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Alpha (Osorno)

versión On-line ISSN 0718-2201

Alpha  no.48 Osorno jul. 2019

http://dx.doi.org/10.32735/s0718-2201201900048626 

ARTÍCULO

UNA APROXIMACIÓN LINGÜÍSTICA AL DISCURSO DE LA ECONOMÍA A PARTIR DEL GÉNERO. INFORME DE POLÍTICA MONETARIA

A Linguistic approach to economy discourse from the monetary policy report gender

Liliana Vásquez-Rocca* 

*Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile). l_rocca@hotmail.com

Resumen:

El discurso de la economía ha transitado por una tensión entre pertenecer a una Ciencia Social (CS) y presentar rasgos prototípicos de una Ciencia Básica (CB). Ahora bien, evidenciar esta hibridez desafía a los investigadores del lenguaje, sobre todo si estos textos son parte de la formación de un economista. Particularmente, el Informe de Política Monetaria (IPOM) no ha sido estudiado desde el punto de vista lingüístico, por lo que se busca observar, en un corpus de 45 textos, si el género IPOM evidencia dicha tensión discursiva de la disciplina. Para lograr ese objetivo, se ha optado por una metodología basada en dos dimensiones: Contexto de Producción y Organización Retórico-Funcional. Tras el análisis, los hallazgos del corpus IPOM-2013 integradamente muestran que el género IPOM efectivamente evidencia dicha tensión con rasgos más características de la CB como es el uso de recursos matemáticos y, por otro lado, rasgos de la CS, asociados a la modalización del discurso en su macromovida central.

Palabras clave: Economía; Informe de Política Monetaria; género importado; organización retórico-funcional

Abstract:

The discourse of economy has gone by a constant tension between belonging to a Social Science (CS) and present prototypical features of a Basic Science (CB). However, evidence this hybridity poses a challenge for researchers of language, especially if these texts are part of the training of an economist. In particular, the Monetary Policy Report (IPOM) has not been studied from the linguistic point of view. In this context, this research search to answer the question whether the gender IPOM evidences such discursive tension of the discipline. To achieve this objective, it has opted for a methodology based on 2 dimensions: Production Context and Rhetorical-Functional Organization. After the analysis, the findings Integrally shows that the IPOM genre effectively demonstrates this tension with features more characteristic of the BS such as the use of mathematical resources and, on the other hand, SC traits, mainly associated to the modalization of the discourse in its central macromove.

Key words: Economics; Monetary Policy Report; imported gender; rhetorical-functional organization

Introducción

La economía es una disciplina que tiene notorias repercusiones en el ámbito de las políticas públicas de un país, pero también en las personas. Por ejemplo, las decisiones económicas de un país se pueden percibir en el alza de precios de los alimentos, la dificultad de encontrar un empleo, las desigualdades y hasta la discriminación u otras dificultades relacionadas con el funcionamiento social. Así, la economía juega un rol fundamental en la forma en que una sociedad se desarrolla y las oportunidades que sus ciudadanos tienen. Este protagonismo de la economía radica principalmente en la entronización de la inflación desde la década del ochenta como un problema que afecta a la esfera pública y política de primer orden. Esto ha provocado que los economistas transitan entre dos esferas, la técnica y la política, convirtiéndolos en actores privilegiados que están dotados de cierta autoridad política que se traduce en un mayor interés por parte de los medios de comunicación y que ha transformado a la ciencia económica “en un garante de juicio objetivo” (Heredia, 2015, p. 25).

Lo anterior ha hecho resurgir debates de larga data que se han producido en esta disciplina. Desde un nivel macroestructural y al centrarse específicamente en el discurso de la economía, se puede observar que este ha sido estudiado por diversos teóricos que han evidenciado una tensión en la disciplina económica entre pertenecer a una Ciencia Social (CS) y presentar rasgos más prototípicos de una Ciencia Básica (CB). Frente a esta tensión, existen dos visiones principales, por un lado se expone una crítica el giro hacia la matematización de la economía (McCloskey, 1994, 1985; Bondi, 2010, 1999, 1996) y por otro lado, existe un grupo de autores que dan cuenta del uso de la matemática y de la estadística en la construcción del discurso como un recurso válido para la configuración discursiva (Hanh, 1994; Royce, 1999; Samuelson y Nordhaus, 2006). Debido a este escenario, es relevante estudiar cómo esta tensión se puede observar en un determinado género discurso, en este caso, el IPOM, que pertenece a esta disciplina y que funciona como puente entre el mundo profesional y académico, ya que es leído en la formación de un economista y, por otro, establece las políticas macroeconómicas de la economía de un país, lo que provoca que esté vinculado a la práctica diaria de un profesional de la economía. El género IPOM, al ser trasladado desde su ámbito profesional a uno académico es considerado como un género importado (Bolívar y Parodi, 2015). Este tipo de género es clave para el dominio del discurso profesional especializado. Bhatia (2006) sostiene que una comprensión exitosa de los textos de una disciplina se transforma en lo esencial para la inserción en el ámbito disciplinar.

En este contexto, esta investigación tiene como objetivo describir y analizar a partir de un corpus de 45 textos originales si, desde una perspectiva lingüística, el género importado IPOM evidencia la tensión discursiva de la economía. Para lograrlo, se ha optado por una metodología cualitativa mediante dos dimensiones: Contexto de Producción y Organización Retórico-Funcional. Los datos de estas dos dimensiones se conectaron para aportar una descripción pormenorizada del género llegando a establecer hallazgos que, cada dimensión por sí misma, no podría haber arrojado.

1. Tensiones de la disciplina económica

En la discusión teórica que se ha realizado en torno al discurso de la economía y su vinculación con los estudios lingüísticos se puede observar, en los últimos 50 años, un tránsito de la disciplina desde su origen asociado a la CS hasta un enfoque más objetivo, de modo de incorporarse y ser considerada como una CB, utilizando principalmente la matemática y la estadística como eje central de su análisis. En términos históricos, la economía ha sido una disciplina ligada al ámbito de las CS, lugar que ocupa hasta hoy dentro de la clasificación de organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura o a nivel nacional para la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología. Sin embargo, una cuestión diferente ocurre con el uso del lenguaje y los rasgos que la vinculan más al ámbito de las CB.

Como sostienen un grupo de teóricos desde una mirada crítica, los recursos de la matemática y la estadística, más prototípicos de la CB, comienzan a ser empleados en la economía a partir de la segunda mitad del siglo pasado. Uno de los primeros críticos de la inclusión de la matemática es Boulding (1989, 1948). Para él, la matemática es una jerga que tiene una extraordinaria escasez de verbos y que no siempre puede representar expresiones que se producen con las palabras. El autor precisa que son las palabras la que otorgan un estatus de ciencia a la economía y no la matemática. Al respecto, McCloskey (1985, 1994) concuerda con esta crítica hacia la matematización de la economía. Incluso su visión es más radical, ya que para ella este cambio ha significado un retroceso en la economía. A su juicio, la economía requiere urgentemente dejar el giro retórico que ha sufrido, que se evidencia en la justificación metodológica que hacen los economistas en sus escritos utilizando recursos textuales y discursivos propios de la matemática y la física. En la visión de McCloskey (1985, 1994), la economía se ha orientado más bien a la física newtoniana, principalmente forjándose a partir de formas de ecuaciones matemáticas y métodos estadísticos, más que en la construcción de un discursivo retórico persuasivo.

McCloskey sostiene que el uso de la retórica en la economía, asociada a rasgos más prototípicos de la CS, no se traduce en un discurso menos profesional sino, por el contrario, es la forma de argumentación que tiene gran predominio en la mayor parte de las ciencias. Ziliak y McCloskey (2008) agregan que hoy existe un culto por la estadística significativa en varias disciplinas. Respecto de la economía, sostienen que hay una revolución de las expectativas racionales asociadas a la macroeconomía. Al respecto, Klamer también afirma que a pesar de que los economistas buscan hacer su discurso más cientificista siguen utilizando recursos retóricos de la narración y metáforas. Asimismo, Brown (1993), desde una perspectiva histórica, sostiene que la economía no es directamente entendible a partir solo de datos brutos o de existencias independientes sino que dependen de su construcción discursiva.

Por otra parte, hay autores que defienden la inclusión de la matemática y de la estadística en la economía. Samuelson y Nordhaus (2006) sostienen que la economía utiliza un enfoque científico para comprender lo que ocurre en la vida económica, lo que considera observar y obtener información de la estadística y de los registros históricos. Estos datos serían, según los autores, fuente abundante de ideas para fenómenos complejos como el déficit presupuestal o las causas de la inflación, lo que permitiría realizar generalizaciones para comprender procesos económicos y sociales relevantes. La incorporación de la econometría es uno de los temas debatidos por los autores, ya que ha dotado a la economía de recursos y métodos que no son los propios de la ciencia económica. Sin embargo, esta técnica ha sido incorporada en la mayoría de las carreras de economistas en Chile. En específico, de 20 universidades chilenas, todas incluyen materias de estadística y matemática y 18 de ellas dictan la cátedra de econometría.

Siguiendo esta perspectiva, Royce (1999) sostiene que los economistas más elocuentes usan matemáticas y, por tanto, podría ser una de las razones por la que a los estudiantes de economía los preparan en estas áreas. Hanh (1994) lo denomina el “deseo romántico de los economistas de pasar por científicos”. Por otra parte, Streeten (2007) sostiene que este afán matematizante sería una forma de escapismo de cuestiones de índole político más que un afán cientificista.

En resumen, este estatus controversial de la economía y la discusión que surge acerca de sus características de CS, abren una variedad de posibles estudios en esta disciplina en términos epistémicos y de análisis discursivo. Ciertamente, este trabajo no cerrará la discusión en torno al estatus de la disciplina, pero sí representa un avance para comprender el discurso de la economía desde una perspectiva lingüística.

Precisamente, en cuanto a los estudios lingüísticos, la preocupación respecto del estatus dicotómico de la disciplina económica ha marcado, en cierta medida, las investigaciones recientes principalmente para el inglés y el italiano. Por ejemplo, Henderson (1982) realiza un estudio del uso de metáforas y en cómo la economía a menudo basa sus recursos en ejemplos hipotéticos y en hechos objetivos, acercándose por tanto a ser una CB, más que CS. En tanto, Bondi (1996) ha explorado los rasgos de persuasión y la probabilidad y, por otro lado, la demostración y certeza en los artículos de investigación. La autora señala que la economía se basa más bien en la persuasión y la probabilidad, que en la demostración y la certeza. Lo anterior, sobre la base del estudio que explora la discursión en el discurso económico y empresas, en el que observa el lenguaje matemático en la economía (Bondi, 2010). En este sentido, según la autora, a pesar de la búsqueda por la objetividad que le otorgue mayores grados de cientificidad, el discurso de la economía sigue siendo más cercano a la CS. Por su parte, Balak (2006) también da cuenta de esta dicotomía y estudia si los rasgos más argumentativos son los que prevalecen o se han sustituido por otros rasgos del ámbito de la matemática y las ciencias exactas, así como fórmulas, gráficos y métodos estadísticos. Asimismo, Mosini (2011) realiza un estudio centrado en las teorías de Friedman y se centra en observar los recursos persuasivos que se utilizan en la construcción del discurso de los economistas. También Malavasi (2012) compara artículos de investigación de economía en italiano e inglés para observar el metadiscurso interpersonal, específicamente en las conclusiones.

En las investigaciones del español, esta tensión del discurso de la economía ha sido estudiado, pero en menor medida. Así, por ejemplo, Motta-Roth (1977) estudia los rasgos lingüísticos respecto de lo persuasivo/no persuasivo y atractivo/no atractivo para dar una valoración a un determinado texto y sostiene que en el ámbito de la economía se considera como un rasgo positivo un texto que es persuasivo y, también, se considera positivamente que utilice la matemática en el análisis para asuntos de economía global. Por su parte, Stagnaro (2015) estudia las expresiones de evaluación en el apartado de conclusiones de artículos científicos de la disciplina económica. La autora avanza en esta línea de investigación y estudia las configuraciones retóricas en los resúmenes de los artículos de investigación en economía y llega a la conclusión de que, los textos de economía con igual grado de especialidad y función, pueden tener diferentes perspectivas en el abordaje del objeto dependiendo del anclaje epistemológico del autor, por tanto existiría una variación intradisciplinar.

En la investigación de Boudon y Parodi (2014) se estudian los manuales de economía. Los autores señalan que la economía presenta un discurso marcado por la presencia de fórmulas y gráficos. Asimismo, Parodi en otra investigación (Parodi, 2015) del área de la economía ha evidenciado la importancia del sistema simbólico matemático en tal disciplina, a partir del estudio de cuatro géneros: Informe de Política Económica, Artículo de Investigación, Guía de Ejercicio y Manual. Por su parte, Parodi, Boudon y Julio (2014), basados en un estudio del Corpus PUCV-UCSC-2013, sostienen que el discurso de la economía podría tener un carácter híbrido, pues busca posicionarse desde una disciplina más ligada a la CB, pero posee rasgos del discurso de la CS. Como se observa, esta controversia de la disciplina económica entre CS y CB sigue estando vigente.

Estas cuestiones resultan relevantes si se piensa, por ejemplo, en la formación universitaria de la disciplina o bien en el ámbito del discurso profesional, porque los textos de una disciplina representan el cuerpo de conocimiento y son el eje central en donde se construye el conocimiento de esta. Además, es la vía por la que los distintos profesionales de un área en particular dialogan y avanzan en la tarea de comprender su entorno. La variante escrita de la lengua como medio de producción ha sido propuesta como la base del conocimiento disciplinar (Hall y López, 2011). En este sentido, Becher y Towler (2001) señalan que el sujeto experto que escribe en una disciplina debe manejar tres niveles de conocimiento, primero, las convenciones implícitas en cuanto a la concepción de la ciencia; segundo, los códigos discursivos de su disciplina y, por último, sus fórmulas textuales y la forma de investigar de su disciplina. Lo anterior provoca que cada grupo de profesionales de una determinada disciplina construya en conjunto su ciencia.

2. Informe de Política Monetaria, un género importado

Este estudio está centrado en el género IPOM. Se trata de un género discursivo que juega un papel trascendental en la economía de un país en conjunto. Por lo general, con la política monetaria se busca controlar la inflación, en otras palabras, el costo de la vida para todas las personas. El IPOM se concreta en un texto que se publica cada tres meses en el sitio web oficial del Banco Central de Chile y se masifica mediante diversos medios de comunicación. Considerando su contexto de producción original, su audiencia declarada y su uso en la formación de estudiantes de economía, se puede sostener que el IPOM es un género importado (Parodi, 2014; Bolívar y Parodi, 2015), es decir, ha sido trasladado a nuevos escenarios en una dimensión de conexión con el mundo académico. Este tipo de género importado es fundamental para la inserción laboral de los estudiantes, ya que un profesional, para poder insertarse en su área disciplinar, debe necesariamente conocer los géneros discursivos involucrados en su actividad profesional cotidiana (Cassany, 2006; Bach y López, 2011).

Desde una visión global, los reportes de política monetaria en el ámbito mundial se han confeccionado y publicado a partir de 1980. De acuerdo con la investigación de Fracaso, Genberg y Wyplosz (2003), este tipo de informe surgió de la necesidad de hacer más transparentes sus decisiones. Los autores realizan una investigación a los reportes de política monetaria del mundo que, si bien no es desde el ámbito lingüístico, utiliza 5 criterios generales que sí asocian a la lectura de los informes. Sin embargo, en el estudio no se detallan los datos que llevan a esta evaluación.

En primer lugar, los autores observan la “calidad de la información”. En los resultados de este criterio de los 21 países analizados, Chile obtiene un bajo nivel en lo que se refiere a los desacuerdos con el Comité que revisa y orienta los reportes. Un segundo criterio de análisis es la “cantidad de información proporcionada” en términos de si es suficiente o no (Fracaso, Genberg y Wyplosz, 2003). En este punto, Chile obtiene también una valoración regular en comparación con el promedio de otros países. Un tercer punto es la relación entre calidad y cantidad de información en la que Chile obtiene una mejor evaluación. En cuarto lugar se midió la “facilidad en encontrar la información demandada” en la que Chile obtuvo un valor más próximo a lo fácil, es decir, es relativamente fácil encontrar la información que como lector se puede demandar del IPOM. Fracaso et al. también hacen una evaluación global de los reportes de política monetaria de los diversos países. En ese contexto, Chile ocupa el quinto lugar con un valor sobre 7, siendo el máximo 10; sin embargo, no se detallan los datos utilizados para esta medición. A pesar de lo anterior, el análisis resulta un aporte en la mirada global del género y un punto de partida para futuras investigaciones.

Por su parte, Smart (2006) da cuenta acerca del rol del ejercicio de proyección como punto elemental de la actividad del Banco Central de Canadá. Específicamente, el autor sostiene que en el reporte de Canadá se usan diferentes formas para realizar esa proyección, por ejemplo, gráficos o tablas que son elaboradas tras extensas reuniones entre los grupos de expertos.

En síntesis, hasta el momento, los estudios de los informes de política monetaria del mundo se han focalizado más en la manera en que se toman las decisiones, pero no hay un estudio pormenorizado y cimentado en una perspectiva lingüística, en el lenguaje que se utiliza en este tipo de informes y el rol de la proyección en la definición de la política monetaria de un país, pensando específicamente en la tensión de la disciplina.

3. Metodología

El género IPOM del Banco Central de Chile fue recolectado en el marco del proyecto FONDECYT 1130033 (Parodi, Julio y Vásquez-Rocca, 2015). A pesar de su baja ocurrencia en el Corpus PUCV-UCSC-2013, reviste importancia debido a que es producido originalmente en el mundo profesional, pero fue encontrado en un contexto universitario; lo que indica que actúa como un mecanismo articulador entre el mundo académico y el profesional. Adicionalmente, dentro de la comunidad de especialistas, es considerado un género fundamental debido a los objetivos que persigue.

El estudio tiene un enfoque cualitativo de alcance descriptivo con un diseño no experimental y transeccional. El objetivo es describir y analizar si, desde una perspectiva lingüística, el género IPOM evidencia la tensión discursiva de la economía a partir de un corpus de 45 textos originales emitidos por el Banco Central entre los años 2000 y 2013. En cuanto al análisis propuesto, se incluyen 2 dimensiones, lo que hasta ahora no ha sido estudiado en el español en este género. La Dimensión 1 “Contexto de Producción” buscó establecer cuál es el contexto en que se confecciona el IPOM y describir sus procesos, centrado en la escritura del IPOM. El método utilizado es el lógico inductivo. Para lograr el objetivo se realizaron tres procedimientos: Entrevista en Profundidad, Análisis de Contenido y Encuesta a estudiantes de economía. La Entrevista en Profundidad consideró un cuestionario de preguntas semiestructuradas. El Análisis de Contenido, de tipo manual no automatizado, se realizó con los documentos disponibles en el sitio web del Banco y la Encuesta se aplicó a un grupo de estudiantes universitarios de economía que leen el IPOM, de modo de explorar el conocimiento del género en lectores semilegos. Cada uno de estos procedimientos de análisis fueron validados con un resultado de 92% (ver Tabla 1).

Tabla 1 Validación Dimensión 1 

Instrumento Validación Expertos Coeficiente de Kappa (Landis y Kock, 1977)
Encuesta a 3 expertos 92% 0,77 Acuerdo considerable

En la Dimensión 2 se buscó describir la Organización Retórico-Funcional del género IPOM para determinar la macromovida central y, por tanto, los pasos retóricos centrales que ejecutan el propósito comunicativo. Para realizar el análisis se siguió el enfoque de Swales (2004, 1990), que se complementa con Biber, Connor y Upton (2007), en que se proponen los conceptos de movida y paso. También se considera la noción de macromovida de Parodi. Este enfoque ha sido ampliamente utilizado en estudios en todo el mundo (Parodi, Boudon y Julio, 2014; Soler-Monreal, 2016). Además, a partir de la descripción Retórico-Funcional se realizó una exploración sistemática de los rasgos léxico-gramaticales en los pasos centrales del género IPOM con la finalidad de establecer microestructuras que diferencien, a nivel léxico y de la estructura gramatical, la ejecución del propósito comunicativo a partir de una batería de rasgos que se observaron en los textos y luego con los rasgos más recurentes se compararon los pasos centrales del IPOM.

En el proceso de validación se envió un instrumento de análisis con una muestra de 15 textos pertenecientes al género IPOM que corresponde al 33% del Corpus IPOM-2013. En el instrumento se detalló cada una de las macromovidas, movidas y pasos con ejemplos para cada caso incluyendo rasgos léxico-gramaticales asociados. La validación fue de 89% (ver Tabla 2).

Tabla 2 Validación Dimensión 2 

Instrumento Validación Expertos Coeficiente de Kappa (Landis y Kock, 1977)
Encuesta a 3 expertos 89% 0,82 Acuerdo casi perfecto

Tras el análisis se realizó la integración de los datos, lo que permitió explorar la forma en que se conectan las dimensiones a partir de un estudio basado en corpus y en una lectura situada.

4. Resultados y discusión

En la Dimensión 1 “Contexto de Producción” se observaron hallazgos que fueron clasificados en cinco categorías: Proceso de escritura, Perfil de los escritores, Propósito comunicativo, Lector experto y novato y Rol del gráfico. Para la categoría Proceso de escritura las etapas que se ejecutan en la escritura del IPOM consideran la Planificación, con el staff y el Consejo del Banco Central; la Redacción de cuatro expertos y la Revisión que hace el Gerente de Estrategia y Comunicación de la Política Monetaria del borrador del texto y que luego es revisado por el Consejo, para su publicación y traducción al inglés.

En el Perfil de los Escritores, los hallazgos evidencian que existen cuatro profesionales economistas que preparan los diferentes apartados del IPOM. Cada uno de ellos, después de recibir la información, plasma en sus documentos la proyección de la economía. De acuerdo con las definiciones de Posner y Boecker (1992) y de Ede y Lunsford (1990), el tipo de escritura colaborativa que se ejecuta corresponde a una escritura “en paralelo” y a un patrón “no horizontal”. Esta última característica se traduce en una escritura supeditada, en este caso, a los planteamientos del Consejo del Banco Central. Este rol protagónico que tiene el Consejo en la generación de la redacción del IPOM es concordante con los datos expuestos por Fracaso, Genberg y Wyplosz (2003), ya que los escritores no son autónomos, sino que dependen de un organismo superior. Asimismo, es similar a los hallazgos planteados por Smart (2006) acerca del Reporte de Política Monetaria de Canadá.

En cuanto al Propósito Comunicativo se observó que el planteamiento esencial del IPOM es proyectar la economía a corto y mediano plazo. En la categoría Lector ideal, los hallazgos indican que se trata de un individuo experto en las materias económicas. De acuerdo con los criterios de definición del género discursivo de Parodi (2014), correspondería, entonces, a una escritura experta dirigida a un lector experto. Con relación al lector novato del género IPOM, en el marco del Proyecto FONDECYT 1130033 de la PUCV, y así como se presentó anteriormente, se efectuó una Encuesta a estudiantes de economía. En los datos recogidos y analizados por medio de estadística descriptiva se establecieron dos hallazgos relevantes: los estudiantes reconocen el propósito comunicativo central del informe, pero no conocen la institución que lo produce.

Por último, en la categoría Rol del Gráfico se evidencia la centralidad del gráfico en el IPOM. Sobre la base de lo expuesto por el entrevistado, se puede sostener que el Gráfico contiene los elementos de carácter numérico (sistema matemático) y que el sistema verbal busca explicar lo que se presenta en el gráfico, complementando esta información, sobre todo en la proyección de la economía (ver Figura 1).

Figura 1 Proyección en el IPOM (junio-2013) 

Esta centralidad del Gráfico sustenta las ideas de diversos teóricos respecto de que la economía se está matematizando en su búsqueda por la objetividad, de modo de tornarse más científica y así acercarse más a ser una CB más que una CS.

En el caso de la Dimensión 2, de acuerdo con el análisis realizado, se obtuvo 5 macromovidas, 13 movidas y 23 pasos (ver Tabla 3).

Tabla 3 Organización Retórico-Funcional del IPOM 

Macromovida 1. Preámbulo
Movida 1.1. Organización de Contenidos
Paso 1.1.1. Presentar de manera clasificada los contenidos del informe
Movida1.2. Contextualización del informe
Paso 1.2.1. Situar al lector
Paso 1.2.2. Presentar contenidos del texto
Paso 1.2.3. Informar aprobación de informe
Macromovida 2. Síntesis
Movida 2.1. Síntesis del estado del panorama mundial
Paso 2.1.1. Justificar medida tomada por institución
Paso 2.1.2. Describir las principales causas y consecuencia en torno a un tema en particular en un determinado contexto
Paso 2.1.3. Declarar la proyección local de un tema específico
Movida 2.2. Justificación de medidas
Paso 2.2.1. Exponer los cambios esperados en un periodo pasado.
Paso 2.2.2. Argumentar una decisión de un periodo pasado
Macromovida 3. Contextualización
Movida 3.1. Explicación y ejemplificación de conceptos
Paso 3.1.1. Presentar un núcleo temático
Paso 3.1.2. Explicar conceptos centrales que están vinculados al núcleo temático
Paso 3.1.3. Ilustrar la relevancia del núcleo temático
Movida 3.2. Proyección futuros escenarios
Paso 3.2.1. Proyectar futuros escenarios
Macromovida 4: Constatación y proyección
Movida 4.1. Situar al lector
Paso 4.1.1. Introducir al área temática
Paso 4.1.2. Presentar los contenidos de la sección
Movida 4.2. Panorámica de la situación actual y futura
Paso 4.2.1. Evidenciar las causas y consecuencias vinculadas a un área temática.
Paso 4.2.2. Proyectar una situación determinada del ámbito
Paso 4.2.3. Constatar una generalización de una o varias evidencias
Paso 4.2.4. Declarar compromiso
Macromovida 5: Apoyo informativo
Movida 5.1. Organización de artefactos
Paso 5.1.1. Presentar de manera clasificada los artefactos del informe
Movida 5.2. Definición de Términos
Paso 5.2.1. Definir términos utilizados en el informe
Paso 5.2.2. Descripción de siglas
Movida 5.3. Detalle de fuentes de información
Paso 5.3.1. Enlistar las referencias de fuentes de información

En esta dimensión se observó que las cinco macromovidas tienen una frecuencia relativa de 100%, lo que evidencia la regularidad del género en los 14 años analizados. En cuanto a las movidas, ocho de ellas ocurren en todos los textos del IPOM y solo tres están en el rango entre 70% y 80%, lo que también evidencia una tendencia a la regularidad del IPOM. Llama la atención esta alta regularidad de las macromovidas y movidas debido a que se trata de una escritura colaborativa, lo que podría ser explicado por el tipo de escritura colaborativa no horizontal visto en la Dimensión 1. Con relación a los pasos retóricos, 17 de ellos se presentan en todos los IPOM y 6 ocurren entre el 70% y 90%. Estos resultados, de alta frecuencia en los tres niveles retóricos, concuerdan con el estudio de Flowerdew y Wan (2010) en cuanto a la regularidad que presenta el género Informe de Auditoría también del discurso de la economía. Asimismo, Parodi, Hermosilla, Lavín y Julio (2015) dan cuenta de este tipo de encorsetamiento en dos géneros de la economía: Informe de Auditoría en Chile y Cartas del Presidente del Directorio. Es interesante observar esta idea que los géneros discursivos que están vinculados a instituciones reconocidas como un Banco Central o una empresa de auditores se deben adaptar a esquemas bastante rígidos, altamente regulados por la comunidad discursiva (Hyland, 2015).

También, de acuerdo con los resultados obtenidos en la Dimensión 2, se puede sostener que la Macromovida 4 es la de mayor relevancia y constituye el eje central de este género, ya que en ella se ejecuta el propósito comunicativo del IPOM de proyectar. Además, en esta macromovida, la manera de elaborar las proyecciones está firmemente anclado en los pasos 4.2.1. de evidenciar y 4.2.2. de proyectar, dejando como pasos secundarios el 4.2.3. de constatar y 4.2.4. de comprometer.

Así, el paso de Evidenciar (4.2.1.) y Proyectar (4.2.2.) concentran la ejecución del propósito comunicativo, por ello se analizaron los rasgos léxico-gramaticales más significativos en estos pasos. En un inicio se identificaron manualmente las proyecciones y evidencias de los 45 textos del IPOM, lo que arrojó 6.851 evidencias y 3.618 proyecciones. Se utilizaron cuatro criterios del nivel léxico-gramatical para la comparación: Personalización, Modalización, Temporalidad y Modo. En la Personalización se recogieron aquellas construcciones pasivas e impersonales que caracterizarían principalmente al paso proyectar, por ejemplo, “se espera”, “se estima”, entre otras. En el caso de la Modalización, se buscó dar cuenta de la mitigación en el discurso. En cuanto a la Temporalidad, se pretendió distinguir mediante evidencia empírica, si el paso evidenciar registraba una mayor cantidad de verbos en pasado y presente y el paso proyectar, verbos en futuro. Por último, en el criterio Modo se buscaba ver las elecciones que hacían los escritores en el Paso de evidencia y en el Paso de proyección. Específicamente se observó el subjuntivo, ya que en esta categoría se expresa una posibilidad, que puede proponerse como certeza, que correspondería a la evidencia, o probabilidad, que estaría vinculada a la proyección. De acuerdo con los criterios señalados, a continuación se exponen los resultados encontrados en los 45 textos del género IPOM, utilizando la herramienta El Grial (ver Tabla 4).

Tabla 4 Rasgos léxico-gramaticales de pasos proyectar y evidenciar 

A los resultados obtenidos se le aplicó el método denominado intervalo de Wilson, el que se utiliza para comparar proporciones pequeñas (Newcombe y Merino, 2006). Se utilizó una confianza del 95% para el cálculo de los intervalos. En términos cuantitativos no hubo diferencias estadísticamente significativas al comparar los pasos de Proyección y Evidencia en ninguno de los criterios de estudio. Una de las posibles explicaciones para este resultado tiene relación con el tamaño de las proporciones analizadas. Ahora bien, desde un punto de vista cualitativo, los hallazgos que podrían ser llamativos es el uso de la Personalización que muestra mayor tendencia en la Proyección que en la Evidencia; se destaca el uso de verbos modales “puede/podría” en la Proyección y “debe/debería” en el caso de la Evidencia. En la Temporalidad se observa una diferencia a favor del futuro para la Proyección y del pasado para la Evidencia y el modo subjuntivo es más recurrente en la Proyección más que en la Evidencia. Estos resultados revelan tendencias centrales que permiten aproximarnos a las construcciones léxico-gramaticales más recurrentes del género.

A partir de lo anterior, la mitigación y la personalización aparecen como rasgos relativamente característicos de la Proyección y que la distinguen de la Evidencia. Estos hallazgos concuerdan con los planteamientos de Klamer (1990), quien señala que los economistas buscan hacer su discurso más cientificista mediante el uso de datos objetivos, pero siguen utilizando recursos retóricos, en este caso, la mitigación. Los resultados también coinciden con Brown al señalar que la economía no es directamente entendible a partir de datos brutos o de existencias independientes, sino que depende también de las palabras, puesto que si un dato está acompañado del verbo “deber”, o por el contrario, con el verbo “poder”, su significado cambia sustancialmente. Es importante clarificar que los conceptos de objetividad y subjetividad aquí usados siguen los planteamientos de Kerbrat Orecchioni (1993). La autora plantea que hay un discurso objetivo y uno subjetivo, pero en ambos casos es imposible eliminar al sujeto enunciador. En el objetivo, el escritor se esfuerza por borrar toda huella de la existencia de un enunciador; mientras que en el subjetivo, el enunciador se confiere explícitamente como la fuente enunciativa de la afirmación. Con esta concepción, es posible sostener que existen grados de objetividad.

Además, los resultados de la personalización se pueden vincular a lo señalado por Stagnaro (2015), en cuanto a que los economistas intentan mostrar una recomendación -proyección en este caso- con algún grado de objetividad, utilizando la personalización por medio de pasivas e impersonal para sus construcciones textuales y, por tanto, para lograr menores grados de subjetividad. También coincide con Bondi (1996, 1999), quien señala que la economía se basa más en la persuasión y probabilidad que en la demostración y la certeza, al menos en las palabras. Esto porque, a partir de los resultados de la exploración de los rasgos léxico-gramaticales, se observa que el sistema verbal utilizado frecuentemente en el paso de proyección está basado en verbos modales, más que en verbos de certeza.

Ahora bien, estos dos rasgos característicos de la proyección, la mitigación y la personalización, permiten sostener que la economía es una ciencia en estado híbrido, al menos en el sistema verbal, ya que, por un lado, utiliza mayoritariamente construcciones impersonales y pasivas para lograr mayores grados de objetividad, acercándose más a la CB y, por otro, en el uso de la mitigación, con verbos modales y construcciones modales perifrásticas, quita certeza a su proyección acercando la economía más a la CS.

Conclusiones

El objetivo principal del estudio fue analizar y describir el género IPOM, desde un punto de vista lingüístico y si a partir de este análisis se evidencia la tensión histórica de la disciplina económica.

En primer término, a partir de la descripción retórico-funcional, se estableció y determinó la naturaleza proyectiva del género IPOM anclado principalmente en dos pasos, la evidencia y la proyección. También se estableció alta regularidad en las macromovidas, movidas y pasos retóricos, siendo de 100% en el caso de las macromovidas. Estos hallazgos están en línea con la tendencia que se observa en otros informes del área económica que parecen estar sumamente encorsetados, lo que sería una tendencia mundial de acuerdo con Fracaso, Genberg y Wyplosz (2003) y Smart (2006). Según Arnoux, Borsinger, Carlino, Di Stefano, Pereira y Silvestre (2005), esta característica de formatos más rígidos de ciertos géneros discursivos estaría presente en aquellas disciplinas que forman parte de la CB más que de la CS.

En segundo lugar, en cuanto a la tensión discursiva de la disciplina económica entre pertenecer a una CS o a una CB se puede sostener que efectivamente se observa la naturaleza mixta del discurso de la economía a partir de los resultados aportados por las dos dimensiones analizadas. Particularmente en el Contexto de Producción, los escritores declararon que utilizan los gráficos estadísticos como eje central del género y utilizan el sistema verbal para presentar las decisiones del Banco Central y, por tanto, la combinación de ambos sistemas (verbal y gráfico-visual) es un claro ejemplo de esta mixtura de la disciplina. Lo anterior se sostiene puesto que, por un lado, el sistema verbal es eminentemente más subjetivo, interpretante y, por tanto, más prototípico de la CS, en el que la interpretación de los datos tiene un lugar establecido históricamente. En cambio, en la CB lo que se busca son los datos objetivos. Por lo anterior, al combinar su uso (palabras y gráficos) en el cumplimiento del propósito comunicativo se observa la dicotomía entre pertenecer a la CB o a una CS. Si a lo anterior agregamos los resultados de la Organización Retórico-Funcional tal tensión persiste, principalmente, en la Macromovida 4 en que se mezcla el discurso focalizado en datos estadísticos (Pasos 4.2.1 evidenciar) con el discurso retórico mitigado (Paso 4.2.2 proyección). Así, se puede concluir que el IPOM, como género importado que forma parte del discurso de la economía, es de naturaleza mixta. Este hallazgo concuerda con lo expuesto por Klamer (1990) y Mosini (2011) en relación con que si bien los economistas buscan hacer su discurso más cientificista, siguen utilizando recursos retóricos para su construcción. En este sentido, se puede sostener que en un afán por lograr un alto grado de objetividad (Stagnaro, 2015, 2010), los economistas intentan una proyección con datos estadísticos objetivos representados principalmente por gráficos que son interpretados por medio del sistema verbal, en el que se subjetiviza, utilizando rasgos modalizadores.

Finalmente, en cuanto a las limitaciones del estudio, se reconocen dificultades en la Dimensión 2 en cuanto al análisis de rasgos léxico-gramaticales, ya que la exploración de los rasgos léxico-gramaticales requiere de un análisis más exhaustivo de la configuración de cada paso retórico. Por último, en cuanto a las proyecciones del estudio, se puede señalar la posibilidad de ampliar el estudio hacia otros géneros profesionales de la economía.

Agradecimientos

Resultado de investigación realizada en el marco del Proyecto FONDECYT 1170623

Obras citadas

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