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Revista signos

versión On-line ISSN 0718-0934

Rev. signos vol.51 no.98 Valparaíso dic. 2018

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-09342018000300382 

Artículos

Configuración lingüística de anglicismos procedentes de Twitter en el español estadounidense

Linguistic Configuration of Anglicisms from Twitter in US Spanish

Francisco Moreno Fernández1  2 

Antonio Moreno Sandoval3 

1Universidad de Alcalá, España

2Instituto Cervantes en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, fmorenof@fas.harvard.edu

3Universidad Autónoma de Madrid, Instituto de Ingeniería del Conocimiento, España, antonio.msandoval@uam.es

Resumen:

El origen de esta investigación está en la redacción de un diccionario de anglicismos del español de los Estados Unidos. Con el fin de incorporar anglicismos de reciente introducción en español, se procedió a la búsqueda de mensajes emitidos en la red social Twitter reuniendo un gran corpus de mensajes que, mediante la aplicación de filtros sucesivos, permitieron obtener una relación final de más de 500 candidatos de anglicismos que podrían ser incorporados al diccionario. Este estudio ofrece un análisis contextualizado de la relación de candidatos a anglicismos elaborada mediante la aplicación de un método de búsqueda en el corpus. El análisis permite tomar decisiones sobre qué anglicismos pueden incorporarse al diccionario y cuáles no, de acuerdo a los fines del repertorio lexicográfico. Asimismo, el análisis lingüístico de las formas seleccionadas finalmente para su incorporación al diccionario revela el perfil de los anglicismos que se están introduciendo en el español estadounidense, en su dimensión ortográfica, gramatical y léxico-semántica.

Palabras Clave: Diccionario; anglicismo; español; Estados Unidos; lenguas en contacto; Twitter; préstamo

Abstract:

The origin of this research is the elaboration of a dictionary of Anglicisms of the Spanish of the United States. In order to incorporate anglicisms of recent introduction in the US Spanish, we proceeded to the search of messages emitted in the social network Twitter gathering a great corpus of messages that, through the application of successive filters, allowed to obtain a final relation of more than 500 candidates of anglicisms that could be incorporated into the dictionary. This paper provides a contextualized analysis of a list of candidates to anglicisms elaborated by the application of a search method in the corpus. This analysis allows to make decisions about which anglicisms can be incorporated into the dictionary and which cannot, according to the purposes of the lexicographical repertoire. Moreover, the linguistic analysis of the forms finally selected for its inclusion into the dictionary reveals the profile of the anglicisms that are being introduced in US Spanish, in their orthographic, grammatical and lexical-semantic dimension.

Key Words: Dictionary; Anglicism; Spanish; United States; languages in contact; Twitter; loan

INTRODUCCIÓN

A lo largo de 2016, el Instituto de Ingeniería del Conocimiento y el Instituto Cervantes en la Universidad de Harvard (Observatorio de la lengua española y las culturas hispánicas en los Estados Unidos) desarrollaron un programa de investigación destinado a la aplicación de la tecnología informática y de la lingüística de corpus a las redes sociales con el fin de identificar y documentar anglicismos que estén surgiendo y desarrollándose en el español de los Estados Unidos. Una parte esencial de esa metodología consiste en proporcionar el contexto de uso de los anglicismos, con información sobre el perfil de los hablantes y la geolocalización del mensaje.

El procedimiento de búsqueda de nuevos anglicismos en la red social Twitter se ha descrito detalladamente en otro trabajo (Moreno Sandoval & Moreno Fernández, en proceso), en el que se distinguieron tres fases. La primera consistía en la compilación del corpus; la segunda en la limpieza del corpus para ajustarlo a unas características y condiciones determinadas; la tercera fue la extracción de candidatos a anglicismo. En cifras, se partió de un corpus bruto de más de 15 millones de palabras y 85.0000 mensajes para llegar a una lista de 578 candidatos y más de 90.000 ejemplos contextualizados.

El fin último de ese rastreo de anglicismos en Twitter fue identificar una serie de voces, bien documentadas en el uso real de hablantes, que pudieran formar parte de un Diccionario de anglicismos del español estadounidense (DAEE). Los candidatos a anglicismos para ser incluidos en tal diccionario son todos ellos voces innovadoras y en uso contrastado. Ahora bien, la elaboración de un listado de posibles anglicismos no es suficiente para la selección final de los que han de incorporarse a un repertorio lexicográfico. Por un lado, resulta conveniente complementar el rastreo semiautomático de anglicismos, realizado sobre mensajes de Twitter, con un análisis cualitativo del corpus general, con el fin de comprobar que los criterios utilizados en todo el proceso no han excluido unidades significativas, ni por su número ni por su naturaleza lingüística. Asimismo, se hace imprescindible analizar en profundidad, desde una perspectiva lingüística, tanto las voces seleccionadas como los contextos en que aparecen.

El objetivo de estas páginas es explicar detenidamente qué anglicismos del español estadounidense, entre los candidatos identificados por nuestro método de búsqueda, reúnen las condiciones necesarias para integrarse en el DAEE. Al mismo tiempo, se comprueba, a partir del corpus general de mensajes de Twitter, qué posibles anglicismos no han sido detectados por los filtros informáticos. Una vez realizada la selección final de préstamos con las condiciones necesarias para incorporarse al DAEE, se procederá a su análisis lingüístico, con el fin de descubrir en ellos pautas ortográficas, morfológicas y léxico-semánticas, así como el modo en que se está produciendo su adaptación al español, lo que permite conocer el fenómeno del préstamo como proceso y no solo en sus resultados.

Es importante comentar finalmente que los anglicismos del español estadounidense que aquí se analizan son protagonistas de innovaciones que se están produciendo en el marco contextual de una red social muy dinámica. Se trata, pues, de innovaciones léxicas en marcha, de las cuales se obtienen evidencias empíricas a través de Twitter y cuya consolidación definitiva dependerá de factores externos (Clyne, 2003). Estas innovaciones, por otra parte, se encuentran condicionadas por la naturaleza del medio en que aparecen y por tratarse de manifestaciones de la llamada ‘lengua tecleada’ (Gilbón Acevedo, 2012; Estrada Arráez & Benito Moreno, 2016).

1. Conceptos y fundamentos

Como es bien sabido, los neologismos introducidos durante las últimas décadas en la lengua española, como en muchas otras, se deben en buena medida a la adopción de préstamos del inglés. Así se ha comprobado en los bancos de neología que recogen sistemáticamente este tipo de información desde los años ochenta (Cabré, 1993; Adamo & Montané, 2016). Cuando las comunidades en las que surge el neologismo son bilingües, el proceso de adopción y difusión del préstamo, en nuestro acaso el anglicismo, se revela más complejo, por la dificultad de definirlo e identificarlo (Grzega 2014; Cabré, 2016). No obstante, la localización de neologismos puede ser abordada siguiendo dos estrategias: la terminológica, interesada en atestiguar el léxico nuevo generalmente en fuentes especializadas y de lenguaje formal; y la sociolingüística, interesada en el registro de innovaciones léxicas en el momento de su producción, especialmente a partir de fuentes orales y de lenguaje espontáneo. Este último es nuestro caso.

En un proceso de identificación de anglicismos, resulta imprescindible establecer con claridad qué se considera ‘anglicismo’ y qué objetivos se propone alcanzar con su análisis. Los conceptos y fundamentos de nuestra investigación han sido explicados en diversas publicaciones anteriores (Moreno Fernández, 2015, 2017; Moreno Sandoval & Moreno Fernández, en proceso), pero es conveniente recordarlos en relación con los objetivos concretos de este trabajo.

El concepto de ‘anglicismo’ aquí manejado es bastante laxo, puesto que se acepta como tal cualquier influencia de la lengua inglesa sobre el léxico del español estadounidense, tanto si es de naturaleza fonética y gramatical, como si es de naturaleza semántica (principalmente extensiones semánticas) o, por supuesto, propiamente léxica. En terminología del ámbito de las lenguas en contacto, nos interesan las transferencias léxicas y semánticas desde el inglés a la lengua española de los Estados Unidos, tanto si la grafía de las voces está adaptada al español, como si está semiadaptada o no está adaptada en absoluto. Nos interesan, pues, los anglicismos que aparecen en su forma inglesa original en tanto que tienen un uso muy frecuente en el español estadounidense, aunque abunden los casos en diferente estado de adaptación, revelando que su uso ofrece variación e inestabilidad en distintos niveles, incluido el ortográfico (Rodríguez González, 2008).

El proyecto lexicográfico DAEE pretende reunir información de todo el territorio de los Estados Unidos y describir los anglicismos que se han producido y se están produciendo como elementos de un proceso vivo que afecta a la lengua escrita y hablada, así como a otros tipos de manifestaciones comunicativas. El DAEE aporta información descriptiva del uso social de cada uno de ellos, incluidos los usos en redes sociales y en Internet. Asimismo, el DAEE aporta información semántica sobre los anglicismos que componen su lemario, a la vez que incluye referencias sobre su geografía, sociología y estilística. Las definiciones y descripciones aportadas vienen avaladas por diversas fuentes lexicográficas, así como por su aparición en diferentes tipos de manifestaciones orales y escritas.

Antes de proceder a la búsqueda de anglicismos en los mensajes de Twitter, se llevó a cabo una labor de recolección de anglicismos para la que se recurrió a diversas fuentes. En primer lugar, diccionarios previamente publicados, especialmente los que recogen usos léxicos contemporáneos. En segundo lugar, páginas electrónicas accesibles a través de Internet y que permiten acceder a materiales de prensa, gráficos, literarios o coloquiales, con distinto grado de relación con la oralidad. En tercer lugar, los corpus de referencia de lengua española hablada y escrita, especialmente el Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) y el Corpus del Español del siglo XXI (CORPES XXI), ambos coordinados desde la Real Academia Española y que reúnen materiales identificados por su género y su geografía. En cuarto lugar, la información provista por expertos de diversas áreas geográficas de los Estados Unidos, información contrastada con hablantes hispanos de sus respectivos territorios. La relación de anglicismos allegados en esta primera versión del diccionario estuvo formada por cerca de 900 voces (Moreno Fernández, 2015).

El DAEE aspira también a reunir anglicismos usados por hablantes de los Estados Unidos cuando están construyendo mensajes en lengua española. Son voces, por tanto, no de aquellos que deliberadamente quieren hacer un uso mezclado del español y del inglés, ni de aquellos que, por un motivo u otro, no dominan la lengua española para la comunicación cotidiana, sino de los que son capaces de expresarse y de hecho se expresan en español, pero que reciben la influencia del inglés en mayor o menor grado. Asimismo, el DAEE se presenta como un diccionario de anglicismos del español ‘estadounidense’. Se trata pues de un diccionario ‘diferencial, en el sentido de que intenta reflejar lo que de diferente tiene el español de los Estados Unidos frente al español de otras áreas geográficas (ASALE, 2010). Por coherencia con ese fin, no interesan los anglicismos que aparecen en el español internacional, sino aquellos que son más específicos, aunque no necesariamente exclusivos, del español estadounidense. Así pues, salvo casos excepcionales, los anglicismos que interesan son los claramente identificables como vinculados a, o mayoritarios en, los Estados Unidos.

2. Metodología

En Moreno Sandoval y Moreno Fernández (en proceso), se explica con detalle la metodología seguida para la localización y selección de anglicismos procedentes de mensajes enviados a través de la red social Twitter, siempre con el objetivo de poder incorporarlos al DAEE. La metodología de búsqueda quedó articulada en tres fases:

  1. Compilación del corpus de mensajes, siguiendo unas pautas sociolingüísticas.

  2. Procedimiento de “limpieza” de los mensajes.

  3. Extracción de candidatos a anglicismos.

2.1. Compilación del corpus de Twitter

La primera fase del proceso fue la ‘compilación del corpus’ de mensajes mediante el uso de herramientas informáticas. El corpus está constituido por tuits emitidos desde los Estados Unidos por usuarios identificados como hispanohablantes (es decir, cuyo perfil indica que hablan español, son hispanos o provienen de un país donde se habla mayoritariamente español). El corpus resultante consta de 850.000 mensajes y más de 15 millones de palabras. Fue recogido en dos momentos diferentes, de agosto a diciembre de 2014 y entre enero y febrero de 2016. En total, se han encontrado 175.000 tokens diferentes, es decir, cadenas de caracteres que incluyen palabras, cifras, emoticonos, etc.

Los datos fueron adquiridos directamente al proveedor. Por tanto, se trata de una muestra exhaustiva que incluye todos los tuits que cumplen los criterios mencionados. En otras palabras, esperamos haber reunido todos los tuits en español emitidos en esas fechas desde algún lugar de los Estados Unidos. Naturalmente, hay una proporción importante de datos que no son pertinentes para nuestra búsqueda y que se detallan en el siguiente apartado.

2.2. Limpieza de los mensajes

La segunda fase del proceso fue la ‘limpieza del corpus’, en la que se desecharon los mensajes que no añadían información a la búsqueda de anglicismos. Nuestro objetivo es encontrar neologismos y no podemos descartar anglicismos que conserven su grafía original en inglés. El proceso de limpieza ha seguido estos pasos:

a) Detección automática de la lengua del mensaje, mediante un programa específico. Este programa lee las palabras de cada tuit y las compara con una lista de palabras de diferentes lenguas. Solo acepta los tuits que contienen una mayoría de palabras en español, para no descartar los anglicismos con ortografía original. Como resultado, se eliminaron 392.000 mensajes o, en otras palabras, algo menos de la mitad del corpus original. Esto es comprensible: muchos hispanos son bilingües y usan la red social para comunicarse en diferentes lenguas.

b) Eliminación de los retuits (RT), debido a que no son textos originales, no añaden nada nuevo y falsifican los recuentos de frecuencias. Se eliminaron más de 15.000 mensajes repetidos.

c) Eliminación de fragmentos característicos de Twitter como las cadenas que identifican usuarios (encabezadas por @) o emoticonos y caracteres codificados en HTML. Esta información no es relevante para encontrar neologismos. En cambio, hemos conservado fragmentos encabezados por #, pues se usan para temas de discusión y pueden incluir algún neologismo. En este contexto, tanto @ como ‘http’ son dos marcas que caracterizan inequívocamente un corpus de tuits, pero que no añaden información sobre anglicismos.

d) Conversión de todos los caracteres a minúsculas, para unificar las búsquedas y los recuentos de frecuencia de las unidades.

e) Eliminación de todos los fragmentos que no contengan algún carácter en español o inglés; en otras palabras, se eliminan todas las cadenas que contengas signos de puntuación aislados, números o caracteres gráficos. El objetivo es mantener solo una lista con palabras que sean o bien del español o bien del inglés.

Así, la lista inicial de tokens diferentes se redujo en 3.000 unidades; es decir, a 172.000 cadenas de caracteres separadas por blancos, que incluían palabras (reales, inventadas o mal escritas), acrónimos, expresiones con hashtags, exclamaciones y vocalizaciones.

2.3. Detección de candidatos a anglicismos

La tercera fase del proceso fue la ‘extracción de candidatos’ a anglicismos. Efectivamente, la mayoría de las palabras de la lista de 172.000 tokens no eran anglicismos y se trataba de una lista muy grande para ser analizada palabra a palabra. Por tanto, se aplicaron una serie de filtros automáticos con el fin de reducir la lista de palabras que habrían de ser analizadas manualmente. Las tareas de filtrado realizadas fueron las siguientes:

a) Procesado con un analizador morfológico. La lista se pasó por el programa GRAMPAL (Moreno Sandoval, 1991; Moreno Sandoval & Guirao, 2006), cuyo lexicón contiene unos 50.000 lemas que se expanden en más 500.000 formas flexionadas. Es decir, su aplicación es equivalente a contrastar la lista de tokens del corpus con la lista de formas correctamente flexionadas en español. Cualquier token que no estuviera en la lista de formas fue etiquetado como UNKN (palabra desconocida). Por tanto, todo UNKN era potencialmente un neologismo. Este procedimiento ya fue utilizado por Moreno Sandoval y Campillos Llanos (2015) para extraer términos médicos.

b) Selección de todas las palabras desconocidas (UNKN), ordenadas por frecuencia. Nuestra hipótesis era que un fragmento de estas palabras desconocidas serían anglicismos, ya que las palabras canónicamente inglesas ya habían sido eliminadas en la fase de detección de lengua del mensaje (punto 3.2.a). Por supuesto, una buena proporción de las palabras desconocidas son nombres propios o palabras (en español o inglés) escritas incorrectamente. El resultado de este filtro fue una lista de 95.101 palabras diferentes. Por tanto, todavía una lista muy extensa.

c) Eliminación de ruido en la lista de candidatos a anglicismos. Los siguientes filtros ayudaron a eliminar tokens que no eran apropiados:

  • Cadenas con letras repetidas (yoooo, ahhhh)

  • Nombres propios (topónimos, antropónimos, nombres de marcas). Se eliminaron con listas recopiladas de nombres propios.

  • Acrónimos y abreviaturas comunes en la escritura de tuits (pq, xp, NYC, ESPN). Se eliminaron con listas recopiladas.

  • Diminutivos y aumentativos frecuentes (especialmente acabado en -ito, -azo).

d) Agrupación de palabras por sufijos productivos. Dado que la lista todavía era muy extensa, se decidió clasificar los tokens en grupos de formas por terminaciones. Así, se agruparon verbos acabados en (-ear, -ar, -izar) y sus formas flexionadas; nombres acabados en -er, -eo, -ero, -eador, -dor, -ista, -ería, -ación; y adjetivos acabados en -ente, -oso, -ivo e -ido. Todas estas formas son productivas en el español de los Estados Unidos.

Después de esta última operación, la lista se redujo a 5.684 formas diferentes, si bien algunas de ellas eran variantes de la misma palabra (orguyoso/orgolloso). Esta lista fue revisada manualmente con la ayuda del corrector ortográfico de Word. De esta manera se eliminaron las variantes mal escritas restantes. La lista resultante contenía 3.876 formas, muchas de ellas ya incluidas en diccionarios de anglicismos o detectadas por los propios investigadores en otras fuentes. Lo que interesaba en este experimento era detectar anglicismos nuevos. Para ello, Moreno Fernández (2015) seleccionó manualmente 578 palabras, basándose en informaciones lexicográficas y de uso del español estadounidense. Estas eran las voces que habían de contrastarse en los mensajes contextualizados con el fin de verificar que se trataba realmente de anglicismos.

El corpus de usos correspondientes a las 578 voces seleccionadas constaba de 89.000 mensajes de Twitter. Este material se supone de gran interés lingüístico tanto por lo que permitía confirmar como por lo que permitía descubrir. De igual modo, la revisión manual de los mensajes en español podía permitir el descubrimiento de otras voces no detectadas por el sistema de rastreo. Así, los mensajes de Twitter resultaron de utilidad para la confirmación de usos previamente detectados y singularmente para el descubrimiento de nuevas formas o voces no registradas con anterioridad o que están surgiendo en el momento de realizar el trabajo lexicográfico.

En suma, la metodología aquí explicada ha permitido la detección de más de 500 voces, supuestos anglicismos que podrían ser incorporados al lemario del DAEE. Solo un análisis lingüístico contextualizado y pormenorizado tiene la llave para comprobar si efectivamente se trata de anglicismos y si merecen su incorporación al diccionario.

3. El lemario de anglicismos del DAEE

La metodología que acaba de resumirse ha servido para cumplir diferentes objetivos. Uno de ellos es documentar o facilitar testimonios de anglicismos previamente registrados. Efectivamente, la aplicación de diferentes filtros selectivos sobre el volumen total de mensajes analizados se hizo a partir de dos fuentes lexicológicas. Por un lado, un diccionario de español general, incluido en el analizador GRAMPAL, que descartaba automáticamente todos los vocablos que no pudieran ser tratados como anglicismos por pertenecer a la lengua común. Por otro lado, un diccionario de anglicismos previamente elaborado a partir de las fuentes comentadas más arriba. Esos anglicismos, como se ha dicho, procedían de otros diccionarios, de corpus de lengua hablada y escrita y de usos aparecidos en Internet o en otros medios, pero también habían sido contrastados con hablantes de español estadounidense procedentes de diversas áreas geográficas del país1.

Las palabras que figuraban en ese lemario previo del diccionario de anglicismos (unas 900) y que también aparecían ahora documentadas en los mensajes de Twitter alcanzaban más de la mitad del lemario inicial. Además, la documentación de los anglicismos que conformaron el primer lemario ofrecía una doble ventaja. La primera era la de revelar usos flexionados tanto de verbos como de sustantivos, con la ortografía utilizada por los propios usuarios, con toda la significación lingüística que ello implica. Así, se testimoniaron plurales como asemblis (<ing. assemblies), biles (<ing. bills), cartunes (<ing. cartoons) u opósitas (<ing. oposite) y formas conjugadas como baunsearon (<ing. bounce), flipeaban (<ing. flip) o machea (<ing. match). La segunda ventaja era la de ofrecer información cuantitativa sobre los anglicismos, de modo que se hacía posible ordenarlos por su nivel de uso o aceptación en la lengua de los mensajes de Twitter. Las palabras que aparecieron más de una vez en el corpus de tuits se anotan en la Tabla 1.

Tabla 1 Anglicismos incluidos en la relación previa de anglicismos y documentados más de una vez en el corpus de Twitter

bach chapa downtown
báchelor chirin migra
bait choke nais
ben chopin nani
bil chor pants
blanco clean phishing
bóiler clearance plis
bom cookie rai
bos cool sale
boss cora sin
bound couch socado
bro cul soccer
budget cuqui straw
caf daycare swing
cake deputado taxes
carpeta desperado trey
cash dil wacha
chairman dona weekend

De este modo, Twitter se revela como una fuente que ofrece un interesante respaldo empírico al trabajo del lingüista para la documentación de usos lingüísticos.

Ahora bien, a pesar de la gran importancia que supone dar respaldo de uso a unos anglicismos previamente seleccionados, la tarea que resulta de más interés para el lexicógrafo y para el lingüista en general es la de seleccionar nuevos anglicismos para el diccionario, en este caso a partir de la información generada en Twitter y depurada por el sistema de identificación diseñado para ello. Esta tarea supone una labor de selección en la que tan importante es decidir y justificar las voces que se eligen, como decidir y justificar las que se desechan.

Según ya se ha explicado, nuestro sistema de búsqueda había permitido la detección de 578 voces que no habían sido previamente detectadas. A partir de ahí, se hace necesario proceder a su análisis, entre otras razones porque la decisión sobre los lemas que han de formar parte de un diccionario es un aspecto crucial en la metodología lexicográfica, como se constata en los tratados clásicos sobre la materia (Zgusta, 1971; Hartmann, 1983). En nuestro caso, el análisis de los mensajes de Twitter va a ser decisivo para determinar su forma y su significado en contexto, con el fin de saber si se trata de anglicismos realmente. De modo más preciso, ese análisis permitiría:

  1. determinar si se trata realmente de voces aparecidas en español,

  2. desambiguar significados,

  3. comprobar la frecuencia de cada forma y significado,

  4. establecer la geografía de cada forma léxica.

A este respecto, Diamond (2015) propuso una serie de criterios fundamentales que pueden aplicarse para decidir sobre la inclusión o la exclusión de voces nuevas de un diccionario. Esos criterios son los de ‘evidencia’, ‘longevidad’, ‘naturalización’ y ‘significación lexicográfica’. La ‘evidencia’ tiene que ver con la cantidad y la calidad de los testimonios de que se dispone e implica la existencia de diversos ejemplos procedentes de fuentes diferentes. La ‘longevidad’ se refiere al tiempo que una forma lleva en uso. La ‘naturalización’ alude al grado de incorporación de una voz en el empleo general de la lengua y a su uso natural, espontáneo y adecuado al contexto, sin necesidad de precisión ni aclaración de ningún tipo. Finalmente, la ‘significación lexicográfica’ afecta al nivel de adecuación de una forma a los fines del diccionario y al grado en que contribuye a entender la lengua o la variedad a la que pertenece. En el caso de las voces de Twitter no documentadas con anterioridad, el criterio de aplicación más complicado es el de ‘longevidad’, dado que se trata de voces supuestamente novedosas. Además, este criterio puede chocar con el objetivo de que el DAEE sea un diccionario ‘de uso’, de una variedad lingüística en desarrollo, con una implantación geográfica desigual, como es el caso del español estadounidense.

Si el criterio de longevidad resulta de aplicación más flexible, el cumplimiento de los criterios de evidencia, naturalización y significación lexicográfica exige una verificación minuciosa de cada una de las posibles voces candidatas, incluido su estudio semántico en contexto. Con este fin, se ha realizado un análisis de las 578 formas obtenidas de la aplicación de nuestra metodología, voces no incluidas en la versión inicial del DAEE. El análisis ha procedido a la revisión particular de cada uno de los mensajes en que cada voz se utilizaba. Recordemos que el corpus de mensajes en los que se incluían esas voces superaba los 90.000 tuits. Se trata, pues, de una labor tediosa, aunque muy necesaria, dada la escasa experiencia acumulada hasta el momento en la aplicación de nuestra metodología a partir de unos materiales con unas peculiares características formales y pragmáticas.

A modo de ilustración del trabajo de análisis realizado, hemos seleccionado algunas palabras, ninguna de ellas incluida en la primera versión del DAEE, que permiten entender, en definitiva, cómo se ha aplicado el criterio final de inclusión -exclusión de voces del DAEE.

Bróder (( ing. brother). Este anglicismo, hispanizado en su ortografía, aparece en alternancia con la forma escrita brother, hecho que evidencia la variación propia de un proceso de cambio o adaptación. A pesar de que esta última lo duplica en número de apariciones (8/16), el uso de bróder (con y sin tilde) parece extendido suficientemente o, al menos, de forma no circunstancial, dado además que también se registra con facilidad en otras fuentes. En lo que se refiere al uso lingüístico de bróder, los mensajes de Twitter muestran dos tipos de enunciación preferentes: una con valor referencial y otra con valor vocativo, en ambos casos con el significado de ‘amigo, colega, cuate’, no con el significado literal de ‘hermano’, aunque en muchos casos sea imposible descartarlo.

(1) Uso referencial

Noche de plática y coronas con mi broder!!! @ Miami Springs, Florida.

(2) Uso vocativo

Oye broder ya pasaste de moda así que next.

Los mismos valores se aprecian en los usos con la grafía brother. Sin embargo, resulta de especial interés comprobar cómo el empleo de este término de parentesco no es único, sino que afecta a otras voces del mismo tipo, como fadér / father, móder / mother, sister o cousin. La existencia de este paradigma en el español estadounidense puede interpretarse como una prueba de ‘naturalización’ o asentamiento en la lengua. Todo ello convierte a bróder en palabra candidata para integrarse en el DAEE.

Chilin (( ing. chilling). El número de casos registrados de este anglicismo es de una veintena, lo que revela un uso suficientemente asentado. En el plano ortográfico, la variante con la que chilin alterna es chiling, que incluye ‘-g’ final, aunque no la grafía de ‘l’ doble. Existe, pues, evidencia del anglicismo. Los significados que el inglés chilling suele tener son dos: por un lado, ‘a gusto, tranquilo’; por otro lado, ‘sin hacer nada’, pero dicho de forma meliorativa; ambos valores son, pues, de naturaleza adverbial, con posibilidad de uso adjetival. Estos mismos son los significados que se desprenden del análisis de los contextos en que aparece el anglicismo en español:

(3) ChiLin' Enla School' \n\n Oriitaaa'

DOmingo CHilin en mi casa

Tamos chilin #CARNAVAL_NIGHT_CLUB damas gratis toda la noche

Yo vivo mi vida chiling siempre la paso chiling

Estamos, pues, ante un caso de uso asentado o ‘naturalizado’ en la lengua coloquial, del que existen suficientes evidencias y que refleja un arraigo estadounidense, ya que, si bien chilin se encuentra también con los mismos significados en Panamá y en Puerto Rico, zonas de influencia histórica de la lengua inglesa, en otros países hispanohablantes en que aparece, su referente es muy distinto o con un origen diferente.

Coworker (( ing. co-worker). El uso de este anglicismo se hace sin adaptación gráfica de ningún tipo. De hecho, también es posible encontrar en español estadounidense la variante co-worker, con guion, tal y como aparece en inglés. El significado observado en los mensajes de Twitter en español viene a coincidir con el del inglés: básicamente, se trata de ‘compañero, colega’, pero con una connotación positiva, de compañerismo colaborativo, de complicidad y solidaridad en el trabajo, valores que no siempre se dan entre simples compañeros. El uso de esta palabra, como comprobamos, está documentado en el español de los Estados Unidos, aunque no con una evidencia tan importante como en otros casos, dado que se trata de una referencia laboral no generalizable. Los ejemplos recopilados permiten apreciar en la lengua espontánea las connotaciones positivas que se han comentado.

(4) Jajaja mejores coworkers jamás tendré.!

Le dije a mi coworker que olía a perro.... me mandó a despedir. Que hp

Como puede observarse, estos ejemplos son significativos lexicográficamente. El problema para incluir una voz como esta en el DAEE está, más allá de la limitación de su evidencia, en el hecho de que también tiene un uso internacional, como se observa en numerosos blogs y páginas electrónicas, por lo que su valor de anglicismo estadounidense sería relativo. La principal diferencia observada entre los mensajes de Twitter y los usos de otras fuentes es el grado de espontaneidad o coloquialidad con que se maneja en el español de los Estados Unidos.

Fangirlear (( ing. fangirl). Esta palabra mantiene en su raíz la grafía del inglés, aunque incluye un morfema derivativo español. Este tipo de sufijación es síntoma de integración en la lengua española, por más que la fonética del radical también se mantenga más o menos cercana a la inglesa [fan.ger.le.'ar / fan.ger.'ljar]. Su significado es el de ‘comportarse fanáticamente en relación con un ídolo de masas, generalmente un artista, un deportista o un producto de comunicación de masas, expresando emoción o entusiasmo extremo’, generalmente las mujeres.

(5) Vuelve a fangirlear con Gray

Diganme que no soy la unica que fangirlea con Tony Stewart

HAHAHAHAHAHA, cierran las calles de alrededor del hotel por la cantidad de gente fangirleando por ahí, xd

De aquí se puede pasar al significado de ‘ser admirador o seguidor de alguien o de algo’, sea de la naturaleza que sea:

(6) quiero hablar con alguien que haya leído los comics y así fangirlear y sobre todo llorar

Sabed que Peke me dio FAV y no me he puesto a fangirlear.

quiero irme a korea y fangirlear over los koreanos bonitos que valen la pena zzz

Twitter aporta una sólida evidencia del empleo de fangirlear, que desde luego se utiliza con mayor frecuencia que la forma con referente masculino (fanboyear, de ing. fanboy).

(7) Jajaja, no sé. En verdad me gusta que fangirleen/fanboyeen porque de verdad le encuentran la gracia.

Las muestras reunidas del verbo fangirlear también nos permiten conocer el régimen verbal con el que se construye. Aunque en (6) encontramos un interesante caso de fangirlear over, las preposiciones más utilizadas son ‘con’ y ‘por’, sobre todo la primera, cuando no se construye un predicado transitivo/intransitivo.

Finalmente, dada la inmediatez e intensidad de los medios de comunicación, cabe esperar que esta palabra se internacionalice de manera extensa en el espacio hispanohablante, aunque por ahora su uso está más extendido entre los jóvenes estadounidenses. Este tipo de casos ejemplifica claramente algunos aspectos importantes del préstamo: primero, su aparición en una generación determinada, siendo desconocido para las generaciones más distantes en el tiempo; y, segundo, su vinculación con un área de actividad o una esfera semántica determinada, en este caso la de los fenómenos de masa derivados de la popularidad de personas, programas, series o de otros productos.

Favear (( ing. FAV./ favorite). La acción de favear, ligada a Twitter y a otras redes, consiste en señalar que un mensaje se considera como favorito del usuario marcando una estrella que aparece bajo el mensaje. La voz del español está vinculada al sustantivo faveo y ambas a la forma abreviada del inglés FAV. referida a la acción comentada. En realidad, el hecho de que encontremos un sustantivo y un verbo del paradigma, junto a numerosas formas conjugadas del verbo mismo, revela la ‘naturalización’ de ambas voces, cuya ‘evidencia’ se constata en las decenas de ejemplos reunidos.

(8) #Chett me faveo las fotos.

Faveame y Te Faveo, Va?

Yo faveo a mi lista a toda hora. Regreso y los faveo.

A pesar de que el verbo favear está extendido entre los jóvenes hispanos estadounidenses y de que, por lo tanto, es una voz claramente candidata a incorporarse al DAEE, lo cierto es que este tipo de voces se internacionaliza fácilmente, pasando a ser anglicismos del español general. En este sentido, favear representa una amplia familia léxica relacionada con las redes sociales, bien conocida entre los jóvenes, que consta ya de múltiples elementos novedosos: blogger / blóguer; follower / fólogüer; stalkear / estalkear; twittear / tuirear. Todos ellos son anglicismos del español, que solo se incorporarían al DAEE en la medida en que su uso reflejara alguna especificidad en el español de los Estados Unidos.

Gossipeo (( ing. gossip). La palabra gossipeo, que tampoco aparecía en la versión previa del DAEE, sería uno de los casos dudosos para su incorporación al DAEE. Por un lado, la evidencia obtenida de Twitter es escasa, aunque su ‘naturalización’ venga avalada por un morfema derivativo, indicador claro de su integración en el español, dado además que no existen dificultades fonéticas para ello, aunque sí gráficas. Por otro lado, gossipeo es una forma que ya ha comenzado a extenderse con fuerza hacia otros países hispanohablantes, por lo que no se trata ya de un uso estadounidense propiamente dicho.

Chin (( ing. chin ‘barbilla, mentón’). Este caso también plantea dudas para su incorporación al DAEE, tanto por problemas de evidencia como de naturalización y relevancia lexicográfica. Los significados que la forma inglesa chin ofrece en la lengua coloquial son tan diversos como estos: ‘puñetazo, puñada’; golpear’; ‘persona con origen chino’; ‘conocido con el que no se mantienen relaciones sexuales’ (Merriam-Webster, 2011). A todos ellos, podría unirse el significado de ‘un poco de algo’ que chin tiene en las variedades hispánicas de Puerto Rico o la República Dominicana (Vaquero & Morales, 2005). Los mensajes de Twitter analizados permiten la fácil desambiguación semántica de algunos usos, como el de flashear: ‘deslumbrar’ / ‘actualizar o restablecer un sistema operativo’. Sin embargo, en el caso de chin resulta enormemente complicada la identificación de significados concretos, especialmente porque podrían existir otros valores y connotaciones no considerados. En el caso de (9), podría estarse haciendo referencia a un golpe o puñetazo, pero no se tiene total seguridad de ello.

(9) dale chin a la malaguetona

Los ejemplos de (10) podrían ser usos vocativos o referenciales hacia personas de origen chino, pero tampoco existe constancia clara de ello, ya que podría tratarse de simples vocativos amistosos.

(10) después cuando te mande tweet me dije chin creo q+

Chin aunque no quiera te tengo en mi lista

Así pues, el análisis de cada palabra en su contexto permite desechar aquellas formas que, incluso siendo anglicismos, en muchos casos, no se adecuan a los criterios lexicográficos estipulados para el DAEE, bien por haber sido producidas por hablantes no estadounidenses, bien por ser variaciones ortográficas espurias, bien por no haber aparecido en mensajes claramente codificados en español, junto a otras razones menores, menos previsibles. En esta misma línea, se han desechado formas de uso generalizado en el español internacional, a menudo vinculadas al lenguaje de la computación, de los juegos y de las redes sociales (p.e. blogger, bulling, cosplayer, (e)stalkear, flashear, follower, gamer, hackear, influencer, joker, loser, lumbersexual, pamper, retuiteo, rusher, shippeo, spoiler, teaser, twitear, youtuber) (Luján García 2017), formas derivadas de nombres propios con visos de transitoriedad (Harmonizer ‘seguidor de Fith Harmony’, Smiler ‘seguidor de Miley Cyrus) o voces usadas en un número significativo de países hispánicos, como ocurre con el léxico del béisbol (pitcheo). Todas estas formas, por coherencia con las características y objetivos del DAEE, no serían consideradas para su inclusión en el lemario de un diccionario de anglicismos del español estadounidense.

Entre los anglicismos que finalmente se ajustaban a las características requeridas por nuestro trabajo lexicográfico, se ha realizado una selección final basada fundamentalmente en el criterio de la ‘evidencia’. Así que se dará preferencia, para su inclusión en el diccionario, a las voces que han aparecido tres o más veces en el total de mensajes contextualizados que han sido objeto de análisis. De acuerdo con este criterio, el número total de anglicismos ‘nuevos’ que podrían añadirse al DAEE, con una evidencia suficiente, sería cercano a 30, incluidos los dobletes (Tabla 2).

Tabla 2 Anglicismos con 3 apariciones o más en el corpus seleccionados para su inclusión en el DAEE. 

barber favear roster
barténder fuckin skin
bróder / brother hatear spammeo
chilin hateo textear
cousin missear texteo
coworker móder / mother trockero
fangirlear motherfucker twin
fashionista posser / poser whatever
faveador producer

A estas decenas de anglicismos habría que añadir un elemento compositivo, que se muestra con una sólida evidencia en las redes sociales (al menos en nuestro corpus de Twitter) y que se pospone generalmente a un sustantivo, nombre propio o común. Se trata del elemento léxico lóver (<ing. lover), con plural lovers, que se usa con el significado de ‘seguidor, aficionado, amante’ de la referencia del sustantivo antepuesto: por ejemplo, boborelover, chinilover, marinalover, muelalover, negralover, teolover. Algunos de estos casos tienen su origen en etiquetas o hashtags de Twitter y otras redes sociales que pueden llegar categorizarse como nombres comunes. La referencia de cada uno de ellos no siempre resulta fácil de rastrear.

Por otro lado, el método de búsqueda empleado ofrece la gran ventaja de descubrir innovaciones que resultan difíciles de observar por otros medios y, mucho más, de presentar como anglicismos contrastados. Así, prácticamente la mitad de candidatos a anglicismo, entre los 578 nuevos casos, han aparecido una (la mayoría) o dos veces. En tal caso, el criterio de evidencia obliga a calibrar bien su catalogación como posibles anglicismos y, consecuentemente, a restringir su selección como potenciales entradas del DAEE. Con todo, aplicando los criterios manejados en el proceso general de configuración del lemario, incluida la ‘naturalización’, comprobada en la adaptación formal al español y su uso en contextos ajenos a las redes sociales, puede proponerse la inclusión como entradas del diccionario de las voces de la Tabla 3.

Tabla 3 Anglicismos con una o dos apariciones en el corpus que podrían incluirse en el DAEE. 

blooper craftear jukeo rutear tradear
bulleador disclaimer kaitear softbolista trolleador
bullear dropear kikeo tacobelera tuistear
chansear fokin rankear / ranquear tanquear / tankear tuiteador
cider jarcorear rankeo / ranqueo teasear washawashaear

Algunas de estas voces, como se observa fácilmente, están relacionadas o coinciden en parte con anglicismos de su uso internacional, por lo que podrían haber sido excluidas de la selección. Si finalmente aparecen aquí como anglicismos candidatos a integrar el DAEE es porque, en esa forma o categoría, son mayoritariamente utilizados en el español de los Estados Unidos y no tanto en otros espacios hispanohablantes.

Por último, una revisión manual de todos los mensajes que conforman nuestro corpus, ha permitido también entresacar algunos usos que el sistema semiautomático, por una u otra razón, no había detectado (Tabla 4). En general, son voces que no cumplen el criterio de ‘evidencia’, por su escasa aparición, pero que pueden mostrar una adaptación, en diverso grado, al tiempo que su uso es constatable en otros contextos2.

Tabla 4 Anglicismos no detectados por el método semiautomático de búsqueda y que podrían incluirse en el DAEE. 

borderline
DM
fishería
nutcracker
prekínder

En resumen, como ya se ha explicado, la selección final de las voces que han de integrarse como anglicismos en el DAEE solo ha podido realizarse tras un detenido análisis en el que se ha constatado, por un lado, el cumplimiento de los criterios marcados por el diccionario de acuerdo con sus objetivos; y, por otro, la adecuada interpretación del significado contextualizado de cada uno de los mensajes. El resumen del número de casos analizados es el siguiente:

Número de posibles candidatos no detectados previamente: 578
Número de candidatos incorporados al DAEE: 50
Número de candidatos no detectados por el sistema semiautomático: 5

Como se observa, del número total de candidatos no incluidos en la versión inicial del DAEE y detectados por el sistema semiautomático, ‘solamente’ 50, menos de un 10%, han resultado finalmente voces incorporadas al diccionario. Esta aparentemente drástica reducción se ha debido a dos causas: la primera es que la relación de 578 todavía incluía voces con problemas de ortografía, además de numerosas formas flexionadas e incluso nombres propios; la segunda fue la aplicación estricta de los criterios lexicográficos de inclusión. Por otro lado, téngase en cuenta que los mensajes de Twitter no siempre proporcionan todos los elementos lingüísticos y referenciales necesarios para una correcta interpretación, por lo que no han sido pocos los casos en que los usos registrados han tenido que cruzarse con otros procedentes de otras fuentes, en su mayor parte de Internet. La lista completa de anglicismos seleccionados, con indicación de su origen, significado, junto a otras informaciones lingüísticas y de uso, puede consultarse en el Apéndice.

4. Análisis lingüístico de anglicismos

Una vez completada la selección de anglicismos proporcionados por el método de búsqueda en Twitter, tras el primer análisis discriminatorio, resulta de interés practicar un nuevo análisis lingüístico que permita saber cuáles son las características formales, semánticas y referenciales más relevantes de esos anglicismos, como se ha hecho en otros estudios (Smead, 1998). De modo más concreto, el análisis haría posible:

  1. conocer las soluciones gráficas adoptadas;

  2. conocer la morfología de las formas utilizadas en su contexto, incluidas diversas alternativas derivativas y flexivas;

  3. deducir los ámbitos léxico-semánticos más productivos para la introducción de anglicismos;

  4. comprobar si existen familias o algún tipo de correlación entre diferentes palabras;

  5. conocer el proceso de ‘naturalización’ o adaptación general al español.

Las conclusiones de este análisis nos conducirían a conocer mejor cómo funciona la incorporación de voces del inglés en el español estadounidense; esto es, los mecanismos del proceso de integración y de incorporación en el uso, confiriéndole al préstamo -y, en general, al contacto de lenguas- una dimensión dinámica, que va más allá del registro de un producto final. Los niveles en los que puede centrarse este análisis son el ortográfico, el morfológico y el léxico-semántico.

La ortografía de los anglicismos seleccionados y definidos en el Apéndice nos muestra que una cuarta parte de ellos mantienen la ortografía original del inglés (blooper, coworker, cousin, producer …) y un tercio de ellos presenta una forma mixta, en la que el lexema o radical mantiene la ortografía del inglés y los morfemas flexivos o derivativos presentan una ortografía española (bullear, craftear, hatear, spammeo …), incluso una ortografía adaptada a la fonética popular (chatiar, filin, textiaron, tuirear). Merece la pena comentar, aparte de esto, dos hechos significativos: primero la existencia de dobletes gráficos (bróder-brother, móder-mother, tanquear-tankear); segundo, la posible simplificación de la grafía del inglés, aunque no siempre llega a adaptarse al español (fuckin, kikeo). Este segundo hecho encuentra, sin embargo, una excepción: la forma posser, con una doble ‘ss’ que no aparece en inglés (< ing. poser). La adaptación gráfica al español es completa en el caso de jarcorear (< ing. hardcore) y en algunos casos la coincidencia gráfica entre lenguas impide saber si se ha querido mantener la grafía inglesa o si se tiene conciencia del uso de la grafía española (bartender, barber, diclaimer, roster). En estos casos, la incorporación al diccionario se hará en ortografía del español, lo que incluye el acento, que no suele aparecer en los ejemplos analizados.

La morfología aporta igualmente diversos elementos de gran interés lingüístico, como el empleo de los sufijos del español -eador/a, -ería, -ero/a, -ista. Entre todos ellos, sobresale la gran productividad del sufijo denonimal -ear (bullear, chancear, favear, jarcorear, tankear) y de los sustantivos en -eo (hateo, rankeo, textear), ligados a las correspondientes formas verbales (hatear-hateo). Naturalmente, esta sufijación es un síntoma claro de integración del anglicismo, un rasgo de ‘naturalización’, aunque se presente en distinto grado, como revela la ortografía. De hecho, se ha documentado un caso en que el sufijo -ear se utiliza en un verbo que no existe ni en inglés ni español: esportear, entendido como ‘exportar’. Estamos probablemente ante un hápax, pero lo interpretamos como un síntoma de la productividad del morfema. Análogamente, los ejemplos han servido para documentar el uso de la flexión verbal de diversas formas prestadas: bullearon, chanceaba, fangirleando, faveaba, misseo, texteaba,

Algo similar podría decirse de los morfemas de género y número (Poplack & Sankoff, 1982; Rodríguez Segura, 1999; Rodríguez González, 2017). En general, el conjunto de la información manejada en el DAEE nos ha permitido tener constancia escrita del uso plural de numerosas formas. En algunos casos, esa pluralización se consigue ajustándola a la forma del español (p.e. cartunes, utílitis); sin embargo, en los anglicismos identificados a través de Twitter, la mayoría de los anglicismos forman el plural añadiendo ‘-s’ (coworkers, rosters), incluso con presencia del apóstrofo (DM’s). El caso del género es particularmente interesante, como se ha señalado en estudios anteriores (Zamora Munné & Béjar, 1987), sobre todo cuando la palabra en cuestión no está referida a realidades sexuadas y lleva un sufijo no hispánico, como -er. En tales formas (blooper, cider, disclaimer, roster), suele encontrarse una adaptación al español en género masculino. Encontramos entre nuestras voces, sin embargo, un caso de adaptación en femenino (bárber ‘barbería’), probablemente por atracción del género que en español suele tener el paradigma constituido por este tipo de establecimientos públicos.

Cuando trasladamos el análisis al ámbito léxico y semántico, observamos, en lo que tiene de formal, que más de la mitad de los anglicismos son sustantivos (58%) y que la mayor parte del resto son verbos (34%), con unos pocos casos de adjetivos (6%) y aún menos de adverbios e interjecciones (2%). No estamos, pues, ante nada extraño en el mundo del contacto de lenguas, donde la mayor parte de los trasvases siempre corresponden a realidades designadas mediante sustantivos. En lo que tiene de referencial, el análisis de los mensajes de Twitter nos revela con claridad que la fuente principal de anglicismos es precisamente el mundo de la comunicación a través de las redes sociales y de las esferas más estrechamente ligadas a él: Internet, videojuegos, chats… Esto era de esperar tratándose de voces originadas en mensajes de Twitter, donde se establecen unas especiales pautas comunicativas, con un perfil de usuarios también especial, situados a menudo por encima de la geografía física, con poder adquisitivo para servirse cotidianamente de las redes y, probablemente, pertenecientes a generaciones jóvenes. Por ello precisamente es interesante resaltar también la aparición de voces más cotidianas socialmente, como chancear, kaitear, missear o tacobelero. Junto a ellos, cabe destacar la frecuencia de anglicismos que pueden etiquetarse como coloquiales (apelativos, vocativos amistosos y familiares) y a veces como vulgares (fuckin, motherfucker).

Como ya se ha anticipado, el hecho de que muchos de los anglicismos identificados y contextualizados procedan del mundo de las redes sociales y de la informática crea algunas dificultades para su tratamiento sociolingüístico y para su valoración a la hora de incorporarlos a un diccionario del español estadounidense. Entre esas dificultades está la de su localización geográfica, dado que buena parte de estas voces se difunden muy rápidamente de un país a otro, impidiendo su caracterización como ‘ismos’ nacionales, en este caso como estadounidismos. Aquí se han desechado aquellas formas que están claramente difundidas por todo el espacio hispanohablante y se han incluido aquellas que en este momento parecen tener un uso más marcado en el español de los Estados Unidos, uso que podría ser mucho más amplio en poco tiempo por el modo en que funciona la distribución de información en red. Esto nos apunta a la pertinencia de una caracterización del uso de los anglicismos más por el perfil de los hablantes que por su localización geográfica.

CONCLUSIÓN

Las tareas de configuración del lemario del DEAA han requerido el análisis previo de los anglicismos hallados mediante un sistema semiautomático de búsqueda. Ese método había proporcionado una relación de más de 500 candidatos, no contenidos en una versión inicial del DEAA, para su posible inclusión en el repertorio lexicográfico. Entre todos ellos, una vez aplicados unos criterios generales de selección, derivados del concepto de anglicismo manejado y del tipo de diccionario que se pretende elaborar, se seleccionaron una treintena de formas de ‘evidencia’ más contrastada, por haberse encontrado en tres o más mensajes del corpus de Twitter elaborado con tal fin. A estas formas han podido añadirse otras tantas, registradas menos de tres veces, pero que muestran un cierto nivel de ‘naturalización’ integración formal en español, así como un uso reconocible fuera de la red social. Estas mismas razones podrían esgrimirse para la posible inclusión en el diccionario de unas pocas voces no detectadas por el sistema de búsqueda, pero identificadas en una revisión manual. El hecho de que sean tan pocos los anglicismos localizados manualmente viene a demostrar la validez y utilidad del sistema semiautomático de búsqueda manejado.

El análisis lingüístico de los préstamos seleccionados para su inclusión en el diccionario de anglicismos del español estadounidense ha permitido observar cómo es el proceso que esas formas están experimentando en lo que se refiere a su ortografía, su gramática y su comportamiento léxico-semántico, proceso que lleva a un distinto nivel de integración de los préstamos en el español estadounidense. La ortografía muestra la incorporación de voces desde el inglés con su forma original, voces adaptadas gráficamente por completo al español y formas que revelan una adaptación al español, pero conservando parte de la grafía inglesa, sobre todo en el lexema. La gramática revela la alta productividad de algunos sufijos en el proceso de adaptación de anglicismos, sobre todo de -ear, al tiempo que los usos contextualizados evidencian el comportamiento de los morfemas flexivos de muchos de los préstamos. En el ámbito léxico-semántico, se hace evidente el peso de las voces que están ligadas al mundo de las redes sociales, de Internet y de los videojuegos, consecuencia del hecho de que nuestro corpus de mensajes procede de la red Twitter.

En cualquier caso, la amplia muestra de mensajes manejada como corpus viene a revelar la importancia de Twitter y de otras redes sociales para el estudio del anglicismo en el español estadounidense, previo análisis de los usos contextualizados, sin perjuicio de que los anglicismos identificados deban ser contrastados y complementados con otras fuentes.

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1El lemario inicial, con indicación del origen, significado, ejemplos y marcas de uso de cada una de las entradas, fue enviado a cinco expertos en español estadounidense de diversas zonas del país, con la petición de que se verificara el uso de cada forma en sus respectivas áreas de influencia. En todos los casos, la información de ese primer diccionario fue contrastada con hispanohablantes nativos de cada territorio. Como resultado de este proceso de revisión, los expertos indicaron qué formas y en qué acepciones eran usadas o no eran usadas por sus respectivos informantes, al tiempo que se incluyeron otras precisiones formales o semánticas. Los expertos que colaboraron generosamente en el proyecto fueron los siguientes: Andrew Lynch (Florida), Daniel Villa (Nuevo México), Claudia Parodi (California) y Kim Potowski (Chicago). La recogida de datos en la costa Este fue realizada por Francisco Moreno Fernández (Nueva Inglaterra, Nueva York).

2El trabajo de revisión y análisis cualitativo del corpus formado por más de 90.000 mensajes de Twitter se ha realizado íntegramente en el Observatorio de la lengua española y las culturas hispánicas en los Estados Unidos (Instituto Cervantes en la Universidad de Harvard). En esa tarea ha sido decisiva la participación activa como investigador de Andrés Enrique Arias, a quien le agradecemos su trabajo y su buen juicio para el análisis lingüístico. [/doc]

ANEXO

Anglicismos seleccionados del corpus de mensajes de Twitter mediante sistema semiautomático de búsqueda y que podrían integrarse en el Diccionario de anglicismos del español estadounidense.

bárber

['bar.ber] f. (<ing. barbershop) Establecimiento donde se corta y arregla el pelo y la barba. Ej.: «mi abuelo va a la bárber una vez al mes». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Alternativas: barbería, peluquería.

barténder

[bar.'ten.der] com. (<ing. bartender) Persona que sirve bebidas en un bar. Ej.: «el barténder preparó un coctel original». Geo.: EU: G; Caribe. Soc.: Gen. Doc.: CC, Web, Tw. Alternativas: camarero, coctelero.

blooper

['blu.per] m. Error o situación embarazosa, especialmente cuando se transmite por un medio de comunicación. Ej.: «¡qué manera de reírme con los bloopers». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Doc.: Web, Tw. Alternativas: broma, gazapo, metedura de pata.

borderline

['bor.der.lain] com. Persona obscena y de mal gusto; que no es normal. Ej.: «Llámame borderline, si quieres, pero disfruto insultando». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Alternativas: maleducado, marginal, obsceno.

bróder

['bro.der] m. (<ing. brother) Hermano; compañero, amigo, colega. Ej.: «tenía un bróder muy querido». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col.; Esc. Doc.: Web, Tw. Variantes: bro, broda, brother. Alternativas: amigo, bato, hermano, colega, cuate, güey, tronco, vato.

bugear

[bu.he.'ar] tr. (<ing. to bug) Introducir un código en un juego para alterar su funcionamiento u obtener ventaja frente a un rival; fallar o producirse un error en un código. Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Inform; Esc. Doc.: Web, Tw.

bulleador, dora

[bu.le.a.'dor, 'do.ra; bu.lia.'dor; 'do.ra] m. f. (<ing. bully) Persona que asusta, avasalla o intimida a otra o abusa de ella. Ej.: «el niño no supo escapar de sus compañeros bulleadores». Geo.: EU: G; Méx. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Alternativas: abusón, bravucón, matón.

bullear

[bu.le.'ar; bu.'liar] v. (<ing. bully) Asustar, avasallar o intimidar a otra o abusar de ella. Ej.: «la única vez que bullearon a mi sobrino, tuve que protegerlo». Geo.: EU: G; Méx. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Alternativas: abusar, intimidar.

chancear

[chan.se.'ar; chan.'siar] v. (<ing. to chance) Buscar la oportunidad de aproximarse a alguien con fines amorosos o sexuales enviando mensajes a través de las redes sociales. Ej.: «me chanceaba por DMs». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Variantes: chansear.

chilin

['chi.lin] adj.-adv. (<ing. chilling) Que no hace nada; relajado; sin hacer nada. Ej.: «me quedé chilin en la casa; estoy chilin con mi único amigo». Geo.: EU: IL, FL, NY. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Variantes: chiling, chilling. Alternativas: relajado, sin hacer nada, tranquilo.

cider

['sai.der] m. Bebida hecha a base de manzana, fermentada o sin fermentar. Ej.: «el cider me sabe a tarta de manzana». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Gen. Doc.: Tw. Alternativas: sidra.

cousin

['ko.sin] com. Forma de tratamiento familiar; primo/a. Ej.: «hablar con mi cousin me hace bien». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Pop.: Col. Doc.: Tw. Alternativas: primo.

coworker

[ko.'uer.ker] com. Compañero de trabajo, colega. Ej.: «mejor coworker no se puede tener; mis coworkers me echaron una mano al final de la jornada». Geo.: EU: CA. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Variantes: co-worker. Alternativas: compañero, colega.

craftear

[kraf.te.'ar; kraf.'tiar] v. (<ing. to craft) Fabricar o crear, especialmente a partir de otros elementos. Ej.: «mi trabajo consiste en craftear pistones». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Variantes: crear.

disclaimer

[dis.'klai.mer] m. Advertencia que se hace pública descargando la responsabilidad en quien la recibe. Ej.: «la revista incluía un disclaimer sobre la autoría de los artículos». Geo.: EU: Gen. Soc.: Gen. Reg.: Gen. Doc.: Tw. Alternativas: advertencia, aviso.

DM

[di.'em] m. (<ing. DM; Direct Message) Mensaje privado enviado a un solo destinatario a través de una red social. Ej.: «aquel compañero me chanceaba por DMs; mándame un DM». Geo.: EU: Gen. Soc.: Pop. Reg.: Col.; Esc. Doc.: Web, Tw. Alternativas: mensaje, privado.

dropear

[dro.pe.'ar; dro.'piar] tr. (<ing. to drop) 1. Dejar, depositar. Ej.: «tuve que dropear el equipaje en una sala de la estación». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Alternativas: dejar, depositar. 2. Dejar caer, soltar, tirar, especialmente un elemento de un videojuego. Ej.: «ese personaje dropea una recompensa». Alternativas: dejar, soltar. 3. Adquirir un recurso, especialmente en relación con un videojuego. Ej.: «en ese lugar del juego puedes dropear varios recursos por un buen precio». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Inform. Doc.: Web, Tw. Alternativas: adquirir, conseguir.

fangirlear

[fan.ger.le.'ar; fan.ger.'liar] v. (<ing. to fangirl) 1. Comportarse fanáticamente en relación con un ídolo de masas, generalmente un artista, un deportista o un producto de comunicación de masas, expresando emoción o entusiasmo extremo. Ej.: «cerraron la calle del hotel del cantante porque había mucha gente fangirleando; si vemos la serie juntos, después podremos fangirlear». 2. Ser admirador o seguidor de alguien o de algo. Ej.: «quiero fangirlear sobre los chicos bonitos que valen la pena». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Alternativas: fanatiquear, seguir.

fashionista

[fa.sio.'nis.ta] com. (<ing. fashionista) Persona que marca o sigue la moda, especialmente la más exclusiva, con obsesión. Ej.: «esa forma de combinar los colores solo puede ser de una fashionista; se unieron varios fashionistas para organizar el desfile; soy una fashionista compulsivo». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Moda; Esc. Doc.: Web, Tw.

faveador, dora

[fa.be.a.'dor, 'do.ra; fa.bia.'dor; 'do.ra] m.-f. (<ing. fave) Persona que marca como favoritos mensajes de las redes sociales. Ej.: «tengo cientos de faveadores en mi lista de amigos». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw.

favear

[fa.be.'ar; fa.'biar] tr. (<ing. fave) Marcar como favorito un mensaje en las redes sociales. Ej.: «yo faveo a mi lista de amigos a toda hora». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Col. Doc.: Tw.

fishería

[fi.se.'ri.a] f. (<ing. fishery) Establecimiento donde se come pescado. Ej.: «todos los amigos nos reunimos en una fishería». Geo.: EU: S. Soc.: Gen. Reg.: Col. Doc.: Tw.

fokin

['fo.kin] adj. (<ing. fucking) Jodido, puto. Ej.: «no quiero ir a tu fokin casa». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col.; Despect. Doc.: Tw. Variantes: fuckin. Alternativas; jodido, maldito, pinche, puto.

fuckin

['fo.kin] adj. (<ing. fucking) Jodido, puto. Ej.: «tengo una fuckin mala suerte; es mi fuckin asunto, no el tuyo». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col.; Despect. Doc.: Tw. Variantes: fokin. Alternativas; jodido, maldito, pinche, puto.

hatear

[ha.te.'ar; ha.'tiar] tr. (<ing. to hate) Odiar; expresar odio. Ej.: «hateo a esa mujer y sus mensajes». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Col. Doc.: Tw.

hateo

[ha.'te.o] m. (<ing. hate) Odio; expresión de odio. Ej.: «no es hateo, es que no lo soporto». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Col. Doc.: Tw.

jarcorear

[har.co.re.'ar; har.co.'riar] intr. (<ing. hardcore) Adoptar una conducta sexual explícita; imitar la pornografía. Ej.: «vamos a jarcorear en la fiesta». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw.

jukeo

[hu.'ke.o] m. (<ing. to hook) Enganche, adicción. Ej.: «qué jukeo con ese juego». Geo.: EU: G; PR. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Variantes: juqueo. Alternativas: enganche, vicio.

kaitear

[kai.te.'ar; kai.'tiar] tr. (<ing. kite) Volar una cometa / papalote; moverse rápidamente. Ej.: «si no hay viento, no podemos kaitear». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw.

kikear

[ki.ke.'ar; ki.'kiar] tr. (<ing. to kick) Expulsar o sacar a la fuerza, especialmente a un usuario que no respeta las normas de un chat; restringir, prohibir. Ej.: «me kikearon del chat por insultar». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Alternativas: expulsar, sacar.

missear

[mi.se.'ar; mi.'siar] tr. (<ing. to miss) Echar de menos, añorar. Ej.: «misseo mucho a mi cousin». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Alternativas: añorar.

móder

['mo.der] f. (<ing. mother) Forma de tratamiento familiar; mamá. Ej.: «te amo, móder». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Variantes: mother, mum. Alternativas: mamá, mami.

mother

['ma.der] f. Forma de tratamiento familiar; mamá. Ej.: «te amo, mother». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Variantes: móder, mum. Alternativas: mamá, mami.

motherfucker

['ma.der 'fo.ker] com. Persona o cosa detestable. Ej.: «a veces me aburre la gente y empiezo a ser una motherfucker». Geo.: EU: G. Soc.: Pop.: Reg.: Despect. Doc.: Tw.

nutcracker

[nut.'kra.ker] m. Instrumento para romper alimentos de superficie dura. Ej.: «comienzo cangrejo con las manos, pinzas, tenazas y nutcrackers». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Alternativas: cascanueces, tenazas.

póser

['po.ser] adj.-com. (<ing. poser) (persona) Que imita a otras para estar a la moda; que quiere parecer que está a la moda. Ej.: «hablo así para que parezca que sé inglés, pero en verdad no, soy muy póser». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Variantes: posser.

prekínder

[pre.'kin.der] m. (<ing. pre-kinder) Nivel preescolar para 5 años o menos. Ej.: «los papás prepararan a su niño para prekínder». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Gen. Doc.: Web, Tw. Variantes: pre-kinder.

producer

[pro.'diu.ser] com. Persona que produce un programa o una actividad pública. Ej.: «el producer sabe encontrar a los mejores para el programa». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Gen. Doc.: Web, Tw. Alternativas: productor

rankear

[rran.ke.'ar; rran.'kiar] v. (<ing. to rank) Clasificar, ordenar; entrar en un ranking. Ej.: «si supero la prueba voy a rankear». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Variantes: ranquear.

rankeo

[rran.'ke.o] m. (<ing. rank) Clasificación; entrada en un ranking. Ej.: «si superas la prueba, obtienes un buen rankeo». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Variantes: ranqueo.

ranquear

[rran.ke.'ar; rran.'kiar] v. (<ing. to rank) Clasificar, ordenar; entrar o mejorar en un ranking o intentarlo. Ej.: «cuando llegue al nivel intermedio del juego, ya no quiero ranquear». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Variantes: rankear.

ranqueo

[rran.'ke.o] m. (<ing. rank) Clasificación; entrada en un ranking. Ej.: «si superas la prueba, obtienes un buen ranqueo». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Variantes: rankeo.

róster

['rros.ter] m. (<ing. roster) Listado de miembros de un grupo, especialmente de un equipo deportivo. Ej.: «la prensa publicaba los rosters semanales de los equipos». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Variantes: alineación.

rutear

[rru.te.'ar; rru.'tiar] v. (<ing. to route) Ir por una ruta; disfrutar un camino. Ej.: «hoy está bueno para rutear y beber». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw.

skin

[es.'kin] m.-f. 1. Aspecto, apariencia o elemento gráfico que se aplica sobre un aspecto visual de un programa informático. Ej.: «no me gusta la skin de ese personaje; si te desagrada el color de esa pantalla, cambia el skin». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Inform. Doc.: Web, Tw. Variantes: piel. 2. Carcasa de un aparato electrónico, generalmente con un color o una imagen específica. Ej.: «tengo una skin de celular para cada día de la semana». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Variantes: carcasa, funda.

softbolista

[soft.bo.'lis.ta] com. (<ing. softball) Persona que juega al softbol. Ej.: «las sofbolistas estadounidenses fueron medallistas en los Juegos Olímpicos». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Gen. Doc.: Web, Tw. Variantes: softbolista.

spammeo

[es.pa.'me.o] m. (<ing. spam) Envío de correos electrónicos basura o spam. Ej.: «organicé un grupo lanzando un spammeo; ese chico se dedica al spammeo de comentarios en YouTube». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col; Inform. Doc.: Web, Tw. Variantes: spameo.

tacobelero, ra

[ta.ko.be.'le.ro, .ra] adj-s. (<ing. Taco Bell®) (persona) Que tiene relación con Taco Bell o lo frecuenta. Ej.: «estoy gordito y tengo papada tacobelera; los tacobeleros estamos de suerte con el nuevo restaurante». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw.

tanquear

[tan.ke.'ar; tan.'kiar] v. (<ing. to tank up) Abastecer un tanque de combustible. Ej.: «es la primera vez que tanqueo mi carro a ese precio». Geo.: EU: G; SAm. Soc.: Pop. Reg.: Gen. Doc.: Web, Tw. Variantes: tankear.

teasear

[te.a.se.'ar; te.a.'siar] v. (<ing. to tease) Difundir un anuncio de un producto audiovisual para hacerlo más atractivo. Ej.: «la productora teaseó la nueva serie de televisión». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw.

textear

[teks.te.'ar; teks.'tiar] v. (<ing. to text) Enviar o intercambiar mensajes escritos por teléfono celular. Ej.: «en cuanto llegue, te texteo; tenemos que textearnos menos y vernos más». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Gen.; Esc. Doc.: Web, Tw. Alternativas: enviar/poner un mensaje.

texteo

[teks.'te.o] m. (<ing. text) Envío o intercambio de mensajes escritos por teléfono celular. Ej.: «quiero dormir, pero estoy con el texteo». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Gen. Doc.: Web, Tw.

tradear

[tra.de.'ar; tra.'diar] v. (<ing. to trade) Negociar, comerciar, intercambiar; comprar y vender con beneficio. Ej.: «no me gusta tradear para conseguir las cosas importantes». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Web, Tw. Alternativas: negociar

troquero, -ra

[tro.'ke.ro, ra] m.-f. Persona que maneja o conduce una troca. Ej.: «el troquero descargó todas las cajas de la troca». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col.; Esc. Doc.: Tw. Variantes: trockero. Alternativas: chofer, conductor.

troleador, -dora

[tro.le.a.'dor, .'do.ra] m.-f. (<ing. to troll) Persona que participa activamente en las redes sociales para molestar a los demás por diversión. Ej.: «entre todos los miembros de la lista decidimos expulsar al troleador». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col.; Esc. Variantes: trolleador. Doc.: Tw. Alternativas: trol.

tuistear

[tuis.te.'ar; tuis.'tiar] v. (<ing. to twitter) Escribir o publicar en Twitter. Ej.: «ayer tenía mucho que tuistear». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw. Variantes: tuitear.

tuiteador, -dora

[tui.te.a.'dor, . 'do.ra] m.-f. (<ing. twitter) Persona que participa activamente en las redes sociales para molestar a los demás por diversión. Ej.: «me pongo tuiteadora cuando tengo mis tareas hechas; la soledad del tuiteador». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Alternativas: tuitero.

twin

['tuin] com. Gemelo; mellizo. Ej.: «no sé dónde está metida mi twin; andaremos como twins». Geo.: EU: G. Soc.: Gen. Reg.: Gen. Doc.: Web, Tw.

washawashear

[wa.sa.wa.se.'ar; wa.sa.wa.'siar] v. (<ing. wish-wash) Cantar una canción inventando la letra o cambiándola sin sentido. Ej.: «no me gusta washawashear cuando no me sé la letra». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw.

whatever

[wa.'re.ber] interj. Expresión de indiferencia. Ej.: «No sé lo que me dice. Whatever; bueno, whatever, lo que pasó pasó». Geo.: EU: G. Soc.: Pop. Reg.: Col. Doc.: Tw.

Recibido: 27 de Junio de 2017; Aprobado: 22 de Noviembre de 2017

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