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Magallania (Punta Arenas)

versión On-line ISSN 0718-2244

Magallania v.34 n.2 Punta Arenas nov. 2006

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22442006000200004 

 

MAGALLANIA, (Chile), 2006. Vol. 34(2):37-46

ARTÍCULO

ANÁLISIS COMPARATIVO DE PALEODIETAS HUMANAS ENTRE LA REGIÓN DEL CANAL BEAGLE Y PENÍNSULA MITRE: PERSPECTIVAS DESDE LOS ISÓTOPOS ESTABLES

COMPARATIVE ANALYSIS OF HUMAN DIETS BETWEEN THE BEAGLE CHANNEL REGION AND PENÍNSULA MITRE: PERSPECTIVES FROM STABLE ISOTOPES

PANARELLO HÉCTOR1, A. FRANCISCO ZANGRANDO2, AUGUSTO TESSONE1, LIVIA F. KOZAMEH3 Y NORA TESTA4

1 CONICET-UBA-INGEIS - Pabellón INGEIS, Ciudad Universitaria (C1428EHA), Buenos Aires, Argentina. E-mail: hector@ingeis.uba.ar; gutitessone@yahoo.com.ar
2 CONICET – AIA / UBA – Rivadavia 1379 11 “F” (CP1033), Buenos Aires, Argentina. E-mail: panchozan@yahoo.com.ar
3 Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Rosario, 2000 Rosario, Argentina. E-mail: liviak@arnet.com.ar; tracia@argentina.com
4 Dpto. de Bioantropología y Evolución, Fac. de Humanidades y Artes, U.N. Rosario.



RESUMEN

En este trabajo aportamos nuevos valores de δ13C y δ15N medidos sobre restos óseos humanos procedentes del sector meridional de Tierra del Fuego. Estos resultados son examinados y discutidos en conjunto con el resto de la información disponible para dicho espacio. Sobre la base de este análisis, exploramos las paleodietas humanas y analizamos comparativamente la importancia relativa de los recursos marinos y terrestres en dos regiones: canal Beagle y península Mitre. Estudios isotópicos previos avalan la existencia de diferencias relativas en la ingesta de estos recursos entre ambos sectores. No obstante, con la incorporación de nuevos valores el espaciamiento isotópico entre una y otra región se diluye y dicha variación no se vislumbra.

PALABRAS CLAVES: Tierra del Fuego, subsistencia, cazadores-recolectores, δ13C, δ15N.


ABSTRACT

In this paper we present new δ13C and δ15N values on human bone remains from southern Tierra del Fuego. We have made a comparative study between Beagle Channel region and Península Mitre, evaluating the relevance of marine/terrestrial resources. Even though previous isotopic analyses have suggested differences in dietary patterns between these areas, the new data and the analysis presented here do not support such tendencies.

KEY WORDS: Tierra del Fuego, Subsistence, Hunter-Gatherers, δ13C, δ15N.


INTRODUCCIÓN

La creciente aplicación de técnicas que utilizan isótopos estables del carbono y nitrógeno en la caracterización de paleodietas humanas ha conducido hacia nuevos interrogantes sobre la subsistencia y dinámica de las poblaciones cazadoras-recolectoras que habitaron Tierra del Fuego. Dado que las muestras humanas analizadas que poseen información cronológica directa son muy escasas, el énfasis de esos estudios estuvo dirigido mayormente a explorar la variación espacial. El marco operativo empleado para el análisis de esta dimensión, inicialmente propuesto por Yesner et al. (1991) y re-utilizado en trabajos posteriores, se configuró a partir de tres unidades espaciales coincidentes con los patrones de subsistencia documentados en momentos históricos: norte de Tierra del Fuego, canal Beagle y península Mitre. Si bien sobre la base de una caracterización general de las dietas se obtuvo un panorama coherente con las expectativas derivadas de dichas unidades discretas, varios trabajos también puntualizaron la existencia de algunos valores que escapaban fuera del rango de variación esperado según los patrones de subsistencia registrados por la etnografía (Yesner et al. 1991 y 2003; Guichón et al. 2001, Schinder y Guichón 2003, Tessone et al. 2003). A partir de estas investigaciones incluso se han alcanzado conclusiones que están lejos de poder ser consideradas “confirmatorias” de dicha imagen, como por ejemplo la diferencia advertida en 1991 por Yesner et al. respecto de la importancia relativa de recursos terrestres en las dietas de poblaciones que habitaron en el sector meridional de esta isla, siendo mayor en el canal Beagle respecto de península Mitre. En el norte de la isla, la dispersión de los valores permitió sugerir que la importancia de los recursos marinos en las paleodietas humanas varió espacialmente (Zangrando et al. 2004).

El análisis desarrollado en este trabajo se concentra sobre los valores disponibles para todo el sector meridional de Tierra del Fuego (Argentina) y las islas Hoste y Navarino. En 1991, Yesner y coautores presentaron valores de δ13C y δ15N de seis individuos procedentes de península Mitre y cuatro de la región del canal Beagle. Orquera y Piana (1996) informaron para esta última región un valor de δ13C de un neonato recuperado en Shamakush I y Guichón et al. (2001) dieron a conocer valores de δ13C y δ15N de Lauta 2 y de δ13C de Bahía Thetys. Más recientemente, Tessone et al. (2003) presentaron cinco valores de δ13C pertenecientes a la costa norte del canal Beagle. En este trabajo se informan 13 valores nuevos de isótopos estables del carbono y nitrógeno de restos óseos humanos pertenecientes a cinco individuos recuperados en bahía Valentín (península Mitre) y dos procedentes de la costa norte del canal Beagle (Fig. 1).

Fig. 1. Archipiélago Magallánico-Fueguino.Los cuadros señalan la
procedencia de las muestras: A. Canal Beagle; B. Península Mitre.

Una observación citada por la mayoría de los trabajos (Borrero et al. 2001, Guichón et al. 2001) consiste en la diferencia relativa en el aporte de recursos marinos en paleodietas humanas procedentes de dos espacios del sector meridional de Tierra del Fuego: canal Beagle y península Mitre. Concretamente, se destacó una mayor dependencia de recursos marinos en el sudeste de Tierra del Fuego (Borrero et al. 2001, Schinder y Guichón 2003, Yesner et al. 2003, Barberena 2004). Empleando este argumento a modo de hipótesis, nuestro objetivo es desarrollar un examen comparativo de los conjuntos de datos ahora disponibles y reexaminar la variabilidad de los valores isotópicos para toda la porción meridional de Tierra del Fuego.

CARACTERÍSTICAS CONTEXTUALES DE LAS MUESTRAS ANALIZADAS

Las muestras procedentes de bahía Valentín (BV) se obtuvieron entre 1984 y 1987 mediante tareas de prospección y excavación efectuadas en el marco del Programa Extremo Oriental del Archipiélago Fueguino (financiadas por el Museo Territorial de Tierra del Fuego y la Asociación HANIS). Los restos óseos humanos correspondientes a BVL2/3 y BVL2/10 fueron hallados en el sector oriental de la bahía, próximos a la desembocadura del río Sudamérica; eran dos agrupaciones de elementos descontextualizados dispuestos en superficie o parcialmente enterrados en sectores de dunas. Estos conjuntos están compuestos por huesos craneales y post-craneales pertenecientes a un mínimo de dos individuos adultos y uno juvenil (Vidal 1984).

La muestra BVS34 procede de un conjunto de restos óseos recuperados en un sector de bosque. Según la representación de los elementos post-craneales, este conjunto estaría integrado por un mínimo de tres individuos adultos. Todos los huesos presentan un grado avanzado de meteorización, lo que indica episodios prolongados o reiterados de exposición en la historia post-depositacional de este conjunto.

Los restos óseos humanos de BVS11 provienen de una estructura de conchero en el ángulo noroeste de la bahía. Los elementos recuperados pertenecen a un mínimo de tres individuos, entre los cuales se registran dos adultos y un subadulto. El análisis isotópico de este sitio se efectuó sobre la costilla de un individuo adulto.

BVS 8/86 se trata de un individuo hallado en posición primaria en un sector de médanos. El esqueleto recuperado en este sitio correspondía a una persona adulta masculina; para una descripción más detallada de la composición de la muestra y patologías representadas ver Kozameh y coautores (2000).

Las dos muestras correspondientes a la región del canal Beagle proceden de contextos con características diferentes, una de ellas corresponde a un individuo masculino de edad senil recuperado en las cercanías del casco de la estancia Harberton. El esqueleto se encontraba depositado en una estructura de conchero y asociado a artefactos confeccionados en vidrio, lo cual señala para este registro una antigüedad post-contacto con europeos (Kozameh y Testa 2004). La muestra restante procede de Shamakush Entierro, un contexto mortuorio ubicado en un alero muy próximo al casco de la estancia Remolino. La pieza ósea analizada procede del sector superior de este conjunto, en donde los elementos se encontraban depositados a escasa profundidad y en posición desarticulada (Piana et al. 2006).

ECOLOGÍA ISOTÓPICA

Al no haberse registrado aún la presencia de vegetales C4 en Tierra del Fuego, se presume que la cadena trófica terrestre parte de una vía fotosintética de tipo C3 (Paruelo et al. 1998). Esto reduce la ambigüedad en la comparación de las señales isotópicas humanas con los valores de recursos animales. El ambiente fueguino se caracteriza por la escasa disponibilidad, en términos de diversidad y abundancia, de especies vegetales para el consumo humano. Toda la oferta se reduce a algunos tipos de hongos y frutos de escaso valor nutricional. Entre estos últimos el calafate (Berberis buxifolia) es el más abundante y el de mayor distribución; para este recurso hay disponibles tres valores coincidentes de δ13C de - 25,0‰ (Cordero y Panarello 2001).

Dentro de la cadena trófica terrestre el guanaco (Lama guanicoe) es el recurso de mayor importancia económica. El rango de variación de los valores de δ13C en colágeno disponible para estos herbívoros varía entre -21,8‰ y -20,5‰ sobre un total de cuatro casos; el valor medio es cercano a -21,0‰ (Tabla 1). El valor medio estimado1 para músculo es de aproximadamente -24,0‰. La composición de la dieta de los guanacos puede cambiar bajo condiciones ecológicas diferentes. Se han señalado variaciones significativas en relación con los tipos de vegetales consumidos por estos camélidos entre las áreas de estepas y los ecotonos bosque-estepa de Tierra del Fuego (Bonino y Pelliza Sbriller 1991). No obstante, la distancia entre los valores procedentes del norte de la Isla (estepa) y de la costa norte del canal Beagle (bosque) es mínima, lo que señala que estas diferencias dietarias no son visibles a través del registro isotópico (ver tabla 1).

TABLA 1. Ecología isotópica: medias y rangos de variación para valores de δ13C y δ15N. Los casos en los que los valores eran sobre colágeno fueron proyectados a músculo.

Ambiente Marino

N

δ13C media

δ13C rango

N

δ15N media

δ15N rango

Pinnípedos

7a

-14,71

-11,75/ -17,50

3b

18,43

17,10/ 20,08

Aves

1386c

-15,18

-19,70/-10,30

1386c

18,98

13,20/22,20

Peces

90d

-15,02

-12,40/-18,00

90d

17,86

13,50/20,50

Media Ambiente Marino

1483

-14,97

-

1479

18,42

-

Ambiente Terrestre

N

δ13C media

δ13C rango

N

δ15N media

δ15N rango

Guanacos

3e

-24,27

-24,80/-23,50

1f

6,90

-

Calafate

3g

-25,00

-

-

-

-

Media Ambiente Terrestre

6

-24,63

-

1

6,90

-

Referencias: aAlbero et al. 1986, Orquera y Piana 1996, Gómez Otero et al. 2000, Borrero et al. 2001, Guichón et al. 2001 y Barberena 2002; bGómez Otero et al. 2000, Borrero et al. 2001 y Guichón et al. 2001; cForero et al. 2004, Borrero et al. 2001; dForero et al. 2004; eAlbero et al. 1986, Orquera y Piana 1996 y Guichón et al. 2001; fGuichón et al. 2001; gCordero y Panarello 2001.

Otro aspecto que debe observarse es que Tierra del Fuego es una isla, condición biogeográfica que permite plantear algunas diferencias con la ecología isotópica de otras áreas de Patagonia. Por ejemplo, recientemente se advirtió que en Patagonia meridional es posible la inclusión de gramíneas C4 en la dieta de guanacos (Tessone et al. 2005), factor que por el momento no puede ser postulado para Tierra del Fuego. No obstante, también se ha señalado que los valores medios de δ13Ccol disponibles para ambos sectores registran una diferencia mínima (ver apéndice en Martin et al. 2004). Estos temas requerirán ser estudiados a la luz de un caudal mayor de información.

La trama trófica marítima es un ecosistema más complejo: está comprendida por un número mayor de niveles (Richards y Hedges 1999) y en general mantiene -ya sea a través de los movimientos migratorios de los animales o por incluir especies procedentes de zonas pelágicas- un constante vínculo con sistemas ecológicos más abarcativos (Schiavini 1993). Estas condiciones son válidas para la cadena trófica del litoral fueguino, lo cual tiene implicaciones para la ecología isotópica del área.

La extensión y continuidad del rango de movimientos de algunos recursos (cetáceos [Bastida y Rodríguez 2003], pinnípedos [Schiavini 1993], pingüinos [Schiavini et al. 2005], etc.) y la amplia distribución de otros (peces pelágicos [Cousseau y Perrota 2000], etc.) conducen a suponer que en distintos sectores geográficos del ambiente marino patagónico no se registren diferencias significativas en los valores de δ13C y δ15N en animales de niveles tróficos similares. Esto coincidiría con la homogeneidad planteada por Richards y Hedges (1999) en cadenas tróficas marinas del Atlántico Norte. No obstante, este argumento podría no ser válido para todos los componentes de este ecosistema. Por ejemplo, los moluscos presentan rangos de acción muy reducidos, por lo cual su señal isotópica está fuertemente influenciada por condiciones locales (e.g.: variación en la salinidad del agua, salidas de agua dulce del continente, etc.). Si a esto le sumamos además que el valor de δ13C se correlaciona con la temperatura del agua y consecuentemente con el contenido de CO2 disuelto, la expectativa de encontrar variaciones en esa señal isotópica entre distintos espacios costeros es mayor. Estas consideraciones también podrían aplicarse a peces que habitan en franjas litorales.

Los rangos de valores de δ13C y δ15N y sus respectivas medias de los distintos recursos del mar están indicadas en la Tabla 1. Los valores de peces corresponden a músculo y los de aves a sangre (Forero et al. 2004). Esta diferencia no requiere ningún tipo de corrección, ya que el fraccionamiento isotópico entre estos componentes orgánicos es el mismo (Hobson y Clark 1992). No obstante, al tratarse de muestras modernas los valores de estos recursos están afectados por el efecto industrial, y al compararlas con muestras pre-industriales deben corregirse en ~1‰ (Burton et al. 2001). Los valores disponibles para pinnípedos fueron medidos sobre el colágeno de muestras óseas arqueológicas (Albero et al. 1986, Orquera y Piana 1996, Gómez Otero et al. 2000, Borrero et al. 2001, Guichón et al. 2001, Barberena 2002), por lo cual estos valores debieron ser proyectados a músculo. Si consideramos conjuntamente todos los datos disponibles para recursos marinos, el rango de variación de δ13C en músculo fluctúa entre -19,70‰ y -10,30‰, con una media estimada en -14,97‰.

El espaciamiento existente entre los valores de especies terrestres y marinas permite entonces diferenciar isotópicamente el aporte de estos recursos en la dieta humana. Partimos de la premisa de que si una dieta humana combina la ingesta de recursos terrestres y marinos, el valor isotópico resultante no refleja una relación proporcional con el aporte relativo de ambos componentes dietarios (ver Richards y Hedges 1999; Bailey y Milner 2002). Si consideramos un distanciamiento isotópico de 5‰ entre la dieta y la fracción orgánica del hueso, una dieta completamente terrestre expresaría valores de δ13C iguales o más negativos que -19,00‰. Consideramos que cifras comprendidas en el rango entre dicho valor y hasta -17,50‰ reflejan dietas en las cuales estrictamente no es posible ni afirmar ni descartar la ingesta de recursos marinos. Este rango de valores es tratado como un umbral de variación para el cual empleamos el término de dieta predominantemente terrestre. En una dieta completamente marítima esperamos valores de δ13C iguales o superiores a -10‰. En el caso del δ15N coincidimos con los valores aproximados propuestos por Barberena (2004:141): 7‰ a 9‰ y 18‰ a 19‰ para dietas terrestres y marinas respectivamente; pero con la salvedad de que estas últimas traslucen una ingesta predominante de recursos procedentes de niveles tróficos elevados.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Todas las determinaciones2 de δ13C y δ15N aportadas por este trabajo se realizaron sobre el colágeno extraído de costillas empleando la técnica descripta por Longin (1971) y posteriormente modificada por Schoeninger y DeNiro (1984). Las relaciones C/N medidas sobre el colágeno prácticamente no registran variación y se ubican dentro del rango aceptado para muestras sin alteración (2,9/3,6), por lo tanto las señales isotópicas obtenidas se consideran primarias (Tabla 2).

TABLA 2. Valores de δ13C y δ15N medidos sobre la fracción orgánica
de restos óseos humanos. 1La numeración de estas muestras es propia y tiene
como fin la identificación de las muestras en el texto.

Muestra

Región

δ13C‰

δ15N‰

C/N

Referencia

Bahía Policarpo

Península Mitre

-11,6

17,2

-

Yesner et al. 1991

Caleta Falsa

Península Mitre

-11,8

18,5

-

Yesner et al. 1991

Caleta Falsa

Península Mitre

-11,6

18,3

-

Yesner et al. 1991

Caleta Falsa

Península Mitre

-13,3

15,1

-

Yesner et al. 1991

María Luisa 1(1)

Península Mitre

-9,1

18,0

-

Yesner et al. 1991

María Luisa

Península Mitre

-14,2

14,7

-

Yesner et al. 1991

Isla Hoste

Canal Beagle

-13,3

17,2

-

Yesner et al. 1991

Isla Hoste 2 (1)

Canal Beagle

-16,8

13,2

-

Yesner et al. 1991

Isla Navarino

Canal Beagle

-18,5

10,6

-

Yesner et al. 1991

Ushuaia

Canal Beagle

-12,6

18,8

-

Yesner et al. 1991

Shamakush 1

Canal Beagle

-12,8

-

-

Orquera y Piana 1996

Bahía Thetys

Península Mitre

-11,8

-

-

Guichón et al. 2001

Lauta 2

Canal Beagle

-12,3

17,3

-

Borrero et al. 2001

795

Canal Beagle

-12,1

-

3,17

Tessone et al. 2003

1607

Canal Beagle

-12,3

-

3,20

Tessone et al. 2003

2668

Canal Beagle

-11,5

-

3,15

Tessone et al. 2003

2669

Canal Beagle

-13,1

-

3,12

Tessone et al. 2003

Mischiuen III

Canal Beagle

-11,1

-

3,14

Tessone et al. 2003

BVL2/3

Península Mitre

-11,51

18,51

3,21

Este trabajo

BVL2/10

Península Mitre

-11,59

18,29

3,24

Este trabajo

BVS8/86

Península Mitre

-12,27

17,56

3,20

Este trabajo

BVS11

Península Mitre

-15,44

14,14

3,22

Este trabajo

BVS34

Península Mitre

-11,0

-

-

Este trabajo

SHE

Canal Beagle

-12,36

18,39

3,24

Este trabajo

C Harberton

Canal Beagle

-11,58

18,56

3,22

Este trabajo

Con los nuevos valores aquí presentados, la muestra ahora disponible para la región del canal Beagle y península Mitre está compuesta por un total de 25 registros de δ13C y 17 de δ15N (ver tabla 2). Si consideramos ambas regiones por separado observamos que la cantidad de valores se distribuye en forma relativamente pareja: 13 y 12 determinaciones de δ13C para la región del canal Beagle y península Mitre respectivamente, 7 y 10 valores de δ15N para una y otra en el mismo orden.

En la Tabla 3 se presentan las medias y los desvíos estándar para los conjuntos de valores; estos cálculos fueron efectuados primero agrupando los valores correspondientes a ambas regiones y luego de manera desagregada. Estos conjuntos de valores isotópicos están representados además en las Figuras 2 y 3.

TABLA 3. Estadística descriptiva para valores humanos de δ13C y δ15N.

Ambas Regiones

N

Media (‰)

Desvío estándar (‰)

δ13C

25

-12,62

1,93

δ15N

17

16,72

2,34

Por Región

N

Media (‰)

Desvío estándar (‰)

Diferencia de las medias

δ13C

Canal Beagle

13

-13,10

2,13

1

Península Mitre

12

-12,10

1,61

δ15N

Canal Beagle

7

16,29

3,15

0,74

Península Mitre

10

17,03

1,70

 

Fig. 2. Dispersión de valores de δ
13C de restos humanos para ambas regiones.

 

Fig. 3. Dispersión de valores de δ
15N de restos humanos para ambas regiones.


En la distribución de valores de las relaciones 13C/12C correspondientes al canal Beagle, en un principio se había registrado una media de -14,4‰ calculada sobre un total de seis valores (Yesner et al. 1991 y 2003, Guichón et al. 2001, Borrero et al. 2001). Con las determinaciones proporcionadas por Tessone y coautores (2003) y las presentadas en este trabajo la muestra asciende a 13 determinaciones y se produce un corrimiento significativo hacia una media más positiva (-13,1‰). En cambio en península Mitre, si bien se amplió el rango de variación de los valores, no se observó diferencia importante con la media obtenida en trabajos previos (Yesner et al. 1991 y 2003).

En ambas regiones la mayor frecuencia de valores de δ15N se agrupa entre los 17‰ y 19‰ con las mismas excepciones que han sido señaladas para las relaciones 13C/12C (Tabla 2). Bajo los parámetros conocidos para la ecología isotópica, estos valores sugieren una ingesta de recursos marinos con posiciones tróficas elevadas (Fig. 4).

Fig. 4. Comparación de δ13C y δ15N de recursos animales -proyectados sus valores a músculo-
con los valores humanos.

 

Fig. 5. Histograma de valores de δ13C para
el sector meridional del archipiélago fueguino.

 

Si nos concentramos en los valores correspondientes a la región del canal Beagle se observa una clara predominancia de recursos marinos en las dietas, aunque no es posible descartar en la mayor parte de los casos el aporte de proteínas terrestres. Este cuadro ha sido interpretado como marcando una “diferencia importante con respecto a lo que cabe esperar en función de lo que sugieren otras evidencias” (Barberena 2004:148). No coincidimos con esta apreciación, ya que en la región del canal Beagle el consumo de recursos terrestres en proporciones no mayoritarias pero significativas -en particular de guanacos- está ampliamente documentado tanto por la evidencia arqueológica como por la etnohistórica (Orquera y Piana 1993-94, 1996, 1999 a y b; ver también Tessone et al. 2003 para una comparación de la información isotópica con estas líneas de evidencia). Queda en pie, sin embargo, que en dos individuos de esta región los valores se apartan de modo manifiesto del promedio (Yesner et al. 1991) y sugieren un mayor consumo de proteínas terrestres que marinas. Al no conocerse de ellos la información cronológica y contextual precisa, no es posible optar definitivamente por alguna de estas tres posibilidades:

1. que estos valores señalen una utilización del espacio y de los recursos no indicada hasta el momento por la evidencia arqueológica (Guichón et al. 2001);

2. que se trate de individuos que en tiempos históricos hayan migrado desde sectores al norte de la cordillera hacia las islas ubicadas al sur del canal Beagle (Orquera y Piana 1999b: 512-513), situación que tampoco es posible descartar para momentos previos (Guichón et al. 2001);

3. por último, que hayan sido individuos ya arraigados en estancias o misiones y que en consecuencia hubieran variado sus hábitos alimenticios.

También fue sugerido que estos valores podrían deberse a alteraciones diagenéticas (Tessone et al. 2003: 40), aunque esta propuesta fue descartada (Barberena 2004: 140). Pero independientemente de cuáles sean las razones, los valores disponibles para la región del canal Beagle no conforman una distribución normal (Fig. 5), condición que debe ser examinada en el momento de desarrollar interpretaciones sobre paleodietas humanas de dicho sector.

En península Mitre se registra una situación inversa y la distribución de valores aparenta ser más homogénea que en el canal Beagle (Figs. 2 y 3). En términos generales, se observa una importante dependencia del consumo de recursos marinos complementada con la ingesta de proteínas terrestres. Sin embargo, un caso parece no corresponderse con esta tendencia general (María Luisa 1), ya que su valor de δ13C indicaría una dieta exclusivamente marítima (Barberena 2004).

En suma, las nuevas tendencias reafirman la importancia de los recursos marinos en la dieta de las poblaciones que ocuparon todo el sector meridional de Tierra del Fuego. Tal como fue señalado también es evidente que los animales terrestres formaron parte de la dieta de estas poblaciones, ¿pero es posible defender un mayor consumo de estos últimos en la región del canal Beagle respecto de península Mitre a partir de la evidencia isotópica?

Es cierto que las medias δ13C y δ15N consignadas para la región del canal Beagle se encuentran levemente más empobrecidas que las obtenidas para península Mitre, pero las diferencias registradas entre ambas regiones son mínimas (Tabla 3). Tal como habíamos señalado, los valores disponibles para el canal Beagle no siguen una distribución normal, pues los casos de isla Navarino e isla Hoste 2 se alejan considerablemente del valor promedio. Sobre una media estimada en -13,1‰, el cálculo del desvío estándar y la varianza del conjunto de valores de esta región arroja respectivamente los siguientes índices: s = 2,13 y s2 = 4,57. Pero si apartamos los dos casos señalados y recalculamos estas pruebas estadísticas, los índices varían significativamente: s = 0,67 y s2 = 0,46, al tiempo que el valor de la media se desplaza a -12,2‰. En resumidas palabras, los valores de isla Navarino e isla Hoste 2 contribuyen sustancialmente a modificar nuestra percepción sobre la tendencia general de la región y debe tenerse en cuenta que conforman casos aislados de un conjunto robusto de valores más enriquecidos (Tessone et al. 2003). Es más, si comparamos las medias de las dos regiones a través de la prueba del t de Student, aun conservando aquellos casos anómalos dentro del conjunto del canal Beagle, tampoco se registra una diferencia significativa entre ambas muestras (t = -1,22595 P-value = 0,8833). En suma, bajo los parámetros antes consignados de la ecología isotópica, los valores medios ahora disponibles no permiten sugerir una diferencia en el aporte de recursos terrestres entre las dos regiones aquí analizadas.

CONSIDERACIONES FINALES

Como puntualizamos en la introducción, en las evaluaciones de la distribución de valores de isótopos estables en Tierra del Fuego se han diferenciado tres unidades espaciales. Virtualmente, ellas coinciden con los patrones de subsistencia conocidos para tiempos etnohistóricos: los selk’nam con mayor énfasis en el consumo de recursos terrestres al norte, los yámana con dietas básicamente marítimas en el archipiélago ubicado al sur de Tierra del Fuego y los haush en península Mitre con una situación intermedia entre ambos grupos (e.g.: Lothrop 1928). En sus conclusiones, Yesner y coautores (1991:187 y 2003: 289) encontraron coincidencias con este patrón etnográfico, aunque también advirtieron la existencia de ciertos valores no esperados en las muestras correspondientes a la región del canal Beagle y península Mitre. Otros autores, en cambio, marcan un contraste con el esquema etnográfico y señalan que península Mitre fue el sector comparativamente más dependiente de los recursos del mar (Borrero et al. 2001; Guichón et al. 2001; Barberena 2004).

El análisis aquí desarrollado sobre los valores de la δ13C y δ15N disponibles para todo el sector meridional de Tierra del Fuego sugiere, a excepción de los dos casos ya conocidos, homogeneidad en términos modales de las paleodietas humanas (Fig. 5). La polarización hacia valores que traslucen una predominancia de recursos marinos en las dietas es evidente, como así también lo es el hecho de que en la mayor parte de los casos no es posible descartar el aporte de proteínas terrestres. Consideramos que esta interpretación tiene dos implicaciones fundamentales:

1. no avala un mayor consumo de recursos marinos en el sudeste de Tierra del Fuego respecto de la región del canal Beagle;

2. no apoya, al menos en términos isotópicos, estructurar la información sobre dietas en dos unidades discretas como lo señala la información etnográfica (dificultad que incluso fue señalada entre sectores geográficos de Patagonia meridional [Borrero et al. 2001: 124]).

Así, la distribución de valores estaría dando cuenta de un paisaje dinámico con variaciones en posible relación con la movilidad, interacción o superposición en el uso del espacio y otros recursos entre poblaciones diferentes. Una situación similar aunque inversa en el sentido de la variabilidad fue señalada en el norte de Tierra del Fuego, donde la dispersión espacial de los datos estaría reflejando un panorama más heterogéneo que el informado para ese sector por el esquema etnohistórico (Zangrando et al. 2004).

Bajo estas condiciones, se hace evidente la necesidad de analizar la distribución de los valores isotópicos a la luz de otras perspectivas teórico-metodológicas. Un enfoque alternativo, ya propuesto para estos estudios, es la biogeografía (Borrero et al. 2001; Barberena 2004). Queda pendiente resolver otros temas, en especial aquellos relacionados con la variación en el nivel temporal. En este sentido, consideramos que la combinación de la evidencia isotópica con la etnográfica, contando con el ajuste cronológico adecuado, puede conducir a resultados interesantes sobre el proceso de reestructuración y extinción de las poblaciones aborígenes. Dentro de este contexto es posible registrar cambios dietarios a través de los isótopos estables e incluso relacionar esta información con otras líneas de evidencia, como paleopatologías que puedan reflejar cambios en el estado nutricional de un individuo o población (Lazenby y McCormack 1985; Schinder y Guichón 2003). Otra línea de discusión se refiere a la variación temporal en el consumo de especies terrestres, para lo cual otros trabajos ya informaron que la representación de guanacos no se mantuvo constante a lo largo de la secuencia arqueológica del canal Beagle (e.g.: Orquera y Piana 1999b: 115), observándose potencialmente un mayor consumo de este recurso en el lapso 4000 – 1000 años AP (Orquera com. pers.; ver Figuerero Torres y Mengoni Goñalons 1986; Orquera y Piana 1993-94, 1996, 1999b).

Entretanto, el análisis sincrónico de la evidencia isotópica señala que la ingesta de recursos marinos tuvo una intensidad similar en toda la franja meridional de Tierra del Fuego, aún bajo condiciones ecológicas, tecnológicas y sociales coyunturalmente variables.

AGRADECIMIENTOS

Agradecemos a los Licenciados Luis Orquera y Ramiro Barberena por la lectura crítica del manuscrito.

NOTAS:

1 Dado que la diferencia entre la señal isotópica en colágeno y músculo para una misma dieta es de aproximadamente -3‰ en δ13C y 2‰ en δ15N (Pate 1997), la estimación de valor sobre músculo se realiza sumando dichas diferencias al valor obtenido sobre colágeno.

2 Las mediciones de δ13C y δ15N fueron realizadas en la Universidad de Waterloo, Canadá.

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