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Revista de ciencia política (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-090X

Rev. cienc. polít. (Santiago) vol.34 no.3 Santiago  2014

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-090X2014000300009 

Recensiones

 

Luna, Juan Pablo y Cristóbal Rovira Kaltwasser, eds. (2014). The Resilience of the Latin American Right. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 392 pp.

 

FERNANDO ROSENBLATT

Escuela de Ciencia Política, Universidad Diego Portales, Chile


En este volumen editado se propone un análisis de la derecha en América Latina. Los autores identifican un vacío en la literatura que atribuyen al excesivo interés por interpretar y explicar el reciente giro a la izquierda (por ejemplo, Levitsky and Roberts 2013, Weyland, Madrid, and Hunter 2010)1. Dicho interés, señalan con razón, genera un sesgo de selección. En términos más sustantivos, es indudable que el análisis de la derecha (electoral y no electoral) es de vital importancia para tener una mirada completa sobre el devenir de las democracias de la región. En última instancia, y más allá de ser minoría, incluyen como base social principal a los sectores más poderosos respecto de la economía. En el siguiente comentario sintetizaré de forma breve los principales argumentos del libro. Luego desarrollaré algunas críticas y al final cerraré con algunas preguntas que deja planteado este volumen.

En el capítulo introductorio los editores proponen una definición mínima de derecha, inspirada en Bobbio (1996). Plantean que para la derecha, en contraposición a la izquierda: "...the main inequalities between people are natural and outside the purview of the state". (p. 4). Es decir, el eje principal de la división izquierda-derecha es de naturaleza ideológica y reside en sus posiciones acerca de la distribución del ingreso.

En los diferentes capítulos que componen el libro se señalan los problemas estructurales y los desafíos coyunturales que la derecha enfrenta en la actualidad en la región. En un plano estructural, los niveles de desigualdad representan una oportunidad para la izquierda, en tanto la mayoría de los ciudadanos estarían dispuestos a votar por una opción política que promueva la redistribución. Asimismo, y siguiendo el argumento de Roberts (capítulo 2), en un contexto donde la democracia se consolida como régimen unánimemente aceptado (o donde la regresión al autoritarismo pleno quedó fuera de las opciones disponibles); donde la economía de mercado (en diferentes grados) se consolidó y se diversificó el tipo de capital, las elites económicas no tienen tanto que resguardar en el juego político. Coincidente con esto, una opción de izquierda más moderada se hizo viable (y aceptable)2. Precisamente, en los últimos años la izquierda logró articular demandas, mediante organizaciones más o menos estables, propiciando el giro a la izquierda. Esta articulación desde la izquierda y la intersección de todas las condiciones contextuales antes reseñadas generan un desafío de muy difícil superación para la derecha.

En este sentido, los editores resumen tres estrategias de la derecha para mantener ciertos niveles de competitividad electoral o capacidad de influir en la dirección de la política pública. Por un lado, la derecha ha apelado a la representación de intereses con estrategias no electorales (corporaciones, medios de comunicación, redes tecnocráticas, centros de pensamiento). Otro vehículo de la derecha ha sido el desarrollo de movimientos electorales antiestablishment o no partidarios (candidaturas independientes que, luego de ganar elecciones, eventualmente forman partidos). El caso emblemático es la era de Fujimori y la posterior constitución del fujimorismo (analizado en el capítulo de Meléndez). Finalmente, es posible encontrar una derecha que logra construir partidos estables (por ejemplo, la UDI en Chile o ARENA en El Salvador). Luna y Rovira Kaltwasser argumentan que las tres estrategias son complementarias e incluso no son exclusivas de la derecha. Estos tres vehículos son el foco de atención específica de los diferentes capítulos del libro.

En la primera parte del libro los capítulos de Roberts o el de Wiesehomier y Doyle presentan el contexto general en el que debe actuar la derecha. Por un lado, Roberts da cuenta de la complejidad que plantea la intersección del contexto histórico post-Guerra Fría, postreformas estructurales y consolidación de la democracia. Wiesehomier y Doyle, por su parte, analizan los rasgos más salientes de la composición del electorado en América Latina.

En la segunda parte del libro se analizan las fuentes no electorales de acción de la derecha. El capítulo de Kent Eaton es especialmente importante en tanto sintetiza diferentes estrategias no electorales disponibles para la derecha, en un contexto donde ya no es viable recurrir a los militares. Eaton identifica tres niveles de acción: instituciones estatales (especialmente a nivel subnacional), sociedad civil (medios de comunicación, fundaciones que trabajan acerca de issues específicos y acción directa) y, finalmente, la formación de identidad (territorial o sectorial).

En la tercera parte se desarrollan los casos de participación electoral no partidaria de la derecha. Allí se destacan los análisis de Meléndez sobre el fujimorismo o el de Wills-Otero sobre el caso de Álvaro Uribe. Por último, en la última parte se desarrollan casos de partidos de derecha. El caso del PRO resulta interesante, especialmente porque partió como un vehículo no (y con retórica anti) partidario (más adelante retomaré este punto). Asimismo, el trabajo de Koivumaeki sobre la trayectoria y el set de estrategias electorales que utiliza ARENA en El Salvador es muy interesante para comprender las transformaciones de un grupo autoritario que ingresa en la competencia electoral.

El volumen editado es un gran aporte para la comprensión de las dinámicas políticas en una región con una democracia consolidada (o más que antes) y que aparentemente ha dejado atrás la era de las guerras civiles y las dictaduras. El principal aporte radica en que, como se señala en la introducción, el giro a la izquierda no supone que las clases altas o los sectores conservadores hayan desaparecido y, menos aún, que su poder político haya disminuido. Entonces, este libro permite comprender las dinámicas de acción política de la derecha en tanto representa una parte importante de la historia que hace posible o viable la estabilidad democrática. Asimismo, el libro representa un valioso aporte en tanto se presenta evidencia y se analizan casos de los que, hasta el momento, no había mucha acumulación en perspectiva comparada (ejemplo, el caso del PRO en Argentina). Finalmente, la identificación de los tres vehículos de acción política dan cuenta de manera precisa de las modalidades de acción y las posibilidades de incidencia de un sector con un profundo poder estructural, porque, entre otras cosas, representa a los sectores altos de las sociedades de la región (Gibson 1996).

Uno de los principales desafíos de un libro editado radica en la construcción de un marco analítico que agrupe de manera coherente y consistente los capítulos elaborados por los autores. Esto se logra a cabalidad. Los diferentes trabajos refieren a alguno de los tres vehículos de acción identificados por los editores. Sin embargo, la principal debilidad del libro radica en la definición de izquierda y derecha. Los editores optaron por una definición mínima. Ello permite captar diferentes expresiones de la derecha (esto es, no únicamente partidarias). En este sentido, y vale la pena reiterarla, definen a la derecha como: "...a political position characterized by the idea that the main inequalities between people are natural and outside the purview of the state". (4). A su vez, definen a la izquierda como: "...a political position characterized by the idea that the main inequalities between people are artificial and should therefore be counteracted by active state involvement". (4). Los autores reconocen que el alto nivel de abstracción (Sartori 1970) de su definición requiere mayores precisiones que, dicen, es contingente a los casos analizados. No obstante, considero que el problema de la conceptualización no radica en su nivel de abstracción, en tanto reconocen explícitamente múltiples manifestaciones (en una lógica radial o de semblanza de familia). Pero, en términos conceptuales, se define a la derecha a partir de la negación de una acción, mientras que en el contenido sustantivo de la definición de la izquierda hay una acción posible.

En su trabajo sobre construcción conceptual Goertz (2006) señala que una práctica generalizada en las ciencias sociales es el de definir el polo negativo de un concepto como la negación del positivo. En el caso de la definición propuesta por los editores, se asume que la izquierda tiene algo para hacer por la redistribución, mientras que la derecha, en tanto toma la desigualdad como algo natural, no. Este es, creo, el principal problema analítico de la definición propuesta. Tal como se presenta, la derecha queda sin acción política. Si la distribución es el conflicto ideológico principal, la definición propuesta no le otorga una propiedad proactiva o propositiva a la derecha. En este sentido, el propio Goertz señala que es necesario reflexionar si, al construir el concepto, el polo negativo no es algo más que la negación del positivo. Precisamente, considero más adecuado definir a la derecha con una posición proactiva, propositiva, incluso manteniendo el supuesto de la posición de este sector en torno a la desigualdad.

Para terminar, el libro deja planteadas innumerables preguntas para futuras investigaciones. No obstante, sobre todas las que aquí abordo se ensayan respuestas que estimulan un abordaje en mayor profundidad. Por un lado, ¿no es acaso posible que la derecha utilice los tres vehículos al mismo tiempo? En el trabajo de Luna (2014) se repasa la combinación de estrategias electorales (clientelares y programáticas) que, por un lado segmentan la apelación al electorado y, por otro, son unificadas por el partido. Este es el caso de la UDI y, especialmente, la candidatura a la presidencia de Joaquín Lavín en 1999. El candidato se presentó como un líder que procuraba trascender la política partidaria tradicional, con un discurso disruptivo. Pero al mismo tiempo era respaldado por un partido político (la UDI) con una sólida organización partidaria con alta (y creciente) penetración territorial. Además, la UDI contó (y cuenta) con el respaldo del vehículo no electoral (especialmente centros de pensamiento y medios de comunicación favorables).

Del mismo modo, ¿cuál sería el resultado posible de diferentes secuencias de utilización de estos vehículos de acción política? Siguiendo la lógica de Falleti (2005) acerca de secuencias de implementación de tipos de descentralización y su diferente impacto sobre los equilibrios de poder entre el nivel central y local, ¿cómo impactaría sobre el peso político-electoral de la derecha si esta utiliza primero un vehículo u otro? ¿Cómo serían los diferentes procesos de retroalimentación positiva? (Pierson 2004). Los casos del fujimorismo del partido de la U en Colombia pueden arrojar pistas sobre esto.

Otra de las preguntas respecto de la que sería interesante profundizar en futuras investigaciones tiene que ver con los cambios estructurales en América Latina, los diferentes procesos histórico-políticos que atravesaron los países y la concomitante consolidación de formas de acción política de la derecha. Esto es, de alguna forma, señalado por Roberts en su capítulo, así como trabajado por otros autores en sus estudios de caso. El repaso de los procesos históricos es revisado en los trabajos de Loxton, Koivumaeki, así como en el Morresi y Vommaro, entre otros.

Finalmente, y como se cierra el libro, cabe preguntarse sobre el futuro del giro a la izquierda y las nuevas dinámicas de competencia política. El surgimiento de una nueva clase media, que tenga temor de regresar a la pobreza, en un contexto postcommodity boom, puede ser la fuente de una reacción conservadora. Las protestas de 2013 en Brasil son un ejemplo de esto. Además, la expansión del narcotráfico y el crimen (Wiesehomeier y Doyle). La imposibilidad de resolver el desafío estructural de la desigualdad, y superados (o en vías de superación) los flagrantes niveles de pobreza que aquejaron a la región, redundará en una mayor aceptación de la politización de otros temas ajenos a la distribución de la riqueza.

NOTAS

1 De hecho, el último libro sobre la derecha en la región ha sido el volumen editado por (Middlebrook, 2000)

2 Esta presión distributiva es tolerable para las elites en el contexto de economías insertas en el mercado global frente al que el margen de acción es, como mucho, limitado.

 

REFERENCIAS

Bobbio, Norberto. 1996. Left and Right: The Significance of a Political Distinction. Chicago: University of Chicago Press.         [ Links ]

Falleti, Tulia. 2005. "A Sequential Theory of Decentralization: Latin American Cases in Comparative Perspective". American Political Science Review 99 (3): 327.         [ Links ]

Gibson, Edward L. 1996. Class and Conservative Parties: Argentina in Comparative Perspective. Baltimore: Johns Hopkins University Press         [ Links ]

Goertz, Gary. 2006. Social Science Concepts: A User's Guide. Princeton: Princeton University Press.         [ Links ]

Levitsky, Steven, y Kenneth Roberts, eds. 2013. The Resurgence of the Latin American Left. Baltimore: Johns Hopkins University Press.         [ Links ]

Luna, Juan Pablo. 2014. Segmented Representation: Political Party Strategies in Unequal Democracies. Oxford: Oxford University Press.         [ Links ]

Middlebrook, Kevin J., ed. 2000. Conservative Parties, the Right and Democracy in Latin America. Baltimore: The Johns Hopkins University Press.         [ Links ]

Pierson, Paul. 2004. Politics in Time: History, Institutions, and Social Analysis. Princeton: Princeton University Press.         [ Links ]

Sartori, Giovanni. 1970. "Concept Misinformation in Comparative Politics". American Political Science Review 64 (4): 1033-1053.         [ Links ]

Weyland, Kurt, Raúl Madrid, and Wendy Hunter, eds. 2010. Leftist Governments in Latin America: Successes and Shortcomings. New York: Cambridge University Press.         [ Links ]

 

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