SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.24 número2Consentimiento informado en radiología índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Revista chilena de radiología

versión On-line ISSN 0717-9308

Rev. chil. radiol. vol.24 no.2 Santiago jul. 2018

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-93082018000200044 

EDITORIAL

El rol de la consulta radiológica

Juan Pablo Cruz Quiroga1 

1. Departamento de Radiología. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.

A propósito del último seminario organizado por la SOCHRADI sobre “Radiología Hospitalaria: De la Administración a las Imágenes”, es que aprovecho de rescatar y compartir un comentario editorial invitado publicado en Radiology titulado “El Futuro de la Consulta Radiológica”, edición de octubre del 20161.

En este artículo Gunderman plantea como problemática inicial del ejercicio de la radiología, el que el radiólogo actualmente esté conceptuado cómo trabajador en una línea de producción en masa, similar a las popularizadas por Henry Ford, más que en un ambiente que permita y fomente la interconsulta médica. Es en este último escenario en que, en la opinión del autor, y que yo comparto completamente, el radiólogo puede realmente destacar y contribuir como profesional de la salud. Es así como de forma cada vez más frecuente, e incluso esperable por parte de los otros médicos y pacientes, que existan recomendaciones sobre conductas o futuros estudios en los informes o que estas se den y registren durante la discusión de casos en la sala de informe o en reuniones multidisciplinarias. Estas opiniones deben ser hechas en forma responsable, conducente e informada, y no sólo por costumbre, para que sean de real utilidad y no generen costos extras en la atención de los pacientes.

En este artículo se describen 4 tipos de radiólogos; el aislado, el disponible, el entusiasta y el insertado. Discutamos las características de cada uno a continuación.

El radiólogo aislado se puede ver reflejado bajo el lema de “yo trabajo mejor solo”. Habitualmente estos profesionales trabajan en una sala de informes que puede estar físicamente lejos del hospital (como en la telerradiología) o en algún lugar en el hospital, pero el cual es difícil de acceder para el resto de los profesionales. Además, el “aislamiento” incluye la comunicación por otras vías (teléfono, correo electrónico) sea también engorrosa o de baja disponibilidad. Para el éxito de este tipo de ejercicio profesional, es fundamental contar con una estructura que permita conocer lo más posible la información clínica relevante y las preguntas hechas a cada estudio en particular.

Este modelo ofrece algunas ventajas del punto de vista de productividad, pero al carecer de retroalimentación por parte de los médicos referentes y de los otros radiólogos, la posibilidad de conocer la tasa de error y perpetuar algunos errores diagnósticos es mayor. Existe también un desgaste al trabajar en soledad, por lo que en algunos casos puede llevar a una falta de motivación y de satisfacción profesional, o también a “burn-out”.

El radiólogo disponible es aquel que ayuda o participa en caso de ser requerido. En estos casos la sala de informe es un lugar fácilmente asequible, y en aquellos casos de estar físicamente lejos, cuentan con más de una línea telefónica de acceso u otros métodos de acceso rápido. Esto mantiene una buena productividad y existe algún grado comunicación recurrente con la contraparte clínica. Sin embargo, el contacto con pacientes y médicos es más reaccionario (ante preguntas/alertas diagnósticas) que espontáneo, y el radiólogo permanece relativamente anónimo en el proceso de salud. Hay que tomar en cuenta que las múltiples llamadas e interrupciones pueden generar distracciones repetidas, lo que favorece el error durante la interpretación de los exámenes.

El radiólogo entusiasta es aquel que se plantea como propósito el “voy a pedir ayuda”. Estas son personas que activamente buscan el contacto con los otros médicos, a los que además suelen conocer bien, tanto en el día a día como en reuniones multidisciplinarias. En algunas ocasiones buscan también activamente el contacto con el paciente. Con esta actitud suelen construir buenas redes de contacto en su entorno de trabajo. Es importante destacar que esto se puede hacer en distintos escenarios, incluyendo el informe a distancia, donde la comunicación remota lo permite. En general en estos ambientes existe un mayor grado de satisfacción y el aprendizaje es tanto a través del estudio personal como del intercambio de opiniones en los variados encuentros. La desventaja de este modelo es que, al menos al principio, disminuye la productividad y puede resultar en un stress mayor para los radiólogos, en especial los más jóvenes, en que ven que tienen que rendir en varios flancos, y no poder terminar los informes esperados/asignados durante la jornada habitual.

Por último, el radiólogo insertado es aquel que pasa parte de su tiempo en directo contacto con los médicos referentes y con los pacientes. Puede participar en las visitas, aportando opiniones en tiempo real. Esto crea una estrecha relación entre los otros médicos y el radiólogo, y personifica este último como un profesional indispensable en el proceso de salud. Las desventajas están claras, en que la productividad disminuye significativamente, al igual que la exposición a exámenes, considerando que, en la radiología, como casi toda actividad, tanto el estudio como la práctica consciente, son sumamente importantes ya que, en nuestra profesión, el “ojo” también se entrena viendo grandes cantidades de exámenes.

Para terminar, de estos cuatro modelos, todos muestran ventajas y desventajas, y no es necesario siempre comportarse como un solo tipo de profesional. En un equipo de radiólogos se pueden alternar los roles con sistemas de turno o, a través de fondos comunes, asignar roles a las personas y personalidades más idóneas para llevarlos bien a cabo. El equilibrio entre producción y participación es importante para mantener nuestra profesión visible y a nosotros como participantes activos en el proceso de atención a los pacientes.

Referencias

1. Gunderman RB, Chou HY. The Future of Radiology Consultation 1. Radiology. 2016; 281(1): 6-9. [ Links ]

*Correspondencia: revista@sochradi.cl

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons