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Revista chilena de nutrición

On-line version ISSN 0717-7518

Rev. chil. nutr. vol.48 no.2 Santiago Apr. 2021

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182021000200245 

Artículo de Revisión

¿Cuál es la asociación entre actividad física, sedentarismo y riesgo de desarrollar cáncer en población adulta? Una revisión de la literatura

What is the association between physical activity, sedentary lifestyle and risk of developing cancer in the adult population? A scoping review

Solange Parra-Soto1  2 
http://orcid.org/0000-0002-8443-7327

María Adela Martínez-Sanguinetti3 
http://orcid.org/0000-0002-7609-7705

Igor Cigarroa4 
http://orcid.org/0000-0003-0418-8787

Ximena Diaz-Martínez5 
http://orcid.org/0000-0001-9730-4374

Carlos Matus-Castillo6 
http://orcid.org/0000-0001-8019-6442

Alex Garrido-Méndez6 
http://orcid.org/0000-0003-0437-4870

Yeny Concha-Cisternas4  7 
http://orcid.org/0000-0001-7013-3894

Gerson Ferrari8 
http://orcid.org/0000-0003-3177-6576

Jaime Vásquez-Gómez9  10 
http://orcid.org/0000-0003-0597-793X

Marcelo Castillo-Retamal10 
http://orcid.org/0000-0002-7482-1165

Fanny Petermann-Rocha1  2 
http://orcid.org/0000-0002-4384-4962

Carlos Celis-Morales1  2  10  11  * 
http://orcid.org/0000-0003-2612-3917

1Institute of Health and Wellbeing, University of Glasgow, Glasgow, United Kingdom.

2BHF Glasgow Cardiovascular Research Centre, Institute of Cardiovascular and Medical Sciences, University of Glasgow, Glasgow, United Kingdom.

3Instituto de Farmacia, Facultad de Ciencias, Universidad Austral de Chile, Valdivia, Chile.

4Escuela de Kinesiología, Facultad de Salud, Universidad Santo Tomás, Chile.

5Departamento Ciencias de la Educación, Grupo Calidad de Vida, Universidad del Bío-Bío-Chillán, Chile.

6Departamento de Ciencias del Deporte y Acondicionamiento Físico. Facultad de Educación. Universidad Católica de la Santísima Concepción, Concepción, Chile

7Pedagogía en Educación Física, Facultad de Educación, Universidad Autónoma de Chile, Chile

8Universidad de Santiago de Chile (USACH), Escuela de Ciencias de la Actividad Física, el Deporte y la Salud, Chile

9Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule (CIEAM), Universidad Católica del Maule, Talca, Chile.

10Laboratorio de Rendimiento Humano, Grupo de Estudio en Educación, Actividad Física y Salud (GEEAFyS), Universidad Católica del Maule, Talca, Chile.

11Centro de Investigaciones en Fisiología del Ejercicio (CIFE), Universidad Mayor, Chile.

RESUMEN

La práctica regular de actividad física (AF) ha sido asociada a importantes beneficios metabólicos, como también a la disminución del riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer. El objetivo de esta revisión especial es sintetizar la evidencia científica existente sobre la asociación de los niveles de AF y el riesgo de desarrollar cáncer. Esto permitirá una mejor orientación a futuras políticas públicas destinada a aumentar los niveles de AF en la población chilena. Se buscaron los últimos reportes mundiales y nacionales sobre AF y cáncer en conjunto con una búsqueda de artículos científicos en las bases de datos de Pubmed, Web of Sciences, Scopus, Medline, Scielo y Google Scholar utilizando las siguientes palabras claves: “Exercise», «Neoplasms», “Cancer”, “Colorectal”, “Breast”, “Endometrium”, “Physical activity”, “Exercise”, “Sedentary” and “Sports”. Esta revisión entrega evidencia sobre la asociación de la AF con un menor riesgo de múltiples tipos de cáncer, incluyendo cáncer colorrectal, mama y endometrio, pero aún se necesita más investigación con relación a la asociación entre AF y otros tipos de cáncer.

Palabras clave: Actividad física; Cáncer; Factores de riesgo; Sedentarismo

ABSTRACT

Regular physical activity (PA) has been associated with important metabolic benefits, as well as a decreased risk of developing some types of cancer. The objective of this scoping review is to synthesize the existing scientific evidence on the association of PA levels and the risk of developing cancer. This will allow a better orientation to future public policies aimed at increasing PA levels in the Chilean population. We searched for the latest global and national reports on PA and cancer as well as scientific databases (Pubmed, Web of Sciences, Scopus, Medline, Scielo and Google Scholar) using the following keywords: “exercise”, “neoplasms”, “cancer”, “colorectal”, “breast”, “endometrium”, “physical activity”, “exercise”, “sedentary lifestyle” and “sports”. Our review supports the protective association between PA and a lower risk of several cancers including colorectal, breast and endometrial cancer. However, more research is still needed to elucidate the role of PA on the risk for other common cancers.

Key Words: Cancer; Exercise; Physical activity; Risk factors; Sedentary behavior

INTRODUCCIÓN

La práctica regular de actividad física (AF) ha sido asociada a importantes beneficios metabólicos, como también a la disminución del riesgo de desarrollar ciertas enfermedades, tales como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer1,2,3,4,5. Considerando que la mortalidad por cáncer ha pasado a ser la primera causa de muerte, no solo en países de alto ingreso económico, sino que también en países con una economía emergente como Chile6,7,8,9, es importante identificar los factores protectores, entre ellos, la AF, que podrían disminuir el riesgo de desarrollar cáncer y así el costo económico, social y personal asociado10. En Chile, según Global Cancer Observatory (GLOBOCAN), los 10 cánceres con mayor incidencia son el cáncer de próstata, mamas, estómago, pulmones, colon, vesícula, recto, riñones, páncreas e hígado; por otro lado los cánceres que causan mayor mortalidad son el de pulmón, estómago, próstata y colon11 (Figura 1). En sociedades económicamente emergentes, como es el caso de la población chilena, la incidencia de estos cánceres presenta una fuerte asociación con los estilos de vida no saludables adoptados por la población8,9.

Figura 1 Incidencia y mortalidad por cáncer en Chile, Datos GLOBOCAN 201811. Los datos son presentados en porcentajes. 

En Chile, los últimos resultados de la Encuesta Nacional de Salud reportaron que un 27,1% de la población adulta es físicamente inactiva, es decir, realiza menos de 150 minutos de AF de intensidad moderada a la semana (o su equivalente de 75 minutos de actividad vigorosa)12. Más aún, un 86,7% de la población chilena reportó realizar AF menos de 3 veces a la semana durante su tiempo libre12. De las personas con cáncer, un 34,3% reportó ser físicamente inactivas versus un 24,8% de personas sin diagnóstico de cáncer13. Se ha estimado además en la población chilena, que un 3,9% de todos los casos de cáncer y un 2,4% de todas las muertes ocasionadas por cáncer son atribuidas a ser físicamente inactivo14.

Si consideramos que actualmente en Chile el cáncer ha pasado a ser la primera causa de mortalidad en 7 regiones del país, desplazando a las enfermedades cardiovasculares9,10, es importante abordar el rol que cumpliría la AF en el riesgo de desarrollar cáncer y morir por esta causa8. Esto permitirá una mejor orientación de futuras políticas públicas destinada a promover el aumento de los niveles de AF en la población chilena. En consecuencia, el objetivo de esta revisión narrativa es sintetizar la evidencia científica existente acerca de la asociación entre los niveles de AF y el riesgo de desarrollar cáncer en personas adultas.

METODOLOGÍA

Para esta revisión especial se realizó una búsqueda de artículos científicos en las bases de datos de Pubmed, Web of Sciences, Scopus, Medline, Scielo y Google Scholar utilizando las siguientes palabras claves: “Exercise”, “Neoplasms”, “cancer”, “colorectal”, “breast”, “endometrium”, “physical activity”, “exercise”, “sedentary” and “sports”. Solo se incluyeron artículos publicados en inglés o español, realizados en personas ≥18 años y que fueran de diseño prospectivo. También se integraron reportes oficiales en AF y cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Global Cancer Observatory (Globocan), Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (AIRC), World Cancer Research Fund 1, (WCRF), Cancer Research UK y Ministerio de Salud de Chile.

Actividad física y cáncer

El último reporte de WCRF, publicado el año 2018, muestra evidencia convincente en relación con la práctica regular de AF y la reducción del riesgo de desarrollar cáncer1. Actualmente existe suficiente evidencia que confirma que a mayor nivel de AF hay menor riesgo de desarrollar cáncer y morir debido a esta enfermedad1,15,16,17. El estudio UK Biobank, desde el año 2006, ha recolectado información acerca de los estilos de vida, incluyendo distintos tipos de AF, en 500.000 adultos británicos15,17,18. Este estudio reportó que, en comparación con las personas físicamente inactivas, aquellos que realizan AF moderada por más de 150 minutos a la semana, tienen un 5% menor riesgo de desarrollar cáncer (Figura 2). Este estudio también ha reportado los beneficios asociados a otros tipos de AF, como el ritmo de caminata, donde el riesgo de desarrollar cáncer en personas que caminan a paso promedio o rápido es un 14% y 20% menor, respectivamente, en comparación con aquellos que caminan a un paso lento16. Además, las personas que reportan subir escaleras más de 10 veces al día también presentan un 7% menor riesgo de desarrollar cáncer, en comparación a un 3% de menor riesgo en personas que suben escaleras menos de 10 veces al día. Otros tipos de AF también presentan beneficios asociados a un menor riesgo de cáncer; por ejemplo, el riesgo de cáncer disminuye en un 11% en personas que caminan en su tiempo libre y este riesgo disminuye 14% en aquellos que practican otros tipos de ejercicios, como nadar, yoga y resistencia muscular. Además, las personas que realizan deportes vigorosos (futbol, tenis, atletismo, hockey, etc.), tienen un 21% menor riesgo y aquellas que realizan tareas del hogar de tipo livianas (ej. limpiar la casa regularmente) y pesadas (ej. jardinear, construcción, etc.), disminuyen en un 7% el riesgo de desarrollar cáncer15. Otro tipo de práctica de AF que ha presentado una fuerte asociación con un menor riesgo de enfermedades crónicas, incluyendo cáncer es el transporte activo, es decir, desplazarse en bicicleta o caminar, en comparación a las personas que utilizan sus vehículos para desplazarse desde el hogar al trabajo y viceversa. En comparación a aquellos que se transportan en vehículos, los que reportan caminar hacia y desde el trabajo tienen un 8% menor riesgo de desarrollar cáncer, mientras que los que se trasladan en bicicleta presentan un 17% menor riesgo de desarrollar cáncer17 (Figura 2).

Figura 2 Asociación entre distintos tipos de actividad física y riesgo de desarrollar cáncer (por cualquier causa). Datos adaptados de UK Biobank15,16,17

Si bien hay abundante evidencia de los beneficios de la AF sobre un menor riesgo de cáncer1, la magnitud de las asociaciones reportadas podría estar minorizada por diferencias en los factores de riesgo asociados a distintos tipos de cáncer. Al unir todos los cánceres podríamos estar incluyendo cáncer que no presentan una asociación directa con AF, lo cual contribuiría a disminuir el efecto observado para aquellos cánceres que si están relacionados a estilos de vida y principalmente con la AF. Por ende, a continuación resumiremos la evidencia para AF y su asociación con cáncer colorrectal, de mamas y endometrio, ya que estos son los que presentan una mayor asociación con AF y además una alta incidencia en población chilena1.

Cáncer colorrectal

Según WCRF1, existe evidencia convincente de que la práctica de AF disminuye el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, especialmente de colon. Los estudios en AF total y cáncer colorrectal, generalmente comparan los extremos de AF en la población, es decir, aquellas personas que reportaron realizar los niveles más bajos de AF versus las que reportaron realizar los niveles más altos de AF. Esta metodología de comparación de los niveles de AF también fue utilizada por el último reporte de la WCRF del 2018, donde en comparación a personas con bajos niveles de AF total, aquellas con los niveles más altos de AF total presentaron un 20% menor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal (Hazard Ratio (HR): 0,80 [95% intervalo de confianza (IC): 0,72; 0,88]) (Figura 3). Resultados similares fueron observados por el reporte de la WCRF cuando se compararon las personas con los niveles más bajos de AF recreacional versus las que presentaron los niveles más altos (HR: 0,84 [95% IC: 0,78; 0,91]). El reporte del WCRF concuerda con otras revisiones de la literatura, como la realizada por Mahmood et al19, en 3,5 millones de personas, que incluyó 17 estudios prospectivos y 21 estudios de casos y controles. Este estudio reportó que las personas que realizaban mayor AF ocupacional (≥30 MET (equivalentes metabólicos) h/semana) presentaron un 26% menor riesgo de desarrollar cáncer de colon (Riesgo relativo (RR): 0,74 [95% IC: 0,67; 0,82]), en comparación con aquellas que realizan menor AF ocupacional (<7 MET h/semana). Además, los que realizaban AF recreacional versus los que no la realizaban, presentaron un 20% menos de riesgo (RR: 0,80 [95% IC: 0,71; 0,89]): En relación con la AF relacionada al transporte, aquellas personas que practicaban un transporte activo reducían en un 15% el riesgo de cáncer de colon (RR: 0,85 [95% IC: 0,71; 1,02]), en comparación a los que se trasladan en vehículo. Para cáncer de recto, solo la AF ocupacional fue estadísticamente significativa en la reducción del riesgo de desarrollar este tipo de cáncer (RR 0,88 [95% IC: 0,7; 0,98]). Siendo la magnitud de las asociaciones similares para AF de transporte (RR: 0,88 [95% IC: 0,70; 1,12]) y recreacional (RR: 0,87 [95% IC: 0,75; 1,01])19. Kyu et al.20 en una revisión sistemática de 174 artículos, que incluyó datos de China, Ghana, India, México, Rusia, Sudáfrica y Estados Unidos, mostró que, en comparación con individuos que realizaban bajos niveles de AF (<600 MET minutos/semana, es decir, personas físicamente inactivas), quienes realizaban altos niveles de AF (>8000 MET minutos/semana), presentaron un 21% menor riesgo de desarrollar cáncer de colon (RR: 0,79 [95% IC: 0,74; 0,85]). Estos estudios concuerdan con los resultados reportados por UK Biobank en 500.000 personas15, donde aquellos que cumplían con las recomendaciones de AF presentaron un 10% menor riesgo de cáncer colorrectal. Además, quienes reportaron caminar a un paso promedio o rápido, presentaron un 11% y 18% menor riesgo de desarrollar cáncer de colon, respectivamente, en comparación a los que reportaron caminar lento. A esto se suma un 9% menor riesgo de cáncer de colon en personas que reportan subir escaleras más de 10 veces al día, en comparación a los que no suben escaleras en su vida cotidiana. En relación con otros tipos de AF, el riesgo de cáncer de colon es 16% menor en personas que caminan en su tiempo libre, 15% menor en aquellos que realizan actividades como yoga, nadar, ejercicios de resistencia muscular y un 27% menor en aquellos que realizan deportes vigorosos (futbol, tenis, atletismo, hockey, etc.). No se encontraron diferencias para actividades del hogar, ya sean livianas o pesadas (Figura 4). Otro tipo de AF que presenta una importante disminución en el riesgo de desarrollar cáncer de colon, es el transporte activo en bicicleta, el cual se asocia a un 29% menor riesgo (Figura 4).

Figura 3 Riesgo de desarrollar cáncer colorrectal en personas con bajos versus altos niveles de actividad física total. El riesgo relativo (RR) y sus intervalos de confianza del 95% se estimaron al comparar las personas con los niveles más bajos de actividad física (AF) (grupo de referencia) versus aquellos con los niveles más altos de AF. Resultados adaptados del WCRF-20181. M: hombres; F: mujeres. 

Figura 4 Asociación entre tipos de actividades físicas y riesgo de desarrollar cáncer de colon. Datos adaptados de UK Biobank15,16,17

Cáncer de mama

Revisiones sistemáticas recientes han reportado suficiente evidencia respecto a la asociación inversa que existe entre AF y cáncer de mama2,20. Chen et al.2, incluyeron 38 estudios de cohortes, con un total de 68.416 casos de cáncer de mama, concluyendo que en comparación a aquellas que reportan realizar bajos niveles de AF, las mujeres que realizan altos niveles de AF, se asocian con un menor riesgo de cáncer de mama (RR: 0,87 [95% IC: 0,84; 0,90])2. Mientras que, Kyu et al.20 reportó un 14% (RR: 0,86 [95% IC: 0,83; 0,90]) de reducción de riesgo para cáncer de mama en mujeres con altos niveles AF, comparado con mujeres con bajo nivel de AF. Resultados similares fueron reportados por Lahart et al.21 en una revisión sistemática que incluyó 12 estudios prospectivos con un total de 123.574 participantes, donde mujeres con altos niveles de AF presentaron un 27% menor riesgo de desarrollar cáncer de mama en comparación con aquellas inactivas físicamente (HR: 0,73 [95% CI 0,54; 0,98]).

En relación con el cáncer de mama en mujeres pre y post menopaúsicas, también existe evidencia que apoya el efecto protector que ejerce la práctica de AF. Mujeres postmenopáusicas que son físicamente activas presentan un 13% menor riesgo de cáncer de mama (RR: 0,87 [95% IC: 0,79; 0,96]), un efecto similar se ha reportado para mujeres premenopáusicas (RR: 0,83 [95% IC; 0,73; 0,95]). Estas asociaciones también han sido corroboradas en el meta-análisis liderado por Chen et al1, en 68.416 mujeres con cáncer de mama (premenopáusicas RR: 0,83 [95% IC 0,79; 0,87] y mujeres postmenopáusicas (RR: 0.91 [95% IC 0.85; 0.97]). Resultados similares han sido reportados en estudios para otros tipos de AF, como lo observado en personas que realizan altos niveles de AF recreacional (RR: 0,93 [95% IC: 0,74; 1,16]) y ocupacional (RR: 0,82 [95% IC: 0,59; 1,15]), en comparación con aquellas que reportaron realizar bajos niveles de este tipo de actividades. El último reporte del WCRF (2018), evidenció que al comparar con las mujeres posmenopáusicas con los niveles más bajos de AF, aquellas que presentaron los niveles más altos de AF presentaron un 13% menor riesgo de desarrollar cáncer de mamas (RR: 0,87 [95% IC: 0,79; 0,96]) (Figura 5). Resultados similares fueron reportados por el WCRF para AF recreacional y ocupacional, donde mujeres postmenopáusicas presentaron un 13% y 11%, respectivamente, de menor riesgo de cáncer de mamas en comparación a las menos activas (HR: 0,87 [95% IC: 0,81; 0,94]) y (HR: 0,89 [95% IC: 0,83; 0,96]). Sin embargo, aún es necesario investigar más para entender mejor si los efectos protectores de la AF en el desarrollo de cáncer de mamas, estaría mediado por adiposidad u otro factor de confusión22.

Figura 5 Riesgo de desarrollar cáncer de mamas en mujeres postmenopáusicas con bajos versus altos niveles de actividad física. El riesgo relativo (RR) y sus intervalos de confianza del 95% se estimaron al comparar las personas con los niveles más bajos de AF (grupo de referencia) versus aquellos con los niveles más altos de AF. Resultados adaptados del WCRF-20181

Cáncer endometrio

Keum et al.23 en 2014, reportó que la AF realizada en tiempo libre se ha asociado con un menor riesgo de desarrollar cáncer de endometrio. Por cada 3 MET-h/semana de incremento en AF, el riesgo se reduce un 2% (RR:0,98 [95% IC: 0,95; 1,00]). Este estudio también reportó que, aumentar una hora de AF en tiempo libre, reduce el riesgo de cáncer de endometrio en un 5% (RR: 0,95 [95% IC: 0,93; 1,98])23. Adicionalmente, Moore et al.24 en 2016 reportó un 21% de reducción en el riesgo de cáncer de endometrio en una cohorte que incluyó 816.668 mujeres de Estados Unidos, las cuales fueron estudiadas por 11 años. Resultados similares fueron reportados por un estudio en 82.759 mujeres noruegas, el cual concluyó que, 21,9% de los casos de cáncer de endometrio se podrían evitar si las mujeres cumplieran con las recomendaciones de AF. En dicho estudio, las mujeres físicamente inactivas tenían un 60% más de riesgo (HR: 1,60 [95% IC 1,16; 2,20]), comparado con las que cumplían con las recomendaciones de AF25. WCRF señala que la evidencia disponible a la fecha es convincente, especialmente al comparar a mujeres con bajos niveles de AF recreacional versus aquellas que realizan altos niveles, las cuales presentan un 27% menor riesgo de desarrollar cáncer de endometrio (RR: 0,73 [95% IC: 0,58; 0,93]). Además, el riesgo de cáncer de endometrio es 21% menor en mujeres con altos niveles de AF ocupacional versus aquellas que realizan bajos niveles de AF (RR: 0,79 [95% IC: 0,71; 0,88]) (Figura 6)1.

Figura 6 Riesgo de desarrollar cáncer de endometrio según niveles de actividad física recreacional y ocupacional. El Riesgo relativo (RR) y sus intervalos de confianza del 95% se estimaron al comparar las personas con los niveles más bajos de AF (grupo de referencia) versus aquellos con los niveles más altos de AF. Resultados adaptados del WCRF-20181

Comportamiento sedentario y riesgo de cáncer

El comportamiento sedentario, es decir el tiempo que destinamos a estar sentado, ha sido relacionado con un aumento del 46% en el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio, en personas que pasan más de 6 horas sentados al día (RR: 1,46 [95% IC: 1,21; 1,76])1. Shen et al.26, en un meta-análisis que incluyó 17 estudios prospectivos, con un total de 18.553 casos, encontró que el comportamiento sedentario (nivel alto ≥7 h sentado / día v/s nivel bajo <3 h sentado / día), aumenta el riesgo de cáncer por cualquier causa (RR: 1,20, 95%IC: 1,12: 1,28). Al analizar los subgrupos, se encontró asociaciones estadísticamente significativas entre sedentarismo y algunos tipos de cáncer, reportando que aquellas personas que pasan más de 7 horas al día en conductas sedentarias presentan un 28% mayor riesgo de desarrollar cáncer de endometrio (RR:1,28 [95% IC: 1,08; 1,53]), 30% mayor riesgo de cáncer colorrectal (RR: 1,30, 95% IC: 1,12; 1,49), 17% mayor riesgo de cáncer de mama (RR: 1,17 [95% IC: 1,03; 1,33]) (Figura 7). Mahmood et al.19, en una revisión sistemática, donde incluyó 6 estudios que mostraban el comportamiento sedentario ocupacional, específicamente personas que pasan sentadas más de 6 horas al día; reportó un aumento en un 44% del riesgo de cáncer de colon (RR: 1,44 [95% IC: 1,28; 1,62]). Otros estudios también han reportado marcadores más específicos de sedentarismo, como lo es el tiempo que pasamos frente a una televisión o a un computador. Celis-Morales et al.18, en un trabajo que incluyó cerca de 500.000 adultos británicos correspondientes al estudio UK Biobank, reportaron que por cada 1 hora de incremento en el tiempo que se pasa frente a un televisor o un computador se aumenta el riesgo de cáncer en un 4% y 3%, respectivamente. Lo interesante es que estas asociaciones fueron independientes del tiempo destinado a practicar AF, lo que indicaría que los efectos adversos de pasar mucho tiempo frente al televisor no se eliminan con la práctica regular de AF, por lo cuales es necesario disminuir este tipo de conductas sedentarias18. Otro estudio realizado en esta misma población del UK Biobank reportó que por cada 1 hora de incremento en el tiempo que se pasa frente a un televisor aumenta en un 4% el riesgo de desarrollar cáncer de colon27. Cuando revisamos evidencia epidemiológica relacionada a análisis de sustitución isotemporal, es decir, cuando reemplazamos una conducta de riesgo por una protectora, se ha reportado que al reemplazar una hora de televisión por una hora de AF moderada o por caminar, disminuye el riesgo de desarrollar estos canceres en un 3%27.

Figura 7 Aumento de riesgo de cáncer de personas con alto comportamiento sedentario versus personas con bajo comportamiento sedentario26. Datos presentados como Riesgo relativo (RR), de personas con alto comportamiento sedentario (altos ≥ 7 h/ día) comparadas con personas con bajo comportamiento sedentario (<3h/día). 

Posibles mecanismos que vinculan al cáncer con actividad física y sedentarismo

Si bien existen varios mecanismos por los cuales la práctica de AF reduce el riesgo de desarrollar varios tipos de cánceres, uno de los más aceptados es el de la hipótesis de mediación de la adiposidad. La práctica regular de AF, disminuye la grasa corporal, lo que podría reducir la circulación de estrógenos, mejorar la sensibilidad a la insulina y disminuir la circulación del factor de crecimiento de insulina-1 (IGF-1), reduciendo así el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer. También han sido mostrado beneficios de la práctica regular de AF en la reducción del estrés oxidativo28,29,30,31,32. Otro posible mecanismo es la exposición solar, personas que realizan actividad al aire libre tienen mayores niveles de vitamina D, lo que ha sido asociado con menor riesgo de cáncer33. El ejercicio moderado puede estimular el sistema inmune innato, aumentando la acción de las células asesinas naturales34,35. Sin embargo, la mayor parte de la evidencia entre AF, sedentarismo y riesgo de cáncer, proviene de estudios observacionales cuyos resultados podrían estar influenciados por factores de confusión no medidos, causalidad reserva o poca representatividad de la población, por lo que la implementación de otros métodos estadísticos con diferentes tipos de sesgos es necesaria para establecer la relación causa efecto entre AF, sedentarismo y cáncer. Una de las técnicas que se ha desarrollado recientemente es la Secuenciación Mendeliana36, la cual utiliza variantes genéticas para cuantificar el efecto causal del factor de exposición (en este caso AF o sedentarismo) y cáncer. Utilizar variantes genéticas como instrumento de los análisis de Secuenciación Mendeliana, permitirá obtener una estimación de causalidad independiente de factores de confusión y causalidad reversa. Sin embargo, uno de los logros de estas técnicas estadísticas es la obtención de información genética en poblaciones de un alto tamaño muestral, como también así disponer de variantes genéticas que estén asociadas a los factores de exposición, pero que no compartan asociación con otros factores36. Otra forma de generar evidencia de causalidad son estudios de intervención, sin embargo para establecer un estudio de intervención en AF, sedentarismo y riesgo de cáncer se necesitarían varios años de intervención y una gran muestra lo que incrementaría sustancialmente el costo de realización de este tipo de estudios36.

CONCLUSIÓN

Este artículo de revisión concluye que la práctica regular de AF, se asocia a un menor riesgo de desarrollar cáncer (por cualquier causa), como también menor riesgo de cáncer colorrectal, de mama y endometrio; cánceres con mayor prevalencia en población chilena. Esta revisión fue sobre la asociación de AF y sedentarismo con distintos tipos de cáncer; sin embargo, no podemos excluir el rol que podrían jugar otros estilos de vida, como la alimentación, tabaquismo y consumo de alcohol en el riesgo de desarrollar cáncer. La AF y otros factores de riesgo modificable representan una ventana de oportunidad para reducir la incidencia y mortalidad de cáncer en Chile, especialmente ahora que ha desplazado a las enfermedades cardiovasculares como la principal causa de muerte en población chilena. Debido a los importantes beneficios asociados con la práctica regular de AF, no solo en la disminución del riesgo de cáncer, sino que también para otras enfermedades no transmisibles, es esencial que se fortalezcan las políticas existentes con relación al fomento de la práctica de AF en la población chilena, con el objetivo de disminuir la prevalencia de inactividad física y de sedentarismo.

Financiamiento. Los autores declaran no tener fuentes de financiamiento para este artículo.

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Received: June 18, 2020; Revised: January 09, 2021; Accepted: January 18, 2021

*Dirigir Correspondencia: Carlos Celis-Morales. British Heart Foundation Glasgow Cardiovascular Research Centre Institute of Cardiovascular and Medical Sciences, University of Glasgow, Glasgow, G12 8TA, United Kingdom Email: Carlos.Celis@glasgow.ac.uk

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