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Revista chilena de nutrición

versión On-line ISSN 0717-7518

Rev. chil. nutr. vol.47 no.3 Santiago jun. 2020

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182020000300503 

Artículo de Revisión

Relación entre el consumo habitual de café y la mortalidad general y cardiovascular: revisión de revisiones sistemáticas de la literatura

Relationship between habitual coffee consumption and all-cause and cardiovascular mortality: systematic review of reviews

Maylin Peñaloza1 

Luz Helena Alba1  * 

Juan Sebastián Castillo1 

Vanesa Gutiérrez1 

Adriana Ibarra1 

Nora Badoui1 

1Departamento de Medicina Preventiva y Social, Facultad de Medicina, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia.

RESUMEN

El objetivo de este estudio fue establecer la relación entre consumo habitual de café y la mortalidad general y cardiovascular. En una búsqueda sistemática en Medline, EMBASE, LILACS y Cochrane se seleccionaron y analizaron revisiones sistemáticas y meta-análisis por una pareja de investigadores. De 181 referencias, 74 fueron seleccionadas por título y resumen; luego de eliminar duplicados y según el puntaje de calidad obtenido por AMSTAR, se consideraron 5 artículos para extracción y análisis. El consumo moderado de café (3 o 4 tazas) disminuye la mortalidad general, tanto comparado con el no consumo (RR= 0,83; IC95%: 0,79-0,88; I2= 83% para 3 tazas, y RR=0,84 IC95%: 0,82-0,87; I2= 58% para 4), como con un consumo mínimo (RR= 0,88; IC95%: 0,84-0,93; I2= 68,7% para 4 tazas, y RR= 0,87; IC95%: 0,83-0,91; I2= 59,8% para consumo entre 3 y 4 tazas). La mortalidad cardiovascular se reduce si se compara con el no consumo, para 4 tazas (RR= 0,80; IC95%: 0,74-0,86; I2= 58%) y (RR= 0,83; IC95%: 0,75-0,92, I2 = 92%) y para 3 tazas (RR= 0,81; IC95%: 0,72-0,90; I2= 92%) y RR (0,79; IC95% 0.74-0.84; I2= 58%). Como conclusión, el consumo habitual de 3 y 4 tazas de café reduce la mortalidad general y cardiovascular.

Palabras clave: Café; Enfermedades cardiovasculares; Mortalidad; Mortalidad cardiovascular; Sistema cardiovascular

ABSTRACT

The objective of this study was to establish the relationship between habitual coffee consumption and all-cause and cardiovascular mortality. A systematic review was conducted using Medline, EMBASE, LILACS and Cochrane databases. Systematic reviews and meta-analysis were selected and analyzed. From 181 systematic reviews, 74 were selected by title and summary; after eliminating duplicates. According to the quality score of the AMSTAR tool, five articles were selected for information extraction and analysis. Moderate coffee consumption (3 or 4 cups) decreased overall mortality, compared to non-consumption (RR= 0.83, 95% CI: 0.79-0.88; I2= 83% for 3 cups, and RR= 0.84, 95% CI: 0.82-0.87; I2= 58% for 4 cups) and minimum consumption (RR= 0.88, 95% CI: 0.84-0.93; I2= 68.7% for 4 cups, and RR= 0.87, 95% CI: 0.83-0.91; I2= 59.8% between 3 and 4 cups). Cardiovascular mortality was reduced when compared to non-consumption, for 4 cups (RR= 0.80, 95% CI: 0.74-0.86; I2= 58%) and (RR= 0.83, 95% CI: 0.75-0.92; I2= 92%), and for 3 cups (RR= 0.81, 95 CI: 0.72-0.90; I2= 92%; RR= 0.79, 95% CI: 0.74-0.84; I2= 58%). In conclusion, habitual coffee consumption between 3 and 4 cups reduces the risk of all-cause and cardiovascular mortality.

Key words: Cardiovascular diseases; Cardiovascular mortality; Cardiovascular system; Coffee; Mortality

INTRODUCCIÓN

El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo por sus facultades estimulantes y sus características organolépticas. Este consumo ha venido en aumento, no solamente en países de Europa occidental y Norte América, sino en países con tradición de consumo de otras bebidas como el té1. En América Latina, la producción y exportación de este fruto constituye uno de los pilares de la economía de varios países, incluido Colombia, en donde acorde con lo reportado por la Organización Internacional del Café existe una proporción entre exportación y consumo interno de 4:12. Al comparar el consumo habitual de café con el de todas las bebidas no alcohólicas, este corresponde al 14%, siendo solo superado por el agua y las bebidas carbonatadas1.

Los primeros estudios sobre el efecto del consumo de café en la salud, documentaron la relación entre la exposición aguda a altas dosis de cafeína (uno de sus principales compuestos y el más estudiado) y el incremento en la aparición de enfermedades cardiovasculares como hipertensión arterial y arritmias3. Estos desenlaces se atribuyeron al efecto vasoconstrictor, inotrópico y cronotrópico positivo de esta última sustancia. Sin embargo, más recientemente, se han identificado otros compuestos activos presentes en la bebida como el cafestol, kahweol y el ácido clorogénico, a los cuales se les atribuyen propiedades antioxidantes y vasodilatadores, con potencial efecto benéfico para salud cardiovascular4 e incluso sobre la mortalidad que controvierten la necesidad de limitar el consumo de café en ciertas poblaciones5,6. Adicionalmente, se ha establecido que existe variabilidad genética en la velocidad con la cual se metaboliza la cafeína, de tal manera, que sólo un grupo de sujetos serían más sensibles y que, además, con el consumo habitual se genera tolerancia respecto a los efectos estimulantes de esta última, lo cual mitiga también sus efectos a nivel cardiovascular7. Es por esto que, estudios más recientes, evalúan el efecto del consumo de café sin cafeína, sin encontrar grandes diferencias en los desenlaces de tipo cardiovascular8.

Este artículo resume la evidencia disponible sobre los efectos del consumo habitual o crónico de café sobre la mortalidad general y cardiovascular, a partir de los resultados de revisiones sistemáticas y meta-análisis de calidad adecuada y propone una recomendación nutricional en relación a la dosis en la cual se debería consumir de forma regular esta bebida. Lo anterior, en relación a la importancia clínica de los desenlaces mencionados y al hecho de la alta frecuencia de pacientes bebedores de café que contactan los servicios de salud.

MÉTODOS

Esta investigación fue aprobada por el comité de ética e investigación de la Pontificia Universidad Javeriana (N° de aprobación 2018/06). La búsqueda sistemática9 de publicaciones se llevó a cabo en las bases de datos Medline a través de PubMed, EMBASE, LILACS y la Organización Cochrane, entre enero de 1966 y diciembre de 2017. Se realizó una última actualización al 30 de junio de 2018. Se emplearon términos MeSH (Medical Subject Headings), términos EMTREE (EMBASE Subject Headings) o DeCS (Descriptores en Ciencias de la Salud), relacionados con mortalidad general y cardiovascular: “Mortality” [MeSH], “Cardiovascular System” [MeSH], Cardiovascular Mortality [Title/Abstract], All cause mortality [Title/Abstract], Coffee [Title/Abstract], Café [Title/Abstract]), mortalidad [DeCs], sistema cardiovascular [DeCs], enfermedades cardiovasculares [DeCs], CVD [EMTREE], heart* [EMTREE], cardio* [EMTREE]. Adicionalmente, se realizó una búsqueda en las referencias de los estudios seleccionados.

Se incluyeron revisiones sistemáticas y metanálisis de estudios experimentales y observacionales que incluyeran población de hombres y mujeres mayores de 18 años. La intervención evaluada en los estudios fue el consumo habitual (crónico) de café, considerado como aquel que hace parte de las actividades diarias del sujeto, versus el no consumo o el consumo a una dosis inferior a la dosis evaluada como exposición. Se excluyeron revisiones narrativas de la literatura y artículos de opinión.

Se evaluó la calidad de las revisiones disponibles con el instrumento AMSTAR (Assessing methodologycal quality for systematic reviews por sus siglas en inglés)10. El grupo de investigadores acordó considerar adecuados para la inclusión, revisiones de la literatura con puntuaciones mayores o iguales a 7/11 en el instrumento mencionado. Para la extracción de datos de las revisiones incluidas se resumió la información de título, autor y año de publicación, población, intervención, grupo de comparación, desenlaces, así como el número de estudios primarios incluidos, estrategia de búsqueda utilizada y la calificación de calidad de los estudios en un archivo de Excel®. Tanto el proceso de selección como la extracción de la información la realizaron una pareja de investigadores.

Para la síntesis de los resultados, se consideraron el tipo de población analizada, la dosis de la exposición (número de tazas de café), el comparador (no consumo de café o consumo mínimo, el cual se define como el consumo de menos de 1 taza al día) y el tipo de desenlaces analizados. Adicionalmente, se consideró el tipo de estudios primarios incluidos y la repetición de los mismos entre las diferentes revisiones.

Para graduar la fortaleza de la evidencia final se utilizó el sistema GRADE (Grading of Recommendations, Assesment, Development and Evaluation, por sus siglas en inglés), utilizando el software GRADEpro11.

RESULTADOS

Se encontraron 181 revisiones sistemáticas de la literatura y metanálisis, de los cuales 74 fueron seleccionados por título y resumen. El acuerdo inter-evaluador fue del 75,5% (kappa= 0,59). Ocho revisiones fueron seleccionadas por texto completo y de éstas, 5 publicaciones12,13,14,15,16 alcanzaron el criterio de calidad (Figura 1). No se consideraron publicaciones que no alcanzaran el puntaje de AMSTAR mencionado (4/1117, 5/1118, 6/1119).

Figura 1 Proceso de búsqueda y selección de las revisiones incluidas. 

Todas las revisiones sistemáticas fueron realizadas a partir de estudios primarios observacionales (casos y controles o estudios de cohortes). En total se incluyeron 41 estudios primarios no duplicados con una mediana de seguimiento de 15 años y un total de 2.120.108 sujetos (n= 2.120.108). Las características de los estudios incluidos se resumen en la tabla 1.

Tabla 1 Características de las revisiones sistemáticas incluidas. 

Primer autor y año de publicación Países de cohortes incluidas Tipo de estudios primarios / Años promedio de seguimiento N° de participantes Población incluida Variable de intervención Variable de comparación Desenlaces evaluados N° de estudios primarios incluidos según desenlace N° de eventos (muertes) Calidad de la revisión según AMSTAR
Grosso G, 2016 (12) Estados Cohortes prospectivas / 15,3 años 1 610 543 Población adulta sana Consumo habitual de café en diferentes dosis: de 1 hasta 7 tazas/ dia No consumo de café Riesgo de muerte por todas las causas 31 183 991 8/11
Unidos,
Holanda,
Noruega,
Suecia,
Escocia, Riesgo de muerte cardiovascular 23 34 574
Reino Unido,
Finlandia,
Croacia,
República Riesgo de muerte por enfermedad coronaría 12 (…)a
Checa, Rusia,
Polonia,
Japón,
Singapur
Zhao Y, 2014 (11) Estados Cohortes prospectivas / 15,1 años 1 054 571 Población adulta sana Consumo habitual de café en diferentes dosis: de 1 a <3 tazas/dia, de 3 a <5 tazas/dia. y de 5 o más tazas de café/ día. No consumo o consumo ocasional de café Riesgo de muerte por todas las causas 17 131 212 7/11
Unidos,
Suecia,
Holanda,
Croacia,
Finlandia,
Japón
Crippa A, 2014 (15) Estados Cohortes prospectivas / 13,8 años 997 464 Población adulta sana y no sana (pero sin hipertensión arterial ni diabetes mellitus) Consiuno habitual de café en distintas dosis: de 1 hasta 6 tazas/ dia No consumo de café Riesgo de muerte por todas las causas 18 121 915b 8/11
Unidos,
Suecia,
Escocia,
Reino Unido,
Finlandia, Riesgo de muerte cardiovascular 16
Japón,
Croacia,
Holanda
Malerba S, 2013 (13) Estados Cohortes prospectivas / 15,2 años (…)a Población adulta sana Consumo habitual de café ≤ a 3 tazas/dia o superior a esta cantidad No consumo de café o la categoría más baja de consumo como referencia Riesgo de muerte por todas las causas 23 (…)a 8/11
Unidos,
Holanda,
Suecia,
Escocia, Riesgo de muerte cardiovascular 17
Finlandia,
Japón. Croacia
Brown O, 2016 (14) Estados
Unidos,
Succia
Cohortes prospectivas / 7 años 3 271 Población adulta no sana (con antecedente de evento coronario o un equivalente) Consiuno habitual de café en diferentes dosis: ≤ a 2 tazas/dia o superior a esta cantidad No consumo de café o la categoría más baja de consumo como referencia Riesgo de muerte por todas las causas 2 601 7/11

a(…): Sin dato

bMuertes por todas las causas, por enfermedad cardiovascular y todos los cánceres

Mortalidad general

Las 5 revisiones sistemáticas incluidas evalúan el desenlace de mortalidad general. En la población general asintomática, la evidencia analizada es consistente con una reducción significativa del riesgo de muerte para cualquier categoría de consumo de café comparado con el no consumo o el consumo mínimo (una o menos tazas de café). Cuando se compara con no consumir café, los resultados fueron estadísticamente significativos a favor del consumo de café. Teniendo en cuenta los resultados de las revisiones sistemáticas de los autores Grosso y Crippa, el efecto sobre la mortalidad de acuerdo al número de tazas al día mostró un comportamiento en forma de “U” (Figura 2), es decir una disminución mayor del riesgo con cantidades moderadas de consumo13,16. El mayor beneficio se observó para el consumo de 3 tazas al día comparado con el no consumo, correspondiente a una reducción del 17% del riesgo de mortalidad general (RR= 0,83; IC95%: 0,78-0,88; I2= 83%) seguido del consumo de 4 tazas al día comparado tanto con el no consumo como con el consumo mínimo (RR= 0,84; IC95%: 0,82-0,87; I2= 58% y RR= 0,84; IC95%: 0,82-0,87; I2= 58% respectivamente)12,13,14,16.

Figura 2 Gradiente de mortalidad general según promedio de consumo diario de café en tazas. Datos tomados de las revisiones de Crippa, 201416 y Grosso, 201613

De forma consistente, los estudios que utilizaron como grupo de comparación un consumo mínimo de café (una o menos tazas), tuvieron una disminución significativa del riesgo de mortalidad general, con una mayor reducción de la mortalidad con el consumo de café entre 3 y 4 tazas al día. La reducción del riesgo fue del 12% para el consumo de 4 tazas (RR= 0,88; IC95%: 0,84-0,93; I2= 68%)14, y del 13% para el consumo entre 3 y 4 tazas al día (RR= 0,87; IC95%: 0,83-0,91; I2= 59%)12 (Tabla 2).

Tabla 2 Consumo de café y riesgo de mortalidad general. 

Estudio Mortalidad general (%) RR (IC 95%); I2 N° de estudios analizados según desenlace Certeza Importancia
   
Riesgo relativo en población general para consumo de 4 tazas comparado con no consumo
Grosso G, 2016 (13) 11.40% RR=0,84 (0,81 a 0.88) 24 cohortes prospectivas CRÍTICO
I2= 83% MUY BAJA
Crippa A. 2014 (16) 12.20% RR= 0.84 (0.82 a 0.87) 15 cohortes prospectivas CRÍTICO
I2 = 58,1% MUY BAJA
Riesgo relativo en población general para consumo de 4 o más tazas comparado con 1 o menos tazas
Malerba S. 2013 (14) (…)a RR= 0.88 (0.84 a 0.93) 23 cohortes prospectivas CRÍTICO
I2=68,7% MUY BAJA
Riesgo relativo en población general para consumo entre 3 y 4 tazas comparado con no consumo o consumo ocasional
Zhao Y, 2014 (12) 12,4% RR=0,87 (0,83 a 0,91) 17 cohortes prospectivas CRÍTICO
I2 = 59,8% MUY BAJA

a(…): Sin dato.

Con el fin de analizar la heterogeneidad de los datos y la existencia de variables de confusión, los estudios analizados realizaron análisis por subgrupos. Al ajustar los resultados de acuerdo al estatus de fumador se mantuvo la dirección y significancia estadística del riesgo relativo para mortalidad global (RR= 0,87; IC95%: 0,82-0,93; p de heterogeneidad < 0,001)14,16. Al considerar el sexo, la reducción del riesgo de mortalidad global fue mayor en las mujeres que en hombres, indicando valores de reducción para mujeres entre 14% y 19%, comparado con valores para los hombres entre 10% y 17%. La mayor reducción del riesgo se observó en mujeres tanto con el consumo de 4 o más tazas/día (RR= 0,81; IC95%: 0,75-0,88; I2= 86%)13 (RR= 0,81; IC95%: 0,78-0,83, p de heterogeneidad= 0,19)16 y (RR= 0,86; IC95%: 0,82-0,90; I2= 68,7%)14 como con aquel entre 3 y 4 tazas/día (RR= 0,81; IC95%: 0,75-0,87 I2= 39%)12 (Tabla 3).

Tabla 3 Riesgo de mortalidad general y cardiovascular ajustado por sexo y estatus de fumador para el consumo de 3- 4 tazas de café/día. 

Categoría Estudio Mortalidad general Mortalidad cardiovascular
RR RR
(IC 95%; I2o ó p de heterogeneidad) RR (IC 95%; I2o de heterogeneidad)
Sexo
Hombre Grosso G, 2016 (13) RR=0,85
(0,79 a 0,91;I2= 79%)
RR=0,93
(0,81 a 1,06; I2= 77%)
Crippa A, 2014 (16) RR=0,83
(0,79 a 0,88; p de heterogeneidad=0,19)
RR=0,83
(0,75 a 0,92; p de heterogeneidad = 0,60)
Malerba S, 2013 (14) RR=0,88
(0,80 a 0,97; I2= 68,7%)
RR=0,92
(0,75 a 1,12; I2= 80,7%)
Zhao Y, 2014 (12) RR=0,90
(0,85 a 0,97; I2= 55%)
(…)a
Mujer Grosso G, 2016 (13) RR=0,81
(0,75 a 0,88; I2= 86%)
RR=0,75
(0,65 a 0,86; I2= 84%)
Crippa A, 2014 (16) RR=0,81
(0,78 a 0,83; p de heterogeneidad= 0,19)
RR=0,76
(0,65 a 0,88; p de heterogeneidad = 0,60)
Malerba S, 2013 (14) RR=0,86
(0,82 a 0,90; I2= 68,7%)
RR=0,84
(0,69 a 1,03; I2= 56,9%)
Zhao Y, 2014 (12) RR=0,81
(0,75 a 0,87; I2=39%)
(…)a
Tabaquismo
Fumador Grosso G, 2016 (13) RR=0,88
(0,83 a 0,94; I2=79%)
RR=0,81
(0,74 a 0,89; I2 = 26%)
Crippa A, 2014 (16) RR=0,87
(0,82 a 0,93; p de heterogeneidad = 0,99)
RR=0,90
(0,74 a 1,09; p de heterogeneidad = 0,99)
Zhao Y, 2014 (12) RR=0,90
(0,83 a 0,96; I2= 58%)
(…)a
No fumador Grosso G, 2016 (13) RR=0,83
(0,78 a 0,87; I2=29%)
RR=0,76
(0,69 a 0,83; I2= 45%)
Malerba S, 2013 (14) RR=0,87
(0,82 a 0,93; p de heterogeneidad < 0,001)
RR=0,86
(0,77 a 0,97; p de heterogeneidad =0,04)
Zhao Y, 2014 (12) RR=0,82
(0,75 a 0,88; I2= 49%)
(…)a

a(…): Este estudio no evaluó mortalidad cardiovascular.

Al combinar el efecto tanto del sexo como del estatus de fumador los resultados fueron similares. En individuos con antecedente de infarto agudo de miocardio, la evidencia mostró una reducción del 46% del riesgo de mortalidad general para el consumo de 3 o más tazas al día comparado con el no consumo de café (RR= 0,54; IC95%: 0,45-0,65; I2= 13%)15.

Mortalidad cardiovascular

Se analizaron tres revisiones sistemáticas con resultados para mortalidad cardiovascular13,14,16. El riesgo de muerte de origen cardiovascular en población general es significativamente menor para aquellos que consumen café comparados con el no consumo (RR= 0,8; IC95%: 0,74-0,86; I2 = 58,8%)16 y (RR= 0,83; IC95%: 0,75-0,92; I2= 92%)13; sin embargo, cuando se compara con el consumo mínimo (1 o menos tazas) esta reducción no resulta significativa (RR= 0,89; IC95%: 0,77-1,02; I2= 75%)14. El análisis de dosis respuesta según el número de tazas de café al día, comparado con el no consumo, muestra una curva en forma de “U”, es decir, una reducción máxima del riesgo para el consumo de 3 tazas al día (RR= 0,81; IC95%: 0,72-0,90; I2= 92%)13 y (RR= 0,79; IC95%: 0,74-0,84; I2= 58%)16, correspondiente a una reducción del riesgo de muerte cardiovascular entre 19% y 21% de acuerdo a los resultados de las revisiones de Grosso y Crippa (Figura 3).

Figura 3 Gradiente de mortalidad cardiovascular según promedio de consumo diario de café en tazas. Datos tomados de las revisiones de Crippa, 201416 y Grosso, 2016 . 

En los análisis por subgrupos, ajustando de acuerdo al estatus de fumador, se observó una reducción de riesgo del 24% para el consumo 4 tazas al día comparado con el no consumo (RR= 0,76; IC95%: 0,69-0,83; I2= 45%)13. De la misma manera, aunque en menor magnitud, cuando se compara el consumo de 4 tazas/día con el consumo mínimo, se evidencia una reducción de la mortalidad cardiovascular del 14% (RR= 0,86; IC95%: 0,77-0,97; p= 0,04)14.

Por otro lado, en los análisis ajustados por sexo, los resultados conservan la tendencia de reducción del riesgo tanto en hombres como en mujeres, siendo más marcada la reducción en el segundo grupo, sin embargo, las diferencias no son estadísticamente significativas, RR= 0,92; IC95%: 0,75-1,12; I2= 80%, en el caso de los hombres para el consumo de 4 tazas comparado con 1 o menos, y un RR= 0,84; IC95%: 0,69-1,03 para las mujeres con igual dosis de café13,14,16 (Tabla 3).

DISCUSIÓN

Según los resultados de esta revisión, el consumo habitual de café tiene un efecto protector frente a la mortalidad general y cardiovascular en población adulta; esto es especialmente importante, dada la frecuencia de consumo de esta bebida tanto a nivel mundial como regional2. Al tratarse de un hábito que hace parte de la cultura, el estudio de su efecto y la cuantificación del mismo representan un reto para investigadores clínicos. Los datos aportados por los estudios epidemiológicos más recientes, confirman el efecto protector del consumo habitual de café frente al riesgo de muerte tanto global como aquella de tipo cardiovascular8,20. No obstante, persiste alguna incertidumbre, por ejemplo, respecto a la cantidad de tazas al día y por esto la actual revisión pretende clarificarlo.

El riesgo de muerte en adultos que consumen café regularmente, varía según la cantidad de tazas consumidas al día. El desenlace evaluado que ha tenido mayor contundencia en los resultados de diferentes estudios, es el de mortalidad general. Para este desenlace, los datos revisados en el presente estudio muestran una disminución del riesgo a partir de la primera taza diaria consumida y hasta un máximo de 6 tazas. Además, no existen datos que demuestren un incremento del riesgo de muerte general21. Incluso, para una cohorte de población americana estudiada recientemente, el consumo resulta protector con mayor efecto para el consumo entre 100-199mg/dl al día de cafeína (1 taza de café contiene aproximadamente 100 mg de cafeína) con una reducción del riesgo de 40% (HR= 0,6; IC95%: 0,47-0,76)22. Se resalta de forma adicional, que el café reduce el riesgo de muerte global tanto en el análisis crudo como ajustado por sexo y por estatus de fumador. Cohortes europeas como la EPIC (European prospective investigation into cancer and nutrition), al igual que la cohorte americana previamente citada, encuentran para ambos sexos resultados significativos en la reducción del riesgo, sobre todo para el consumo moderado-alto (correspondiente al cuartil 3 de consumo) comparado con el no consumo; para las mujeres la reducción de la mortalidad general es del 10% (HR= 0,90; IC95%: 0,85-0,95; p= 0,009) y del 16% para los hombres (HR= 0,84; IC95%: 0,78-0,90; p=<0,001)23.

En relación al estatus de fumador, Park y colaboradores en una cohorte multiétnica, denominada MEC (Multiethnic Cohort), reportan una reducción del 18% para el consumo mayor a 4 tazas al día (HR= 0,82; IC95%: 0,78-0,87 p<0.001)24, y a su vez Gunter y colaboradores, en la cohorte EPIC, confirman la misma tendencia en sus resultados ajustados para no fumadores (HR= 0,78; IC95%: 0,67–0,90, p= 0,017 en hombres y HR=0,88; IC95%: 0,81-0,95; p= 0,068 en mujeres)23.

Respecto al efecto sobre la mortalidad de origen cardiovascular los resultados no son tan claros, debido al hecho de que la reducción del riesgo pierde significancia estadística cuando se compara con el consumo mínimo de café (1 o menos tazas). A pesar de lo mencionado, ningún dato publicado hasta el momento muestra incremento del riesgo de muerte cardiovascular relacionada con este consumo. Estudios recientes como el publicado por Tsujimoto y colaboradores sugieren un efecto protector, sin encontrar resultados significativos (HR= 0,80; IC95%: 0,51-1,27; p= 0,29) para el consumo moderado comparado con el consumo mínimo menor a 10 mg/día)22; sin embargo, Park y colaboradores reportan resultados significativos de reducción del riesgo de muerte de causa-específica cardiaca del 25% (HR= 0,75; IC95%: 0,68-0,84, p=<0.001) para consumos mayores a 4 tazas al día comparado con no consumo24. Desafortunadamente para este desenlace, la evidencia más reciente no presenta análisis ajustados por variables como sexo y condición de fumador, factores de riesgo relevantes para estos desenlaces. Resultados de mortalidad de origen no cardiovascular muestran una disminución del riesgo para población adulta general (HR= 0,6; IC95%: 0,46-0,77; p<0.001)22.

Las principales limitaciones de los meta-análisis y revisiones sistemáticas realizadas a partir de estudios observacionales son la existencia de posibles sesgos de selección en los estudios primarios y la ausencia de análisis de algunas variables de confusión25. Algunos de los estudios analizados presentaban estimadores de riesgo no ajustados o ajustados por escasas variables como sexo y tabaquismo. Lo anterior, puede relacionarse con sesgo de confusión, el cual afecta los resultados agregados en una dirección indeterminada. Por otro lado, la alta variabilidad en la definición de las exposiciones y en la medición de los desenlaces puede llevar a sesgos de mala clasificación que afectan la validez interna de los resultados. Las pérdidas en el seguimiento en los estudios de cohorte podrían constituir una limitación adicional en el cálculo de los estimadores finales. Se observaron diferencias importantes en los criterios de selección de los estudios incluidos en cada una de las revisiones analizadas y como consecuencia heterogeneidad importante entre ellos. Adicionalmente, cabe anotar la importante variabilidad de los estudios en cuanto al tipo de café analizado (grado de tostión, liofilización, y nivel de cafeína presente), tipo de preparación (hervido o filtrado), volumen por taza de café y número de tazas utilizadas para la comparación. Una limitación adicional, es que las mediciones de consumo en su mayoría se obtuvieron por auto-reporte.

Pese a lo anterior, la evidencia analizada permite afirmar que existe una relación dosis respuesta entre el consumo de café y la disminución de riesgo de muerte tanto general como aquella de tipo cardiovascular con un mayor efecto si se consumen dosis moderadas de esta bebida12,13,14,15,16. Como se mencionó, la información analizada no permite clarificar si este efecto protector se relaciona también con la forma de preparación o con el tipo de café consumido, puesto que no se realizan estas comparaciones específicas. Datos reportados en la publicación reciente de Grosso y colaboradores, reportan un efecto igualmente reductor del riesgo con el consumo de café descafeinado planteando la posibilidad de que sean otras sustancias contenidas en el café diferentes a la cafeína aquellas relacionadas con la protección (HR= 0,86; IC95%: 0,82-0,96 para el consumo moderado de café descafeinado)8.

En los estudios futuros, se recomienda una mejor estandarización de la exposición según características del café, por ejemplo, en cuanto al nivel de tostión del grano, tamaño de la taza de café (ml por taza), concentración de café utilizado para la preparación de una taza, técnica de preparación, etc., de tal forma que exista menor heterogeneidad en los análisis realizados.

CONCLUSIÓN

A la luz de los estudios analizados, se sugiere en la práctica clínica, con un nivel de certeza muy baja e importancia crítica en la escala GRADE, el consumo moderado de café equivalente a 3 ó 4 tazas al día de forma habitual, para disminución del riesgo de mortalidad general y cardiovascular en población adulta general. La reducción del riesgo se encuentra entre 3-7% por cada taza de café para ambos desenlaces. Hasta el momento, no se tiene información que relacione el consumo habitual de café con un incremento del riesgo para los desenlaces mencionados.

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Recibido: 25 de Junio de 2019; Revisado: 16 de Noviembre de 2019; Aprobado: 22 de Diciembre de 2019

*Dirigir correspondencia a: Luz Helena Alba. Departamento de Medicina Preventiva y Social, Facultad de Medicina, Pontificia Universidad Javeriana, Cra. 7ª # 40-62 Edificio Hospital Universitario de San Ignacio. Piso 8, Bogotá, Colombia. E-mail: lalba@javeriana.edu.co

Los autores declaran no tener conflictos de interés. El desarrollo de este trabajo se llevó a cabo con recursos de la Pontificia Universidad Javeriana.

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