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Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.39 n.1 Santiago ene. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272001000100021 

 

Rev Chil Neuro-Psiquiat 2001; 39(1): 78-81

NOTA HISTÓRICA

 

De Manicomio Nacional a Hospital Psiquiátrico

Eduardo Medina

Secretario de la Sociedad Chilena de salud Mental


La Casa de Orates de Nuestra Señora de los Angeles fue inaugurada el 2 de agosto de 1852 en el barrio Yungay de la capital. La insuficiencia de las instalaciones iniciales motivó su traslado en 1858 al actual emplazamiento del Instituto Psiquiátrico "Dr. José Horwitz Barak" en Avenida La Paz, del barrio Recoleta, aunque hasta mediados del siglo XX se accedía al establecimiento por la Calle Olivos. Si bien la transformación del anterior Hospital Psiquiátrico en el actual Instituto Psiquiátrico por su data reciente es de conocimiento común, poco o nada se recuerda de la evolución seguida por la inicial Casa de Orates hasta llegar a convertirse en el primero de ellos. Resumir esta evolución significa volver sobre hechos transcurridos durante seis decenios, muchos de ellos todavía trascendentes en una mirada retrospectiva (Nota: El lector interesado en ampliar su información puede hacerlo en las referencias bibliográficas 8, 9, 13 y 18).

1. Las iniciales 30 camas de la Casa de Orates rápidamente subieron a 100, difícil situación que motivó su traslado desde Yungay a Recoleta. Por 1890, continuando esta tendencia, la población interna la constituían algunos centenares de pacientes, en su mayoría crónicos, sobreviviendo en un grado tal de hacinamiento que, a manera de ejemplo prototípico, en una habitación de 3 x 4 metros dormían 17 enfermos, sin camas y sólo con un poco de paja colocada encima del asfalto del piso; lo anterior resultaba agravado por la escasez de cuidadores, situación que había llevado a que la puerta de la pieza fuera cerrada a las 19 hr. y sólo abierta a las 7 de la mañana siguiente, lapso durante el cual podía ocurrir en su interior cuanto sea dable imaginar. Estas pavorosas condiciones estaban contenidas en el Informe elaborado por los Drs. José Joaquín Aguirre y Octavio Maira, a petición de la Junta de Beneficencia, dependencia estatal creada en 1891 para la administración de los hospitales públicos (8, 13).

Poco después esa Junta decidió la construcción de un nuevo edificio para alienados mentales en el sector oriente de la ciudad, obra iniciada en 1894 y concluida 4 años más tarde, pero de inmediato ocupada por algunas unidades del Ejército, con la consiguiente expectación pública derivada de tal acto de fuerza. Por 1902 el Gobierno oficializó la situación, instalándose en esas dependencias el Regimiento de Cazadores. El Ejército indemnizó posteriomente a la Junta de Beneficencia (Nota: Cualquiera sea el juicio que merezca este atropello, cabe tener presente la desmedrada situación del Ejército luego de la revolución de 1891 que depuso al Presidente José Manuel Balmaceda, ya que habiendo sido partidario suyo fue derrotado y luego sometido a reorganización) (13).

2. Hacia 1920 la Casa de Orates tenía alrededor de 1.700 plazas. El Dr. Jerónimo Letelier Grez, entonces Subdirector del establecimiento, fue el responsable de su diferenciación interna en 3 secciones: Hospital Psiquiátrico, para ingresos voluntarios y de observación; Manicomio, para alienados peligrosos y antisociales, y Asilo de Temperancia, para alcohólicos y toxicómanos. La docencia universitaria, que había estado ausente desde 1884 como resultado de un conflicto entre el Dr. Carlos Sazié Heredia, entonces Profesor de Enfermedades Nerviosas y Mentales, con la Junta Directiva de la Casa de Orates, fue volviendo poco a poco bajo la gestión del Dr. Joaquín Luco Arriagada, Profesor de las mismas materias desde 1907 y también médico funcionario allí. Cuando en 1927 la Facultad de Medicina dividió la Cátedra única en dos, una de Psiquiatría y otra de Neurología, la enseñanza de la primera quedó definitivamente en la nueva sección Hospital Psiquiátrico, ahora rebautizada como la Clínica Universitaria de Psiquiatría (Nota: Desde entonces y hasta su traspaso formal por el Servicio Nacional de Salud a la Universidad de Chile, en 1959, esta sección fue denominada indistintamente así o Clínica Psiquiátrica Universitaria) a cargo del Prof. Dr. Oscar Fontecilla Espinoza.

La Memoria de 1927 del establecimiento se refiere a la Casa de Orates, en tanto que la Memoria de 1929 informa respecto del Manicomio (11, 12); puede asumirse así, a falta de otra documentación específica, que a partir de este último año, luego de las transformaciones que derivaron en la Clínica Universitaria de Psiquiatría, comenzó oficialmente esta denominación. Por otra parte, el Manicomio rápidamente fue ampliando su inicial cometido a la atención de pacientes agudos y de observación, de tal manera que a finales de los años 30 contaba con atención de urgencia y tres servicios de pacientes agudos a cargo de los doctores Isaac Horwitz Barak, Octavio Peralta Varela y Agustín Téllez Meneses, cada uno con su correspondiente sector de pacientes crónicos, diferenciándose en 1939 además la Cátedra Extraordinaria de Psiquiatría a cargo de este último. Resulta plausible proponer que desde esta época todo lo no correspondiente a la Clínica Universitaria de Psiquiatría, dentro de la Casa de Orates, comenzó a ser llamado Manicomio Nacional, denominación que enfatizaba su carácter de centro nacional de referencia para la atención de pacientes alienados.

3. En 1929 la Junta de Beneficencia aprobó la construcción de un nuevo Hospital Psiquiátrico, decisión posteriormente olvidada; sin embargo, en 1946, luego de un incendio que a comienzos de 1945 causara varias muertes y destruyera un tercio de las construcciones, fue acordado por segunda vez dentro del Siglo XX tal construcción, aunque esta vez en terrenos anexos al Hospital del Salvador de Santiago, lugar donde alcanzó a colocarse nada más que una primera piedra. La decisión anterior fue reiterada por la Junta Central de Beneficencia en su sesión de 6 de junio de 1950, citada para decidir sobre la renovación de la Clínica Psiquiátrica en el Manicomio Nacional, ya que de hacer esta construcción y luego edificar el Hospital Psiquiátrico también en los terrenos del Manicomio quedarían dos hospitales psiquiátricos uno al lado del otro y con las mismas funciones; por ello se concluyó que debía dejarse sin efecto esta segunda construcción y hacerla donde primitivamente se pensó, en el Hospital del Salvador de Santiago (8).

Desde los primeros meses de 1952, en vísperas de la celebración del Primer Centenario de la Casa de Orates, comienza a agitarse una vez más el tema de un nuevo Hospital Psiquiátrico, respecto de lo cual el diario El Mercurio registra varias colaboraciones y crónicas. De todas ellas es del caso resumir algunas del Dr. Luis Custodio Muñoz Muñoz, antiguo médico residente del Manicomio: el martes 10 de junio éste recuerda que en 1925 el Dr. Jerónimo Letelier había planificado una serie de construcciones y que en 1929 la H. Junta de Beneficencia había aprobado una nueva construcción (14). El martes 29 de julio comenta una película documental sobre el Manicomio, en exhibición entonces en algunos cines de la ciudad, terminando una serie de tétricas descripciones con el siguiente comentario: "Los médicos del Manicomio han venido clamando un más digno trato para los enfermos mentales desde hace más de 60 años...en vano han solicitado la construcción de hospitales psiquiátricos modernos, en vano trajeron hasta el establecimiento a señores Ministros, directores generales y altos jefes de la Beneficencia..." (15). El martes 26 de agosto destaca que la H. Junta de Beneficencia "... ha construido decenas de grandes y modernos hospitales a lo largo del país y, cosa increíble, ni uno solo ha sido destinado a los enfermos mentales" (16). El lunes 8 de septiembre reclama por la materialización de un proyecto de 25 años: nunca sobrepasó sus primeros trámites y sólo alcanzó a dos jubilosas "primeras piedras" en 1929 y 1946, así como otros trámites iniciales en 1950 y 1951, el cual camina ahora tan lento pese a un aporte por $ 10 millones acordado del Presupuesto Nacional para un Hospital Psiquiátrico, a invertirse en terrenos aledaños al Hospital Barros Luco (17). También es del caso resumir la crónica sobre la velada conmemorativa del Centenario, realizada el 8 de agosto, la cual destaca la intervención del Director Subrogante, Dr. Octavio Peralta, en cuyo discurso comunicó que pronto se construiría el nuevo Hospital Psiquiátrico al costado sur del Hospital Barros Luco (Nota: Retrospectivamente podemos asumir que la ubicación inicialmente propuesta para el nuevo Hospital Psiquiátrico en terrenos aledaños al Hospital del Salvador y luego cambiada al Hospital Barros Luco, debe haber sido motivada por resistencia de las jefaturas sanitarias locales a tal decisión; tampoco podemos descartar oposición vecinal, si se tiene en cuenta la opinión que a El Mercurio le merecía la final decisión en los mismos terrenos antiguos), con una superficie total de 11.200 m2, en una edificación en 3 pisos más un subterráneo, con 410 camas sólo para pacientes agudos, ya que los crónicos serían trasladados al Open Door (5).

Por esos meses también se insinúa cierta voluntad política favorable a la renovación física del antiguo Manicomio, coincidente con la proximidad del primer centenario. Así, el Senado en su sesión del 4 de junio de 1952 escuchó una extensa y documentada exposición del Senador Dr. Salvador Allende Gossens al respecto (1, 2), y la Cámara de Diputados aceptó dos proposiciones del Diputado Dr. Hermes Ahumada Pacheco, una que donó $ 1 Millón a la Sociedad de Neuropsiquiatría para contribuir al financiamiento del Congreso Internacional de diciembre, y otra que entregó las utilidades de un sorteo de la Polla de Beneficencia al Manicomio (3).

Volvamos nuevamente a El Mercurio (Nota: Resulta sorprendente que de casi todos los hechos relatados en este artículo no queden archivos en los establecimientos involucrados. De allí la necesidad de acudir a la prensa de la época). En crónica del sábado 11 de abril de 1953 comunica que la Sociedad Constructora de Establecimientos Hospitalarios hizo entrega al Ministerio de Salubridad de 5 pabellones para la Clínica Psiquiátrica del Manicomio Nacional, con capacidad para 120 enfermos; más adelante, el viernes 12 de junio, otra crónica destaca que el costo de esta construcción fue de $ 19.673.000. Poco después, el miércoles 6 de mayo, el Dr. Manuel Francisco Beca Soto cuenta que el Consejo del Servicio Nacional de Salud aprobó en los primeros meses de 1953 la construcción del nuevo Hospital Psiquiátrico, según el proyecto elaborado por su Departamento de Arquitectura a petición de la Dirección del Hospital, indicando que las autoridades máximas del SNS aprobaron la construcción en los actuales terrenos, pues el proyecto se realizaría gradualmente, aprovechando los servicios ya existentes (4). Una semana después editorializa acerca de la inconveniencia del lugar elegido para la construcción, puesto que el desarrollo de esa parte de la ciudad se vería interferido, proponiendo que sea cambiada su ubicación a la Hacienda El Peral, también propiedad del SNS, luego de lo cual finaliza de la siguiente manera: "Lo que no se justifica en modo alguno es que emplee la superficie que ocupa actualmente la Casa de Orates, enclavada en pleno centro urbano y llamada, por la índole misma de sus servicios, a rebajar el nivel urbanístico de un poblado barrio digno de mejor trato" (6). Dos meses más tarde, el viernes 10 de julio, otra crónica de El Mercurio comunica que está formalizada esta construcción en los actuales terrenos, para lo cual se invertirán $ 150 Millones, mediante propuesta pública (7).

4. Finalmente, tiene interés citar brevemente dos sesiones del Consejo General del SNS (19, 20). En su Sesión N 268, de 27 de junio de 1956, establece lo siguiente: "Teniendo presente que la parte asistencial de la Clínica Universitaria de Psiquiatría está bajo la responsabilidad del Servicio Nacional de Salud, se acordó: 1, dejar establecido que la Clínica mencionada es una Sección más del Hospital Psiquiátrico que administrativamente depende del Director del establecimiento citado; y 2, aprobar el Presupuesto de Gastos Generales y de Bienes Muebles e Inmuebles para su funcionamiento momentáneo como Consultorio Externo". Por otra parte, en la Sesión N 410, de 11 de marzo de 1959, luego de reiterar que la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile funciona en locales y terrenos que dependen del Servicio Nacional de Salud y que la Sociedad Constructora de Establecimientos Hospitalarios S.A. ha edificado 6 nuevos pabellones, por el carácter docente de la mencionada Clínica se ha estimado conveniente transferirla al régimen del Hospital "José Joaquín Aguirre", independizándola del Hospital Psiquiátrico.

Concluyendo el desarrollo anterior, puede establecerse que el cambio en la denominación de todo el Establecimiento desde Casa de Orates a Manicomio Nacional se inicia con la diferenciación interna de la Sección Manicomio, especie de contrapunto de la sección Hospital Psiquiátrico, por los años 20, aunque el nombre de Manicomio Nacional parece empezar en 1929, y se consolida durante los años 30 según la dinámica propuesta al finalizar la sección 2. Por otro lado, la modificación de la denominación Manicomio Nacional a Hospital Psiquiátrico ocurre claramente por 1956, cuando las antiguas dependencias de pacientes agudos son reemplazadas por las modernas, lo cual no sólo mejora el entorno hospitalario sino también permite una atención más profesional de los pacientes según el modelo médico hospitalario convencional. Finalmente, estas nuevas construcciones surgen luego de 60 años de dramáticos y hasta exasperantes vaivenes.

Nota del autor: Este artículo fue elaborado sobre la base de otro más extenso titulado ANTECEDENTES PARA LA HISTORIA DEL MANICOMIO NACIONAL Y DE LA CLÍNICA UNIVERSITARIA DE PSIQUIATRÍA, del mismo autor, enviado a publicación a la Revista de Psiquiatría y Salud Mental.

REFERENCIAS

1. Allende Gossens, S. "Centenario del Manicomio Nacional" Diario de sesiones del Senado, Sesión 4, en 4 de junio de 1952: 196-210.         [ Links ]

2. Allende Gossens, S. Versión extractada de Sesión del Senado del 3 de junio de 1952. El Mercurio del jueves 5 de junio de 1952.         [ Links ]

3. Ahumada Pacheco, H. Plan Nacional de Defensa de la Salud Mental. Tesis para optar al Grado de Licenciado de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile. Edit. Jurídica de Chile, 1954 (243 pp).         [ Links ]

4. Beca, M.F. "El Hospital Psiquiátrico". El Mercurio del miércoles 6 de mayo de 1953.         [ Links ]

5. El Mercurio del sábado 9 de agosto de 1952. Crónica sobre la velada de celebración del Centenario de la Casa de Orates.         [ Links ]

6. El Mercurio del miércoles 13 de mayo de 1953. Editorial "¿Dónde construir el Hospital Psiquiátrico?".         [ Links ]7. El Mercurio del viernes 10 de julio de 1953. Crónica "Resuelta construcción del Hospital Psiquiátrico en el antiguo edificio".         [ Links ]

8. Escobar Miguel E. "Historia del Hospital Psiquiátrico (1852-1952)". Rev. Psiquiatría (1990) VII, 1: 361-368. Chile.         [ Links ]

9. Escobar, E. y Medina, E. "Jerónimo Letelier Grez: Primer Director Médico de la Casa de Orates y organizador de la Asistencia Psiquiátrica Nacional". Rev. Psiquiatría (1999) XVI, 1: 20-28. Chile.         [ Links ]

10. Junta Central de Beneficencia. Acuerdo de 16 de junio de 1950 (Expediente N 50-V-225, N 00471 del Manicomio Nacional).

11. Echeñique Gandarillas, F. Memoria del Manicomio de Santiago, 1928. Talleres Gráficos San Rafael, 1929.         [ Links ]

12. Letelier, J. Memoria del Manicomio de Santiago. 1931. Talleres Gráficos del Asilo de Temperancia, Santiago de Chile.         [ Links ]

13. Medina, E. "Panorama institucional de la psiquiatría chilena". Rev. Psiquiatría (1990) VII, 1: 343-360. Chile.         [ Links ]

14. Muñoz, L.C. "¿Por qué no se construye el Hospital Psiquiátrico?" El Mercurio del martes 10 de junio de 1952.         [ Links ]

15. Muñoz, L.C. "Una película sobre el Manicomio de Santiago". El Mercurio del martes 29 de julio de 1952.         [ Links ]

16. Muñoz, L.C. "Los enfermos mentales siguen esperando comprensión". El Mercurio del martes 26 de agosto de 1952.         [ Links ]

17. Muñoz, L.C. "¿Porqué demora el Hospital Psiquiátrico?". El Mercurio del lunes 8 de septiembre de 1952.         [ Links ]

18. Pallavicini, J. "El lugar del Profesor Oscar Fontecilla en la Historia de la Psiquiatría Chilena". Bol. Acad. Chil. Medicina, XXVIII: 171-182, 1988-1989.         [ Links ]

19. Servicio Nacional de Salud. H. Consejo "Acta de la Sesión N 268 de 27 de junio de 1956. BOLETÍN S.N.S. Año (Vol.) 2, N°4: 609, 1956.         [ Links ]

20. Servicio Nacional de Salud. H. Consejo. "Acta de la Sesión N 410, de 11 de marzo de 1959. BOLETÍN S.N.S. Año (Vol.) 5, N° 2: 223-224, 1959.        [ Links ]

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