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Atenea (Concepción)

versión On-line ISSN 0718-0462

Atenea (Concepc.)  no.507 Concepción  2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-04622013000100009 

 

ARTICULOS

 

El concepto globalización: ¿Poblamiento o erosión semántica? La semántica de la globalización en el diario La Tercera, 1999 y 2004

The concept of globalization: Semantic settlement or semantic erosion? The semantics of globalization in the newspaper La Tercera, 1999-2004

 

Enrique Fernández Darraz*
Héctor Ruiz Arias
**
*Doctor en Sociología. Director de Aprendizaje Institucional Universidad Alberto Hurtado. Chile. E-mail: eferdar@uahurtado.cl
**Periodista y Magíster en Investigación Social y Desarrollo. E-mail: hruiz@hgiroestrategico.cl


RESUMEN

Este artículo analiza el uso del concepto globalización en la sección de opinión del diario chileno La Tercera en los años 1999 y 2004. Punto de partida de la investigación son las tesis siguientes: a) los conceptos, tanto en su uso científico como cotidiano, sufren al menos dos etapas semánticas: poblamiento y erosión, y b) en el caso de la globalización, éste se encuentra en la primera. El foco de análisis es su uso cotidiano y, por lo mismo, el artículo se centra en su utilización en el medio de prensa. no obstante, realiza una breve revisión de su uso en la literatura científica. Las dimensiones que abarca el análisis son en primer lugar su frecuencia de uso (análisis temático del concepto) y luego su valor conceptual, ámbitos a los que se asoció y significados que se le atribuyeron (análisis semántico).

Palabras clave: globalización, análisis de contenido, medios de comunicación.


ABSTRACT

This article analyzes the use of the concept of globalization in the opinion section of the Chilean newspaper La Tercera between 1999 and 2004. The starting points for this research are the following theses: a) concepts, both in their scientific and daily use, undergo at least two semantic phases: settlement and erosion, and b) in the case of globalization, the concept is undergoing the first. Even though the analysis focuses on its daily use and therefore concentrates on its use in the press, the article contains a brief review of its presence in scientific literature. The analysis covers in the first place, the frequency of use of the term (thematic analysis of the concept) and then its conceptual value, both of which are associated and whose meanings are given (semantic analysis).

Keywords: globalization, content analysis, mass media. 


 

I. INTRODUCCIÓN

Desde hace unas dos décadas el concepto globalización es utilizado de manera sistemática, tanto en el lenguaje científico como cotidiano, para referirse a una serie de procesos sociales de variada índole. En el caso chileno, ha sido probablemente la consolidación de un modelo económico centrado en una apertura comercial internacional lo que ha provocado que a partir de la segunda mitad de los años noventa se introdujera e intensificara la circulación de la palabra globalización en distintos ámbitos discursivos.

A diferencia de lo que sucede con conceptos de larga data, que con frecuencia comienzan a experimentar una erosión semántica, dado lo reciente de su uso, todo indica que la palabra globalización se encuentra en una etapa de poblamiento semántico. Es decir, el concepto no está sufriendo una diversificación indiscriminada de sus significaciones y valoraciones consensuadas ya consolidadas, sino que lo que se está construyendo es precisamente los consensos semánticos acerca de su uso.

Esto se podría demostrar a partir de dos constataciones. En primer lugar del aumento de su uso, que refleja su consolidación para hacer referencia a determinados procesos sociales y, en segundo, por el aumento de la capacidad explicativa del concepto, es decir, de los ámbitos en que es aplicado.

Para contrastar empíricamente estas hipótesis se analizó el uso del concepto globalización en la página de opinión del diario La Tercera en los años 1999 y 2004. Se escogió este medio básicamente por tres razones: a) por ser una publicación que circula diariamente a nivel nacional, b) porque su público objetivo son los sectores socioeconómicos alto y medio alto, lo que hace suponer un uso frecuente de este concepto, y c) por pertenecer a uno de los holdings periodísticos más grandes de Chile (Copesa), lo que podría implicar una valoración positiva del concepto.

Se escogió la página de opinión, ya que en ella tienen cabida los discursos de tres tipos de redactores: los editorialistas, que representan la línea periodística del medio; los redactores de columnas especializadas y los lectores, a través de sus cartas.

Se escogió el año 1999 ya que en él se hicieron evidentes los efectos de la llamada "crisis asiática", lo que implicó un aumento del uso del concepto. El año 2004, en tanto, se eligió por ser el año calendario más reciente al momento de realizar la investigación.

Los objetivos del artículo son, primero, determinar la frecuencia con que figura la palabra globalización en la sección descrita del diario La Tercera. Luego, identificar los ámbitos a los que apareció asociado el término durante ese periodo de tiempo. Finalmente, analizar la capacidad explicativa asignada al concepto en 1999 y 2004.

Al análisis empírico del uso del concepto globalización antecede una revisión de su uso en la literatura especializada que permite observar las dificultades que también ésta tiene para consensuar sus dimensiones semánticas. Valga en este punto una salvedad más: en el caso de la globalización, la frontera entre la literatura científica, la ensayística y la de divulgación es si no precaria, al menos tenue.

II. LA LITERATURA ESPECIALIZADA Y EL CONCEPTO GLOBALIZACIÓN

El concepto globalización tiene hoy numerosas acepciones y su connotación varía de acuerdo con la perspectiva desde la que se interprete este proceso histórico-social. En los últimos años pasó a ser empleado de forma más intensa, generalizando su uso a prácticamente todas las esferas de la vida social: política, economía, prensa, comunicación, arte, educación e incluso los saberes y valores humanos. Fue asociado a otros términos como integración, modernidad, postmodernidad, sociedad del conocimiento y sociedad del riesgo, hasta adquirir un fuerte carácter economicista que ha prevalecido sobre las demás asociaciones y volverse referente inevitable de la expansión de los mercados, el consumo global, la moda, los flujos de mensajes y la computación (Machado, 2001).

Las dimensiones y procesos sociales aglutinados en este concepto son de variada índole y presentan significativas variaciones de un autor a otro. A juicio de Anthony Giddens (2000), la globalización es un proceso complejo de múltiples interrelaciones, dependencias e interdependencias entre unidades geográficas, políticas, económicas y culturales; es decir, continentes, países, regiones, ciudades, localidades, comunidades y personas. Significa también la expansión, multiplicación y profundización de las relaciones sociales y de las instituciones a través del espacio y tiempo, de modo que las actividades cotidianas resultan cada vez más influidas por los hechos y acontecimientos que ocurren en otras partes del globo, así como las decisiones y acciones de grupos y comunidades locales pueden alcanzar importantes repercusiones globales.

Julio Arellano (2002) agrega que la globalización comprende la difusión de un nuevo paradigma que se relaciona con múltiples y diversos aspectos, modificando las organizaciones productivas en cuanto a su diseño, gestión y sus mercados. Al mismo tiempo, en el plano individual o ciudadano, transforma educación, habilidades, pautas de consumo, conocimientos, valores y preferencias y, por ende, la manera de vivir y de hacer política. Es, por tanto, más profunda que los procesos de internacionalización y transnacionalización, que afectan fundamentalmente a la economía, y en particular a los medios de producción y el consumo. Por último, es más que un fenómeno internacional, al entrelazar el sistema con las diversas sociedades nacionales mediante la difusión de valores, conocimientos y prácticas.

Diversos autores concuerdan en que la globalización, como proceso histórico-social, surge de tres revoluciones simultáneas: económica, comunicacional y política (Redrado, 2000). La primera nace de la preeminencia del libre mercado y la empresa privada sobre el Estado, la disminución de las barreras arancelarias y la libre circulación de capitales (Luttwak, 2000); es decir, lo que Hans-Peter Martin y Harald Schumann (2001) han denominado la trilogía de las "ciones": privatizaciones, desregulaciones y liberalizaciones. Así la economía se orienta cada vez menos hacia los países y más a las regiones, lo cual provoca una mayor autonomía empresarial respecto al aparato burocrático (Ohmae, 1997). La segunda revolución emerge de las nuevas tecnologías de la información, que permiten transmitir datos, imágenes y sonidos vía satélite a cualquier punto de la tierra en tiempo real, lo cual hace posible que el sistema financiero opere como una sola unidad (Castells, 1998). Esto se produce, por un lado, en virtud de un acelerado proceso de modernización de los medios de transporte aéreo, marítimo y terrestre y, por otro, a raíz de la consolidación y diversificación de las rutas de intercambio mundial. Todo lo cual modifica de manera notable la percepción de las unidades de tiempo y espacio, como también el procesamiento y traspaso de información. La tercera revolución tiene que ver con que la política adquiere un carácter eminentemente multipolar y multicivilizacional que se sostiene en la universalización de la democracia (Arellano, 2002).

La dimensión informática de la globalización ha acentuado las diferencias entre los ciudadanos de los países desarrollados y los en vías de desarrollo. Incluso, autores como Jean Baudrillard (1987) hablan de un "cuarto mundo informáticamente subdesarrollado" para referirse a algunas regiones de África, Asia, Latinoamérica y a los sectores sociales postergados de norteamérica y Europa. "La globalización, valga la paradoja, es un fenómeno parcial: no es en todo ni para todos. En este sentido no puede hablarse de sociedad global, simplemente porque ella no existe", aclara Manuel Antonio Garretón (2000: 29).

Es decir, a pesar de su alcance planetario, la globalización "..., no está evolucionando equitativamente, y de ninguna manera es totalmente benigna en sus consecuencias. (...) La mayoría de las empresas multinacionales gigantes están también instaladas en Estados Unidos. Y las que no, vienen de los países ricos, no de las zonas más pobres del mundo" (Giddens, 2000: 27).

Es decir, si bien por una parte la globalización cambia hábitos de conducta y la forma de hacer negocios, abriendo infinitas posibilidades de interacción al suprimir barreras de todo tipo y, a la vez, brinda la oportunidad de superar la pobreza, extender valores libertarios y democráticos, cuidar el medio ambiente, respetar los derechos humanos, abordar pacíficamente los conflictos y avanzar hacia el desarrollo; por otra conlleva riesgos considerables, especialmente cuando la mayoría no participa de sus beneficios, creando marginalidades, provocando un aumento en el desempleo y en la migración en busca de mejores condiciones. Todo ello, junto con acentuar las desigualdades y aumentar la brecha entre ricos y pobres, jerarquiza negativamente las relaciones internacionales (Machado, 2001).

Son precisamente estas múltiples dimensiones asignadas a la globalización las que dificultan la elaboración de un concepto único y abarcador. Mariano Arnal (2002) desde una óptica etimológica, sostiene que esa tarea debe iniciarse buscando la etimología del latín "globus", que significa globo, esfera, bola o pelota, y que además sirve para designar amontonamiento, pelotón, masa o multitud. Luego hay que relacionarlo con el término "englobar", que significa juntar cosas que no tienen que ver entre sí, para formar con ellas una unión lógica, una nueva unidad; en otras palabras, convertir en uno, hacer un universo de muchas cosas distintas y envolverlas en un globo. Finalmente, propone vincular esos significados con el correspondiente al término "globalizar", que en sentido literal se refiere a la tendencia física de los cuerpos menores a orbitar en torno a los mayores y a dejarse absorber por ellos, y en sentido figurado a la necesidad de simplificar y de sistematizar las cosas e ideas.

Desde una visión más histórico-social, Arie Kacowicz (1999) plantea que cualquier intento de definir la globalización debe incluir los siguientes aspectos: a) intensificación de las relaciones económicas, políticas, sociales y culturales a través de las fronteras; b) el período histórico iniciado tras el fin de la guerra Fría; c) la transformación del mundo por la anarquía de los mercados financieros; d) el triunfo de los valores norteamericanos a través de la agenda combinada del neoliberalismo en la economía y la democracia; e) la ideología y la ortodoxia sobre la culminación lógica e inevitable de las poderosas tendencias de cambio en el mercado laboral; f) la revolución tecnológica con sus implicaciones sociales y g) la inhabilidad de los países para resolver problemas globales como la demografía, ecología, derechos humanos y proliferación nuclear.

Como es posible observar, la gran variedad de fenómenos sociales que se agrupan bajo el concepto globalización provocan que en la literatura especializada no exista un consenso respecto a su semántica.

III. METODOLOGÍA

Para analizar el uso del concepto globalización en la sección de opinión del diario La Tercera, se utilizó fundamentalmente una metodología cualitativa, basada en el análisis de contenido, aplicado a textos periodísticos (Colle, 1978).

Del mencionado espacio se revisaron la totalidad de los textos publicados en los años 1999 y 2004, de los tres tipos de redactores que en él participan: editores, columnistas especializados y lectores.

En los textos revisados se escogieron como unidad de análisis las frases en que aparecía el concepto globalización y sus derivados: global, globalizar, globalizada(o) y globalizador(a). Adicionalmente, con el fin de contabilizar se seleccionaron las frases en que aparecían términos derivados de la raíz sintáctica "glob", sin referencias a la globalización: global (como concepto autónomo) y globalidad. Las frases se agruparon por concepto y fueron clasificadas según los redactores que las utilizaron.

Las técnicas de análisis empleadas fueron dos: análisis temático (Berelson, 1968) y análisis semántico (Colle, 1978).

El análisis temático se centró fundamentalmente en la frecuencia de uso del concepto globalización (con sus derivados) en ambos años, diferenciando entre los distintos tipos de redactores. También se consideraron las palabras con raíz sintáctica "glob" sin referencia a la globalización.

Para determinar cómo definieron la globalización los redactores de las páginas de opinión de La Tercera, identificar los fenómenos y significaciones con que asociaron el concepto en 1999 y 2004, además de analizar su extensión semántica, se recurrió a dos técnicas: el análisis valorativo y el análisis de componentes (Colle, 1978).

-Análisis valorativo: se intentó determinar categorías de valoración conceptual, expresadas en las frases asociadas al concepto globalización por tipo de redactor. Siete fueron las valoraciones identificadas: a) desafío, b) amenaza, c) fortaleza, d) riesgo, e) oportunidad, f) beneficio, g) sin valoración.

Las frases en las que la globalización apareció vinculada a dos o más atributos fueron consideradas en igual número de valoraciones.

-Análisis de componentes: se intentó identificar tanto los campos semánticos como los significados propiamente tales, asociados al concepto globalización:

-Campos semánticos: Se identificaron los siguientes campos semánticos en los cuales se pudo clasificar la globalización: comunicación, cultura, economía, Estado nación, justicia, política, relaciones internacionales, otros (cuando la globalización se asoció con campos semánticos cuya participación porcentual fue marginal) y sin referente (cuando fue imposible asociar el concepto a algún campo semántico, pues la globalización se explicaba por sí misma). Al igual que en el análisis valorativo, en las frases en que globalización abarcaba más de un campo semántico, ésta fue considerada en igual número de dimensiones.

-Extensiones semánticas: A partir de la determinación de los campos semánticos en que se inscribían, se identificaron las extensiones semánticas atribuibles a la globalización y sus derivados. En algunas ocasiones la globalización se vinculó a uno o más campos semánticos, pero no se le pudo asignar significado. En esos casos la referencia fue rotulada y contabilizada como "sin definición". Las extensiones semánticas de la palabra antiglobalización, aunque derivadas de globalización, se analizaron por separado.

IV. RESULTADOS

a) El análisis temático: frecuencia de uso del concepto globalización

En los años 1999 y 2004 el uso del término globalización no sólo aumentó, sino que prácticamente se duplicó, pasando de 87 a 175 menciones. Un hecho a destacar es que este crecimiento tiene que ver exclusivamente con el fenómeno "globalización", ya que la palabra "global" como concepto autónomo no aumentó en el mismo periodo de tiempo. Por el contrario, disminuyó de 26 a 18 menciones. Además, la expresión "globalidad", que en 1999 figuró cinco veces, en 2004 no se registró. Si se considera que "global" como derivado de globalización pasó de 41 menciones en 1999 a 70 en 2004, se puede concluir además que la autonomía de este concepto respecto del de globalización es hoy considerablemente menor.

Entre 1999 y 2004, como es posible apreciar en el gráfico 1, tanto los editorialistas, como los columnistas y lectores aumentaron significativamente el uso de la palabra globalización, duplicando su uso (de 87 a 175 veces). En términos porcentuales, quienes más intensificaron su uso fueron los lectores (de 5 a 20 menciones), luego los editorialistas (31 a 69 referencias) y finalmente los columnistas (51 a 87). En términos absolutos, en tanto, en ambos años fueron estos últimos quienes más utilizaron el concepto.

Estas tendencias resultan aún más interesantes si se les contrasta con el espacio asignado a cada uno de los redactores en los mismos años. Mientras los lectores mantuvieron ese espacio casi invariable, los columnistas lo aumentaron y los editorialistas lo disminuyeron (gráfico 2). De ese modo, el aumento del uso del concepto en los lectores y editorialistas tiene una significación aún mayor, ya que los primeros, en igual cantidad de espacio cuadriplicaron su uso y los segundos, en menos espacio, lo duplicaron.

b) Análisis semántico

-El análisis valorativo

En ambos años, 1999 y 2004, predominó una perspectiva optimista de la globalización entre los redactores de la sección de opinión de La Tercera, como se aprecia en el gráfico 3.

Entre ambos años, sin embargo, se registran algunas variaciones relevantes. Mientras las evaluaciones positivas alcanzaron el 74% de las referencias en 1999, en 2004 ellas descendieron al 62%. Esto se expresó en la dimensión fortaleza (19 a 17%), en oportunidad (21 a 10%) y desafío (33 a 27%). Sólo la percepción del fenómeno como un beneficio se incrementó (5 a 9%).

El menor optimismo respecto a la globalización, sin embargo, no varió en una proporción igual al aumento de la carga pesimista del concepto, debido a que aun cuando el calificativo riesgo subió (de 13 a 16%), la percepción del proceso como una amenaza disminuyó (de 13 a 12%).

En resumen, el incremento en las evaluaciones negativas del fenómeno entre 1999 y 2004 fue muy leve (de 26 a 28% del total de referencias). Lo que explica la disminución de 12% en las visiones optimistas de la globalización son las referencias al fenómeno libres de valoraciones conceptuales (9%).

-Análisis de componentes

-Campos semánticos

En 1999 y 2004 los redactores de la sección opinión de La Tercera entendieron la globalización como un fenómeno multidimensional. Sin embargo, entre ambos periodos se registraron algunos cambios de interés, que se pueden apreciar en el gráfico 4.

La primera constatación es que el predominio del discurso económico de la globalización tendió a la baja (de 39 a 31%). A la vez, las referencias al Estado nación, que ocuparon el segundo lugar en 1999 (13%), se redujeron a menos de la mitad en 2004, pasando a ser marginales. Algo similar ocurrió con la comunicación, que del 10% de las asociaciones en 1999, pasó al 8% en 2004. También la cultura disminuyó de un 9 a un 7% su importancia como referente.

En cambio, el vínculo entre las relaciones internacionales y globalización casi se triplicó entre ambos periodos (de 6 a 15%), convirtiéndose en el segundo campo semántico más recurrente; mientras la dimensión política prácticamente mantuvo constante su participación (de 9 a 10%). Lo que más destaca es que la categoría sin referente aumentó de un de 4 a un 15%. Ello no sólo significa que se situó en el segundo lugar, por detrás de la economía y junto a las relaciones internacionales, sino que entre 1999 y 2004 la globalización en la sección de opinión de La Tercera experimentó un proceso de independencia semántica; en otras palabras, alcanzó mayor autonomía conceptual.

Se debe destacar que en 1999 las cinco dimensiones más habituales constituyeron el referente para el 80% de las asociaciones conceptuales de la globalización; en 2004, en cambio, las cinco más habituales representaron sólo el 70%. Esto es producto de la diversificación de los campos semánticos ligados a la palabra.

-Extensiones semánticas

Entre 1999 y 2004 los redactores de opinión de La Tercera vincularon la globalización principalmente a la apertura comercial, aun cuando ésta disminuyó del 12% al 9% (gráfico 5).

En segundo lugar se ubicó la lucha contra el terrorismo (6%), desplazando al tercero a la globalización como sinónimo de pérdida de autonomía del Estado nación, que descendió de 7% a 4% (para ambos años las extensiones semánticas que representaron menos del 3% de las menciones se agruparon en la categoría "otros" por su alto número).

La totalidad de las extensiones semánticas con que editorialistas, columnistas y lectores asociaron la globalización aumentó de 57 a 70 entre 1999 y 2004. A éstas se debe agregar la categoría sin referente. De ese modo, es posible afirmar que la capacidad explicativa asignada a la globalización se incrementa en los últimos años.

V. CONCLUSIONES

La hipótesis central de este artículo es que el concepto globalización se encuentra en una etapa de poblamiento semántico. Es decir, dado su reciente uso en el lenguaje científico y cotidiano, se están recién construyendo los consensos respecto de sus significaciones y campos de aplicación.

Una de las principales conclusiones del análisis temático es que en el lapso de cinco años, de 1999 a 2004, casi se duplicó el número de veces en que los redactores de las páginas de opinión de La Tercera emplearon el concepto globalización y sus términos derivados. Paralelamente, el uso de las palabras global y globalidad, como expresiones no relacionadas con la globalización, disminuyó porcentualmente y en valores absolutos; lo que indica que la raíz sintáctica "glob" se ha vuelto más dependiente del fenómeno globalización. Respecto a los redactores, fueron los columnistas quienes más ocuparon el concepto, seguidos por los editorialistas y, de lejos, por los lectores. no obstante, los que incorporaron la palabra a su vocabulario con mayor rapidez en los cinco años fueron los editorialistas y, principalmente, los lectores.

Una segunda conclusión relevante es que el análisis valorativo reveló el predominio de la perspectiva optimista de la globalización entre los tres tipos de redactores. Todos ellos tendieron a verla fundamentalmente como un desafío y, en menor medida, como una oportunidad, fortaleza y beneficio. Aun cuando entre 1999 y 2004 la intensidad de esa postura disminuyó levemente, ello no se tradujo en un aumento de la visión pesimista del proceso. Por el contrario, lo que creció fueron las referencias sin connotaciones, la globalización libre de calificativos.

Una tercera conclusión es que los redactores de las páginas de opinión de La Tercera vincularon la globalización con distintos campos semánticos, siendo el económico el dominante tanto en 1999 como en 2004. Sin embargo, las referencias a la economía en ningún momento superaron la mitad del total de menciones y entre ambos años su grado de influencia sobre los significados atribuidos al fenómeno estudiado decreció (de 39 a 31%). Los demás discursos a los que se ligó la globalización fueron con mayor frecuencia, en 1999, el Estado nación, la comunicación y la cultura. En 2004, éstos fueron desplazados por las relaciones internacionales y la política. no obstante, esta alteración en la jerarquía de asociaciones conceptuales, al igual que en el caso de la economía, fue acompañada de un descenso porcentual de cada referente: si en 1999 las cinco dimensiones que aparecieron más frecuentemente asociadas a la globalización coparon cuatro quintos de las menciones, en 2004 las cinco más recurrentes cubrieron menos de tres cuartos del total. En otras palabras, con el paso del tiempo los discursos que dominaron el empleo del término fueron perdiendo fuerza y ese espacio lo ganaron dimensiones que en un principio eran sólo marginales, como también las alusiones a la globalización como un proceso autónomo y totalizante.

Una cuarta conclusión del análisis tiene que ver con las extensiones semánticas que los redactores le asignaron a la globalización. Entre 1999 y 2004 los significados del fenómeno aumentaron de 57 a 70. Por otra parte, la jerarquía de las extensiones semánticas también cambió entre ambos periodos: la apertura comercial siguió siendo el significado más recurrente, aunque con menos intensidad. En 2004, sin embargo, la globalización entendida como "menor autonomía del Estado nación" fue desplazada del segundo lugar por "la lucha contra el terrorismo". Esto significa que en 1999 la globalización era mayoritariamente entendida como sinónimo de libre comercio, por la serie de acuerdos internacionales firmados por Chile y el alto nivel de crecimiento económico experimentado por el país durante gran parte de la década de los noventa; pero también como una reducción de la autonomía del Estado nación, por la incapacidad de éste de frenar los efectos de la crisis asiática y la extraterritorialidad de la justicia (derivada de los procesos judiciales por atropello a los derechos humanos). En 2004, la apertura comercial siguió siendo un significado dominante debido a los tratados que Chile firmó en los años anteriores con la Unión Europea, los Estados Unidos y Corea del Sur, y por la celebración de la cumbre Apec en el país. Al mismo tiempo, sin embargo, el fenómeno apareció como sinónimo de la guerra contra el terrorismo, por los atentados en los Estados Unidos, España y países de Medio Oriente y Asia.

Claramente se está en presencia de un proceso de poblamiento semántico del concepto globalización, es decir, en una etapa en que se le están construyendo significaciones y determinando campos de aplicación. La variedad y diversificación de ambos, tanto en la literatura especializada como en el lenguaje cotidiano ha sido creciente entre 1999 y 2004. Esto indica que aún no se logra un consenso al respecto.

La pregunta que queda pendiente es si ese consenso y consolidación semántica se logrará alcanzar o la globalización pasará antes a ser uno más de los conceptos olvidados luego de terminada la moda.

 

REFERENCIAS

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Recibido: 05.09.12. Aceptado: 01.11.12.

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