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Ciencia y enfermería

versión On-line ISSN 0717-9553

Cienc. enferm. vol.24  Concepción  2018  Epub 16-Nov-2018

http://dx.doi.org/10.4067/s0717-95532018000100209 

INVESTIGACIÓN

VARIABLES ASOCIADAS AL FUNCIONAMIENTO SOCIAL EN USUARIOS DE HOGARES Y RESIDENCIAS PROTEGIDAS

VARIABLES ASSOCIATED WITH THE SOCIAL PERFORMANCE OF USERS IN SUPPORTED HOUSING

Carolina Tapia Cardenas 1  

Pamela Grandón Fernández 2  

Claudio Bustos Navarrete 3  

1Enfermera, Magíster en Psicología. Servicio de Psiquiatría, Hospital Guillermo Grant Benavente. Concepción. Chile. Email: catapia1@uc.cl

2Psicóloga, Doctora en Psicología. Departamento de Psicología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Concepción, Concepción, Chile. Email: pgrandon@udec.cl. Autor de correspondencia.

3Psicólogo, Magíster en Estadística. Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Universidad de Concepción, Concepción, Chile. Email: clbustos@udec.cl

RESUMEN

Objetivo: Determinar las variables asociadas al funcionamiento social de usuarios que viven en hogares y residencias protegidas, en particular las características personales y clínicas de los residentes, factores del dispositivo residencial y de las áreas de salud a las que pertenecen. Material y método: Estudio descriptivo y correlacional cuya muestra estuvo compuesta por 122 residentes y 30 cuidadores de 15 hogares y 6 residencias protegidas. Se evaluó el desempeño social usando la Escala de Habilidades Básicas de la Vida Diaria que consta de 4 subescalas: autocuidado, habilidades domésticas, habilidades comunitarias, actividad y relaciones sociales. Para analizar los datos se utilizó un modelo lineal mixto. Resultados: En las subescalas de autocuidado, habilidades comunitarias y actividades y relaciones sociales, la varianza depende fundamentalmente de las características personales, en tanto en las habilidades domésticas el 47,6% corresponde a características del dispositivo y del área sanitaria. El nivel de restrictividad, el tiempo de permanencia en el dispositivo, el diagnóstico, la edad de los residentes y el apoyo social percibido fueron variables predictoras del funcionamiento social. Conclusión: El funcionamiento social de usuarios que viven en hogares y residencias está determinado, principalmente, por características individuales, sin embargo, variables del dispositivo y del área sanitaria tienen influencia dependiendo del tipo de habilidad social.

Palabras clave: Sistemas de apoyo psicosocial; trastorno mental; habilidades sociales

ABSTRACT

Objective: Determine the variables associated with the social performance of users living in supported housing, in particular the personal and clinical characteristics of the residents, factors of the centre and of the health areas to which they belong. Method: Descriptive and correlational study whose sample consisted in 122 residents and 30 caregivers of 15 supported housing and 6 residential housing. Social performance was assessed through the Basic Everyday Living Skills Scale, which consisted of four sub-scales: self-care, domestic skills, community skills and activity and social relationships. In order to analyze the data, a mixed linear model was used. Results: In the sub-scales of self-care, community skills and activities and social relations the variance depends primarily on the personal characteristics. On the other hand, in the domestic skills 47.6% corresponds to centre characteristics and health area. The level of restrictiveness, time of residence in the facility, diagnosis of the users, age of residents and social support received corresponded to the statistically significant variables on the prediction of the social performance. Conclusion: Social performance of the users who live in supported housing is mainly determined by individual characteristics. However, variables of the centre and health area have a different weight depending on the type of social skill.

Key words: Psychosocial Support System; mental disorders; social skills

INTRODUCCIÓN

La Organización Mundial de la Salud ha recomendado un modelo de atención comunitario para personas con discapacidad mental A partir de este enfoque se ha desarrollado una red de dispositivos de atención destinados a satisfacer las necesidades de esta población2. Al hablar de dispositivos de apoyo social, se hace referencia básicamente a la provisión de lo que se ha llamado "recursos instrumentales", que están constituidos por distintos programas que tratan de contrarrestar las dificultades y problemas derivados del trastorno y de eliminar algunas de las barreras que bloquean el pleno funcionamiento ciudadano de las personas con discapacidad3.

Los hogares y residencias protegidas son espacios que se han constituido como un factor crítico para el tratamiento y rehabilitación de los usuarios, en la medida que les dan estabilidad y favorecen su autonomía y toma de decisiones.

Vivir en un hogar protegido se asocia con un aumento del funcionamiento cognitivo, social y de habilidades domésticas de los residentes4, así como también un incremento de las redes sociales y de la satisfacción con esta forma de vida(5, 6). Estas mejoras se relacionan con modelos de vivienda que facilitan la recuperación y reintegración en la comunidad7. Un entorno flexible, que promueve interacciones positivas entre los usuarios y los cuidadores, se relaciona con una disminución de las tasas de reingreso hospitalario y con un aumento del funcionamiento social de los residentes8,9. Algunas investigaciones señalan que el nivel de restrictividad del dispositivo se asocia negativamente con la autonomía de los usuarios, además de influir en la relación que se establece entre éstos y los cuidadores10,11. Sprioli y Costa12 encontraron que en un ambiente no estructurado el personal se relacionaba con los usuarios con mayor normalidad y en un ambiente altamente estructurado, el personal se comportaba más apegado a su rol.

El apoyo social dentro del dispositivo se asocia a mayor estabilidad sintomatológica y permanencia en la comunidad de los usuarios13,14 y las personas que viven en alojamientos protegidos mejoran sus relaciones sociales y encuentran apoyo afectivo e instrumental en su interior15. Así, el cuidador del alojamiento es una persona fundamental para los usuarios, pues un apoyo activo se asocia a un mejor funcionamiento de los residentes en la comunidad, mientras que la distancia social entre el personal y los residentes se asocia con un menor nivel de integración16.

El modelo ecológico permite integrar las distintas variables usadas en los estudios sobre programas residenciales. De acuerdo a este modelo, los resultados de los residentes se ven afectados por diversos tipos de factores: los individuales, tales como las características sociodemográficas y clínicas, los de la vivienda, los relacionados con las características y políticas de los servicios residenciales y los relativos al apoyo social dado en los programas de tratamiento residencial17. En la mayoría de las investigaciones se han estudiado solo algunas de estas variables, pero hay pocas que consideren una mirada ecosistémica del funcionamiento de los usuarios. Esto es fundamental pues desde esta perspectiva es posible visualizar los distintos niveles en que operan las variables y la interacción entre estas.

Por otra parte, hay escasa información sobre servicios residenciales en países en vías de desarrollo como es el caso de Chile18 y considerando este contexto, la presente investigación tuvo por objetivo determinar las variables asociadas al funcionamiento social de los usuarios que viven en hogares y residencias protegidas, en particular las características personales y clínicas de los residentes, factores del dispositivo residencial y de las áreas de salud a las que pertenecen.

MATERIAL Y MÉTODO

Tipo de estudio: La investigación tuvo un enfoque cuantitativo de tipo descriptivo correlacional con un diseño transversal mediante encuestas, en hogares y residencias protegidas pertenecientes a los Servicios de Salud de las Regiones del Maule y Biobío, Chile.

Población y muestra: Considerando los hogares con un tiempo de funcionamiento mayor a un año y las residencias que funcionaran más de 8 meses, el estudio se realizó en 15 hogares y 6 residencias protegidas que contaban, a diciembre del año 2012, con una población total de 216 usuarios. La muestra, constituida por 122 residentes, fue seleccionada por conveniencia y se consideraron como criterios de inclusión tener entre 20 y 70 años, tener una evolución mayor a tres años, estar compensados clínicamente, sin hospitalizaciones en servicios de corta estadía en los últimos 4 meses y estar viviendo más de 6 meses en el lugar. El único criterio de exclusión fue que los participantes no pudiesen entender ni responder a las preguntas del investigador. Respecto a los cuidadores, solo fueron considerados aquellos que trabajaban más de un año en el dispositivo y fueron 30 los que cumplieron este criterio.

Recolección de datos:

- Los residentes contestaron el Cuestionario Medical Outcomes Study (MOS) de Apoyo Social Percibido19, que en este caso midió el apoyo que los usuarios percibían por parte de los cuidadores de los dispositivos. El cuestionario original tiene 20 ítems con formato de respuesta Likert, que puntúa de 1 (nunca) a 5 (siempre). La adaptación realizada para este estudio solo consideró 18, pues los ítems eliminados no correspondían a los objetivos de la investigación. Para esta muestra se obtuvo un coeficiente de confiabilidad Alfa de Cronbach de 0,89.

- Los cuidadores contestaron 2 instrumentos: a) Escala de Prácticas Restrictivas20 que evalúa el funcionamiento de los dispositivos residenciales y consta de 55 preguntas en su versión original. La adaptación realizada eliminó 12 ítems que no eran aplicables en nuestro contexto nacional y cambió la redacción de algunos otros para hacerlos comprensibles a nuestra población. Además, se modificó el formato de respuesta de dicotómico a escala Likert, 1 (siempre) a 4 (nunca). El instrumento quedo constituido por 43 ítems, y obtuvo un coeficiente de confiabilidad Alfa de Cronbach de 0,82. La validez no se verificó por cuanto no se cambió el constructo a estudiar; como ya se ha dicho se modificó el formato de respuesta, se eliminaron ítems y se adaptó el lenguaje a Chile, pero el instrumento seguía midiendo prácticas restrictivas. b) Escala de Habilidades Básicas de la Vida Diaria (Basic Everyday Living Skills (BELS))21 diseñada para evaluar las habilidades básicas de la vida diaria en personas que sufren un trastorno mental de larga duración, permitiendo valorar el funcionamiento del residente a través de 26 ítems, cada uno de los cuales describe un comportamiento concreto en cuatro áreas de funcionamiento: autocuidado, habilidades domésticas, habilidades comunitarias y habilidades en las relaciones sociales. Cada ítem tiene dos puntuaciones, una que valora el nivel de desempeño y otra, de carácter previo, que valora la oportunidad concreta de ejercicio de la habilidad, lo que permite evaluar también la mayor o menor "restrictividad" del funcionamiento del dispositivo. Se obtuvo un coeficiente de confiabilidad Alfa de Cronbach de 0,86 para la escala de oportunidad y de 0,88 para la escala de realización.

- Complementario a los instrumentos aplicados se elaboró una ficha para la recolección de información del residente y del dispositivo. Respecto al hogar o residencia se consultó por: a) la frecuencia de asesoría técnica desde el centro de salud, b) la asignación de tareas personalizadas por residente, c) la homogeneidad de funcionamiento de los dispositivos dentro del área sanitaria respectiva, d) el tipo de profesional que realiza la asesoría técnica e) el tipo de dispositivo (hogar, residencia) y f) el tiempo de funcionamiento.

Procedimiento: Se aplicó una prueba piloto de los instrumentos para ver su adecuación al contexto local. El piloto se realizó en una residencia protegida que no fue incorporada en el estudio definitivo y que fue escogida por conveniencia. Se entrevistó a 12 usuarios y 2 cuidadores. Posteriormente se modificaron los instrumentos y se tomó contacto con los programas de salud mental de todas las áreas sanitarias incluidas. Una vez aprobada la investigación por los Comités de Ética o equivalentes de los distintos lugares, a saber: Servicios de Salud Maule, Talcahuano, Concepción, Arauco, Biobío y Ñuble, se procedió a realizar las visitas. Se revisaron las fichas personales de cada residente, donde se consigna información extraída de la ficha clínica del centro de salud. De estos registros se obtuvo información sociodemográfica y clínica. Para velar por el resguardo de los derechos de los usuarios y de los cuidadores, se aplicó un consentimiento informado que autorizó voluntariamente la participación de cada uno en el estudio. Se enfatizó la confidencialidad de los datos obtenidos y que dicha información no tendría ninguna consecuencia para la permanencia en el hogar/residencia del usuario. Además, se indicó que los datos serían utilizados exclusivamente con fines de investigación. Quienes accedieron a participar firmaron el consentimiento informado y se les aplicó individualmente los instrumentos en dependencias del mismo establecimiento. Los datos fueron recogidos entre los meses de diciembre del año 2012 y marzo del año 2013.

Análisis de los datos: Se realizó un análisis descriptivo y exploratorio y posteriormente se estableció la consistencia interna de los instrumentos. Para responder al objetivo del estudio se utilizó un modelo lineal mixto. Para cada subescala del instrumento BELS se aplicó un modelo lineal jerárquico, que consideró los siguientes predictores (efectos fijos): a) características del individuo, específicamente sexo, edad, diagnóstico, tiempo de permanencia en el dispositivo y apoyo social percibido; b) variables propias del centro, como su nivel de restricción, asignación de tareas a los usuarios, el tipo de dispositivo y el tiempo de funcionamiento; y c) variables del área sanitaria, como la frecuencia de asesoría técnica, la homogeneidad de funcionamiento entre los hogares y residencias de una misma área sanitaria y el tipo de profesional que realiza la asesoría técnica. Como efectos aleatorios se consideró un modelo anidado por centro y área sanitaria específica. Este tipo de análisis entrega tres varian-zas, una por sujetos dentro de cada centro, otra a nivel de centros (dispositivos) y una tercera a nivel de áreas sanitarias. Para obtener estimaciones de los coeficientes de los predictores y de las varianzas de los efectos aleatorios se utilizó la estimación por mínimos cuadrados penalizados, usando el paquete lme422. Para comprobar si los predictores aportaban a la explicación de la varianza de las subescalas del BELS se realizó una prueba de razón de verosimilitud por cada escala del BELS, basada en remuestreo paramétrico de 1.000 muestras. Específicamente, las pruebas se realizaron entre el modelo completo con efectos fijos y aleatorios y el modelo que sólo considera efectos aleatorios. Para determinar los niveles de significación de los coeficientes específicos de los modelos, se utilizó un muestreo post-hoc utilizando la función pvals.fnc del paquete language R23. El análisis de los datos se realizó usando SPSS 15 y R, en su versión 3.1.

RESULTADOS

Perfil de los residentes: Los 122 usuarios entrevistados tenían una edad promedio de 47 años y la mayoría (55,8%) estaba en el rango de 45 a 65 años. El 54,9% de las personas eran mujeres y el 74,6% tenía un diagnóstico de esquizofrenia. La mayoría de los usuarios residían en el dispositivo menos de un año (28,7%) y más de 4 años (27,9%) y el 64,6% vivía en un hogar protegido. De los 30 cuidadores entrevistados el 93,3% eran mujeres (Tabla 1).

Variables asociadas al Funcionamiento Social: Respecto al Autocuidado y en específico a la varianza total para esta subescala, el modelo arroja que el 84,3% corresponde a varianza de los sujetos, el 14,6% a varianza de los centros (dispositivos) y solo un 1,1% corresponde a varianza del Servicio de Salud (área sanitaria). La varianza explicada por el modelo de predictores dentro de los centros y ligada a los individuos es solo de un 2,5%, entre los centros de un 48,5% y entre los Servicios de Salud de un 100%. Es decir, de la varianza del sujeto dentro de cada centro (84,3%) el modelo solo explica el 2,5%; de la existente entre los centros (14,6%) el porcentaje llega al 48,5% y de la presente entre los servicios (1,1%) al 100%. Se debe hacer notar que la prueba de razón de verosimilitud basada en remuestreo muestra que el modelo de factores fijos no es estadísticamente significativo (p=0,15). El único efecto significativo sobre el Autocuidado es la Restricción del dispositivo (valor t= -2,37; p= 0,02) (Tabla 2). Al no ser estadísticamente significativo el modelo completo, este resultado debería considerarse como preliminar. El valor del Intercepto (categoría de contraste) de la Tabla 2 representa: sexo mujer, diagnóstico trastorno psicótico, permanencia en el dispositivo menor a un año, sin asignación de tareas a cada usuario, dispositivo hogar protegido, tiempo de funcionamiento menor a un año, asesoría técnica diaria, sin funcionamiento cotidiano homogéneo entre los dispositivos y profesional que realiza la asesoría técnica es de un equipo clínico. Este valor se mantiene fijo a través de todo el análisis multivariado, lo que implica que en las siguientes tablas será el mismo.

Tabla 1 Características sociodemográficas de los residentes (N=122) y cuidadores (N=30). 

Tabla 2 Variables predictoras del Modelo Autocuidado. 

Respecto a las Habilidades Domésticas, el modelo de efectos aleatorios indica que un 52,4% de la varianza es de los sujetos, un 35,4% es a nivel de centros y un 12,2% es a nivel de área sanitaria. El modelo de factores fijos es estadísticamente significativo, de acuerdo a la prueba de verosimilitud, p=0,03. La varianza explicada por el modelo para los sujetos es de un 5,3%, entre los centros es de un 59% y entre las áreas sanitarias es de un 100%. Por lo anterior, de la varianza de los individuos dentro de los centros (52,4%), el modelo solo explica el 5,3%; de la existente entre los centros (35,4%) el porcentaje llega a 59% y de entre los servicios (12,2%) es del 100%. Como se observa en la Tabla 3 la variable Tiempo de funcionamiento del dispositivo entre 2 años 1 mes y 4 años (valor t=1,753; p=0,032) resultó ser el único predictor del modelo.

Tabla 3 Variables predictoras del Modelo Habilidades Domésticas. 

Respecto a las Habilidades Comunitarias, el modelo de efectos aleatorios arroja que la varianza de los sujetos dentro de los centros es de un 88,5%, a nivel de dispositivos sanitarios es de un 10,7% y por área sanitaria es de 0,8%. El modelo de factores fijos es estadísticamente significativo, de acuerdo a la prueba de verosimilitud, p=0,01. La varianza explicada por este modelo dentro de los centros asociada a los individuos es de un 10,3%, en tanto que la existente entre los centros y entre las áreas sanitarias es de un 100%. Es decir, de la varianza de los sujetos dentro del centro (88,5%) el modelo explica el 10,3%; de la de los centros (10,7%) y de las áreas sanitarias (0,8%) el porcentaje corresponde al 100%. En el modelo los únicos efectos significativos sobre la variable Habilidades comunitarias son el Diagnóstico trastorno bipolar (t=3,06; p=0,003) y el tipo de Dispositivo Residencia Protegida (t=-2,34; p=0,032) (Tabla 4).

Respecto a Actividad y Relaciones Sociales, el modelo presenta un 87,6% de varianza asociada a los sujetos dentro de los centros, un 4,4% a nivel de centros y un 8% a nivel de área sanitaria. El modelo de factores fijos es estadísticamente significativo, de acuerdo a la prueba de verosimilitud, p=0,01. Este modelo es capaz de explicar un 8,6% de la varianza a nivel individual dentro de los centros y un 100% de la varianza a nivel de centros y de áreas sanitarias. Vale decir, de la varianza del sujeto (87,6%), el modelo explica el 8,6% y de la del centro (4,4%) y del área sanitaria (8%) el porcentaje llega al 100%. Como se observa en la Tabla 5, la única variable significativa de forma clara que tiene relación con el desempeño de los usuarios en este criterio es la edad (valor t=-2,491); p=0,016) de los residentes. Sin embargo, el tiempo de permanencia en el dispositivo entre 2 años 1 mes y 4 años (valor t=-1,981; p=0,051) y el Apoyo Social Percibido (t=1,945; p=0,058) se muestran con significaciones muy cercanas a 0,05.

Tabla 4 Variables predictoras del modelo Habilidades Comunitarias. 

Al considerar la Escala de Realización de Actividades de la Vida Diaria (BELS) total, el modelo presenta una varianza por sujetos dentro de los centros de un 69%, a nivel de centros de un 24,2% y por área sanitaria de un 6,8%. El modelo de predictores no resulta estadísticamente significativo al usar la prueba de razón de verosimilitud por remuestreo, p=0,10 y ninguna de las variables por sí sola es significativa en la predicción de la realización de las actividades de la vida diaria en los usuarios (Tabla 6).

La única subescala en la cual los residuos se ajustan a los supuestos del modelo lineal mixto es la de Habilidades Domésticas. El no cumplimiento de supuestos en las otras indicaría la posible existencia de variables no consideradas dentro del modelo original.

Tabla 5 Variables predictoras del modelo Actividad y Relaciones Sociales. 

Tabla 6 Variables predictoras del modelo Escala de Realización de Actividades de la Vida Diaria (BELS). 

DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN

En la búsqueda de variables asociadas al Funcionamiento social de los usuarios que viven en hogares y residencias protegidas, en particular las características personales y clínicas de los residentes, factores del dispositivo residencial y de las áreas de salud a las que pertenecen, destaca que la capacidad explicativa de las distintas variables fue diferente en los aspectos evaluados del Funcionamiento social: Autocuidado, Habilidades Domésticas, Habilidades Comunitarias y Actividades y Relaciones Sociales. En general, los factores individuales tienen un mayor peso, aunque en otras subescalas las variables del dispositivo y área sanitaria también son relevantes. Estos resultados indican que el constructo Funcionamiento social no es uniforme y que agrupa a un conjunto de habilidades que, aunque se relacionan, tienen una especificidad conceptual que sería importante considerar.

El modelo de regresión lineal mixto indica que la variabilidad presente en las escalas de Autocuidado, Habilidades Comunitarias y Actividades y Relaciones Sociales, se puede explicar fundamentalmente por características individuales, más que por las del centro y del área sanitaria. La baja varianza explicada para los sujetos indica que se deben considerar otras variables individuales en la explicación de ésta, aparte del sexo, la edad, el diagnóstico, el tiempo de permanencia y el apoyo social percibido.

En todas las escalas de desempeño es posible predecir un alto porcentaje de la varianza atri buida al centro y al área sanitaria, sin embargo, sumadas estás, son muy pequeñas en relación con la varianza total: 15,7% para el Autocuidado, 11,5% para Habilidades Comunitarias y un 12,4% para Actividades y Relaciones Sociales. Sin embargo, considerando la cantidad de personas por centro y de centros por área sanitaria, la capacidad de predicción de las variables a nivel de conglomerados es bastante alta.

Por el contrario, en Habilidades Domésticas la varianza se distribuye de manera más homogénea, casi la mitad es atribuible al centro y al área sanitaria (47,6%). Es decir, conociendo el dispositivo en el cual vive el usuario y el área sanitaria asociada, se podría tener una capacidad de predicción de casi el 50% de esta variable. Lo anterior podría deberse a que las habilidades domésticas tienen mayor relación con el funcionamiento de los usuarios al interior de los dispositivos. En Chile las pautas y normas de estos lugares están dadas básicamente desde las áreas sanitarias y en algunos casos desde el propio centro24, por tanto, esta variable está fuertemente determinada por la organización del dispositivo.

A pesar de que las características personales son las que tienen mayor influencia en la varianza del "autocuidado", el único predictor estadísticamente significativo es la restrictividad que es una variable del dispositivo. Esto puede deberse a que en esta subescala gran parte de las áreas por las que se consulta tienen que ver con actividades como el levantarse, tomar la medicación, volver a casa por la noche y comer, que en el caso de Chile son reguladas no solo por el sujeto, sino que también por su residencia24.

El tiempo de permanencia en el dispositivo resultó un predictor estadísticamente significativo para las Habilidades Domésticas. Esto podría deberse a que, durante el primer y segundo año, existe un proceso de adaptación de los usuarios a los dispositivos, lo que implica que difícilmente se observarán logros inmediatos durante el periodo inicial en el centro. Así mismo, pasados los 4 años, y una vez que el usuario adquiere ciertas habilidades, las exigencias hacia él disminuyen, por tanto, los mejores resultados en el Funcionamiento social se observan en un periodo comprendido entre los 2 años un mes y 4 años.

Por otra parte, el que el Trastorno Bipolar resultara ser un diagnóstico predictor, estadística mente significativo, en el área de Habilidades Comunitarias podría deberse a que este diagnóstico tiene un mejor pronóstico funcional que otros como la esquizofrenia. Es sabido que los trastornos del espectro psicótico producen una serie de alteraciones en las habilidades cognitivas sociales, pues limitan las posibilidades de interacción y adaptación de las personas25.

La edad de los residentes también resultó ser un predictor claro del Funcionamiento social en el área de Actividad y Relaciones Sociales. Esta subescala tiene que ver con la capacidad del sujeto para usar su tiempo libre, preocuparse por otros y actuar coherentemente en caso de presentarse una emergencia. Según lo planteado por Romero26, estas habilidades son consideradas actividades instrumentales de la vida diaria y suponen una mayor complejidad cognitiva y motriz, por lo que la edad tendría que ver con su desempeño, siendo las personas con mayor edad las que presentarían más dificultades en llevarlas a cabo. En una reciente revisión sobre el tema, se encontró que en las personas con esquizofrenia de más edad el deterioro cognitivo es mayor que en personas sin este padecimiento de la misma edad27.

Por otra parte, y de acuerdo a lo encontrado en otras investigaciones13,16,28, el Apoyo Social Percibido también resultó ser un predictor de las Actividades y Relaciones Sociales. El rol que juega el cuidador al interior de los programas residenciales es relevante y, en algunos casos, se constituye en el único apoyo instrumental y/o emocional para el usuario. Ambos comparten tiempos y experiencias, y se genera una vinculación usuario-cuidador que se traduce en importantes resultados a nivel de Funcionamiento Social, identidad y sentido de vida en los residentes12,14,21

En términos generales, cada una de las variables por sí sola no logra explicar el desempeño social global de los usuarios. Tal como Won y Solomon señalan16, el funcionamiento de los residentes en áreas relacionadas con la rehabilitación e inclusión social, como son las habilidades sociales, se ve afectado por una multiplicidad de factores y de interacciones que son desconocidas.

La principal limitación de la investigación fue la elección por conveniencia de la muestra, lo cual no permite generalizar los resultados a otros contextos y residentes. Otra limitación fue que los instrumentos ocupados no estuviesen adaptados al contexto nacional. En investigaciones futuras sería importante considerar otras variables individuales en la explicación del Funcionamiento social de personas que viven en dispositivos residenciales, y es necesario evaluar cómo los distintos dispositivos cubren la diversidad de necesidades sociales de los usuarios. En este sentido, un aporte importante sería conocer las opiniones y sugerencias que tienen los propios sujetos respecto de los dispositivos en los que viven, y de cómo se podría mejorar su funcionamiento.

Finalmente, destacar que los programas residenciales son importantes en la vida de las personas. La vivienda ha dejado de ser exclusivamente un tema de bienestar social, actualmente se considera un componente importante de la recuperación del sujeto y de las políticas en salud mental29,30.

En conclusión, el funcionamiento social de usuarios que viven en hogares y residencias está determinado, principalmente, por características individuales, sin embargo, variables del dispositivo y del área sanitaria tienen influencia dependiendo del tipo de habilidad social. Entre las primeras destacan el diagnóstico, la edad y el tiempo de permanencia en el lugar, en tanto en las otras aparecen el apoyo social percibido y la restrictividad del dispositivo.

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Recibido: 02 de Agosto de 2017; Aprobado: 08 de Junio de 2018

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