SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.40 número3Patopsicología y psicopatología en la clínica psiquiátrica Autor: Rafael Parada índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.40 n.3 Santiago jul. 2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272002000300014 

CARTAS AL EDITOR

Técnica breve para el control de los síntomas físicos
de la angustia

A Brief Technique for Handling the Physical Symptoms of Anxiety

Con frecuencia se le escucha decir a algunos pacientes que consultan por presentar un cuadro con angustia clínica que han leído en alguna revista o alguien les ha enseñado que se puede controlar tan molesto síntoma con un ejercicio de respiración.

Al preguntarles en qué consiste esta técnica la demuestran haciendo una breve serie de respiraciones cortas y rápidas para concluir diciendo que así no lograron reducir la angustia. Muchas veces lo que experimentan es un leve mareo propio de la hiperventilación así producida.

Dado que el mecanismo mediador de la angustia es la estimulación del sistema simpático, evidente en la taquicardia y la disnea tan característicos del síntoma, es lógico pensar que la estimulación del sistema parasimpático podría contrarrestar ese efecto.

Esto se logra efectivamente con un ejercicio de respiración, pero no con el ejercicio de esas breves y entrecortadas respiraciones tan empleadas, sino con otro que es realmente eficaz y que consiste en lo siguiente:

1. Se le indica al paciente que se siente cómodamente en una silla y que sin cruzar las piernas, apoye las manos sobre los brazos del asiento, si los tiene, o sobre los muslos.

2. En seguida y con los ojos cerrados, que haga una profunda inspiración por las narices. Esta debe ser hecha lentamente y alzando los hombros para ampliar al máximo la capacidad torácica.

3. Debe aguantar el aire desde el momento que llegue al máximo durante un minuto, que puede contar mentalmente o hasta el tiempo que pueda, cuando sienta que le palpitan las sienes y los oídos. La mayoría, salvo los que tienen entrenamiento deportivo, sólo logran llegar al principio a unos 20-30 segundos, pero con la práctica llegan al minuto.

4. A continuación deben expirar el aire lentamente por la boca, dejando caer los brazos a los lados y soltando todo del cuerpo.

5. Después de un breve descanso y una vez que han recuperado el ritmo respiratorio normal, pueden repetir el ejercicio.

Este ejercicio se puede hacer 2-3 veces y se puede hacer también acostado. De no tener esa posibilidad también se puede hacer de pie, aunque así es algo menos eficaz.

Con este simple ejercicio se controlan rápida y completamente los síntomas simpáticos de la angustia.

Esta estimulación vagal es en todo similar a la maniobra de Valsalva que recomiendan los cardiólogos para frenar la llamada taquicardia paroxística y que, probablemente, no era otra cosa que una crisis de angustia, hoy llamada ataque de pánico.

Huelga decir que esta técnica es útil y eficaz en los casos de angustia psicogénica y que no funciona cuando la taquicardia y la disnea obedecen a mecanismos estrictamente físicos, como puede ser después de una actividad física importante, a distensión abdominal después de una comida copiosa o a enfermedades orgánicas que producen esos síntomas. En este sentido es útil para el diagnóstico diferencial en caso de dudas.

Leonardo Muñoz

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons