SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.38 número2El trastorno mental de Hamlet: un diálogo con H. Tellenbach índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.38 n.2 Santiago abr. 2000

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272000000200001 

 

Rev Chil Neuro-Psiquiat 2000; 38(2): 69-71

EDITORIAL

 

Formación en psiquiatría. Desafíos para el nuevo milenio

Psychiatric education. Challenges for the new millennium

 

Fernando Ivanovic-Zuvic

Encargado de Post Grado, Clínica Psiquiátrica Universitaria, Universidad de Chile, Chile.


 

La formación del psiquiatra enfrenta los desafíos derivados de los cambios que acontecen en forma permanente en esta especialidad. El nuevo siglo y milenio constituyen fechas emblemáticas para recapitular y analizar el estado actual de los estudios psiquiátricos, en relación al pasado y al porvenir. La formación refleja el estado en el cual se encuentra una determinada disciplina, pero a su vez debe adelantarse a las características que adquirirá esta especialidad en las próximas décadas; de otro modo, el psiquiatra no estará capacitado para enfrentar los nuevos acontecimientos del futuro.

Sin duda que la psiquiatría es una de las ramas de la medicina que ha experimentado mayores cambios, especialmente por el importante progreso en el uso de psicofármacos, los intentos por integrar psicoterapias con farmacoterapias, el avance en las técnicas diagnósticas como estudios por imágenes, mejor conocimiento del rol de los neurotransmisores, etc. Surgen subespecialidades, aspecto característico de una disciplina en continuo avance, que se puede analogar a lo acontecido en la medicina interna, campo donde en la actualidad es cada vez más difícil encontrar internistas que posean un conocimiento completo de las subespecialidades. Por otro lado, la integración entre diversos modelos psicoterapéuticos y clínicos constituye una aspiración en los programas docentes vigentes. Estos intentos integrativos se resumen en un término cada vez más utilizado, la "unidad biopsicosocial" que pretende incluir la multiplicidad de factores que intervienen en la génesis y mantención de los desórdenes mentales (1). El psiquiatra debe incorporar conocimientos provenientes de diversos campos del saber e integrarlos con la acumulación cada vez más creciente de múltiples datos procedentes de distintas fuentes. El crecimiento de la literatura, especialmente en la investigación psicofarmacológica y nuevas técnicas diagnósticas, constituyen desafíos que deben ser incorporados en el proceso formativo.

El auge de la psiquiatría biológica ha significado que muchos padecimientos mentales sean tratados rápidamente con régimen de hospitalización corto, tanto en pacientes agudos como en crónicos, con la consecuente reinserción social y controles ambulatorios. Estos nuevos hechos junto a las variaciones en la frecuencia de las patologías, con incremento de algunas sobre otras, han llevado a que los planes de formación sufran transformaciones espontáneas tales como la creación de unidades específicas para el estudio y el tratamiento de las farmacodependencias, trastornos de personalidad, etc. De este modo, se espera que en las próximas décadas surjan nuevas unidades destinadas a patologías específicas que estén en crecimiento. Los organismos internacionales han mencionado para el futuro incrementos en los desórdenes depresivos, trastornos del comer, farmacodependencias, gerontopsiquiatría, aspectos que deberán ser abordados por los programas de estudio. Pero la necesidad de integración no sólo en los contenidos sino también en la forma de efectuar la docencia, se observa en los nuevos programas que se encuentran actualmente en elaboración, al menos en la Universidad de Chile. Esto significará modificaciones en las asignaturas y en las características que éstas poseerán, programa que en la actualidad se encuentra en etapa de revisión para su futura implementación. Es interesante observar que existe consenso acerca de la temática propia del ámbito de la especialidad y los requerimientos mínimos en los conocimientos y destrezas que deben lograrse en la formación de post título. Un programa bien formulado debe dejar establecidas las bases en el alumno para un proceso permanente de adquisición de nuevos conocimientos luego de finalizado el programa oficial de formación. Para estos fines la labor universitaria debe ser complementada por la actividad docente llevada a cabo por instituciones como esta sociedad, que permitan un proceso de formación continua.

Como desafíos pendientes para el inicio del nuevo milenio está la acreditación definitiva de las especialidades médicas en general y de la psiquiatría en particular, con el establecimiento de exámenes comunes entre los alumnos provenientes de los diversos centros formadores de todo Chile.

La formación debe también considerar el número de psiquiatras necesarios para las próximas décadas. En la actualidad la implementación de entrevistas y exámenes psicométricos en la evaluación de los candidatos a la especialidad ha significado contar con estudiantes motivados en el proceso educativo. Estudios que han cuantificado el número de especialistas en psiquiatría han llegado a la conclusión que la cantidad actual sería adecuada para los requerimientos de país. Sin embargo, la distribución de ellos hace necesario modificar el régimen de asignaciones de especialistas a regiones, que en la actualidad no cuentan con ellos (2).

Otro desafío lo constituye el superar los habituales escasos recursos para la investigación y la docencia, aspectos que están estrechamente relacionados con el perfeccionamiento de los alumnos en formación. Esta realidad implica una mejor capacidad de gestión y asignación de recursos a la docencia, lo que a su vez depende de las políticas universitarias al respecto.

Existe consenso que se deben implementar estudios en psicoterapia, ya que en la actualidad éstos son considerados insuficientes. Determinadas corrientes psicoterapéuticas como la cognitiva-conductual, la psicodinámica y la de sistemas deben ser incluidas en la formación, para alcanzar conocimientos y habilidades mínimos por parte del estudiante en su práctica profesional (3). Se deben considerar los aportes de las ciencias sociales, especialmente de la psicología, sociología, epistemología, historia de la especialidad, ética, con el fin de obtener una formación integral en una disciplina que se encuentra en la interfase entre las diferentes especialidades de la medicina, superando el pragmatismo y las probables polarizaciones que existen entre las distintas escuelas psiquiátricas en la comprensión del hombre enfermo.

Los avances en el área informática, estudios por imágenes, teleconferencias por medio de internet, discusiones diagnósticas y de tratamiento dentro del país o con el extranjero son desafíos para ser abordados en el futuro. El importante avance en la información médica hace necesario el uso permanente de bases de datos y acceso a las redes computacionales, requisitos indispensables para un moderno proceso de aprendizaje.

Por lo anterior, el énfasis futuro de la formación debería estar destinado a mejorar la calidad del post título. Un tema a ser considerado lo constituye la eventual extensión del post título a un cuarto año. Éste podría incorporar a las subespecialidades o bien ser una profundización en los conocimientos. Sin embargo, esta eventualidad posee un costo que debería ser financiado por las instituciones que apoyan a los becados, lo que implica modificaciones administrativas en las universidades. El elaborar programas de magister o post títulos puede constituirse en alternativas para el perfeccionamiento en los estudios.

Las alternativas son múltiples y seguramente los programas actualmente en modificación deberán ser reevaluados en forma permanente para adecuarlos a una realidad dinámica, en constante cambio, tal como será el desarrollo futuro de esta especialidad.

Referencias

1. Documento docente. Aspectos psicosociales de la práctica médica: su enseñanza en el currículo de pregrado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Rev Psiquiat Clínica 1994; 31: 69-89.         [ Links ]

2. Ivanovic-Zuvic F. Formación en Psiquiatría. Estado actual y perspectivas. Rev Psiquiat Clínica 1999; 36: 41-50.         [ Links ]

3. Jiménez JP, Florenzano R (Eds.). Educación Superior en Salud Mental. Formación en Psicoterapia. Santiago, Corporación de Promoción Universitaria,1993.         [ Links ]

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons