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Alpha (Osorno)

On-line version ISSN 0718-2201

Alpha  no.46 Osorno July 2018

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22012018000100306 

RESEÑA

RESEÑA

Francisco J. Rodríguez Muñoz* 

*Universidad de Almería, Ctra. Sacramento, s/n - 04120 La Cañada, Almería (España). frodriguez@ual.es

PABLÉ, Adrian. (Ed.):, Critical Humanist Perspectives. The Integrational Turn in Philosophy of Language and Communication. . Routledge Advances in Communication and Linguistic Theory., Londres: Nueva York: Routledge, 2017. 296p.

Critical Humanist Perspectives (ed. por Adrian Pablé en la col. Routledge Advances in Communication and Linguistic Theory) es una de las últimas contribuciones que se inscriben en la línea del integracionismo, corriente lingüística introducida a fines del siglo pasado por Roy Harris (1931-2015), profesor emérito de Lingüística General en la Universidad de Oxford. Si se compara con otros paradigmas coetáneos, como el cognitivo, la lingüística integracional es todavía poco conocida en el ámbito hispanohablante y aun en los países de influencia europea. Esta recensión no puede sino aprovechar la ocasión para bosquejar algunas de sus líneas principales por medio de la obra reseñada, que brinda una oportunidad para conocer el pensamiento crítico de su fundador de la mano de algunos de los especialistas que lo acompañaron en su empresa o que hoy siguen su estela: Adrian Pablé (Universidad de Hong Kong), Christopher Hutton (Universidad de Hong Kong), Rukmini Bhaya Nair (Indian Institute of Technology), Sinfree B. Makoni (Universidad Estatal de Pensilvania y Universidad de Sudáfrica), Cristine G. Severo (Universidad Federal de Santa Catarina), Michael Toolan (Universidad de Birmingham), Jon Orman (Universidad de Hong Kong), Charlotte Conrad (investigadora independiente), Dorthe Duncker (Universidad de Copenhague), David Bade (bibliotecario jubilado de la Universidad de Chicago), Julian Warner (Universidad de la Reina de Belfast), Peter E. Jones (Universidad Sheffield Hallam), Paul J. Thibault (Universidad de Agder), Dennis Hayes (Universidad de Derby), Feifei Zhou (Lingnan University) y Paul Cobley (Universidad de Middlesex). En algunos casos, las aportaciones que se concitan en torno al volumen, dedicado póstumamente a Harris, provienen del congreso Integrationism & Humanism, organizado en junio de 2014 por la Association for the Integrational Study of Language and Communication (IAISLC), celebrado en Oberägeri, Suiza.

El hilo conductor, como se ha dicho, es la crítica harrisoniana a la lingüística ortodoxa contemporánea, basada en falacias como las del código fijo o el mecanicismo del lenguaje (en la dirección electrónica http://www.royharrisonline.com/ se puede tener acceso a numerosos recursos bibliográficos acerca del integracionismo y Roy Harris). En la primera parte del libro se introduce la semiología integracional en relación con el existencialismo y el humanismo, pues “filosóficamente el integracionismo es una forma de existencialismo. Más exactamente, es una forma de humanismo en el sentido sartriano” (Harris, 2013, p. 56) (trad. mía). Con el título “Integrando el humanismo”, en la segunda parte, se exploran cuestiones desde la filosofía del lenguaje y la comunicación a la luz de la nueva bibliografía humanista, así como la razón y la racionalidad (pp. 13-27), o lo que Hutton da en llamar conceptos bedrock (fundamento), que no pueden descomponerse en otros elementos, como persona, conciencia o significado, entre otros, y cuyo análisis entraña el riesgo de caer en la definición circular o en bucle (p. 28-44).

En términos integracionistas, la experiencia se asocia a una perspectiva en primera persona, frente a la perspectiva en tercera persona de la lingüística canónica (véase Duncker, 2012). Precisamente, para Harris (2004, p. 738), “el punto principal de desarrollar una perspectiva integracionista es ser coherente con la experiencia comunicativa de uno mismo” (trad. mía). Ese yo mismo es una ‘integración’ de actividades mentales, corporales y con el entorno, y se sitúa en el centro del enfoque integracionista. Al recurrir a la experiencia, como señala Hutton, nos encontramos in medias res, habida cuenta de que nos ubicamos en un mundo saturado de definiciones y conceptos categóricos a propósito del lenguaje, emanadas todas ellas de las teorías lingüísticas que, implícita o explícitamente, promueve y propaga la educación formal en las sociedades avanzadas. En el origen de las teorías acerca del sistema se sitúan la semiología de Saussure o la semiótica de Peirce. Estas emergen a fines del siglo XIX amparadas por la genética moderna y el neodarwinismo, y acarrean, en palabras de Hutton, “la muerte del alma humana” (trad. mía, p. 35). La idea de entender el lenguaje humano como un sistema coincide, además, con el desarrollo de la lingüística comparativa en el mismo siglo, inspirada por los conceptos y los métodos de las ciencias naturales (p. 137). Si el integracionismo es concebido como una forma de humanismo en la que se pone el acento en la experiencia de uno mismo y en la perspectiva en primera persona (el ser humano es creador del lenguaje, no usuario), se rechazan las teorías sistémicas donde se postula que existen relaciones preestablecidas entre lenguaje y mundo, o entre formas y significados. Apoyándonos en Harris (1997), las palabras no se aprenden separadas de todo lo demás, sino integradas en un todo del que se adquiere conocimiento.

También en contra de este segregacionismo se posiciona Michael Toolan, que, en este caso, se pregunta si la lingüística integracional puede ser integrada con el análisis (crítico) del discurso (p. 79-95). Orman, por su parte, discute y enfrenta la manera en que la noción de indeterminación ha sido teorizada desde la sociolingüística contemporánea y la lingüística integracional. Los enfoques de la primera (posestructuralistas, posmodernos o etnográficos) no pueden prescindir de la lingüística tradicional, por cuanto de ella se derivan los principios y técnicas que le permiten describir y analizar datos. Así, la sociolingüística es dotada de la determinación que precisa para mantener su estatuto como disciplina histórica y mantener su identidad como forma empírica y positivista de investigación (p. 96-113).

En “Hacia los conceptos humanos de significado lingüístico y comprensión del texto” (p. 114-131), Conrad sostiene que, visto como el producto de un proceso de comprensión lingüística, el significado del texto es una mera representación del significado existente a priori y es independiente del que lo comprende. En “Máquinas humanistas. Una crítica integracionista de los modelos mecánicos” (p. 154-170), Bade se refiere al énfasis en el mecanicismo patente en teorías lingüísticas como la generativo-transformacional. Estos modelos mecánicos respecto de la comunicación son criticados por Harris (1987) en The Language Machine. En el momento en el que las máquinas y los humanos son conducidos por reglas que obedecen, se acepta que no difieren tanto las unas de los otros. A ello contribuye la descontextualización a la que máquinas y humanos son sometidos cuando se extraen del mundo social en el que se integran.

Al integrar los conceptos de libertad, creatividad y lenguaje, Jones (p. 202-206) se ocupa de las relaciones entre lo abstracto y lo concreto. Entre otras ideas, remite a la de acción libre de Vygotsky (2009), que se vincula a la función planificadora del habla y que es genuina del ser humano. Evolutivamente, el habla está subordinada a la acción en un primer momento; en momentos posteriores, es el habla la que domina y dirige la acción.

En la penúltima parte del volumen se desarrolla una cuestión que, a nuestro parecer, resulta sumamente significativa: la integración del humanismo con los modelos de educación. Como Hayes, partimos de la idea de que “todo ciudadano tiene el deber moral de defender su libertad de expresión” (trad. mía, p. 237). Esta libertad de pensamiento y de expresión ha de reivindicarse con ahínco en el ámbito académico. Menciona el autor los efectos de la llamada Generación Copo de Nieve (en inglés, Snowflake Generation), a la que, en sentido peyorativo, se adscriben personas que han llegado a la edad adulta en la década de 2010 y que se caracterizan, en términos generales, por una excesiva susceptibilidad debido al también exagerado proteccionismo con el que han sido criados. Esta generación, en consecuencia, se resiste a aprender cualquier tema que le cause sufrimiento o que vulnere de algún modo sus sentimientos. Así pues, en su educación, el énfasis se pone en la emoción frente al pensamiento; por lo que la razón y el talante crítico quedan reemplazados por los sentimientos. Los académicos, por nuestra parte, estamos llamados a romper con la cultura del tacto y de la amabilidad impostada sobre la que se ha asentado la estructura corporativista y conformista universitaria. Dentro y fuera del aula, se tiene el derecho a discrepar, a ser controvertido y a expresar opiniones impopulares, aunque sean consideradas molestas. La institución universitaria, ante esto, no está autorizada a coartar ni censurar las libertades.

En su crítica, Zhou (p. 259-260) recuerda que, desde una perspectiva integracionista, en vez de aprender un código, se aprende a establecer conexiones entre actividades. Los códigos, entendidos como aquello que debe ser interpretado, son “radicalmente indeterminados” (Cobley, p. 269); solo algunos códigos como el genético, el neuronal o el metabólico funcionan aparentemente a fuerza de determinación.

Para concluir, la voluntad humana y la autonomía del individuo, que suponen la ruptura con las teorías basadas en el sistema, representan para Hutton (276) una posibilidad de ver el integracionismo como una forma de humanismo, en la que se ha de destacar con resolución la importancia de la experiencia en primera persona en la comunicación.

OBRAS CITADAS:

Duncker, Dorthe (2012). “What’s it called? Conventionalization, glossing practices and linguistic (in)determinacy”. Language and Communication 32: 400-419. [ Links ]

Harris, Roy (2013). Language and Intelligence. Gamlingay: Bright Pen. [ Links ]

______ (1997). “From an Integrational Point of View”. Linguistic Inside Out: Roy Harris and His Critics, Current Issues in Linguistic Theory. Wolf, George y Love, Nigel (eds.). Ámsterdam: John Benjamins, 229-230. [ Links ]

______ (1987). The Language Machine. Londres: Duckworth. [ Links ]

Vygotsky, Lev S. (2009). The Collected Works of L. S. Vygotsky, Vol. 6: Scientific Legacy. R. W. Rieber (ed.). Nueva York: Kluwer Academic/Plenum Publishers. [ Links ]

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