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Revista chilena de obstetricia y ginecología

versión impresa ISSN 0048-766Xversión On-line ISSN 0717-7526

Rev. chil. obstet. ginecol. v.70 n.3 Santiago  2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75262005000300011 

  REV CHIL OBSTET GINECOL 2005; 70(3): 186-195

Documentos

 

INCORPORACIÓN Y CUMPLIMIENTO DE LA TERAPIA DE REEMPLAZO HORMONAL DEL CLIMATERIO FEMENINO ANTES Y DESPUÉS DEL ESTUDIO DEL WHI: REVISIÓN DE LA EVIDENCIA

 

Jorge Omar Arena F.1

1Clínica Ginecotocológica "B", Hospital de Clínicas, Montevideo, Uruguay


RESUMEN

Objetivo: analizar los factores que afectan y/o determinan el inicio y cumplimiento de la terapia hormonal en el climaterio, y el efecto de como el estudio WHI y los trabajos vinculados a éste han impactado sobre esta terapéutica. Metodología: Se realizó una búsqueda de la información que hace referencia al tema en cuestión en las bases de datos MEDLINE y LILACS, seleccionando los trabajos para el análisis que presentaran mayor rigor científico, que fueran publicados en revistas arbitradas que no generaran conflicto de intereses según el financiamiento presentado, y que analizaran casuísticas significativas o que por su metodología original incorporan un aporte valioso al análisis del tema. Resultados: Encontramos en primer lugar que hay factores tales como la presencia de síndrome climatérico, la información que los pacientes tuvieran precedentemente en el tema, el seguimiento estrecho por parte del equipo de salud, y una mayor predisposición a la incorporación de intervenciones de prevención primaria en salud cumplían un rol favorecedor de la incorporación y mantenimiento de la terapia hormonal de reemplazo en el climaterio femenino. Por el contrario son factores negativos en la resiliencia a dicha intervención la mala tolerancia a dicha terapéutica, el sedentarismo, la obesidad, la no concomitancia de pareja, el inicio a edades más tardía, y la no presencia de síndrome climatérico. Conclusiones: Si bien la bibliografía no abunda aún al respecto, el impacto del estudio del WHI indudablemente que ejerció una fuerte retracción en la incorporación de esta terapéutica así como una menor compliance y una mayor tasa de abandono de la misma.

PALABRAS CLAVE: Climaterio, menopausia, terapia de reemplazo hormonal, cumplimiento, tolerancia

SUMMARY

Objective: The present bibliographic revision was done aiming at analyzing the factors which affect and/or determine the beginning and accomplishment of hormone therapy in climacterics, and the effect of the impact of studies on WHI and related papers on this therapy. Methodology: Searching in MEDLINE and LILACS databases looking for information referred to the topic in question, selecting papers for analysis which presented the highest scientific rigor, which were published in arbitrated magazines, did not generate interest conflicts according to the presented financing, and which analyzed significant casuistry or because of their original methodology they add value to the analysis of the topic. Result: In the first place we found that there are factors such as the presence of climacteric syndrome, the information that patients already have about the topic, the close monitoring by the health team, and a higher predisposition to add primary intervention in health, have a facilitating role in adding and maintaining replacement hormone therapy in female climacteric. On the contrary, negative factors in resiliency to such intervention are the bad resistance to the therapy, sedentary habits, obesity, no concomitance of partner, starting at later ages, and no climacteric syndrome presence. Conclusion: Even though there is no abundant bibliography on the matter, the impact of the study of WHI undoubtedly did not exert a strong retraction to incorporating the therapy as well as a smaller compliance and a larger rate of giving it up.

KEY WORDS: Climaterium, menopause, replacement hormonal therapy, compliance, tolerance


INTRODUCCIÓN

En el presente trabajo, se realizó una revisión de la evidencia existente acerca de la incorporación y del cumplimiento de la Terapia Hormonal de Reemplazo (TRH) del climaterio femenino, así como el impacto que el estudio del WHI (1, 2) y otros tuvieron al respecto (3).

En las dos últimas décadas se asistió a la medicalización del climaterio femenino, en el entendido de que la reposición de la o las hormonas faltantes sustituye la ausencia fisiológica de las mismas (4). Un punto de controversia lo constituye considerar el beneficio de dicho tratamiento en pacientes asintomáticas como prevención primaria de la salud femenina. En los últimos años la evidencia se volcó en aceptar un incremento de los riesgos respecto a los beneficios potenciales (5).

Uno de los desafíos actuales consiste en diferenciar las mujeres que deben recibir TRH de las que no. Además, es sabido que dicho tratamiento presenta bajos índices de aceptación y cumplimiento en la población. Por ello, se creyó razonable investigar el concepto de incorporación y cumplimiento de la TRH y el impacto del estudio del WHI sobre el mismo (6). Es sabido que cuando este tratamiento se indica, las evidencias sugieren bajos índices de aceptación en población general; y en aquellas pacientes que lo incorporan, un elevado índice de abandono precoz de dicho tratamiento (7).

El 72% de las mujeres experimentan algún tipo de síntoma vinculado al climaterio. De ellos destacamos que el 50% presenta algún tipo de irregularidad menstrual, el 49% manifiesta algún tipo de trastornos emocionales y el 31% presenta cambios deletéreos de la respuesta sexual en este período de la vida (8).

No es el objetivo del presente trabajo ahondar en las indicaciones y contraindicaciones de la TRH, sino que investigar acerca de la aceptación de la misma por las usuarias una vez que ésta ha sido indicada y el cumplimiento a corto, mediano y largo plazo de dicha pauta, que sabemos, es bajo (4).

En Uruguay, de 100 personas mayores de 65 años, 68 son mujeres. Sería engañoso pensar que todas ellas podrían ser candidatas al empleo de TRH, ya que en muchas de ellas, está contraindicada, y en otras, los riesgos superarían a los beneficios. No obstante, existe un grupo de mujeres, adecuadamente seleccionadas y con un correcto plan de seguimiento y control que se verían beneficiadas de recibir algún tipo de TRH en su climaterio (9, 10).

Solo un bajo porcentaje de mujeres adoptan tratamientos hormonales de su climaterio. Y aún en aquellas mujeres que inician una TRH, un elevado porcentaje de las mismas no prosigue el mismo por períodos prolongados, abandonándolo pocos meses luego de iniciado el mismo. Del total de 40 millones de mujeres posmenopáusicas estimado en Estados Unidos, menos del 20% de ellas utilizó durante algún tiempo alguna forma de TRH. De ellas, además, el 50% abandonó el tratamiento durante el primer año luego de su inicio (11). Según cifras de la Sociedad Europea de Menopausia, analizado el porcentaje de mujeres que recibieron alguna forma de tratamiento de reposición hormonal para el climaterio en el bienio 1992-1994, para 6 países europeos, se encontraron las siguientes frecuencias: Alemania Occidental 25%, Reino Unido 7%, Francia 12%, Italia 3%, Dinamarca 12,3% y Holanda 3,6% (9). En un ensayo sobre el tema realizado en Uruguay se puede considerar que 1,85% de las usuarias potencialmente recibió alguna forma de TRH (10). Solo un bajo porcentaje de las potenciales beneficiarias de TRH realmente la incorporaron. A esto deben agregarse que todos los estudios mencionados son varios años anteriores a la publicación y difusión pública del estudio del WHI. Dichos datos se vieron sensible y negativamente afectados luego de esa publicación (7).

Los objetivos de la siguiente revisión fueron:

- Determinar los factores involucrados en la incorporación o no de la TRH para el climaterio femenino.

- Identificar aquellos factores que favorecen el cumplimiento a mediano y largo plazo de dicha intervención.

- Identificar los factores involucrados en el abandono o no cumplimiento.

- Evaluar el impacto del estudio del WHI y estudios sucedáneos a éste en el comportamiento de las usuarias respecto a la TRH.

METODOLOGÍA DE TRABAJO

Se realizó una revisión sistemática de la bibliografía publicada en los últimos 15 años respecto a incorporación y cumplimiento de la TRH y el impacto que tuvo eI estudio del WHI al respecto. Se consultaron las bases de datos MEDLINE, LILACS. Se utilizaron como descriptores: tratamiento hormonal de reemplazo, climaterio femenino, compliance del tratamiento, indicaciones, abandono del tratamiento, impacto del WHI. Se limitó a trabajos publicados en inglés, español, francés, italiano y portugués. Analizados los resúmenes se escogieron todos los trabajos que hicieran alusión directa o colateral al tema en cuestión. Se consultó adicionalmente la bibliografía citada por los trabajos seleccionados.

Sobre un total de 135 artículos que aludían al tema en forma directa o indirecta, se seleccionaron 39 trabajos en los que se aludía total o parcialmente al eje temático investigado. Cuando se agregó el estudio del WHI se encontraron 40 artículos que aludían al impacto de dicho estudio de los que se seleccionaron los 12 estudios que referían al punto en cuestión. El 50% de los trabajos eran de procedencia europea, 35% de origen norteamericano, y 10% de origen latinoamericano. Un trabajo era de origen japonés pero publicado en inglés. El diseño de la mayoría de los trabajos fue retrospectivo y observacional.

PRESENTACION Y DISCUSION DE LOS DATOS DE LA REVISION

La mayoría de las mujeres considera que el climaterio se acompaña de efectos deletéreos para su salud. En un estudio realizado en Chile en 1994, entre 494 usuarias de consulta hospitalaria, 93,5% de ellas opinaba que la menopausia se acompañaba de efectos adversos sobre la salud (12). Estudios similares realizados en distintos países de Europa indican porcentajes un poco más bajos en población general, pero nunca inferiores al 75% (13, 14). La mayoría de las mujeres conocen las consecuencias perjudiciales para su salud provocadas por el climaterio, de ellas, un porcentaje que no supera el 60% (45 al 68% entre las diferentes publicaciones), conoce los beneficios de la TRH y tiene alguna noción sobre los efectos secundarios del mismo. Las 3 fuentes de consulta principales de las mujeres acerca de sus dudas en los trabajos revisados fueron los siguientes: medios de difusión (televisión, radio, revistas), otras mujeres, y el médico (médicos de familia, médicos generales y ginecólogos) (15). Un elevado porcentaje de las mujeres (20 a 56%) se consideró insuficientemente informada acerca del climaterio y su tratamiento. En una revisión realizado en Holanda (16), la evidencia mostró que las pacientes reconocen como principal fuente de información al respecto la proveniente de revistas o la televisión. En una investigación realizada en Italia entre 200 mujeres que se les brindó información, el 75% la leyó y esto despertó la motivación para consultar al médico en el 50% de esa población. El conjunto de síntomas que la mayoría de las mujeres reconoce como vinculados al climaterio comprende el grupo de síntomas de inestabilidad vasomotora y cambios negativos en el carácter. En segundo lugar, siguen las alteraciones óseas (enfermedad osteoporótica) y las enfermedades cardiovasculares recién se presentan en tercer lugar. Cuando se las interroga acerca de los riesgos del tratamiento, toda la bibliografía consultada es consistente en marcar que las mujeres mencionan: aumento de peso, miedo al cáncer de mama y útero e hirsutismo. Un tercio de las mujeres en toda la bibliografía que se consultó coinciden en considerar que el climaterio constituye un período fisiológico, "normal, por lo tanto que el tratamiento del mismo sería "antinatural" (17).

Entre el 30 y 40% de las mujeres, reciben en algún momento indicaciones para iniciar TRH. De esas mujeres, un porcentaje que oscila entre el 6 y el 9 % nunca cumplió dicha indicación. El resto de las mujeres que recibieron la indicación, inició dicha terapéutica, siguiéndola por un lapso variable. El 12% de las mujeres entre 45 y 60 años son usuarias de TRH (8), siendo la media de duración del tratamiento de 7 meses. El ensayo Gallup NAMS (respecto a TRH), muestra como el 72% de las pacientes que inician el TRH presentan Síndrome Climatérico de intensidad variable, el 50% presentan irregularidad menstrual, el 49% refiere trastornos emocionales y el 31% refiere cambios deletéreos en su función sexual. El 10% de las mujeres se acercan al ginecólogo espontáneamente en busca de alguna forma de tratamiento de reemplazo. La mayoría de las mujeres piensa que el inicio de la TRH se prescribe exclusivamente para mitigar el síndrome climatérico vasomotor y/o síntomas de la esfera urogenital. Pocas mujeres reconocen otros beneficios. Subrayamos que estos porcentajes se refieren al conocimiento de las mujeres previo a la divulgación del estudio del WHI, más adelante veremos los cambios que este estudio produjo en la población (8, 16, 18). En un estudio clásico desarrollado en Suecia (14), sobre 5.950 pacientes se apreció que más del 50% de las pacientes nunca inició un TRH, a pesar de que 1/3 de esas pacientes experimentó algún grado de síndrome climatérico. Cuando se investigaron las razones de por qué no se incorporó el mismo se encontraron las razones que se presentan en la Tabla I.


Sin duda, el principal grupo de prescriptores de TRH lo constituyen los ginecólogos, cuyas cifras varían entre el 43% y el 76%, les sigue en importancia, sobre todo en EEUU y Europa, los médicos de familia con un 30%. Un muy bajo porcentaje de pacientes inició en forma espontánea alguna forma de tratamiento (19).

Es mayor el porcentaje de pacientes que inician alguna forma de TRH cuando ésta es provocada quirúrgicamente que cuando es espontánea. Mientras que un porcentaje que oscila entre el 60 y 90% de las mujeres sometidas a anexo histerectomía iniciarán TRH, el porcentaje de mujeres que iniciarán TRH entre aquellas en las que ésta aconteció espontáneamente desciende a un 30 a 41% (20).

Otro factor diferenciador en la adopción o no de TRH lo constituye si la misma fue indicada en el contexto de una consulta por un climaterio sintomático o asintomático. Se muestra como de cada 10 mujeres que inician TRH, 6 de ellas consultaron y a ellas se les indicó el mismo ante la presencia de un síndrome climatérico. En tanto solo el 40% de ellas inició TRH en forma asintomática. Un trabajo de Mattson en 1996, mostró como la mayoría de los médicos consideran que la prevención de la osteoporosis es tan importante como el síndrome climatérico para la prescripción de TRH. Mientras que las pacientes consideran que la razón fundamental para la incorporación de dicho tratamiento es el síndrome climatérico y el tratamiento de los sangrados irregulares así como mejorar la disfunción sexual y emocional de este período de la vida (20, 21).

Es sabido que los beneficios de la TRH son máximos cuando la misma se prolonga por lo menos por un período superior a los 18 a 24 meses. En el ensayo GALLUP NAMS (22), respecto a la TRH, se ve como un importante problema la tolerancia y cumplimiento del tratamiento durante el primer año de iniciado el mismo. La literatura internacional describe este concepto con el anglicismo de "compliance", que hemos adoptado en el presente trabajo (10). Los factores asociados con una mejor compliance del tratamiento constituyen una preocupación generalizada de los ginecólogos. Aparecen múltiples factores vinculados positivamente a la compliance del tratamiento, en la Tabla II se resume la evidencia encontrada al respecto. En esa Tabla, cada columna es encabezada por el apellido del primer autor del trabajo, el país de procedencia del estudio y el año de publicación de éste; mientras que en cada fila representamos el síntoma fundamental que cita la bibliografía.


La Tabla II es muy sugestiva en cuanto a aquellos factores que motivan una mejor compliance del tratamiento de la TRH para el climaterio, reúne los trabajos que arrojaron resultados estadísticamente significativos. Entre los trabajos no incluidos, por no cumplir con los criterios inclusivos mencionados, hay algunos elementos que queremos destacar. En un estudio realizado en España (26), se consideraron de importancia en el cumplimiento factores tales como: la inclusión de un gestágeno en el esquema, la severidad de la sintomatología previo al inicio de la TRH y su control con el mismo, se encontraron como factores fuertemente asociados a una mejor compliance. Se mencionan como factores con alto impacto positivo, cuando la elección de la vía se adecuaba a las características y preferencias de las pacientes indagadas previamente a la prescripción. Es marcadamente significativo el hallazgo como factores favorecedores de la compliance: la educación e información de las pacientes, una mejor relación medico-paciente, esquemas terapéuticos sencillos y adaptados en forma individualizada por la paciente. El uso de anticonceptivos orales en los años previos favorece notablemente la compliance a la TRH, fundamentalmente cuando la vía escogida para la TRH es la vía oral. La educación e información previa de las pacientes tiene un notable rol favorecedor para la aceptación de la TRH. Todos éstos, también son factores que mejoran sustancialmente el mejor cumplimiento a mediano y largo plazo del tratamiento (18, 26, 27).

Muchas mujeres que inician el tratamiento, lo abandonan a los pocos meses, sea por desconocimiento de los beneficios del mismo a largo plazo. La presencia de Síndrome Climatérico al inicio del mismo y la intensidad de éstos es un factor fundamental para iniciar y continuar el tratamiento (28, 29, 30). Es notorio como entre aquellas mujeres que prestan mayor atención sobre su estado de salud: aquellas que se realizan controles periódicos de salud genital y general, que practican ejercicio físico regular y que presentan un nivel intelectual elevado, presentan un mayor porcentaje de cumplimiento del tratamiento a largo plazo. La prevalencia de dichos factores es de casi el doble entre las usuarias de TRH, respecto a las no usuarias (31, 32, 33) La actitud de los médicos ante la TRH también es fundamental, y determinante de una mayor compliance de la misma. En un estudio randomizado y estratificado realizado en USA, en 1997, en un grupo extenso de médicos norteamericanos es marcada la tendencia de que todos los médicos consideran beneficiosa la TRH, pero del grupo médico global, solo la han ofrecido a un bajo porcentaje de potenciales usuarias. Entre los ginecólogos, el apoyo a la terapia hormonal de reemplazo es mucho más marcado y la ofertan por lo menos una vez a casi todas sus potenciales usuarias valorando previamente las contraindicaciones de la misma. En dicha investigación se menciona que el total de los médicos investigados consideraron la TRH como la cuarta medida preventiva de mayor eficacia en las mujeres siendo solamente superado por: abandono del hábito de fumar, realización de auto examen mamario y mamografías periódicas y realización de colpocitología oncológica periódicamente en ese orden (34).

En una revisión de artículos médicos realizada en 1997 en Finlandia (35) en los artículos publicados entre 1955 y 1992, se aprecia como la actitud de los ginecólogos frente a la TRH fue cautelosa desde 1955 a 1970, comenzó a ser mas entusiasta en la década del 70 y fue francamente favorable pero sumamente crítica desde 1990. No obstante la visión de los autores de esa investigación hoy día sería incompleta si no se adopta un panorama de lo que ocurrió desde el 2000, cuando sin lugar a dudas se retrajo considerablemente, como analizaremos más adelante.

No solo el bajo porcentaje de usuarias reales entre las potenciales es un problema de la TRH. El porcentaje de pacientes que abandona el tratamiento en el primer año es elevado, alcanzando cifras de hasta 40% de abandono una vez iniciado el mismo. Entre el 20 y 30% de las pacientes que recibieron prescripción de TRH, nunca lo cumplió. Mientras que de aquellas que lo cumplieron, el 10% tomó esporádica e irregularmente los medicamentos y el 20% lo interrumpió en los primeros 9 meses. Existen múltiples causas que hacen que las mujeres abandonen el tratamiento (36). La Tabla III resume los factores hallados en la literatura que se asocian con abandono del tratamiento.


La bibliografía consultada encuentra reiteradamente conceptos arraigados en el saber popular de las pacientes, como (35, 36):

- La menopausia es un proceso fisiológico, por tanto tratarlo es "ir en contra" de la naturaleza.

- El tratamiento hormonal del climaterio aumenta los riesgos de sangrado genital.

- La TRH aumenta siempre el riesgo de cáncer.

- Dicho tratamiento solo debe seguirse por cortos períodos.

- Con TRH aumentan los riesgos de embarazo.

- La TRH aumenta el peso corporal.

Pero también los médicos juegan un rol adverso en la indicación de TRH. En el estudio de Suecia (41), se encuentran como las principales razones para el abandono de tratamiento, las que resumimos en la Tabla IV.

El 67% de las pacientes entre 46 y 62 años, así como el 78% de las mujeres mayores de 60 años prefieren no tener sangrados, según surge en el estudio de Matson y cols (Suecia) en 1996.

Por tanto, el 67% de las mujeres prefiere no sangrar; y del 33% restante, solo 12% aceptaría presentar sangrados mensualmente. La presencia de sangrados periódicos es un obstáculo importante para la mejor compliance de la TRH. En un estudio llevado a cabo en 4.504 pacientes, el 35,5 de las pacientes que no aceptan inicialmente el tratamiento, lo aceptarían incluso a largo plazo siempre y cuando no implicara la presencia de sangrados periódicos. El miedo al cáncer de mama y endometrio también son un factor fundamental que limita notablemente la aceptación de la TRH (42), aún cuando se explique a las mujeres que si se acompaña de un gestágeno la TRH carece de riesgo neoplásico sobre el endometrio. La insuficiente información de las pacientes potencia los miedos y fantasías al respecto. En las mejores series, y con la mayor información la compliance promedio no suele superar el 51,5%. Los costos económicos elevados de poder proseguir un tratamiento, así como las consultas periódicas y los exámenes complementarios, hacen que sea difícil para las pacientes cumplir regularmente el tratamiento. En un estudio llevado a cabo en Roma (33), con un seguimiento al cabo de 2 años, se vio que el 30% de las serie que incluía 257 mujeres, abandonó el tratamiento. Los síntomas secundarios del tratamiento de reemplazo, sobre todos secundarios al gestágenos suelen conspirar contra su compliance. Lo mismo sucede con mujeres que inician la TRH en ausencia de síndrome climatérico, o que la inician a edades mayores de los 56 años.

La vía escogida para realizar la TRH también juega un rol sobre la compliance del tratamiento. Un esquema sencillo, bien aceptado por la paciente facilita el cumplimiento del tratamiento. No existe un consenso de cual es la vía que se acompaña de la mejor compliance (29, 26, 46). El concepto a retener es que la mejor vía es aquella que se elija con la aceptación y conformidad de la paciente. Todos los factores adversos sobre la compliance, disminuyen su incidencia si existe una correcta y una fluida comunicación médico-paciente (18).

Luego de hechos públicos y difundidos los resultados del estudio del WHI tanto a nivel científico como a nivel de masas, indudablemente que el comportamiento de médicos y usuarias ante la TRH se vio sustancialmente afectado. No sería completa esta revisión si no se considerara el impacto de este acontecimiento. Hay múltiples estudios en la bibliografía que hacen referencia al comportamiento de las usuarias y los médicos respecto a lo que podríamos dar en llamar el fenómeno del estudio del WHI. En un trabajo desarrollado en la Universidad de Yale (56), donde se intentó evaluar la respuesta de las mujeres ante la publicación del mencionado artículo con el objetivo fundamental de detectar la tasa de abandonos de TRH, y evaluar la reaparición de síntomas climatéricos en las que abandonaron la TRH, se encontró en una población que tenía una media de edad de 62 años que el 77% abandonó la TRH, mientras que 23% la continuó. Se encontró que en 40% de las pacientes que abandonaron la TRH reaparecieron los síntomas propios del climaterio (56). Un estudio de similares características al anterior desarrollado en la Universidad de Colorado nos muestra una interesante comparación entre la situación pre-WHI y post-WHI en poblaciones de similares características; se apreció entre ambos grupos una mayor y estadísticamente significativa tasa de abandono de la TRH luego del estudio del WHI, respecto a la situación anterior al conocimiento de dicha publicación, la conclusión es obvia, y apoya el hecho de que la publicación de los resultados adversos de un tratamiento se asocia con un incremento reactivo de la tasa de abandono del mismo (57). Reafirmando el hecho de que la media de seguimiento de la TRH era muy breve en población norteamericana, no superando los 18 meses, siendo además indicada fundamentalmente para mitigar el síndrome climatérico, surge además la conclusión de que esta se acorta más aún por la publicación del estudio del WHI (56, 57).

Si bien es cierto que solo el 34% de las mujeres que iniciaron TRH alcanzan los dos años de tratamiento, un factor de estímulo para no abandonarla suele ser el conocimiento de la protección sobre la salud ósea y el bienestar alcanzado con este tratamiento (58). La continuidad a largo plazo siempre se vio amenazada por el miedo al cáncer y otros efectos secundarios. En general, las mujeres que menos abandonan este tratamiento son aquellas que son partícipes en la decisión, que están bien informadas y tienen mejores ingresos, un nivel de vida saludable y mejor nivel educacional. No obstante todo esto, el estudio del WHI irrumpió cambiando la conducta de las mujeres al respecto, aumentando la tasa de abandono entre las usuarias, y disminuyendo la tasa de incorporación de nuevas usuarias (56, 59, 60). Es claro como en un estudio realizado en Nueva Zelanda, con iguales objetivos que los anteriores se apreció en 998 mujeres encuestadas, que de todas las usuarias de TRH, el 40% la interrumpió definitivamente, y 18% si bien lo hizo inicialmente, por consejo médico o recrudecimiento de los síntomas la reinició luego de haberla interrumpido (61).

CONCLUSIÓN

Es relevante la opinión de los médicos y que las pacientes refieren como fundamental para la decisión de adoptar o no dicha terapia y la actitud de éste en la entrevista al recomendar este tratamiento (62). Los médicos suelen indicar TRH cuando existe algún síntoma del climaterio. En pacientes asintomáticas la decisión de iniciar TRH fundamentalmente estará condicionada por el manifiesto deseo, o la demanda de la paciente por este tratamiento. Pero es baja la oferta espontánea de los médicos para este tratamiento ante pacientes asintomáticas, dato que es constante aún antes de la publicación del artículo del WHI (63).

 

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