recibidas en el Centro de Alimentos del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA).

Procedimientos analíticos

Las muestras fueron homogenizada en frío mediante una licuadora y distribuidas a los diferentes laboratorios que participaron en el estudio (Centro de Lípidos, Centro de Alimentos y Laboratorio de Cromatografía) para la realización de los siguientes análisis: análisis proximal (6), perfil de ácidos grasos mediante cromatografía gaseosa capilar (7), contenido de colesterol mediante cromatografía gaseosa capilar (8), contenido de fitoes-teroles mediante cromatografía gaseosa capilar (9), contenido de calcio, fósforo, magnesio, potasio, y sodio por espectrometría de absorción atómica (10), vitamina A mediante técnica HPLC (11), vitamina C mediante técnica HPLC (12), vitamina D mediante técnica HPLC (13) y vitamina E mediante técnica HPLC (14). Los resultados se expresaron como promedio ± D.E. para un "n" de 2 a 5 muestras sometidas a análisis. Para el análisis estadístico se aplicó ANOVA seguido de test de Newman-Keuls, para lo cual un p<0,5 se consideró estadísticamente significativo.

RESULTADOS

La tabla 1 (A) y (B) muestra los resultados del análisis proximal de las muestras de ostiones con coral y sin coral, respectivamente. En términos generales, no hay diferencias entre las muestras provenientes de los diferentes lugares de recolección. Las pequeñas diferencias que fue posible observar en algunos valores, se pueden deber al tipo de alimentación de los ejemplares, la que estaría determinada por el diferente lugar de origen de estos.


La tabla 2 (A) y (B) muestra el contenido de ácido eicosapentaenoico (20:5, EPA), de ácido docosahexaenoico (22:6, DHA) y de ácidos grasos omega-3 totales (incluye el ácido docosapentaenoico, 22:5, DPA) obtenidos del perfil de ácidos grasos de las muestras de ostiones con coral y sin coral, respectivamente. Es interesante destacar que el ostión con coral contienen más EPA que DHA. Por el contrario, el ostión sin coral, aunque tiene menor cantidad de ambos ácidos grasos omega-3 por unidad de peso, contiene más DHA que EPA.


La tabla 3 (A) y (B) muestra el contenido de esteroles (colesterol, p-sitosterol, campesterol y stig-masterol) de las muestras de ostiones con coral y sin coral, respectivamente. En ambos tipos de muestras, destaca el alto contenido de fitoesteroles, un componente habitualmente no evaluado en muestras de animales marinos.


La tabla 4 (A) y (B) muestra el contenido de minerales de las muestras de ostiones con coral y sin coral, respectivamente.


La tabla 5 (A) y (B) muestra el contenido de vitaminas hidrosolubles (C) y liposolubles (A, D y E) de las muestras de ostiones con coral y sin coral, respectivamente.


DISCUSIÓN

El análisis proximal del ostión con y sin coral, cuyos resultados se presentan en la tabla 1 (A y B) muestra un contenido proteico relativamente alto (15 g/100 g) y un muy bajo contenido de grasa, especialmente en el ostión sin coral (0,57 g/100 g). Esta grasa tiene una composición interesante, por su alto contenido de ácidos grasos omega-3, principalmente EPA y DHA, cuyos valores se muestran en la tabla 2 (A) y (B). El consumo de ambos ácidos grasos tiene efectos muy positivos en la salud cardiovascular y del sistema nervioso. Es ampliamente reconocido el efecto del EPA como hipotrigliceridémico, antiinflamatorio, hipotensor, antiarrítmico e hipocolesterolémico (15). El DHA se caracteriza por sus efectos positivos en la función del sistema nervioso y visual (16) y en la protección al desarrollo de enfermedades neurológicas, como Alzheimer (17), Parkinson (18) y patologías asociadas al comportamiento (19).

De acuerdo a la información obtenida, el consumo de 100 g (5 a 8 unidades) de ostión con coral, aportaría más del doble (425 mg) de ácidos grasos omega-3 que la recomendación de consumo diario (200 mg) de estos importantes nutrientes (20), aspecto que resulta muy positivo, ya que el ostión podría ser una manera "sabrosa" de consumir ácidos grasos omega-3 de origen marino.

Generalmente, en los alimentos de origen animal lo que se expresa como resultado analítico del contenido de esteroles, es el colesterol, sobre todo cuando se utilizan técnicas colorimétricas. Sin embargo, lo que realmente se evalúa son esteroles totales, entre los cuales no sólo está el colesterol, sino diferentes fitoesteroles, esto es esteroles de origen vegetal. La tabla 3 muestra el contenido de colesterol y el contenido de los fitoesteroles b-sitosterol, campesterol y stigmasterol, obtenidos de las muestras de ostión analizadas. Habitualmente se considera que el consumo de mariscos aporta altos contenidos de colesterol, lo cual es cierto en algunos de ellos, pero no en el caso del ostión con o sin coral. Una porción de ostiones con coral (5 a 8 unidades, 100 g) aporta, en promedio, 58 mg de colesterol, una cantidad equivalente a la aportada por una porción similar (100g) de trucha o salmón (57 mg). Un huevo (50 g en promedio) aporta en promedio 300 mg de colesterol. Más destacable es el alto contenido de fitoesteroles, ya que en el ostión con coral constituyen el 29% del total de esteroles y en el ostión sin coral el 34%. Los fitoesteroles son reconocidos productos naturales con efectos hipocolesterolémicos (21), esto es su consumo inhibe la absorción del colesterol en el tubo digestivo (22). Se podría argumentar, entonces, que el consumo de ostiones podría tener un efecto colesterolémico menor, debido al consumo simultáneo de fitoesteroles. Se estima que el 50% de colesterol dietario y endógeno se reabsorbe en el intestino (23).

La presencia de fitoesteroles podría reducir esta reabsorción. La figura 1 muestra un cuadro comparativo del aporte de colesterol de diferentes alimentos, donde se puede observar que el ostión ocupa un lugar de menor importancia entre los alimentos incorporados a la figura que aportan colesterol.


Otra característica nutricional del ostión es su proteína que tiene un alto contenido del aminoácido esencial triptófano. Aunque no se realizó el análisis de la composición aminoacídica de la proteína del ostión, la literatura indica que una porción de ostión (5 a 8 unidades) aporta 260 mg de triptófano que es equivalente al 81% del requerimiento diario de este importante aminoácido esencial (24). El bajo aporte de carbohidratos (1,2 g/100 g para el ostión con coral y 2,7 g/100 g para el ostión sin coral) lo transforma en un alimento adecuado para aquellos individuos con trastornos en el metabolismo de carbohidratos, lo cual es valioso debido a las altas tasas de diabetes mellitus que actualmente presenta la población. El ostión es también una muy buena fuente de minerales y de algunas vitaminas. El aporte de fósforo, magnesio y de potasio es interesante. Una porción de ostiones puede aportar hasta el 20% del requerimiento diario de fósforo, un 19% del requerimiento diario de magnesio y el 12% del requerimiento diario de potasio (24). El magnesio y el potasio, están relacionados con el control de homeostasis vascular, el equilibrio hidrosalino y la función del sistema nervioso y muscular (25).

El aporte de vitaminas A, C, D y E del ostión no resulta relevante del punto de vista nutricional. La literatura comunica que el ostión constituye una buena fuente de vitamina B12 (cianocobalamina). Aunque en este trabajo no se determinó el contenido de esta vitamina, la literatura indica que una porción de ostiones puede aportar 2 ug de cianocobalamina (26) lo que equivale al 33% del requerimiento diario de vitamina B12 (27). La vitamina B12 es un importante protector de la salud cardiovascular (28) ya que es necesaria para la metabolización de la homocisteína a metabolitos no dañinos (29).

De esta forma, a los conocidos atributos organolépticos del ostión, que lo hace un producto gourmet muy apreciado, es necesario agregar que se trata de un alimento muy saludable. Aunque su contenido de lípidos es muy bajo, aporta una interesante cantidad de ácidos grasos omega-3 EPA y DHA, no constituye un aporte importante de colesterol, más aún, sí es un aporte de fitoesteroles, agentes hipocolesterolémicos de origen natural (30). Su proteína aporta triptófano y su contenido de carbohidratos es bajo, con lo cual se trataría de un alimento de bajo impacto glicémico. Es una buena fuente de fosfato, magnesio y de potasio. Aunque su aporte de vitaminas liposolubles es bajo, destaca su aporte de vitamina B12. En resumen, el ostión, además de sus conocidos atributos organolépticos sería también un alimento de buen valor nutricional.

 

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Este trabajo fue recibido el 24 de Agosto de 2010 y aceptado para ser publicado el 5 de Mayo de 2011.

Los autores declaran no tener conflicto de intereses con las entidades que financiaron y patrocinaron el desarrollo de la investigación.

Agradecimientos: El estudio analítico fue financiado por el Gobierno Regional de la Región de Coquimbo y patrocinado por la Asociación de Productores de Ostras y Ostiones de Chile (APOOCH), a quienes agradecemos.

Dirigir la correspondencia a: Profesor Alfonso Valenzuela B. Centro de Lípidos Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA). Universidad de Chile, Santiago, Chile, Teléfono: 978 1449 Fax: 221 4030. E-mail: avalenzu@inta.uchile.cl

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