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Magallania (Punta Arenas)

versión On-line ISSN 0718-2244

Magallania vol.41 no.2 Punta Arenas  2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22442013000200013 

DOCUMENTOS INÉDITOS PARA LA HISTORIA DE MAGALLANES

 

RECUERDOS DE UNA EXPEDICIÓN. CARTA DE HANS NIEMEYER F. AL BAQUEANO REINALDO CATALÁN DE TIERRA DEL FUEGO, CHILE (1986)

 

Introducción y notas por Samuel García Oteíza1

1 Arquitecto y Licenciado en Arquitectura. Investigador asociado al Centro de Estudio del Hombre Austral, Instituto de la Patagonia Universidad de Magallanes, Chile. samuelgarciaoteiza@gmail.com.


 

El origen de la carta inédita que expondremos se debe a una amistad entre dos hombres, con vidas totalmente distintas, que surgió durante una expedición realizada entre los días 25 de febrero y 15 de marzo de 1978, cuyo escenario fue el tercio sur de Tierra del Fuego (Chile). La expedición, a la cual ya nos hemos referido en un trabajo anterior, exponiendo documentos fotográficos y escritos inéditos (García, 2012) tenía un objetivo claro y específico: realizar un estudio mediante una expedición, que analizara la factibilidad técnica de la construcción de un camino de penetración que uniera la localidad de estancia "Vicuña" con la bahía Yendegaia y delinear un trazado tentativo entre ambas localidades. Los impulsores del proyecto2 fueron la Intendencia de la XII Región y los Gobiernos Provinciales y su materialización fue encomendada a la Secretaria Regional Ministerial de Obras Públicas la cual contrató a la firma de ingenieros consultores Sergio Silva y Víctor Bogado para desarrollar el estudio de factibilidad técnica.

El grupo expedicionario, designado por la firma estuvo integrado por el experimentado Jefe de Comisión de Estudios Hans Niemeyer Fernández (1921-2005), sargento del Ejercito Luís Arata Cam-podónico (1941-2007), Constructor Civil Eduardo Larravide Lynch (1930-1998), funcionario público del MOP Arístides Vargas Morris (1933), y los baqueanos Francisco Oyarzún Díaz (1934), Reinaldo Catalán Oporto (1927) y su ayudante Víctor Garay Díaz (1955-1981).

La información obtenida como resultado de la expedición fue publicada en dos notables obras desarrolladas por Hans Niemeyer, una de ellas de circulación restringida y otra de escasa divulgación que sólo está en manos de especialistas o coleccionistas3. La primera publicación referida a la expedición, de circulación restringida, fue el libro "Proyecto de factibilidad técnica de un camino de estancia Vicuña a Yendegaia" publicado por Ministerio de Obras públicas en 1978. La segunda publicación corresponde al cuaderno D1 y D2 titulado "Expedición de estancia Vicuña a bahía Yendegaia en la isla grande de Tierra del Fuego", incluido en los fascículos 48 y 49 de la excepcional revista Expedición a Chile4. Respecto al contenido de las publicaciones, estas se diferencian en la cantidad de información incluida; el libro publicado por el Ministerio de Obras Públicas se organiza en tres partes; desarrollo, resultados y conclusiones de la expedición, mientras que la publicación de Expedición a Chile sólo narra el desarrollo5.

La firma de ingenieros contratada para el estudio de factibilidad no se equivocó en elegir como jefe de expedición y de comisión de estudio al reconocido arqueólogo y ingeniero civil, con mención en hidráulica, Hans Niemeyer Fernández, hombre de dilatada trayectoria en expediciones geográficas y reconocimientos técnicos a lo largo del país, socio fundador de la Sociedad Chilena de Arqueología, miembro fundador del Colegio de Antropólogos de Chile, profesor del Departamento de Antropología de la Universidad de Chile y Director del Museo Nacional de Historia Natural entre los años 1982 y 1990. Si bien los trabajos de Niemeyer se concentraron, por más de treinta años en el Norte Grande y Chico de Chile, fue suficiente un breve paso por la Tierra del Fuego para demostrar que su talento era aplicable en cualquier espacio y condición geográfica.

El libro publicado por el MOP demuestra el talento y profesionalismo de Niemeyer con un relato de corte científico basado en lo empírico y complementado por el estudio bibliográfico de otras expediciones e investigaciones anteriores6, de esta forma el trabajo realizado por Hans Niemeyer entregó un valioso y variado aporte al conocimiento geográfico, hidrográfico, histórico, fisiográfico, demográfico, geológico, biótico, climático de la región austral de Tierra del Fuego. Desde el punto de vista histórico el relato de Niemeyer es excepcional al registrar a los desconocidos habitantes del área de estudio y describir los vestigios, aún visibles, de los establecimientos madereros "Yendegaia" y "Caleta María". Otro aporte significativo, aprovechando su profesión, fue el realizado a la hidrografía fueguina mediante una descripción exhaustiva de las cuencas de los ríos Grande, Azopardo, Lapataia y Yendegaia, ya que en los textos de geografía aparecen someramente tratadas por el desconocimiento que en ellas se tiene7. Como recuerdo del paso de la expedición quedaron los topónimos: portezuelo Marcou, Cerro Cuadrado, río del Medio y río Niemeyer.

Finalmente la expedición demostró que el camino reconocido entre estancia "Vicuña" y bahía Yendegaia, llamado troncal, es físicamente factible de ejecutar ya que no se presentan obstáculos geográficos insalvables8.

La zona que recorrió la expedición de 1978 no era un territorio desconocido gracias a las expediciones realizadas por Eduardo O' Connor (1892), Zurueta (1892), Comisión de Límites chilena-argentina (1895), Otto Nordenskjold (1896), Carl Skottsberg (1908), Alberto de Agostini (1913) y Rockwell Kent (1922), las cuales entregaron los primeros datos y descripción del territorio. También contribuyeron al conocimiento en cuestión, los asentamientos explotadores que en él se desarrollaron en la primera mitad del siglo XX9.

Las expediciones más cercanas que antecedieron a la expedición de Niemeyer 1978 fueron dos, la primera fue una realizada en 1948 por el regimiento "Pudeto" de Punta Arenas, que unió caleta María con estancia "Vicuña" . De esta excursión no contamos con información oficial y lo que sabemos se debe al baqueano Reinaldo Catalán, a quien nos referiremos más adelante. Catalán en 1966 encontró unas marcas, específicamente unas tablas de aproximadamente 30 cm x 25 cm, las que estaban en toda la ruta seguida por la expedición militar, cada tabla tenía la inscripción: Regimiento Pudeto 1948, Ejercito de Chile. Es posible que el topónimo; río del Ejercito, sea un testimonio de esta expedición, ya que fue la ruta que usaron los militares para unir el lago Fagnano con el lago Deseado. Según lo recabado por Catalán, estos militares se extraviaron cerca del lago Deseado y un baqueano llamado Matiacha Hernández los encontró y los llevó hasta la estancia "Vicuña". La segunda expedición que antecedió a la de Niemeyer fue una realizada por Carabineros de Chile de la Tenencia de Yendegaia10 en el mes de enero de 1968, de ella solo hemos encontrado el siguiente relato:

Lunes 3 de febrero 1968

De guardia Carabinero Francisco Cárdenas

El día 11 de enero se salió de patrullaje montado con el fin de unir esta tenencia con el reten La Vicuña11. Luego de llegar a Caleta María en el Seno Almirantazgo, se fiscalizó río Azopardo y lago Fagnano, se continúo hasta La Vicuña llegando el día 17. El lunes 29 se emprendió el regreso llegando hasta esta tenencia a la hora anotada (14:00 hrs)12.

A pesar del conocimiento que se tenía, en la primera mitad del siglo XX, sobre la región austral de Tierra del Fuego (Chile) producto de la exploraciones y asentamientos explotadores, históricamente esta región ha sido un lugar de olvido, de difícil acceso y desconocido por no haber proyecto humano permanente. Por este motivo la participación de los baqueanos Reinaldo Catalán y Francisco Oyarzún, hombres conocedores de territorio austral fueguino por residir en él por largo tiempo, fue vital para el éxito de la expedición de Niemeyer13.

Para el baqueano Reinaldo Catalán la travesía significó un desafío personal, participando de forma desinteresada e imponiéndose con entusiasmo la responsabilidad de que toda la comisión llegará con éxito y sin novedad a su destino final. Al fin como dice Kant, se reconoce comúnmente que nada grande se hace sin el entusiasmo. Los integrantes del grupo expedicionario sabían que Catalán era una persona clave para el éxito de la expedición, así lo manifestaron Arata y Niemeyer en sus cartas enviadas a Catalán en el transcurso de la expedición en las cuales le solicitan su colaboración ya que es Ud. el único conocedor de estos lugares y sin Ud. sería imposible continuar con el trazado de este futuro camino14. [...] Se necesita para continuar de Caleta María al sur, alguien que conozca la ruta y la persona indicada es Ud. [...] sabemos que Ud. esta dispuesto a colaborar en esta importante misión que proporcionará un significativo adelanto a la zona, como es la construcción de este camino15. Hans Niemeyer destaca la participación de Catalán16, exponiendo que día a día se adelantaba al resto del grupo expedicionario para ir explorando y abriendo, a la vez, con hacha en mano la senda para que los caballos pasaran con menos dificultades17. En el año de la expedición de Niemeyer, Catalán llevaba doce años recorriendo el sur de Tierra del Fuego ya que en 1966 se había instalado, solitariamente, en la orilla sur del lago Fagnano intentando la crianza de vacunos. Durante los años que permaneció en esta zona construyó su rancho con el cual hizo habitable el sur de Tierra del Fuego, también levantó un puente colgante sobre el nacimiento del río Azopardo, punto donde se arriesgaba cruzando a sus vacunos y que también utilizaban las Fuerzas Armadas que recorrían la zona. En 1980, Catalán se trasladó a caleta María (García, 2013) lugar donde vivió a partir de 1987 junto a su esposa Sarita Alvarado y su hija Karina (1990) hasta el año 2001, cuando se retiró para siempre de caleta María debido a problemas de salud. Aun quedan muchos de los cercos y corrales que Catalán construyó en los valles Betbeder, Azopardo, Fontaine y en la orilla sur del fiordo Almirantazgo.

Catalán, a diferencia de otros, no sólo vivió para beneficiarse a sí mismo, sino también para ayudar a otros, tanto civiles como a militares y Carabineros de Chile, a los que enseñó la ruta entre estancia "Vicuña" a Yendegaia y/o alrededores, contribuyendo al conocimiento del sur fueguino. Entre las tantas expediciones en que Catalán participó como baqueano, y que quedó algún registro, destaca la realizada en enero de 1987, dirigida por el periodista Ricardo Astorga, cuyo objetivo era unir en motocicleta estancia "Vicuña" con bahía Yendegia. Astorga dejó las siguientes impresiones de Catalán: Guió la expedición el único capaz de hacerlo: Reinaldo Catalán (60 años). [...] baqueano exclusivo de esta tierra desconocida, don Cata lo apodamos [...] el hombre de los bosques, cazador, hijo de Tierra del Fuego por decisión y adopción, exclusivo poblador de esta gigantesca zona [...] deambuló los bosques y ríos aprendiendo el lenguaje de las nubes y el viento, las costumbres de cada ser vivo. [...] Pequeño y regordete, moreno, ojos oscuros, risueño y lenguaraz18.

El trazado tentativo delineado por la expedición de 1978, se utilizó como referencia para la construcción del actual trazado de la senda de penetración Vicuña-Yendegaia que a la fecha lleva, proporcionalmente, un cincuenta por ciento de avance desde el inicio de su construcción a fines de 1994. Comparando el trazado tentativo de la expedición de 1978 y el actual, se verá que la diferencia es mínima, y que claro, con el avance de la nuevas herramientas tecnológicas el trazado se fue precisando pero con una base contundente ya establecida.

Recientemente la Dirección de Vialidad de la Región de Magallanes y Antártica Chilena ha determinado denominar al puente que cruza el río Azopardo en su nacimiento "Roberto Sturiza Kusanovic", ex director de ese servicio, quien no tuvo afecto y relación con el lugar. Iniciativa que no compartimos por el simple motivo que olvida a quienes verdaderamente han contribuido a la construcción de la historia del lugar entre ellos, el baqueano Reinaldo Catalán. Lamentablemente a veces se toman decisiones a priori, prevaleciendo fundamentos institucionales, poco trascendentes para la posteridad, por sobre aquellos que el propio lugar se ha encargado de ir construyendo19 .

 

RECUERDOS DE LA EXPEDICIÓN VICUÑA-YENDEGAIA 1978

En 1986 Reinaldo Catalán recibió una carta de Hans Niemeyer F., una carta personal, sincera y emotiva, en la cual queda demostrada la calidad humana de Niemeyer y su afecto hacia Catalán y sus compañeros de la expedición de 1978 a quienes recuerda afectuosamente. Con la debida autorización de Reinaldo Catalán presentamos al lector aquella carta inédita.

Santiago, 21 de junio de 1986

Señor

Reinaldo Catalán O.

Pasaje los Abetos 689

Punta Arenas

Muy estimado Reinaldo,

Fue para mí una muy grande y agradable sorpresa recibir su atenta y cariñosa carta del 29 de abril, la que he tenido a mi vista para contestar desde entonces sin lograr el momento de dedicación oportuno. Recién ahora, convaleciente de una operación a la próstata, tengo el tiempo y la posibilidad material de hacerlo, desde mi casa, en esta vieja maquina de escribir.

Primero que nada, mis calurosas felicitaciones por su matrimonio. Creí que nunca daría este paso en la vida del hombre que le introduce tantos cambios en sus propias costumbres. De acuerdo con mi experiencia personal, creo que es muy bueno tener una compañera con quien compartir la vida, con sus buenos y malos momentos que depara el diario quehacer.

Me alegro también que a través suyo tenga noticias del buen compañero de ruta Luis Arata a quien imagino en un grado más alto con el que lo conocí, de sargento. Fue muy acertado que le aconsejara que me escribiera, porque yo permanentemente estoy recordando esa expedición y todos sus pormenores y a todos sus integrantes. Fue para mí una linda e inolvidable experiencia que quizás ya nunca más volveré a repetir. De todos modos dejé de ella un libro de circulación restringida20 y después, iniciado un relato en Expedición a Chile21, en dos cuadernos de los cuales sólo uno vio la luz pública y el segundo, se chingó, como decimos, porque la editorial que estaba comprometida con la edición se echó para atrás y nunca le dio fin22. Le incluyo el primer cuaderno en este mismo sobre y un segundo ejemplar para Luis Arata. No pierdo la esperanza de hacer una nueva publicación sobre esta expedición, que cuando la doy en alguna charla, gusta mucho a la gente, por supuesto que acompañadas de las fotografías que tomé durante su desarrollo. Pensar que ya han transcurrido 8 años que entre una y otra cosa se me han pasado volando, pero yo tengo en mi mente todas las circunstancias en forma muy vivida y clara de todo cuanto aconteció. De Eduardo Larravide no he vuelto a tener ninguna noticia y realmente siento mucho que se haya perdido con él el contacto. Tampoco de Arístides Vargas. De Francisco Oyarzún he sabido a través suyo cuando Ud. nos visitó en Santiago y ahora por su carta. Si lo ve, como es casi seguro, le ruego le dé mis más calurosos saludos y recuerdos. El fue muy gentil conmigo durante toda esa expedición. El cuchillo con el astil que me regaló, lo tuve cuidado como hueso de santo hasta que en 1981 se lo dejé a mis compañeros de expedición en Camarones y después nadie supo darme noticias de él. Parece que se lo robaron los operarios que llevamos de Arica. Realmente lo sentí muchísimo porque era mi gran orgullo.

Me alegro mucho que esté ocupando el campo de Caleta María y hago votos para que le vaya bien y se compensen todos sus sacrificios de tantos años de soledad en esos parajes.

Mi nueva residencia está en Apoquindo; un departamento más chico que esa casa que Ud. Conoció en Medinacelli que la vendí. Aquí estoy solo con mi mujer y vivimos más abrigados en invierno y sin tanto gasto como demandaba esa casa. Desde 1982 estoy a cargo del Museo Nacional de Historia Natural, en el interior de la Quinta Normal. Es un puesto que a mí me viene bien, aunque su desempeño tiene sus altos y bajos. A menudo hay muchas dificultades derivadas de la carencia de presupuesto adecuado y también por las diferencias muy marcadas del personal que allí trabaja, más de 100 personas de distintas categorías sociales y económicas, pero también humanas.

Mi nueva dirección es

Hans Niemeyer F.

Padre Hurtado 323 Edificio El Alerce

Departamento 201

Las Condes, Santiago

Teléfonos: del museo 90011-97254

Casa: 2206207

Si llegara a venir a Santiago, le ruego no deje de llamarme. Lo mismo dígale a Arata y cualquier otro de los integrantes de la expedición. Ojalá no deje de escribirme de vez en cuando contándome como se desarrolla la vida por esos lados.

Ud. y su señora esposa reciban un gran abrazo de su amigo que siempre lo recuerda

Hans

 

NUEVAS FOTOGRAFÍAS INÉDITAS DE LA EXPEDICIÓN DE 1978

Complementamos nuestro trabajo anterior con la publicación de nuevas fotografías inéditas de la expedición de 1978. Al igual que las imágenes ya publicadas, las presentadas a continuación, son de la autoría de Hans Niemeyer y están incluidas en el ejemplar sin editar del MOP perteneciente a Eduardo Larravide Lynch (1930-1998), miembro del grupo expedicionario de la expedición de 1978. Agradezco a su hija, Marcela Larravide D. por facilitarnos tan preciado material que ya forma parte del patrimonio histórico de Tierra del Fuego.

Fig. 1. Mapa esquemático que muestra en recuadro segmentado la zona recorrida por la expedición de Niemeyer 1978 desde estancia "Vicuña" a bahía Yendegaia (fuente mapa: Google Earth, textos del autor).

Fig. 2. Puente sobre el río Azopardo.

Fig. 3 De izq. a der. : Eduardo Larravide, Arturo Barrientos y Luís Arata en caleta María.

Fig. 4 Meseta en el Paso de las Lagunas. Al fondo, extremo izquierdo, se aprecia el Cerro Cuadrado, denominado así durante la expedición de Niemeyer por el baqueano Reinaldo Catalán, y cordón montañoso que forma el flanco este del Valle del río Rojas.

Fig. 5 Cordón divisorio entre el lago Fagnano y el valle Lapatia. La flecha (es nuestra) indica el acceso noreste al Pade de las Lagunas.

Fig. 6. Valle y río Lapataia.

Fig. 7. Eduardo Larravide en la cabecera de la bahía Yendegaia.

Fig. 8. Vista de estancia Yendegaia.

 

NOTAS

2 La idea básica era poder establecer una vía de desarrollo regional y afianzamiento de la soberanía chilena en una zona prácticamente virgen, despoblada y de difícil acceso. Serviría, además, como columna vertebral para un futuro desarrollo turístico dadas las incomparables bellezas naturales que ofrece en forma de ríos, lagos, cordillera esculpidas por los hielos, bosques y glaciares, y permitiría relacionar radas costeras cuya unión por vía marítima resulta larga y tediosa. Se facilitaría enormemente el tránsito expedito entre Porvenir, capital de la provincia de Tierra del Fuego, con la ribera norte del canal Beagle. (MOP 1978:1).

3 Por este motivo decidimos incluir en nuestro trabajo anterior la transcripción del relato de la expedición. Ver, García, 2012:77.

4 Respecto a esta última publicación cabe señalar que durante el desarrollo de la investigación de nuestro primer trabajo nos fue imposible encontrar el cuaderno D2, la respuesta a nuestra infructuosa búsqueda queda explicada por su propio autor en la carta inédita que expondremos en este documento.

5 Ambas publicaciones tiene diferencias mínimas, en cuanto a fotografías y en su narración, en la publicación de Expedición a Chile, Niemeyer incluye algunas situaciones anecdóticas y particulares, no obstante el contenido general no se altera. A modo de ejemplo, Niemeyer incluye situaciones como, [...] el ánimo estaba bueno. Larravide y Arata se terciaron con los puesteros en una amena partida de truco. Este tipo de situaciones son omitidas en el libro del MOP.

6 Cabe señalar que colaboraron en la elaboración del informe técnico el Constructor Civil Eduardo Larravide, el Botánico Hugo Gunckel, los Geólogos Juan Varela y Hugo Moreno de la Universidad de Chile quienes profundizaron y aportaron en aspectos correspondientes a sus disciplinas.

7 MOP 1978:58.

8 Op. cit. 111.

9 Los asentamientos explotadores emplazados en el área que recorrió la expedición de Niemeyer, 1978 fueron : estancia "Isabel" (lago Fagnano), establecimiento maderero "Caleta María" (Bahía Azopardo), estancia y establecimiento maderero "Yendegaia" emplazados en la bahía y valle homónimo respectivamente.

10 Durante la expedición de 1978, el baqueano Catalán informó de esta expedición a Niemeyer. Se alcanzó un punto donde se junta al río Betbeder un afluente que le cae por la ribera izquierda proveniente de un cañadón que se abre desde occidente y que nace en unos cerros altos. Según Catalán esta ruta habría seguido un grupo de carabineros para pasar de Yendegaia a Caleta María. (MOP 1978:37). Gracias a lo relatos del baqueano Catalán supimos de la existencia de esta expedición que prácticamente estaba olvidada y de la cual esperamos encontrar mayores antecedentes.

11 Antiguamente el retén de Carabineros, hoy emplazada en Pampa Guanaco, se ubicaba en las inmediaciones de la estancia "Vicuña".

12 Participaron en esta expedición el Teniente Eduardo Álvarez, Carabinero José Gallardo, José Santana Mancilla y el práctico de primeros auxilios José Bascur Torres. Información inédita obtenida de "Libro de Población 1967-1971" de la Tenencia de Yendegaia de Carabineros de Chile. El autor agradece al Sargento Sergio Vásquez por facilitar la información.

13 Sólo aquellos que han realizado la travesía Vicuña- Yendegaia en su estado prístino podrán entender el laberinto geográfico y obstáculos (ríos, castoreras, turbales, bosques impenetrables, cuestas, etc.) que tuvo que vencer la expedición de 1978.

14 Extracto de la carta escrita por Luís Arata dirigida a Reinaldo Catalán. (García, 2012:91).

15 Extracto de la carta escrita por Hans Niemeyer dirigida a Reinaldo Catalán. (Op. cit.:91).

16 Su desinteresada colaboración fue decisiva para el éxito de la expedición, toda vez que con gran sacrificio después de terminada una jornada salía a pie en busca a seguir al día siguiente (MOP, 1978:11-12).

17 Reinaldo Catalán afirma que el éxito de la expedición se debió a todo el grupo y no sólo a él como lo destaca Niemeyer. También aclara que mientras él buscaba la senda a seguir, Oyarzún se encargaba de preparar día a día los caballos cargueros del grupo expedicionario, tarea de vital importancia y que requiere expertis.

18 Astorga, 1987:7.

19 He manifestado mi inquietud a la Dirección de Vialidad de la Región de Magallanes y Antártica Chilena mediante dos cartas, ingresadas a este servicio el día 27 de julio 2012 y 5 de diciembre 2012, proceso N°6057969 y 6331852 respectivamente.

20 Este libro corresponde al libro Proyecto de factibilidad técnica de un camino de estancia Vicuña a Yendegaia: Tierra del Fuego-XII región, publicado por el Ministerio de Obras Públicas, 1978.

21 Revista científica chilena publicada en 52 ediciones o fascículos que fue editada por la editorial Gabriel Mistral durante los años 1974-1978.

22 La publicación que hace mención Hans Niemeyer se tituló: "Expedición de estancia Vicuña a bahía Yendegaia en la isla Grande de Tierra del Fuego" y fue publicada en el cuaderno D1 , incluido en el fascículo 48, de la excepcional revista Expedición a Chile en 1978.

 

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AGRADECIMIENTOS: El autor manifiesta sus agradecimientos al baqueano Reinaldo Catalán por su siempre buena disposición y colaboración. A Daniela Peña G. y Denis Chevallay por sus sugerencias pertinentes que ayudaron a mejorar el texto. El autor dedica este trabajo a Sarita Alvarado Guerrero (1945-2012), compañera y esposa del baqueano Reinaldo Catalán.

Recibido: 21/03/2013; Aceptado: 12/06/2013; Versión final: 24/09/2013.