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Magallania (Punta Arenas)

On-line version ISSN 0718-2244

Magallania vol.33 no.1 Punta Arenas Aug. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22442005000100009 

 

MAGALLANIA, (Chile), 2005. Vol. 33(1):121-146

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE MAGALLANES

RECUERDOS E IMPRESIONES DE DOS INMIGRANTES ALEMANES EN MAGALLANES

Introducción y notas por Mateo Martinic B.

Centro de Estudios del Hombre Austral, Instituto de la Patagonia, Universidad de Magallanes. Punta Arenas, Magallanes.

Dirección para correspondencia


INTRODUCCIÓN

La casualidad suele deparar sorpresas gratas al permitir descubrir papeles olvidados o desconocidos que dan cuenta sobre aconteceres pasados, a veces remotos, con noticias que por lo común corresponden al ámbito de lo privado, a vivencias personales y a recuerdos íntimos que conviene divulgar por cuanto contribuyen a un mejor conocimiento de las características de la sociedad en épocas determinadas.

Es el caso de dos documentos que han llegado a nuestras manos. Uno, conformado por algunas páginas del diario de vida de Daniel Diehl, un alemán, médico de profesión, que debió arribar a Magallanes al parecer hacia las postrimerías del siglo XIX para permanecer en él durante un lapso indeterminado. Este diario fue publicado en 1904 en una antigua revista alemana de viajes, ya desaparecida, bajo el título de Am bord und im Satter (A bordo y sobre una montura) y descubierta en una búsqueda entre viejos textos por Günther Jüllich, de München, que la hizo llegar al señor Hans Roehrs, quien la tradujo al español y la puso en nuestras manos.

En la parte del diario de que se trata se da cuenta del interés y afanes de Diehl para radicarse en Morro Chico, un atractivo paraje de la precordillera orientalde Magallanes, entonces virtualmente virgen, con el ánimo de gozar como residente temporal de una naturaleza en estado prístino. Su presencia en esa comarca debe ser atribuida a su intención de instalarse como médico rural, para la atención sanitaria de una población escasa y desperdigada que podía requerir de tal servicio** . Así, ejercer profesional-mente en condiciones de aislamiento excepcionales y disfrutar por hacerlo en un ambiente semisalvaje, debieron confirmar razones suficientes para radicar allí siquiera en forma temporal, permitiendo una existencia gratificante para un europeo quizá algo cansado de las comodidades de la civilización.

El relato, sabroso, por demás, abunda en detalles menudos sobre el trato entre la gente, las costumbres, la forma de trabajo en las zonas rurales, en fin. En él, no obstante su brevedad hay un retazo vital referido a un tiempo ya lejano que es de utilidad para entender lo que pudo ser la existencia cotidiana en la época del asentamiento colonizador en la Patagonia austral. Los testimonios de esta clase, son muy escasos y si los hay han de reposar en olvidadas cartas de antaño guardadas en viejos baúles, ya como algo virtualmente irrecuperable. De allí que debe valorizarse especialmente toda la información del género que llega a nosotros, pues allí se contienen datos y referencias que permiten reconstruir siquiera de modo parcial escenas y momentos de la historia de lo cotidiano en el Magallanes del tiempo pionero.

El segundo documento está compuesto por un conjunto de cartas inéditas que Carlos Hoffmann escribió desde Punta Arenas entre el 17 de enero y el 12 de febrero de 1928 a su esposa Ilse que residía en la ciudad de Quillota. Hoffmann había emigrado a Magallanes en 1908 desde su Alemania natal y se había empleado en la importante casa empresarial Braun & Blanchard, todo un holding con negocios mercantiles, navieros, industriales, ganaderos, pesqueros, mineros, financieros y de servicios. Allí había conocido a quien sería su esposa y luego de contraer matrimonio y residir en Punta Arenas por algún tiempo, se alejó del territorio para radicarse en la provincia de Valparaíso. Sin embargo de ello parece haber continuado ligado a Magallanes en algo tan específico como era el negocio lanero, materia en la que debe suponerse tenía conocimientos y competencia talvez desde antes de llegar a Chile. Esa fue, precisamente, la razón que en 1928 le trajo de regreso a la región austral, oportunidad que le permitió comparar su grado de adelanto al cabo de veinte años de ausencia. Las cartas fueron conservadas cuidadosamente por la esposa y con los años pasaron a poder de una de sus hijas, doña Lore Hoffmann, quien pronto advirtió que en esa correspondencia había mucha información rescatable que daba noticias sobre la vida común, social y comercial del Magallanes de fines de los años de 1920, que aún conservaba mucho del esplendor de la época dorada que viviera durante las dos primeras décadas del siglo XX. Las cartas, escritas originalmente en alemán gótico, fueron trasladadas al alemán corriente y traducidas por Alejandra Emmerich Hoffmann, bisnieta del inmigrante.

Como buen germano, Hoffmann era un observador cuidadoso y poseía, además, una notable capacidad narrativa; de allí que su correspondencia epistolar debe ser valorada por su fuerza descriptiva, su veracidad y, en casos, por su agudeza y consiguientes comentarios. Más que a Punta Arenas, la ciudad y algunos de sus vecinos más prominentes, la secuencia informativa interesa especialmente en lo que dice con su prolongado viaje por el interior del territorio, en particular por el distrito de Río Verde. En su transcurso la descripción abarca todo, la actividad ganadera ovejera dominante, pero también otros aspectos secundarios. Hay en el relato una riqueza de pormenores acerca del trabajo rural, inclusive sobre la forma de vida de un propietario de una gran estancia, aspecto este virtualmente desconocido hasta nuestros días.

También en este caso y quizá con mayor razón que en el primero, hay un material valioso que informa sobre el acontecer cotidiano de un tiempo sin historia aparente, dominado por la rutina vital y económica de una presencia humana consolidada, que parecía no conocer más alteraciones que las consecuencias de las variaciones de los precios de la lana en los mercados internacionales. Desde el punto de vista social, en particular, las narraciones descriptivas de que se trata vienen a aportar antecedentes valiosos para entender mejor la época y su gente y para perfilar mejor sus características generales.

Cabe finalmente agradecer la amabilidad del señor Hans Roehrs, en un caso, y la de los doctores René Lillo Descouvieres y Erhard Emmerich, en el otro, y de manera particular a la señora Alejandra Emmerich Hoffmann, gentil traductora de las cartas de su bisabuelo, por ofrecer y permitir divulgar un conjunto de documentos de indudable valor histórico.

I. CÓMO CONSTRUIR MI CASA

(Del Diario de Viaje de Daniel Diehl)

“Usted tiene que construirme una casa” me dijo Mr. Gillis1 ganadero al lado del Morro Chico. Mientras observaba pensativo el lindo día de verano, tomé un sorbo del vaso que tenía ante mí, encendí un cigarrillo y dije: muy bien ¿pero a dónde?

“Yo con gusto le daría un terreno, igualmente mi vecino Randers. Tendría que vivir al lado del camino de carretas lo que no me agrada. Preferiría vivir al lado del bosque. Como médico no tendría nada que hacer, tendría mucho tiempo libre”.

Gillis tenía en este momento una mirada de astucia, observaba con ojos penetrantes y levantando su brazo corto y grueso hasta la altura de la oreja moviendo esta como un abanico diciendo:

“Look here” yo conozco un lugar bonito al lado del monte, leña, agua y pasto de un metro de altura. Esta es tierra de nadie… En la colonia2 recibiría fácilmente unas cien hectáreas de terreno3; podría tener allí sus caballos. Caramba, yo habría puesto hace tiempo algún ovejero en ese lugar… solamente… y… sabe qué, vamos mañana a ese lugar de a caballo”.

Gillis le dije, Ud. es una persona muy agradable, pero ¿de dónde voy a conseguir madera y fierro para la construcción de la casa?

“Se pide todo desde Punta Arenas dijo riéndose, lo traigo con mis carretas desde Oazy-Harbourr4. Pero el tiempo urge amigo, la estación está muy avanzada si no se termina el trabajo en Mayo, entonces empieza a helar… no paga, amigo”.

Bueno dije, ¡voy a escribir hoy mismo!

Luego sacamos la cuenta cuantas tablas y clavos necesitaríamos para la construcción de la pequeña casa. Igualmente necesitaríamos una cantidad de fierro, esas planchas acanaladas de nueve por tres piés para el techo y para forrar los costados de la casa5 . Todo esto fue bién calculado y el mismo día escribí a la firma en Punta Arenas. Se esperaba en esos días al correo que venía a caballo el cual pasaba por estos lados tres veces por mes y hacía su recorrido hasta la Laguna del Toro6 . A este señor le tenía que entregar mi carta y en más o menos un mes podría tener en mi poder los materiales. Esperaba que todo se haría sin contratiempos y mediados de Abril podría estar yo bajo techo. Suficientemente temprano…

Después de terminar la carta, silbé a mi perro tomé mi escopeta y nos dirigimos al río Penitente para cazar patos7 , pero esto no resultó; siempre pensaba en mi casita que quería construir. Esto va a ser muy bonito… a orillas del bosque virgen va a estar al lado de un chorrillo con aguas claras y vegas preciosas. Iría al monte alto a cazar de a caballo y agarrar zorros, una linda vida de cazador. Como médico no tendría casi nada que hacer. Las personas en el campo generalmente usan Gin o Whisky para sus enfermedades… 8.

Se notaba la penumbra y un velo azul obscurecía la comarca. La torre de basalto del morro en la penumbre parecía una masa enorme, perdiéndose sus contornos en la obscuridad del cielo de color negro azulado. Franjas de nubes de neblina se expandían sobre las vegas pareciendo fantasmas como el halo de la reina de la noche. Del cercano bosque se escuchaba el grito lastimoso del chuncho café de orejas largas9 por lo cual el perro dejó oir un gruñido. Se escuchaban los cantos de becasinas10 y a lo lejos se escuchaba el Quäk, Wäk, Wäk de unos patos que parecían no ponerse de acuerdo en una discución. Caminando despacito disfrutando del olor de la tierra negra y pasto me dirigí hacia el punto de luz rojiza la que indicaba el lugar de mi morada.

La cabalgata con el estanciero se fue atrasando. Ya que tenía que hacer arreglos en el galpón de esquila; después llegó una horda de indios para comprar después de largas deliberaciones licor de ron11. Para mí cada día era un día perdido, ya que ansiaba ver mi futuro coto de caza. Gillis me mostraba un lugar de un paso entre las montañas. Allí más abajo está su futura posesión. “Cabalgue hacia ese lugar me dijo, va a encontrar un río y al lado del puente a la izquierda está el lugar para edificar su casa”.

No cabalgué hacia el lugar. No quería andar un día entre los pantanos y estar expuesto a las risas al no encontrar el lugar preciso. Yo insistía al ganadero que cumpliera la promesa que me había dado de dirigirnos al lugar donde quería construir la casa. Sin embargo él me decía que tuviera paciencia...

Después de algunos días cabalgamos hacia el campo: Gillis, el ovejero moreno, Pablo y yo. Cabalgamos recorriendo valles de ríos donde pastaban miles de ovejas. Cabalgamos por bosques quemados12 donde las ramas puntiagudas se enredaban con nuestras ropas y aperos de los caballos. Pasamos por ríos y pantanos donde los caballos se enterraban hasta las rodillas en el barro. Por fin nos detuvimos sobre una colina sin arboles: delante de nosotros había una vega grande con abundante pasto dando la apariencia de un gran paño de lino verde. Bosque con hojas verde obscuras mezclado con partes quemadas de color gris obscuro circundaban la vega. Las ramas de los arboles se entrelazaban, parecían una masa uniforme de color terciopelo profundo, destacándose del lino de la vega. Pequeños grupos de árboles se destacaban como puntos desparramados en la lejanía. Hacia el norte la vega se convirtió en una pampa amarilla por la cual pasaba el grande río Gallegos13 el cual se desplazaba entre cerros azulados. Hacia el Sur la vega se perdía en los bosques que bajaban desde la cordillera. En partes todavía se observaban manchas de pequeñas vegas pero más arriba el bosque de color verde obscuro cubría toda la extención de las montañas…

“Ve Ud. esa colina con monte quemado doctor”, me dijo Gillis, “desde allí tiene que seguir solo, no lo puedo acompañar más, no tengo tiempo. No paga amigo, no no no; ¡no paga!”.

Yo estaba enojado. Poco tiempo en el país, tenía informes imprecisos y pésimos de los pantanos y turbas. Las personas informaban al novicio con risas perspicaces sobre personas y caballos que se habían perdido en estos pantanos. Estos pantanos habrían tragado a docenas de personas y ganado.

Mi futuro era incierto, ya me veía en un pantano haciendo esfuerzos para librarme y salvar mi vida. Sin embargo no dí a conocer mi estado de ánimo, me despedí de mis amigos ofreciendo un trago de Ron. Gillis y Pablo eran expertos en este menester tragando una cantidad considerable de este licor.

Cabalgué hacia la colina con bosque quemado con dificultades. Debajo del pasto había una capa de lodo y debajo pedregullo. El lodo no deja pasar al agua y si llueve mucho o hay deshielo de nieve el agua no discurre formando un pantano de hasta un metro de profundidad. En partes hay musgo sobre estos pantanos lo que son verdaderas trampas para los caballos. Además el caballo se cansa en algunos minutos. Después hay turbas que tienen una capa vegetal encima formando una superficie esponjosa. Es lo más espantoso cabalgar sobre esta superficie, esperando que en cualquier momento esta capa no aguante el peso del caballo con las consecuencias fáciles de imaginar. En una ocasión me extravié en un lugar con las condiciones antedichas; fue para mí, que no estaba acostumbrado a estas condiciones de terreno, la cabalgata más horrible de mi vida. Sin embargo pude salir de este lugar sin problemas al aguantar la capa vegetal el peso de mi caballo. No hay cosa más tenebrosa que cabalgar sobre esta superfi cie; es una prueba de nervios teniendo que evitar lugares donde crecen unas hojas más grandes que indican los lugares más peligrosos de estas turbas sin fondo. Los animales evitan estos lugares. Cuando en la primavera los animales son sacados de estos campos, buscan los lugares más peligrosos para engañar a los peones, sin embargo a veces se equivocan y en una ocasión pude ver como una docena de bueyes quedaron atrapados en la turba y a pesar de los esfuerzos para sacarlos fue en vano. Durante toda la noche se escucharon los mugidos de estos animales; en la mañana todos estaban muertos, escarchados, ahogados. Después de unos días habían desaparecido hundidos en este pantano sin fondo.

La costumbre de los ganaderos de quemar el bosque bajo, también produce pantanos como he observado. Faltan las ramas que desparraman las gotas de agua y por esta causa las lluvias inundan las tierras y estas quedan como esponja. Esta experiencia la observé en la parte quemada del bosque quemado sobre la colina. En este lugar los coruros o tucu-tucu (Ctenomys brasiliensis)14 habían hecho sus cuevas las que tuvieron que abandonar por las inundaciones. Actualmente la superficie de estas cuevas se derrumbaba por la humedad y las pisadas de los caballos. Era una calamidad andar por estos parajes, por fin encontré una huella de guanacos por la cual me pude desplazar sin dificultades.

Le eché un vistazo a la comarca. Gillis había hablado de unos árboles grandes. Más allá se veían unos arboles altos sobre el pantano. Brrr... esto es una calamidad. El caballo se hunde hasta las rodillas pero sigue sin problemas. “Treff” nos sigue con cara de circunstancia levantando las patas como si estuviera calzado con zapatos de charol. Así seguimos por vegas y bosques. Algunas veces me detengo para que descanse el caballo. En ocasiones el animal se entierra hasta las ancas en el barro y tengo que sentarme sobre su cuello para que pueda seguir adelante. Por fin nos acercamos a los robles altos; tenía que pasar por una vega de unos doscientos metros y allí me encuentro con un río angosto pero profundo. A pocos metros divisé un puente maltrecho…

Al otro lado del río encontré inmediatamente un lugar idílico, seco y rodeado por un bosque semiquemado. El pasto de un metro de altura. Un grupo de “árboles bordeaban el río y al frente había un lindo monte alto. Aquí no se notaba el viento que soplaba con fuerza sobre la pampa. El sol caliente alumbraba las semillas de pasto y las pequeñas hojas de los robles, yo estaba muy contento. Igualmente mi caballo estaba contento, pastaba con tranquilidad moviendo la cola sobre sus flancos. “Treff”, mi perro, estaba excitado siguiendo la huella de un zorro que había pasado al lado del río.

Cuatro semanas después por la pampa, no lejos de la estancia de Gillis, venía una carreta con dos bueyes cargada con tablas, fierro acanalado, postes y dos cajones. Además venían dos carpinteros borrachos, Julio, el cojo (el diablo cojo) era carretero y yo lo seguía de a caballo. Igualmente sobre la carreta se veía un capón sangrante. Ya era tiempo, estábamos principio de Abril y llegaba el invierno. La tierra estaba escarchada, no se podía perder ningún día más. Había costado mucho trabajo convencer a Gillis que cumpliera su promesa de traer mi equipaje y los materiales desde el puerto más cercano para la construcción de la casa. El viaje duraba nueve días.

Los carpinteros son escasos en el campo por esto yo estaba muy contento de tener estas dos personas. Era un alemán de apellido Ries y un chileno Muñoz. No estaba muy orgulloso de mi compatriota, era muy dejado, sucio y además usaba en un pie una bota de la cual la parte de arriba estaba en estado normal mientras la parte del pié mostraba un deterioro completo. En el otro pié uzaba restos de un zapato.

Muñoz tenía un aspecto un poco más elegante. Como era un chileno de clase baja no creía tener la necesidad de lavarse. Eso sí tenía la manía de apropiarse de artículos ajenos; varias veces fue pillado en estos menesteres y como en el campo no se acostumbra usar muchas palabras académicas sencillamente se le daba una buena paliza.

Durante el día la carreta avanzaba lentamente sobre la pampa y las matas. En una ocasión la carreta quedó atascada pasando un chorrillo con barrancas y durante cuatro horas con gritos y golpes a los bueyes se pudo sacarla del barro. Se usó gran cantidad de palabras como “caramba”, “diablo”, “carajo” y se tomó gran cantidad de ron. Cada uno llevaba dos botellas de cerveza llena de este licor y como podía esperarse cuando paramos para pernoctar, esta gente estaba completamente borracha15.

Se apuntaló la carreta para que no perdiera el equilibrio, se quitó a los bueyes el pesado yugo, el cual estaba amarrado con las yuntas a los cuernos; los caballos fueron amarrados con lazos en lugares con mucho pasto. Luego se prendió una gran fogata y se colgó sobre ésta una olla que contenía carne de capón y verduras. Se produjo una conversación incoherente y risas estridentes por motivo del ron ingerido. Después oscureció y nos envolvimos en nuestras frazadas para pasar la noche. Me pasé tirando trozos de leña al fuego ya que sentía frío y no podía dormir. Observaba el centellear de las estrellas en el cielo obscuro. Pero al fin me quedé dormido al lado de la fogata que se iba apagando...

Durante la siguiente tarde llegamos al lugar donde se planeó edificar mi rancho. La carreta descargada se alejaba del lugar y mis compañeros con la cabeza abombada y refunfuñando por efectos del consumo de ron, uno colocó una olla a la fogata y luego se construyeron dos ranchos tipo carpa uno para mí y otro para mis compañeros16. En mí rancho apenas había lugar para mi cama y lógicamente sin piso.

La primera noche la pasé muy bién. Durante mucho rato estuvimos sentados alrededor de la fogata. Las llamas llegaban hasta las ramas de los viejos y nudosos arboles y alumbraban las matas las que al lado del bosque querían invadir las vegas. Las llamas también alumbraban la cara marcada por el alcohol del carpintero alemán e igualmente en los ojos del chileno. Aves de noche y mariposas de otoño volaban alrededor de las llamas, y en la lejanía se escuchaba el “chuau chuao” de un zorro por lo que “Treff” levantó la cabeza y empezó a gruñir...

La construcción de una casa en la Patagonia es muy sencilla. Para los costados se hacen hoyos de m/m 1 metro de profundidad y a una distancia determinada, en cuales se colocan postes de buena calidad17 . Encima de estos postes se hace un rectángulo de tablas cepilladas de cuatro por cuatro pulgadas. Esta es la base para los postes verticales que son para los costados y el apoyo para el techo. Adentro se forra con tablas y por afuera con planchas de zinc las cuales son clavadas. En la parte superior de estos postes se fabrica otro rectangulo de la medida correspondiente con una cierta inclinación para el techo. Toda esta estructura es reforzada con travesaños y para el piso se colocan postes sobre los cuales se clavan tablas de una pulgada. Después se cortan las aberturas para las ventanas y puerta y un agujero para la chimenea, ¡ya está!

Esto se vé muy facil y también lo es si se tiene todo a mano, si los trabajadores son eficientes y acompaña el tiempo. Pero todas las fuerzas naturales estaban contra mía. Primero la naturaleza del chileno. El contenido de mi cajón le tomaba su atención y no podía contener el afán de explorarlo, solo quería mirar. Después de tres días me dí cuenta que me faltaban dos cecinas y diez paquetes de cigarrillos. Después de esto me puse diplomático y por medio de su socio en un castellano atroz él le hizo saber que debía confeccionarme dos ventanas donde Gillis para mi casa. Yo estaba contento cuando al otro día partió llevando su talento y sed hasta la estancia.

¡Ahora estabamos solos! Hasta ahora yo estaba demás para el trabajo. Ries, que pensaba que yo era un inútil y no podía clavar un clavo, al acercarme a la obra me decía “mejor aléjese, usted no entiende nada de este trabajo mejor salga a caminar”. Cuando había tomado un trago en la mañana me hablaba con buena disposición, sin el licor me hablaba refunfuñando y en forma hosca. Con horror me acuerdo cuando por primera vez cociné arroz. Llené la olla tres cuartos con arroz y después agua hasta la orilla, y la puse sobre las brazas esperando con curiosidad la evolución del proceso. De repente se levantó la tapa de la olla cayendo esta al fuego y de la olla brotó una masa blanca; rápidamente con un cucharón puse el sobrante en un plato hondo y volví a llenar la olla con agua sentándome al lado de la fogata. Pero el susto fue grande cuando a los tres minutos se repitió el proceso. Esto se repitió varias veces hasta que todos los recipientes disponibles estaban llenos de arroz. Lo que más me enfadó fue la burla de los dos compañeros. Ries dijo burlandose, “tenemos comida para veinte gallinas por un año”.

A la cena malograda le agregué una salchicha, sin embargo el lector se dará cuenta que el arroz estaba quemado y no comestible. Allí me di cuenta que me faltaban las dos salchichas que como indiqué anteriormente habían sido robadas por el chileno.

Ahora que estabamos solos tuve que aprender a la fuerza el nuevo oficio. Tenía que ayudar a pasar las tablas y los postes por un improvisado puente. Para esto derribamos dos arboles que estaban al lado del chorrillo y los juntamos; aunque un poco incómodo, este puente nos sirvió mucho. Pasaron varios días entre golpear, martillar, aserruchar y cocinar cuando de repente por las lluvias subió el río medio metro. El carpintero empezó a maldecir, arriba en los cerros estaba deshielando y además empezó a llover copiosamente. El borracho tenía razón.

En la noche escuché sobre las tablas del rancho un leve golpeteo, como sí un pájaro carpintero estuviera sobre el techo. Sin embargo luego se largó una lluvia que parecía un diluvio; increíble, parecía que las gotas se concentraban en los agujeros del rancho. La lluvia venía del sudoeste. En la mañana tapamos todos los agujeros para que no entrara la lluvia. Sin embargo la noche siguiente la lluvia vino del otro lado. Rápidamente armamos la carpa dentro de la casa sin éxito. El interior de la casa se convirtió en un pantano donde morábamos como dos ranas. Las frazadas, ponchos los cueros de oveja todo estaba pasado por la lluvia y el barro. Fue muy difícil encender un fuego para hacer la sopa del mediodía. Por efecto de la lluvia el alemán se puso gruñón y tenía la intención de irse ya que no podía trabajar en la construcción de la casa. Así monté mi caballo y bajo una lluvia intensa me dirigí al Penitente para buscar carne y licor. Este viaje fue de buenos augurios; parece que el cielo tuvo compasión de nosotros ya que después de traer el whisky, el tiempo se compuso. Nos pasamos medio día sentados sobre nuestras camas consolando nuestra aflicción, tomando de vez en cuando un sorbo del fuerte licor. Fue en la tarde cuando estábamos cocinando que sucedió algo inesperado. “¡Esto no puede ser!”, gritó Ries, “¡está nevando!”. Verdaderamente estaba nevando. “Si sigue así doctor podemos nuevamente empezar mañana”.

Esa noche lo pasamos muy alegre en nuestro rancho. En el campo rápidamente se olvidan todos los malos ratos y vienen nuevas esperanzas. Ahora el alemán me contaba en su dialecto imágenes de su pasado y que la culpa de su afición al licor lo tenía su mujer infiel. Yo observaba su cabello en desorden, sus ojos sanguinolentos... No, no mi amigo, su majestad también tendrá algo de culpa, este aspecto no es tan fácil adquirirlo. Casi todos los alcohólicos demuestran su vicio de igual manera.

Con alegría empezamos a trabajar el día siguiente. El esqueleto de la casa estaba terminado y empezamos a clavar tablas para tener en caso de lluvia un lugar seco. Hice mi examen en el uso de los clavos. Al principio golpeaba con mucha fuerza, pero se aprende luego cuando es obligación. Eso sí se me cansaban los brazos y las manos pero me fui acostumbrando y era un aprendiz eficiente. En un par de días teníamos una piecesita; se colocó una pequeña estufa, la chimenea. ¡Ahora podíamos cocinar sin problemas y no dependíamos del clima!

Pero de repente se nos terminaron las tablas y el fierro acanalado. Gillis había sacado mal la cuenta ¿qué vamos a hacer ahora? A galope me fui a la estancia. Sí, él tenía bastante material pero era para su uso. “¡No paga amigo!” Yo le rogaba encarecidamente, sin embargo se sonreía y no daba su brazo a torcer. Cuando volví al rancho, Ries se puso hosco y a pesar de la mezcla de café con alcohol que le servía, me decía “¿qué voy a hacer en este lugar?” El tiempo es oro. Me vino un ataque de rabia y lo eché de la casa. El huyó.

Después de este episodio viví durante catorce días en la casa semiterminada. El tiempo estaba horrible, en el día lluvia y en la noche escarcha. Me llovía en las ollas; me llovía en el sartén, por lo cual la grasa me salpicaba. Por el techo que no estaba terminado me llovía sobre la cama. Sin embargo estaba de buen humor; ponía mis trampas, cazaba y leía. Con energía me dediqué a enseñar a mi perro. Treff se había dedicado solamente a los ratones, una actividad poco deportiva. Estos abundantes pequeños roedores amenazaban mis provisiones. Este amigo para esta actividad tenía mucha paciencia pero poco conocimiento. Su constitución no estaba hecha para estos animales, le faltaba astucia y rapidez. El era más bién un ser de naturaleza tranquila y filosófica. En realidad no puedo comprender el afán de perseguir estos escurridizos animalitos, creo que tenía un pensamiento de lealtad hacia mi persona, protegiendo de daños a las pertenencias de mi propiedad. Día por día observaba cuando estaba en acecho y me reía mucho cuando perseguía su presa que se alejaba perseguida por el perro, y este con las fauces abiertas y cerrando esta se daba cuenta que no había atrapado al ratón, mirándome con decepción. Pero ahora había llegado la hora de enseñarle disciplina y como aportar alguna presa. No puedo negar que el animal era inteligente pero cabeza dura. En ocasiones tuve que castigarlo sin embargo movía la cola pensando que esto era un juego humorístico.

Así pasaron los días sin ganas de ver a persona alguna. A pesar del mal tiempo llegó la carreta de Gillis con los materiales faltantes, casi muy pronto ya que me sentía muy bien en la soledad. Al chileno que venía de pavo lo eché inmediatamente. Nuevamente se escuchaba el martilleo en la casa pero esta vez procedí con más cautela; Es indescriptible las clases de licores sin distinción que el carpintero podía escurrir por su garganta. El resultado por esta ingesta de alcohol le producía una locura para trabajar. En ocho días la obra gruesa de la casa estaba terminada, y mi paisano me comunicó que quería irse y me pedía el pago del trabajo. Me dio mucha rabia, pero que podía hacer. Si quería evitar murmuraciones posteriores tenía que dejarlo ir. Eso es lo que hice y después de una discusión con palabras inpublicables en alemán y castellano lo dejé ir.

A pesar de todo terminé mi casa. Tiene un largo de veinte y dos piés, adelante una altura de tres y medio metros y atrás dos y medio metros18 . En invierno se forma condensación en el techo por lo cual gotea, el agua de lluvia y el deshielo se escurre por la chimenea. Sin embargo es mi casa y no la cambiaría por ninguna otra…

Otra vez estamos en verano, los arboles están verdes y se escucha un susurro por el movimiento de las hojas. El chorrillo que serpentea en las cercanías de la casa murmura y el susurro recuerda lejanos ventisqueros y turbas negras. La vega grande tiene flores y pasto alto. Mi caballo “David” estuvo pastando y ahora descansa acostado en el pasto. El sol alumbra y sobre la cordillera verde se destacan nubes blancas sobre el cielo azul.

II. CARTAS DE CARLOS HOFFMANN ESCRITAS DURANTE SU VIAJE A MAGALLANES EN 1928

Estrecho de Magallanes, 17 de enero

Finalmente hemos llegado al Estrecho de Magallanes, son alrededor de las 07:00 hrs y acabamos de pasar el Cabo Froward, que, como es sabido, constituye el punto más austral del continente. Almorzamos temprano, a las 11:00 hrs., y atracamos a las 12:00 en Punta Arenas. La ciudad con sus tejados rojos y los campos verdes de avena impresionan gratamente a todos aquellos viajeros que la ven por primera vez.

El médico y su asistente suben a bordo para inspeccionar los carnés de identidad y los certificados de vacuna, éste último yo no lo tenía. A continuación se libera el barco y sube Domingo Blanco1 que, al reconocerme entre los pasajeros, casi se desploma de la impresión. También sube Mr. Hunter de la empresa John Dick, enviado por De Bruyne2, para recogerme. Nos desembarcamos.

Descripción de Punta Arenas, enero de 1928

Punta Arenas ha crecido considerablemente. Las casas se extendieron al sur hasta la “chacra” que yo poseía en aquel tiempo, más allá del astillero3. Por el otro lado se extendió hasta el cementerio y más allá aún. Las viejas casas de latón ondulado desaparecieron para dar lugar a agradables glorietas, muchas de ellas hechas de piedra, sobre todo en el centro, donde solamente han conservado la casa esquina de Williams4, tu hogar por varios años, y la casa de Petersen5 .

La Plaza tiene una fisonomía absolutamente distinta, se ve muy cuidada. En su centro se eleva un monumento en honor a Magallanes donado por José Menéndez en 1920. La figura de Magallanes está en una postura un poco rara y da la impresión de que va a comenzar a bailar el foxtrott en cualquier momento. En la base del alto pedestal de este monumento yacen o están sentadas dos figuras a escala real que representan a un fueguino y a un patagón. Los árboles que plantaron han crecido bastante y están rodeados por un césped muy cuidado.

La Gobernación sigue siendo la misma, en ella también se encuentra Correos y Telégrafos. (¿Economía de espacio?)A continuación, hacia arriba, sigue Carabineros, la Alcaldía y la Cárcel.

Al lado de la Iglesia está la Virgen María con el Niño Jesús en un inmenso pedestal de mármol6 . Vecina al chalet de Sara Braun está la Villa Menéndez, ampliada y con torre. En ella vive Campos, que ahora se encuentra aquí con su familia7. A continuación sigue la casa comercial que se extiende con sus construcciones laterales por la otra calle hasta la esquina de al frente, donde antiguamente se encontraba la casa Wahlen Cia8 .

La casa Williams también pertenece a Menéndez, en ella albergan la filial de automóviles. Son sólo dos pequeños negocios. Justo al lado hay una casa chica y después sigue el chalet de Juan Blanchard, que es una mansión inmensa que costó una fortuna9. Hace años quiso vender la propiedad en £ 25.000,- y desde luego nadie se interesó en comprarla. Hoy en día seguramente la vendería a la mitad de ese precio, no hay interés.

En la esquina está el edificio del Banco Anglo South10 . Justo al frente, en la plaza, se encuentra la casa comercial de Braun y Blanchard11 . Esta es grande y funcional, hasta cuentan con calefacción central. Al lado está la casa del Club Español y una segunda casa que pertenece al Socorro Mutuo Español. De esta manera, la plaza da una impresión urbana, como de una gran ciudad. Esta impresión queda más marcada aún por la gran cantidad de taxis estacionados frente al Banco.

En los barrios adyacentes hay varias villas construidas en piedra con preciosos jardines, que muchas veces ocupan media cuadra. Incluso el cementerio concuerda con el presente aspecto urbano de la ciudad. Una muralla de piedra de unos 300 m de largo y de más de dos metros de altura, donada por la esposa de E. H. Braun, separa el cementerio de la calle12 . Su entrada, al centro de esta muralla, está conformada por un pórtico de seis metros de alto, alhajado con frescos cuyos gastos cubrió Sara Braun13 . Detrás de la tumba de la familia Gathmann se encuentra la de Carlos Heede (vicecónsul del Portugal). Hay numerosas tumbas familiares alojadas en mausoleos artísticos. Dicen que el mausoleo de Menéndez Montes(que perdió un hijo)costó la friolera de £ 15.000,-. Los otros mausoleos pertenecen a José Menéndez, Juan Blanchard, José Montes, Kusanovic, Rivera, Wahlen, etc14 .

La colonia alemana compró un espacio en el cementerio en 1924 para conmemorar a los hombres que perecieron en las Islas Malvinas debido al hundimiento de los barcos alemanes comandados por el Conde von Spee (Graf von Spee). En el sitio, ahora rodeado por cadenas, pusieron un bloque de roca y sobre ella el águila germana (con las alas extendidas) hecha de bronce. Debajo, en la parte anterior, hay una placa conmemorativa también de bronce con texto en castellano y alemán donde se leen los nombres de los caídos. A ambos lados de esta placa hay granadas15 .

Vecina a la Farmacia Francesa y frente al chalet de Sara Braun, se encuentra su casa comercial. Justo al lado hay un biógrafo tan grande como el Teatro Municipal. Presentaron “Varieté” con Jannings y anunciaban “Siegfried”16.

Punta Arenas, 18 de enero

Ayer escribí sobre el transcurso de mi viaje y telegrafié que había llegado bien y que hoy iba a Río Verde. Esto no resultó, porque el vehículo del Señor Betteridge (de la empresa John Dick, agentes de De Bruyne) estaba en reparación y no alcanzó a estar listo. Saldremos mañana a las 8:30; dicen que el viaje en auto demorará máximo 3 horas. ¡Veremos!

¡Ay, qué lindo es comer sin ser molestado por las moscas! ¡También se puede dormir sin pulgas saltando encima de uno! Pero la temperatura ahora en verano es la misma que tienen ustedes en invierno y ya sabes como puede correr viento por acá.

Estancia Río Verde, 19 de enero

Redacté mi última carta el 18 de enero y espero que haya alcanzado a irse con el vapor “Kosmos”; el barco debería haber pasado por Punta Arenas el 18 o 19 de enero.

Nuestra salida hacia Río Verde se postergó debido a que al Sr. Betteridge (representante de Cooper que amablemente me había invitado a ir con el) no le entregaron su vehículo el día acordado.

Partimos hoy en la mañana a las 10:30 hrs., sin embargo, el Sr. Betteridge olvidó devolver un abrigo prestado en el hotel, así que dimos media vuelta a la altura del cementerio para entregarlo. A la salida de Punta Arenas pasamos por el hipódromo, la estación de la radio17 , el frigorífico de Hoeneisen y Cia18 , la casa de Bitsch19 y finalmente delante del frigorífico de Río Seco. Francisco Campos tiene una estancia en Chabunco donde se construyó un gran chalet20 .

Hacia las 13:00 hrs. llegamos al Hotel Carpa Manzano, allí desayunamos21 . Llovía de vez en cuando pero dentro del Studebaker(que es cerrado) esto no nos molestó. Los caminos están en tan buen estado que se puede llegar cómodamente a cualquier lugar con el auto y por todos lados nos topamos con escuadrillas trabajando en los caminos. Después pasamos la laguna Blanca que yo no conocía. También hay nuevos destacamentos de Carabineros que controlan el camino de tal manera que ni siquiera un gato puede pasar inadvertido. Uno tiene que mostrar su carné al señor soldado y dar cuenta sobre el destino de su viaje. Esta parada tardó 10 minutos22 .

Llegamos a Río Verde por el acceso posterior. A las 15:00 horas entramos a la estancia, justo cuando llegó De Bruyne en compañía de su nuera. Habían estado en Ponsonby donde su hijo Bernard está dirigiendo la esquila.

El casco de la estancia Río Verde ha sido fuertemente ampliado después del incendio que quemó, una noche hace 6 años, la casa principal. El casco consta ahora de 8 ó 9 edificios independientes, todos construidos con madera y lata23. Las paredes exteriores de todas las casas están pintadas de amarillo claro y los techos rojos. El río Verde pasa delante de las casas y la playa del Seno Skyring está a unos 300 metros. Cuando está despejado se tiene una vista privilegiada sobre el mar y la cordillera directamente en frente sobre la Isla Riesco. Atrás se alcanzan a ver las montañas cubiertas de nieve.

La casa principal está construida de la misma forma que la nuestra: tiene un cuarto de huéspedes, una oficina, una despensa, una cocina, un comedor, un baño y cuatro dormitorios (en uno de ellos me hospedo yo). Delante y detrás de la casa hay un jardín con arriates de flores preciosas como madreselvas, lupinos, pensamientos, barnices de oro [¿retamos?] y una flor parecida a la hierba becerra que se llama “Nemesia Compacta”. Los cuartos son de 4 por 5 metros, todos empapelados y amueblados en forma acogedora. Las salas de estar tienen chimeneas y hay muchos libros en inglés, francés y alemán. También tienen un gramófono con una gran cantidad de música clásica y las paredes están decoradas con copias de cuadros de pintores holandeses y otros. En estos momentos están agregando otra ala a la casa. Un matrimonio joven de Little Hampton es todo el personal de la estancia24 .

Bernard está aquí hace 6 años y es el administrador de las dos estancias. Se casó hace 6 meses y en este momento se encuentra en Ponsonby supervisando la esquila de las ovejas. Quedan aproximadamente 6.000 ovejas sin esquilar, así que tendremos la oportunidad de observar el proceso completo. En Río Verde esquilaron 27.000 ovejas, en Ponsonby serán 29.800.

La agenda del día en la estancia es la siguiente: a las 7:00 de la mañana te llevan un café cargado, huevos frescos y algunos panecillos dulces al dormitorio. A las 8:00 se sirve desayuno en el comedor: hay café, frutas cocidas, huevos con tocino, pan fresco y pan tostado. A las 12:00 se almuerza, a las 16:00 toman té o hierba mate y a las 19:00 se sirve la cena. A la cena bajamos con un traje limpio, ya que antes sirven un cóctel, después pasamos a la lectura o una buena conversación con cerveza y música25 . La estufa del baño tiene un aparato Primus que calienta el agua en 15 minutos.

Estancia Río Verde, 20 de enero

Hoy en la mañana fuimos en vehículo al almacén y al Hotel Río Verde(pertenece a Pisano y Cía.). Es un trayecto de 20 minutos aproximadamente. Fuimos: la nuera de Piets, el señor Betteridge y yo.

Al frente se encuentran los edificios de la estancia, un galpón grande de 16 x 65 metros, una casa grande para los esquiladores, al lado una casa de cocina y 3 casas pequeñas. Tienen una lámpara a motor que funciona con un motor de 25 HP. También tienen una balsa para cruzar ovejas a la otra orilla y un bote ancho para atravesar personas con un motor de 2 HP para enganchar.

Debido a la lluvia de anoche, hubo que esperar con la esquila hasta las 14:00 horas. Aquí esquilan y comprimen con máquinas.

Debo terminar para poder enviar esta carta con el joven Juan, que está partiendo hacia Punta Arenas.

Estancia Río Verde, 25 de enero

Los jóvenes partieron a Punta Arenas y yo hice una cabalgata con De Bruyne por la estancia. Este campo es muy plano, parece una gran pradera con abundante pasto. La estancia Río Verde tiene una superficie de aproximadamente 18.000 hectáreas y 27.000 ovejas. Esto incluye la parte de 4.800 hectáreas y las 5.000 ovejas que le compraron a Meric después de la Guerra por el exorbitante precio de £70.00026 ,-. Las ovejas son grandes y gordas y dieron un promedio de 7,7 libras de lana.

Por la tarde di un paseo con Mr. Preston por el valle que forma el río Verde. Es un cañón muy profundo que está bien cubierto de matorrales y pasto. Es un lugar que brinda al ganado excelente protección de los fuertes vientos que siempre soplan desde el mar. Ahora el río trae tan poco caudal como nuestro canal. El cielo estaba despejado y el Seno Skyring se veía maravilloso entero encabritado por el viento. Al fondo las montañas nevadas que se ven hacia el norte y el oeste son un espectáculo aparte. El cerro Diadema (cerro Pinto) destaca entre los demás cerros, porque su punta parece un antiguo castillo feudal27 .

El terreno se eleva unos pocos pies sobre el nivel del mar justo donde están emplazadas las casas de Río Verde, a unos 300 metros de la playa. El viento sopla por la ancha bahía con una fuerza tan desenfrenada que uno casi no puede hacerle resistencia. ¡Qué enormes cantidades de energía eléctrica se podría generar captando y sometiendo este viento! El vecino, José Montes, genera la energía para iluminar su casa y accionar algunas pequeñas máquinas con una rueda de viento. En mi opinión, debería ser posible generar centenares de HP combinando varias de estas ruedas de un diámetro más grande y de alta durabilidad(como aquellas que produce Karl Reinach en Dresden, Alemania). ¿Pero qué se podría hacer con toda esa energía? ¿Qué clase de industria se podría alimentar con ella? ¿Sería posible cargar acumuladores, si ya se hubieran inventado tan útiles y livianos para, por ejemplo, hacer funcionar un vehículo con energía eléctrica? ¿O alguna otra cosa?28.

Río Verde es un puerto marítimo; los barcos se demoran 24 horas en el viaje desde aquí hasta Punta Arenas; en vehículo uno tarda 3 horas.

Estancia Ponsonby, 26 de enero

Después del almuerzo fui al puerto de Río Verde para que me cruzaran a la estancia Ponsonby. Los capataces de las tres estancias son: Amador [Vallina] de Río Verde, Vicente Peña de Ponsonby y Erasmo Almonacid de Puerto Curtze29 . Las estancias vecinas de Ponsonby son de Vicente y Antonio Kusanovic y de Marco Kusanovic.

En el almacén de Río Verde había un pedazo de mineral de cobre que tiene una ley de 20%, según dicen; pero la veta es demasiado angosta30 .

También existían varias minas de carbón en esta zona. Supuestamente deben quedar las bodegas en distintas partes del Seno Skyring. La Mina Magdalena (atrás de la estancia de Kusanovic) solamente es explotada por Montes31 . Esta mina pertenecía antiguamente a Braun y Blanchard, sin embargo, ahora prefieren comprar el carbón para sus barcos. Dicen que es considerablemente mejor que el carbón Loreto. Hace poco pasó el remolcador “Eduardo” con 2 lanchas. Van a buscar carbón y cobran $ 15,-de fl ete por tonelada. Este carbón nuevo es apto para la industria, por lo tanto, existiría la materia prima para instalar una refinería. La demanda de bencina, petróleo y aceites pesados está dada en Punta Arenas y en la Patagonia.

Sobre el cerro cerca del almacén de Río Verde hay 3 carpas. En ellas acampan ingenieros de la Standard Oil Co. Ellos están haciendo los estudios preliminares para hacer perforaciones. Me enteré que recibieron orden de regresar, porque el Gobierno Chileno no quiere permitir la explotación de petróleo a sociedades extranjeras32 .

Estancia Ponsonby, viernes 27 de enero

Hoy es un día maravilloso: mucho sol y nada de viento. Después del café (a las 8:00) hice una caminata a lo largo del río hasta llegar casi frente al chalet de Meric. El chalet pertenece ahora a la “Río Verde Sheepfarming” y está deshabitado33 . El terreno sube paulatinamente hasta unos 150 metros de altura. Arriba hay una planicie surcada por lomas bajas (se elevan unos 10 a 20 metros). Las pampas de arriba tienen pasto en abundancia mientras el subsuelo esté húmedo.

Desde ese punto más elevado y relativamente cerca del asentamiento uno tiene una excelente vista sobre la estancia. Ponsonby está flanqueada por los Senos Otway y Skyring y ambos Senos a su vez están rodeados por altas cordilleras nevadas. No creo que haya campo alguno en la Patagonia que supere la hermosura del paisaje de Ponsonby. La parte noreste de la estancia está limpia de bosque. Sólo hay arbustos de calafate, romerillo y mata negra para que el ganado se proteja de la nieve y del viento. Pasando los límites de la estancia hay una sierra alta cubierta por bosque casi hasta la cumbre. El monte empieza frente al chalet de Meric y cubre toda la Isla Riesco, exceptuando la esquina noreste y la franja costera del Seno Skyring. Mucho monte ya ha sido rozado, pero aún no han sacado los troncos quemados que cubren el suelo34 .

El terreno adyacente al río tiene unos 300 a 500 metros de ancho y forma una leve pendiente muy protegida de los vientos del Oeste. Seguramente es un lugar ideal para cultivar papas, avena, trébol y pasto ovillo (para obtener sus semillas). Sólo que está cubierto por los matorrales ya mencionados. Estos tendrían que ser rozados antes de sembrar; lo que no es difícil.

Se encuentran muchos troncos secos de calafate con diámetro de hasta 20 centímetros que se utilizan como leña, son miles de metros cúbicos.

Me topé con varias huertas de papas y avena. La avena se mantiene verde hasta cuando tiene espigas. A principios de febrero la cortan para producir heno y alimentar a los caballos y al ganado vacuno.

Las superficies cubiertas por calafate, romerillo y mata negra son enormes y lamentablemente impiden el crecimiento del pasto. Realmente habría que averiguar una manera barata para limpiar estos terrenos. En la revista “Pastora list’s Review”, leí que alguien en Australia sugería aplastar y quebrar los matorrales que tienen allá (probablemente son muy parecidos a los de aquí) con una máquina pesada, luego amontonarlos y después quemarlos cuando estén secos. Quizás la tecnología moderna ya logró crear un aparato que se pueda arrastrar con ayuda de tractores. Braun y Blanchard ya vendieron una docena de tractores para arar marca Fordsons. Cada uno vale £180,-(el arado no está incluido en el precio)35 .

El clima y la lluvia de acá influyen muchísimo en la siembra de papas; muchas veces faltan las lluvias de verano (como este año) y las plantas no alcanzan a desarrollar tubérculos grandes. Por otro lado, el suelo es muy arenoso y no conserva la humedad por mucho tiempo.

Cerca de Punta Arenas ya se produce y enfarda tanto heno de avena, que la importación de pasto y alfalfa provenientes del Norte se ha reducido increíblemente. Además todas las estancias siembran avena para el propio consumo36.

Sábado, 28 de enero

Hoy salimos a caballo, con Vicente37 y 2 peones. Estuvimos trasladando ovejas del potrero “1” al “1A”. Fue un lindo día de verano sin viento. El potrero 1 es el mejor, siempre hay pasto allí, porque se extiende a lo largo del Seno Skyring. Los terrenos altos son bastante estériles y tienen mucho romerillo. Cerca del límite con Kusanovic hay una laguna que tiene truchas. Más arriba del potrero 1A, los terrenos de Kusanovic se adentran en la estancia Ponsonby en forma de martillo hasta la laguna grande. Regresamos pasando por los potreros 1C, 1A, 4 y 5. Todos los potreros interiores tienen muchas partes planas donde todavía queda agua subterránea y abundante pasto, así que a las ovejas nunca les falta alimento. La cabalgata duró desde las 9:00 hasta las 14:00 horas. Cabalgamos tranquilos y muy despacio.

Domingo, 29 de enero

Hicimos una excursión a la bahía Haase; 3 personas fueron en un bote a motor y llevaban redes para pescar. Vicente y yo fuimos a caballo. Al principio nos mantuvimos al lado del río, después cruzamos el potrero 8. Este último tiene muchas pampas con pasto pero también monte de roble colorado. Estos árboles crecen tan achaparrados que sus troncos muchas veces se arrastran primero por el suelo y nunca superan los 5 metros de altura. Esos troncos sirven de estacas para los cercos.

Hacia las 12:00 horas nos encontramos en la bahía Haase con las personas que partieron en bote. Vicente dejó amarrada mi yegua y su caballo con un cabestro atado a un arbusto de calafate. Nos embarcamos y cruzamos al otro lado de la bahía. La marea estaba baja y sólo había 50 a 75 centímetros de profundidad.

Primero nos hicimos un asado de costillas de cordero. Después la gente se subió los pantalones y entró a pie pelado al agua para extender la red. Luego la recogieron lentamente desde la playa, pero la marea estaba tan baja (máximo 30 o 40 centímetros), que los peces ya habían salido y no pescaron nada.

Vicente estaba preocupado, porque sólo lograba ver un caballo al otro lado de la bahía. Partimos caminando; al fondo la bahía tiene muy poca agua y Vicente sólo tuvo que cargarme sobre sus espaldas un trayecto muy corto para cruzar por el agua. Cuando llegamos a donde los caballos confirmamos el presentimiento. El lazo no resistió en el duro cabestro y mi yegua se había fugado. Vicente ensilló su caballo y salió en busca de mi yegua. Volvió después de una hora sin ella y sin siquiera haberla visto. Menos mal pudo traer otro caballo. Por suerte Vicente no había aflojado la montura de la yegua, así que no había peligro de que se perdiera la silla. Vicente me cedió su montura. Teníamos el freno y las riendas de mi yegua, ya que se los habíamos sacado. Vicente usó un cuero de cordero a modo de montura y volvimos a la casa. La próxima mañana trajeron a la yegua aún con montura; se había unido a la tropilla. Nuestros pescadores tuvieron que esperar mucho tiempo hasta que subiera la marea. Hicieron otro intento con la red y dijeron que esa vez si pescaron, sin embargo, la red estaba tan pesada que se rompió. La red estaba vieja y podrida y no resistió así que todos los lindos pescados se escaparon; menos 4. Uno de esos pescados se lo dieron a mi cocinera que lo preparó el lunes y me sirvió un plato formidable. Estaba realmente muy bueno.

Esta bahía queda donde tenían su casa los Douglas38 en los tiempos de Gordon. Es un lugar de pesca conocido entre los pescadores de Punta Arenas. Ellos vienen de vez en cuando con goletas y buenas redes, sacan entre 400 y 600 kilos de róbalo y pejerreyes que venden en Punta Arenas.

Con una inversión mínima se podría cerrar la bahía por los dos lados usando estacones y alambre enrejado y dejar libre sólo 30 metros al centro. Esta apertura central se podría bloquear con una buena red durante la marea alta, antes que salgan los peces, para que queden atrapados con la marea baja. Una buena red para este propósito sería la de 15 brazas (equivale a 30 metros) y vale aproximadamente $ 300,-. A los pescadores les gusta venir a esta bahía, porque en ella desagua un arroyo que trae agua incluso en verano. Los peces se venderían fácilmente al Hotel Río Verde, a las estancias vecinas y en Punta Arenas. También sería posible ahumarlos y secarlos. Desde Puerto Curtze uno se demora media hora en llegar hasta la bahía. También se podría excavar un hoyo en la orilla e instalar una especie de estanque con agujeros para que pueda entrar constantemente agua fresca.

Las dos estancias tienen ahora su propia crianza de potros y yeguas que fueron comprados en San Gregorio. Los bueyes y las vacas(de raza mixta) están grandes y gordos y los terneros también.

Lunes, 30 de enero

Fuimos a caballo al potrero 7 para seleccionar ovejas: apartamos las más pequeñas, las viejas y las negras. De esas quieren vender 2.100 animales. Además arriamos la misma cantidad de ovejas hasta la estancia, estos animales serán bañados mañana.

En la noche llovió un poco y durante el día hubo sol y corrió un fuerte viento. Yo me hice útil manejando el aparato para contar ovejas.

Martes, 31 de enero

Hoy bañamos 5.000 ovejas aproximadamente. Una vez al año se hace el mismo procedimiento con todas las ovejas, para mayor seguridad. Las ovejas de acá no tienen sarna, pero los animales de las estancias vecinas tienen. El peligro de contagio es muy grande, porque muchas veces caen troncos sobre los cercos limítrofes y los rompen. Los vecinos siempre se corren para arreglar los cercos.

El líquido que usan para bañar las ovejas es Coopers-Milkoil (1 litro por 80 de agua). Las ovejas tienen que quedar dentro de este líquido durante 1 minuto, sin embargo, el pozo tiene sólo 30 metros de largo y las ovejas lo cruzan nadando en medio minuto. Por eso las tiran con fuerza y las zambullen 3 veces para que se mojen completamente. Los dos secaderos son de cemento y tienen una zanja donde el líquido que cae fluye nuevamente al pozo. El baño de las ovejas nos tomó casi todo el día. En la noche, a las 21:00 hrs., las vacas lecheras regresan solas del potrero.

La casa donde nos alojamos hace 20 años ahora es habitada por el capataz, su señora y sus 7 hijos. Yo duermo en la casa de Doré39 , que ha sido trasladada hacia acá; antes estaba al lado del río frente a la casa de Meric. El carpintero y su señora habitan una mitad de la casa, la otra mitad fue dividida en un comedor de 4 x 4 metros y en 2 dormitorios de 2x4 para el patrón o sus huéspedes.

12 de febrero de 1928

Querida Ilse, queridos niños, Desde que mandé mi última carta han pasado casi 3 semanas. Durante este tiempo probablemente tuve más de una ocasión para escribirles. El hecho de que no lo hiciera se debe en primer lugar a mi flojera de escribir y, en segundo lugar, a la gran cantidad de libros de De Bruyne y las cantidades de revistas de su nuera. Ella recibe cada semana aproximadamente medio quintal de revistas40 .

Ojalá reciban más cartas de Fritz.

Continuemos entonces con la lata...

El motor que acciona las esquiladoras y la bomba hidráulica de la prensa de lana funciona con bencina, tiene 15 HP y es de origen danés. Tienen trabajando 12 tijeras que esquilan en promedio 140 ovejas al día (pagan 40 centavos por cada oveja esquilada). La comida, que no es mala, corre por cuenta del dueño de la estancia. Los domingos no se trabaja y los sábados sólo hasta las 13:00 horas.

Los esquiladores están de pie a lo largo de una pared; cada uno tiene su puesto frente a un establo con 12 ovejas. Este es llenado permanentemente por los ovejeros con animales que traen de otras secciones más grandes ubicadas detrás del establo. Se tardan tres días completos en arrear el ganado ovino desde los potreros más lejanos.

El esquilador toma la oveja por la cabeza y las patas delanteras y lo arrastra hasta su puesto donde lo aprieta entre sus piernas. Empieza a esquilar por el cuello y sigue por el vientre, después continúa con la pata trasera izquierda pasando las tijeras hasta el lomo y la cabeza. Hasta aquí tiene la mitad del animal esquilado. Luego le da media vuelta y continúa con el otro lado. Empieza por la parte superior y termina con la cola. Todo este procedimiento demora aproximadamente 3 minutos. Unos chicos retiran de inmediato la lana. Estos chicos tiran los vellones tan hábilmente, que se extienden como un paño sobre las mesas de clasificación. En cada una de estas 3 mesas hay dos personas sacando la lana sucia y las vedijas, luego uno de ellos dobla la lana y el otro tuerce un extremo del vellón en forma de cuerda con lo que hace un paquete de la lana y la tira sobre la mesa de clasificación. El clasificador, Sr. Preston, saca del bulto que tiene delante (de unas 6 a 6,5 libras) una pequeña muestra para determinar la fineza de la lana. Después tira el bulto clasificado en uno de los cajones que tiene a su lado y detrás. El experto clasificador viene todos los años de Inglaterra y trabaja para las dos estancias. Los esquiladores y los auxiliares también vuelven todos los años. Siempre comienzan con la esquila en Río Verde41 .

Las categorías son: Súper A, AB, C, D, E, BB. Además se separa la lana en Bellies (lana del vientre), Locks a Pieces (copos en pedazos) y Brietch, que son vellones y pedazos más grandes que no entran en la clasificación antes mencionada. La lana de Ponsonby es una de las más finas del territorio. En la última exposición de la Sociedad Rural de Punta Arenas obtuvieron 3 premios. La mayoría de la lana que producen pertenece a las primeras 3 categorías: Obtuvieron 51 fardos de la categoría Súper A, 124 fardos de la categoría A y 277 fardos de la categoría B.

La fineza de esas categorías corresponde a los números 60/58, 56, 54, 50, 48, 44 y 40; es decir que con una libra de lana se pueden hilar 60 yarns (hilo delgado) de 550 yardas de largo, o 58 yarns por libra, etc. Mientras más fino es el hilo, más garfios tiene, lo que significa que un hilo delgado aprieta más que un hilo grueso42 .

Detrás de las cajas está la prensa de lana. Ésta es manejada por dos hombres y un chico. Ellos reciben 1,5 centavos por kilo, por lo tanto, tratan de hacer que cada fardo sea lo más pesado posible. La prensa hidráulica es hecha en Alemania por PH. Mayfarth y Cia, Frankfurt a/M. Es una empresa conocida que produce muchas prensas de vino y fruta. La prensa con la bomba vale 345,- libras. De Bruyne prefirió la prensa alemana, porque una empresa inglesa le cobraba 1.700,- libras por una de las mismas características.

Río Verde tiene la misma prensa y el mismo motor así que, en caso de emergencia, las dos estancias pueden ayudarse mutuamente. Además la prensa es muy firme y es casi imposible que se rompa. Su estructura consiste de un émbolo y 2 cajas de 3 metros de altura, 1 metro de largo y 0,5 de ancho. La presión que ejerce es de 450 kilos/cm2. El proceso ocurre de la siguiente forma:

 

Carl Hoffmann Bottcher y su esposa Ilse Clericus Berkhof, con su hija Ilse, de dos años.
Fotografía hacia 1910. Archivo fotográfico C.E.H.A.

Se coloca un pedazo de yute en el piso de la caja que se encuentra encima del émbolo, se saca la caja que corre sobre rieles, se cierra la puerta y se engancha el cierre de gruesas cintas de hierro. Luego devuelven la caja a la esquina donde será llenada nuevamente. Un trabajador se mete en la caja y pisa la lana que le van pasando, caben unos 80 a 100 vellones, dependiendo de su volumen. Cuando la caja está llena se coloca otra vez encima del émbolo y se pone el piso envuelto con yute. Sobre esta tapa quedan los enormes carriles de hierro de la prensa. Después abren la llave de la bomba accionada por el motor. Ésta inyecta el agua a los tubos y hace que el émbolo suba y suba y prense la lana cada vez más, hasta que el fardo alcanza un espesor de 50 a 55 centímetros, lo que se comprueba con la ayuda de una escala. La compresión demora 12 a 15 minutos. Durante ese tiempo están llenando la otra caja. Después se abre la puerta y se coloca otro pedazo ancho de yute alrededor de la lana, el cual se fija al piso y a la tapa con largos clavos. Después se colocan 5 cintas de hierro alrededor de los fardos que se mantienen juntos con remaches. Nuevamente baja el émbolo para que se pueda trasladar el fardo a la plataforma (esta plataforma se puede bajar por los dos lados de la prensa) donde se cose el yute. Se baja el émbolo completamente, se coloca otra vez yute al piso, se cierra la caja sobre el piso, la retiran y traen la segunda caja (llena) sobre rieles y la prensan. El experto en lana escribe con lápiz azul la calidad y la raza de las ovejas sobre el fardo. Después lo colocan sobre la balanza y el experto también apunta su peso. Finalmente marcan el fardo a ambos lados con el símbolo de la estancia, el número y su contenido. Los bultos pesan entre 260 y 350 kilos, según la calidad. Los pedazos y vellones siempre son lo más pesado. La tara es siempre la misma, 10 kilos por fardo43 .

Este año la lana salió más liviana, 6,48 libras por vellón; el año pasado eran 7,12 libras. La lana fue lavada por la cantidad de lluvia que cayó y no tiene casi mugre o arena. En Punta Arenas se paga por libra 19,25. El transporte de los fardos sale 12 libras. La Goleta “Renato” ya ha llevado en 3 viajes 130, 111 y 86 fardos respectivamente. Para mejorar la raza piensan traer 100 ejemplares Romney-Marsh de Río Verde. Esta raza es más grande y su lana es más gruesa, pesada y densa que la de la raza Corriedale. Se prensaron 17 fardos en promedio por día.

Estancia Río Verde, miércoles 1 de febrero

A las 8:30 llegó la joven pareja y media hora más tarde salimos los cuatro a caballo hacia la laguna Haase que queda en el límite con la estancia de Kusanovic. Cabalgamos a lo largo del estero y entramos al potrero 7. Luego lo cruzamos para llegar al siguiente potrero, el 10, que tiene bosque verde achaparrado y algunos árboles secos. Siempre cabalgamos siguiendo una huella muy angosta.

Bajo los árboles crece abundante pasto. De vez en cuando nos topamos con lugares totalmente limpios por los incendios. Poco a poco el terreno va subiendo y los árboles se tornan cada vez más altos y anchos. Esta parte del campo se usa solamente en verano, durante el invierno llevan a las ovejas más hacia la costa, a las pampas abiertas donde tienen romerillo y calafate para protegerse. Desde este potrero con monte (el número 10) nos pasamos al potrero de la laguna (el número 12). Acá hubo fuegos desenfrenados que no quemaron, sino más bien secaron los troncos44.

Continuamos siguiendo el cerco divisorio con la estancia de Kusanovic. Este cerco es doble para evitar el contagio de los animales con sarna. Sin embargo, de vez en cuando caen troncos y rompen el cerco compartido. A continuación atravesamos una vega con árboles bajos y mucho pasto que pertenece a los deslindes de la laguna Haase. (Nos encontramos en las inmediaciones del mar abierto.) Cabalgamos un buen rato bordeando la laguna por la ribera este donde se encuentra el puesto. Son alrededor de las 13:00 horas, así que cabalgando al paso nos demoramos unas 4,5 horas.

En la orilla Oeste hay un puesto de Kusanovic. Esta laguna tiene agua dulce y peces. De Norte a Sur mide aproximadamente 2.000 metros y tendrá 500 metros de Este a Oeste, así que debe tener unas 100 hectáreas de superficie. ¡Qué bueno sería tener un bote plegable!

Descansamos y disfrutamos los panecillos y el café caliente que trajimos y a las 14:00 horas seguimos hacia el sur por un terreno con algunos árboles quemados y caídos, otros parados pero muertos y muy pocos aún verdes. Esta madera no sirve para ser aserrada, porque los troncos ya están comenzando a podrirse. El terreno forma unas sierras entre las cuales hay unas hondonadas de 30, 50 y 100 metros de ancho que tienen unos 5 a 10 metros de profundidad. Se nota que nos fuimos acercando a la costa, ya que los árboles nuevamente se achaparraron. Llegamos a las casas de Puerto Curtze alrededor de las 15:00 horas.

La antigua casa de Picot45 está habitada por el capataz, que es soltero. A continuación hay una casa nueva con un comedor principal, 2 dormitorios, cocina, despensa y comedor para los empleados. Además están las ranchas para los peones, otra casita para los pastores y en la playa hay un pequeño galpón para la lana. Todas las casas están recién pintadas con óleo: las paredes de amarillo claro, las ventanas verdes, las puertas blancas y el techo rojo. Las casas de las estancias Ponsonby y Río Verde también son de estos colores.

El puerto está protegido por una península de 200 metros de largo y unos 1.000 de ancho en cuya punta hay un monolito. Dicen que este puerto es muy profundo y que es un buen fondeadero durante las tormentas. Aquí también se debería instalar un medidor de viento para monitorear su intensidad.

Salí a dar un paseo a la estancia Paddock, que es un campo plano y con mucho pasto. Llegué hasta la punta y me atrasé para la cena (aquí se sirve a las 18:00 horas).

Estancia Río Verde, jueves 2 de febrero

Tres capataces y todos los peones partieron a las 5:00 de la mañana a bañar las ovejas. Nosotros desayunamos como a las 8:00(costillas de carnero, dos huevos, pan, mantequilla y café) y salimos a las 9:00 a caballo. Nuevamente atravesamos bosques quemados, pasamos por la punta de la bahía Haase y después por la quesería de Amador en el potrero 9. Este potrero tiene una densa vegetación de robles muy achaparrados. Son tierras bajas, por eso tienen mucha agua en invierno que confluye a un arroyo y luego desemboca en la bahía Haase. Es el antiguo campo de Douglas, que tuvo que dejar cuando la Sociedad Explotadora tomó posesión de la estancia de Picot, Wahlen y Cia46 .

Después de una cabalgata de 1,5 horas llegamos a Ponsonby. Pasamos por el campo de Puerto Curtze que no tiene potreros sino es sólo monte. Muchos troncos secos (caídos y de pie) cubren el suelo densamente así que sólo se puede pasar con los caballos. La única forma de pasar es seguir una angosta huella muy erosionada. La calidad de los troncos que aún están verdes es tan mala que no sirven para el aserradero. Sólo queda quemarlos para limpiar y luego plantar pasto que sirva de alimento para las ovejas.

Mientras cruzaba este campo, iba pensando en como se podría combinar ambos, la explotación del bosque y el aprovechamiento del suelo. Lo segundo solamente se puede hacer cuando desaparezca el primero. Llegué a convencerme de que la única forma de explotación rentable es el proyecto de destilación utilizando la madera. Sin embargo, habría que proteger los árboles vivos que sirven para la construcción, para hacer estacas y para cercos. La ventaja es que hay innumerables toneladas de madera absolutamente seca (al aire).

Por el momento este es mi cálculo: en 10.000 hectáreas tenemos un promedio de 200 metros cúbicos de madera colorada (buena y dura) por hectárea. Eso nos da una base fija de 2 millones de metros cúbicos para explotar. La ubicación de este campo no podría ser mejor, ya que Puerto Curtze queda a unos 10 o 15 kilómetros del punto más lejano de esas 10.000 hectáreas. Si se eligiera sacar la madera por el puerto de la estancia Puesto del Indio, las condiciones serían aún más favorables, ya que habría bosque por los dos lados del puerto. En verano se podrían explotar las llanuras bajas y en invierno las planicies secas de más arriba.

La parte práctica sería así: con una motosierra tendrían que cortar primero la madera en pedazos de 1 metro de largo. Estos trozos se llevarían sobre trineos hasta la fábrica. Aquí se debería hacer trozos de un tamaño más adecuado. La madera de mala calidad o demasiado delgada se podría usar para calentar las calderas y los retortes. A su vez, los concesionarios de estas tierras deberían considerarse afortunados de que les ofrezcan una solución tan barata para despejar el campo47.

Para una habilitación más económica habría que utilizar un pasto adecuado, como el pasto ovillo o esos pastos duros indígenas. Primero deberían sembrar 50 hectáreas de terreno limpio y fértil con semillas nuevas y puras. Luego tendrían que cosechar esas semillas y en la próxima primavera, cuando la tierra aún estuviera húmeda, sembrarlas. Esto debería hacerse con una sembradora angosta que abra el suelo, que ya va a estar bien suelto por la previa extracción de las raíces de los árboles. La misma sembradora va cubriendo los surcos. Habría que probar cual es la mejor alternativa para mover la sembradora: un tractor o una yunta de bueyes.

Lo primero que hay que hacer es averiguar exactamente el tamaño y el costo de instalación y operación de la planta destiladora. Además hay que estudiar las posibilidades de venta del producto (seguramente los mejores mercados serían Chile, Argentina y Europa). En las estancias Ponsonby y Palomares hay arena caliza para hacer acetato alumínico48 .

Estancia Ponsonby, viernes 3 de febrero

En verdad quería salir a caballo, pero como eran las 8.30 horas y el peón no llegaba con mi amada yegua (la Chuza Negra), decidí partir a pie. Durante la caminata pude comprobar que el Mesotan y el Melubrin realmente han sido eficaces contra mis dolores neurálgicos. Quiero aclararte que la caminata de las 8:30 hasta las 13:30 (casi sin parar) no me ocasionó ningún dolor o fatiga. Sólo la debilidad en la planta del pie derecho persiste, sin embargo no me molestó al caminar.

Caminé a lo largo del canal y encontré, cerca del huerto de papas, el cacho de un huemul. Luego en el bosque vi un coruro gordito recién muerto49 . Los coruros tienen forma de ratón pero con cola corta. También su piel es parecida a la de los ratones. Sus enemigos naturales son las numerosas aves de rapiña como los caranchos, las gaviotas, los halcones y las lechuzas. Si el hombre también los cazara, su población disminuiría considerablemente.

Al regreso me topé con uno de los dos tipos de conejos que supuestamente existen en Ponsonby. En el continente ya se han multiplicado bastante. Su piel se paga a $1,- la unidad.

Llegué hasta el bosque detrás de aquel lugar donde antes se encontraba la Maison Dore y desde ahí pude comprobar que la cantidad de madera disponible por hectárea es mayor. Debo aumentar esta cifra a 400 o 500 metros cúbicos, por lo tanto, el monto final de mi cálculo anterior subiría a 4 millones de metros cúbicos.

La ladera del canal a ambos costados de Maison Doré es bien ancha, poco escarpada y demás tiene buena tierra. Aquí se puede rozar fácilmente unas 150 hectáreas para sembrar el pasto antes mencionado. Después de la cosecha de las papas y de las semillas de pasto se podría dejar entrar al ganado.

Existe una gran variedad de animales silvestres y, como nadie practica la caza, estos viven en un paraíso. Hay, entre otros, gansos y patos silvestres, bandurrias, urracas, becasinas, cisnes, tórtolas, tordos y zorzales, loros, liebres, pumas y peces.

Después de la once logré montar la yegua “Chuza Negra” y fui al potrero 7 donde empieza el bosque hacia el Este. A las 19:00 horas estuve de vuelta.

Estancia Ponsonby, sábado 4 de febrero

Tal como lo habíamos acordado, hice mis maletas para volver a Río Verde, desde donde quiero partir el domingo directamente hacia Punta Arenas. Como a las 9:30 llegó Bernard de Bruyne con un joven (Sr. Wells de Boston) conocido de su señora que trabaja allá en una gran talabartería. Terminé de empacar y me despedí de todos los habitantes de Ponsonby. En Río Verde, gracias a Dios, había llegado la valija de correos y por Bernard pude enterarme de las noticias que trajo el “Magallanes”. Dicen que el “Chiloé” recién llegará el 7 de febrero a Punta Arenas y zarpará el domingo después. Como no tiene mucho sentido para mi estar tanto tiempo esperando en Punta Arenas ($ 35,- al día), cambié mi plan. El clima está simplemente maravilloso. Hay un atardecer magnífico que dio a todos los cerros y a las nubes detrás del Seno Skyring tonos dorados. Estoy leyendo “Der Halligpastor” de Lobsiens, “Der Pastor von Poggensee” de Frenasen, Jan Musken [falta parte del texto original/ndt] “Das Grosse Jalen” de Ganghofer y “Sergeant Feuerstein”.

Estancia Río Verde, domingo 5 de febrero

El matrimonio De Bruyne y su joven amigo fueron en auto a Punta Arenas a buscar al Sr. Ericson (está construyendo la ampliación de la casa) que viene con su señora. La próxima navidad recibirán visita de los suegros, por eso están arreglando la casa. Los señores Ericson parten de regreso después del desayuno y yo también parto hacia la isla amada. Monto un caballo y junto con dos peones nos dirigimos a Puerto Curtze. Al trote son 2 horas y 45 minutos. Hace calor y no corre una gota de viento.

Lunes, 6 de febrero

El capataz Erasmo Almonacid y yo partimos temprano (a las 8:00) con nuestro recorrido a caballo por los potreros 17, 16 y 20. Llegamos hasta la desembocadura del Chorrillos donde vive el pastor Maldonado. A las 11:00 de la mañana ya estábamos de regreso.

Del lado de Meric, la quema del potrero 16 fue hecha hace tiempo, así que muchos troncos están bien podridos. En la playa hay un tendido de cables telefónicos que llega hasta el aserradero de Alonso (a unos 40 kilómetros)50.

En la tarde fui a pie hasta el potrero 15 y me metí hasta la entrada del bosque del potrero 16. Este bosque es muy tupido y achaparrado. Los grandes árboles en el interior del bosque también son robles colorados (Nothofagus pumilio). En la noche, después de la cena, caminé hasta la punta de la península donde hay un faro. Aquí sopla un viento fuerte y sostenido. Sería interesante instalar un anemómetro en la estancia Río Verde para saber si el viento del Seno Otway es tan fuerte y parejo como el del Seno Skyring. Con esto podríamos saber si es factible utilizar la fuerza eólica de este lugar. Se podría instalar una batería de cinco o más ruedas que muevan un eje al cual esté sujeto un volante pesado que a su vez mueva un dinamo. El ingeniero Sörensen del taller Minerva me contó que en Dinamarca existe este tipo de motores de viento que generan hasta 70 hp51 .

Martes, 7 de febrero

Erasmo y yo comenzamos a las 8:00 de la mañana nuestra cabalgata a lo largo de la playa. Fuimos hacia el puesto Chorrillo, el único que tiene esta estancia en la costa. Llegamos a las 9:00 a todo galope. Después empezamos el ascenso a lo largo del riachuelo (a propósito, la desembocadura de éste es un excelente lugar de pesca). Continuamos por el potrero 22. El bosque más al interior es un precioso bosque adulto formado por ejemplares de 8 a 10 metros de altura y de unos 50 a 100 cm de grosor. Entremedio hay partes que están limpias donde la quema fue implacable. Posteriormente fueron sembradas con pasto ovillo y pasto miel. Estos pastizales alcanzan una altura de hasta 70 centímetros.

En mi opinión, los compradores de semillas de pasto fueron engañados, ya que venden el pasto miel a un precio superior, no obstante, este se pudre a comienzos del invierno, en cambio el pasto ovillo resiste. El saco de semillas vale $ 45,-.

Las vegas de acá tienen mucho pasto y es el lugar donde las ovejas pasan la mayor parte del tiempo. Luego pasamos por el potrero grande (nº 25) que es atravesado por el mismo estero. Aquí vimos un bosque adulto de robles preciosos que me recuerda mucho a los bosques de haya en Alemania. Los enormes robles (de 10 metros de alto y su diámetro es de 1 metro a la altura de mi pecho) crecen a unos 2, 3 o 5 metros de distancia unos de otros. Por todos lados se ven troncos de árboles caídos, nuestros caballos tienen que saltarlos e incluso treparlos, porque muchas veces están atravesados sobre el camino. Llegamos un poco antes del cerco del potrero nº 26, que es el último que pertenece a Pto. Curtze. La Explotadora le concedió su uso.

Mi yegua es dura para saltar. La verdad es que en cada brinco suyo me golpeo la columna y eso me tiene bastante adolorido. Paramos brevemente (de 12:30 a 13:00) a descansar y luego continuamos nuestro recorrido. Siempre vemos el mismo paisaje: bosque quemado. Esto parece un cementerio de árboles. Luego pasamos una gran vega que se extiende hasta el campo de Meric. Aquí los pastizales son hermosos y las ovejas tienen acceso a esta maravilla casi todo el año, porque el suelo se conserva firme hasta comienzos del invierno.

Subimos una loma hasta el cerco, simplemente lo abrimos y después de pasar lo cerramos (la tranca está demasiado lejos). Llegamos al potrero 24. Éste también tiene una gran vega que abarca parte de la estancia Puesto del Indio, propiedad de Meric. Según Erasmo, esta estancia puede alimentar sin problemas unas 8.000 ovejas, en vez de las 5.000 que tienen en estos momentos. El camino nos lleva a lo largo de la cerca, pasamos otra vega y luego entramos al potrero 23 (siempre siguiendo el cerco).

El bosque vuelve a achaparrarse. Desde la loma, antes de llegar a la playa, se tiene una extensa vista sobre la estancia Puesto del Indio. El casco de la estancia está formado tan sólo por un rancho y un pequeño cobertizo. El copropietario de Meric murió el invierno pasado y Meric vive en Punta Arenas.

En el lote 24 me fijé que, al lado de la vega, crece un tipo de pasto que se da mucho en el manzanal de arriba en Puerto Viejo (hacia los Dos Pellines). Sus semillas crecen en forma de espiga y se asemejan mucho a la avena. Considero que este tipo de pasto es de mejor calidad que el pasto miel.

Desde la loma se tiene una hermosa vista hacia el Oeste. La mirada llega a perderse en el horizonte. La cordillera de atrás parece achicarse y se desvía hacia el Norte, así que la distancia desde el pie de esos cerros hasta el Seno Otway se hace cada vez mayor. El terreno sube paulatinamente y está totalmente cubierto por bosques. Sólo algunas pequeñas superficies parecen haber sido rozadas. Además de Meric y Reveillon, quien dice tener unas 8.000 o 10.000 hectáreas ocupadas en la parte exterior del Este, está Marco Kusanovic, que tiene vacunos52 .

En la desembocadura del Río Grande o más hacia el oeste se encuentra el aserradero de Alonso. Dicen que hay un puente colgante para cruzar el Río Grande. Supuestamente está a unos 200 o 300 metros más arriba de la desembocadura.

Los potreros 25 y 26 tienen cada uno más de 2.000 hectáreas. Estos potreros son demasiado grandes. Para utilizarlos mejor debieran ser divididos, lo que seguramente van a hacer más adelante.

Llegamos nuevamente a la playa, pero como no habíamos llevado nada para almorzar, tuvimos que continuar hacia la casa quisiéramos o no. Los caballos se dieron cuenta de que volvíamos y también tenían hambre. El resultado fue que hicimos todo el camino de regreso a galope tendido. Nos demoramos apenas 1 hora y 45 minutos. Estuvimos desde las 8:00 de la mañana hasta las 15:00 cabalgando y sólo con media hora de descanso.

El camino desde Punta Grimal (el límite de la estancia Curtze) es tan duro y compacto que, salvo en algunas excepciones, se podría hacer en auto. Hacia el Oeste se pone más pedregoso. Los potreros 19 hasta el 26 son excelentes para el asunto de la destilería. Son 10.600 hectáreas y en ellas hay una gran cantidad de bosque adulto del cual algunos árboles son de tales dimensiones, que calculo pueden dar 3 hasta 5 metros cúbicos cada uno.

El día está muy ventoso, aunque sólo se percibe en la costa. La goleta “Renato” viene de Río Verde y tuvo que tirar anclas en Puerto Curtze por el viento. Recién a la mañana siguiente, cuando este viento amainó, pudo continuar su viaje.

52 La crianza de vacunos fue la forma utilizada para la ocupación económica de los terrenos marginales, todos de monte (precedida por los inevitables incendios forestales), del ecumene magallánico. En el caso de la isla Riesco, esa crianza alcanzó alguna importancia y de la misma derivan algunos hatos de animales baguales que suelen ser vistos ocasionalmente hasta el presente.

Miércoles, 8 de febrero 1928

Cabalgamos por los potreros 15, 14, 13 bordeando el canal Fitz-Roy. En una punta del potrero 14 se encuentra el embarcadero de los Kusanovic donde tienen una lancha a motor y otra para transporte de animales. Ayer embarcaron 32 vacunos para cruzarlos al otro lado.

Cruzamos el potrero 13 hasta el comienzo de la bahía Haase y luego hacia el interior en busca de una tropilla de 9 caballos. Erasmo quiere cambiar su caballo y como encontró 3 potros de su agrado el proceso será rápido. El lote 13 es el que más ha sido rozado. Ya Meric había comenzado con las quemas acá, por lo tanto, hay varias pampas tan limpias que se podría jugar fútbol sobre ellas. De concretarse el proyecto de destilación, muchas hectáreas del sector van a quedar igual.

Actualmente hay 4.400 ovejas, pero el 16 de febrero van a partir los mejores ejemplares hacia Río Seco. ¡Es tan corta la vida de las ovejas! Al lado, en el potrero nº 9 se encuentra la quesería de don Amador Valiña. Junto con él trabajan dos españoles. En estos momentos están terminando la ordeña de sus 80 vacas. La leche es convertida en un queso muy mantecoso que tiene gran aceptación en Punta Arenas. Este queso se comercializa bajo el nombre de “Queso de Río Verde”53 .

Ellos también tienen unos 6 o 7 cerdos para engorda, de esos negros de la raza americana Poland China. De Bruyne les cedió el potrero 9 y un poco más para el pastoreo. Este potrero es un gran bajo con uno que otro roble achaparrado que en invierno se pone bien pantanoso. Por eso sólo ordeñan hasta fines de abril y luego dejan que los terneros pasten libres junto a sus madres.

Después de esta visita volvimos a la casa, lo que fueron 2,5 horas más a caballo. Justo cuando llegamos telefonearon de la estancia Río Verde avisando que el “Chiloé” zarparía el viernes en la tarde. Así que de inmediato hice mis maletas, tomé desayuno y partí nuevamente a caballo a eso de la una de la madrugada. No fui solo, ya que Erasmo se ofreció amablemente a acompañarme hasta Ponsonby. Los caballos estaban briosos, así que hicimos todo el trayecto a galope tendido. Sólo nos demoramos 1 hora y 40 minutos de casa a casa. Ese ritmo desbocado no le gustó a mi corazón y poco antes de llegar sentí el cambio de presión. El pulso se me aceleró a 84 pulsaciones por minuto. Recién después de varios días volví a mi pulso normal de 68, sin embargo, no tuve ninguna molestia por esta causa.

En Ponsonby bañaron los capones, antes habían estado enfardando lana. El mecánico estaba ahí y había envuelto con yute las ruedas de las tijeras para esquilar. Nos cruzaron al continente y después de quince minutos en auto estábamos en Río Verde.

Estancia Río Verde, jueves 9 de febrero

Telefonearon una vez más desde Punta Arenas para avisar que el “Chiloé” zarparía anticipadamente el viernes a las 11:00 horas, así que nos pusimos en marcha después de almorzar. El camión con los cueros secos y la grasa partió primero. Con Bernard les seguimos en el auto hasta Río Verde, donde descargaron y almacenaron los cueros en el galpón. Después cargaron en el camión las cosas del chef de Ponsonby y partieron.

Otto Kohnen, un empleado de Ponsonby y yo fuimos invitados por el señor Fischer (segundo hijo del fabricante de cervezas y actual administrador de la Cía. Mercantil (Pisano y Cía) y de Río Verde)54 a hacer el trayecto en su Ford. Llegó otro auto con las señoras y los niños de Pisano, claro que ellas querían regresar a su casa inmediatamente.

Esta vez el recorrido fue a lo largo del canal Fitz-Roy. Pasamos al lado de un piño enorme de ovejas (propiedad de Montes) que iban en su marcha al matadero de Río Seco. También pudimos admirar de cerca el precioso chalet de Meric. Poco después tuvimos una pana de neumático que fue cambiado rápidamente. Seguimos camino por delante de las estancias de Fermín Roca, Comunidad San Francisco (Campos, etc. antes era de Ladouch); de Jesús Osorio, después nuevamente la Comunidad de San Francisco (antes propiedad de Despouy) Josseau, Roux, la Otway Station (de Hamilton Saunders, supe que Saunders está muy enfermo en Inglaterra)55.

Finalmente llegamos a Cabeza de Mar, lugar desde donde sale el otro camino que va bordeando la orilla hasta Laguna Blanca. Desde aquí comienza la parte llamada ramblas, un camino bien delimitado por cunetas que lleva hasta Río Seco. Un viento espantoso soplaba desde el continente y amenazaba con sacarle a uno el alma del cuerpo, y por si no fuera poco el auto de Fischer era abierto. En Río Seco el “Lovart” descargó ovejas traídas desde Tierra del Fuego. Pasamos por lo de Bitsch, luego por las graserías de Hoeneisen y Cía., la curtiembre, la estación de radio, las distintas chacras al lado derecho, una de las chancherías de Kusanovic, el hipódromo, el cementerio, hasta que llegamos a la ciudad más austral de Sudamérica.

El asfalto es tan malo en Punta Arenas que el auto saltaba más en la ciudad que en el campo56 . Eran las cinco de la tarde cuando llegamos, así que nos demoramos tres horas en el trayecto.

Paramos en el hotel “Cosmos” justo cuando pasaba Blanco, quién aprovechó de explicarme lo del zarpe adelantado del “Chiloé”: resulta que tenía poca carga y una multitud de turistas presionando por una pronta partida. Lamentablemente no pudo compartir conmigo la tarde, porque tenía primero una reunión y después la junta mensual con cena del Rotary Club.

Después de la cena, en el hotel “Cosmos” conversé con Otto Frantzke(responsable de la instalación de Vorwerk y Cía.), quién había regresado de Puerto Natales hace ocho días con un reumatismo en la rodilla derecha. El pobre no consiguió pasajes en el “Chiloé”, así que tuvo que comprar un boleto para la “Apolo”, que zarpa el domingo. Una vez en la cama se me ocurrió cambiarle mi pasaje por el suyo. A la mañana siguiente, gracias a la mediación de Blanco y de don Juan Blanchard, me resultó el plan. Frantzke estaba contento y dispuesto al cambio, ya que además lo favorecía.

Punta Arenas, viernes 10 de febrero

Luego de despedirme de Frantzke me fui donde Menéndez para cambiar su pasaje57. En el camino me encontré con el señor Stubenrauch, quien me pareció muy apático58. Después Mannsen’s me contó que el hombre ha tenido pérdidas terribles desde 1914. Primero falleció su mujer, después se quedó sin mercancía para su negocio durante la guerra, lo que significó perder mucho dinero.

Posteriormente fue aval para una sociedad de la cual era accionista en Deseado y a raíz de esto perdió pan y pedazo; en Tapi Aike, que posee a medias con von Heinz, el Gobierno Argentino le expropió varios lotes de la hacienda. En Gente Grande un hijo de Wehrhahn, a quien le habían comprado a través de su albacea, el Sr. Sthanor (actualmente es agregado alemán en Londres), porque entonces era menor de edad, les embargó todo. Resulta que no habían legalizado esta compraventa en Chile, por lo cual impugnaron la validez de la venta, ya que el terreno está en Chile y él es chileno. El joven también ganó el pleito en primera instancia. Como si fuera poco, todo el mundo en Punta Arenas se queja de que los negocios están miserablemente malos. Seguramente su negocio, del cual aún es gerente Hermann Koch, tampoco va muy bien.

La situación de Hobbs59 , también le vi, es incluso peor, porque tiene una familia numerosa.

Por esto Stubenrauch le vendió su chalet en Punta Arenas con los muebles y todo a Alfonso Menéndez por £ 12.000,-60 .

Después del desayuno me pasó a buscar Blanco y me mostró el garaje donde venden autos Ford, Fordsons y algunos Studebaker, que son prácticamente invendibles y que les fueron enviados desde Valparaíso sin haber sido pedidos. Están esperando los nuevos Ford, de los cuales ya tienen 30 o 40 vendidos. Es el auto que más salida tiene, porque es el más apropiado para el campo (¿no hay ninguna marca alemana que le haga competencia?).

A continuación fuimos en auto al astillero, que antes era de Bonacic Hermanos. Ambos hermanos murieron y los arrendatarios fueron indemnizados. El gerente es Sörensen, el mismo que tiene a su mando el taller Minerva. En estos momentos no hay mucho trabajo. Durante la temporada los vapores tienen que traer lana y ovejas.

Después fuimos al criadero de aves de Leña Dura, que antes administraba Logins y ahora lo hace Berthold. Este último es casado con una hija de Molkenbuhr. El criadero pertenece al consorcio Alban Ladouch y Cía., el cual después de su muerte pasó a ser propiedad de Braun & Blanchard. Sus productos se venden por medio de Siegers y Cía., que supuestamente están quebrados. La granja tiene 90 hectáreas, de las cuales la mitad está ocupada por el criadero y los campos de hortalizas y avena. Los tipos de gallinas que tienen son Wyandottes blancas, Leghorn, Rhode Island y Plymouth Ruk. Compraron un gallo Leghorn precioso y cinco gallinas de Rosario de Santa Fe. Los gallos de las otras rasas son de Inglaterra y las semillas de hortalizas de Sutton y Sons, también inglesas.

Las gallinas ponedoras las tienen en grupos de 40 aves y a las pollas en esos galpones de 200 sin nidos. La cantidad de huevos que ponen las 40 gallinas es anotada diariamente. El corral es amplio. Las gallinas son alimentadas con afrecho, afrechillo, curagüilla y maíz. También les dan hígado y pulmones deshidratados que le compran al frigorífico a medio secar y luego secan al aire libre ellos mismos. Así se conservan sin podrirse.

Los polluelos reciben su primer alimento a las 36 – 48 horas (maíz molido). Tienen una casa con dos incubadoras calefaccionadas por radiadores con agua caliente. Cada incubadora tiene capacidad para 5.200 huevos, de los cuales eclosiona el 70%. En estos momentos obtienen 1.600 huevos al día, que son vendidos a 25 centavos cada uno. En invierno el precio de los huevos sube hasta 50 centavos.

Los huevos que no se venden los guardan en estanques de almacenamiento. Tienen 12 estanques, cada uno con una capacidad de 2.500 huevos, los que son conservados en Garantol o vidrio soluble. Este último supuestamente es mejor que el primero. Según Berthold, las mejores gallinas son cruza entre Wyandottes blancas y gallos Leghorn, ya que salen tan ponedoras como las Leghorn (más ponedoras que las Rhode Island) y además resulta una buena raza de carne. El capitán de “Apolo” dice que los huevos no tienen buen sabor, la yema es demasiado blanca. Seguramente les falta alimentación verde a las gallinas.

Los campos de hortalizas se ven bien ordenados. Tienen todos los tipos de coles, también coliflor, espinaca, acelga, nabos, zanahorias, rabanitos, lechuga, cebollas, cebollines, puerro, ruibarbo, frutillas. Incluso se da un repollo forrajero de Sutton (Favorit) que saca hasta 6 cabezas.

Había un viento fuerte muy helado. En la tarde fuimos al teatro donde Rullán Torres.

Punta Arenas, sábado 11 de febrero de 1928

En la mañana visité a Thorolf Arentsen61 , que tiene una tostaduría de café, donde solamente vende dos tipos de café, ya que sus clientes no quieren comprar los otros. El hombre vive de su tostaduría. Thorolf estuvo peleado con su hermano por largo tiempo. Este confl icto le costó $ 83.000,-.

Luego fui a ver a Koch donde volví a encontrarme con Stubenrauch. Desayuné en la casa de Blanco al lado del hotel Cosmos. Este hotel pertenece a Sara Braun, antes creo que era de Conrad Holtz62 .

Blanco vive con sus dos hermanas, de las cuales una parece que es viuda. Ella tiene un hijo que también trabaja para Braun y Blanchard. La otra hermana es soltera.

Visitamos el taller Minerva, que son los primeros en Chile que pueden fundir piezas de hierro de 5 toneladas y piezas de latón de hasta 500 kilos por la gran cantidad de maquinaria que tienen. Cuentan con tantas máquinas diferentes que pueden reparar cualquier pieza de barco. Lamentablemente hay muy poco que hacer, por lo tanto, el capital de tres millones de pesos invertido en el taller y en el astillero no dan las ganancias esperadas. Ellos quieren que Menéndez se haga cargo de la mitad, para que haya más trabajo, sin embargo, las dos empresas no son muy amigas (más bien son competencia)63 . En la tarde fuimos con Blanco y sus hermanas al teatro.

Domingo, 12 de febrero de 1928

Me embarcaré al rededor de las 10:00 en el “Apolo”, que ya se encontraba en el muelle de Menéndez. El zarpe es aproximadamente a las 11:30. El barco está completísimo y además de pasajeros lleva 2.400 ovinos para Quinteros de Punta Delgada.

Con nosotros viaja hasta Río Baker una comisión de ingenieros del Gobierno y dos oficiales con sus respectivos asistentes para evaluar la concesión que poseen allá los señores Campos, Menéndez Behety, J.B., Hobbs, Stubenrauch y Bridges. El abogado de estos últimos, el señor Hertz, acompaña la comisión para salvaguardar sus intereses. La concesión caduca en dos años y como los señores han invertido mucho dinero (£ 250.000,-) arreglando caminos y otras cosas, quieren solicitar una prórroga de 25 años más para terminar el camino a Argentina y de esta forma facilitar la salida de sus productos y los de sus vecinos argentinos a través de puertos chilenos64 .

Este año transportaron por primera vez la lana a lomo de mulas hasta Río Báker, pero como el río es en gran parte navegable, quieren llevar lanchas de poco calado. En este momento tienen alrededor de 60 toneladas de lana en el galpón65 .

 

NOTAS

** Hay constancia de la presencia en la misma época de otros médicos europeos en Magallanes. Así, el doctor W. E. Peacook, británico, contratado por estancieros y vecinos de Porvenir (Tierra del Fuego) para atender sus necesidades sanitarias (1898); y el doctor Ernesto Fraenkel, alemán, contratado por la Gobernación del Territorio para ejercer su función profesional humanitaria en Última Esperanza (1903).

1 Roberto Gillis, inmigrante británico que en 1896 obtuvo permiso para instalarse como ocupante de un lote de 14.500 hectáreas situado aproximadamente entrela frontera internacional y el morro Chico por el sur, campo que el río Penitente dividía en dos partes muy semejantes en tamaño. Allí inició y mantuvo una crianza ovejera hasta 1903, época en que el predio (lote 1) fue rematado por un tercero durante la gran subasta de campos fiscales.

2 Así se nombraba a Punta Arenas en el lenguaje común de la época, debido a su origen como colonia chilena del estrecho de Magallanes.

3 Durante el período de la ocupación colonizadora en el distrito, esto es, en la década final del siglo XIX, fue práctica corriente la de peticionar a la Gobernación del Territorio en demanda de autorización para ocupar fracciones de campo vacantes de extensión variable, para establecer en ellas otras tantas explotaciones pastoriles con ovejas.

4 Referencia a la bahía o Puerto Oazy, caleta que se abre en la costa norte del estrecho de Magallanes en su sección oriental, que era utilizada para el ingreso y salida de mercaderías y productos por la vía marítima, hacia y desde los establecimientos del interior del distrito, zonas de la laguna Blanca, Dinamarquero, El Zurdo y Morro Chico.

5 Con el desarrollo de la colonización se introdujo el uso de planchas de fierro cincado, acanaladas o corrugadas y lisas para cubrir paredes y techumbre delas edificaciones. Su uso se extendió por toda la Patagonia y la Tierra del Fuego como una característica constructiva. Eran de fabricación inglesa y as marcas más comunes fueron la Corrugated Iron Co. Ltd. (Emu Brand) y The Anglo Argentine Iron Co. Ltd. (Ostrilion Brand).

6 Referencia al lago del Toro, ubicado en la zona interior del distrito de Última Esperanza, entonces objeto de un intenso proceso de colonización. La comunicación entre el mismo y la capital territorial, Punta Arenas, se hacía principalmente porla vía terrestre mediante el servicio de “estafeteros”, jinetes que cubrían la distancia que mediaba entre ambos lugares en unas dos semanas de viaje o más, cubriendo puntos intermedios y utilizando suelo argentino entre Morro Chico y Casas Viejas debido a lo impracticable que era el paso por territorio chileno, por lo enmarañado del bosque y la existencia de turbales y pantanos.

7 El río Penitente es el principal de los brazos que alimentan al río Gallegos. Nace en el cerro homónimo que integra la Sierra Chilena y corre de sur a norte.

8 La afluencia de inmigrantes británicos, significó ocasionalmente la introducción de algunos hábitos sociales que les eran propios, entre ellos el del consumo de bebidas fuertes como las mencionadas por Diehl, que no tardó en generalizarse entre los pobladores de la campaña.

9 Probable referencia al tucúquere o gran búho de Magallanes (Bubo virginianus).

10 La becasina (Gallinago gallinago) es una especie migratoria visitante que es de las primeras en llegar a mediados de agosto al territorio austral. Es un habitante común de vegas y pantanos, humedales y marismas.

11 Referencia a los aónikenk o tehuelches, aborígenes que en su relación prolongada y por lo general pacífica con los foráneos se aficionaron al consumo de bebidas alcohólicas, desde que las mismas -el aguardiente principalmente- se constituyeron en la principal moneda de pago en la adquisición de pieles y plumas por parte de los traficantes y viajeros. Los indígenas de que se trata integraban la parcialidad radicada en la reserva de El Zurdo, que fuera entregada por la Gobernación del Territorio en 1893 al jefe Mulato. En el caso, el lugar de consumo que se menciona debió haber sido uno de los boliches u hoteles ya establecidos en la comarca, cuyo negocio habitual de alojamiento y comida se complementaba con el expendio de licores.

12 Los incendios de bosque comenzaron con la presencia colonizadora, aunque no podría excluirsela posibilidad de que ocasionalmente intervinieran en ello los indígenas y alguna circunstancia natural. De manera casual o intencionada, en este caso para “abrir campos” a la ganadería, tan censurable práctica -aceptada durante mucho tiempo como algo necesario- redujo a cenizas miles de hectáreas a lo largo de la precordillera oriental de la Patagonia.

13 El río Gallegos surge de la unión de los ríos Turbio, que procede del oeste, y Rubens y Penitente que lo hacen desde el sur. Aunque en el presente se le considera un río propiamente argentino y con ese nombre aún más al occidente del punto en que se le une el Penitente, en la época inicial de la ocupación colonizadora se tenía al último como el verdadero Gallegos, con reconocimiento en la cartografía, siguiendo en ello al explorador Alejandro Bertrand que en 1884 determinó sus fuentes.

14 En la época de que se trata estos roedores fosoriales abundaban en los terrenos de estepa y parque y eran bien conocidos por las dificultades que sus cuevas y túneles ocasionaban a las cabalgaduras. La introducción de la oveja y el pisoteo consiguiente acabaron virtualmente con esa presencia animal autóctona.

15 Ya está dicho, el consumo de alcohol era frecuente y demasiado abundante desde largo tiempo en la Colonia de Magallanes, práctica que se extendió a la zona rural con la colonización. De allí el empeño de muchos estancieros por controlar o cerrar incluso el negocio de los boliches u hoteles, sindicados como los principales, aunque no los únicos, responsables de ese pernicioso tráfico.

16 El rancho tipo carpa que describe Diehl era un armazón simple de troncos en forma de “A”, cortados y labrados con hacha, que brindaba un cobijo habitual en las zonas boscosas, práctica empleada casi hasta el presente por los trabajadores forestales.

17 En las fundaciones de habitaciones y otras edificaciones de la zona rural magallánica se empleó en un primer tiempo postes labrados extraídos de los bosques precordilleranos (lenga y coigüe), pero posteriormente se prefirió el uso del ciprés de los canales por su mayor durabilidad.

18 La vivienda descrita es la típica “mediagua”, esto es, con techumbre de una caída, forma arquitectónica elemental muy común en las zonas rurales y urbanas, aunque poco estética, de allí que en una eventual ampliación o modificación se cambiaba la estructura dejando la techumbre a dos aguas.

1 Oriundo del Uruguay y con antigua residencia en Punta Arenas, poseía capacidad de manejo empresarial y por tal razón desempeñaba en la época la gerencia general de la importante firma Braun & Blanchard.

2 John Dick era un bien conocido empresario de origen británico, con negocios en el rubro ganadero y en el de agencias y representaciones mercantiles (Dick & Bravo). Pedro A. De Bruyne era un inmigrante holando-británico radicado desde mucho tiempo en Magallanes, con negocios industriales y balleneros, que al comienzo del siglo XX había adquirido excelentes campos ganaderos en Río Verde, donde había formado una importante estancia del mismo nombre.

3 Referencia al antiguo astillero-varadero situado en la zona costera sur de Punta Arenas fundado en 1896 por Bonacic Hnos., que después fue de Braun & Blanchard y finalmente de ASMAR.

4 Charles Williams, de origen malvinero, era propietario del solar ubicado en la plaza Muñoz Gamero esquina de Pedro Montt, donde hoy se levanta el Hotel “Cabo de Hornos”.

5 Helmuth Petersen, comerciante alemán que poseía una ferretería en la esquina de Errázuriz con Lautaro Navarro.

6 Monumento conformado por la estatua de María Auxiliadora, en cuanto protectora de la Obra Salesiana, montado en una columna de mármol. Obra del escultor italiano Quintín Piana fue inaugurado en 1912 con ocasión del vigésimo quinto aniversario de la llegada de los misioneros salesianos.

7 Referencia a Francisco Campos Torreblanca, importante empresario, cuya esposa doña María Menéndez Behety había recibido por herencia de su padre, José Menéndez, la gran casona que había sido su residencia. Corresponde al edificio del actual Club de Oficiales de la Va. División de Ejército.

8 Solar en donde al presente se encuentran las oficinas del Banco Santander-Santiago.

9 Referencia a la magnífica residencia de Juan Blanchard, socio de Mauricio Braun, que con los años pasó sucesivamente al dominio del Banco Central de Chile, del Banco Edwards, del Banco de Chile y actualmente es la sede del Instituto Antártico de Chile.

10 Originalmente Banco de Tarapacá y Londres, luego por largo tiempo Banco Anglo-Sudamericano y Banco de Londres y América del Sud Limitado; a contar de 1971 la entidad se chilenizó con el nombre de Banco O’Higgins y posteriormente por sucesivos procesos de compras y fusiones, Banco de Santiago y actualmente Banco Santander-Santiago.

11 Sede matriz del holding empresarial que funcionó hasta 1938. Posteriormente el edificio fue adquirido por la Caja Nacional de Ahorros y actualmente sirve de sede principal para las oficinas locales del Banco del Estado de Chile.

12 Elías Braun, fue el filántropo que financió la construcción del muro que cierra la necrópolis, conjuntamente con su esposa Sofía Hamburger de Braun.

13 La donación del pórtico monumental del actual Cementerio Municipal la hizo realidad doña Sara Braun. La información referida a los frescos nos parece curiosa, pues no hemos sabido de tales pinturas murales.

14 Referencia al sector central del Cementerio, donde se ubican los mausoleos familiares más importantes, algunos de gran interés arquitectónico. 15 El monumento conmemorativo de que se trata fue inaugurado el 2 de noviembre de 1925 con la presencia del comandante, oficiales y marineros del crucero Berlín.

16 Emil Jannings era un afamado actor alemán de ese tiempo.

17 Referencia a la radio-estación levantada y operada por la Armada de Chile, ubicada en Bahía Catalina, que fuera inaugurada en 1914 y a través de ella se iniciaron las comunicaciones inalámbricas modernas que comunicaron a Punta Arenas y Magallanes con el resto del mundo.

18 Juan Hoeneisen, empresario industrial y mercantil de origen suizo, había fundado en 1923 el frigorífico de Tres Puentes.

19 Juan Bitsch, inmigrante alemán arribado a Magallanes en 1880, adquirió terrenos ubicados enla zona costera del fondo de la bahía Catalina y allí estableció un gran aserradero. Desde ese lugar se accedía por un camino privado hasta la estancia “Río Grande”, situada en la vertiente de la península de Brunswick que da al mar de Otway.

20 Referencia a la estancia “San Francisco”, ubicada en el sector próximo a bahía Laredo y Cabo Negro, donde hasta el presente se observa un bosquecillo de cipreses macrocarpa.

21 Se trata de un conocido establecimiento rural de hospedaje, propiedad de la familia Ursic.

22 Los retenes de Carabineros habían sido establecidos por esos años en parajes bien ubicados, generalmente encrucijadas camineras, para el control del paso de personas, animales y cargas, más del ganado y productos de las estancias en realidad, pues fueron creados a petición de la Sociedad Ruralde Magallanes, entidad que agrupaba a los estancieros, como una forma de control del abigeato y en general para el cuidado de sus intereses. Por esa razón los retenes policiales fueron construidos, dotados y abastecidos por cuenta de dicha entidad.

23 Para el caso véase la nota 5 del documento anterior.

24 Debe tenerse presente que en el uso patronal de la época (en general hasta mediados del siglo XX), se prefirió para ciertos servicios domésticos de confianza personal de origen británico.

25 La forma de vida patronal en la Patagonia fue por lo común frugal y sencilla, pero en condiciones materiales y ambientales de gran confort para permitir a los moradores sobrellevar el aislamiento en que vivían, tal vez la sensación más agobiante para la gente rural, en especial en aquella época de comunicaciones difíciles y donde la autosuficiencia en muchos aspectos era una norma, y todo ello en medio de una suerte de formalidad ritual de estricta observancia. Sobre esa forma de vida se conoce muy poco, por la natural segregación que se imponía respecto de los subordinados y los extraños, excepción hecha de los amigos o invitados especiales, como fue el caso de Hoffmann. Por eso sus testimonios, cuando han llegado a ser conocidos, ayudan a informarse sobre lo que fue esa existencia familiar íntima en las casas patronales de las antiguas estancias patagónicas, un tema sobre el que resta mucho por averiguar y escribir.

26 Jorge Meric, estanciero de origen francés de antiguo arraigo en el territorio, ganó fama por sus andanzas y actividades en los distritos de Río Verde e isla Riesco, al cabo de las cuales formó un establecimiento de crianza ovejera en las orillas del canal Fitz Roy, a fines del siglo XIX.

27 En efecto, por su forma los hidrógrafos ingleses cuando penetraron en 1830 en el mar de Skyring llamaron al cerro “Castillo Dynevor”, pues les recordó una antigua edificación británica del género.

28 Imposible mejor ejemplo de la mentalidad práctica alemana que esta reflexión.

29 Así denominado en memoria de Walter Curtze, inmigrante alemán que hacia fines del siglo XIX emprendió algunos trabajos de colonización en la isla Riesco, conjuntamente con otros pioneros. Los capataces nombrados han sido troncos de otras tantas familias magallánicas ligadas a la crianza lanar y la industria.

30 Aunque el primer yacimiento cuprífero en explotarse fue el de Cutter Cove, en la zona occidental de la península de Brunswick, a mediados de los años de 1920 se cifraron muchas esperanzas en otro situado en Puerto Bahamonde, sobre la costa continental del canal Gajardo, hacia el occidente de Río Verde. Aunque se pensaba que este yacimiento era más rico que el primero, también resultó económicamente improductivo. Es seguro que la muestra mineral a la que se refiere Hoffmann perteneciera a ese yacimiento.

31 Al tiempo de la visita de Hoffmann la Sociedad Ganadera y Comercial José Montes, había adquirido la antigua mina de carbón “Magdalena” descubierta y explotada inicialmente por Jorge Meric. Rebautizada “Elena” adquirió cierta envergadura y fue hasta 1950 el principal yacimiento en explotación de Magallanes, cuya producción fue íntegramente exportada a la República Argentina durante los años de la Segunda Guerra Mundial cuando uno de sus proveedores habituales de carbón como era Polonia, se vio imposibilitada de hacerlo por la ocupación germano-rusa.

32 Los años finales de la década de 1920 se caracterizaron por la indefinición en materia de política petrolera por parte del gobierno chileno, pues por una parte había interés de grandes consorcios internacionales del rubro por explorar en Magallanes y, por otra, había quienes en el seno de la administración del Presidente Carlos Ibáñez del Campo propugnaban la reserva de los posibles campos de hidrocarburos para el Estado, que fue la decisión finalmente adoptada. De allí derivó la subsiguiente actividad del antiguo Departamento de Minas y Petróleo del Ministerio de Fomento durante los años de 1930 y principios de los 40, y la que siguió por parte de la Corporación de Fomento de la Producción que culminó con el feliz hallazgo del yacimiento de Springhill (Manantiales), en Tierra del Fuego, el 29 de diciembre de 1945.

33 Como se ha visto, tal sucedía por el hecho de la venta del establecimiento a la Río Verde Sheep Farming Company.Era, según otros testimonios, una buena edificación.

34 Vale, también en este caso, lo señalado precedentemente en la nota 12 del primer documento. El distrito de Río Verde, isla Riesco incluida, fue uno de los más afectados por los incendios forestales y, excepcionalmente, por otra clase de práctica destinada a la “apertura de campos pastoriles”, como era la “capadura de árboles”, esto es, mediante el corte anular en los troncos para extraer la corteza de la faja correspondiente y así permitir que el vegetal se secara.

35 Interesante sugerencia de Hoffmann que, precisamente, se hizo efectiva por vez primera en Magallanes años después, hacia 1950, época en que se iniciaron los esfuerzos para mejorar la calidad de los campos ganaderos.

36 Práctica agrícola plausible entonces en boga y que posteriormente perdió la importancia que había ganado en tiempos de latifundio.

37 Referencia a don Vicente Peña, inmigrante español, hombre de campo diestro y conocedor como pocos del territorio distrital donde trabajó toda su vida. Su descendencia, que heredó su fibra pionera, continúa vinculada de diferente manera con el distrito de Río Verde.

38 Los Douglas descendían de William Douglas, uno de los empresarios pioneros del sector, con intereses industriales (grasería de Río Verde) y pastoriles.

39 Referencia al francés Edmond Dorée, que fue uno de los primeros que se interesó en poblar los campos de Río Verde, conjuntamente con Doude van Troostwyk y Luis y Alberto Schuylenburg. Su establecimiento fue el origen de la posterior importante estancia “Río Verde”.

40 Otra observación interesante, pues en las casas patronales se leía mucho por razones culturales y también para informarse sobre el mundo

41 He aquí la cabal descripción hecha por un buen conocedor del negocio lanero. Ello nos ha llevado a suponer con fundamento acerca de cuál era la profesión de Hoffmann.

42 Este detalle descriptivo afirma la convicción del conocimiento de Hoffmann sobre la materia.

43 Esta es una descripción sencilla y magistral de una de las operaciones características del trabajo ovejero en su fase más importante, la esquila.

44 Es probable que Hoffmann observara un bosque capado.

45 Referencia a Octavio Picot, quien comparte con Jorge Meric y Walter Curtze el mérito del comienzo colonizador de la isla Riesco.

46 Este hecho se produjo en 1906 cuando la Sociedad Explotadora devino cesionaria de los derechos de la antigua Concesión Ponsonby, parte de los cuales consistían en terrenos ubicados en la isla Riesco.

47 Otra vez es el genio calculador germano, siempre progresista, el que se expresa con entera cabalidad.

48 Idem 46.

49 Vale nuevamente recordar la nota 14 del documento precedente. En el caso se trata de una subespecie, al parecer ya extinta (Ctenomys magellanicus dicki).

50 Referencia a Aquilino Alonso Antuña, empresario español, pionero del trabajo maderero en la isla Riesco, donde montó el mayor establecimiento del género, situado sobre la costa sudoriental (Río Grande), que se mantuvo con importante actividad desde los años de 1920 hasta los de 1940.

51 Otra muestra de la capacidad de observación y del sentido práctico de Hoffmann. Han corrido desde entonces casi ochenta años y aún se continúa hablando de aprovechar la fuerza eólica sin que nada se haya hecho en concreto a escala importante.

53 La referencia debe corresponder a Amador Vallina Lorenzo, bien conocido poblador de la isla Riesco, de origen asturiano, que ganó fama por su tambo lechero y más porque fabricó un tipo de queso de leche de vaca que ganó una merecida y prolongada fama. Hoffmann incurre en un error al darle el apellido Valiña, que ciertamente existía en Magallanes, pero que no corresponde al del laborioso colono de que se trata.

54 La Compañía Mercantil de Río Verde fue fundada por el empresario Edmundo Pisano Blanco y era el núcleo dinámico de la actividad comercial que se desarrollaba en el caserío homónimo, en el que confluían, como confluyen,las rutas hacia y desde el noroeste del distrito, hacia y desde la isla Riesco, siendo el paraje el lugar del balseo del canal Fitz Roy, y hacia y desde Punta Arenas. Pisano ocupó tiempo después los campos de la estancia “Vaquería”, con una explotación ovejera.

55 Todos los establecimientos mencionados corresponden a una zona vecina al istmo de Brunswick, de temprana colonización pastoril. La estancia de Thomas Saunders, “Otway”, junto con “Entrevientos” de la familia Roux eran los establecimientos mayores y más prestigiados.

56 En realidad no se trataba de asfalto, sino de pavimento de empedrado, adelanto edilicio con el que contaba Punta Arenas desde hacía décadas. El pavimento propiamente tal, esto es, con concreto armado, se inició poco tiempo después de la visita de Hoffmann.

57 Referencia a la Sociedad Anónima Ganadera y Comercial Menéndez Behety, poderoso consorcio sucesor del pionero José Menéndez, cuya sección Marítima mantenía una línea de navegación a vapor entre Punta Arenas, Puerto Natales y los puertos de las zonas sur y central del país.

58 Rodolfo Stubenrauch fue sin duda el más prestigioso de los inmigrantes alemanes que se radicaron en Magallanes. Educado y culto, arribó en 1880 a Punta Arenas para trabajar como contable en la firma Wehrhahn Hnos. y Cía. Posteriormente se independizó y abrió su propio establecimiento comercial que devino cabeza de un holding con negocios marítimos, ganaderos, industriales, de servicio y de otro género. En élha de verse al genuino inspirador de la ocupación colonizadora del importante distrito de Última Esperanza, acción que resultó determinante para la soberanía nacional sobre el mismo durante el arbitraje de 1898-1902, y como tal apoyó la expedición de Hermann Eberhard que dio origen al proceso (1893), y él mismo se estableció como colono poblador, asociándose con Hermann Kark, otro alemán, dando origen a la estancia “Cerro Castillo” (1894). Fundó además casas de comercio y hoteles en Puerto Prat, Puerto Cóndor y Puerto Natales, y un establecimiento industrial de grasería y anexos en Puerto Bories, del que derivó el posterior afamado frigorífico de ese nombre, por lo que llegó a ser el mayor impulsador del desarrollo económico de Última Esperanza. La suerte no le acompañó, sin embargo, pues estuvo entre los perdedores en la gran subasta de tierras de 1905 y así se vio obligado a vender a la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, poderosa empresa que se alzó con el 90% de las mejores tierras pastoriles del distrito.

Su educación y don de gentes le merecieron ser designado cónsul del Imperio Alemán y, cosa singular, también durante un tiempo, del Imperio Británico en Magallanes. Fue asimismo integrante calificado de la Junta de Alcaldes de Magallanes durante más de una década, miembro de numerosas instituciones y vecino distinguido de Punta Arenas. El conflicto europeo de 1914-1918 fue para él de serias consecuencias personales y familiares. Por su origen nacional y su condición de agente consular del Imperio Germánico, fue la cabeza visible de los partidarios de Alemania y Austria-Hungría durante la Gran Guerra Europea, circunstancia que lo hizo antipático y odioso a los ojos de los que adherían a la Entente (así se denominaba entonces a la alianza política establecida entre Francia, Rusia y Gran Bretaña). Fue el primero en ser anotado en la “Lista Negra”, suerte de proscripción comercial establecida por los Aliados para perjudicar a sus antagonistas en los países neutrales, lo que afectó gravemente sus negocios en Chile y Argentina. Encima, después perdió a su querida esposa, Anita Bloom (antes de la guerra había fallecido su único hijo), con lo que sus quebrantos morales aumentaron. Viudo y con su situación económica maltrecha, decidió retornar a Alemania, donde poseía por herencia familiar una excelente propiedad rural en Brandenburgo. Allí falleció en 1929, a los 72 años, dejando de su estadía en Magallanes uno de los más gratos recuerdos de que haya memoria, por su bonhomía y por sus empresas económicas de adelanto que contribuyeron a cimentar el progreso territorial. Hoffmann aporta aquí algunos nuevos detalles que permiten comprender mejor el quebranto anímico y económico de ese gran pionero.

59 Ernesto W. Hobbs, era otro gran empresario de la época dorada de Magallanes, con intereses ganaderos principalmente en la Sociedad Ganadera Gente Grande, entidad de la que era gerente general, y también marítimos e industriales. Era concuñado de Stubenrauch pues estaba casado con Sara Bloom. Otra vez la guerra europea fue la causa del alejamiento familiar, pues Hobbs era un británico ferviente, contradictor por lo tanto de Stubenrauch.

60 La magnífica residencia de Stubenrauch fue posteriormente donada por su segundo propietario, Alfonso Menéndez Behety, al Obispado de Punta Arenas en 1958, para servir de morada a su titular.

61 Thorolf Arentsen, noruego de nacimiento, era uno de los hijos de Arnt o Andrés Arentsen, cabeza de la escasa pero con todo significativa inmigración de esa procedencia nacional en Magallanes, principalmente por sus acciones económicas referidas a la caza ballenera.

62 El hotel “Cosmos” (antiguo “Kosmos”) había sido efectivamente propiedad de Conrad Holtz, entre otros. En 1914, Carlos Brockow, que lo había adquirido de aquél, lo vendió al francés Julio Biget (quien hizo el cambio de nombre mencionado como señal de desgermanización del establecimiento), y de éste pasó a comienzos de los años de 1920 a manos de la firma Juan Toth y Cía. que lo mantenía en la época del viaje de Hoffmann en un alto nivel de prestigio. Es un error del mismo atribuir su propiedad a la conocida empresaria Sara Braun que nunca tuvo intereses en el ramo.

63 A pesar de los vínculos familiares que había entre los Braun y los Menéndez, pues Mauricio Braun había casado con Josefina Menéndez Behety, hija de don José, en el ámbito de los negocios ambos grupos económicos se mantuvieron a distancia y en ocasiones fueron competidores. Uno y otro tenían intereses semejantes(comercio, navegación, ganadería, industria, servicios), así que la competencia entre ellos hubo de ser inevitable, al punto que en la Patagonia argentina llegó a temerse que la misma resultara ruinosa para las dos grandes firmas. De allí la propuesta de Mauricio Braun a su suegro para fusionarlas, originándose así la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora dela Patagonia(1908). Hoffmann, una vez más recogía una realidad de la sociedad y del empresariado magallánicos.

64 La mención que hace Hoffmann se refiere a la gran concesión de tierras en arrendamiento que poseía la Sociedad Hobbs y Cía., en el enorme distrito del río Baker que hasta 1928 pertenecía al Territorio de Magallanes. Esa firma había adquirido en 1916los derechos de Julio Vicuña Subercaseaux y había iniciado con ímprobo esfuerzo y grandes gastos una estancia ganadera, a la sazón dirigida por Lucas Bridges, socio de Hobbs y Cía. Los otros asociados eran entonces, a terceras partes, Mauricio Braun y Francisco Campos Torreblanca. La mención de los Menéndez Behety y de Stubenrauch hecha por Hoffmann no corresponde.

65 La empresa de establecer la colonización ganadera en el Baker, territorio salvaje, quebrado, semidesconocido y poblado en parte por colonos libres, fue una tarea colosal que sólo pudo concretarse gracias a la tenacidad y al empuje de Lucas Bridges. Parte de ese esfuerzo lo requirió la apertura de una senda para sacar la lana por un puerto chileno como lo exigía el compromiso contraído con el Fisco. El dato que entrega Hoffmann, referido al primer transporte del producto en 1928, es verdaderamente único y una primicia histórica, y sirve para aventar la especie maliciosa que achacaba a Hobbs y Cía. la intención de querer engañar al Fisco Chileno y no cumplir con él la obligación contraída, prefiriendo sacar la producción lanera por una vía expedita y fácil por suelo argentino, como se ha afirmado sin base alguna. Esa senda, algunos de cuyos tramos sobre roca conforman expresiones patrimoniales de valor histórico y cultural, lleva merecidamente el nombre de Bridges.


Casilla 113-D, Punta Arenas, Magallanes. Chile.

 

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