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Revista chilena de obstetricia y ginecología

versión impresa ISSN 0048-766Xversión On-line ISSN 0717-7526

Rev. chil. obstet. ginecol. v.70 n.3 Santiago  2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75262005000300003 

 

REV CHIL OBSTET GINECOL 2005; 70(3): 147-151

Trabajos Originales

 

FRECUENCIA DE INFECCIÓN POR TRICHOMONAS VAGINALIS EN ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD

 

Patricia Neira O.1a, Alejandra Correa LL.b, Nelson Muñoz S.1c, María Teresa Tardío O.2d, Mario Carabelli F.2e

1Cátedra de Parasitología, Escuela de Medicina, Universidad de Valparaíso. 2Laboratorio de Parasitología, Dirección de Atención Primaria, Servicio de Salud Valparaíso San Antonio.
aBióloga, bAlumna de Medicina, Universidad de Valparaíso, cTécnico de Laboratorio, dTécnico Profesional de Laboratorio, eTecnólogo Médico.


RESUMEN

La tricomoniasis es transmitida sexualmente y favorecida por la promiscuidad. Para conocer la frecuencia de infección por Trichomonas vaginalis en atención primaria, se realizó un análisis descriptivo retrospectivo de los resultados de flujos vaginales (1994-1995, 1998-2004). El 6,8% de las consultantes resultó positiva, la mayor frecuencia se presentó en los rangos de edad: 21-30 años (30,4%) y 11-20 años (24,6%). El 2,9% de los flujos vaginales positivos correspondió a menores de edad (0-10 años). Enero y Julio son los meses de mayor frecuencia de infección. El motivo de consulta más frecuente fue leucorrea (29,9%) y la etiología tricomoniásica se presentó en 7,8% de ellas. Se observa un descenso progresivo de la tricomoniasis a diferencia del aumento general de las enfermedades de transmisión sexual en Chile.

PALABRAS CLAVES: Trichomonas vaginalis, enfermedades de transmisión sexual, atención primaria

SUMMARY

The trichomoniasis is transmitted sexually and favored by promiscuity. To know the infection frequency for Trichomonas vaginalis in primary attention, was carried out a retrospective descriptive analysis of the results of vaginal flows (1994-1995, 1998-2004). 6.8% of the consultants was positive, the biggest frequency was presented in the age ranges 21-30 years old (30.4%) and 11-20 years old (24.6%). 2.9% of the positive vaginal flows corresponded to infants lower than 10 years old. January and July are the months of more infection frequency. The reason for more frequent consultation was leucorrhea (29.9%) and the trichomoniasis etiology was presented in 7.8% of them. A progressive descent of the trichomoniasis is observed contrary to the general increase of the sexually transmitted diseases in Chile.

KEY WORDS: Trichomonas vaginalis, sexually transmitted diseases, primary attention


INTRODUCCIÓN

Trichomonas vaginalis, parasita el lumen genitourinario, es frecuente en todas las razas y continentes y presenta mayor incidencia entre mujeres de 16 a 35 años. Los estudios realizados en Chile, han permitido conocer los aspectos clínicos, epidemiológicos y de diagnóstico de la tricomoniasis urogenital (1-3). En los últimos treinta años, la prevalencia observada en mujeres de 30 a 50 años alcanzó el 12% y en mujeres controladas en policlínico de enfermedades venéreas y prostitución el 31,4% (4). En adolescentes embarazadas, la prevalencia observada fue de 5,6% en Antofagasta (5) y de 12,9% en Valdivia (6). En Santiago, adolescentes que consultan por leucorrea y vulvovaginitis presentan una frecuencia de 10% (7).

A fines del siglo pasado y en comparación con otras enfermedades infecciosas, la morbilidad atribuible a las enfermedades de transmisión sexual (ETS), experimentó un aumento (8), por lo que es importante conocer la magnitud y tendencia de cada una de ellas para implementar las medidas de control pertinentes de acuerdo a la realidad epidemiológica.

En Chile, existen siete centros centinelas definidos por el CONASIDA y distribuidos entre Arica y Punta Arenas para la vigilancia de ETS, entre las que se incluye tricomoniasis. En la Vª Región del país, no existe un centro centinela y desconocemos la prevalencia de infección tricomoniásica, por lo que nos pareció de interés poder determinar la frecuencia de T. vaginalis en mujeres de Valparaíso que se atienden en Consultorio Plaza Justicia de la Dirección de Atención Primaria del Servicio de Salud Valparaíso San Antonio, Va Región Chile.

MATERIAL Y MÉTODO

Se efectuó un estudio retrospectivo de resultados de 1.035 análisis al fresco de flujos vaginales realizados a mujeres de entre 5 días y 84 años de edad, atendidas en el Consultorio Plaza Justicia de la Dirección de Atención Primaria del Servicio de Salud Valparaíso San Antonio (DAPSSVSA), en el período comprendido entre junio de 1994 a diciembre de 1995 y enero de 1998 a diciembre de 2004, con excepción de los años 1996 y 1997 por causas ajenas a nuestra voluntad. Las muestras de flujo vaginal fueron tomadas por una matrona y enviadas para su análisis microscópico directo al Laboratorio de Parasitología de la DAPSSVSA. Las variables analizadas fueron frecuencia de infección por año, rango de edad, variación mensual de infección y motivo de consulta. El procesamiento de los datos se realizó mediante Microsoft Excel 2000.

RESULTADOS

Los resultados obtenidos por análisis al fresco de flujos vaginales para T. vaginalis por año de consulta muestran una disminución del número de exámenes solicitados y una frecuencia que desciende en forma paulatina en mujeres de la Va Región de Chile (Figura 1). La frecuencia fue mayor (13,6%) en 1994 que contempló sólo siete meses del año (junio a diciembre) y menor en el año 2003 (1,8%).


Figura 1. Frecuencia de infección por Trichomonas vaginalis según año de consulta Valparaíso, Chile (1994-1995, 1998-2004).

La mayor frecuencia de infección por T. vaginalis se observa entre los rangos de edad 21 a 30 años (30,4%) y 11 a 20 años (24,6%) (Figura 2), en éste último la infección se presenta a partir de los 14 años (2 casos positivos). La infección no se detecta desde los 61 años en adelante, pero sí en menores de edad (2,9%).


Figura 2. Frecuencia de infección por Trichomonas vaginalis en atención primaria, según rango de edad Valparaíso, Chile (1994-1995, 1998-2004).

La tricomoniasis se presenta durante todos los meses del año, siendo predominante entre los meses de enero y julio en la V Región (Figura 3).


Figura 3. Variación mensual de infección por T. vaginalis en atención primaria de salud, Valparaíso, Chile (1994-1995, 1998-2004).

La frecuencia de diagnósticos y motivos de consulta para la solicitud de examen, muestra un claro predominio de la leucorrea (Tabla I). En el caso de las menores de edad positivas para T. vaginalis, el diagnóstico de vulvovaginitis y leucorrea se presentó en las menores de 4 y 8 años respectivamente.


DISCUSIÓN

Las enfermedades de transmisión sexual, provocan elevada morbilidad, secuelas graves, alteraciones psicológicas y de la sexualidad, alto costo y daño moral en los afectados (9). La morbilidad atribuible a las ETS, comparada con otras enfermedades infecciosas, aumentó a fines del siglo pasado según datos publicados por el Ministerio de Salud (8), lo que se muestra discordante con nuestros resultados para T. vaginalis en la que observamos un descenso paulatino hacia fines del siglo pasado e inicio del actual (Figura 1). Sin embargo, nuestros hallazgos podrían no corresponder a la realidad debido a que las muestras sólo fueron analizadas al fresco lo que presentaría un bajo rendimiento (10, 11). La sensibilidad de este método, tiene estrecha relación con la técnica utilizada en su recolección y el período en que se toma la muestra, siendo óptimos para la recolección de secreción vaginal los cuatro días premenstruación y seis días postmenstruación. En el período intermenstrual hay pocos parásitos. Asimismo, la muestra debe ser tomada idealmente 48 horas después del acto sexual y siete días después del uso de antisépticos locales. En las niñas, el período óptimo es el de mayor sintomatología (10). A su vez las muestras deben ser mantenidas a 37°C con el objeto de evitar pérdida de movilidad del protozoo, y examinadas en el menor tiempo posible luego de su obtención; este hecho por diversos motivos no siempre se cumple y podría ser causal de un menor rendimiento del examen (12). En parte, el descenso de la frecuencia observada (6,8%) podría deberse a que la mayoría de las veces y por la experiencia de las matronas, se efectúa un tratamiento médico por las características del flujo vaginal (aspecto y olor) y no se comprueba la infección mediante un examen directo, y/o por la presión asistencial en atención primaria. Por otra parte, es probable que los afectados no realicen la consulta médica por no considerarse esta infección un estado patológico por parte de la población. La tendencia al descenso observada en nuestros resultados, no es comparable a los estudios previos que han usado más de una metodología de diagnóstico (5-7,11,12), situación ideal al disponer de los recursos.

El elevado porcentaje detectado en los resultados de flujos vaginales en el rango de 11 a 20 años (Figura 2) nos conduce a pensar que en las mujeres adolescentes y jóvenes existe una falta de percepción de riesgo para adquirir un embarazo no deseado o ETS relacionadas con su comportamiento sexual liberal, y agravado por la falta de sintomatología en los varones. Con el objeto de evitar la probabilidad de contraer otras infecciones de mayor relevancia trasmitidas por este mecanismo, sería importante incluir información práctica, clara y oportuna en relación con ello, en el marco de una educación sexual preventiva en el nivel escolar.

El no detectar la presencia de este flagelado en mujeres de 61 o más años, se debe muy probablemente a que por su edad, no se encuentran sometidas al riesgo de infección o porque alguna condición fisiológica erradica las infecciones crónicas. La presencia de T. vaginalis en el 2,9% de las menores de edad (1 preescolar de 4 años y 1 escolar de 8 años) fue informada directamente al médico solicitante, por las implicancias legales que ello pudiese involucrar.

El aumento de los hallazgos detectado en los meses de enero y julio podría deberse a la mayor frecuencia de coitos, producidos durante las épocas estival y fría inducido por razones culturales.

Un trastorno frecuente en esta infección es la leucorrea, detectada en el 7,8% de los flujos vaginales positivos para tricomonas y en el 29,9% del total de exámenes realizados (Tabla 1), resultados concordantes con otros estudios nacionales (5-7,12).

La importancia de la vigilancia de estas enfermedades, radica en la necesidad de conocer su magnitud y tendencia así como la de los factores que las influyen, para implementar medidas de control y acciones de prevención de acuerdo a la realidad epidemiológica (8). En algunas zonas de Chile (excluida la Va Región), existen centros centinelas para la vigilancia de ETS, incluida la tricomoniasis. Puesto que, es una infección de transmisión sexual coital, su detección permitiría rastrear en los afectados otras infecciones similares como sífilis, gonorrea, HIV, entre otras, en la medida en que se disponga de las técnicas para su diagnóstico.

Por ser la tricomoniasis una ETS y por lo tanto un problema de salud pública, su enfrentamiento debería realizarse sobre la base de un programa que incluya educación con el objeto de permitir reconocer síntomas considerados normales por el criterio popular ("flores blancas"), disminuir la promiscuidad, la protección con el uso de preservativo, la consulta y tratamiento oportunos de las personas afectadas; acciones que llevarían a aminorar el riesgo, disminuir la transmisión y la evolución de la enfermedad respectivamente.

 

BIBLIOGRAFÍA

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