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Magallania (Punta Arenas)

versión On-line ISSN 0718-2244

Magallania vol.39 no.1 Punta Arenas  2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22442011000100013 

MAGALLANIA, (Chile), 2011. Vol. 39(1):211-220

ARTÍCULO

Palena y La Junta. Revisión de dos topónimos del Valle del Palena, extremo norte de la región de Aysén

Palena and La Junta. Revision of two place names of the Palena Valley on the north of Aysén region

 

MAURICIO OSORIO P.* Y ENRIQUE MARTÍNEZ S.**

*Sociedad de Historia y Geografía de Aisén, investigador asociado CIEP. Caupolicán 1653, Coyhaique. Chile. maurotejedor@yahoo.com

**Sociedad de Historia y Geografía de Aisén. Profesor de Estado en Historia y Geografía, Liceo Josefina Aguirre Montenegro. Ignacio Serrano 441-b, Coyhaique. Chile. martinezsaavedra@gmail.com

Dirección para correspondencia


RESUMEN

El presente trabajo revisa los orígenes de dos topónimos del extremo norte de la Región de Aysén. Nuestro interés en dilucidar la raíz de ellos y su consolidación como nombres definitivos para varios elementos de la geografía física y política del área limítrofe entre las regiones de Aysén y Los Lagos, surgió durante un trabajo de investigación histórica en el que los autores participaron.1 Ambos nombres corresponden de acuerdo a las reglas de la toponomástica clásica a elementos de la toponimia mayor.2

PALABRAS CLAVE: toponimia, Región de Aysén, Palena, La Junta.


ABSTRACT

This paper revises the origin of two place names of the northern Aysén Region. Our interest in these place names, which are used in many references that exist between regions of Los Lagos and Aysén, emerged while we worked on the historical research of La Junta. Both are major place names, in order of toponymy rules.

KEY WORDS: toponymy, Aysén Region, Palena, La Junta.


INTRODUCCIÓN

Actualmente en Chile se le asigna al topónimo Palena un origen que lo asocia a una localidad italiana de igual nombre, versión que ha sido seguida por algunos autores en el país, pero que no cuenta con fuentes claras que la sustenten. En tanto que el topónimo La Junta, encuentra su origen en el habla popular del área en estudio, pese a que con el tiempo se generaron intentos por modificarlo debido a una interpretación errada del origen.

La indagación que presentamos busca motivar el interés por investigar la toponimia de la región de Aysén desde una perspectiva amplia que permita estudiar críticamente las designaciones onomásticas que ocurren en el territorio aysenino con el fin de re-conocerlo y así valorarlo como una zona con identidad propia y necesaria de mantener en el tiempo.

PALENA

Palena es el topónimo utilizado para nombrar una serie de elementos geográficos ubicados entre el extremo sur de la región de Los Lagos y el extremo norte de Aysén. Así, Palena designa un lago3 ubicado en el extremo sureste de la primera de las regiones mencionadas y un río compartido entre ambas regiones; también designa una provincia, una comuna y una localidad ubicadas en la región de Los Lagos (Fig. 1).


En Chile, algunos autores contemporáneos han atribuido a Nicolás Mascardi, sacerdote jesuita del siglo XVII, el bautizo del río con este nombre, en recuerdo de una localidad o río existente en su país natal, Italia.

Renato Cárdenas consigna en su libro Chiloé. Diccionario de la lengua y de la cultura (1996): topónimo de un río, localidad y nombre de la provincia cordillerana, conocida anteriormente como Chiloé continental. Al parecer el nombre der. del lugar de origen del Padre Mascardi, misionero del sector de Nahuelhuapi (el subrayado es nuestro). Como podemos apreciar, Cárdenas reconoce este origen para el topónimo, pero planteando una duda razonable ante la versión que atribuye a Mascardi el bautizo del curso de agua. Lamentablemente el autor no menciona qué fuentes consultó.

Por su parte, Hernán Ortega y Anabella Brunning en su trabajo Aisén Panorama (2006), también reconocen esta versión y abundan un poco más en ella: río que nace en la X Región y desemboca en Puerto Raúl Marín B., XI Región. Navegado por primera vez por el jesuita Nicolás Mascardi, Rector de la Residencia de Castro (en el siglo XVIII). Lo bautizó como Palena en recuerdo de su pueblo natal, en Abruzzo, Roma.

Los autores parecen seguros del origen del topónimo, pero tampoco detallan qué fuentes utilizaron para llegar a la descripción que nos entregan; además cometen un error temporal cuando ubican al sacerdote Mascardi en el siglo XVIII, pues éste recorrió Patagonia durante la segunda mitad del siglo XVII, muriendo a manos de un grupo indígena de las pampas en 1673.4

Alejandro Soffia Vial en su libro ¿Por qué se llama como se llama? Cada ciudad, aldea y pueblo de Chile. Guía de toponimia chilena (2000), recoge la misma versión de Ortega y Brunning, al señalar que el nombre del río habría sido dado por el misionero jesuita Nicolás Mascardi. Según este autor dicho nombre se debe a un río y pueblo italiano de la provincia de Chieti, región Dell' Abruzo (sic)5. La versión de Soffia Vial se aleja un tanto de la anterior al no indicar que fuera la tierra natal del mencionado sacerdote.

José Miguel Barros Franco, historiador, ex diplomático y ex agente arbitral de Chile6, en su libro titulado Palena: un río, un arbitraje (1984), dedica unos párrafos al estudio del origen del topónimo, comenzando por reconocer que a la fecha de su trabajo7 no había unanimidad al respecto. Analiza en seguida una versión que nos sorprendió, pues nada habíamos leído de ella en los otros textos y solo había surgido como una remota posibilidad recogida en recursos web argentinos de turismo. Se trata de la versión del padre Ernesto de Moesbach, que en su libro Voz de Arauco, recogía el término Palena, asignándole etimología indígena, explicando que era una palabra compuesta: palü (araña picadora) y nahuel (tigre), significando entonces araña-tigre. Barros Franco continúa su revisión mencionando una versión difundida a fines del siglo XIX por Francisco Solano Astaburuaga8, quien atribuía al nombre un posible origen en un pueblo colombiano. A renglón seguido, descarta por improbables ambas versiones e indica que: la raíz del nombre de este río debe buscarse por otro lado. Estábamos expectantes por leer cómo analizaría nuestro autor la versión relacionada con Mascardi, pero nuestra sorpresa fue total cuando leímos que la búsqueda de Barros se orienta hacia la cartografía colonial que consultó prolijamente para finalizar señalando que la raíz del topónimo estaría justamente en antiguas cartas que indican entre los paralelos 43º y 44º Sur un topónimo la Vallena para un accidente geográfico de la costa. Nuestro autor nos introduce entonces en la imagen que en los siglos XVI y XVII se tenía de esta área: una zona homogénea, sin el desmembramiento que hoy sabemos que la caracteriza. Dicho topónimo se repite en cartas posteriores con variantes como Ballena, Balena o Belaine (de los mapas franceses)9, pero se lo continúa situando como identificador de un punto en las costas del Golfo de los Coronados (hoy Corcovado). Ya en el siglo XIX, cuando el área está mucho mejor explorada, el topónimo se mantiene alrededor del paralelo 44º y ya bajo la escritura Palena. Barros concluye entonces que es el nombre Vallena el origen del topónimo y nos entrega un argumento definitivo para sustentar su idea: el padre Ovalle en su Histórica Relación… menciona un río de la Ballena junto al cabo que llamaron de este nombre por una horrible ballena que salió a morir a aquella costa.10 Así, Barros Franco, con una sólida argumentación geográfico-histórica nos propone que Palena es el resultado de una cadena de alteraciones (Vallena-Ballena-Balena-Palena) y además estaría entre los topónimos más antiguos de origen occidental. Y de la versión que relaciona al padre misionero Mascardi con el río no nos dice nada, ni tampoco del probable origen italiano del nombre.

Cabe mencionar que otros autores de los años ochenta11 del siglo pasado, escribieron sobre el territorio donde este topónimo se sitúa geográficamente, pero sin ahondar en su origen.

Como vemos, un denominador común de las versiones revisadas -con la significativa excepción del trabajo de Barros Franco- es la ausencia de referencias documentales para basar la raíz del topónimo. Fue así que al no tener claridad al respecto, pero sí pistas concretas sobre el probable origen, nos decidimos a dar una versión somera -y con reservas sobre el mismo- en el documento que recopila la historia de la localidad aysenina de La Junta y su área de influencia. Pero el interés por dilucidar el problema y la necesidad de despejar del todo la errónea asignación del topónimo al padre Mascardi, nos impulsaron a seguir indagando.

La primera tarea era analizar en profundidad la que denominaremos versión Mascardi, en busca de antecedentes que nos permitieran sustentarla o descartarla definitivamente. Comenzamos entonces a buscar bibliografía escrita, atribuida o referida a dicho religioso y no encontramos texto alguno del padre Mascardi o referido a él y su obra (ej. cartas a sus superiores o a la orden en Chiloé, referencias de otros cronistas jesuitas), donde se mencione que ha decidido bautizar un río con el nombre Palena12.

Quedaba entonces analizar la relación en torno a la ciudad de nacimiento del sacerdote, dada como razón para el bautizo del río austral chileno. Los biógrafos de Mascardi13 coinciden en que su nacimiento ocurrió en la localidad italiana de Sarzana14 en el año 1625. Este poblado se ubica en el noroeste de Italia, muy distante de una localidad llamada Palena, ubicada en el centroeste de dicho país15. Lo anterior invalida entonces que el topónimo haya sido dedicado por el sacerdote en recuerdo de su tierra natal. De paso indagamos en torno a la posibilidad que el religioso haya tenido una estadía en el pueblo italiano de Palena, situación que sus biógrafos no consignan. Entonces tampoco resulta posible que Mascardi haya elegido arbitrariamente dicho topónimo a partir de, por ejemplo, similitudes paisajísticas con el río y pueblo italianos, los que al parecer nunca visitó.

A partir de las dudas surgidas en torno a la versión actualmente difundida en el país sobre el origen italiano del topónimo, y a la sugerente propuesta de Barros Franco sobre una raíz en la palabra vallena, iniciamos una lectura de autores de Chile y Argentina que consideraron en sus escritos este nombre y los elementos geográficos que identifica. Presentaremos los resultados de esta indagación como un viaje hacia el pasado, comenzando con el trabajo del destacado geógrafo y explorador alemán Hans Steffen, que exploró y estudió en nueve viajes (realizados a fines del siglo XIX) la Patagonia Occidental16. En 1944, la Universidad de Chile, publica el importante libro de Steffen bajo el nombre Patagonia Occidental. Las cordilleras patagónicas y sus regiones circundantes17 en el que el eminente geógrafo dedica un capítulo a relatar su expedición de 1894 cuyo objetivo fue remontar y estudiar el río Palena y su hoya hidrográfica.

Steffen se refiere en ese trabajo de manera escueta al origen del nombre Palena, para lo cual se remite a la cartografía del s. XVII, indicando que algunas de las cartas geográficas …dibujan más o menos en el paralelo 44 un 'río de la Ballena', que el cronista Ovalle enumera como uno de los más grandes de Chile, junto con el Valdivia, el Bueno, y otros e informa que su nombre - al igual que un promontorio vecino- deriva de una ballena varada en la playa. El autor agrega que a su parecer es la noticia más antigua que se ha conservado respecto del nombre Palena. Si recordamos lo que nos proponía Barros Franco, Steffen se acerca totalmente a esta versión, la que denominaremos desde ahora versión Ballena. Nada dice de las exploraciones coloniales de Mascardi, lo que nos parece relevante, considerando que en cada uno de sus relatos, los estudios bibliográficos sobre los hitos geográficos que explora son realmente eruditos y concienzudos (ej ríos Aysén, Baker y Cisnes).

Por otra parte, llama la atención que además de la palabra Palena para designar al río, Steffen consigna el vocablo Pichi-Palena para referirse al estero en el que desagua el río y más adelante hablará también de Vuta-Palena para referirse al río mismo, lo que reitera en el bosquejo geológico del valle del Palena-Carrenleufu, escala 1:500.000, publicado en las pp. 304-305. Como vemos estos vocablos estarían compuestos por palabras de distinto origen idiomático: Palena, de origen occidental (Ballena); y Pichi / Vuta, ambas de origen mapuche y cuyos significados son Pequeño / Grande.

Por la misma época y desde hacía varios años que el ingeniero chileno Luis Risopatrón se había dedicado a escribir su Diccionario Geográfico de Chile (publicado en 1924), donde reúne una importante cantidad de topónimos relativos al país, aunque no realiza estudio toponímico para todos. Este autor se refiere en seis oportunidades al vocablo Palena, ya sea por el río, la rada, la punta, entre otras. Pero en ninguna de ellas se detiene en el origen de la palabra.

Volvamos nuevamente a Steffen. Gracias a un aporte del profesor Wolfgang Staub18, hemos podido acceder a otro trabajo de este geógrafo, la Memoria Jeneral sobre la Espedicion Esploradora del río Palena (Diciembre 1893-Marzo 1894), publicada in extenso en los Anales de la Universidad de Chile el mismo 1894. En este trabajo, Steffen comienza nombrando al río como Vuta-Palena, siguiendo al parecer la descripción que hiciera el capitán de fragata Ramón Serrano Montaner, quien nueve años antes lo había remontado hasta un punto determinado. Más adelante esta memoria comienza a entregar otros antecedentes que nos van acercando a la toponimia indígena de la comarca superior del Palena. Es así que en la p. 8, Steffen menciona que de acuerdo a los datos que entregaba una relación del botánico Federico Delfín, que participara de la segunda expedición del Capitán Serrano (1887), el brazo principal del Palena se formaba de dos ríos, uno que venía del norte y que los indígenas denominaban Chaviñique-Pallá y otro proveniente del este y sureste y que denominaban Carrileufú, que nacía en una laguna no muy lejana, cuyo significado el mismo Steffen informa más adelante (p. 52): río verde. Durante todo el escrito, se identifica al río como Palena y Vuta Palena en algunas ocasiones, siempre referidas a exploradores anteriores, pero no se da ninguna referencia al origen de la palabra o significado en español si fuese el caso de estar ante un vocablo indígena en propiedad.19

Los informes del capitán Serrano Montaner sobre sus expediciones de 1885 y 1887, tampoco dan cuenta del origen del topónimo; sólo recogen los nombres Pichi Palena y Vuta Palena, para referirse al estero en el pacífico y al río respectivamente, siguiendo a Moraleda. Este último en efecto, en su relación del viaje realizado en 1793, efectúa una detallada descripción de la entrada del río20 y se refiere a Piti-Palena y Buta-Palena, aclarando incluso en una parte que Buta significa grande en español. Sin embargo no establece el origen del topónimo, pese a que lo hace con varios otros como Aysen al que le asigna el significado de internarse en lengua chona.

Queda claro que para esta época -segunda mitad del siglo XIX- el topónimo era reconocido totalmente para designar al río ubicado en las costas continentales del país entre los paralelos 43º y 44º y como vimos, fue explorado definitivamente por el geógrafo Steffen hasta su nacimiento. Su consolidación como tal, ocurre durante el siglo XVIII al ser utilizado de manera común por los cartógrafos españoles, franceses e ingleses, como nos informaba Barros Franco. Como ejemplo citaremos el Mapa de América Meridional del cartógrafo de su Majestad el Rey, Don Juan de la Cruz Cano y Olmedilla fechado en 1775, donde el topónimo Palena aparece ubicado más o menos frente al archipiélago de las Guaitecas.21

Como hemos visto, Palena en ningún caso es un topónimo que responda a un origen italiano indeterminado (por mucho que en aquel país exista un pueblo y río llamados así), ni tampoco se sostiene la versión Mascardi sobre su origen, por lo que postulamos debe ser entonces abandonada. Dilucidado esto, tenemos un segundo problema, cual es el surgimiento de dos versiones con interesantes elementos de sustento: la que hemos denominado versión Ballena, debidamente documentada por los autores Barros Franco y Steffen; y una versión originaria, basada en una posible raíz indígena para el vocablo y que a continuación analizamos.

PALENA, ¿ARAÑA VENENOSA / ARAÑA TIGRE?

Barros Franco algo había mencionado al respecto, pero sin dar mayores posibilidades a un origen en el idioma mapuche. Cuando revisamos Internet, buscando algún antecedente sobre este vocablo, surgieron escritos breves y dispersos que relacionaban el término con una palabra de origen mapuche que posiblemente fuera castellanizada o latinizada y que designaría una araña venenosa.22

Para indagar respecto al posible origen indígena de la palabra, consultamos otros diccionarios mapudungun-español no mencionados por Barros Franco como el del padre Félix de Augusta y encontramos dos términos usados para araña: Palü: araña venenosa (según Febres); Pallu: araña venenosa (latrodectus formidabilis). Este mismo significado se encuentra en un diccionario actual, elaborado por la Universidad Católica de Temuco.23

La araña en referencia es la que popularmente se conoce como araña del trigo o poto colorado, conocida por los mapuche al momento de la conquista española. En un artículo científico24 sobre este arácnido se rescata una etimología indígena mucho más antigua a la de Augusta y se refiere al diccionario del padre Valdivia. El párrafo del artículo mencionado dice: En Chile, la 'araña de poto colorado' era conocida por los araucanos. El padre Luis de Valdivia en su diccionario araucano-español, editado en Lima en 1606, la designa como una; otras evidencias dicen que se la conocía como pallu y que usaban la caucha (una Synantherea) para curar los efectos de su mordedura, en forma de cataplasmas para aplicación local y también en forma de bebida. En el completísimo diccionario mapuche- español de Esteban Erize, dice: PALLU. s. Araña picadora // Era creencia que comiendo picada o molida la parte abdominal de varias arañas de esta clase se calmaban los dolores y se sanaba de la picadura hecha por una de ellas //Zool. Latrodectus formi-dabilis// Sinón: PALU. UNA. UÑA.

Debemos reconocer que se nos hace muy tentador asociar estos términos: Palu /Una, para llegar a Paluna o Palena. Pero siendo objetivos, debemos preguntarnos: ¿Existe una araña de estas características en la zona del Palena para que grupos indígenas de filiación mapuche o que hablasen mapudungun, hubiesen designado el río de este modo? Al menos en La Junta (donde hicimos algunas consultas al respecto) no se han reportado este tipo de arañas y tampoco personas picadas por algún tipo de araña que habite en el sector. Y aunque su distribución en el país es bastante amplia abarcando hasta el sur, no conocemos hallazgos de ella en la región. Tampoco sabemos mucho respecto a estudios antiguos que hayan identificado arañas de este tipo en el área.

Sin embargo, una consideración no menor que nos permite al menos mantener el interés en esta versión es la utilización por más de un siglo de palabras con clara influencia mapuche en vocablos compuestos como Pichi (o Piti) Palena y Vuta (o Buta) Palena, además de una serie de otros topónimos de origen indiscutiblemente mapuche en la comarca donde este río se encuentra (Melimoyu, Futaleufú, Carrenleufu, Yelcho, Chaitén, entre otros).

En conclusión, consideramos que se debe seguir indagando en torno a estas dos versiones, con el fin de establecer -si no definitivamente- la versión más probable para este bello río patagónico; y descartar por cierto la versión Mascardi, pues creemos haber demostrado que es errónea.

LA JUNTA: RELACIÓN Y REVALORIZACIÓN DE UN TOPÓNIMO ORIGINADO EN EL HABLA POPULAR

La Junta refiere a una localidad ubicada a un costado de la Carretera Austral, a 269 km de Coyhaique, capital de la región de Aysén, en un hermoso valle de lo que se conoce como el Palena Medio, área de confluencia de rutas que unen transversalmente Lago Verde, La Junta y Raúl Marín Balmaceda y longitudinalmente a la región con el resto del país, cuyo acceso lo constituía Chaitén, antes del lamentable desastre natural del año 2008. Fue creada por decreto supremo de fecha 13 de agosto de 1963, durante el gobierno de Jorge Alessandri Rodríguez.25

Su principal actividad económica es el servicio de alojamiento y comida. Los campos de la comarca que la rodea se dedican a la ganadería mayor intensiva y desde hace algunas décadas al turismo.

A diferencia de Palena, el origen de este topónimo está mucho más claro: sería la denominación común en el habla popular campesina del sur de Chile para referir principalmente encuentros de ríos y a veces por derivación, de caminos. Para el caso de la designación de este poblado del extremo norte de la región de Aysén, designaría la confluencia de los ríos Palena (en su curso medio) y Rosselot, que tributa en el primero. Este topónimo es de uso común en otras zonas relativamente cercanas al sector del que nos ocupamos, por lo que se conocen varias otras juntas de ríos en la macroárea norte de Patagonia occidental. A continuación revisaremos la trayectoria del topónimo y su adopción definitiva para referir a la localidad más septentrional de la región de Aysén.

La primera referencia escrita de este topónimo para designar el área que actualmente conocemos con este nombre, la hallamos en un plano de 1946, elaborado por un funcionario del Ministerio de Tierras y Colonización de la época26. En dicho documento se denomina La Junta a la confluencia de los ríos Palena y Rosselot. El nombre figura escrito sobre la zona que grafica la confluencia de dichos ríos.

Por la misma época un equipo de geólogos realizaba estudios más al norte, en la región del río Puelo. En el informe de estas exploraciones27 se registra el uso de la expresión La Junta para indicar un lugar determinado, así por ejemplo al referirse a los principales recorridos realizados el equipo de investigadores encabezado por él, escribe: Recorrido del valle del río Manso desde La Junta hasta el hito fronterizo en 'El León' (p. 83, el subrayado es nuestro); en la página siguiente se señala que instalaron su campamento central en La Junta y en nota a pie de página se aclara: Confluencia del río Puelo con el río Manso.

Para exploradores y científicos, el uso de los términos junta o juntas para describir el encuentro de dos cursos de agua era común, como también el uso de un término sinónimo como confluencia. Es muy probable que los dos primeros términos provengan del habla popular. En general los pobladores (antiguos y actuales) los utilizan con frecuencia para referir el encuentro de ríos y caminos.

Ahora bien, el traslado del vocablo La Junta a documentos oficiales, por medio de su uso por parte de investigadores, exploradores y técnicos sin duda ha sido el factor que ha contribuido en su oficialización como topónimo para designar al menos en el caso de la localidad fundada en 1963 al sur de la confluencia del Palena y el Rosselot. Prueba definitiva de lo que afirmamos la podemos apreciar en el proceso mismo que llevó a la creación del poblado.

Cuando se ultimaban los detalles respecto a la creación de un futuro poblado en el valle al sur de la junta de los ríos Palena-Rosselot, se produjo cierta duda razonable respecto del nombre elegido para su denominación. Las autoridades de la época habían decidido denominar al futuro pueblo Doctor Steffen, de seguro pensando en hacer un justo homenaje al geógrafo que remontó y exploró el Palena hasta su nacimiento en 1894. Sin embargo, más de alguno debió dudar que este nombre lograra concitar el interés y la aprobación por parte de los pobladores del valle medio del Palena, principales beneficiados con la creación del pueblo. Toda la comarca reconocía el sector elegido para el emplazamiento del poblado como La Junta del Palena y el Rosselot y por tanto resultaba natural considerar esta denominación como el nombre propio de la localidad que estaba por nacer.

Entre los antecedentes del decreto de creación de La Junta, hay un documento de particular interés en este sentido. Se trata del oficio nº 360 fechado el 30 de marzo de 1963 y firmado por Eduardo Figueroa zanelli, Jefe subrogante del Departamento de Mensura de Tierras de la Provincia de Aysén. En uno de los primeros párrafos el funcionario expresa:

El nombre de Población 'La Junta', ha sido adoptado previo acuerdo entre la Intendencia, la I. Municipalidad de Aysén, el Arquitecto Provincial y esta Oficina, ya que el lugar es así conocido desde muchos años por los pobladores, corresponde exactamente a la individualización del terreno por su ubicación cercana a dos grandes Ríos: Rosselot y Palena y, en cambio 'Doctor Steffens' (sic) para los pobladores de la región no tiene significado alguno.28

Parece ser la decisión tomada decía relación con la importancia o magnitud de la confluencia: se trataba de dos grandes ríos como afirma el oficio del señor Figueroa. Esta característica debe haber distinguido el sector respecto de otras confluencias como las del río Frío con el Palena, al norte; o del Risopatrón con el Palena, hacia el oeste y la frecuencia de su utilización como hito geográfico entre los pobladores obligaba a considerarla como el nombre obvio para el poblado que se deseaba crear.

¿La Junta o Las Juntas?

Durante las últimas décadas del siglo pasado, ocurrió un fenómeno interesante con el topónimo que analizamos. En la prensa regional empezó a aparecer con relativa frecuencia la denominación Las Juntas cuando se mencionaba una noticia sobre la localidad. No se sabe muy bien por qué comenzó a ocurrir aquello. Al respecto hemos podido constatar que a principios de la década del setenta Las Juntas fue usado como topónimo para denominar el área, en el documento de trabajo Aisén, Provincia de Chile, escrito por estudiantes de arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso que en 1970 realizaron trabajos de verano en la entonces Provincia de Aysén. La información fue registrada por estudiantes que trabajaron en Puyuhuapi y que indicaban que el sector Las Juntas se encontraba a 24 horas a caballo hacia el norte de dicha localidad.

Sin embargo, la versión más recurrida para explicar el uso alternativo de Las Juntas dice relación con el interés de algunos pobladores no sólo de la localidad, sino de la región en general, por hacer la diferencia entre el nombre del poblado y la Junta Militar que gobernó Chile entre 1973 y 197429. Ello habría comenzado a gestarse hacia la segunda mitad de los ochenta, pero los relatos orales al respecto no son del todo concluyentes. De hecho, una segunda versión perfectamente inversa a la comentada afirma que el topónimo original era Las Juntas y que habrían sido las personas proclives al gobierno militar de la época las que decidieron comenzar a denominar el pueblo como La Junta.30

Ahora bien, el topónimo Las Juntas resulta ser una versión alternativa para referirse a la confluencia de cursos de agua. De hecho podemos mencionar que de esta manera fue usado por el ingeniero José Manuel Pomar en su obra La concesión del Aisén y el valle Simpson, para referirse a la unión de los ríos Mañihuales y Simpson31.

Sin embargo, Las Juntas no prosperó como topónimo para la localidad, pese a que se le sigue utilizando en ocasiones. Lo cierto es que ya han pasado 47 años desde aquel decisivo acuerdo que definió la oficialización de un vocablo de origen popular que designa el encuentro de dos cursos de agua, La Junta, como topónimo para una de las localidades más pujantes de la Región de Aysén. Su significado se ha visto reforzado en los últimos años con el eslogan El pueblo del Encuentro adoptado por sus pobladores que se identifican con la noción de habitar un espacio donde confuyen ríos, caminos, gentes y culturas.

NOTAS

1Cámara de Turismo y Comercio de La Junta y Sociedad de Historia y Geografía de Aysén 2009 (inédito).

2La toponomástica o toponimia es una disciplina de la onomástica que estudia la etimología y significado de los nombres de lugar o topónimos. La toponimia mayor refiere a nombres de ciudades, pueblos, localidades e hitos geográficos destacados en un territorio.

3 El lago Palena es uno de los cuatro que Chile comparte con Argentina en la zona de la Patagonia Occidental, al norte del estrecho de Magallanes. En Argentina toma el nombre de lago General Vintter o General Paz. Nota 25

4 Furlong 1994.

5 Soffia Vial 2000: 271.

6 Para los arbitrajes de Palena (1965-1967) y del Beagle (1971-1978).

7 Barros Franco terminó su libro en 1970, pero diversos acontecimientos políticos internacionales, entre ellos la aparición del diferendo en el Beagle, lo obligaron a posponer su publicación (Preámbulo del autor a la edición de 1984).

8 Investigador que escribió el Diccionario Geográfico de la República de Chile. Barros Franco indica en nota a pie de página que Solano incorpora en la 2da edición (1899: 506) este topónimo, pero sin mencionar sus fuentes de consulta.

9 La acepción correcta en francés es "beleine". Las referencias indicadas en el texto, son las indicadas en el libro de Barros Franco, por lo que no sabemos si se refieren a variantes del francés o al francés arcaico. En italiano la expresión es "balena" en singular y "balene" en plural.

10 Transcribimos la cita textual que Barros Franco recoge en p. 25.

11 Araya 1979; Peri 1989.

12 Ello no significa que no pudiese existir, sólo que no hemos podido comprobar a partir de relatos de puño y letra de dicho sacerdote, la versión más difundida en nuestro país sobre el origen del topónimo.

13 Realizamos búsquedas en Internet y también solicitamos apoyo a investigadores de Argentina donde se conoce y se ha escrito sobre este sacerdote. También consultamos documentos de importantes investigadores de la Orden. Así, en la nota 29 (a pie de página), de la obra inédita Jesuitas entre las islas. Jesuitas navegantes. El mar interior o raid misional, el p. Eduardo Tampe Maldonado S.J., señala la siguiente reseña biográfica: Mascardi S.J, Nicolás: Nació en Sarzana, Italia, el 5.09.1624 e ingresó a la Compañía el 20.11.1638 en Roma. Vía Panamá llegó a Chile en 1652. En 1660 fue destinado a la misión de Chiloé y nombrado Rector del colegio en Castro. Realizó grandes excursiones apostólicas tanto en Chiloé como al otro lado de la cordillera. En 15.02.1674 murió mártir en la cercanía del lago que lleva su nombre". Es necesario tener presente que algunos señalan que murió en la latitud 47, entre otros Barros Franco. Las biografías consultadas lo consideran el primer explorador blanco de la Patagonia. Es interesante señalar que ninguno de los historiadores jesuitas eclesiásticos (ej. Tampe en el escrito mencionado; ni Walter Hanisch en La isla de Chiloé, capitana de rutas australes 1982), se referen a incursiones de Mascardi por el Palena. Más aún, Hanisch se refere al padre Mascardi y sus viajes apostólicos en las pp. 94, 95 y 96, y además en la 138, pero no trata los viajes de Mascardi al sur.

14 44°.07' N. 9°.58' E. Ciudad y comuna ubicada en el norte de Italia, en la provincia de La Spezia, en el sur de la región de Liguria, cerca del mar Tirreno.

15 41°.59' N. 14°.08' E. en el sur de Italia, en la región de Abruzzo, la cual se ubica en la ribera del mar Adriático. Las coordenadas geográficas son de El Atlas Internacional. Rand Mc Nally & Company, 1977.

16 Steffen destacó como asesor de las Comisiones de Límites Chilenas y su trabajo fue clave para sostener la postura chilena sobre la delimitación de la frontera en Patagonia Occidental al momento del laudo arbitral de 1902.

17 Este libro se publica en 1919 en alemán bajo el título Westpatagonien. Die Patagonischen Kordilleren und Ihre Randgebiete.

18 El profesor Staub reside en Coyhaique y se ha dedicado en los últimos años a recopilar las publicaciones en idioma alemán de Steffen y otros estudiosos que trabajaron en Patagonia Occidental.

19 A juzgar por la inexistencia de mención alguna sobre este tema en el trabajo de 1894, pero su inclusión somera en el texto publicado en español en 1944, creemos que el Dr. Steffen recogió la "versión Ballena" durante su trabajo de gabinete orientado a la escritura de Patagonia Occidental.

20 Moraleda no remonta el río, por considerarlo poco fructífero en el contexto de su expedición.

21 Un trozo de este mapa esta reproducido en la portada del libro de Fray Pedro González de Agüeros, publicación facsimilar realizada por el Instituto de Investigaciones del Patrimonio Territorial de la Universidad de Santiago. Hemos consultado el mapa de Cano y Olmedilla en una página web de cartografía histórica ( http://www.davidrumsey.com/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~3373~330002:Mapa-Geografico-de-America-Meridion# , consultado 10-10-10), donde se observa la inscripción "Eº Vª de Palena" sobre el curso de agua.

22 Palena: araña cruel (http://aventuramerica.cl/toponimia3.html. Consultada 17-03-09). Palena: araña picadora (http://www.sanmartinandes.com/diccionariomapuche.htm).

23 ( http://www.uctemuco.cl/diccionario/index.php?op=ver_palabra&dic=1&id=639 . Consultado 17-03-09).

24 Ledermann 2006.

25 Para mayor información histórica sobre la localidad ver documento citado en nota nº 3 supra.

26 Nos referimos a Carlos Bórquez Carlini, quien se desempeñó en el Ministerio de Tierras y Colonización en la ciudad de Puerto Montt.

27 Fuenzalida 1946.

28 Carpeta Documentos y Planos La Junta. Archivo Sociedad de Historia y Geografía de Aisén. En ese tiempo el Intendente de la Provincia era don Atilio Cosmelli Esteva, ejercía como alcalde de la Municipalidad de Aysén don Carlos Muñoz Ballesteros, don Jerónimo Torres era el Arquitecto Provincial y don Eduardo Figueroa zanelli era el Jefe titular de la Oficina zonal de Aysén del Ministerio de Tierras.

29 Desde 1974 el poder ejecutivo fue ejercido únicamente por el General Pinochet, mientras que la Junta Militar actuó como Poder Legislativo. Esta situación se mantuvo hasta marzo de 1990.

30 Esta versión es recogida por el investigador Leonel Galindo en su artículo Toponimia de Aisén: historia, geografía, semántica, publicado en Actas Seminario Un Encuentro con Nuestra Historia (2003): En el extremo norte de la Región, al sector donde se produce la confluencia de los ríos Rosselot y Palena se le llamó Las Juntas, más tarde cerca del lugar se formó un poblado que adoptó el nombre homónimo. Pero entre los años 1974 y 1989, La Villa se convirtió en pueblo y se la empezó a singularizar en los mapas como La Junta, aludiendo a la Junta Militar de Gobierno. (p. 33)

31 Cabe destacar que Pomar era sumamente cuidadoso en el uso del lenguaje. En la página 30 de su obra realiza una aclaración, empleando para ello el Diccionario de la Academia Española, en relación al uso del vocablo balsadero, forma correcta para referirse al lugar donde se instala una balsa para cruzar un río, indicado con ello que las acepciones balseadero y balseo, de uso común en el territorio del Aysen, no eran correctas, reconociendo incluso a la última como chilenismo.

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Correspondencia a: *Sociedad de Historia y Geografía de Aisén, investigador asociado CIEP. Caupolicán 1653, Coyhaique. Chile. maurotejedor@yahoo.com **Sociedad de Historia y Geografía de Aisén. Profesor de Estado en Historia y Geografía, Liceo Josefina Aguirre Montenegro. Ignacio Serrano 441-b, Coyhaique. Chile. martinezsaavedra@gmail.com

Recibido: 13/12/2010 Aceptado: 20/06/2011 Versión final: 24/06/2011

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