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Revista signos

versión On-line ISSN 0718-0934

Rev. signos v.36 n.54 Valparaíso  2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-09342003005400006 

Revista Signos 2003, 36(54), 207-223

LINGÜISTICA

Los tipos textuales del corpus técnico­profesional PUCV 2003: una aproximación multiniveles*

Text types in technical­professional Corpus PUCV 2003: a multilevel approach

 

Giovanni Parodi

Aída Gramajo

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Chile

Dirección para Correspondencia


RESUMEN

Son escasos los antecedentes disponibles en Chile acerca de los tipos de textos que el profesor entrega a los alumnos de la educación técnico­profesional diferenciada para que sean leídos y, por ende, accedan al conocimiento especializado y a las comunidades discursivas profesionales. En este marco, el objetivo de esta investigación es describir desde una óptica funcional, comunicativa y textual tres corpus de discurso especializado escrito, recolectados en tres ámbitos de educación secundaria en establecimientos de la ciudad de Valparaíso: Sector Marítimo, Sector Metalmecánico y Sector de Administración y Comercio. Los resultados obtenidos mediante el análisis multiniveles permitieron detectar doce tipos textuales e identificar claramente dos prototipos de textos: unos más divulgativo/didácticos y otros altamente especializados.

Palabras Clave: discurso especializado, tipos textuales, comunidades profesionales, divulgación de la ciencia.


ABSTRACT

There is not much information concerning text types used in technical/profesional education in Chile, with the purpose of giving the students the access to the specialized knowledge and the professional discourse communities. The objective of this research is to describe from functional, communicative, and textual perspectives three specialized corpus of written texts, collected from three areas of secondary high educational and profesional schools in the city of Valparaíso: Maritime, Metalmecanics, and Administration and Commerse. The results show that a multilevel and complex approach such as this gives rich points of view: twelve text types are detected and two prototypes are clearly observed (dissemination/didactic ones and highly specialized).

Keywords: specialized discourse, text types, professional communities, science dissemination


 

INTRODUCCION

Existe amplio consenso hoy en día entre los especialistas en cuanto a que las pruebas de competencia lingüística a que se someta a una determinada población deben atenerse a la variedad de uso lingüístico que esa comunidad discursiva emplea. Similarmente, si se busca evaluar el desempeño lingüístico de estudiantes secundarios de formación diferenciada técnico­profesional en su comprensión de la variedad de lengua escrita especializada, se debe contar con una descripción tanto de los tipos de textos que circulan en ese sistema como de los rasgos lingüísticos característicos de los registros implicados.

Un modo de acercarse al registro especializado escrito es partir del supuesto de que los textos escolares técnico­científicos a que se ven enfrentados los estudiantes en su práctica escolar diaria reflejan tanto los tipos de textos como los rasgos representativos de esa variedad de lengua especializada. En la actualidad los investigadores del discurso conocemos relativamente poco acerca de los patrones de uso lingüístico que son característicos de los registros técnico­profesionales, particularmente de los registros especializados en español escrito. Como es fácil comprobar, la mayor parte de la investigación lingüística en español se ha concentrado en esferas que han estado ajenas al rol más funcional y comunicativo del lenguaje escrito y se han orientado clásicamente hacia una descripción de índole más bien gramatical. Es posible distinguir una línea de trabajo que se ha mantenido en una lingüística que ­en cierto sentido­ mira más a la mente del ser humano que a la sociedad, mientras otra se ha interesado en un descriptivismo, a veces, algo exagerado con ribetes de inmanentismo. Ambas posturas han privilegiado una lingüística del sistema y no una lingüística del uso.

Por su parte, la lingüística americana como la denominan muchos, o más bien la de los Estados Unidos de Norteamérica es la que ha preconizado esta lingüística "introvertida" (Sinclair, 1991). Sin lugar a dudas, es el nombre de Noam Chomsky el que concita las grandes disputas. Si bien es cierto que sus innovadores aportes estimularon avances lingüísticos radicales desde una determinada perspectiva y contribuyeron de manera decisiva ­entre otros­ a una mirada más proactiva de la mente humana y al desarrollo de interdisciplinas como la floreciente psicolingüística, también se debe reconocer que incipientes proyectos se vieron bloqueados momentáneamente (Coseriu, 1977; Leech, 1991; Caravedo, 1990; Stubbs, 1996; McEnery & Wilson, 1996; Kennedy, 1998). Por supuesto que toda generalización en este contexto es injusta; aquí nos referimos a los grandes proyectos que han concitado los desarrollos más populares y que han recibido gran apoyo de toda índole.

En Europa la situación ha sido algo diferente y se han mantenido enclaves que han defendido una lingüística del uso. En Latinoamérica se detectan polos de desarrollo en esta línea de la lingüística. No obstante ello, no se aprecia un avance en la vertiente más moderna que acoja los planteamientos de la lingüística de corpus asistida por computadores, según los parámetros actuales. En sentido último, si bien es cierto que existe una importante tradición en investigaciones con apoyo de corpus lingüísticos en nuestro ámbito regional hispanohablante, con proyectos de envergadura (entre otros, Lope Blanch, 1977; Rabanales & Contreras, 1986; Bentivoglio, 1992; Barrientos, Cifuentes, Lagos, Muñoz & Tassara, 1996; Wagner, 1998, 1999; Cepeda, 1998; Valencia, 2002; Matus, 2002; Oyanedel & Samaniego, 1998; Lagos, Cifuentes, Tassara, Fuentes, Reyes, & Venegas, 1999; Bernales, 2002) no es menos cierto que sus alcances se han visto restringidos ­en parte­ justamente por no haber incorporado las tecnologías de vanguardia.

Ahora bien, volviendo al ámbito del discurso especializado en el terreno escolar­profesional, no cabe duda de que éste ha sido poco o nada indagado en Chile. Es escaso el conocimiento que poseemos de los tipos de textos que el profesor entrega a sus alumnos para que sean leídos y lograr así acceder al conocimiento disciplinar y, por ende, poder incorporarse paulatinamente a las comunidades discursivas profesionales.

En este trabajo, inscrito en un programa de investigación mayor en desarrollo en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), nos proponemos realizar una descripción de orden funcional, comunicativo y textual de tres corpus de discurso especializado escrito, recolectados en tres ámbitos del último grado de la formación diferenciada técnico­profesional secundaria en establecimientos de la ciudad de Valparaíso, Chile (Parodi, 2002; Cademártori, Gramajo & Parodi, 2003). El objetivo específico que abordaremos en este artículo es determinar los tipos de textos que reciben como lectura obligatoria o de consulta los alumnos de tres ámbitos de la formación diferenciada técnico­profesional en los dos últimos años de su educación formal secundaria. Los ámbitos en cuestión son: Sector Marítimo (Especialidad Operación Portuaria), Sector Metalmecánico (Especialidad Mecánica Industrial) y Sector Administración y Comercio (Especialidad Contabilidad). Para llegar a esta clasificación recurriremos a una metodología de corte inductivo­deductiva, con parámetros funcionales, situacionales y textuales. Nuestra intención es alcanzar una descripción de los textos recolectados con el mayor grado de profundidad posible y así poder determinar rasgos distintivos y diferenciadores de utilidad práctica para el área en estudio.

Para ello, en la primera parte de esta investigación, nos concentraremos en una breve revisión de conceptos y criterios fundamentales para enmarcar el trabajo en cuestión; en la segunda, entregamos argumentos y pasos metodológicos; en la tercera, mostramos los resultados cualitativos y cuantitativos de la clasificación de los textos. Se concluye con algunos comentarios y proyecciones para el ámbito.

1. Marco de referencia

Discurso especializado

En el marco de este proyecto y luego de una indagación bibliográfica que reveló la diversidad terminológica del área, decidimos seguir la tradición que ha optado por el uso del término "discurso de especialidad o especializado". Por un lado, nos parece que este descriptor ilustra el tipo de discurso en el que centramos el estudio: textos de la ciencia y la tecnología en su modalidad de divulgación didáctica en contextos institucionales educativo­profesionales secundarios (Martin, Christie & Rothery, 1987; Gläser, 1993; Halliday & Martin, 1993; Rose, 1997; Christie, 1998; Goldman & Bizans, 2002). Ello pues, en principio, el término "especializado" en sí ya revela una gradiente o continuum, cuestión que se vuelve eje fundamental para aproximarse a textos que tienen diverso grado de especialización y circulan, muchos de ellos, en los límites de la transición hacia la diseminación o divulgación.

Diversos autores han apuntado coincidentemente a que el discurso especializado se constituye a partir de un grupo de textos centrados en tópicos prototípicos de un ámbito específico del conocimiento; en este caso, científico y tecnológico. Estos textos presentan una serie de rasgos distintivos que revelan adecuaciones a convenciones lingüísticas, retóricas y estilísticas propias de las tradiciones de una comunidad discursiva determinada y se generan en situaciones comunicativas particulares (Schröder, 1991; Halliday, 1993; Martin, 1993; Cabré, 2002; Ciapuscio, 1994, 2003).

En este contexto, nos parece que, inicialmente desde el terreno de las lenguas para propósitos específicos, Schröder (1991) aporta una rica visión de las lenguas especializadas que ­entre otros­ precisa la idea de orientación hacia la temática, pero sin desconocer la importancia del contexto situacional y de las funciones del lenguaje. Para Schröder (1991:5), estas variedades de lengua especializadas:

"....are not defined as the opposite of common language; languages for special purposes are sublanguages belonging to a certain field of subject­oriented communication; they use the linguistics and other communicative means of a certain language and culture system in a specific way and with a specific frequency of ocurrence depending on the content, the purpose and the whole communication situation of a text or discourse...."

Como se aprecia, este autor destaca la concurrencia de rasgos de diversa índole en la definición de este tipo de discurso: lo lingüístico, lo pragmático y lo extratextual ocupan un lugar destacado. La preferencia de Schröder por el término especial o especializado, lo lleva a sugerir que no se debería utilizar el de "lenguas con propósitos específicos", sino que el de "comunicación especializada" ya que involucra los factores antes señalados y se plantea como un concepto más abarcador. Al respecto, cabe puntualizar que adherimos a la opinión de Schröder; así, sostenemos que los textos de especialidad poseen características gramaticales y textuales que, unidas a otros factores de orden no­lingüísticos, constituyen en conjunto una matriz de criterios útiles. Sólo unos de ellos, sean estos los lingüísticos o los extralingüísticos, no logran dar cuenta cabal del objeto texto.

Ahora bien, con el propósito de acotar aún más el concepto de discurso de especialidad desde una visión estrictamente lingüística, nos parece oportuno incorporar la noción de "síndrome", propuesta por Halliday (1993) en el marco de la lingüística sistémico funcional (LSF). De acuerdo a este estudioso del lenguaje humano, a través de la co­ocurrencia de un conjunto de rasgos lingüísticos se puede identificar un cierto registro. Los síndromes, para Halliday (1993), son patrones de co­ocurrencia a partir de rasgos en uno u otro de diversos niveles lingüísticos (de la expresión o del contenido). Estos síndromes son los que caracterizan una variedad de lengua y hacen posible reconocer un registro determinado como tal (por ejemplo, una variedad dialectal o una técnico­científica).

Por su parte, Biber (1988) propone la idea de dimensión, desde un enfoque multirasgos (MR) y multidimensiones (MD) y basado en procedimientos estadísticos multivariados. La dimensión es una interpretación funcional y comunicativa que emerge de un análisis factorial a partir de un conjunto de datos lingüísticos, es decir, a partir de un conjunto de rasgos lingüísticos y un conjunto de textos representativos de ciertos registros, se construye una matriz de ocurrencias (Biber, Conrad & Reppen, 1998). Esta matriz es posteriormente sometida a un procesamiento estadístico y se obtiene un conjunto de factores. Los factores son producto del análisis factorial y muestran aquellos rasgos co­ocurrentes estadísticamente y que se agrupan significativamente. Basado en este dato de co­ocurrencias estadísticas, Biber (1988) postula que la interpretación funcional de esos rasgos puede caracterizar un registro específico.

Como se aprecia, en el marco de estos diversos estudios que abordan el discurso especializado desde diversas ópticas, reiteramos que para definir un texto como de especialidad la perspectiva lingüística por sí sola no puede dar cuenta de modo radical de los diversos textos especializados. Se hace evidente que la opción lingüística se debe complementar con rasgos de índole funcional y situacional.

Lingüística de corpus

En términos generales, la línea metodológica en que se inscribe este programa de investigación en desarrollo en la PUCV se sitúa dentro de la hoy llamada "lingüística de corpus". Este movimiento lingüístico, apoyado en tecnologías computacionales, propone una serie de principios para el tratamiento y análisis de datos. Tal vez, uno de los avances más espectaculares en esta línea ha sido la posibilidad de estudiar grandes muestras de textos y superar así el análisis de textos ejemplares. Por supuesto que ello implica la coexistencia con metodologías cualitativas, ya que no se rechaza esta otra vertiente de estudio. De este modo, la oposición entre los llamados métodos basados en el conocimiento (Church & Mercer, 1993) y los métodos de corte empirista, tal como la oposición entre las denominadas "lingüística del sillón" y "lingüística de corpus" (Fillmore, 1992), resultan ser dicotomías que cada vez tienen menos sustento; así es como ­en virtud de alcanzar el más alto grado de exhaustividad­ se viene apreciando una decidida actitud en la combinación complementaria de ambas posturas (Chafe, 1992; Fillmore, 1992; Stubbs, 1996).

Estos y otros desarrollos asociados han impulsado un modo diferente de hacer ciencia y, con ello, se ha producido una revitalización del interés y preocupación por el uso lingüístico y la variabilidad.

Sin lugar a dudas, la discusión entre aquellos que defienden a la lingüística de corpus como un paradigma emergente y quienes la sitúan como una metodología de trabajo es un asunto no zanjado del todo. Sinclair (1991) argumenta que dicha lingüística es una técnica cuyo fundamento es el corpus mismo. Por su parte, Simpson y Swales (2001) sostienen que la lingüística de corpus es básicamente una tecnología, pero literalmente una tecnología con consecuencias potencialmente poderosas. Quien aboga decididamente por una lingüística de corpus con estatus de teoría es Michael Stubbs. Este investigador se compromete con la idea de que la investigación basada en corpus de grandes muestras de textos trae consigo una forma novedosa de entender la relación entre los datos y la teoría; se revela así el modo en que la teoría puede fundarse en corpus disponibles de lenguaje natural. Según opina Stubbs (1996), la teoría puede emerger inductivamente de los datos, dando así fuerza a una lingüística sustentada en corpus computacionales (Aarts, 1991; Jurafsky & Martin, 2000).

Otros, tal vez con cierta razón, sostienen que esta lingüística, de la variedad de corpus computarizados, no tiene nada de novedoso y que existen antecedentes muy antiguos que revelan que esta forma de hacer lingüística tiene sus orígenes muy anteriores a lo que se pretende imponer hoy en día (Caravedo, 1999). Sin lugar a dudas, en los estudios del lenguaje, la utilización de muestras de habla (oral o escrita) es una técnica antigua; no obstante ello, lo que se quiere destacar en esta nueva lingüística de corpus, entre otros, es el uso de tecnología computacional y el uso de grande corpus de textos auténticos digitalizados.

Sin entrar en las especificidades de las discusiones esbozadas más arriba, señalaremos sucintamente que en este programa de investigación en curso, la lingüística de corpus (en su vertiente actual) se constituye en un poderosa metodología que brinda útiles herramientas para alcanzar niveles descriptivos más certeros que en el pasado. En el marco del presente trabajo, si bien no se aplican procedimientos estadísticos ni corpus computarizados, todo ello se ve reflejado en el interés por el uso lingüístico, la variabilidad emergente, los contextos de uso y circulación y la situación comunicativa global en que se aborda el discurso especializado escrito.

Ahora bien, dentro de este marco de acción, no cabe duda que los esfuerzos por avanzar en la construcción de tipologías textuales son relativamente recientes en el ámbito de la lingüística. Ya señalábamos en la introducción de este artículo que la hegemonía del generativismo chomskiano ocupó durante un periodo de tiempo importante el centro de los estudios lingüísticos y, según algunos (Stubbs, 1996; Leech, 1991; McEnery & Wilson, 1996; Kennedy, 1998), actuó como freno a los desarrollos que se producían en diversas esferas del mundo académico. No menos cierto es que el estructuralismo también fue un obstáculo para las preocupaciones por el texto o discurso y su definición, categorizaciones y clasificaciones se vieron fuertemente marcadas por este movimiento científico.

Ciapuscio (1994, 2003) entrega una exhaustiva revisión del desarrollo de la cuestión de los tipos textuales y sus variadas vertientes. Una constatación interesante es contar hoy en día con aproximaciones más exhaustivas y que incorporan múltiples niveles de análisis. Estamos ciertos que estas aproximaciones complejas en que coexisten aspectos cognitivos, lingüísticos y comunicativos pueden brindar descripciones y explicaciones mucho más ricas y poderosas de los fenómenos en estudio. Al mismo tiempo, postulamos que esta perspectiva multiniveles resulta más acorde con nuestro concepto de texto escrito y su directa relación con los procesos de comprensión y producción lingüística (Peronard, Gómez, Parodi, Núñez, 1998; Parodi, 2003).

De modo más específico y entendiendo que se puede precisar una distinción entre tipo y clase textual (Ciapuscio, 1994), en este trabajo hemos optado por utilizar ambos términos indistintamente debido a que ­en la gran mayoría de la bibliografía consultada­ estos términos no presentan definiciones tajantes. Siguiendo a Brinker (1988: 124), entendemos que las clases o tipos textuales son:

"modelos complejos y convencionalmente válidos para un conjunto de acciones lingüísticas que pueden ser descritos en cada caso como conexiones de marcas contextuales (situacionales), comunicativo­funcionales y estructurales (gramaticales y temáticas). Ellos se han desarrollado históricamente dentro de la comunidad lingüística y constituyen parte del conocimiento cotidiano de los hablantes. Poseen un carácter normativo; también facilitan la tarea comunicativa, ya que entregan a los participantes de la comunicación orientaciones más o menos fijas para los procesos de producción y comprensión lingüística" (La traducción es nuestra).

2. Corpus y metodología de trabajo

El corpus técnico­científico PUCV 2003

El Corpus Técnico­Científico (CTC) está compuesto por setenta y cuatro textos con un total de 626.790 palabras, recolectados en establecimientos secundarios técnico­profesionales de la ciudad de Valparaíso, Chile. El desglose de esta información se entrega en la Tabla 1.

Como se aprecia, no existe una relación directa entre número de textos por ámbito de especialidad y número de palabras. Así, en el ámbito marítimo de operación portuaria se registra la mayor cantidad de textos, pero el menor corpus de palabras. Por el contrario, en el área técnica industrial metalmecánico se recolectó el grupo más reducido de textos (sólo dieciocho), pero ellos conforman la muestra más grande respecto al número de palabras. Por su parte, en el área contabilidad se entregan cifras similares a la anteriormente descrita. En esta área técnica se alcanzó un total de veinte textos con un número considerable de palabras.

 

Tabla 1. Configuración del CTC
 

 

A continuación, abordaremos la cuestión nuclear que nos ocupa: la clasificación y caracterización de estos textos escritos especializados.

En busca de una tipología textual: criterios y método

Para la elaboración de una tipología que dé cuenta de las características fundamentales del Corpus Técnico Científico (CTC), tal como ya se adelantó, se decidió optar por un enfoque multiniveles (Bassols & Torrent, 1997), es decir, se consideró tanto las características internas de los textos como el contexto extralingüístico en el cual se producen y circulan. Dicho enfoque tiene sus fundamentos en el carácter eminentemente dialógico del lenguaje (Bajtín, 1982) e intenta dar cuenta de la relación lingüístico­social entre los participantes de una determinada comunidad discursiva. Los enfoques de varios niveles son actualmente considerados los más adecuados para la elaboración de tipologías válidas desde un punto de vista teórico (Ciapuscio, 1994, 2003; Bassols & Torrent, 1997). Lo esencial es la elección de los criterios o parámetros adecuados que en su conjunto permitirán describir las similitudes y diferencias entre los Textos o tipos de textos (Martin, 1993).

La construcción de esta propuesta tipológica obedeció a principios de un enfoque inductivo­deductivo. El paso inductivo implicó "partir de los tipos ya definidos e instituidos tradicionalmente como objetos lingüísticos observables" (De Beaugrande & Dressler, 1981: 251) para, sobre esa base, construir una tipología empíricamente sustentada. Posteriormente, con el objetivo de determinar patrones comunes y divergentes que permitan distinguir y clasificar con mayor precisión los textos técnicos inicialmente clasificados, se elaboró deductivamente una matriz de rasgos más específicos, siguiendo lineamientos tomados de bibliografía especializada. La tipología en cuestión se organiza, de acuerdo al enfoque multiniveles, en tres criterios generales de análisis, a saber, situacional, funcional y textual. Estos criterios intentan abarcar aspectos que dicen relación con la interacción de los participantes, las funciones comunicativas, los contextos en que los textos circulan y las estructuras textuales que caracterizan los textos de la muestra recolectada.

A continuación se presenta el Esquema 1 en que se muestran ocho rasgos especificadores a partir de los tres criterios antes mencionados. Posteriormente se describen en detalle cada uno de ellos.

 

Esquema 1. Criterios y rasgos de clasificación textual.
 

 

Criterio situacional (elementos de la situación comunicativa)

Si se parte de la premisa de que todo texto aparece siempre en un contexto de situación, será imprescindible determinar qué rasgos permiten describir de mejor manera dicho contexto (Halliday, 1978). En lo que respecta a esta investigación consideramos tres rasgos específicos para dar cuenta del aspecto situacional: el ámbito de producción original de los textos, la audiencia original para la cual fueron concebidos y la autoría. Estos rasgos permitirán caracterizar a las clases textuales en lo que respecta a su relación con los participantes de la interacción, es decir, a la relación que se establece entre el texto técnico y el alumno lector. Así como también caracterizar las clases textuales cuyo ámbito de producción es el escolar de aquellas cuyo ámbito de producción pertenece a otras comunidades discursivas.

· Ámbito de producción original: se refiere al contexto original en el que se produce el texto. Esto es, si el texto se produce en o para el ámbito del trabajo o en o para el ámbito escolar: Escolar/Laboral.

· Audiencia original: se refiere la relación entre escritor y lector en cuanto al conocimiento que se espera tengan estos últimos acerca del tema, éste puede ser de experto a lego; de experto a semilego y/o de experto a experto.

Lego: designamos como lego a la persona que no posee conocimientos acerca del tema del texto.

Semilego: entendemos por semilego a la persona que posee conocimientos mínimos acerca del tema pero suficientes para seguir aprendiendo.

Experto: es la persona que tiene conocimiento del tema.

En lo que respecta a la investigación en curso, calificamos al alumno lector como "lego" y "semilego", puesto que hay etapas de inicio de aprendizaje donde el alumno no posee conocimiento acerca de los temas de los textos. Así como también hay otras etapas donde ya ha adquirido un conocimiento incipiente que le permite comprender con mayor facilidad.

· Autor explícito: se refiere a si el escritor del texto aparece explícito o no en el texto.

Criterio funcional (función comunicativa)

Estos rasgos permiten clasificar a las clases textuales según el propósito comunicativo expresado en el texto con determinados recursos. Lo que Biber (1988) denomina como el propósito del evento comunicativo. Dichos rasgos se corresponden con las funciones comunicativas propuestas por Jakobson (1961).

· Función referencial: se refiere a hechos, cosas o ideas; su objetivo es informativo. Está centrada en el contexto, es decir, en el tema al que se refiere. Se manifiesta, entre otros, en la tercera persona verbal y en una gran cantidad de sustantivos.

· Función expresiva: centrada en el emisor, implica la expresión de sentimientos y emociones. Se manifiesta en la primera persona verbal, las interjecciones y en una gran cantidad de adjetivos.

· Función Apelativa: se orienta hacia el destinatario, implica la persuasión y exhortación con la intención de producir una respuesta de éste. Se manifiesta preferentemente en el uso de la segunda persona verbal y en la abundancia de verbos.

· Función contactiva: está orientado hacia el canal de comunicación, tiene como objeto comprobar si el canal funciona correctamente. Se manifiesta a través de frases cliché y expresiones formulaicas.

· Función metalingüística: está orientada hacia el código, su intención es aclarar, explicar. Mayoritariamente se manifiesta a través de definiciones y aclaraciones.

· Función poética: está orientada hacia el propio mensaje, se manifiesta en el estilo y las figuras.

Cabe recordar, como bien se sabe, que ninguna de estas funciones existe en estado puro, esto es, ellas se entremezclan en el discurso, aunque siempre suele manifestarse cierta dominancia de una de ellas (Jakobson, 1961).

Criterio textual

Estos rasgos caracterizan las clases textuales según el patrón organizativo del texto, el que se ve afectado por el tema, por los elementos gráficos y por las características estructurales propiamente tales.

· Estructura organizacional: Se refiere al patrón de organización de la información que predomina en el texto, ya sea expositiva, argumentativa, descriptiva y normativa.

Descriptiva: su función consiste en caracterizar por medio del lenguaje a objetos, personas, situaciones, o procesos, explicando sus partes, cualidades o circunstancias (Bassols & Torrent, 1997). Está condicionada por el contexto comunicativo y el propósito que se pretende alcanzar (Calsamiglia & Tusón, 1999).

Narrativa: supone el deseo de contar acerca de hechos reales o ficticios, pero posibles en un universo textual. Su función es organizar discursivamente las acciones y los acontecimientos en un orden secuencial integrador que muestre la unidad de acción y se oriente hacia un fin; de manera tal que si una de las partes de la acción es desplazada o suprimida el todo se altere (Aristóteles, 1978). Se caracteriza por la presencia de acciones que afectan a personas (van Dijk, 1983), por la transformación de esas acciones (Adam, 1992), por una alta densidad de relaciones causa­efecto, propósito, posibilidad y proximidad temporal.

Expositiva: su finalidad es informar o exponer "objetivamente" un tema para facilitar la comprensión (Bassols & Torrent, 1997). Esto implica la necesidad de que la entrega de información sea fidedigna, neutra y objetiva (Calsamiglia & Tusón, 1999).

Argumentativa: su finalidad es influir sobre una audiencia determinada. Supone un enunciador que pretende "hacer admitir una conclusión a un destinatario (o destinatarios), ofreciéndole una razón para admitir esa conclusión" (Plantin, 1998: 126)

Normativa: su finalidad es entregar indicaciones e instrucciones precisas acerca del modo en que se deben efectuar determinados procedimientos que tienden a regir la conducta y/o a entregar un estado de situación ideal de cosas y procesos (Silvestri, 1995).

· Tema: se refiere a si el texto abarca uno o varios temas. Lo que puede dar cuenta de la complejidad textual y de la extensión. Un texto pluritemático puede resultar más complejo, debido a la cantidad de temas tratados y a su extensión. Un texto monotemático poseería una estructura más simple, por lo tanto, podría resultar de más fácil comprensión.

Monotemático: se enfoca en un tema.

Pluritemático: se enfoca en varios temas.

· Multimodalidad: se refiere a la presencia o ausencia de elementos de distintas modalidades (lingüísticos, gráficos). El que un texto tenga elementos multimodales puede facilitar la comprensión, puesto que un mismo concepto es presentado de distintas maneras (Gamero, 2001).

· Requiere escritura: se refiere a la cerrazón del texto al requerir o no completación (escritura).

3. Resultados

El primer paso ­de orden estrictamente inductivo­ que se aplicó en el estudio del corpus CTC fue el análisis de los textos con el objetivo de intentar una primera clasificación basada en nociones socialmente instauradas a partir de lo que intuitiva y tradicionalmente distingue a estos objetos lingüísticos. Ello se trabajó grupalmente en el equipo de investigadores y, de este modo, se determinó tentativamente una primera clasificación en doce tipos textuales. Ellos se listan a continuación:

· Artículo Técnico

· Descripción Técnica

· Diagrama

· Formulario

· Glosa Legal

· Glosario

· Guía Didáctica

· Instructivo

· Ley

· Manual Técnico

· Reglamento

· Tabla

El segundo paso ­esta vez, de orden deductivo­ consistió en la aplicación de la matriz de ocho rasgos caracterizadores a los doce tipos textuales inicialmente detectados. Ello con el objetivo de describirlos de modo más específico, alcanzar definiciones operacionales y lograr establecer comparaciones más enriquecedoras. La Tabla 2 presenta los doce tipos textuales y el resultado del análisis de rasgos, basados en los tres criterios más arriba descritos.

Esta caracterización más fina, presentada en la Tabla 2, permite distinguir algunos rasgos como más diferenciadores de los tipos textuales. Así, desde el punto de vista de las funciones comunicativas, se constata el predominio de las funciones referencial y apelativa del lenguaje en la mayoría de los textos del corpus. Ello implica un predominio del foco referencial en el que se destaca la alusión a hechos, cosas y/o ideas presentadas, con especial énfasis en el tema que se quiere comunicar. Comunicativamente hablando, el objetivo central de estos textos es básicamente el de informar, aunque también se evidencia una orientación hacia el destinatario, con la finalidad de producir una respuesta de éste. Como contraparte, es evidente, de acuerdo a estos rasgos, que los textos técnico­científicos del Corpus PUCV 2003 se alejan de todo propósito que implique la expresión de sentimientos y emociones (función expresiva), así como de preocupaciones estilísticas que tengan que ver con el mensaje (función poética).

Los datos de la Tabla 2 también permiten señalar que los tipos textuales del CTC se caracterizan mayoritariamente por poseer una estructura organizacional fundamentalmente expositiva y normativa; esto significa que su finalidad es informar o exponer un tema para facilitar su comprensión, lo cual conlleva la necesidad de entregar información neutra y fidedigna. Así como también entregar indicaciones e instrucciones precisas acerca de cómo se deben realizar determinados procedimientos.

 

Tabla 2. Tipos textuales y rasgos caracterizadores
 

La multimodalidad se revela como un rasgo relevante entre los tipos de textos técnicos. Según se aprecia, la mayor cantidad de textos se alinea en el tipo multimodal, es decir, donde los recursos clásicamente llamados no verbales (figuras, dibujos, tablas, esquemas, gráficos, etc.) tienen un rol importante en la comunicación de la información; de este modo, se hace evidente que cualquier intento por caracterizar estos textos no puede dejar de lado este rasgo fundamental del discurso especializado.

Por último, se debe poner de relieve el carácter monotemático en la gran mayoría de los tipos textuales del corpus. Este rasgo, unido a los anteriormente descritos (foco referencial y expositivo), brinda una visión de conjunto de las características relevantes de los textos técnicos en estudio. De los doce tipos textuales en análisis, sólo el Manual destaca como una clase de texto pluritemático, clásicamente centrado en una variada gama de saberes.

A partir de la matriz de rasgos caracterizadores, es posible establecer una variedad de comparaciones ya sea atendiendo a algunos rasgos especificadores a través de todos los textos del corpus o en una comparación más exhaustiva pero sólo entre dos o tres tipos de textos. En un primer momento, a modo de ejemplificación, se ilustra de manera gráfica mediante el Esquema 2 las diferencias y similitudes entre los llamados: Artículo Técnico y Guía Didáctica. Posteriormente, revisaremos ­a través del Esquema 3­ las implicancias a partir de dos rasgos situacionales en los doce tipos textuales.

 

Esquema 2. Comparación de rasgos en dos tipos textuales
 

 

Tal como se anticipó, este tipo de análisis tipológico permite establecer distinciones entre la Guía Didáctica (GD) y el Artículo Técnico (AT), mediante los rasgos situacionales, funcionales y textuales. A partir del criterio situacional, el tipo de texto GD se diferencia del AT en el ámbito de producción original: la GD surge en el contexto educativo, creada por y para dicho contexto. El ámbito de producción original del AT, en cambio, es el laboral. Respecto de la audiencia original a la cual están dirigidos estos tipos textuales, también se establecen diferencias: mientras la GD está orientada hacia lectores semilegos, el AT está orientado a una audiencia experta. En cuanto a la autoría, la GD puede o no llevar el nombre del autor, evidenciando una cierta informalidad en relación con el AT, en el cual el autor siempre se identifica de modo explícito.

El Artículo Técnico y la Guía Didáctica evidencian un énfasis distinto en sus propósitos comunicativos: en el AT se privilegia la función referencial, lo que le otorga un carácter más "objetivo" al texto, con un foco informacional. En la GD, por su parte, se enfatiza la función apelativa por sobre la referencial, es decir, existe una mayor orientación hacia el destinatario, tratando de persuadirlo para producir en él una respuesta, hecho que se evidencia en que ella invita a la participación activa del lector pues requiere escritura. Ello se relaciona con los rasgos textuales, específicamente con la completitud textual ya que la GD requiere ser completada, a diferencia del AT que no requiere escritura.

Otra diferencia se puede observar en la estructura textual predominante: la Guía Didáctica posee una estructura expositiva, esto significa que su finalidad es fundamentalmente la presentación de los temas para ser aprendidos con el objetivo de facilitar su comprensión. El Artículo Técnico, cuya estructura es expositiva­argumentativa, privilegia un foco persuasivo y, por ende, entrega información que apoya la línea que se pretende privilegiar.

Como contrapartida, sería también posible establecer los rasgos comunes a ambas clases. Asunto que no será abordado en este trabajo.

Ámbito de producción original y audiencia invocada

Tal como se dijo anteriormente, nos ha parecido necesario profundizar en dos de los rasgos situacionales: el ámbito de producción original de los tipos de textos y el de la audiencia invocada a la que van dirigidos. Ello, por un lado, con el fin de pesquisar la utilidad de dichos rasgos y, por otro, caracterizar el discurso profesional técnico­científico.

En primer lugar, resulta interesante constatar que en la comunidad discursiva técnico profesional estudiada circulan, por un lado, tipos textuales que son producidos por esa comunidad para sí misma y, por otro, clases textuales que no son generadas en esa comunidad, pero que igualmente son leídas por los miembros de ésta. Estos tipos textuales van dirigidos originalmente a las audiencias específicas para las cuales fueron concebidos y, por tanto, sus recursos lingüísticos, textuales y gráficos están al servicio de éstas. Esta distinción (audiencia original y contexto de producción original) resulta de gran utilidad al establecer la tipología textual, pues nos permite comparar los tipos textuales que son producidos en la comunidad discursiva u otra y, a su vez, comparar las audiencias originales para las cuales fueron concebidos. Ello con el fin de determinar si coinciden con la audiencia lega o semilega a la que debieran ir dirigidos los textos que se utilizan en la comunidad escolar técnico­profesional.

El Esquema 3 muestra los tipos de textos que circulan en la comunidad educativa técnico­profesional. Ellos se subdividen, como se dijo anteriormente, en dos grupos, a saber, los tipos textuales cuyo ámbito de producción es la propia comunidad escolar y los tipos textuales que son producidos en otras comunidades. A su vez, se muestran las audiencias para las cuales fueron creados (legas o semilegas y expertas).

 

Esquema 3. Comunidad discursiva escolar técnico­profesional y tipos textuales
 

 

Según se aprecia, la mayor parte de los tipos textuales (siete de doce) circulan en la comunidad discursiva escolar de origen: Guía Didáctica, Glosa Legal, Descripción Técnica, Tabla, Diagrama, Glosario y Manual. Sin embargo, un número significativo de los tipos de textos que leen los alumnos en la comunidad educativa técnico­profesional no son producidos por esa comunidad escolar ni están dirigidos originalmente para ella. Este es el caso del Formulario, el Instructivo, el Reglamento, la Ley y el Artículo Técnico. De estos tipos textuales sólo uno de ellos, el Formulario, coincide con la audiencia escolar, es decir, va dirigido de expertos a semilegos. Los cuatro tipos de textos restantes van dirigidos a audiencias expertas, lo que indicaría un número considerable de tipos textuales que no van dirigidos a la audiencia semilega de la comunidad escolar técnico­profesional.

Uno de los hechos que se revela a través de este análisis resulta de vital importancia en cuanto a la relación entre los tipos de textos y las dos variables implicadas. Ello muestra el modo que se efectúa posiblemente el camino hacia la incorporación paulatina de los futuros profesionales de estos ámbitos técnicos a sus respectivas comunidades discursivas. La coexistencia de textos de alta especialización junto a aquellos de corte más divulgativo y didáctico está mostrando de manera significativa el modo en que la institución escolar formadora de profesionales organizaría el grado de especialización del conocimiento y su acceso al mismo.

No se debe entender que esta distribución de tipos textuales según estos dos rasgos constituya una desventaja para los alumnos; muy por el contrario, la utilización de textos con características de alta especialización es justamente lo que permiten su acercamiento progresivo a la comunidad lingüística experta. Estos son los textos que los ahora alumnos y más adelante profesionales encontrarán en su vida laboral y los otros (más de corte divulgativo­escolar) cumplen el rol de ayudarlos a desarrollar paulatinamente un conocimiento disciplinar. En efecto, esta complementariedad de tipos textuales es justamente la que caracteriza al ámbito profesional educativo especializado.

Los formadores de estas comunidades ­tal vez, intuitivamente­ han establecido un adecuado equilibrio entre tipos textuales didáctico­divulgativos y tipos textuales eminente y altamente especializados en cada uno de los tres ámbitos técnicos en estudio.

Definiciones de los tipos textuales del corpus técnico

Por último, a partir de la aplicación de la matriz de rasgos a los setenta y cuatro textos del corpus CTC, se definió ­de manera más acotada­ los doce tipos textuales emergentes. A continuación presentamos una definición para cada uno de ellos.

Artículo técnico: Texto de carácter didáctico (divulgativo) cuyo fin es explicar diversos aspectos de un objeto, proceso o actividad en una esfera profesional. No tiene estructura fija, aunque suele ir acompañado de ilustraciones, cuadros y tablas. Su función primordial es referencial. Su estructura textual predominante es la expositiva.

Descripción Técnica: Documento explicativo que contiene especificaciones físicas y funcionales, ámbitos de aplicación y otras características de un objeto o proceso técnico. Suele acompañarse de ilustraciones. Su función primordial es referencial. Su estructura textual predominante es la expositiva.

Diagrama: Dibujo geométrico o esquema que describe las partes o el funcionamiento de un objeto o proceso. Su función primordial es referencial. Su estructura textual predominante es la descriptiva.

Formulario: Documento institucional con espacios en blanco para ser completados con datos. Su función primordial es apelativa. Su estructura textual predominante es la normativa.

Glosa Legal: Aclaración o comentario a una ley. Su función primordial es referencial. Su estructura textual predominante es la expositiva.

Glosario: Catálogo o vocabulario donde se definen palabras del ámbito técnico. Está destinado a un grupo no especializado específico del ámbito escolar. Su función primordial es referencial­metalingüística. Su estructura textual predominante es la expositiva.

Guía Didáctica: Texto breve de carácter didáctico que contiene un conjunto de explicaciones e indicaciones acerca de un tema específico, con ejercicios o actividades sugeridas. Su función primordial es apelativa, posee también una función referencial. Su estructura textual predominante es la expositiva­normativa.

Instructivo: Documento, frecuentemente institucional, que proporciona conocimientos útiles para la realización de una actividad. Su función primordial es apelativa. Su estructura textual predominante es la normativa.

Ley: Conjunto de preceptos dictados por la suprema autoridad para ser acatados por todos los gobernados. Conjunto de normas obligatorias para los ciudadanos de un país. Su función primordial es apelativa. Su estructura textual predominante es la normativa.

Manual Técnico: Es un tratado de carácter didáctico enmarcado dentro de una profesión técnica. Rico en ejemplos, tablas y recursos multimodales lo que facilita su comprensión. Su función primordial es la referencial, pudiendo tener secundariamente una función apelativa. Su estructura textual predominante es expositiva­normativa.

Reglamento: Documento institucional que contiene un conjunto de reglas, preceptos o instrucciones para la ejecución de una actividad. Su función primordial es apelativa y su estructura textual predominante es la normativa.

Tabla: Serie ordenada en columnas paralelas de valores numéricos de cualquier clase, de palabras o de signos. Su función primordial es referencial. Su estructura textual predominante es la descriptiva.

Ocurrencia de los tipos textuales del corpus CTC según ámbito de estudio

En el Gráfico 1 se visualiza la ocurrencia de cada tipo textual en una comparación entre cada sector de especialidad. A partir de este gráfico, es posible observar que el sector comercial posee ocho clases textuales: Manual, Guía Didáctica, Instructivo, Descripción Técnica, Diagrama, Glosario, Formulario y Ley.

 

Gráfico 1. Ocurrencia de los tipos textuales

 

De esas clases, el Formulario y la Ley son privativos del sector, es decir, sólo se dan en esa área de especialidad. Las clases técnicas que no aparecen en este sector son el Reglamento, la Glosa Legal, el Artículo Técnico y la Tabla. El sector marítimo, por su parte, presenta una mayor diversidad de tipos textuales (diez tipos): Manual, Guía Didáctica, Glosa Legal, Instructivo, Descripción Técnica, Diagrama, Glosario, Reglamento, Artículo Técnico y Tabla. Son propias de este sector los reglamentos, la Glosa Legal, el Artículo Técnico y la Tabla. Además, se caracteriza por poseer la mayor cantidad de Guías Didácticas recolectadas (en total 12). Los tipos de textos que no se dan en este sector son el Formulario y la Ley.

El sector industrial, a su vez, posee sólo tres tipos textuales, estos son el Manual, el Instructivo y la Descripción Técnica. No posee un tipo de texto privativo, sin embargo posee la mayor cantidad de Manuales (en total 15).

Resulta interesante estudiar la relación entre el área temática o de especialidad y los tipos de textos que circulan, desde aquellos más especializados y propios del ámbito profesional hasta los que se sitúan claramente como típicos del género divulgativo/didáctico. De acuerdo a las cifras entregadas, dos son las áreas que presentan mayor heterogeneidad en los tipos textuales y mayor diversidad en cuanto a la relación entre especializado y divulgativo, a saber, marítima y comercial. En ellas se detecta una ­posible­ mayor preocupación en la selección de los textos en cuanto a considerar una cierta graduación en los contenidos técnico­científicos, hecho que permitiría en definitiva un mejor acceso al conocimiento profesional, propio del ámbito laboral (Lassen, 2003).

El esquema siguiente pretende captar las relaciones dialécticas que se producen entre estos tres ejes, con direcciones divergentes entre unas y otras.

La tensión entre el ámbito de especialización y el continuum de discursos, desde los altamente técnico­científico hasta los de mayor procesamiento con el fin de hacer menor la carga informativa y, por ende, apoyar la trasparencia del conocimiento especializado que se quiere comunicar se revela como una relación bidireccional de extrema importancia en el diseño de materiales divulgativos y didácticos. Por otra parte, la proyección unidireccional en atención a audiencias y contextos más restringidos y exclusivos entre expertos hacia aquellos de público más amplio y diverso es la que permite la paulatina incorporación a las comunidades discursivas meta.

En este contexto es que la situación del área industrial aparece como la más preocupante, por cuanto su diversidad tipológica es escasa y se centra en tipos textuales más divulgativos, con escasa aparición de textos técnicos propios del contexto profesional en el que deberán insertarse los actuales alumnos. De cualquier modo, vale la pena enfrentar estos datos con cautela, ya que ellos están tomados de tres instituciones de educación técnico­profesional diferenciada y ­obviamente­ constituyen una muestra dentro de un universo mucho mayor.

Comentario final y proyecciones

Los datos aportados en esta investigación, centrada en una clasificación multiniveles con atención a cuestiones lingüísticas, funcionales y situacionales han permitido, entre otros:

· Aglutinar los textos del corpus según similitudes y diferencias o rasgos compartidos o excluyentes, distinguiéndolas unas de otras

· Definir operacionalmente las clases textuales

· Detectar variabilidad tipológica según criterios y rasgos utilizados

En cuanto a las tres áreas temáticas de especialización, cabe destacar que el sector marítimo portuario presenta la mayor heterogeneidad de tipos textuales, de los cuales la mayoría corresponde a tipos de textos generados en la comunidad escolar, es decir, textos didácticos propiamente tales dirigidos a audiencias legas y semilegas. Esto se evidencia en que dicho sector entrega la mayor cantidad de Guías Didácticas, Descripciones Técnicas y Glosarios, todos tipos de textos reconocidos por su carácter didáctico y como propios de la comunidad educativa. Lo anterior se ve complementado con la circulación de variados tipos de textos de especialidad, lo cual nos permite concluir que este sector de especialidad prepararía paulatinamente a sus alumnos en el manejo de un lenguaje progresivamente adecuado a la comunidad profesional.

El sector comercial, si bien comparte con el sector marítimo la heterogeneidad textual, se consigna una menor cantidad de tipos textuales didácticos, adquiriendo relevancia los tipos textuales de especialización. Sin embargo, sigue manteniéndose un equilibrio entre tipos de didácticos y los más especializados. El sector industrial, por su parte, se caracteriza por poseer escasa heterogeneidad textual y ­comparativamente­ el menor número de documentos recolectados.

Como se aprecia, el ámbito de especialización ha demostrado tener incidencia tanto en la variabilidad de clases textuales detectadas así como en el número de textos que circulan en uno y otro sector. Así, las áreas marítima y comercial evidencian cierta distribución similar en estos terrenos, a diferencia de lo que ocurre con la industrial.

Ahora bien, sin lugar a dudas la aproximación aquí desarrollada apoya la construcción de taxonomías complejas e integradoras en niveles de diversa índole, hecho que resulta en una alternativa más productiva y ayuda a ver datos que de otro modo habría sido imposible o más difícil pesquisar. Todo ello revela que las propuestas teóricas y aplicadas desde estas vertientes son coherentes y proveen resultados útiles.

En esta línea, a la luz de los datos entregados, es factible obtener un panorama ­desde el discurso especializado­ acerca de la situación lingüística y didáctico/educativa en que se encuentran las tres áreas técnico­profesionales en cuestión. En nuestra opinión, uno de los aportes valiosos de este estudio lo constituye la heterogeneidad tipológica textual detectada, tanto en lo que respecta a lo que ocurre en cada ámbito de especialidad como en cuanto a la visión de conjunto que la aplicación y análisis de ciertos rasgos específicos otorga. Esto último se aprecia, con especial particularidad, en la determinación de clases textuales originales del ámbito profesional y otras más características de la didáctica escolar. En términos numéricos, esta ocurrencia se aproxima a un equilibrio de ambos tipos de textos según estos rasgos, hecho que resulta altamente satisfactorio. Con ello se supone que estaría siendo cautelada de manera eficiente ­al menos en este respecto­ la paulatina incorporación de los alumnos a su respectivo campo de especialización profesional.

Creemos que habría sido riesgoso comprobar cierto uso excesivo de uno u otro de estos tipos textuales. A partir de ello, es posible hipotetizar que los profesores de estos campos temáticos especializados han realizado ­aunque fuera intuitivamente­ una acertada distribución en la selección del material de lectura entregado a sus alumnos. Este equilibrio estaría, idealmente, produciendo un continuum entre tipos de textos dirigidos a un público semilego hacia otro con características de expertos propiamente tales. Por supuesto que aún queda por indagar y determinar el modo de empleo y secuencia jerárquica en la lectura y utilización de estos textos, ya que la detección de ambos prototipos textuales (más divulgativo/didáctico y altamente especializado) no implica una entrega y lectura secuenciada de ellos desde lo más divulgativo y didáctico hacia lo más puramente especializado.

De lo anterior se desprende que se ha privilegiado enfrentar a los alumnos a un conjunto de textos escritos con un grado de mayor transparencia, como son los discursos divulgativo/didáctico. Por ende, se ha procurado ­no sabemos si intencionalmente­ aligerar la opacidad del lenguaje especializado en virtud de incluir un número importante de materiales escritos más cercanos a alumnos en formación. Con esta equilibración de materiales de lectura se permitiría un mejor acceso a la conceptualización de los contenidos técnico­científicos a que se exponen los sujetos del ámbito técnico­profesional y con ello se potenciaría un avance sustantivo en la calidad de los aprendizajes. Como bien se sabe, a menudo el proceso de enseñanza­aprendizaje escolar puede volverse más accesible a los lectores si se jerarquizan contenidos y tipos textuales. Esperamos este sea el caso.

Por último, en virtud de este panorama, el programa de investigación en desarrollo en nuestra universidad debe focalizarse ­al menos­ en cuatro vías:

a) Contrastar los tipos textuales detectados por el equipo de investigadores con la opinión de los profesores de las respectivas especialidades técnico­profesionales

b) Indagar el modo de entrega o secuencia jerárquica de lectura de estos materiales escolares

c) Profundizar en los rasgos lingüísticos de los textos del corpus desde la perspectiva de la lingüística de corpus para alcanzar descripciones más acotadas y de mayor poder explicativo con apoyo de tecnología de vanguardia: como son el uso de etiquetadores morfológicos, lematizadores y desambiaguadores lingüísticos y estocásticos.

d) Avanzar en el estudio multirasgos y multimensiones del corpus con el fin de determinar dimensiones o síndromes desde una óptica estadística multivariada.

 

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Correspondencia: Giovanni Parodi (gparodi@ucv.cl). Tel.: (56­32) 273390. Av. Brasil 2830, 9 piso, Valparaíso, Chile.

Recibido: 9 de mayo de 2003 Aceptado: 3 de septiembre de 2003

*Investigación parcialmente financiada por el Proyecto FONDECYT N 1020786

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