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Revista chilena de nutrición

versión On-line ISSN 0717-7518

Rev. chil. nutr. vol.42 no.4 Santiago dic. 2015

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182015000400003 

ARTÍCULOS ORIGINALES

 

Asociación entre factores socioeconómicos y el índice de masa corporal en preescolares de bajos ingresos de una institución educativa de Floridablanca, Colombia

Association between socioeconomic factors and body mass index among low-income preschoolers from an educational institution of Floridablanca, Colombia

 

Gloria E. Prada (1,2) Mercy M. Gutierrez (3) Adriana Angarita (2)

(1) Observatorio Epidemiológico de Enfermedades Cardiovasculares. Centro de Investigaciones Epidemiológicas. Universidad Industrial de Santander, Bucaramanga, Colombia.
(2) Escuela de Nutrición y Dietética. Universidad Industrial de Santander. Bucaramanga. Colombia.
(3) Fundación Colombo Alemana Volver a Sonreir. Floridablanca, Colombia.
Dirigir la correspondencia a: Profesora Gloria Esperanza Prada Gómez Centro de Investigaciones Epidemiológicas Facultad de Salud, Universidad Industrial de Santander Carrera 32 No. 29-31, tercer piso, Bucaramanga, Colombia 
E-mail: pradauis@gmail.com/gprada@uis.edu.co Teléfax: (57-7) 6323215.


ABSTRACT

We determined the association between socioeconomic factors and body mass index z-score (BMIZ) in preschoolers from the Colombo-German Foundation from Floridablanca, Colombia. Height and weight were measured in a random sample of 112 preschool children aged 2-5 years of age; their parents or care-giver answered a survey. The multiple generalized linear models showed in the whole sample that BMIZ significantly decreased with household's socioeconomic strata 1 and 2 compared with strata zero, and in high-income families. In girls, BMIZ significantly increased when another family member, neighbor, or friend was responsible for deciding about feeding on weekdays. In boys, BMIZ increased when they ate alone and when their grandmother was responsible for preparing food on weekdays. It is conceded that socioeconomic factors influencing BMIZ are similar to those that influence health inequity.

Key words: Socioeconomic factors, risk factors, body mass index, pediatric obesity.


RESUMEN

El objetivo del presente estudio fue determinar la asociación entre factores socioeconómicos y el puntaje z del Índice de Masa Corporal (IMCZ) en preescolares de la Fundación Colombo-Alemana de Floridablanca, Colombia. Una muestra aleatoria de 112 preescolares de 2 a 5 años fue medida y pesada; sus padres o cuidadores respondieron una encuesta. Los modelos lineales generalizados múltiples mostraron que en toda la muestra el IMCZ disminuyó significativamente en estratos socioeconómicos 1 y 2 comparado con estrato cero y en familias con ingresos altos. En niñas, aumentó significativamente cuando otro familiar, vecina o amiga decidía la alimentación de lunes a viernes y cuando la niña decidía. En niños, aumentó cuando comían solos y cuando la abuela era responsable de preparar los alimentos de lunes a viernes. Se concluye que los factores socioeconómicos que influyen sobre el IMCZ son similares a los que influyen en la inequidad en salud.

Palabras clave: Factores socioeconómicos, factores de riesgo, indice de masa corporal, obesidad pediátrica.


 

INTRODUCCIÓN

Los cambios en el patrón de fertilidad, mortalidad y los comportamientos relacionados con la dieta y la actividad física han contribuido al incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) como obesidad, enfermedades cardiovasculares (ECV) y cáncer (1-3). La obesidad infantil es considerada un problema de salud pública mundial que va en aumento. Ng y Cols., encontraron que la prevalencia de exceso de peso entre 1980 y 2013 en niños y adolescentes (menores de 20 años) de países en desarrollo pasó de 8,1% a 12,9% en varones y de 8,4% a 13,4% en mujeres (3). En la Región de las Américas en niños de 0 a 5 años de la República Dominicana pasó de 2,2% en 1991 a 5,6% en el 2007; en el Salvador de 1,5% en 1993 a 3% en el 2008, en el Perú de 2,5% en 1992 a 3,2% en el 2012. En los niños de 0 a 4 años del Caribe oriental de 7,4% en 2000 a 14,8% en el 2010 (4) y en Colombia de 4.9% en 2005 a 5.2% en el 2010 (5).

La obesidad infantil es un problema preocupante por las consecuencias sobre la salud física y mental (6) lo que aumenta rápidamente en población es de bajos ingresos (1, 2). El costo de su tratamiento impone una carga económica insostenible para los países (2), se requieren estudios para entender como influyen la pobreza, los factores socioculturales y las variables del hogar en su incremento (7, 8).

Al respecto, se ha evidenciado una asociación del exceso de peso con factores sociales y económicos como la edad de la madre, educación de los padres, estrato social, y ambiente alimentario (9). Investigaciones realizadas en los últimos 15 años, mostraron una relación inversa entre el nivel socioeconómico de la familia (NSE) y la obesidad en niños (7), en España en 6.139 niños de 2-15 años de edad se encontró esta asociación (10), McDonald y Cols. estudiaron en Colombia 3075 niños entre 5 y 12 años y encontraron asociación positiva entre el estrato socioeconómico y exceso de peso en el análisis bivariado, no así en el análisis multivariado (11).

La relación NSE y exceso de peso en preescolares en Colombia ha sido poco explorada y menos en población de estrato socioeconómico bajo.

El objetivo de este trabajo fue establecer los factores socioeconómicos asociados al Índice de Masa Corporal (IMC) en niños y niñas usuarios de la Fundación Colombo-Alemana y localizados en el municipio de Floridablanca, Santander, Colombia.

SUJETOS Y MÉTODOS

Estudio de corte transversal realizado durante los años 2013 y 2014. El universo estuvo constituido por 335 niños y niñas de dos a cinco años, que asistían de lunes a viernes de 8:00 a las 14:00 a la Fundación Colombo-Alemana; institución sin fines de lucro, creada para mejorar la calidad de vida y el fortalecimiento familiar de las comunidades en situación de vulnerabilidad del municipio de Floridablanca, el cual cuenta con una población estimada para el 2012 de 271,728 habitantes.

Se calculó un tamaño muestral de 128 preescolares, considerando un nivel de confianza del 95%, poder de 80%, una precisión del 5,0% y una prevalencia de exceso de peso esperada de 16,0% (12). Al tener en cuenta 32,8% de pérdidas, se seleccionaron de manera aleatoria 170 menores, de los cuales 112 de sus representantes legales firmaron el consentimiento informado y aceptaron participar, siendo la tasa de participación del 66%. La selección de la muestra se realizó mediante muestreo aleatorio simple a partir del listado de preescolares.

Previo a la recolección se socializó el proyecto de información en reuniones de padres de familia. Los padres o representantes de los niños y niñas seleccionados junto con la persona encargada de suministrar y preparar la alimentación al menor fueron citados a las instalaciones de la Fundación, los que no asistieron fueron abordados en su hogar.

Siete estudiantes del programa de Nutrición y Dietética de la Universidad Industrial de Santander y un nutricionista, entrenados en métodos de entrevista directa y mediciones antropométricas aplicaron la encuesta que indagaba por factores biológicos, económicos, sociodemográficos del niño(a) y sus familiares, antecedentes patológicos familiares de los padres y parentesco de la persona encargada del cuidado. Se destaca que la estratificación socioeconómica colombiana, es una clasificación de los domicilios o viviendas a partir de sus características físicas y de su entorno, en seis grupos o estratos: 1. Bajo-bajo, 2. Bajo, 3. Medio-bajo, 4. Medio, 5. Medio-alto, 6. Alto. Las personas víctimas del conflicto armando por desplazamiento son consideradas en estrato cero. La tasa de ocupación se calculó dividiendo el número de personas ocupadas sobre la población en edad de trabajar, constituida por todas las personas de 12 años en adelante. En los ingresos familiares se utilizó como referencia el salario mínimo legal vigente (SMLV) para Colombia en el año 2013, que correspondió a 589500 pesos colombianos (332 dólares USD).

Se realizaron mediciones de peso y talla siguiendo las recomendaciones de la ISAK (International Standards for Anthropometrics Assessment) (13) y se utilizaron básculas digitales marca Tanita HD-314 con capacidad Máxima 150 kg, con calibración automática d= 0.1 kg, tallímetros marca SECA Modelo 206.

La prevalencia de obesidad y sobrepeso se calculó teniendo en cuenta la clasificación de la Organización Mundial de la Salud. Así, después de obtener el puntaje z del IMC para la edad y sexo utilizando el programa ANTHRO (14), los preescolares se clasificaron en obesos si el puntaje z estaba por encima de 2 y en sobrepeso si el puntaje z se encontraba entre 1 y 2.

Las variables cualitativas se presentaron en frecuencias absolutas y relativas y sus respectivos intervalos de confianza del 95%; en las variables cuantitativas se calculó la media aritmética y la desviación estándar o la mediana y el rango intercuartílico (percentil 25 - percentil 75) según la distribución de la variable evaluada con la prueba de Shapiro-Wilk. En el análisis bivariado se utilizaron modelos lineales generalizados (MLG) simples teniendo en cuenta el puntaje z del IMC para la edad y sexo como variable dependiente. Se aplicaron MLG múltiples con el fin de establecer si existían variables asociadas al puntaje z del IMC para la edad y sexo. Se exploraron en el modelo final aquellas variables que obtuvieron en el bivariado un valor p < 0,20, aunque se excluyeron las variables del padre: edad, escolaridad y ocupación, por tener 35 datos faltantes. En el modelo se usó una dispersión de dos veces el promedio y el método cuasi-likelihood. El MLG es un modelo semiparamétrico para datos heterogéneos que no cumplen los supuestos de normalidad, adicionalmente por el método cuasi-likelihood no es necesario especificar la distribución de la variable respuesta; la interpretación de los coeficientes es directa y se logra el ajuste de sobredispersión de los datos (15). La evaluación del modelo final se realizó mediante la prueba linktest y se realizó el análisis de residuales deviance. Así mismo se aplicó el modelo a niños y niñas por separado. Los datos fueron digitados en el software EpiData Entry version 2.0 (16) y exportados al software estadístico Stata 13 (17) para su análisis.

Según la Resolución No. 008430 del 04 de octubre de 1993 del Ministerio de Salud de Colombia (18), esta investigación se consideró sin riesgo. Se garantizaron los principios éticos de respeto, autonomía, justicia y confidencialidad. El presente estudio fue aprobado por el Comité de Etica para la Investigación Científica de la Facultad de Salud de la Universidad Industrial de Santander y se solicitó el consentimiento informado por escrito del representante legal de los menores.

RESULTADOS

La muestra quedó conformada por 55 niñas y 57 niños, de los cuales 54,5% tenía entre cuatro y cinco años. El puntaje z del IMC para edad y sexo fue significativamente mayor en los niños varones comparado con las niñas (β=0,17). (tabla 1).

 

TABLA 1

Características de los niños y niñas de la Fundación Colombo-Alemana asociadas al
puntaje z IMC para edad y sexo.

Floridablanca, Colombia, 2013.

IMC= Indice de Masa Corporal. del 95%. P25= Percentil 25. P75= Percentil 75.
n=frecuencia absoluta. %=Porcentaje. IC95% Intervalo de confianza

 

El 15,2% (n=17) [IC95% 9,6-23,2] se encontraba en sobrepeso y 1,8% (n=2) [IC95% 0,4-7,0] en obesidad. La mediana del puntaje z del IMC para la edad y sexo fue de 0,41 (mínimo= -3,02; máximo= 2,89). El 51,5% de los participantes cursaba el nivel educativo de párvulos, 28,0% jardín 1 y 20,5% jardín 2.

Respecto a las características de la madre (tabla 2), la mediana de edad fue 27 años (RIC 23-33), 70,5% estaba en unión libre o casada, 66,7% estudió hasta secundaria, y el 55,4% estaba trabajando. En relación con los padres, la mediana de edad fue 32 (RIC 28-37), 69,7% estaba en unión libre o casado, 33,9% estudió hasta secundaria y 66,1% estaba trabajando. Resalta que en estas dos últimas variables no se obtuvo el dato de 35 padres dado que el 31,2% son familias monoparentales.

 

TABLA 2

Características de las madres y los padres de los niños y niñas de la Fundación
Colombo-Alemana asociadas al puntaje z
IMC para edad y sexo. Floridablanca, Colombia, 2013.

IMC= Indice de Masa Corporal. P25= Percentil 25. P75= Percentil 75. IC95%
Intervalo de confianza del 95%. - No aplica para variables cuantitativas.
1 Mediana y Rango intercuartílico para la variable edad, frecuencia absoluta (n) y relativa (%)
en las demás variables. 2 n=105. 3Intervalo de confianza del 95% para la mediana. 4n=77.

 

Se encontró una relación inversa y significativa entre el puntaje z del IMC de los niños estudiados y la edad de la madre, así, por cada año que aumenta la edad de la madre en promedio el puntaje z disminuye 0,02; y con la escolaridad de los padres, los hijos de padres con secundaria tienen más puntaje z que aquellos con padres sin escolaridad o con primaria (β=0,28) (tabla 2).

En relación con las características socioeconómicas del hogar, la tasa de ocupación fue en promedio 0,66± 0,26, 71,4% pertenecía a los estratos 1 y 2, 53,6% recibía entre 1 y 3,9 SMLV, 69,8% procedía del área urbana, 57,4% no era familia desplazada, 71% recibía subsidios gubernamentales, de Organizaciones no gubernamentales (ONG) o de amigos, el 42,0% vivía en vivienda arrendada. El número de personas que conformaba el núcleo familiar (incluido el niño) era de 1 a 4 para 54,2%; el número de personas que vivían con el niño estuvo entre 4 y 9 para el 53,6%, el número de personas que duerme con el niño estuvo entre 0 y 1 para el 53,6% y el número de niños menores de 7 años (incluido el niño) fue de uno para el 53,6% (tabla 3).

En el análisis bivariado se encontró disminución significativa del puntaje z del IMC para la edad y sexo en los preescolares que pertenecían a hogares de estratos 1 y 2 (β=-0,38), con ingresos familiares entre 0,6 y 1,0 SMLV (β=-0,46) y entre 1,5 y 3,9 SMLV (β=-0,42), de procedencia rural (β=-0,22), que habitaban una vivienda arrendada (β=-0,32) y que contaban con 2 a 4 niños menores de 7 años (β-0,24) (tabla 3).

 

TABLA 3

Características socioeconómicas de los hogares de los niños y niñas de la Fundación
Colombo-Alemana asociadas al puntaje z IMC para edad y sexo. Floridablanca, Colombia, 2013.

IMC= Indice de Masa Corporal. P25= Percentil 25. P75= Percentil 75. IC95% Intervalo de
confianza del 95%. SMVL: Salarios mínimos legales vigentes. - No aplica para variables cuantitativas.
1 Promedio y desviación estándar para la variable Tasa de ocupación, frecuencia absoluta (n)
y relativa (%) en las demás variables.
2 Intervalo de confianza del 95% para el promedio.

 

En el análisis bivariado, se encontró un aumento significativo del puntaje z del IMC para edad y sexo con cuidador del niño(a) (abuela: β=0,34; otro familiar: β=0,30), persona que responde por la preparación de alimentos de lunes a viernes (abuela: β=0,39; otro familiar: β=0,47) y persona que decide la alimentación de lunes a viernes (abuela/ambos padres: β=0,22; otro familiar, vecina o amiga: β=0,40) (tabla 4).

 

TABLA 4

Responsables del cuidado, alimentación, educación y sostenimiento económico de los hogares
de los niños y ni Fundación Colombo-Alemana asociadas al puntaje z IMC para edad y sexo.
Floridablanca, Colombia, 2013.

 

Las madres fueron quienes principalmente respondieron la encuesta (76,8%), cuidaban al niño (73,9%), respondían por la preparación de los alimentos de lunes a viernes (76,8%), el sábado (71,4%) y el domingo (67,9%), decidían la alimentación de lunes a viernes (69,6%), el sábado (64,3%) y el domingo (61,6%). Por otra parte, el padre fue quien principalmente aportó al sustento del hogar (36,6%), aunque esta responsabilidad fue compartida entre padre y madre en 30,4% de los hogares. La decisión respecto a la educación de los hijos y el acompañamiento del niño mientras consume alimentos fue compartida para 58,0% y 41,1%, respectivamente (tabla 4).

En el análisis multivariado en toda la muestra se encontró un aumento significativo del promedio del puntaje z para la edad y sexo con sexo del menor (masculino: β=0,21). Así el promedio del puntaje z del IMC para edad y sexo aumentó significativamente 0,85 cuando la abuela era quien respondía por la preparación de los alimentos de lunes a viernes comparado con la madre; 0,77 cuando otro familiar, vecina o amiga decidía la alimentación de lunes a viernes, y 0,57 cuando el preescolar era quien tomaba esa decisión comparado con la decisión tomada por la madre. Además, aumentó significativamente en promedio 0,67 cuando el menor comía solo en comparación con comer con ambos padres (tabla 5).

 

TABLA 5

Factores asociados al puntaje z del IMC para edad y sexo en los niños y niñas de la
Fundación Colombo-Alemana
de Floridablanca, Colombia (2013). Análisis multivariado
usando modelo lineal generalizado mú
ltiple.

IC 95% Intervalo de confianza del 95%. SMLV: Salarlo mínimo legal vigente. - No aplica.

 

El promedio del puntaje z disminuyó 0,02 por cada año que aumentaba la edad de las madres. Así mismo, disminuyó en promedio 0,62 en los hijos de madres sin compañero permanente comparado con aquellas en unión libre o casadas; 0,59 en hogares de estratos 1 y 2 comparado con estrato cero; 0,76 en hogares con ingresos familiares entre 0,6 y 1,0 SMLV y 0,70 en hogares con ingresos entre 1,5 y 3,9 SMLV comparado con hogares con ingresos entre 0 y 0,5 SMLV; 0,27 en hogares de procedencia rural comparado con urbana; 0,22 en hogares que tenían entre 2 y 4 niños menores de 7 años comparado con hogares con un solo niño menor de 7 años; y 0,53 cuando el niño consumía alimentos en compañía de varios familiares comparado con la compañía de ambos padres (tabla 5).

En el análisis por sexo se encontró que el IMC de los niños varones se asoció con la procedencia rural de la familia, la preparación de alimentos por la abuela, la ausencia de compañía en las comidas y cuando la madre no vive con un compañero. En las niñas, la edad de la madre, la compañía durante la comida por la madre u otro familiar y cuando la decisión de la alimentación es por otro familiar o la misma niña (tabla 5).

DISCUSIÓN

Factores económicos. En la muestra global, en los varones y en las niñas, se encontró una asociación inversa entre el estrato socio económico (ESE), los ingresos familiares y el IMC para edad y sexo, ajustado por la edad y el estado civil de la madre, la procedencia de la familia y el número de niños menores de 7 años en el hogar.

El IMC fue menor en preescolares de estrato 1 y 2 comparado con los de estrato cero. Resultados similares se reportaron en una revisión sistemática de 34 estudios publicados en los últimos 15 años (7), en niños escolares de massachusetts (19) y en preescolares libaneses (8). El exceso de peso se ha incrementado en mayor medida en zonas de pobreza (1, 2), cabe mencionar que la población estudiada se encontraba en situación de vulnerabilidad, pertenecían a estratos socioeconómicos bajos o estaban en situación de desplazamiento, y en estos grupos la alimentación se caracteriza principalmente por alimentos económicos y altamente energéticos (20-22).

Factores sociales. El sexo de los preescolares se asoció a un mayor IMC, fueron los niños varones quienes presentaron los IMC más altos, similar a los resultados de la ENSIN (5) y contrario a lo observado en población colombiana de 5 a 17 años (23).

Se encontró relación inversa y significativa entre la edad de la madre y el IMC tanto de la muestra global, como de las niñas. Una madre con más edad y experiencia tiene la posibilidad de contar con más información sobre los cuidados del hijo, al respecto Moreno y Cols., afirman que el cuidado del menor se ve influenciado por la información que haya recibido el cuidador (24).

La procedencia rural de la familia se asoció a un menor IMC en la muestra global y en los niños varones. La ENSIN 2010, reportó en el área urbana mayor prevalencia de exceso de peso en el grupo de 5 a 17 años (19,2% vs 13,4%), pero no en los menores de 5 años (5).

Sí la familia tenía entre 2 y 4 menores de 7 años, los preescolares presentaron menor IMC. Otros estudios han reportado asociación entre el número de menores de 7 años (25), el número de integrantes de la familia, o número de hermanos con déficit nutricional (26, 27).

Cuando las madres no vivían con un compañero los hijos presentaron menor IMC (muestra global y varones), es probable que la ausencia del aporte económico del padre, incida en una menor disponibilidad y consumo de alimentos y por tanto en un menor IMC. Otras investigaciones evidenciaron un mayor IMC cuando los hijos viven con sus dos padres, los factores asociados fueron, el doble ingreso de la familia, el contar con un empleo y el tiempo de permanencia en él (28). En familias víctimas del conflicto armando por desplazamiento, la compra de alimentos está asociada al número de miembros de la familia que trabajaban y aportan (20).

La ausencia de compañía se asoció con un mayor IMC (muestra total y varones), mientras que la compañía de otros familiares o sólo de la madre con un IMC menor (muestra total y niñas), teniendo como referencia el acompañamiento de los dos padres, resultados similares fueron reportados en otros estudios (9, 29, 30).

La preparación de alimentos a cargo de la abuela, se asoció a un mayor IMC (muestra global total y varones), en la localidad se evidenció un menor IMC en preescolares cuyas madres eran las responsables de preparar los alimentos (9). Se han obtenido resultados contradictorios sobre la participación de los abuelos en la alimentación, algunos mencionan efectos negativos (31), otros positivos (24, 32, 33). Moreno y Cols., destacan los cambios de roles al interior de la familia y la importancia de la abuela en el cuidado de los nietos (24).

La decisión respecto a la alimentación, se asoció a un mayor IMC cuando estaba a cargo de otro familiar distinto a la madre, o cuando era realizada por la niña (muestra total y niñas). Resultados similares se reportaron en el estudio de Geoffroy y Cols., quienes además destacan la influencia positiva de la madre en la alimentación familiar y en el estado nutricional de los hijos (34).

La limitación de este estudio consiste en la tasa de no respuesta de algunas variables, por lo cual el análisis multivariado se redujo a una muestra de 100 niños(as), esto puede explicarse porque algunas preguntas hacían referencia a aspectos particulares del padre y dado que algunas familias eran monoparentales era difícil recopilar estos datos.

En conclusión, el IMC en los preescolares estudiados estuvo asociado de manera inversa con el estrato socioeconómico y los ingresos familiares. Otras variables asociadas a un mayor IMC fueron, la preparación de alimentos a cargo de la abuela, la decisión de la alimentación por otro familiar o por el mismo preescolar y la ausencia de compañía durante el momento del consumo.

Un IMC menor estuvo asociado a la edad de la madre, madre sin compañero, procedencia rural de la familia, número de menores de 7 años, acompañamiento durante el consumo de alimentos por familiares y no por los dos padres.

Como recomendación, las políticas para prevenir la obesidad deben considerar la población infantil de bajos ingresos, grupo que ha mostrado ser el más indicado para implementar estrategias de prevención (4, 35). Es deseable involucrar a las abuelas y a otros cuidadores. Como estrategias, la educación nutricional es recomendable por la eficacia en la reducción del IMC de niños y adolescentes (36).

La relevancia de este trabajo radica en que existen pocas investigaciones en el ámbito nacional que hayan abordado los factores socioeconómicos asociados al IMC en preescolares de bajos ingresos y que discriminen los factores asociados al IMC de los varones y las niñas.

 

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Este trabajo fue recibido el 16 de Marzo de 2015 y aceptado para ser publicado el 10 de Agosto de 2015.

 

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