SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número500POR LOS CAMINOS DE LA IDENTIDAD Y DEL DESARROLLO REGIONALPATXI LANCEROS Y LAS FRONTERAS REVELADAS DE LO MODERNO: DE LA REVOLUCIÓN A LA GLOBALIZACIÓN índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Atenea (Concepción)

versión On-line ISSN 0718-0462

Atenea (Concepc.)  n.500 Concepción  2009

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-04622009000200007 

Atenea N° 500- II Sem. 2009: 91-101

 

ARTICULOS

 

GABRIELA MISTRAL: IDENTIDADES SEXUALES, ETNO-RACIALES Y UTÓPICAS*

GABRIELA MISTRAL: SEXUAL, ETHNO-RACIAL AND UTOPIC IDENTITIES

 

OLGA GRANDÓN L.
Dra. en Literatura. Profesora Universidad de Antofagasta. Antofagasta, Chile. E-mail: ograndon@uantof.cl


RESUMEN

En el contexto de la Modernidad latinoamericana del periodo en que Gabriela Mistral publica su obra en prosa poética, que titula "Recados", "Encargos" o "Mensajes" (1919 a 1952), postulo algunas hipótesis sobre las diversas formas de enfrentar críticamente la Modernidad, donde percibo una apropiación integrada, a la vez que crítica, de lo foráneo y colonizador con lo propio, altamente tensionada y con un componente genéricosexual. Este corpus revela a lo latinoamericano precolombino, como lugar idealizado, que es el centro de una voluntad utópica. Respecto de esto último, la tensión polémica entre oralidad y escritura, cultura colonizadora eurocéntrica y aborigen latinoamericana, cultura popular oral y privilegiada letrada, se manifiesta tanto en el plano de las significaciones como en el plano formal, lingüístico y retórico de los textos, tornándolos ambivalentes. Esta temática me permite postular la ponencia dentro de las revisiones de lo identitario y el rol de las utopías en la literatura latinoamericana en relación con las culturas indígenas.

Palabras clave: Gabriela Mistral, recados, modernidad, identidad, literatura chilena.


ABSTRACT

In the context of the Latin American Modernity in which Gabriela Mistral published her work in poetic prose with a strong essay component entitled "Recados", "Encargos" o "Mensajes" (1919 to 1952), she postulated some hypotheses about the various ways to critically face Modernity. While on one hand she perceives an integrated appropriation, she is also critical of foreign and colonialist tendencies held in tension with a genericsexual component. This corpus reveals pre-Columbian Latin America as an idealized place, which is the center of a utopian desire. The polemical tensions between orality and writing, Eurocentric colonization and the Latin American aboriginal cultures, popular oral culture and privileged writing culture, are expressed not only on the level of signification but also on the formal, linguistic and rhetorical levels of the texts, making them ambivalent. This thematic allows me to look critically at the topic of identity and the role utopias play in Latin American literature in relation to indigenous cultures.

Keywords: Gabriela Mistral, messages, modernity, identity, Chilean literature.




INTRODUCCIÓN

GABRIELA Mistral en sus "Recados", Encargos" o "Mensajes" (1919 a 1952) y, en general, en muchos de sus ensayos, asume diversas formas de enfrentar críticamente la Modernidad, en las que se percibe una apropiación integrada, a la vez que crítica, de lo foráneo y colonizador con lo propio, altamente tensionada, no exenta de un componente genérico-sexual. Efectivamente, la crítica mistraliana a la represión y subalternidad de la mujer se da a través de la recuperación de una identidad transgresora y tránsfuga, doble y escindida, donde la sublimación de una femineidad perturbadora es un tema recurrente en toda su obra.


G. Mistral

Al mismo tiempo, los textos estudiados aquí revelan una voluntad utópica, manifestada en la representación de lo indígena precolombino, como lugar idealizado. Sin embargo, también aparece una serie de tensiones polémicas entre, por ejemplo, oralidad y escritura, cultura colonizadora eurocéntrica y aborigen americana, cultura popular oral y privilegiada letrada, manifiestas tanto en el plano de las significaciones como en el plano formal, lingüístico y retórico, lo cual torna a los textos ambivalentes.

LOS RECADOS

La obra de Mistral, llamada Recados, consiste en una serie de textos en prosa o en verso, más bien heterogéneos y titulados: "Encargos", "Mensajes", "Recados", "Comentos", "Llamados", "Palabras", "Pláticas" o simplemente, que comienzan con expresiones como: "Algo sobre", "Sobre", "Respuesta a", "Carta para", "A…". Se trata, en general, de comentarios subjetivos y personales que, frecuentemente, tienen un destinatario particular, aunque siempre están destinados a la publicación. Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, el recado es un "mensaje, encargo, memoria o recuerdo de la estimación o cariño que se tiene a una persona"; pero también, "carta que se envía "con recado", como "regalo o presente".

En estos textos en verso o en prosa que Mistral titula o no Recados, juguetea con las distintas acepciones de la palabra: "mensaje o respuesta que se da de palabra o se envía a otro", "encargo, encomienda, memoria o cariño que se tiene a una persona" y "regalo".

En ellos, Mistral critica, alaba, envía advertencias, amonestaciones y encomienda tareas al lector. De allí que muchos de sus recados llevan un encargo para que el destinatario actúe. Lo cierto es que sus recados conservan el tono íntimo, familiar, elogioso a veces y otras, de reproche ("Sobre Marta Brunet") o de complicidad ("La Palabra Maldita").

A estos rasgos, Mistral añade siempre la raíz campesina de su decir. De ahí también, el uso continuo y preferente de modismos, coloquialismos, dichos, refranes populares, hispanoamericanismos y regionalismos en su discurso, así como su gusto por la creación de palabras (neologismos) o el empleo corriente de otras en desuso (arcaísmos)1. Todos estos elementos expresan el español hablado en el Valle de Elqui a comienzos del siglo XX: "Dos o tres viejos de aldea nos dieron el folklore de Elqui –mi región– y esos relatos con la historia bíblica que nos enseñara mi hermana maestra en vez del cura, fueron toda mi literatura infantil" (Mistral, 1992a, T. II: 190-1).

Los recados presentan una estructura que se puede vincular a ciertos usos de la cultura popular de nuestros pueblos indígenas. Éstos, cuando entregaban un mensaje, acostumbraban a hacer una introducción donde daban cuenta del estado de familia, los avatares de su viaje y los sucesos que le acontecieron durante éste. Esta forma sobrevivió en la colonia como una fórmula estereotipada que se utilizaba para algunas emergencias. Lo anterior supone un discurso inicial que antecedía a la entrega del mensaje y un llamado a realizar una acción.

Por eso, como lo señala Ana María Cuneo, en los recados existe una "oralidad residual". En verdad, estos ‘residuos’ están presentes en todo el trabajo literario mistraliano; pero son, quizá, los recados los textos más propicios para que esos elementos se expresen. Se trata de un esfuerzo expresivo por recuperar registros idiomáticos pertenecientes a mundos entrañables, generalmente no urbanos. Esta forma de mixtura verbal coexiste, según Cuneo "en las culturas que tienen acceso a la escritura; pero que, por diversas causas persiste como vigente paralelamente a ella" (Cuneo, 1992: 7). En consecuencia, lo que aparece con carácter residual en estos textos son los moldes mentales de una cultura oral tradicional. Este elemento de oralidad en la escritura conlleva implícita o explícitamente un juego de tensiones constantes entre cultura colonizadora eurocéntrica y aborigen latinoamericana, cultura popular oral y privilegiada letrada.

Esta ‘localidad’ rural, como se representa en el imaginario mistraliano, corresponde al diseño de una "comarca oral latinoamericana", de acuerdo al análisis de las "comarcas de la ficción" según Carlos Pacheco. El estudioso venezolano plantea que "la existencia de la escuela rural elemental o el eventual acceso de algunos de sus miembros al periódico, al catecismo o a las órdenes escritas de la autoridad local no alteran fundamentalmente el predominio de lo que se ha llamado matriz de oralidad" (Pacheco, 1992: 37).

En Mistral, el uso de esta "lengua conversacional", como ella misma explica, tiene el propósito consciente de explotar la dimensión expresiva del idioma. En estas modalidades expresivas se pueden constatar, entre otros, los siguientes rasgos: inestabilidad o imprecisión en el uso de los verbos, la concordancia entre los elementos de una oración o frase que no presentan organización regular, alternancia de género y número, alternancia de artículos definidos e indefinidos, masculino con femenino y singular con plural. Tales rasgos pueden ser observados en los siguientes libros y textos: Recados para América, "A la mujer mexicana" (en La Tierra tiene la actitud de una mujer...); "Recado sobre Lolita Arriaga", "Recado a Victoria Ocampo", "Recado de nacimiento para Chile", "Recado a Rafael Ortega", "Recado para las Antillas, "Recado para la residencia de Pedralles" (todos de Tala); "Recados para hoy y mañana", "Recados contando a Chile"; "Encargos" (en Ternura), "Encargo a Blanca" (en Lagar), "Recados para los amigos de la América", "Plática sobre Cuba" (ambos en Una escritura recadera); "Llamado por el niño", "Palabras a los maestros" (en Pasiones del vivir).

Entre los recursos de oralidad más recurrentes se pueden señalar: la repetición, el uso de vocativos apelativos, acompañados también de repetición de adjetivos posesivos, reiteración de pronombres enclíticos, reiteración de diminutivos que refuerzan las expresiones emotivas y la construcción de verbos sustantivados como creación de palabras. Siendo estos últimos los que estilizan el sentido coloquial y personal de los recados.

Con el coloquialismo de raíz campesina conviven en la escritura de los recados, procedimientos retóricos heredados de la tradición literaria más clásica. Es, precisamente, la forma híbrida de estos textos, mayoritariamente escritos como prosa poética, la que permite una mayor libertad de expresión a un proceso de escritura e identidad, que podemos catalogar de plural y en desplazamiento. La expresión (plano de lo formal) de los textos posee tensiones que, desde la perspectiva del lenguaje, comprometen conflictivamente las dimensiones estilísticas y retóricas del discurso, tanto en su aspecto manifiesto como latente, tornándolo ambivalente, como se verá, a continuación, al abordar los aspectos temáticos.

LA MADRE

La figura de la madre es de importancia capital en toda la obra de Mistral, la representación materna remite en ella a la concepción de la femineidad absorbida por la maternidad dolorosa, clásica en el marianismo cristiano y, a la vez, a la representación de la Madre Tierra, que me parece más cercana a los dioses y diosas precolombinos (Montecino et al., 1988).

Ambas perspectivas (la mariana y la precolombina) son alternativamente asumidas por Mistral. Esto significa que confluyen sin confundirse, expresando más que una síntesis, un doblez entre una representación de la hablante disminuida y servil ante los designios del Dios Padre, del amado y del niño (siempre masculino e identificado con el Cristo hebreo) y otra, identificada con la Madre Tierra. Tal concepción maternal inscribe los recados en un "sistema sexo-género" (Rubin, 1996) marianista y mestizo latinoamericano, que se desarrolla en toda la obra de Gabriela Mistral, en todas las representaciones del encuentro con la madre indígena y la madre tierra.

Llama la atención que lo personal, privado y cotidiano: el nacimiento de un niño, sea punto de partida y perspectiva de muchos recados, inaugurando un grado de ruptura con la concepción del sujeto "no encarnado" que critica Patrizia Violi (1990), poniendo en tela de juicio el presupuesto de un sujeto de cariz cartesiano, situado tras la teoría de la enunciación lingüística y los presupuestos filosóficos que la rigen, como un concepto reduccionista, universal abstracto, masculino, blanco y occidental. Aun así, en la representación más cristiana de la mujer, hay un grado de endiosamiento y sacralización de la misma; se conjugan aquí todos los valores cristianos que caracterizan la belleza en la poética mistraliana con la imagen de la Tierra y de la Naturaleza.

Los recados asumen una perspectiva en que la imagen de mujer/madre es plenamente consecuente con el modelo patriarcal; pero el personaje de la diosa telúrica que se desprende de las imágenes, metáforas, comparaciones y recursos alegóricos, compite con el Dios cristiano, al punto de elevarlo al plano de lo sagrado. En esta representación es posible observar un fuerte vínculo con el ancestro femenino que llega a contradecir la ley del padre en términos sicoanalíticos, al afianzar como modelo de vida a la madre, incluso, a la Diosa Madre, como centro de la estructura simbólica religiosa. Esto significa que hay en esas imágenes una permanente tensión con el Dios-Padre cristiano y occidental de la cultura colonizadora, lo que reafirma la tesis de una ideología genérica en tránsito y mestiza en la escritura mistraliana. Finalmente, el hecho de que el mito matricéntrico se represente en el plano de la alteridad revela el lugar de la utopía refrenada en la obra mistraliana y reafirma una identidad femenina fundada en la colectividad.

Grínor Rojo afirma, en su libro Dirán que está en la Gloria... (1997), que se reconoce en el pensamiento mistraliano: "una ideología genérica en tránsito a la que es ella misma quien coloca entre los extremos de la mujer antigua y la mujer nueva" (1997: 39). Esto está muy relacionado con la proposición de Sigrid Weigel respecto a la mirada bizca en la literatura femenina del siglo XX (Weigel, 1986) que, por una parte, impone el modelo de mujer fijado por imágenes patriarcales y, por otra, anticipa la imagen de otra mujer que en el pensamiento mistraliano se afianza más en cierto matricentrismo simbólico en conflicto con el modelo patriarcal.

La obra recadera mistraliana, por la misma flexibilidad que implica el hibridismo y la situación fronteriza entre lo canónicamente literario y lo no literario, permite expresar ciertas posiciones críticas frente al mundo mercantilizado y cosificado, usando para ello una retórica de la figuración y del ocultamiento sobre la transgresión a la maternidad marianista más tradicional, lo que reafirma una ideología de lo femenil2 en tránsito.

EL MESTIZAJE

Como se ha señalado, en los Recados se constituyen tensiones esenciales relacionadas con el enfrentamiento entre la cultura colonizadora eurocéntrica y la aborigen latinoamericana. Y no es de extrañarse, por el choque sangriento que marcó el origen de nuestro mestizaje latinoamericano conflictivo: "una cultura letrada en sus estamentos religiosos y dominantes y otra preeminentemente oral, … se ponían en contacto por primera vez, y ese primer contacto revelaba ya una de las fuentes de su secular desencuentro histórico-cultural" (Pacheco, 1992: 14).

Nuestra cultura mestiza, producto de los procesos de Conquista y Colonización se funda en un nuevo orden y en nuevos sujetos, cuyo nacimiento real y simbólico estuvo signado por la ilegitimidad o, como lo dice Sonia Montecino –en Madres y huachos… (1991)– una "escena originaria": la histórica unión de la mujer india con el hombre español, dentro de una relación "ilegítima" desde el punto de vista de unas y de otros, lo que trajo como consecuencia el nacimiento de vástagos cuya filiación paterna era desconocida. Los mestizos tuvieron como único referente de su origen a la madre, la cual también fue en muchos casos la única reproductora (en el sentido económico y social) de ese nuevo mundo familiar. Desde aquí emerge la imagen de la madre como presencia y la del padre como ausencia3.


J. Vasconcelos

Los recados abordan con recurrencia el tema indígena latinoamericano, sobre todo entre 1922 y 1945. En su auge, esta producción coincide con la labor educativa diplomática que inició Mistral en México a partir de 1922, invitada por el ministro de Educación Pública de ese país, el filósofo y educador José Vasconcelos, para colaborar con los programas de reforma educacionales, especialmente en misiones rurales e indígenas. De aquí parte la más grande motivación de Gabriela Mistral por el tema, en el marco de una eclosión de movimientos indigenistas de los que forma parte importante el mismo Vasconcelos, a quien Mistral homenajea en numerosos recados. En ellos lo compara con Sarmiento y alaba su obra, haciéndose su seguidora por la defensa del mestizo americano y de la labor evangelizadora de los misioneros españoles. Esta postura se integra con el arielismo proveniente del célebre manifiesto de José Enrique Rodó4.


A. Bello

La defensa de esta unidad espiritual conciliadora es evidente en los escritos de Mistral. Un ejemplo decidor es su manifiesto "El grito", por su llamado a cultivar y enseñar la "América española", con la relevancia de sus grandes pensadores mestizos: Sarmiento, Bello, Martí, entre otros, en oposición a las tendencias "europeizantes" en la cultura latinoamericana o a las tendencias puramente indigenistas. Cabe acotar que en los recados en prosa de Gabriela Mistral esta representación se agudiza cuando se enfrentan la visión femenil y masculina de los personajes, acompañando, casi siempre, cada polo de la tensión sexo-genérica, con características protectoras divinizadas en el caso del primero (el de las mujeres), y con rasgos heroicos y bélicos en el caso del segundo (el de los hombres). Baste solamente reseñar la imagen heroica, e incluso santificada, del conquistador español, contrastando con la sufriente y sacrificada mujer india, que conserva la lengua y tradiciones de su pueblo aborigen. Algunos ejemplos de esta visión de la conquista de América se encuentran en los recados a "Fray Bartolomé de las Casas" y a "Don Vasco de Quiroga" (Mistral, 1989, 1923). El padre De las Casas es expuesto en el texto con la categoría de santo. En contraste con esta visión, pero aún más, como necesario acompañamiento, el discurso referido al indígena arroja una visión bastante disminuida y hasta denigrante sobre éste, con calificativos como "languidez tórrida", "nuestro fatalismo indio", "nuestros vicios etno-raciales", "indio (pieza de difícil tratamiento)" (Mistral, 1989:173). Incluso en su prosa titulada, "El pueblo araucano", se refiere a ellos como "salvajes", "indiadas... enloquecidas y barbarizadas" (Mistral, 1994a:47). El tratamiento general que otorgan estos textos a los pueblos aborígenes es de "indios". No obstante, esa visión un tanto disminuida del indígena se opone y hasta se contradice con ciertas idealizaciones cuando habla, por ejemplo, de una constitución política de la identidad. Así, su representación de la mujer indígena como educadora y portadora de una lengua primigenia, aborigen y, aún más, como lengua de madre, voz de la Madre, tensiona los Nombres del padre, quedando esto manifiesto, por ejemplo, al referirse al mapudungun como "la lengua hablada por las mujeres, una lengua en gemido de tórtola sobre la extensión de los trigos, unas parrafadas de santas Antígonas sufridas" (Mistral, 1994: 49).

Sin embargo, este discurso contrasta, sin oponerse, con el discurso reivindicativo de lo aborigen, el que tiene un fuerte componente indianista, en el sentido que el énfasis está más en un exotismo romántico y bucólico, que en su carácter documental, reivindicativo y social, sin excluir del todo estas últimas características. Como ejemplo, léanse "Recado sobre Michoacán", "Recado sobre el Quetzalcóatl", "Recado sobre los tlálocs" y "A la madre mexicana". Es notorio en estos textos un discurso que identifica a la mujer "india" con la tierra, con las lenguas aborígenes y con elementos sagrados, que lleva a convertirla en un personaje sacralizado y mitificado, por ejemplo, en el recado "A la mujer mexicana".


R. Darío

En suma, se puede concluir que en los recados se produce la reconstrucción simbólica de la escena originaria de la unión entre el español conquistador y la madre indígena; lo que explica toda la simbología aborigen ligada a la mujer-madre-tierra, y la simbología masculina y patriarcal ligada al conquistador español. Pero también es importante dejar en claro la relación que esta prosa tiene con sus modelos modernistas, especialmente con José Martí y Rubén Darío, a quienes Mistral dedica abundantes recados que evidencian esta relación. Pienso que lo destacado de ello es precisamente la voluntad educativa que relaciona a su autora con un proyecto misionero y evangelizador, que se parece más a una nueva colonización sobre los pueblos aborígenes, proveniente del elemento criollo con el que ella se identifica en estos textos.

A MODO DE CONCLUSIONES

Las idealizaciones utópicas en la obra de Gabriela Mistral, sobre todo las relacionadas al rol de las mujeres, están refrendadas, por ello se dan en un plano más simbólico y figurado que manifiesto. Este nivel de ocultamiento no sólo produce textos más retorizados en el plano estilístico, sino que revela el grado de represión de un sistema sexo-genérico (Rubin, 1996) que subalterniza y subordina a las mujeres a roles que les impone el patriarcado. En el caso de Mistral esto se evidencia en el mito que la crítica construyó sobre ella, como mujer sin hijos propios (dudoso), que sublima su maternidad frustrada con el rol de la maestra servil. Pienso que Mistral tiene clara conciencia de esta discriminación, cuestión que se evidencia en sus múltiples cartas y artículos donde protesta por la situación de marginación de las mujeres, especialmente, las campesinas y las escritoras.


J. Martí

La convivencia tensionada de la norma culta formal y la informal del idioma, y el apego a una tradición literaria escrita junto con la preservación de una tradición popular, de origen oral y folclórica, heredada de su acervo rural, produce en Mistral una peculiar escritura y un particular género discursivo: los recados.

Las figuraciones identitarias de los recados resaltan el sentido de lo inacabado, lo cambiante y la convivencia tensionada entre múltiples identidades, incluso conflictivas entre sí; lo que tiene una importancia decisiva en el imaginario de la producción literaria de las mujeres en el periodo y lugar en que se escribe la obra de Mistral. Postulo que ello es característico en su contexto literario femenil contemporáneo latinoamericano, por ejemplo, en obras de Marta Brunet, Alfonsina Storni, Delmira Agustini y Juana de Ibarbourou. Esto último es tema para un trabajo mayor y sólo lo dejo enunciado.

NOTAS

1 Enrique Valdés en el estudio citado en la bibliografía, "Resonancias martianas en la prosa de Gabriela Mistral", desarrolla y amplía este mismo tema.

2 Grínor Rojo y Eliana Ortega usan el término femenil en sus últimos estudios, para contrastarlo con "femenino", de connotación patriarcal. También Mistral suele usarlo en artículos como "La enseñanza una de las más altas poesías" (Cit. en Ortega 1990: 42).

3 Los estudios de Sonia Montecino que cito en la bibliografía, entre otros, desarrollan esta hipótesis con enriquecedores análisis centrados en la cultura chilena, que no desarrollaré en detalle por los límites de este trabajo y para centrarme en la obra de Gabriela Mistral.

4 Son numerosos los autores indigenistas de este periodo que Mistral cita e incluso dedica abundantes recados, por ejemplo: Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Hureña, José Carlos Mariátegui, etc.

REFERENCIAS

Cuneo, Ana María. 1992. "La oralidad como primer elemento de formación de la poética mistraliana", en Revista Chilena de Literatura 41, pp. 6-13.        [ Links ]

Mistral, Gabriela. 1923. "Don Vasco de Quiroga", en El Mercurio, 23 de septiembre (Santiago, Chile), p. 8.        [ Links ]

–––––––––––. 1938. Tala: Poemas. Buenos Aires: Sur.        [ Links ]

–––––––––––. 1957. Recados: contando a Chile. Selección, prólogo y notas de Alfonso M. Escudero, Santiago de Chile: Del Pacífico.        [ Links ]

–––––––––––. 1989. Recados para América. Textos de Gabriela Mistral. Antología y presentación de Mario Céspedes. 2ª edic., Santiago, Chile: Revista Pluma y Pincel, Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz.        [ Links ]

–––––––––––. 1992a. "Recado sobre los Tlálocs", en Antología mayor. Prosa. Tomo II. Santiago, Chile: Cochranne, pp. 328-330. "Recado sobre Michoacán". Ibíd, pp. 89-9.        [ Links ]

–––––––––––. 1992b. Pasiones del vivir. Selección y prólogo Juan Antonio Massone. Santiago, Chile: Los Andes.        [ Links ]

–––––––––––. 1994a. "El pueblo araucano", en Gabriela Mistral: Escritos políticos. Selección, prólogo y notas de Jaime Quezada. Santiago de Chile: Tierra Firme, pp. 45-49.        [ Links ]

–––––––––––. 1994b. Lagar, 2ª edición. Santiago de Chile: Andrés Bello.        [ Links ]

–––––––––––. 1998a. "A la mujer mexicana", en La Tierra tiene la actitud de una mujer... Selección y prólogo de Pedro Pablo Zegers. Santiago de Chile: RIL Ediciones, pp. 115-119.        [ Links ]

–––––––––––. 1998b. Una escritura recadera. Prólogo y referencias de Jaime Quezada. Santiago de Chile: La Noria.        [ Links ]

–––––––––––. 1999. Recados para hoy y mañana. Compilación e introducción de Luis Vargas Saavedra. 2 vols. Santiago, Chile: Sudamericana.        [ Links ]

Montecino, Sonia, Mariluz Dussuel y Angélica Wilson. 1988. "Identidad femenina y modelo mariano en Chile", en Mundo de mujer: Continuidad y cambio. Santiago, Chile: Fem, pp. 501-522.        [ Links ]

–––––––––––. 1991. Madres y huachos. Alegorías del mestizaje chileno. Santiago, Chile: Cuarto Propio/CEDEM.        [ Links ]

Ortega, Eliana. 1990. "Amada amante: Discurso femenil de Gabriela Mistral", en Soledad Fariña y Raquel Olea (eds.), Una palabra cómplice. Encuentro con Gabriela Mistral. Santiago, Chile: Ediciones de las Mujeres Nº 2, ISIS Internacional, pp. 41-45.        [ Links ]

Pacheco, Carlos. 1992. La comarca oral. La ficcionalización de la oralidad cultural en la narrativa latinoamericana contemporánea. Caracas, Venezuela: Ediciones La Casa de Bello.        [ Links ]

Real Academia Española. 1992. Diccionario de la lengua española. 2 Vols. 21 edic., Madrid, España: Espasa Calpe S.A.        [ Links ]

Rojo, Grínor. 1997. Dirán que está en la Gloria... (Mistral). Santiago, Chile: Fondo de Cultura Económica.        [ Links ]

Rubin, Gayle. 1996. "El tráfico de mujeres: Notas sobre la Economía política del sexo", en Marta Lamas (Comp.), El género: La construcción cultural de la diferencia sexual. México: UNAM, Programa Universitario de Estudios de Género, pp. 35-95.        [ Links ]

Valdés, Enrique. 1996. "Resonancias martianas en la prosa de Gabriela Mistral", en Mapocho 39, I semestre, pp. 91-101.        [ Links ]

Violi, Patrizia. 1990. "Sujeto lingüístico y sujeto femenino", en Giulia Colaizzi (ed.), Feminismo y teoría del discurso. Madrid, España: Cátedra (Colección Teorema), pp. 127-140.        [ Links ]

Weigel, Sigrid. 1986. "La mirada bizca: Sobre la historia de la escritura de las mujeres", en Gisela Ecker (ed.), Estética feminista. Trad. Paloma Villegas y Ángela Ackermann. Barcelona, España: Icaria, pp. 69-98.        [ Links ]

 


Recibido: 18.12.2008. Aprobado: 16.03.2009.

* Este trabajo es apoyado por el FONDECYT (Fondo de Investigación y Desarrollo Científico y Tecnológico, Chile), a través del Proyecto número 11060535, del que soy investigadora responsable.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons