SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.52 issue4Suicide worldwide: can the evolutionary perspective explain the relationship between suicide rates and quality of life variables? author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

  • On index processCited by Google
  • Have no similar articlesSimilars in SciELO
  • On index processSimilars in Google

Share


Revista chilena de neuro-psiquiatría

On-line version ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. vol.52 no.4 Santiago Dec. 2014

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272014000400001 

EDITORIAL

 

Neurocirujanos y publicaciones científicas

Neurosurgeons and scientific publications

 


 

Nuestra sociedad es cada día más demandante. La aparición de las comunicaciones globales, el acceso a internet y a las redes sociales ha producido una disminución de la asimetría a favor de los usuarios, en este caso, nuestros pacientes. Los derechos están más concientizados, y todos los aspectos de nuestro quehacer son públicos. No es raro que los pacientes "googleen" al doctor con su teléfono antes de ser atendidos, o vean los comentarios de otros pacientes en diferentes blogs de salud. Lamentablemente, esto ha forzado los sistemas de salud a un rumbo cuyo fin es noble, pero cuyos mecanismos no son precisamente los más correctos. Todas las presiones van, tanto en el sistema público como en el privado, por focalizarse en el punto de vista asistencial, pero descuidando otros aspectos importantes de nuestra profesión. Puntualmente, he notado en los últimos años una disminución del interés por la academia.

Ahora, esto de ser el mejor puede ser muy relativo y no voy a profundizar en qué es ser buen médico, porque daría para todo un volumen; yo lo voy a enfocar desde mi especialidad, la Neurocirugía, que es lo que más conozco.

Gran parte de los esfuerzos a nivel central se han concentrado en dar cobertura, mejorar la "red", dar una atención de calidad y oportuna, cerrar brechas e implementar los diferentes servicios de Neurocirugía con tecnología de última generación, con el fin de disminuir la brecha tecnológica con los países desarrollados. Esto me parece bien, mejora la calidad de atención y es justo. Pero ¿qué pasa con la investigación y su herramienta de difusión, las publicaciones? ¿Hay interés en desarrollar este aspecto? ¿Se reconoce su importancia? ¿En qué estamos?

Lo que me preocupa, es el bajo interés en nuestro medio neuroquirúrgico por publicar actualmente.

Claramente estamos en desventaja. La mayoría de los autores, para efectos curriculares desea publicar en revistas indexadas, que tengan Factor de Impacto y que les es de utilidad a los académicos a la hora de las evaluaciones. De las 94 publicaciones relacionadas con Neurocirugía indexadas en MEDLINE, sólo 1 es de habla hispana, la Revista Española de Neurocirugía. Esta revista salió a publicación en 1990, y tardó prácticamente 10 años de trabajo arduo y sistemático de los editores, para lograr su indexación1. Nuestra realidad local es poco alentadora. De las revistas biomédicas nacionales, 4 están indexadas en MEDLINE, pero ninguna en su línea editorial se acerca al ámbito de la Neurocirugía. Por lo tanto, la opción para publicaciones nacionales en revistas de la especialidad son dos: la Revista Chilena de Neuro-Psiquiatría (indexada en Scielo) y la Revista Chilena de Neurocirugía (indexada en Latindex)2,3. De los últimos tres años de la Revista de Neuro-Psiquiatría que revisé (4 números anuales, 7 artículos en promedio por número) solamente 3 artículos fueron de Neurocirugía, y de los tres, uno de nuestro país. En la Revista de Neurocirugía la cosa no va mejor. Analicé el mismo período de tiempo (2 revistas al año, 14 artículos por revista), y en la revista que representa a la Neurocirugía chilena, la presencia de trabajos nacionales no supera el 20% en promedio. No revisé el impacto de las publicaciones chilenas en revistas indexadas, pero créanme que la fuga de trabajos nacionales no va para allá.

Entonces el diagnóstico es claro, y las causas muchas. La investigación clínica no tiene mayor rédito y es poco valorada. ¿Quién tiene tiempo protegido para investigar y aún menos para publicar? ¿Cuántos hospitales o clínicas tienen programas de investigación clínica o tienen disponibilidad de asesoría de bio-estadísticos? ¿Cuántos programas de residencia incorporan la investigación en su currículo? Las respuestas son bastante similares, pocas o prácticamente ninguna. Sin un apoyo institucional, la actividad se transforma en una cruzada personal que se hace en el poco tiempo libre con que se cuenta y apoyado ocasionalmente por un becado entusiasta que ayuda a realizar el trabajo. Se presenta la experiencia en un póster de un congreso nacional, o quizás internacional, pero se llega hasta ahí. La segunda parte que es escribir, es bastante más difícil y toma demasiado tiempo y esfuerzo.

Sin embargo, sentarse a escribir, y darse el tiempo de reflexionar acerca de lo que estamos haciendo es extremadamente provechoso y enriquecedor para un profesional. Nos permite medir y comparar nuestros resultados, y abre las puertas a preguntas que pueden generar conocimiento e innovación. En el pasado, el Profesor Alfonso Asenjo fue pionero en reconocer la importancia de las publicaciones en el desarrollo de nuestra naciente especialidad. Así, fundó la primera revista latinoamericana de Neurocirugía en 1939, llamada Neurocirugía4, y que logró estar registrada en Index Medicus en esos años. También con su liderazgo y visión, fue su idea crear una revista internacional de Neurocirugía en 1943, que logró materializar junto a P. Bucy y J. Fulton, amparado en la Harvey Cushing Society5-10. Así nació el Journal of Neurosurgery, actualmente la revista más antigua y prestigiosa de la especialidad11.

La realidad nacional actual es preocupante ya que le estamos transmitiendo a las nuevas generaciones que la investigación clínica y su publicación consecuente no tiene importancia, y que es suficiente que se formen como buenos técnicos. En un mundo centrado en la innovación y la creación de valor agregado, es difícil imaginarse así la sobrevivencia de nuestra especialidad. Debemos aspirar a la excelencia y el cambio es nuestra responsabilidad. Por ahora sólo nos queda trabajar.

 

Referencias

1. Lobato R. El cambio en el proceso editorial de la Revista Neurocirugía. Neurocirugía 2006; 17: 8997.         [ Links ]

2. Revista Chilena de Neuropsiquiatría, se puede acceder en forma electrónica en: http://www.sonepsyn.cl/index.php?id=364.         [ Links ]

3. Revista Chilena de Neurocirugía, se puede acceder en forma electrónica en: http://www.neurocirugia.cl/new/?cat=2&paged=1.         [ Links ]

4. Neurocirugía. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/nlmcatalog/98666.         [ Links ]

5. Bucy P. The journal of Neurosurgery: Its origin and development. J Neurosurg 1994; 80: 160-5.         [ Links ]

6. Bucy P. Alfonso Asenjo, MD. 1906-1980. J Neurosurg 1980; 53: 737-8.         [ Links ]

7. Jane Sr J. The Golden anniversary celebration of the Journal. J Neurosurg 1994; 80: 1-2.         [ Links ]

8. Davey L. John F. Fulton, MD, and the founding of the Journal of Neurosurgery. J Neurosurg 1994; 80: 584-7.         [ Links ]

9. Mura J. John Farquhar Fulton. Neurosurgery 1999; 44: 425.         [ Links ]

10. Holzer F, Guzmán V. Semblanza histórica. Rev Chil Neuro-psiquiatr 2002; 40 (3): 277-8.         [ Links ]

11. Rutka J. The Journal of Neurosurgery at 70: The legacy continues. Published online October 17, 2014; DOI: 10.3171/2014.9.JNS142251.         [ Links ]

 


Dr. David Rojas Z.

Profesor Asistente de Neurocirugía
Depto. Ciencias Neurológicas Oriente
Instituto de Neurocirugía Asenjo.

 

Creative Commons License All the contents of this journal, except where otherwise noted, is licensed under a Creative Commons Attribution License