SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.22 número4ALTERACIONES HISTOLÓGICAS DE LA MEMBRANA BASAL DE LAS CAPAS DÉRMICAS Y EPIDÉRMICAS DEL CASCO EN LOS CABALLOS CON LAMINITIS AGUDAASPECTOS ANATÓMICOS Y BIOMÉTRICOS DE LA INERVACIÓN DEL MÚSCULO CORACOBRAQUIAL Y SUS PUNTOS MOTORES índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


International Journal of Morphology

versión On-line ISSN 0717-9502

Int. J. Morphol. v.22 n.4 Temuco dic. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-95022004000400013 

Int. J. Morphol.,
22(4):313-322, 2004.

RELACIÓN ÚTERO-EMBRIONARIA Y SU VARIACIÓN MORFOLÓGICA DURANTE EL PERÍODO IMPLANTACIONAL EN CONEJO

UTERUS-EMBRYONNIC RELATIOSHIP AND ITS MORPHOLOGIC VARIATIONS DURING IMPLANTATIONAL PERIOD IN THE RABBIT

 

* Carolina Schencke; **Mariano del Sol & ***Mariana Rojas.

* Alumna de Magíster en Ciencias, Mención Morfología, Universidad de La Frontera, Chile.

** Facultad de Medicina, Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.

*** Facultad de Medicina, Universidad de Chile, Santiago, Chile.

Dirección para correspondencia:


SCHENCKE, C.; DEL SOL, M. & ROJAS, M. Relación útero-embrionaria y su variación morfológica durante el período implantacional en conejo. Int. J. Morphol., 22(4):313-322, 2004.

RESUMEN: La implantación embrionaria en úteros de mamíferos es iniciada por la formación de un contacto directo célula a célula entre el trofoblasto del blastocisto y el epitelio uterino. El conejo ha demostrado ser un excelente modelo para los estudios de implantación y se presenta como uno de los mamíferos con mayor eficiencia reproductiva. Nuestro objetivo fue reconstruir la secuencia de los eventos, tanto morfológicos como morfométricos que ocurren durante la implantación en el conejo, entre los 7 a 10 días post coito.

Se utilizaron 16 conejas neozelandesas blancas adultas (Oryctolagus cuniculus), mantenidas en cautiverio y obtenidas del Bioterio de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera, Temuco, Chile. Una vez sacrificadas, el útero de cada coneja gestante fue fijado en formalina al 10% y postfijado en Dubosq brasil. Se utilizaron las técnicas histológicas: H. E. y Tricrómico de Masson e histoquímicas: PAS, PAS diastasa, Azul de Alcián pH 2.5 y pH 1.0, y Picrosirius de Junqueira. Otras vesículas se fijaron en methacarn para su estudio inmunocitoquímico con el anticuerpo monoclonal (CK) AE1, con la finalidad de evidenciar cambios en los filamentos intermedios de las células epiteliales. Se consignó el diámetro de la vesícula en mm y glándulas uterinas en µm.

Desde el día 7 al 10 post coito, el diámetro de la vesícula embrionaria aumentó 2 mm por día. Las glándulas uterinas experimentaron un significativo y distinto crecimiento, dependiendo si éstas se encontraban en la pared mesometrial o antimesometrial. En conejo, el sinciciotrofoblasto del hemisferio abembriónico del blastocisto, se adhiere y fusiona con el epitelio uterino, luego la cámara implantacional, en coneja, se forma como resultado de la expansión del blastocisto que mantiene contacto con varios puntos de la pared uterina, ya sea en la región antimesometrial como mesometrial. La primera adhesión, ocurre entre el sinciciotrofoblasto y las células epiteliales de la pared antimesometrial antes de que ocurra una modificación epitelial general y del tejido conjuntivo subyacente, con aumento de glicógeno y glicosaminoglicanos.

PALABRAS CLAVE: 1. Relación útero-embrionaria; 2. Morfología; 3. Conejo.


INTRODUCCIÓN

La implantación embrionaria en úteros de mamíferos es iniciada por la formación de un contacto directo célula a célula entre el trofoblasto del blastocisto y el epitelio uterino. Para estudiar el mecanismo de adhesión e implantación del blastocisto al epitelio uterino en mamíferos, se torna imperioso el estudio de la cubierta materna. En los animales domésticos, el primer resultado de la división es la formación de un acúmulo de células. En la mayor parte de los mamíferos domésticos, la zona de contacto es antimesometrial. En rumiantes, cerdos y roedores estas zonas del útero muestran una mayor vascularización antes que el blastocisto entre en contacto. En la mayoría de los grandes mamíferos domésticos, la unión no es invasiva y los tejidos fetales pueden separarse del epitelio uterino. En carnívoros, roedores, primates y el Hombre, el trofoblasto invade y destruye parcialmente el endometrio (Noden & Lahunta, 1985).

Pitt & Carney (1999), realizaron un estudio morfológico postimplantacional en conejos New Zealand White, estableciendo así el archeotipo normal de desarrollo de conejo entre los días 9 al 13 post coito. Describieron que, en general, muchos de los patrones de desarrollo morfoló-gicamente son similares a los de roedores. Una de las primeras notables diferencias es que en el día 13, el embrión de conejo no está completamente envuelto por el saco vitelino como en rata y ratón. Según estos autores, la placenta estaría exhibiendo un crecimiento extensivo si se compara con los estadios tempranos de especies roedoras.

Enders & Schlafke (1978), en su estudio sobre interacción del blastocisto y endometrio en la implantación, indican que en rata el blastocisto se extiende antimeso-metrialmente, y comienza a ser progresivamente más profundo y extenso al final del 5 día e inicio del 6 día. Para el 6 día, la cámara se alarga, extendiéndose hacia el lumen mesometrial.

En humanos, aproximadamente al 6 día de la fecundación, el blastocisto se fija en el epitelio endometrial, por lo general, cerca de su masa celular interna, que representa el polo embrionario. Alrededor del 7 día, una capa de células, llamada endodermo primitivo, aparece en la superficie de la masa celular interna, la cual ve hacia la cavidad del blastocisto (Moore, 1995).

En el conejo, los primeros estadios embrionarios son similares que en el ratón, Sin embargo, a diferencia de éste, el embrioblasto se observa como una placa epitelial regular, sin que se forme la cavidad amniótica. La capa trofoblástica se observa como una fina película de células completamente aplanadas que rápidamente desaparecen, ya sea por necrosis o porque se incorporan a los elementos del ectoblasto. En este punto queda en contacto directo con la mucosa uterina y el embrión ya se ha comenzado a implantar (Grassé, 1958). Varios estudios experimentales sobre el desarrollo de los blastocistos de ratón, conejo y humanos sugieren que en el crecimiento embrionario in vitro resulta anormal (Channing, 1978; Morris, 1983; Hohn, 1989, 1992), por lo que la mucosa uterina pasa a ser primordial para el desarrollo embrionario.

Carson et al., (2000), en una revisión sobre el estudio implantacional en diversas especies, como roedores, primates, cerdo y conejo, indican que en la mayoría existe un período restringido del ciclo uterino, durante el cual puede ocurrir la implantación. Cualquier falla al inicio de este evento crítico durante la ventana implantacional, resulta en la falla de la implantación.

Segalen & Chambon (1983), estudiaron los aspectos ultraestructurales de la implantación antimesometrial en conejo. Ellos indicaron que ya al 6 día post coito se observaba una huella o marcaje que deja el blastocisto en la superficie endometrial de esta región, mostrando el establecimiento temprano de contacto entre el blastocisto y el útero. En el 7 día post coito, la región antimesometrial mostraba zonas de apertura glandular, las que parecerían ser los sitios electivos de atracción del trofoblasto. Según estos autores, la unión o "attachment" del trofoblasto podría continuar en los días 8 y 9.

Existe una variedad fascinante de relaciones morfológicas en los diferentes estados de implantación en distintas especies. El conejo ha demostrado ser un excelente modelo de implantación. Como ovulador obligado, el tiempo de preñez se puede establecer en forma precisa.

La invasividad del trofoblasto y la permisividad del endometrio deben permanecer en un equilibrio. Por este motivo, también estudiamos los cambios estructurales que implican la maduración funcional del endometrio de conejo, durante la gestación temprana. La observación morfológica de cortes de úteros de 7, 8, y 9 días post coito, permitirá reconstruir una secuencia aparente de los eventos tanto morfológicos como morfométricos, que ocurren durante la implantación, en el conejo.

MATERIAL Y MÉTODO

Con el objetivo de analizar la interrelación embrionaria pre y post implantacional en conejo, utilizamos16 conejas neozelandesas blancas adultas (Oryctolagus cuniculus), nulíparas, no gestantes clínicamente sanas, (3,5 - 4,5 kg de peso), criadas y mantenidas en cautiverio, alimentadas con pellets y zanahorias ad libitum. Para la cruza se utilizaron 4 machos de probada fertilidad, clínicamente sanos, mantenidos en solitario. Los conejos fueron obtenidos del Bioterio de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera, Temuco, Chile. Determinamos como día 0 el momento del coito, sacrificando las hembras los días 7, 8, 9 y 10 de cada cruza, respectivamente. Para esto, las conejas fueron divididas en cuatro grupos, de cuatro ejemplares cada uno.

Obtención de las vesículas embrionarias: Una vez sacrificados los ejemplares, se disecó macro y mesoscópicamente la región pélvica, extrayendo los cuernos uterinos. El útero de cada coneja gestante fue removido y depositado en PBS. Se cuantificó el número de implantes en cada cuerno uterino, y también su normalidad. Se seleccionaron vesículas de cada cuerno. Se utilizaron las vesículas del cuerno derecho para su estudio histológico e histoquímico y se depositaron en formalina al 10%, y del cuerno izquierdo para su estudio inmunocitoquímico depositándose en methacarn. La disección se realizó ocupando una lupa ransor (10X).

Análisis histológico, histoquímico e inmunohisto-químico: Mediante los análisis histológicos e histoquímicos de los cortes teñidos con Hematoxilina Eosina, Tricrómico de Masson, PAS, PAS-Diastasa, Azul de Alcian a pH 2.5 y pH 1.0, se estudiaron las características morfológicas de las células epiteliales uterinas a niveles luminal y glandular y su variación entre los días 7 y 9 post coito. Mediante el análisis histológico de los cortes teñidos con la técnica Picrosirius de Junqueira (1979), se observaron los tipos de fibras colágenas. Para el análisis inmunohistoquímico las muestras fueron tratadas con el anticuerpo monoclonal (CK) AE1, en una dilución de 1:200 (Sigma).

RESULTADOS

Morfología útero embrionaria: En el 7 día pc, en la vesícula embrionaria se observaba el lumen de la región antimeso-metrial. Ésta se encontraba constituida por el trofoblasto y revestida por la zona pelúcida. La rodeaba una capa externa o capa mucoide que formaba un revestimiento laminar continuo. Esta capa era gruesa, mostrando ser positiva en su reacción con PAS y Azul de Alcian, Fig. 1. El epitelio trofoblástico era simple cúbico.

En la región antimesometrial se han formado pliegues de la mucosa. El tejido glandular tenía un grosor muy disminuido en comparación con la región mesometrial. El epitelio luminal se destacaba por células epiteliales cúbicas. En el tejido glandular se observó proliferación celular a nivel del epitelio, dando el aspecto de un epitelio pseudoestratificado. El tejido coriónico interglandular era poco abundante. También se observó un mínimo grosor de la pared muscular. El tejido conjuntivo tenía un aspecto hiperlaxo. Con Picrosirius se evidenció colágeno I y colágeno III, Fig. 2. En esta región se visualizaron muy pocas células deciduales.

En la región mesometrial se observaron abundantes pliegues de la mucosa uterina, los que no se presentaban en la región antimesometrial. El endometrio se observó con abundante tejido glandular. Las glándulas eran tubulares y rectas.

Tanto el epitelio de revestimiento como el glandular se observaron cilíndricos con pseudoestratificación de núcleos, tres o más núcleos en cada célula, siendo ovalados, con nucléolo periférico. Algunas células presentaban cilios. Las células del epitelio glandular se presentaban aglomeradas, sin membrana citoplasmática definida y algunas de ellas presentaban intensa basofilia.


Fig. 1. Morfología útero-embrionaria de conejo Oryctolagus cuniculus al 7 día pc. 1. Capa mucoide; 2. Trofoblasto; 3. Pared antimesometrial. Azul Alcián 100X.


Fig. 2. Morfología endometrial de conejo Oryctolagus cuniculus al 8 día pc. Picrosirius. 100X.

El tejido conjuntivo que las sustentaba, era laxo, Azul de Alzián positivo lo que indicaba una importante cantidad de proteoglicanos y glucosaminoglicanos. El tejido conjuntivo de la lámina propia era rico en células y presentaba un abundante material intercelular amorfo, de tipo conjuntivo laxo. La mucosa se continuaba en una capa submucosa de tejido conjuntivo denso y luego en una capa muscular diferenciada en tres partes: circular interna, oblicua intermedia y longitudinal externa y por último, una serosa. La pared muscular se presentaba más gruesa en la región mesometrial.

Con Picrosirius se evidenció colágeno I principalmente y colágeno III. Las células deciduales comenzaban a aparecer, pero aún no eran abundantes. Los capilares estaban distribuidos en el corion superficial e interglandular. La pared endotelial alcanzaba la región más apical de los pliegues uterinos y contactaban con el epitelio de revestimiento.

En el día 8, la vesícula embrionaria había aumentado de tamaño. Se podía diferenciar la invasión del trofoblasto y la formación de sincicio, la que era temprana en relación con el estado de implantación. Prolongaciones de sinciciotrofoblasto formaban acúmulos celulares y tomaban una ubicación antimesometrial, donde comenzaba a implantarse en varios sectores, mientras aún se observaban algunos segmentos separados del epitelio uterino. En esta región existían evidencias de fusión del sinciciotrofoblasto con las células endometriales uterinas (Fig. 3). La implantación ocurre en la región antimesometrial, avanzando hacia la región mesometrial, existiendo contacto en varios puntos entre el trofoblasto y vellosidades endometriales de esta región.

En la región antimesometrial, los pliegues aumentaron de tamaño en relación al día 7, pero siguieron siendo menores que la región mesometrial. Las glándulas endometriales se encuentraban disminuidas y se observaban muy pocos pliegues de la mucosa. El epitelio luminal era simple y cúbico. El tejido circundante a las glándulas continuaba siendo Azul Alcián positivo, rico en proteo-glicanos. Era notoria la disminución de la pared muscular, la cual estaba constituida por dos capas: circular interna y longitu-dinal externa.

En la región mesometrial se presentaban los mayores cambios de la pared uterina. El lumen se encontraba muy dilatado. La túnica mucosa alcanzaba un mayor grosor. Los pliegues de la mucosa se observaban aún más abundantes. Disminuyó el espesor de la pared muscular en relación al día anterior. El diámetro glandular aumentó tres veces en relación al día anterior. Se observó hipertrofia en la base de las glándulas que estaban ubicadas meso-metrialmente.

Hubo cambios evidentes a nivel del epitelio glandular, observándose, en general, una gran proliferación celular, dando el aspecto de epitelio pseudoestratificado. Las células del epitelio glandular no estaban separadas por su membrana citoplas-mática en forma evidente, la que tomaba una forma aglobada, poco definida, con aparente material de secreción. Se observó gran cantidad de núcleos de forma ovalada, con nucléolo periférico. Ocurrió un cambio tintorial del citoplasma, aumentando la basofilia.

El tejido conjuntivo era hiperlaxo. Continuaba siendo Azul Alcián positivo (rico en proteoglicanos). Con Picrosirius se evidenció colágenos I y III. En el estroma, se habían diferenciado las células deciduales y algunos leucocitos endometriales. A nivel del corion interglandular, se visualizó un mayor número de células deciduales, las que se encontraban rodeadas por fibras colágenas (Fig. 4). Las células deciduales que se localizaban adyacentes a la lámina basal, se encontraban con material citoplasmático PAS positivo. Aparecieron los vasos sanguíneos embrionarios. Aumentó el número de capilares uterinos. Las paredes del endotelio endometrial se comenzaban a engrosar.


Fig. 3. Sitio de implantación trofoblástica. 8 día pc. 1. Fibras colágenas; 2. Acúmulos de células de sincicio. Azul de Alcián. 400X


Fig. 4. Corion interglandular de la pared mesometrial. 1. Células deciduales. 2. Fibras colágenas. PAS. 400X.

Los análisis con inmunohistoquímica para detectar la presencia de la citoqueratina (CK) AE1 en coneja revelaron su presencia en todo el citoplasma celular, tanto del epitelio luminal como glandular, en las diferentes etapas estudiadas (Fig. 5).

En el día 9, el trofoblasto se expandió periféricamente, mediante la adición de áreas, donde el sinciciotrofoblasto penetró entre las células epiteliales luminales hacia el estroma. Estas masas celulares se observaron invadiendo las regiones donde existía apertura glandular. La invasión trofoblástica era mayor en el lado mesometrial, el embrión somítico se ha ubicado entre los dos grandes pliegues endometriales. Los procesos trofoblásticos, aparentemente, no se detienen en la membrana basal del epitelio luminal, los que literalmente se dispersaban rápidamente bajo ésta. En algunas instancias estos procesos se apilaban hacia la membrana basal. Incluso en este animal, en el que se establece una placenta hemocorial en forma rápida, algunos de los sitios de penetración mostraban restricción temporal por la membrana basal endometrial.

La región antimesometrial se observó muy delgada, con una fina pared muscular y delgada capa mucosa, a la que se adhería la vesícula embrionaria. Esta pared alcanzaba un diámetro promedio de 0.4 mm.

La región mesometrial presentaba mayor espesor debido a los grandes pliegues de la mucosa con dirección luminal, mayor desarrollo glandular y pared muscular gruesa. Lumen aproximado de 7 mm y diámetro de 12 mm aproximadamente. Esta región alcanzaba un grosor promedio de 5 mm. El tejido conjuntivo circundante era laxo en algunos sectores. Se visua-lizaron acúmulos de células deciduales y una gran cantidad de glándulas endome-triales, tanto a nivel de la mucosa superficial como profunda. Las glándulas uterinas mesometriales eran muy tortuosas.


Tabla I. Descripción morfológica de la vesícula embrionaria y del trofoblasto de conejo Oryctolagus cuniculus, durante los días 7, 8 ,9 y 10 postcoito.

Vesícula embrionaria

Día 7 post coito

Yace en la región antimesometrial.

   

Está constituida por el trofoblasto y revestida por zona pelúcida, rodeada de capa mucoide. Esta última, PAS y Azul de Alcian positivo

.

   
 

Día 8 post coito

LA gruesa capa extracelular se reduce en algunos segmentos, en los que el trofoblasto hace contacto con el epitelio a nivel antimesometrial.

 

Día 9 post coito

Abarca todo el lumen endometrial.

   

El embrión somítico se ha ubicado entre grandes pliegues endometriales de la región mesometrial.

     
 

Día 10 post coito

Abarca todo el lumen endometrial.

 

   

Trofoblasto

   
 

Día 7 post coito

Epitelio trofoblástico: simple cúbico.

 

Día 8 post coito

Se puede diferenciar invasión trofoblástica en la región antimesometrial.

   

Se evidencian procesos trofoblásticos por la formación de sincicio,  aún se observan algunos segmentos separados del epitelio uterino.

     
 

Día 9 post coito

La invasión trofoblástica es mayor mesometrialmente. Los procesos trofoblásticos no se detienen en la membrana basal del epitelio luminal.

 

Día 10 post coito

El embrión ha crecido, tiene varios somitos. Se ha formado el amnios y

   

una placenta de tipo hemoendotelio corial.

   

Se observan células trofoblásticas llegando al lumen de los vasos sanguíneos.


Fig. 5. Vellosidades uterinas de la pared mesometrial. Células epiteliales con reacción positiva para CK-AE1 (flechas). 400X.

El epitelio glandular presentaba células con reacción fuertemente PAS (+),(Fig. 6). El lumen era irregular y presentaba secreción y características de apocrinidad. La superficie apical de las glándulas era Alcian (+). Esta reacción era más intensa a nivel de la zona apical de la célula. En el epitelio luminal de la superficie endometrial, las células se encontraban aglomeradas, su membrana citoplasmática se encontraba poco definida y los núcleos se observaban uno al lado del otro. Los vasos eran abundantes y de mayor calibre. Los vasos sanguíneos presentan cambios en su pared, el endotelio estaba reforzado por varias capas de origen trofoblástico. Se comienzan a visualizar vasos sanguíneos embrionarios con glóbulos rojos nucleados.

En el día 10, el embrión ha crecido, tiene varios somitos, se ha formado el amnios. Por otra parte, se ha formado una placenta del tipo hemoendoteliocorial, observándose células trofoblásticas llegando al lumen de los vasos sanguíneos.

La región antimesometrial se visualizaba muy delgada, con una fina pared muscular y delgada capa mucosa, a la que se adhería la vesícula embrionaria.

Al observar la región mesometrial con Picrosirius, se evidenciaron fibras colágenas tipo I. El trofoblasto reemplazó al epitelio uterino. Los procesos del sinciciotrofoblasto invadían los vasos maternales. Las arteriolas estaban parcial o completamente ocluidas por el citotrofoblasto migrante. El acceso temprano para controlar la sangre materna, le permitía a las lagunas trofoblásticas expandirse superficialmente. En relación a los vasos sanguíneos, estarían ocurriendo procesos similares a los de la especie humana, donde el trofoblasto alcanzaba también a los vasos sanguíneos y reemplazaba al endotelio y a la pared.

DISCUSIÓN

La implantación, que en la especie humana parece iniciarse cuando el embrión ha entrado en el útero, implica una serie de estímulos y respuestas integradas, es decir, un diálogo activo entre las células maternas y las del blastocisto. La naturaleza y la integración de varios estímulos y respuestas, que exigen una sincronía precisa, son ahora objeto de estudio. En animales domésticos, el 80% de pérdida de embriones ocurre durante el período preimplantacional. Por esto, entender las variadas señales que regulan la implantación, tiene importancia tanto clínica como económica. Usar al conejo como modelo animal para conocer la implantación, nos ha acercado a la comprensión de este mecanismo.

El trofoblasto toma una posición previa frente al epitelio endometrial. En el día 7pc, mientras la cámara de implantación se forma, el trofoblasto se encuentra rodeado por una capa extracelular llamada blastolemas, (Denker, 2001). Esta es una capa externa, mucoide que forma un revestimiento laminar continuo en este día. El PAS positivo nos indica la presencia de glucopolisacáridos neutros, el AA positivo a pH ácido (0.4) y básico, indica la presencia de mucopolisacáridos ácidos sulfatados y no sulfatados. Mientras la cámara implantacional se forma, el trofoblasto se encuentra rodeado por una capa extracelular, la que es removida, (Enders & Schlafke, 1978). Concordamos con estos autores, ya que mientras el trofoblasto comienza a implantarse, se observa cómo la gruesa capa extracelular que rodea al resto del blastocisto se reduce, desapareciendo en los segmentos en los que el trofoblasto hace contacto con el epitelio, (día 8 pc). En el día 7pc, se presentan zonas de apertura celular en la región antimesometrial, hacia las que es atraído el trofoblasto, concordando con Segalen & Chambon. Este fenómeno se continúa en el día 8, en esta misma región, donde comienza la implantación. Según estudios de Carson, et al., y Denker & Thie en mamíferos, el sinciciotrofoblasto primero se adhiere a la terminación apical de la célula epitelial, para luego fusionarse con ellas. Nuestras observaciones con microscopía óptica indican que, luego del contacto entre el epitelio uterino y trofoblástico, las membranas celulares de ambos epitelios se borran, fenómeno que podría ser interpretado histológicamente como fusión. Esta fusión entre las terminaciones apicales celulares no es común en otras especies. Además, demuestra que la adhesión apical-apical puede ser un importante iniciador de la implantación. El conejo estaría constituyendo un ejemplo bien documentado de animal, que sufre de fusión antes del inicio del proceso de la penetración epitelial durante la implantación.


Fig. 6. Se observan células del epitelio glandular PAS positiva (flechas). PAS. 400X.

Los epitelios uterinos luminal y glandular tienen un extensivo dinamismo en el proceso implantacional. En el día 7pc, aún no se evidencian productos secretorios en ninguno de los dos epitelios. La morfología general de los epitelios luminal y glandular consiste en células cúbicas, secretoras y ciliadas, presentes durante la etapa preimplantacional (día 7 de gestación), destacándose una diferencia entre los tipos de epitelio de las regiones meso y antimesometrial. Coincidimos con los estudios de Stroband et al., (1986) realizados en cerdo, al considerar los epitelios luminal y glandular como dos epitelios funcionalmente distintos en el período preimplantacional.

Muchas especies muestran alteraciones del epitelio uterino durante la implantación. Los cambios que ocurren a nivel del epitelio uterino dependerían del epitelio trofoblástico, según Dlaikan et al., (1999). En el día 8pc, se inician los primeros contactos entre el trofoblasto y el epitelio luminal, y en la región antimesometrial ya comienzan a implantarse prolongaciones de sinciciotrofoblasto. Las modificaciones epiteliales comienzan en la región antimesometrial, en la zona donde se observa la implantación, en sus primeras etapas. Sin embargo, es en la región mesometrial en donde se implanta definitivamente el embrión. Aquí se visualiza un incremento tanto a niveles glandular como de la vascularización local. Según Png & Murphy (1997) y Demir et al., (2002), en sus estudios en ratones, la diferenciación del epitelio endometrial es un evento dinámico. La estructura morfológica e histológica de los epitelios luminal y glandular muestran diferenciación celular tanto luminal como glandular.

Los pinopodos endometriales han sido descritos en humanos como protrusiones hormona-dependientes que nacen en la región apical de la membrana plasmática y se han sugerido como indicadores de receptividad endometrial. Las estructuras que se pueden relacionar con los pinopodos en coneja, según varios estudios, son semejantes a proyecciones apicales. En nuestro trabajo no observamos estructuras semejantes ni el desarrollo de proyecciones apicales, debido a que en los días estudiados la fase receptiva ha terminado y está comenzando el periodo implantacional (días 7 al 10 post coito). Los estudios realizados en conejo por Lescoat et al., (1982) y Parr & Parr, (1982), y en rata por Bansode et al., (1998), fueron realizados durante el período de máxima sensibilidad endometrial (días 4 al 6pc).

El epitelio endometrial, por su morfología y supuesta homogeneidad celular, han sido más estudiadas que el estroma. Según Duran & Hicks, (1995) en humano y ratón, y por Orchard et al., (1999) en ratón, en el día 1 de preñez, la citoqueratina se encontraba en el citoplasma, pero para el día 6 fue localizada sólo en la región apical de la células del epitelio uterino. Olson et al., (2002), también observaron diferencias en la distribución de la citoqueratina, específicamente la CK13, a nivel de los epitelios luminal y glandular. En nuestros estudios, la positividad de la inmunotinción con (CK)AE1 era leve en la región antimesometrial en el día 7pc, en comparación con la región mesometrial. En el día 8pc, en cambio, se observó una fuerte positividad en la región mesometrial. Esta distribución podría contribuir en la adhesión y posterior implantación del blastocisto al epitelio mesometrial. La (CK) AE1 se ubica en todo el citoplasma y no sólo en la región apical, lo que podría tener relación con que el citoesqueleto, en el endometrio toma parte no sólo en las funciones mecánicas de la célula, sino también en los movimientos y localización de organelos y proteínas, por lo tanto participa en el metabolismo.

El rol de las fibras colágenas podría tener una importancia relacionada con la adhesividad del blastocisto, Sherman et al. (1978), y Rincón, (1989). Los resultados obtenidos con la técnica de Picrosirius nos proporcionó información acerca de los tipos de fibras colágenas presentes durante los días estudiados, 7 al 10 post coito. La presencia es principalmente de fibras colágenas de tipos I y III. Este tipo de fibras son más maduras, lo que podría indicar que no hay nueva elaboración de colágeno. Clark et al., (1992), en su estudio en ratas, concluyeron que la concentración de fibras colágenas dentro del tejido decidual embrionario disminuye entre los días 6 al 8pc. Akcali et al., (2003), sugieren que la muerte de las células deciduales es el punto de término de la diferenciación de la colágena, por lo tanto, estas fibras también estarían involucradas con el proceso de decidualización. La remodelación de la colágena en el área de implantación parece ser un factor importante de la respuesta uterina a la implantación embrionaria.

Las células trofoblásticas, en general, expresan un número de receptores de matriz extracelular y actividades degenerativas, que permiten la interacción e invasión a través del endometrio. Con respecto al estado de implantación, en conejo y cerdo de guinea la formación de sincicio es temprana, en relación con otros mamíferos como armadillo, rata y murciélago, (Enders & Schlafke, 1969). En nuestro trabajo encontramos la presencia de prolongaciones del cincisio citoplasmático del trofoblasto o "knob trofoblástico" en el día 8 post coito. Éste serviría para anclar al trofoblasto en la posición que toma en la cámara de implantación, mientras se establece la implantación mesometrial del botón embrionario, en conejo.

Estamosde acuerdo con los autores Enders & Schlafke (1971), en que para formarse el knob trofoblástico, existe un proceso de fusión del trofoblasto con la terminación apical de las células epiteliales donde el sinciciotrofoblasto se fusiona con dos o más células epiteliales uterinas antes de la penetración en el estroma.

Concordando con Carson, et al., el conejo es un ejemplo de adhesión y posterior fusión con los botones trofoblásticos encontrados en nuestro trabajo. El proceso de fusión ocurrido luego de la adhesión apical-apical puede ser un importante iniciador de la implantación. Claramente, existen grandes diferencias en la forma de invasión de las células citotrofoblásticas entre mamíferos. Las células citotrofoblásticas en primates y humanos migran individualmente en el endometrio humano, formándose cordones de células que bypasean las células estromales, (Jones et al., 2001). En conejo, es única la formación de agregados de sinciciotrofoblasto en el hemisferio abembriónico del blastocisto, el que se adhiere evidenciando fusión del epitelio uterino con el trofoblasto. La base histológica para determinar fusión es la presencia de dos tipos de núcleos y la ausencia de membranas entre ellas. Esta forma tan poco invasiva destaca a esta especie y la diferencia de primates y roedores.

Pudimos observar que mientras la cámara de implantación se está formando, el trofoblasto se encuentra rodeado por la capa extracelular, la que se remueve antes de la implantación por, posiblemente, enzimas digestivas del propio trofoblasto, permitiendo el contacto del trofoblasto con el epitelio uterino en esos sectores. Luego, la formación de sincisiotrofoblasto penetra el epitelio luminal. Observamos que la membrana basal en conejo es parcialmente restrictiva a la invasión trofoblástica. Pero la penetración inicial en este animal, al compararlo con estudios realizados en ratón por Larsen, (1961), no es pasiva. Estudios en rata, (Enders & Schlafke, 1969), y en murciélagos Carollia por Rasweiler et al., 2002, describen que después de la invasión inicial del epitelio uterino luminal por las células trofoblásticas, éste permanece por un tiempo adyacente a la lámina basal residual del epitelio, pero no lo penetra.

Murphy et al. (1982) observaron alteraciones estructurales en las células endometriales, por lo que deducimos que la implantación es más invasiva en roedores murinos que en conejo. En este animal los cambios estructurales se observan a nivel del ápice de las células epiteliales luminales, especialmente las que se ven afectadas a la invasión trofobástica. El fenómeno observado el día 10pc, en mono rhesus por Enders et al., (1983), se asimila a lo ocurrido en conejo el día 8pc, con respecto a la formación de complejos de unión del sinciciotrofoblasto con el epitelio uterino. La implantación en mono rhesus es más invasiva, al mostrar aislamiento y destrucción de las células epiteliales y lámina basal, lo que no se observa en conejo.

La interacción fetomaternal es esencial para una preñez exitosa en cualquier especie. Luego de la implantación el trofoblasto penetra la decidua estromal superficial de la pared uterina, rompiendo la pared endotelial de las arterias para lograr el acceso hacia la circulación maternal. Migran entre los vasos, incorporándose en la pared arterial, reemplazando el endotelio de los vasos.

La invasión endovascular y la remodelación extensiva asociada con el desarrollo de la cama placentaria, requiere una regulación precisa y una íntima comunicación y cooperación entre el desarrollo de la unidad fetoplacental y la vasculatura endometrial.


SCHENCKE, C.; DEL SOL, M. & ROJAS, M. Uterus-Embryonnic relationship and its morphologic variations during the implantational period in the rabbit. Int. J. Morphol., 22(4):313-322, 2004.

SUMMARY: Embryo implantation in mammalian uterus starts by a cell-to-cell direct contact between the blastocyst's trophoblast and the uterine ephitelium. The rabbit is a good model to study implantation. This work aims at analyzing the sequence of morphological morphometric events during implantation (7 to 10 days post-coitum).

Sixteen white New Zealand adult female rabbits (Oryctolagus cuniculus), from the Faculty of Medicine, University of La Frontera, Chile, were used. After sacrifice, the uterus of each pregnant female was fixed in 10% formaline and postfixed in Duboscq Brasil. Stainings used were HE and Masson Trichromic and for histochemistry PAS, Diastase-PAS, Alcian Blue (pH 1 and 2.5) and Junqueira Picrosirius. Some samples were fixed in Methacarn for immunocitochemical study using the monoclonal AE1 antibody to reveal changes in the intermediate filaments in the ephitelial cells. Diameter of the embryonic vesicle in mm and uterine glands in µm were recorded.

From day 7 to 10 post coitum, the diameter of the embryonic vesicle increased 2mm per day. The uterine glands underwent significative growth, differentially depending if they were located in the mesometrial or antimesometrial uterine wall. In the rabbit, the syncitiotrophoblast of the embryonic hemisphere of the blastocyst adhieres and fuses to the uterine ephitelium. The implantational chamber in the rabbit, is therefore formed as a result of the expansion of the blastocysts which contacts with many points of the uterine wall, either in the mesometrial or antimesometrial uterine wall. The first adhesion occurs between the syntitiotrophoblast and the ephitelial cells of the antimesometrial wall prior to a general ephitelial modification and the subjacent connective tissue, which shows increased glycogen and glycosamineglycanes.

KEY WORDS: 1. Uterus-Embryonic realatioship; 2. Morphology; 3. Rabbit.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Akcali, K. C.; Gibori, G. & Khan, S. A. The involvement of apoptotic regulators during in vitro decidualization. Eur. J. Endocrinol., 149(1):69-75, 2003.         [ Links ]

Bansode, F. W.; Chauhan, S. C.; Makker, A. & Singh, M. M. Uterine luminal epithelial alkaline phosphatase activity and pinopod development in relation to endometrial to endometrial sensivity in the rat. Contraception, 58(1):61-8, 1998.         [ Links ]

Carson, D.; Bagchi, I.; Dey, S.; Enders, A.; Falseabas, A.; Bruce, A.; Lessey, B. & Yoshinaga, K. Embryo Implantation. Developmental Biology, 223:217-37, 2000.         [ Links ]

Clark, D. E.; Hurst, P.R.; Myers, D.B. & Spears, G. F. Collagen concentrations in dissected tissue compartments of rat uterus on days 6, 7, and 8 of pregnancy. J. Reprod. Fertil., 94(1):169-75, 1992.         [ Links ]

Channing, C. P.; Stone, S. L.; Sakai, C. N.; Haour, F. & Saxe-na, B. B. A stimulatory effect of the fluid from preimplan-tation rabbit blastocysts upon luteinization of monkey granulosa cell cultures. J Reprod Fertil., 54(2):215-20, 1978.         [ Links ]

Denker, H. W. & Thie, M. The regulatory function of the uterine epithelium for trophoblast attachment: experimental approaches. Ital. J. Anat. Embryol., 106(2 Suppl 2):291-306, 2001.         [ Links ]

Demir, R.; Kayisli, U. A.; Celik-Ozenci, C.; Korgun, E. T.; Demir-Weusten, A. Y. & Arici, A. Structural differentiation of human uterine luminal and glandular epithelium during early pregnancy: an ultrastructural and immuno-histochemical study. Placenta, 23(8-9):672-84, 2002.         [ Links ]

Dlaikan, H.; Hernández, A. & Cortez, A. Uterine living modification and trophoblastic development in the cow, at days 21,23,28 y 36 of gestation. Arch. Med. Vet., 31 (2): 1999.         [ Links ]

Durán, R, G. & Hicks, J. J. Participation of the cytoskeleton in the physiology of the endometrium. Ginecol Obstet Mex., 63:467-73, 1995.         [ Links ]

Enders, A. C. & Schlafke, S. Cytological aspects of trophoblast-uterine interaction in early implantation. Am. J. Anat., 125(1):1-29, 1969.         [ Links ]

Enders, A. C. & Schlafke, S. Penetration of the uterine epithelium during implantation in the rabbit. Am. J. Anat. 132(2):219-39, 1971.         [ Links ]

Enders, A. C. & Schlafke, S. Comparative aspects of blastocyst-endometrial interactions at implantation. Ciba Found Symp., 64:3-32, 1978.         [ Links ]

Enders, A. C.; Hendrickx, A. G. & Schlafke, S. Implantation in the rhesus monkey: initial penetration of endometrium. Am. J. Anat., 167(3):275-98, 1983.         [ Links ]

Grassé, P. Traitè de zoologie (anatomie, systematique, biologie). Masson, Paris, 1958. Tome XVI.pp1812.         [ Links ]

Hohn, H. P.; Winterhager, E.; Busch, L. C.; Mareel, M. M. & Denker, H. W. Rabbit endometrium in organ culture: morphological evidence for progestational differentiation in vitro. Cell Tissue Res., 257(3):505-18, 1989.         [ Links ]

Jones. C. J. P.; Enders, A. C. & Fazleabas, A. T. Early implantation events in the baboon (Papio anubis) with special reference to the establishment of anchorin villi. Placenta, 22:440-56, 2001.         [ Links ]

Larsen, J. F. Electron microscopy of the implantation site in the rabbit. Am. J. Anat., 109:319-34, 1961.         [ Links ]

Lescoat, D.; Segalen, J. & Chambon, Y. Blascyst-endometrial relationships before ovo-implantation in the rabbit. Arch. Anat. Microsc. Morphol. Exp., 71(1):15-25, 1982.         [ Links ]

Moore, K. Embriología clínica. 5 Ed. México. Interamericana, 1995. p38.         [ Links ]

Morris, J. E.; Potter, S. W.M; Rynd, L. S. & Buckley, P. M. Adhesion of mouse blastocysts to uterine epithelium in culture: a requirement for mutual surface interactions. J. Exp. Zool., 225(3):467-79, 1983.         [ Links ]

Murphy, C.R.; Swift, J.G.; Mukherjee, T.M. & Rogers, A. W. Changes in the fine structure of the apical plasma membrane of endometrial epithelial cells during implantation in the rat. J. Cell Sci., 55:1-12, 1982.         [ Links ]

Noden, D. M. & de Lahunta, A. Embriología de los animales domésticos (mecanismos del desarrollo y malformaciones). Acribia, 1985. pp: 399.         [ Links ]

Orchard, M. D.; Shaw, T. J. & Murphy, C. R. Juntional plaque proteins shift to the apical surface of uterine epithelial cells during early pregnancy in the rat. Acta Histochem., 101(2):147-56. 1999.         [ Links ]

Olson, G. E.; Winfrey, V. P.; Blaeuer, G. L.; Palisano, J. R. & NagDas, S. K. Stage-specific expression of the intermediate filament protein cytokeratin 13 in luminal epithelial cells of secretory phase human endometrium and peri-implantation stage rabbit endometrium. Biol. Reprod., 66(4):1006-15, 2002.         [ Links ]

Parr, M. B. & Parr, E. L. Relationship of apical domes in the rabbit uterine epithelium during the peri-implantation period to endocytosis, apocrine secretion and fixation. J. Reprod. Fertil., 66(2):739-44, 1982.         [ Links ]

Pitt, J. A.; Carney, E. W. Development of a morphologically-based scoring system for postimplantation New Zealand White rabbit embryos. Teratology, 59(2):88-101, 1999.         [ Links ]

Png, F. Y. & Murphy, C. R. The plasma membrane transformation does not last: microvilli return to the apical plasma membrane of uterine epithelial cells after the period of uterine receptivity. Eur. J. Morphol. 35(1):19-24, 1997.         [ Links ]

Rasweiler, J. J.; Oliveira, S. F. & Badwaik, N. K. An ultrastructural study of intersticial implantation in captivebred, short-tailed fruit bats, Carollia perspicillata: trophoblastic adhesion and penetration of the uterine epithelium. Anat. Embryol., 205(5-6):371-91, 2002.         [ Links ]

Rincón, A. M. C.; Zorn, T. M. & Abrahamsohn, P. A. Diameter increase of collagen fibrils of the mouse endometrium during decidualization. Am. J. Anat., 186(4):417-29, 1989.         [ Links ]

Segalen, J. & Chambon, Y. Ultrastructural aspects of the antimesometral implantation in the rabbit. Acta Anat., 115(1):1-7, 1983.         [ Links ]

Sherman, M. J. Implantation of mouse blastocists in vitro. In "Methods in mammalian reproduction" (J.C. Daniel, Ed.), pp.247-257. Academic Press, New Jork, 1978.         [ Links ]

Stroband, H. W.; Taverne, N.; Langenfeld, K. & Barends, P. M. The ultrastructure of the uterine epithelium of the pig during the estrous cycle and early pregnancy. Cell Tissue Res., 246(1):81-9, 1986.        [ Links ]

 

Financiado por Proyecto DIDUFRO 130203

Recibido : 11-06-2004
Aceptado: 22-09-2004

Prof. Dr. Mariano del Sol
Facultad de Medicina
Universidad de La Frontera
Casilla 54-D
Temuco - CHILE

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons