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Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. vol.54 no.1 Santiago mar. 2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272016000100007 

ARTÍCULO DE REVISIÓN

Las publicaciones psiquiátricas nacionales y sus autores en la tercera cincuentena de la especialidad (1952-2002)

National Psychiatric Publications and Authors in the third fifty years of the specialty (1952-2002)

 

Enrique Escobar M.1

1 Psiquiatra.


Correspondencia a:


This article completes the study of the National Psychiatrics Publications and Authors during 150 speciality years. Here we describe the last fifty years (1952-2002). On it describes the biography and his principal contributes of mentioned authors. They are the Drs. Sergio Peña y Lillo, Ignacio Matte Blanco, Otto Dorr, Mario Gomberoff and Fernando Oyarzún. We highlight their importantpsychiatrics experience and the advances on practical and theoretical aspects of their psychiatric schools.

Key words: Psychiatric national publications, authors.


Resumen

Este artículo completa el estudio de las Publicaciones Psiquiátricas Nacionales y sus autores12. En él describimos la biografía y uno de los principales aportes de cada uno de los autores citados. Estos son los Drs. Sergio Peña y Lillo, Ignacio Matte Blanco, Otto Dorr, Mario Gomberoff y Fernando Oyarzún. En ellos se encuentran representadas las escuelas psiquiátricas más importantes, habiendo algunas avanzado en aspectos prácticos y teóricos que relatamos.

Palabras clave: Publicaciones psiquiátricas nacionales, autores.



Introducción

Con este artículo damos fin a un tema cuyo desarrollo puede ser más extenso, pero que acotaremos por razones de espacio. A continuación estudiamos sucesivamente las biografías y aportes de los colegas que a nuestro juicio, sin desmerecer a otros, nos parecieron los más destacados. Ellos son los doctores Sergio Peña y Lillo, Ignacio Matte Blanco, Otto Dorr, Mario Gomberoff y Fernando Oyarzún.

El aporte de los psiquiatras nacionales: 1952-2002

El Dr. Sergió Peña y Lillo nació en Santiago el 8 de marzo de 1932 y falleció en Santiago el 20 de septiembre de 2012. El Dr. Peña y Lillo enviudó tempranamente, quedando con dos hijos. Estudió Medicina en la Universidad de Chile y Psiquiatría en la Clínica Psiquiátrica hasta obtener el título de Profesor Titular. Publicó 50 artículos científicos y religiosos. Su interés científico se inclinó hacia el conductismo3. Aquí sintetizaremos el trabajo sobre el Túnel y el Bardo, la primera con personas que sufren accidentes graves o comas con muerte clínica y la segunda referidas por personas tratadas con hipnosis. El Dr. Peña y Lillo es sorprendido por el relato que le cuentan pacientes sometidos a trance hipnótico, Estos refieren, una vez terminado el trance, experiencias de extraordinaria tranquilidad "mística" junto a positivos cambios psicológico y espiritual. Después de conocer los libros de R. Moody y J. Whitton y J. Fisher, decide investigar con hipnosis, tanto por el interés científico como por el aporte terapéutico comunicado4.

En este texto, luego de entregar antecedentes de variadas fUentes (bíblicos, budistas, occidentales, etc.) sobre esos sucesos, pasa a relatar su experiencia profesional. Describe la experiencia del túnel como un estado beatífico-místico relatado por pacientes bajo hipnosis, que también refieren personas recuperadas de graves accidentes o víctimas de graves coma sin secuelas. Durante ese período afirman que se desdoblan, es decir que -separados del cuerpo- flotan en el espacio, mientras los invade una serenidad profunda de modo que no les preocupa lo sucedido. Advierten una luz al fondo de un túnel y luego un muro que atraviesan, encontrándose con seres de luz que les hablan telepáticamente ordenándoles que retroceden y vuelvan a la vida. Aunque su intención es permanecer ahí, terminan por volver. Afirma el investigador que sus pacientes, a diferencia de los casos reales por accidentes o enfermedad, no visualizan una panorámica de la vida previa ni todos viven la experiencia completa. Sin embargo, un grupo de esas personas muestra un enriquecedor cambio psicológico y espiritual. En cuanto a la experiencia del Bardo, llamada así por su similitud con los relatos tibetanos referentes a un período entre dos vidas, y que no se da en forma natural como la otra, es una etapa donde los pacientes hipnotizados "recuerdan" extraordinarios sucesos de sus vidas pasadas, que les permitirían estar mejor preparados gracias a la elaboración de un "proyecto kármico" (un proyecto vital) para una nueva reencarnación destinada a conseguir un progresivo mejoramiento espiritual, descarta por las siguientes razones la sugestión: los pacientes hablan de hechos desconocidos para ellos, los sucesos se repiten en los pacientes que no se conocían entre sí y el médico tampoco tenía conocimiento de esos sucesos. El autor hace hincapié que su opinión es que esa técnica no es recomendable para tratar una enfermedad mental, sino para personas que tengan interés en crecer emocional y espiritualmente.

Continuamos con el Profesor Ignacio Matte Blanco que nació en Santiago el 3 de octubre de 1908 y falleció en Roma el 11 de enero de 1995 a los 86 años. Se graduó en 1930. El Dr. Matte conoció a la alumna de Medicina Luciana Bon Guzmán con quien se casó y estableció una nueva familia llegando a tener siete hijos entre hombres y mujeres. La Dra. Bon ejerció como psicoanalista en Roma donde le sobrevivió hasta 2011. El profesor Matte estudió Psicoanálisis en Londres, por lo que solicitó su ingreso en el Instituto de la Sociedad Británica de Psicoanálisis. En este centro continuó su análisis con el Dr. Walter Schmiedeberg y varios supervisores. En 1940 se trasladó a los EE. UU. al John Hopkins en Baltimore donde siguió perfeccionándose. El Dr. Matte volvió de EE. UU. en 1944, y entró al Departamento del Manicomio de pacientes esquizofrénicos crónicos, donde germinó el primer grupo de médicos liderados por él. Además se reunían en su casa de la calle Bernarda Morín donde formaron un "Centro de estudios psicoanalíticos" por el que progresivamente pasaron más de treinta psiquiatras, aunque no todos se recibieron de psicoanalistas5. En 1948 falleció de un infarto el Profesor Arturo Vivado, de modo que el 3 de agosto de 1949, en una reñida votación, se eligió como profesor titular al Dr. Matte. Días después, el 17 de agosto, la Asociación Psicoanalítica Chilena fue reconocida en el Congreso de Zurich por la Asociación Psicoanalítica Internacional. Se realizaban clases, seminarios y análisis a los candidatos, siendo el Dr. Matte el único analista. Confirmando su papel de líder, el profesor Matte fomentó la investigación en diversas áreas que culminaron en significativos aportes a la especialidad: la neurofisiológica, la hipnosis, la terapia conductual, el estudio de la Parapsicología, la importante cuestión del estudio epidemiológico del alcoholismo, el estudio de los sueños bajo la perspectiva Jungiana, la antropología médica, etc. En fin, como lo afirman quienes han escrito la historia del movimiento psicoanalítico chileno, fue una época de crecimiento florido tanto para el propio grupo como para la psiquiatría nacional. Sin embargo, en 1966, luego de ejercer como profesor Titular de Psiquiatría por espacio de 18 años, el Dr. Matte comunicó imprevistamente su renuncia y se trasladó con su familia a Italia. Allá continuó enseñando en la Universittà Católica del Sacro Cuore de Roma, efectuando su actividad psicoanalítica como tratante y analista didáctico y culminando su propia investigación con la publicación de sus últimas obras, las que le trajeron prestigio internacional. Nunca más volvió al país, si bien mantuvo abierta la puerta de su hogar para sus ex discípulos. El profesor Matte escribió cuatro libros y más de cincuenta comunicaciones científicas. Aquí reseñaremos su obra "El Inconsciente como Conjuntos infinitos: una aproximación a la Bilógica", donde propone que el inconsciente debe funcionar con reglas, pues si no se caería en el caos. Su tenaz investigación -donde lo ayudó su conocimiento matemático y su experiencia con el pensamiento esquizofrénico- lo llevó a proponer dos principios, expuestos en ese libro. El primero, que denominó de generalización, afirma que elementos individuales de una clase pueden integrarse con otros miembros de otras clases constituyendo nuevas subclases, luego grupos y finalmente conjuntos. Como ejemplo tenemos que Juan es un elemento de la clase hombres y Teresa de la clase mujeres. La clase hombres es una subclase del grupo animales racionales y la clase mujeres es otra subclase del mismo grupo. El grupo de animales racionales es parte de los animales, y esta misma es un conjunto de los seres vivos. Este principio, propio de la lógica clásica le permite al pensamiento inconsciente clasificar características de distintos entes, equivalerlas y adscribirlas a una determinada clase o conjunto. El segundo principio dice que "el sistema inconsciente trata el converso de cualquier relación como idéntico a la relación". Se dice que trata las relaciones asimétricas como si fueran simétricas. El siguiente ejemplo ayuda a explicarlo. En "Pedro es el padre de Juan" tiene su converso en "Juan es hijo de Pedro" que es una afirmación diferente y en consecuencia se llama asimétrica. Mientras que en la sentencia "Juan es primo de Pedro" cuyo converso es "Pedro es primo de Juan" no se modifica la relación, es decir, es una relación simétrica. Ahora bien, en el sistema inconsciente, dijimos que trata el converso de una relación como idéntico a la relación. A esos dos principios el Dr. Matte le denominó el sistema bi-lógico del inconsciente. Asimismo afirma que, gracias a esos principios, es comprensible la existencia y funcionamiento del inconsciente con las características descritas por S. Freud6.

Continuamos con el Profesor Otto Dorr Z. quien nació en Curicó el 25 de diciembre de 1936. Sus padres fueron el Dr. Otto Dórr Valck y Teresa Zegers. En 1954 ingresó a estudiar Medicina en la Universidad de Chile y en 1957 paralelamente cursó los estudios de Filosofía también en la misma universidad. En 1962 contrae matrimonio con Doña Carmen Álamos teniendo durante su vida 5 hijos y perdiendo uno en un accidente.

Después de una primera etapa de formación con el Prof. Armando Roa, en 1961 se traslada a Madrid para estudiar junto al catedrático Dr. Juan José López Ibor. En 1963 viaja a Alemania trabajando con el Prof. Ruffin en Freiburg y luego en la Universidad de Heidelberg con varios neu-ropsiquiatras como D. Janz, W. Brautigam. Crea una fuerte amistad con ellos, especialmente con H. Tellenbach. Vuelto en 1966 a Chile se establece en Concepción, en el Servicio de Psiquiatría y en la Universidad de Concepción, con el Prof. Prinz von Auesperg, desde 1967 a 1970. En 1970 ya en Santiago ingresa a la Clínica Psiquiátrica donde inicia su carrera académica que lo lleva hasta obtener el título de Profesor Titular en 1975. En la Clínica Psiquiátrica se integra a la labor docente estimulando la actividad terapéutica fenomenológica existencial siguiendo a sus maestros alemanes7.

En 2001 la SONEPSYN lo nombró Maestro de la Psiquiatría Chilena. Su obra escrita ha sido compilada en dos libros donde estudia las morbilidades psiquiátricas desde el punto de vista fenomenológico existencial. Antes de describir uno de sus trabajos, queremos recordar que fue el primer autor que describió el cuadro "Sobre una forma particular de perversión oral en la mujer joven: hiperfagia y vómito secundario" que pasamos a reseñar. Dorr rechaza la concepción psicoanalítica y prefiere considerar su comprensión desde una perspectiva que permita ver el trato del paciente con el alimento en el marco de la totalidad de la relación Yo Mundo. Después de describir tres casos, pasa a revisar el síndrome psicopatológico en el contexto biográfico. El síntoma principal es la imperiosa necesidad de ingerir alimentos hasta requerir vomitar para aliviarse. A ello se suman síntomas accesorios, como la preocupación permanente por no engordar, la constipación y la aparición de estados distímicos intensos y frecuentes. Estos síntomas vienen evolucionando bastante tiempo antes de recurrir al médico. En cuanto a las figuras paternas, el padre es exigente, especialmente con la enferma, ambicioso y trabajador; la madre es pasiva, dejándose dominar por el cónyuge y dedicándose al trabajo doméstico, especialmente a la cocina. Luego Dorr entra a un análisis clínico psicopatológico, recordándonos que la hiperfagia y el vómito son una totalidad estructurada de manera necesaria; es decir, ambos representan partes esenciales de un solo fenómeno. Admite que los síntomas separados son frecuentes pero que su combinación no la había visto antes. Luego discute la posibilidad de un origen histérico de conversión, o de un carácter obsesivo, hipocondríaco e incluso la posibilidad de un delirio, todas las cuales las va descartando convincentemente. En un lenguaje claro habla de una particular forma de adicción, donde la búsqueda de una compensación para lo "no vivido" (la vida con su realización como adulta) se hace a través de una perversión del acto del comer, lo que a su juicio debe diferenciarse de la obesidad y la anorexia nerviosa, lo que realiza con precisión fenomenológica-antropológica. El Profesor Dorr afirma que lo que está alterado es la relación del sujeto con el alimento, o más bien del cuerpo humano con aquello que requiere para su subsistencia individual. Se trata de un acto nutritivo que tiene características propias.

Recordando a Zutt afirma que el ser humano no sólo tiene un cuerpo sino que es su cuerpo. En cada acto humano este cuerpo que soy se configura de una manera determinada y está referido al mundo. Hay una gestalt entre el cuerpo y su alimento, que no se comparte con otros, con el mundo, que en esta perversión está completamente desfigurada; se come sola sin compartir con el otro ni cuidarse de su presentación ni menos de los horarios8.

Continuamos con El Dr. Mario Gomberoff J. quien nació en Santiago el 16 de diciembre de 1936. Sus padres fueron el abogado León Gomberoff y la Sra. Frida Jodorkovsky. Mario tiene dos hermanos, uno también psiquiatra y el otro ingeniero. Tuvo dos matrimonios: del primero un hijo y del segundo con la psicóloga Liliana Pualan, quien falleció tempranamente, tuvo dos más. Terminado sus estudios secundarios ingresó a estudiar Medicina y luego Psiquiatría a la Universidad de Chile. Obtuvo un contrato en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile a cargo del Profesor Ignacio Matte Blanco9. El ambiente de la Clínica, con un Director como Matte, flexible y abierto a que los colegas optaran por otras corrientes psiquiátricas era muy estimulante. Sin embargo, todos debían cumplir con psicoanalizarse y como sólo Matte estaba capacitado para psicoanalizarlos, pues era el único experto, el ambiente progresivamente se hizo complejo e incluso varios lo interrumpieron. En todo caso Gomberoff no se comprometió con las variaciones del psicoanálisis que aprendió en sus primeros tiempos, si bien con el transcurso de su práctica fue adaptándose a una variación en la teoría psicoanalítica. Gomberoff siempre estuvo interesado en integrar el psicoanálisis a la Medicina. De ahí que junto a otros colegas sale de la Clínica Psiquiátrica para abrir el Servicio de Psiquiatría en el Hospital del Salvador, fusionándose con el Servicio de Psicosomática que ahí funcionaba. Más adelante abandona ese proyecto para ir junto a un selecto grupo a mejorar la crítica situación que vivía el Hospital Psiquiátrico después de la desastrosa gestión del Director Claudio Molina. En esa misma época un grupo de psicoanalista abandona el país y se van sobre todo a EE. UU., Italia y Londres. Sin embargo, durante el período inicial, a juicio de los miembros, se vivió uno de los momentos más ricos que se ha vivido en la Clínica. Gomberoff, ya interesado en la docencia, inició su carrera académica precozmente, pues al año ya era profesor encargado de curso y habiendo continuado su formación como docente alcanzó el título de Profesor Titular. Posteriormente en el 2005 se le nombró Maestro de la Psiquiatría Chilena.

En una entrevista afirma que su interés por conocer el funcionamiento del organismo humano lo llevó a interesarse desde su época escolar por la Medicina. Fue descubriendo que lo más intrigante era el cerebro y las enfermedades mentales, por lo que se decidió por ser psiquiatra. En esa misma entrevista entrega las razones para que el psicoanálisis entre a la Universidad. Afirma "que el psicoanálisis significa una plataforma para su desarrollo y especialmente en la investigación y en sus aplicaciones". Allí encuentra ciencias que lo ayudan en su enriquecimiento científico. Por su parte, las universidades donde no hay psicoanálisis han perdido los aportes de una ciencia que les puede ayudar a entender los fenómenos mentales. Dedicado a la atención de adultos que inició en el Hospital del Salvador alcanzó el cargo de primer Director del Departamento de Psiquiatría de la Sede Oriente. Posteriormente se le ofreció trasladarse al Hospital Psiquiátrico cuya situación continuaba inestable por las sucesivas renuncias de los Directores los Drs. P. Olivos y R. Riquelme y el rápido fallecimiento del Dr. José Horwitz Barak, último director antes de la incursión del grupo del Hospital del Salvador. El Dr. Mario Gomberoff acompañado de jóvenes psiquiatras se trasladaron en 1978, pues el irnos allí "nos daba la oportunidad de satisfacer nuestra vocación de servicio con los pacientes más graves y desposeídos, y de dar cargos a becados hasta entonces ad honorem, colegas que querían trabajar con nosotros". Los comienzos fueron difíciles, pues había claras resistencias de los profesionales y funcionarios que ahí ejercían. El cargo de Director lo asumió primero el Dr. Rafael Parada y luego el Dr. Luis Gomberoff quien se mantuvo por casi 10 años. Al llegar hicieron un diagnóstico del estado del Hospital y a la luz de ese documento propusieron una tarea que progresivamente fue cumpliéndose. Entretanto el grupo fue organizándose de modo de crear, de acuerdo con las modificaciones administrativas recientes, dos Servicios: uno a cargo del Dr. Gombe-roff y otro a cargo del Dr. Mario Varela, cada uno con cuatro sectores y sus respectivos Departamento de Crónicos. Volviendo a la entrevista ya citada, se aprecia la importancia que da Gomberoff al rol jugado por el psicoanálisis dentro de la medicina, desechando convincentemente las opciones de aquellos que se han opuesto a la vinculación con la praxis médica. La decisión de Gomberoff de realizar cursos de magíster y doctorado de Psicoanálisis al alero de la Universidad de Chile ha sido muy incómoda para los analistas ortodoxos que se han negado a participar. Lo paradojal es que varios de estos últimos han participado en Universidades privadas dando cursos de postgrados con el título de Psicoterapia de Orientación Psicoanalítica o simplemente de orientación psicodinámica10. Cabe señalar que las actuaciones de Gomberoff le valieron que las autoridades universitarias del Área Oriente le quitaran al grupo del Hospital su pertenencia al Departamento de Psiquiatría y con eso a la Facultad.

Al momento actual, aunque jubilado, continúa realizando Seminarios a los becados de primer y segundo año. El Dr. Mario Gomberoff es Profesor Titular de Psiquiatría de la Universidad de Chile. Nominado como Maestro de la Psiquiatría de las Sociedad de Neurología, Neurocirugía y Psiquiatría en 2005, es Profesor Didacta del Instituto de Psicoanálisis de la Asociación Psicoanalítica Chilena (APCH), Miembro de la Asociación de Psicoanálisis y Miembro de la Asociación de Psicoanálisis de América Latina (FEPAL), también es Miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional de Psicoanálisis (API) y por último Miembro de la Comisión de Psiquiatría de la Corporación Nacional de Especialidades (CONACEM) desde sus inicios. El Dr. Gomberoff ha escrito varios trabajos, decidiendo resumir uno de sus últimas aportaciones: "Algunos problemas de la psicoterapia". Comienza por afirmar que la psicoterapia ha tenido desde el comienzo, con Sigmund Freud, diversos problemas. Entre ellos su marco referencial que permitiera su asimilación a la racionalidad lo que en alguna medida se abordó con su integración a la medicina, facilitando que se la considerara científica. Sin embargo, las numerosas teorías y sobre todo prácticas hizo difícil la tarea, pues al trabajar con la mente -mejor aún dos mentes- paciente y terapeuta, tan subjetivas cuya delimitación definicional es complicada y más aún su evaluación. Ambos participantes hacen una pareja distinta a todas las demás y más aún con la relación con lo orgánico donde los cuerpos son más similares. La psicoterapia no es un tratamiento único -se calculan más de 500 técnicas distintas- parece no estar probado que ellas se diferencien sustantivamente en sus resultados. En todo caso la terapia cognitivo-conductual tiene mayor posibilidad de confirmar su eficiencia por su modo de trabajar. Ahora bien, existen varias condiciones que favorecen el pronóstico: la alianza terapéutica fomentada por el profesional mostrándose confiado en su técnica que ayuda al paciente a creer y corresponder a esa condición básica. En una alianza positiva distingue Gomberoff un aspecto de autoridad de parte del terapeuta y un aspecto de sometimiento del paciente, condiciones que pueden ser inconscientes, así como también conceptos como neutralidad, anonimato y no aceptar regalos. Por otra parte, cuando queremos precisar condiciones para hablar de mejoría, acudimos antes que nada a la alianza terapéutica que debe fomentarse por parte del profesional quien, mostrando confianza en su tratamiento, el paciente se integra al tratamiento. En todo caso en psicoanálisis los indicadores habituales de mejoría son desaparición de los síntomas, bienestar emocional, adaptación social y otros elementos que pueden ser discutibles como tales. A decir verdad estamos lejos de encontrar características de cuáles son los procedimientos apropiados para distintos casos. La investigación científica es escasa y difícil de realizar, por eso que son las opiniones de los médicos y pacientes las que pueden valorarse aunque no sean científicas. Por otra parte, es cada vez más frecuente que la naturaleza de la enfermedad ha influido en la elección de la terapia y en el caso del psicoanálisis su indicación se ha reducido notablemente. Últimamente ha habido un interés especial por conocer lo que sucede en la intimidad de la consulta, aclarando Gomberoff que como didacta ha constatado que lo que ahí sucede no necesariamente se corresponde a lo oficial. Por otra parte, el Profesor Gomberoff discute la ausencia de investigación sobre las causas de la eficacia entre distintas escuelas e investigaciones conducentes a demostrar lo contrario o al menos a que se pueda distinguir entre ellas acciones algo diferentes en cuanto a mejoría. Termina por afirmar que en el tema de la mente, caben múltiples teorías algunas muy disimiles con otras y sólo su coherencia interna las hace más o menos aceptables, como un caleidoscopio, que tolera múltiples figuras11.

Terminamos este artículo con el Dr. Fernando Oyarzún Peña quien nació en Santa Cruz el 25 de mayo de 1924. Fue el menor de tres hermanos. Luis, el mayor, fue profesor de Filosofía y escritor y el segundo fue empleado bancario, ambos ya fallecidos.

Sus estudios primarios los realizó en la Escuela Pública de Santa Cruz y las Humanidades las cursó en el Internado Nacional Barros Arana12. Estudió Medicina en la Universidad de Chile, y psiquiatría en la Clínica Psiquiátrica a cargo del profesor Ignacio Matte Blanco.

Incluido el proceso de la terapia psicoanalítica didáctica realizada durante cinco años con el Dr. Carlos Whiting en el Instituto de Psicoanálisis Chileno y rendido los exámenes correspondientes, fue nombrado Profesor Extraordinario. En 1966 el Profesor Matte con su familia se trasladó a Roma donde continuará su actividad investigadora y clínica hasta su fallecimiento. En 1966 la Universidad Austral le ofreció un cargo de alta responsabilidad: hacerse cargo como profesor de la especialidad en la nueva Escuela de Medicina de la Universidad Austral. Desde esa fecha hasta la actualidad, ya jubilado, continúa asistiendo a reuniones académicas y publicado varios libros, entre ellos, el último "Idea de La Persona Ética" que luego comentaremos. Entrando a continuación a describir un resumen del libro ya citado, vemos que éste está dividido en tres partes con sus respectivos capítulos. Veamos ahora algunos aspectos de los contenidos: en la primera parte concluye que la idea de la persona considera aceptar de manera más plena, como centro antropológico y epistemológico, la idea de la Persona ética. Tal planteamiento surge de la observación entre el sujeto humano con la realidad. Ahora bien, si se acepta que todo ser humano es incompleto y dependiente, necesitados ambos de la ayuda personalizadora adquiere vigencia la dialéctica personalización-despersonalización extensibles a otras relaciones como padre-hijo, profesor-alumno, esposo-esposa, etc. advirtiendo que todas estas acciones son fundamentalmente éticas que al realizar los respectivos actos intencionales se configura la persona ética13.

 

Referencias bibliográficas

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2.    Escobar E. Las Publicaciones Psiquiátricas Nacionales y sus autores en 150 años de la publicidad: los segundos cincuenta año (2002-2052) Rev Chil Neuro-Psiquiat 2015; 69, 52 (4): 110-6.         [ Links ]

3.    Escobar E. Entrevista al Profesor Peña y Lillo L. El 2 de noviembre de 2004.         [ Links ]

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5.    Biografía del Dr. Ignacio Matte Blanco disponible en http://www.apchl/2012/ images/stories/docu-mentos/matte_blanco.pdf el 23/11/15.         [ Links ]

6.    Matte Blanco I. The unconscious as infinite sets: an essay in Bilogic Ed. Gerald Duck-worth & Company Limited. London 1975.         [ Links ]

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8.    Dorr O. Sobre una forma particular de perversión oral en la mujer joven: hiperfagia y vómito secundario. Rev Chil Neuro-Psiquiat 1972; 11 (2): 27-41.         [ Links ]

9.    Maass J, Jordán, Tardito S, Vega J. Nombramiento del Profesor Mario Gomberoff Jodorkovsky "Maestro de la Psiquiatría Chilena". Rev Chil Neuro-Psiquiatr 2006; 44 (1): 63-70.         [ Links ]

10.    Entrevista al Profesor Mario Gomberoff Jodorsvky Gaceta de Psiquiatría Universitaria 2012; 8 (4): 396-409.         [ Links ]

11.    Gomberoff M. Algunos problemas de la psicoterapia. Rev Chil Neuro-Psiquiat 2014; 52 (4): 298305.         [ Links ]

12. Oyarzún F. Biografía del profesor F. Oyarzún en Encuesta Personal noviembre de 2014.         [ Links ]

13.    Oyarzún F. Idea de la persona ética. Santiago LOM 2005.         [ Links ]


Recibido: 08/10/2015
Aceptado: 11/01/2016

El autor no presenta ningún tipo de conflicto de interés.

Correspondencia:
Dr. Enrique Escobar M. dreescobarm@gmail.com

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