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Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.39 n.4 Santiago oct. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272001000400005 

Rev Chil Neuro-Psiquiat 2001; 39(4): 296-302

ARTÍCULO ORIGINAL

 

Suicidio en la Región de Antofagasta 1989-1999 ¿Existe una tendencia creciente?

Suicide in the Antofagasta Region, 1989-1999: Is There a Growth Trend?

 

Juan Carlos Méndez, Alfredo Opgaard, Jimmy Reyes

Universidad de Antofagasta, Chile.

Dirección para Correspondencia


Introduction. A review of literature shows an increase in the frequency, morbidity and mortality of suicide among young people in different countries. This study describes the incidence of suicide in the antofagasta region from 1989-1999 and discusses the trend observed during that period of time. Material and method. All of the death certificates for the period were reviewed. An information collection tool was designed and applied to each case. The data was entered in an excel document, and the statgraphics program was used in the statistical analysis. Results. There was a total of 319 deaths, 276 men and 44 women. The male/female ratio was 5.4/1. In both sexes, more than two-thirds of the cases were subjects under the age of 45. The age effect described in other studies was confirmed. Among men, high rates were observed in the antofagasta region, particularly in the municipality of calama. A decreasing trend in suicides was observed among women. When a comparison was made of the periods 1989-1995 and 1996-1999, the suicide rate among men under 45 increased by 34.5%, while the rate among women in the same age group decreased by 35.9%. Conclusions. The suicide rate increased among young males of productive age. An emphasis is placed on the need to consider this phenomenon as a public health problem and on the need to implement a monitoring and intervention program.

Key words: epidemiology, suicide, statistics


Introducción. La revisión de la literatura publicada revela que existe un incremento en la frecuencia, morbilidad y mortalidad por suicidios en población joven en distintos países. El presente es un estudio descriptivo destinado a determinar la incidencia de suicidios en la región de Antofagasta entre los años 1989-1999, y conocer la tendencia observada en ese lapso de tiempo. Material y Método. Se revisó la totalidad de los certificados de defunción del período. Se diseñó un instrumento de recolección de información que fue aplicado a cada caso. Los datos fueron ingresados al programa Excel. Para el análisis estadístico se utilizó el programa Statgraphics. Resultados. Se encontró un total de 319 muertes, de las cuales 275 fueron hombres y 44 mujeres. Relación Hombre/Mujer de 5,4/1. En ambos sexos más de dos tercios de los casos ocurrieron en menores de 45 años. Se confirmó el efecto edad descrito en otros estudios. En hombres se observaron tasas elevadas en la región de Antofagasta y en especial en la comuna de Calama. En las mujeres se observa una tendencia decreciente de suicidios. Comparados los períodos 1989-95 con 1996-99, se observó un incremento de 34,5% en las tasas de los hombres menores de 45 años y una reducción de 35,9% en las tasas de las mujeres en ese grupo de edad. Conclusiones. Se observó una tendencia creciente del suicidio en el sexo masculino en población joven en edad productiva. Se enfatiza la necesidad de mirar este fenómeno como un problema de salud pública y la necesidad de implementar un programa de monitoreo e intervención en esta materia.


Introducción

La revisión de la literatura publicada entrega datos que confirman un aumento de la frecuencia de la morbilidad y mortalidad por suicidios en adolescentes y adultos jóvenes de Europa y Estados Unidos, en especial en el sexo masculino, y entre el inicio de los años 50 y mediados de los '80 (1, 2). En Dinamarca y Japón el suicidio ocupa el primer lugar como causa de muerte entre los 25 y 34 años (2). En EE.UU. el suicidio de adolescentes ocupa el tercer lugar. En este último país el suicidio ha aumentado entre los 15 y 24 años de edad desde 4,5 por 100.000 en 1950 hasta 13,2 por 100.000 en 1990 (3).

El panorama internacional muestra una variación importante en la frecuencia de este fenómeno. Las últimas cifras de la OMS datan de 1999 y muestran los valores más altos para países derivados de la ex Unión Soviética (Federación Rusa, Lituania, Latvia Kazakhstan) con tasas sobre 50 por 100.000. Hungría, el país con la tasa de suicidio más alta del mundo en la década de los '80, ha sufrido una declinación sostenida desde 45,9 por 100.000 en 1984, a 31,7 en 1997, una reducción de más del 30% (4). Acorde a lo anterior, diversos países han propuesto como objetivo una reducción en las tasas de suicidio. Inglaterra se ha planteado disminuir al menos un 15% entre 1990 y 2000 (5).


Por otro lado, con menor insistencia, algunos autores han observado un descenso de estas tasas (5). Mc Clure informa de una reducción en Inglaterra y Gales entre los años 1960-1997; sin embargo, un análisis más detallado de esos datos nos permite darnos cuenta que el grupo de hombres de 25-34 años de edad ha continuado aumentando en los años recientes.

Se ha planteado que distintos factores pueden influir en el incremento del fenómeno suicidio: 1. Aumento en la prevalencia de trastornos depresivos. 2. Aumento en el consumo de drogas y la correspondiente reducción en la edad de inicio del consumo. 3. Cambios psicobiológicos importantes tales como la reducción de la edad de inicio de la pubertad. 4. Incremento del número de estresores sociales que afectan a los jóvenes. 5. Cambios en la actitud hacia el suicidio (1).

Al considerar la carga que impone este problema resulta interesante pensar que sólo en un año se reportaron 208.349 suicidios correspondiendo a los 39 de los países que reportan estadísticas de suicidio de un total de 166 países miembros de las Naciones Unidas (2). Estas cifras llaman la atención por su cuantía, considerando que los países que no reportan también presentan casos y en algunos de ellos las cifras son incluso mayores. Más interesante aun es la actitud ante este problema si se considera que en muchos países industrializados mueren muchas más personas por suicidio que por accidentes de tránsito; sin embargo, en todos los países sin excepción los recursos para prevención de accidentes de tránsito son inmensamente superiores a los destinados a prevención de suicidios (2).

Entre los estudios llevados a cabo en Chile y que describen las características epidemiológicas de este fenómeno, destacan los trabajos de Chuaqui (6) Trucco (7-9) Eva (10), Téllez (11), Gómez (12), Retamal (13) y Méndez (14). En un estudio previo realizado en Antofagasta (II Región) (14) se encontraron tasas elevadas de suicidio en algunas comunas de esta región. Este hecho es de especial importancia si se piensa que las cifras en Chile en esta materia están especialmente subvaloradas, dado que algunos casos son calificados como muertes indeterminadas. La cifra oscura del suicidio encontrada en otro estudio llevado a cabo en la II Región revela un porcentaje de 35,1% para los hombres y algo mayor para las mujeres (15).

Los objetivos del presente trabajo fueron determinar la incidencia de suicidios en la región de Antofagasta entre los años 1989-1999 y estudiar la tendencia observada en el período.

Material y Método

La información entregada por los anuarios estadísticos presenta limitaciones dado el sub registro de datos. En un estudio previo realizado por los autores (14) se informó que la sensibilidad de la metodología tradicional que analiza la información de las unidades estadísticas de los Servicios de Salud alcanzaba a un 65,4%. Dada la escasa confiabilidad del método, se optó como unidad de análisis revisar la totalidad de los certificados de defunción de la II Región, recopilados entre los años 1989-1999.


Se definió caso de suicidio como aquél en el cual en el certificado de defunción aparece esta calificación en el casillero respectivo. Se excluyeron los casos que no cumplieron el criterio arriba definido, a pesar de existir sospechas fundadas de muerte por esta vía. Se diseñó un instrumento de recolección de información que fue aplicado a cada uno de los casos encontrados. Se calcularon las tasas por 100.000 habitantes de población en riesgo, utilizando información del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) (16) para cada grupo según edad y sexo. Los datos fueron ingresados al programa Excel. El análisis estadístico se efectuó mediante el programa Statgraphics.

Resultados

En el período estudiado se observó un total de 319 casos de los cuales 275 fueron hombres y 44 mujeres. Relación Hombre/Mujer 5,4/1. En ambos sexos más de dos tercios de los casos ocurrieron en menores de 45 años. El promedio de vida del grupo de los hombres fue 37,7 años y de las mujeres fue de 38,3. La distribución no muestra diferencias significativas entre ambos sexos.

Se confirmó el efecto edad para ambos sexos, en el sentido que los mayores de 45 años muestran tasas más elevadas, con diferencias estadísticamente significativas con relación a los menores de 45 años (valor P= 0,000, test de diferencias en tasas).


Las tasas de suicidio encontradas en las dos comunas más pobladas y la región se observan en la Tabla 3. En la comuna de Antofagasta la tasa en hombres presentó un alza desde 1989 hasta el año 1994, a partir del cual comenzó una declinación hasta 1999 exceptuando el año 1996. En Calama, por el contrario, existe desde el año 1990 un incremento sostenido que se hace más evidente desde el año 1996 en adelante. Al comparar estas dos comunas se observa que Calama obtiene valores mayores que Antofagasta en siete de once años con una tasa global significativamente mayor para todo el período (valor P= 0,000, test de diferencias en tasas).

En la Figura 1 se observa la tendencia del suicidio en hombres en las dos comunas antes citadas.


Figura 1. Tendencia al suicidio sexo masculino comunas Antofagasta y Calama 1989-1999

Calama muestra una inclinación ascendente en especial desde al año 1996. En la comuna de Antofagasta las tasas han declinado desde el año 1996, excepto el año 1999. La línea de tendencias muestra una inclinación decreciente en esta última comuna mientras que es ascendente en Calama.

La inclinación al suicidio en mujeres se muestra en la Figura 2. En ambas comunas se observa una tendencia decreciente.


Figura 2. Tendencia al suicidio sexo femenino comunas Antofagasta y Calama 1989-1999

La Tabla 4 muestra las tasas promedio del período para los grupos menores y mayores de 45 años, de toda la región. En el hombre adulto, menor de 45 años, se observa un incremento sostenido a través del tiempo, con un 34,5% de aumento en los últimos años. En las mujeres menores de 45 años se observa una tendencia decreciente, con una reducción de un 35,9% en los últimos años. Para el grupo mayor de 45 años, en ambos sexos se encontró una reducción especialmente notable en las mujeres.


Discusión

Al momento de estudiar el tema suicidio se debe considerar en primer lugar la validez y confiabilidad de los datos. En la actualidad, el tipo de error más frecuente dice relación con la definición, reconocimiento y adjudicación del suicidio como causa de muerte. Los criterios varían con el tiempo y posiblemente no se aplican de manera uniforme. Todo esto resulta en una subestimación de la real incidencia del fenómeno. A pesar de lo anterior Barraclough ha planteado que las estadísticas de suicidio nacionales e internacionales son confiables como para ser de valor científico y permitir establecer un ranking de acuerdo a estas frecuencias; no obstante, las cifras necesitan ser interpretadas con precaución y críticamente (17).

Estudios publicados en Chile dan cuenta de una reducción de la mortalidad por suicidio (7, 9, 11), lo cual no se confirmó rigurosamente en este trabajo. Especialmente notable es el incremento en las tasas regionales en hombres menores de 45 años. Los datos recogidos muestran además una tendencia divergente según sexo en este grupo de edad, en un porcentaje similar pero inverso. Esto nos lleva a pensar en definir zonas y grupos de riesgo para el suicidio. La ciudad de Calama presenta algunas características que llaman la atención: ciudad minera emplazada en altura con una elevada proporción de población flotante, especialmente hombres que emigran a esta ciudad por trabajo y que laboran en precarias condiciones sociales, muchos de ellos solos sin red de apoyo y además transculturizados (población de pueblos del interior y zonas rurales que han debido trasladarse para trabajar). Existe además la impresión que esta ciudad presenta importantes problemas sociales y de salud mental: prostitución (doble proporción que Antofagasta), alcoholismo, elevado número de familias monoparentales, existencia de bolsones de pobreza, gran número de locales que expenden alcohol, elevado consumo de sustancias, problemas de disgregación familiar entre otros. A esto se debe agregar el impacto social que puede significar el traslado de la población de Chuquicamata hacia Calama, lo que implica la llegada de al menos 15.000 personas a una ciudad que reúne las condiciones arriba descritas.

Como ha sido reportado con anterioridad (14), el número de casos de suicidio en mujeres es pequeño, lo cual obliga a ser cauteloso en la interpretación de los datos. La proporción Hombre/Mujer encontrada en estudio previo efectuado en Antofagasta de 4,2/1 cambió en forma significativa, con relación al hallazgo actual de 5,4/1, lo cual representa un incremento de 29,3%.

Similar a otros estudios llevados a cabo en Europa (3,18) en que se describe una elevada correlación entre suicidio y edad, en nuestro trabajo se confirmó dicho efecto para ambos sexos.

Al momento del análisis es importante considerar el impacto que significa una elevada proporción de jóvenes, si se tiene en cuenta el costo económico que representan los años de vida útil perdidos, además de los costos sociales que significan el sufrimiento y desmedro en la calidad de vida que compromete a las familias de los afectados. Estas razones nos llevan a pensar que el suicidio constituye un problema de salud pública que merece reflexión y análisis.

Resulta interesante comparar estos resultados con observaciones hechas por Levav (19) quien plantea que entre 1985 y el 2000 se producirá un incremento de las defunciones por causas con componentes psicosociales y psicopatológicos en el cono sur de un 50,4%, siendo el suicidio una de las categorías involucradas que presentaría un crecimiento menor. La tasa bruta de suicidio pasaría en el período de 6,8 a 7 por 100.000 habitantes. La tasa para ambos sexos encontrada en este estudio alcanzó a 9,11 por 100.000 habitantes (valor P= 0,000 test de diferencias en tasas). Es posible entender estas diferencias si pensamos que Levav definió tasas para toda la región definida como el cono sur que reúne países con diferentes realidades, además de las diferentes fuentes de información de uno y otro trabajo.

Una fortaleza de este estudio reside en la confiabilidad de los datos. También el período estudiado es lo suficientemente extenso como para permitir estimaciones de la tendencia secular del fenómeno. Pensamos que estos hallazgos son útiles para las autoridades del sector salud, al momento de programar los recursos humanos y materiales para enfrentar este problema.

Con relación a la pregunta por la tendencia al suicidio, podemos concluir que existe en las mujeres una disminución del fenómeno, para las distintas edades y localidades. En hombres se observa que si bien los mayores presentan tasas aun más elevadas, en los menores de 45 años asistimos en el último período a un incremento significativo, mientras que una reducción en los primeros (ver Tabla 4). De acuerdo a esto podemos definir la población masculina menor de 45 años de la II Región y la ciudad de Calama en particular como grupos en riesgo.

Si bien el presente es un estudio descriptivo que no permite arrojar luz sobre los factores que están actuando en este fenómeno, pensamos debe existir preocupación e interés en intervenir en este tema, dado que la experiencia nos indica que es posible actuar oportunamente y salvar vidas.

REFERENCIAS

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Dirección para correspondencia:
Juan Carlos Méndez
Departamento de Ciencias Médicas
Universidad de Antofagasta
Casilla 170
Fono (55) 253337 Fax (55) 229955
Email: jmendez@uantof.cl

Recibido: marzo de 2001
Aceptado: octubre de 2001

 

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