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International Journal of Morphology

On-line version ISSN 0717-9502

Int. J. Morphol. vol.32 no.1 Temuco Mar. 2014

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-95022014000100059 

Int. J. Morphol., 32(1):375-380, 2014.

 

La Terminologia Histologica en las Ciencias Médicas

 

The Terminologia Histologica in the Medical Sciences

 

Bélgica Vásquez *,** & Mariano del Sol ***,****

*Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.

**Doctorado en Ciencias Morfológicas, Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.

***Facultad de Medicina, Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.

**** Centro de Investigación en Ciencias Biomédicas, Universidad Autónoma de Chile, Temuco, Chile.

Dirección para correspondencia:


RESUMEN: Como ha sido indicado por la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas (IFAA) las terminologías anatómicas son la base de la terminología médica. La existencia de un vocabulario histológico, común a todos, se torna cada día más importante para la comunicación entre los diferentes investigadores de las Ciencias Médicas. Desde inicios del siglo pasado, lograr este entendimiento ha sido el objetivo principal para muchos morfólogos. Relatamos en este artículo una pequeña parte de las historia de la Terminologia Histologica, algunos principios generales aceptados, una comparación con los términos utilizados por la Terminologia Anatomica y ejemplos de la correcta y también de la equivocada inclusión de algunos términos. Concluimos que la utilización correcta de la Terminologia Histologica es fundamental en los lenguajes científico y médico, permitiéndonos una comunicación clara y precisa entre los diversos actores que cultivamos las Ciencias Médicas.

PALABRAS CLAVE: Terminologia Histologica; Terminologia Anatomica; Educación Médica.


SUMMARY: According to the International Federation of Associations of Anatomists (IFAA) anatomical terminologies are the basis of medical terminology. The need for a common histological vocabulary becomes increasingly important for communication between the different researchers in the Medical Sciences. Since early last century it has been a prime objective for many morphologists to achieve this understanding. In the present study we report part of the history of Terminologia Histologica, some generally accepted principles, a comparison of terms used in Terminologia Anatomica, as well as examples of appropriate and inappropriate use of terms. We conclude that the correct use of Terminologia Histologica is critical in scientific and medical language allowing clear and accurate communication between those who participate and work in the Medical Sciences.

KEY WORDS: Terminologia Histologica; Terminologia Anatomica; Medical Education.


 

INTRODUCCIÓN

Como lo señala Hib (2003) en el prefacio del libro «Histología» de Di Fiori, periódicamente surgen críticas por la manera de escribir de algunos autores, quienes parecen creer que, cuando más hermético y confuso fuera un lenguaje, más profundo es su pensamiento. No es casualidad lo que se dice, "a veces las aguas son turbias para dar la impresión de que son profundas".

Historia. Con el avance del conocimiento científico, en todas las áreas de la Morfología Humana, se ha tornado una necesidad contar con un vocabulario común e internacionalmente reconocido. Este ha sido el objetivo fundamental de los anatomistas desde fines del siglo XIX, cuando se inició la revisión de los términos anatómicos usados hasta entonces. Esta revisión comenzó en Leipzig en 1887, siguiendo en Londres en 1894. Posteriormente los anatomistas se reunieron en Basilea y, en 1895, aprobaron la Basilea Nomina Anatomica, conocida como BNA.

Nomina (nombres) en latín es el plural neutro de nomen (nombre). Por otra parte, la palabra Anatomica proviene del latín, es singular y femenina. Por este motivo, no es correcta, la expresión y mezcla de latín y español "la Nomina Anatomica", o la españolización "la Nómina Anatómica". Lo correcto es "los Nomina Anatomica"; sin embargo, la forma correcta en español es «Nomenclatura Anatómica Internacional». Lo mismo ocurre con la Terminologia Histologica. A pesar de lo anterior y por el uso ya implantado en los morfólogos, nos referiremos aquí a Nomina Anatomica, Nomina Histologica, Terminologia Anatomica y Terminologia Histologica.

Los problemas en la utilización correcta de la terminología se remontan a Hipócrates (460-370 a.C.), padre de la Medicina, quien realizó observaciones a diversos términos anatómicos utilizados en su época.

Posteriormente, Rufo de Efeso (110-180), también se preocupó de la Terminologia Anatomica que se utilizaba y su aporte valioso referente a esto fue su libro "Sobre el nombre de las partes del cuerpo". Galeno (129-199) también intentó crear e imponer una nomenclatura anatómica en Griego.

Después de 13 siglos sin que se produjeran muchos avances en Anatomía, Andrés Vesalio, en 1543, publicó el libro «De humani corporis fabrica libri septem», impreso en Basilea por Joannis Oporini, curiosamente la ciudad donde, a fines del siglo XIX, surgió la Primera Nomina Anatomica, la BNA.

La obra de Vesalio incluyó numerosos términos, convirténdose en fuente de posteriores nomenclaturas. Vesalio sostenía que la terminología debía ser simple, sencilla y fácilmente recordada mediante la evocación de cosas conocidas. Sin embargo, su nomenclatura no fue adoptada debido a que los médicos de ese período no gozaban de una amplia educación, lo cual les impedía entenderla completamente o no podían utilizarla de manera correcta.

Como ha sido señalado en innumerables publicaciones y recomendaciones de la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas (IFAA), las terminologías anatómicas son la base de la terminología médica y es importante que los médicos y científicos de todo el mundo utilicen el mismo nombre para cada estructura.

La Terminologia Histologica en latín, o Terminología Histológica en español, viene precedida por la Nomina Anatomica cuando los anatomistas alemanes, liderados por Wilhem Hiss, en la primera reunión de la Anatomische Gessellschaft realizada en 1887, iniciaron la preparación de una lista de nombres anatómicos, constituida totalmente por términos latinos, obedeciendo reglas generales de estructu-ración que establecieron.

Durante el VIII Congreso Internacional de Anatomía realizado en Wiesbaden en 1965, fue nombrado el Profesor Eliseev como representante del Sub-Comité de Histología. En 1969, con la ayuda del Ministerio de Salud Pública de URSS, se reunió este Sub-Comité para tratar los términos utilizados en la Nomina Histologica. Al año siguiente, durante el IX Congreso Internacional de Anatomía, realizado en Leningrado, los integrantes del Comité Internacional de Nomenclatura Anatómica (IANC) se reunieron para tratar las revisiones de la Nomina Histologica. Es necesario hacer notar que en este Congreso estuvieron también presentes observadores de la Comisión Internacional de Nomenclatura de Anatomía Veterinaria y de la Comisión Internacional de Nomenclatura Anatómica de Aves. Es también aquí, donde se hace entrega de la Nomina Histologica, con carácter de provisoria. Esta lista de nombres histológicos fue aprobada por el IANC.

Durante el X Congreso Internacional de Anatomía realizado en 1975, en Tokio, fue aprobado el borrador de la Nomina Histologica. En 1977, fueron publicadas por Excerpta Médica, la 4 edición de la Nomina Anatomica editada por el Prof. Warwick, conjuntamente con la Nomina Histologica, editada por Hunt y la Nomina Embriologica, editada por Arey.

En Julio de 1980, se realizó el XI Congreso Internacional de Anatomía en la ciudad de México, en el que algunas sugerencias hechas fueron aprobadas y publicadas en la 5 edición de la Nomina Anatomica, permaneciendo válidas hasta el XII Congreso Internacional de Anatomía, realizado en 1985 en Londres. Esta 5 edición fue publicada por Williams & Wilkins en 1983 y editada por el Prof. Warwick, conjuntamente con la 2 edición de la Nomina Histologica y Nomina Embriologica.

En julio de 1984, durante el VI Simposio Internacional de Ciencias Morfológicas, realizado en Lisboa, se reunieron los miembros del IANC bajo la coordinación del Prof. Werneck de Brasil, miembro del Comité Central, por solicitud del Secretario Honorario Prof. Warwick. En dicha ocasión, fueron discutidos algunos problemas relacionados con la Nomina Anatomica, con la finalidad de presentar sugerencias durante el XII Congreso Internacional de Anatomía a desarrollarse en Londres, en 1985. Durante este Congreso se reunieron los miembros del IANC bajo la dirección del Prof. Warwick, para discutir y aprobar eventuales modificaciones y para incorporar nuevos términos en la 6 edición de la Nomina Anatomica y la 3 edición de la Nomina Histologica y Nomina Embriologica. Sin embargo, como ocurre generalmente, cuando hay intereses creados por países, instituciones u organizaciones distintas, comenzaron a surgir desavenencias entre la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas y el Comité IANC, terminando con la separación de ambos organismos.

A pesar de lo anterior, estas ediciones de Nomina Anatomica, Nomina Histologica y Nomina Embriologica fueron presentadas en el XIII Congreso Internacional de Anatomía realizado en Rio de Janeiro, Brasil. De esta manera, en 1989, el IANC publicó la 6 edición de la Nomina Anatomica y la 3 edición de la Nomina Histologica y Nomina Embriologica, sin someterlas a revisión por parte de la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas, como tampoco a su aprobación durante el desarrollo del XIII Congreso Internacional de Anatomía realizado en Río de Janeiro. Debido a lo anterior, en agosto de 1989, en la Asamblea General de la IFAA desarrollada durante el XIII Congreso Internacional (Mundial) de la Federación Internacional de Anatomistas, se creó el Comité Federativo en Terminología Anatómica FCAT, llamado más tarde Comité Federativo Internacional en Terminología Anatómica (FICAT). El objetivo inicial de este Comité fue "Presentar la terminología oficial de las Ciencias Anatómicas, previa consulta a todos los miembros de la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas, garantizando así una contribución democrática a la terminología".

En 2008, fue publicada por la FICAT, la Terminologia Histologica, conteniendo los Términos Internacionales para Citología e Histología Humana. De esta manera, después de haber sido aprobada por la IFAA, esta terminología sustituyó a la Nomina Histologica. La Terminologia Histologica contenía las terminologías de Citología, Histología General e Histología Especial (i.e., Anatomía Microscópica).

En numerosa ocasiones se reunieron los integrantes de la FICAT para tratar temas de la Terminologia Histologica, destacándose las reuniones realizadas en Cardiff, Wales, UK (1999) Cagliari, Sardinia, Italia (1999) St. Petersburgo, Rusia (2000), Awaji, Japón (2000), Orlando, Florida, USA (2001), Sun City, Sud Africa (2001), Maastricht, Holanda, (2002), Timisoara, Rumania (2002), St. Maarten, Antillas Holandesas (2003), Jackson, Misisipi, USA (2003) Hobart, Tasmania, Australia (2004), Kochi, Japón (2004), Bruselas, Bélgica (2005), Stanford, California, USA (2005), entre otras.

Posteriormente, en abril de 2011, la Terminologia Histologica fue publicada en línea por la Federación Internacional de Programas de Terminología Anatómica (FIPAT) perteneciente a la IFAA. Como una manera de permitir un amplia difusión internacional, esta Terminologia Histologica, al igual que la Nomina Anatomica que la precedió, fue publicada en latín, idioma históricamente ligado a la evolución de la Ciencia durante siglos. Fueron conservadas también, algunas expresiones derivadas del griego.

Fue designado Presidente de la FIPAT el Prof. Lutz Vollrath de Alemania y como Secretario el Prof. Pierre Sprumont de Suiza. Coordinador de Histología fue nombrado el Prof. Geoffrey Meyer de Australia y sus Asesores Prof. Abraham Kierszenbaum de USA y Prof. Gunther Wennemuth de Alemania.

Actualmente, el Coordinador es el Prof. Udo Schumacher de Alemania y sus Asesores son el Prof. Abraham Kierszenbaum de USA, Geoffrey Meyer de Australia y Gunther Wennemuth de Alemania.

En resumen, FIPAT es el sucesor del FCAT creado en 1989, y más tarde fue llamado FICAT, Comité que también había sido creado por la IFAA.

Tras la ratificación democrática de las sociedades miembros de la IFAA, FCAT / FICAT y FIPAT han publicado, en forma impresa, Terminologia Anatomica en 1998, reeditado en 2011 (THIEME, Stuttgart Nueva York; ISBN 978-3-13-114362-4) y Terminologia Histologica en 2008 (Wolters Kluwer Lippincott Williams & Wilkins, ISBN-13: 978-0-7817-7537-3 ISBN-10: 0-7.817-7537-X). En abril de 2013, Terminologia Embryologica ha sido publicado en forma impresa (Thieme, Stuttgart, Alemania, ISBN 978-3-13-170141-1; eISBN 978-3-13-170151-0). Las terminologías están disponibles en formato electrónico en www.unifr.ch / IFAA .

Un aspecto importante de estas terminologías es que, además de los términos latinos oficiales, se incluyen términos en inglés equivalentes. La necesidad de disponer de los términos anatómicos en idiomas distintos del Latín o Inglés, ha dado lugar a una serie de traducciones.

Resulta interesante lo señalado por la IFAA, al fijarse como uno de los objetivos de la FIPAT involucrar al mayor número posible de personas interesadas en el trabajo terminológico. Por este motivo, se ha previsto la creación de un FIPAT Chat de Terminología Chatroom (FIPAT Terminology Chatroom (FTCR)) en el que las cuestiones terminológicas se pueden discutir libremente. Estas deliberaciones son monitoreadas por FIPAT y consideradas para su introducción en las terminologías.

En otros idiomas, tales como, Portugués (Sociedad Brasileira de Anatomia, Brasil) y Español (Editorial Médica Panamericana, Madrid), (Japonés http://togodb.dbcls.jp/terminologia_anatomica_japonica13) ha sido traducida solamente la Terminologia Anatomica. En otros países se ha traducido y colocado en el idioma vernáculo la Terminologia Histologica, como es el caso del idioma Ruso (Kolesnikov, Moscú). Sin embargo, la Terminologia Histologica no se encuentra disponible en idioma Español.

Producto de lo expuesto anteriormente, la Asociación Panamericana de Anatomía (APA), dio inicio a los Simposios Ibero-Latinoamericanos de Terminologia Anatómica (SILAT), los cuales fueron divididos entre secciones de Anatomía, Histología y Embriología.

La creación de estos Simposios obedece a la necesidad de divulgar laTerminología Morfológica Internacional, para que las instituciones educativas demedicina y áreas biológicas conexas, de hablas hispana y portuguesa, la empleencotidianamente. El Prof. Rolando Cruz Gutiérrez, miembro de laFICAT, fue quien dio inicio a los SILAT. El primer Simposio coincidió con el 43 aniversario de la Asociación Panamericana de Anatomía. Hasta el año 2013, se han desarrollado reuniones del SILAT en Costa Rica, Perú, Brasil, Chile y México (IX), éste último durante el XIII Congreso Panamericano de Anatomía realizado en septiembre de 2013, en Huatulco,México.

¿Porqué es importante utilizar la Terminologia Histologica en las Ciencias Médicas? Uno de los principales motivos para su utilización ha sido que, durante décadas, la utilización de diferentes terminologías morfológicas, incluyendo la histológica, ha sido causa de innumerables controversias, en especial cuando fueron denominadas y asociadas a estructuras, tejidos o células con los nombres de sus descubridores o a quienes, se supone, realizaron la primera descripción de dicha estructura. Además, la adjudicación del nombre, en algunos casos, es incoherente, arbitrario, fuertemente influenciados por la geografía y la cultura local de la época. Por tanto, la adjudicación de epónimos presenta algún grado de aleatoriedad e injusticia en otorgar la fama del mismo nombre (Woywodt & Matteson, 2007).

La importancia de la utilización de un lenguaje correcto en el aprendizaje de una disciplina como la histológica, resulta extremadamente valioso. Es poco probable que un alumno pueda aprender una determinada disciplina o materia sin conocer el lenguaje en el que esa ciencia se expresa. La multiplicidad de nombres es inmensa en el ámbito médico, estimándose en alrededor de 15.000 palabras nuevas que deben aprender los alumnos de medicina en los tres primeros años de estudio (Gutiérrez, 2005). Asimismo, se considera que un mal aprendizaje de la terminología especializada constituye uno de los factores más importantes del fracaso académico de los alumnos.

Los epónimos. Otro de los problemas que presentaba la Nomina Anatomica y en menor grado la Nomina Histologica, era que cada país o incluso regiones de un determinado país adoptaban un criterio diferente y una misma estructura era conocida por más de un nombre, incluyendo muchas veces el nombre de quien la describió por primera vez. Otro de los problemas que se presentaba era que un mismo investigador colocaba su nombre en estructuras diferentes y en consecuencia la confusión se acrecentaba aún más, para los estudiantes, profesionales, investigadores o personas interesadas en esta área del conocimiento.

¿Qué sentido tiene preguntar donde se encuentra el corpúsculo de Malphigi? ¿No es mejor preguntar cómo es la morfología o histología del corpúsculo renal? La cápsula de Bowman es la cápsula glomerular y los islotes de Langerhans son los islotes pancreáticos. ¿Por qué no podemos ser más claros y justos en algunos casos, al denominar a células y tejidos?.

Cuando estudiamos la historia de la medicina podemos recordar a Auerbach (plexo mientérico), Brunner (glándulas duodenales) Schlemm (seno venoso de la esclera), Leydig (células intersticiales del testículo), Bertin (columnas renales) pero no es posible, ni tampoco recomendable seguir usando los nombres de los descubridores o epónimos cuando se está enseñando la asignatura. Lo anterior, se hace más comprensible cuando los alumnos de las diversas carreras de las áreas de la Medicina inician el largo recorrer universitario.

Por otra parte, aunque casi la totalidad de los epónimos han sido suprimidos de la Terminologia Histologica, algunos fueron conservados, tales como, Complexus Golgiensis, schwanocito, entre otros. Este hecho pone en evidencia que el abandono de algunos epónimos ha sido muy difícil, ya que su uso por largo tiempo los ha arraigado firmemente en libros, textos de estudio y manuscritos científicos.

Por lo anterior, merece consideración hacer la diferencia entre usar Terminologia Histologica y la necesidad de saber de epónimos. En algunos casos es importante recordar a su descubridor, por ejemplo a Santiago Ramón y Cajal (células de Cajal) quien compartió en 1906 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina con el citólogo italiano Camillo Golgi. En 1889, descubrió los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos de conexión de las células nerviosas de la sustancia gris del sistema nervioso central. Fue acuñado el término "células de Cajal" ya que él fue también el primero en aislar las células nerviosas, cuyo nombre, neurona, es por todos conocido.

Coleman (2006) señaló que muchos de los epónimos histológicos comenzaron a establecerse después del descubrimiento del microscopio y que pueden ser divididos en dos grupos: el primero se relaciona con las estructuras descubiertas usando microscopio y el segundo, utilizando colorantes y técnicas de tinción en la microscopía. Por el contrario, el descubrimiento de ultraestructuras utilizando microscopía electrónica, no generó muchos epónimos. Bajo este contexto, a diferencia de los términos anatómicos bien establecidos y utilizados en la Terminologia Anatomica, muchas estructuras o componentes estructurales en el ámbito de la histología, no tenían término latino oficial y, por tanto, un nuevo término latino tuvo que ser creado (por ejemplo, vesicula transferrens enzymata lysosomatica / vesícula transportadora de enzimas lisosomales). Algunos términos químicos / bioquímicos se incluyeron en los que son estructuralmente relevantes, pero era difícil decidir cuáles debían ser incluidos. Además, abreviaturas de uso común (por ejemplo, MALT, GFAP filamento) están incluidos (Federative International Committee on Anatomical Terminology, 2008). Cabe destacar que los epónimos utilizados para nombrar los colorantes y tinciones histológicas, histoquímicas e histopatológicas han sido menos afectadas por cambios y su uso se encuentra vigente (Coleman, 2006 y Al Aboud et al., 2008).

Existe controversia respecto de algunos epónimos que están asociados a experimentación humana en la época del Tercer Reich. Normalmente, los epónimos fueron utilizados para honrar la memoria del médico o investigador que primero documentó una enfermedad, fue pionero de un procedimiento o descubridor de alguna estructura. Sin embargo, en algunos casos los términos están estrechamente ligados a investigaciones realizadas en presos ejecutados en esa época. Un caso emblemático de los epónimos histológicos es "Célula Clara" del epitelio bronquial que fue descrita por Max Clara en su artículo publicado en 1937. Clara fue designado como Presidente de Anatomía en la Universidad de Leipzig (Leipzig, Alemania) en 1935 y participó en la política universitaria siendo un miembro activo del partido nazi (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP)). Winkelmann & Noack (2010) señalaron que a pesar de la importancia de la descripción original de Clara, este epónimo es el único que está relacionado con el sistema Nazi, por tanto, sugieren que un término diferente sería más apropiado, tal como, "célula club". En la Terminología Histologica actual (FIPAT, 2013) esta célula aún se denomina como "Célula Clara" (H3.05.01.0.00019).

Recomendaciones de la Terminologia Anatomica. Siguiendo las recomendaciones de la Terminologia Anatomica y la Terminologia Histologica debería considerarse para una estructura un solo nombre, salvo un pequeño número de excepciones, lo que facilitaría la comprensión y fijación de términos, estructuras o partes de ellos. Por tanto, los sinónimos deben ser evitados. Sin embargo, esto no ocurre ni con la Terminologia Anatomica ni con la Terminologia Histologica, ya que es posible encontrar muchas estructuras con dos o más nombres. Por ejemplo, cuando la Terminologia Histologica en Latín señala el término Textus connectivus proprius indica un segundo término Textus conjunctivus (H2.00.03.1.00001). La traducción inglesa mantiene el primer término, sin embargo, en gran cantidad de textos, en otros idiomas, incluido el español, el término "tejido conjuntivo" es citado señalándose que este término engloba varios tejidos con diferentes propiedades funcionales, pero con determinadas características comunes que permiten que ellos sean agrupados en conjunto (Ross & Pawlina, 2008).

Otro ejemplo (entre muchos) que contradice lo señalado en la Terminologia Anatomica, respecto a utilizar un solo nombre para cada estructura, puede ser observado en el término nodo linfático. Se señalan tres términos para esta estructura en la Terminologia Histologica (H3.10.03.0.04001) "Nodus lymphoideus; Nodus lymphaticus; Lymphonodus"; en la traducción al Inglés sólo se traduce como Lymph node (Nodo linfático), creemos lo más correcto. En la literatura, en cambio, se sigue usando un término absolutamente equivocado «ganglio linfático».

Esto puede ser observado en textos de Histología que parecen estar usando la Terminologia Histologica, como por ejemplo el libro de Histologia de Geneser en Portugués. El término ganglio se debe reservar para aquellos acúmulos neuronales en la parte periférica del sistema nervioso o sistema nervioso periférico (dos términos para H3.11.04.0.00001).

El término vesícula seminal es el más conocido y utilizado tanto en textos como en artículos científicos, sin embargo, en la Terminologia Histologica es señalado con tres nombres distintos: Glandula vesiculosa; Glandula seminalis; Vesicula seminalis (H3.07.02.4.03001) así, a pesar de su uso, el término vesícula seminal, está colocado en el tercer lugar jerárquico.

La Terminologia Anatomica ha sido traducida del Latín al Inglés, aceptando tanto el Inglés hablado y escrito del Reino Unido como el de Estados Unidos.

Muchos términos se pueden observar en la Terminologia Histologica, entre ellos, a manera de ejemplo Caecum-Cecum, Centre-Center, Dentine-Dentin, Fibre-Fiber, Taenia-Tenia por nombrar algunos. Así Cardiomyofibra podrá ser traducida al Inglés como Cardiac myofibre o Cardiac myofiber. Sin embargo, cuando uno examina el traslado de los términos del Latín al Español, no solamente existe una diferencia en el idioma escrito y hablado entre los que habitamos América y España, sino también en los conceptos y definiciones de numerosos términos que aparecen francamente mal traducidos al vernáculo, por parte de la versión española. Así el término Nodus atrioventricularis (H3.09.01.0.05014) traducido al Inglés será atrioventricular node y al español nodo atrioventricular, pero no puede ser aceptada una traducción a nodo aurículoventricular indicado por la Terminologia Anatomica traducida al Español, en España.

Podemos observar en la Terminologia Histologica el seguimiento de las recomendaciones que se hicieron en la Nomina Anatomica durante sus diferentes versiones, en especial aquellas que señalaban que cada nombre de alguna estructura debería ser, dentro de lo posible, corto y simple. También es importante destacar que la mayoría de los términos utilizados en la Terminologia Histologica son informativos y descriptivos lo que permite a quienes manejan estos nombres tener una mejor comprensión de lo que se está describiendo.

Uno de los aspectos que llama la atención en la Terminologia Histologica, es la repetición de algunos términos de la Terminologia Anatomica. Por nombrar algunos términos de la vesícula biliar (H3.04.06.0.00001 y A05.8.02.001) Fundus vesicae biliaris (H3.04.06.0.00002 y A05.8.02.002), Corpus vesicae biliaris (H3.04.06.0.00003 y A05.8.02.004 ), Collum vesicae biliaris (H3.04.06.0.00009 y A05.8.02.005), Ductus cysticus (H3.04.06.0.00011 y A05.8.02.011). Sin embargo, en ambas terminologías la vesícula biliar tiene dos términos, Vesica biliaris y Vesica fellea, producto de ésto, la Terminologia Anatomica utiliza dos términos para cada una de las estructuras de la vesícula biliar anteriormente señaladas. Así será Fundus vesicae biliaris y Fundus vesicae felleae, Corpus vesicae biliaris y Corpus vesicae felleae, etc. Afortunadamente, esto no es tan frecuente observado en otros términos utilizados por la Terminologia Histologica, donde la gran mayoría de las estructuras tiene sólo un nombre. Paradojalmente, las recomendaciones efectuadas por anatomistas hace más de 100 años es seguida, más fielmente, por los histólogos que por los propios anatomistas.

Conclusión. A pesar que aún existen controversias en cuanto al nombre y utilización de algunos términos, el uso correcto de la Terminologia Histologica resulta ser fundamental en el lenguaje científico. Nos permite comunicarnos con claridad, constituyéndose en un aspecto relevante para quienes por su quehacer, deben conocerlos y emplearlos correctamente. Además, hablar un lenguaje común, con menos términos, más precisos y correctos sin duda facilita la comunicación entre los que se desenvuelven en las Ciencias Médicas.

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Dirección para correspondencia:

Mg. Sc. Bélgica Vásquez

Universidad de Tarapacá
Arica - CHILE

E-mail: bvasquezp@uta.cl

Recibido : 17-10-2013
Aceptado: 21-01-2014