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Magallania (Punta Arenas)

versión On-line ISSN 0718-2244

Magallania vol.45 no.1 Punta Arenas  2017

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22442017000100075 

ARTICULOS

EL NOMBRE KAWÉSQAR, UN PROBLEMA NO SOLO LINGÜÍSTICO

THE NAME KAWESQAR, NOT ONLY A LINGUISTIC PROBLEM

Oscar E. Aguilera F.A 

A Etnolingüista, investigador de FIDE XII, Punta Arenas, Chile. oscaraguileraf@gmail.com.

RESUMEN:

En este trabajo se examina el término “kawésqar”, el cual presenta algunos problemas no solo en el ámbito de la lexicografía o de la lingüística, sino también en otros como la legislación chilena o en las relaciones entre las comunidades miembros del grupo étnico que llevan este nombre. Asimismo, se abordan otros nombres que ha recibido la etnia y que han sido diversamente interpretados a través del tiempo.

PALABRAS CLAVE: Patagonia; alacalufe; kawésqar; lengua; lexicografía; etnolingüística

ABSTRACT:

In this article, the term “Kawésqar” is examined with regard to some issues that not only deal with lexicography or linguistics but also with Chilean law and the relationships between the members of the communities that bear this name. At the same time other names given to this ethnic group are studied, which have undergone diverse interpretations over the course of time.

KEYWORDS: Patagonia; alacalufe; Kawésqar; language; lexicography; ethnolinguistics

INTRODUCCIÓN

Al redactar la entrada “kawésqar” en el Diccionario Kawésqar-Español que estamos elaborando en coautoría con José Tonko P., advertimos algunos problemas que dicen relación con este nombre, no solo en el ámbito de la lexicografía o de la lingüística, sino también en otros como la legislación chilena o en las relaciones entre las comunidades miembros del grupo étnico que recibe el nombre en cuestión.

La entrada “kawésqar” en el diccionario mencionado, registra dos acepciones: 1. Persona, ser humano y 2. Grupo étnico; miembro del grupo étnico kawésqar. Aparte de la información gramatical, hay antecedentes que por su extensión no pueden ser incluidos en una definición de diccionario. Estos dicen relación con la etimología del término que presenta algunos problemas en cuanto a su formulación. Por otro lado, la segunda acepción que remite al nombre del grupo étnico y sus miembros, plantea otros problemas que se refieren a cómo los miembros de las actuales comunidades consideran su pertenencia al grupo étnico. Además, el grupo étnico ha recibido diversos nombres a través del tiempo, con diversas interpretaciones en cuanto a su origen. En este trabajo me referiré asimismo a estas denominaciones.

Respecto a la primera acepción de la entrada “kawésqar”: “Persona; ser humano”, existen numerosos ejemplos de su uso como “persona”, como los que siguen y que ilustran la entrada:

kius kuterré akér so kuteké kajésqa sétqa-ap eik’olái-s kuo eik’óse kawésqar hójok eikúksta ak’uás kajésqa láleja-atál kuo (Glosas en Glosa 1)1.

y de ¡os que [vivían] por allá también se contaba el cuento de la bandada de pájaros [i.e. quetros]; se cuenta que eran personas los pájaros que andaban nadando. T-PE-140207=2b<Cuento del pato quetro> §3.

kawésqar ka kuteké so os kiawélna kuteké kiesaqá kéwo-kanána kájef ječáqas asó aqačál jetečál so kiesáqa kewókar asǽse-ketáter-kečéjer aesk’ák (Glosas en Glosa 2).

Era una persona que estaba muerta se había muerto de frío, se había muerto de hambre y su canoa se había ido al garete [y había construido una] había llegado remando, navegando había llegado [al próximo puerto] y después se había muerto de frío y de hambre eso es lo que estaba comentando [mi compañero]. Así expresó [uno de los tripulantes]. MIT-T-PE-190707=4 §543.

Para la segunda acepción, “Grupo étnico; miembro del grupo étnico”, los ejemplos de uso son los siguientes:

Eik’óse ak’uás jaláu kawésqar tálap aqája awéja-atál-hójok ( Glosas en Glosa 3).

Nos contaban que los kawésqar antiguos que navegaban a remo recorrían grandes distancias y acampaban. T-PE-230207=1a<Ajerkces> §57.

Kawésqar ak’uás kst’apón asép kekiása Čečáu-jekčeqéna kutálap čejájeks,” æsk’ák. (Glosas en Glosa 4)

“Y la [mujer] kawésqar que se embarcó corriendo en la embarcación de los chilotes y que se escondió en ella, se fue remando con gran velocidad más adelante”, así [dijo]. T-SA-300307=1-3<Viaje Muñoz Gamero 01> §604.

Considero que el problema de la denominación del grupo étnico surge desde los primeros navegantes europeos que cruzaron el territorio kawésqar. En toda la documentación nos encontramos con que tratan de determinar el nombre de los indígenas que encuentran y así establecer si se trata de un mismo grupo o grupos diferentes, pero para los habitantes de los canales el nombre está asociado a pertenencia territorial por origen, pero de individuos del mismo grupo; la segunda acepción como “grupo étnico” y, por último como nombre de la lengua, con algunas referencias acerca de las variedades dialectales. Por otro lado, me referiré a otros nombres que ha tenido la etnia través del tiempo.

LA ACEPCIÓN “KAWÉSQAR = PERSONA”

Como se dijo más arriba, la primera acepción del ítem léxico “kawésqar” corresponde a “persona, ser humano, gente”. La etimología que se ha propuesto en la documentación existente para este ítem léxico es káwes piel + kar hueso, lo cual da lugar a interpretar “ser de piel y hueso”, comparable con español “de carne y hueso”, que designaría a “ser humano”. Emperaire, a pesar de que favorece el nombre “alacalufe”, indica la existencia del término que transcribe como “kawéskar”, que significaría “hombres que llevan piel”, de kawes = piel y kar = hueso, palo, todo lo que indique materia dura (Emperaire, 1963, p. 213). Hammerly Dupuy utiliza la misma denominación, dándole el significado de “piel dura” (Hammerly Dupuy, 1947b, p. 500). Por mi parte (Aguilera, 1978, p. 31) señalaba: “El nombre kawésqar con que se designan los indígenas de Puerto Edén, tiene literalmente la connotación de “ser racional de piel y hueso” (cf. esp. “de carne y hueso”).

Si se acepta que estamos en presencia de un compuesto, i.e. kawes + kar, existiendo “kawésqar” como el ítem léxico en uso, en donde no es [k] velar, sino [q] uvular, podríamos decir que hubo un cambio de [k] hacia [q] con la forma alterna [kawésxar], que es enteramente realizable en la lengua, i.e. con [x] fricativa uvular, que consideró un alófono del fonema /q/. Hay casos en el léxico kawésqar en donde se puede apreciar la alternancia entre la fricativa uvular [x] y la oclusiva uvular [q], así como existe una alternancia entre la oclusiva velar [k] y la fricativa velar [x], en donde [x] es un alófono de /k/, así [kepčelotejóxar] “almeja”, alterna con [kepčelotejókar], alomorfos de un mismo morfema. También existe la alternancia entre [k] y [q] en algunos casos. De todas maneras, hay una distinción fonémica bastante clara entre los fonemas /k/ y /q/ con pares mínimos tales como /káwes/ “piel, cuero” y /qáwes/ “sombra”, /kar/ “palo” y /qar/ “matar”. Si nos atenemos a los casos de alternancia [k]/[q] podríamos considerar [qar] como una variante de [kar], “hueso”, pero esta alternancia no se da en ningún caso para este ítem léxico porque [qar] inmediatamente es asociada por los hablantes con “matar”. Asimismo, los hablantes consideran [kawésqar] como una unidad léxica y no como un compuesto. Por consiguiente, estaríamos en presencia de un falso compuesto, semejante a “madreselva” en español, que no significa “la madre de la selva”.

LA ACEPCIÓN “KAWÉSQAR = GRUPO ÉTNICO”

Como se mencionó más arriba, en las crónicas de viaje de exploración a los canales de la Patagonia Occidental, los navegantes tratan de establecer el nombre de los indígenas que encuentran. Así surgen nombres como pecherais, por parte de Bougainville (cf. Bougainville, 1772, I, p. 276) y alikhoolip de Fitz-Roy (1839) que, posteriormente, tendría diversas grafías como alikulip, halikulip, halakwulup, alakulof, alikkolif, alakaluf y, en español, alacalufe.

Para los kawésqar desde la antigüedad los nombres con que se denominan a sí mismos dicen relación con la zona geográfica donde habitan. En todo el amplio territorio que ocupara este pueblo, existieron grupos distribuidos en diferentes zonas. Actualmente se conocen algunas de estas denominaciones que son reconocidas por los miembros del grupo étnico que reside en Puerto Edén y quienes son los que poseen la información de la forma de vida antigua. Los grupos que distinguen (cf.Aguilera 2008, pp. 51-53) son: sálam, en la zona norte, aproximadamente desde el Golfo de Penas hasta el canal Adalberto hacia el sur; los kcewíte, desde el canal Adalberto hasta la isla Jorge Montt y Estrecho Nelson; los kelǽlkčes, en la zona de última Esperanza y, los tawókser en la zona del Mar de Skyring, seno Otway y ambas márgenes del estrecho de Magallanes. Hay que hacer notar que la denominación kcewíte no es reconocida por la gente de Puerto Edén y es posible que se trate del nombre que daban los sélam a este grupo, dado que la información fue proporcionada por una persona oriunda de la zona norte. Los miembros del grupo de Puerto Edén prefieren que se los denomine kawésqar como única denominación; además han señalado la existencia en el pasado de otros grupos en otros sitios del amplio territorio, como el que menciona García Martí (1889), los “taijatafes”, sitúandolos entre los 48° y 49° según las cartas de la época. El nombre corresponde al topónimo Taixatáf (Taixatáf-kstai y Taixatáf-kar, en donde el primero designa un canal y el segundo una isla), en la zona del archipiélago Madre de Dios.

En cuanto al nombre kawésqar, lo encontramos en Emperaire transcrito como kawéskar, aunque, como mencioné más arriba, prefiere la denominación alacalufe. Dice al respecto:

“En las categorías de seres humanos que establecen los alacalufes, hay oposición nítida entre ellos y los otros con los cuales están en relación. Existen primero ellos mismos, los kaweskar, los hombres, literalmente los que llevan una piel. La palabra kawes, en efecto, designa la piel, tanto la de los hombres como la de los animales (arkasi o lahaltel kawes yetapana, la capa de piel de foca o de nutria cosida) y la palabra kar designa todo lo que es materia dura o soporte. Es kaweskar todo lo que se refiere al indio de los archipiélagos; por ejemplo, kaweskar asaré, el alimento indio. Es un término genérico, que se aplica también a los términos hombre, eksenes y mujer, esatap. Por oposición a lo que no es indio, existe lo que es chilote, taporay, y blanco, yema. La persona misma del extranjero es designada con la palabra pektchewé2 (Emperaire, 1963, p. 213).

Un problema mayor surge actualmente en cuanto a la designación del grupo étnico desde el ámbito de la legislación chilena y que afecta a la comunidad indígena, puesto que no es de fácil solución. La ley 19.253, más conocida como “Ley Indígena”, promulgada el 28-09-1993 y publicada el 05-10-1993, dice en el “Título I. De los indígenas, sus culturas y sus comunidades. Párrafo 1°. Principios Generales”: “El Estado reconoce como principales etnias indígenas de Chile a: la Mapuche, Aimara, Rapa Nui o Pascuenses, la de las comunidades Atacameñas, Quechuas, Collas y Diaguita del norte del país, las comunidades Kawashkar o Alacalufe y Yámana o Yagán de los canales australes”3.

La grafía “Kawashkar” y su pronunciación no es aceptada por la comunidad de los canales australes, tampoco “Alacalufe”; por otro lado [J] (transcrito “sh”) no existe en la lengua kawésqar. No sabemos cuál es el origen de tal grafía, pero a pesar de la petición de la comunidad respecto al cambio de esta grafía por “Kawésqar”, la respuesta de los distintos gobiernos del país ha sido que es mejor dejarla así porque un cambio requiere un cambio de la ley, lo cual tiene una larga tramitación.

Por otro lado, surge otro problema en cuanto al sentido que da la Comunidad Kawésqar residente en Puerto Edén al nombre kawésqar, quienes aludiendo al uso ancestral de división territorial se designan de tal manera a sí mismos, en cambio las comunidades urbanas de Puerto Natales y Punta Arenas tienen otros nombres. Para los miembros de la comunidad de Puerto Edén estas comunidades son kelélkces y tawókser respectivamente. Esto ha sido interpretado erróneamente como discriminatorio por estas comunidades urbanas, no obstante, para el grupo de Puerto Edén el nombre dice relación al territorio donde han nacido las personas. Se es kelǽlkčes o tawókser por el lugar de origen. Estos mismos nombres aluden a la zona donde han habitado: kelǽlkčes significa “habitante de Kelǽl”, de Kelǽl topónimo de la zona de Última Esperanza + kčes “habitante”. Por su parte, tawókser deriva de tóu “otro” + aksér “desde”, “los provenientes de otro lugar”.

Gusinde divide los grupos geográficamente (septentrionales, centrales y meridionales), pero piensa que los grupos se mantenían separados por los obstáculos geográficos:

Dos importantes entradas del océano determinan el grupo septentrional, a saber, el muy agitado Golfo de Penas al norte, y el considerable ensanche al oriente del Estrecho Nelson, al sur. Por el mismo motivo la parcialidad central evitó cruzar en el norte el ya mencionado Estrecho Nelson, y hacia el sur, en el cabo Tamar, no se adentró en el Estrecho de Magallanes. Por así decirlo, las fronteras creadas por la naturaleza misma se erigieron ante las tres parcialidades de halakwulup y los mantuvieron alejados entre sí (Gusinde, 1991, p. 125).

Los relatos de viaje kawésqar muestran que los habitantes de la parte sur del territorio navegaban sin problemas hasta el extremo norte, cruzando los obstáculos que menciona Gusinde y otros de acuerdo a las condiciones climáticas. Los habitantes de la zona norte igualmente se desplazaban hacia el sur, navegando en muchos sectores por la costa oceánica. Por ejemplo, en un relato de viaje se menciona el cabo Primero, que queda a la entrada del canal Trinidad y es un sector de mar oceánico:

(...) atólok kstai jennák sa málte hójok čo kuos aselái at jennák sa lájep ak’uás k’ep-s... askét... k’oláf márkset k’oláf kte k’oráf, áit’æl atólok k’oláf áit’æl sa málte-terrék-s kok lájep hójok ārka jekstás ak’uás jelǽp-s kiok kuo k’oláf kte. Ku k’oláf jerák, árkap har jénnak, k’iák, apán k’élok jennák hójok sa Kiáwo Primero. Hajés če ku- jénnak eiwokananár^r málte c’élak kúkta hóutk’a álowe jejéqans kupép.

(...) solamente a la salida de nuestro campamento el mar era agitado, yo lo estoy contando, la puntilla del campamento era muy bonita, are... este que... era una playa de guijarros esa playa, un puerto con playa con mucho áit’æl4, los áit’æl de la costa del mar exterior son muy hermosos, verdosos cuando las flores florecen en la playa. En esa playa estuvimos, era una puntilla no abrigada, sí, no era abrigado en esa puntilla, Cabo Primero. En esa puntilla cuando las olas rompían el ruido me hacía enloquecer, está en mar muy agitado y de ahí se ve todo el horizonte5(Aguilera-Tonko, 2013, p. 56).

OTROS NOMBRES QUE HA RECIBIDO EL GRUPO ÉTNICO

Los nombres que ha recibido el grupo étnico son diversos, debido en parte por la amplitud del territorio que habitaban. Los navegantes nunca estaban seguros de si los grupos de individuos que encontraban pertenecían a una misma etnia o diferentes, por ello utilizaron diversos nombres. Además, la falta de entrenamiento auditivo de quienes recogían los testimonios lingüísticos (listas de palabras principalmente y algunas frases), contribuyó a que existan en todos los escritos una gran variedad de grafías; es decir, cada quien escribía el nombre como le parecía que sonaba en su propia lengua.

Uno de los nombres que según Gusinde alcanzó cierta popularidad en un tiempo, “pecherais”, se remonta a Bougainville (...) y se ha convertido, por así decirlo, en propiedad común de los geógrafos y etnólogos, sin que hasta el presente se haya podido establecer su verdadero significado o al menos uno aproximado (Gusinde, 1991, p. 120) y cita al navegante Antonio de Córdova, comandante de la fragata Santa María de la Cabeza, quien escucha el grito “pissirí” en el estrecho de Magallanes y lo traduce por “amigo... hijo... niño”.

Bougainville, quien fue el primero en registrar tal nombre (op. cit. I, p. 276) apunta: “Los habíamos denominado Pecherés porque esa fue la primera palabra que pronunciaron cuando nos abordaron, la cual nos repetían sin cesar”.

Gusinde intenta aclarar este nombre, suponiendo que se trata de un préstamo selk’nam, siendo la palabra peshére el nombre de una ceremonia de los chamanes selk’nam, que finalizaba con un intercambio general de objetos, acompañado de continuos gritos de peshére o pesheréé. La posible incorporación de esta expresión a la lengua kawésqar la explica del siguiente modo:

Aunque no existe ¡a posibilidad de que hubiese algún momento concreto en que un halakwulup haya tenido la oportunidad de asistir a una de las mencionadas Fiestas-Peshére, está sin duda en el ámbito de las probabilidades de que tal ruidosa ceremonia, emprendida por un gran número de participantes, y aun por el hecho de que ésta finaliza en un regocijo y desenfreno general, haya eventualmente atraído a algunos halakwulup, que habrían sido admitidos primero como espectadores curiosos, pero paulatinamente, cogidos por la excitación desenfada general, por último hayan terminado como activos, si no como discretos participantes, imitando el ejemplo de los selk’nam. Pero aunque la posibilidad de una participación personal de un halakwulup en aquel alegre movimiento dentro de la choza selk’nam no se hubiese realizado, no hay nada que impida suponer que un selk’nam de aquella reunión, al encontrarse con un halakwulup, inmerso en su ánimo festivo, le haya lanzado u ofrecido algún objeto en medio de repetidos gritos Peshére, los cuales deben haber sido interpretados como una especie de exhortación al trueque; así ante lo ofrecido, había otra cosa a cambio, y ambos se separaban llenos de satisfacción. De esta manera un halakwulup podría haber aprendido ahora, por su parte, como si esta práctica se tratara de algo cotidiano, a ofrecer al selk’nam, en lo sucesivo, un Peshére, cuando éste quisiera, como en aquella ocasión, cambiar alguna cosa. Luego este nuevo tipo de invitación al trueque habría encontrado entre los halakwulup una difusión general y un uso especial frente a los extranjeros cuya lengua no conocían. No hay que extrañarse, por lo tanto, de que estos indígenas hayan salido al encuentro de BOUGAINVILLE de la misma manera (Gusinde, 1991, p. 121-22).

La explicación de Gusinde es poco probable. Peshére o pesheré es una palabra kawésqar mal transcrita. Bougainville escribe lo que cree oír, pero la verdadera palabra es “pælsc’éwe”, que quiere decir “extranjero”. Eso era lo que decían a los tripulantes de la nave de Bougainville: “¡extranjeros, extranjeros!”. La palabra fue explicada hace poco tiempo por Gabriela Paterito, de Puerto Edén, miembro del Consejo de la Lengua Kawésqar: p^l significa “pico de pato” y c’éwe indica verticalidad. “Pico de pato” porque era la forma del sombrero de los oficiales de marina en aquella época (bicornio) y que, desde abajo, desde la canoa les pareció a los antiguos kawésqar que tenían esa forma. C’éwe indica la mirada desde abajo hacia la cubierta del barco, por eso la verticalidad, también esta palabra significa “barranco”, “acantilado”.

En cuanto al nombre alikhoolip y todas sus variantes, se debe a Fitz-Roy, quien designó así a un grupo de indígenas que habitaban hacia el oeste del canal Beagle y el estrecho de Magallanes:

Hacia el oeste, entre la parte occidental del canal Beagle y el Estrecho de Magallanes, hay una tribu llamada ahora Alikhoolip (que pueden ser los Poy-yus), cuyo número alcanza tal vez a cuatrocientos individuos (Fitz-Roy, 1839, II, p. 132).

A partir de este nombre indicado por Fitz Roy, se suceden diversas grafías: alikulip, halikulip, halakwulup, alakulof, alikkolif, alakaluf y, en español, alacalufe.

Gusinde utiliza la denominación halakwulup y expresa: “Considero esta denominación como el auténtico nombre de la parcialidad. Lo he encontrado con esa ortografía en todo el territorio de la Patagonia occidental; cada indígena interrogado reaccionó a su denominación y se consideró miembro de ella” (Gusinde, 1991, p. 118). No es de extrañar que las personas entrevistadas por Gusinde se identificaran con este nombre, ya que era el que empleaban los blancos para referirse a ellos y cuando hablaban con ellos respecto del grupo, utilizaban esa denominación. En mi primer trabajo de campo, en 1975, todos los miembros del grupo de Puerto Edén aceptaban el nombre alacalufe, porque así los denominaban los no kawésqar, pero de mucho antes se autodenominaban kawésqar y una vez que la gente de Puerto Edén se constituyó como comunidad establecida para efectos legales, han rechazado todo nombre que no sea kawésqar.

El nombre alacalufe es explicado erróneamente por Emperaire como una presunta deformación del verbo “regalar” por parte de la gente de Puerto Edén cuando pedía algo en su precario español, mezclado con la lengua vernácula:

Un término cuya consonancia es extrañamente vecina a la palabra alakaluf fue escuchada dos veces en 1946. Estábamos en una choza colocando anzuelos en una lienza, cuando una mujer preguntó si podíamos alakala takso (darle uno) y que, a cambio de eso, ella “alakala” un canasto. Después de varias explicaciones, nos dimos cuenta de que la palabra “alakala” era una deformación de la palabra española regalar. Acaso sea preciso ver en ello la explicación de este término extraño de alacalufe, que recordaría el tiempo, no tan remoto en que los kaweskar de los archipiélagos subían a bordo de los barcos a pedir hierro y trajes (Emperaire, 1963, p. 213).

Extrañamente Emperaire utiliza la denominación kaweskar en su explicación, pero en toda la obra emplea alacalufe para referirse al grupo étnico, no obstante, como se vio más arriba, intenta explicar el término kaweskar.

El “misterioso” nombre alikhoolip de Fitz Roy (con transcripción inglesa y que en español sería alikulip y posteriormente alacalufe), se puede explicar desde la lengua kawésqar. Lo que Fitz-Roy escuchó realmente fue halí ku halíp, que quiere decir “abajo, aquí abajo” (i.e. halí = abajo + ku = locativo + halíp = abajo + -p direccional con movimiento, “hacia abajo”). Es lo que gritaba la gente que estaba en sus canoas, al nivel de la superficie del mar, mucho más abajo que la cubierta del barco. Es un grito para hacerse notar y sin duda para pedir o hacer trueque.

Al igual que pecheré, alikhoolip es producto de la percepción errónea de una lengua desconocida que tratan de transcribir quienes registraban los datos tal cual como creían que sonaba, utilizando alfabetos de sus lenguas maternas y signos inventados o tomados de algún otro documento cuando no encontraban algún equivalente. Este caso no es únicamente del pasado, sino que en la actualidad también ocurre, por ejemplo, en alguna crónica periodística o bien en una publicación no lingüística, como el título de un libro que recoge entrevistas a un miembro de la comunidad de Puerto Edén, en donde el autor transcribe “Samán arkachoé” (Vega, 1995), que corresponde a árka álowe sáman = oscuro arriba (árka = arriba; álowe = en; sáman = negro).

“Alacalufe” ha sido también la denominación para la lengua de este pueblo canoero. Al respecto, Viegas Barros (2005) lo utiliza para designar a una supuesta familia lingüística compuesta por tres lenguas diferentes, que denomina alacalufe austral, alacalufe central y alacalufe septentrional, afirmando que a estas lenguas se las ha considerado erróneamente como dialectos de una única lengua (Viegas Barros, 2005, p. 37). Para tal afirmación se basa en los vocabularios existentes desde la época de los navegantes europeos y los testimonios lingüísticos modernos de Christos Clairis y míos. Al hacer una lista comparativa de algunos vocablos del léxico (Aguilera, 1978) con otros de distinta época, se advierte que hay algunos que no corresponden al kawésqar, como lom sol, citado como “alacalufe austral” y que corresponde al yagán löm (p. 38)6. Asimismo, se encuentran palabras que sí son kawésqar, pero su equivalente en español no corresponde, como en “nieve” que anota como asawe, aqape y yencepes, que corresponden a “red” (asáwer), “invierno” y “nevó” (jenčépas). El análisis de este autor no permite establecer claramente que se trate de tres lenguas diferentes. La realidad es que es una sola lengua con una variedad dialectal (meridional) que pude establecer con hablantes, aunque ya no queda ningún hablante de la zona sur. La variedad se da en solo el plano léxico y no tuvo problemas de inteligibilidad, según mis datos. Una mención respecto a la inteligibilidad la encontramos en Skottsberg, quien señala respecto a su informante, proveniente de la zona meridional, que al encontrarse con un grupo de Puerto Grappler, en la zona norte, confesó que estas personas hablaban en forma diferente, pero sí podían entenderse entre sí (cf.Skottsberg, 1913, p. 578).

CONCLUSIÓN

En este trabajo he examinado el término kawésqar no solo desde el punto de vista lexicográfico como entrada del Diccionario Kawésqar-Español (inédito), sino otras implicancias que tiene dicho término, como en el ámbito legal chileno, así como su significado para las comunidades kawésqar de los canales y urbanas. De esta manera, el problema trasciende del ámbito lingüístico. Para los primeros designa el nombre ancestral ligado al territorio, en donde por esta misma razón es excluyente de otros grupos que lo habitan, pero sin desconocer que los kawésqar urbanos son legítimos descendientes de la gente que emigró de los canales a la ciudad. Para los segundos, esta diferenciación no es advertida y lo interpretan como discriminatoria. Para los kawésqar urbanos es importante su pertenencia al grupo étnico, tanto en el ámbito político como el de la identidad, ya que la identidad es un factor muy importante para los descendientes del grupo antiguo. Frente a los yaganes, que también han formado comunidades, tanto en Puerto Williams como en Punta Arenas y los mapuche-huilliches de la región, no pueden carecer de identidad propia, distinta a los otros, por mucho que haya influido la aculturación. Políticamente porque la legislación chilena reconoce comunidades, las que se encuentren establecidas, pertenecientes a una etnia y los kawésqar urbanos no pueden quedar excluidos de cualquier procedimiento, beneficio o iniciativa respecto a los pueblos originarios por parte gubernamental.

Por último, se examinó otros nombres asociados a la etnia que han sido importantes a través de la historia, de los cuales alacalufe aún persiste, a pesar de la molestia de los kawésqar de los canales y que incluso aparece en cuerpos legislativos chilenos. El problema aquí también trasciende, pero en este otro ámbito, porque lingüísticamente se puede determinar, como se expuso en este trabajo, el origen de estos términos. De esta manera pienso que lo que he examinado contribuirá a la documentación sobre el pueblo originario kawésqar y también al conocimiento de él.

Agradecimientos:

Este trabajo forma parte del Proyecto FONDECYT N°. 1130235 “Diccionario Unidereccional Kawésqar-Español”.

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Viegas Barros, J. P. (2005). Voces en el viento. Raíces lingüísticas de la Patagonia. Lingüística comparada de las lenguas aborígenes del sur del continente americano. Buenos Aires: Mondragón Ediciones. Colección El Sur. [ Links ]

1Las abreviaturas empleadas en las glosas son las siguientes: ABL = ablativo; AGENT = agentivo; COMPL = completivo; DUR = durativo; EPENT = epentético; EXPL = explicativo; p.v.p = partícula verbal de pretérito; HAB = habituativo; LOC-TEMP = locativo-temporal; PL = plural; PREF.REFL = prefijo reflexivo; PRTC = participio; pret.narr = pretérito narrativo. Las siglas que aparecen al final de las citas, como MIT-T-PE-1990707=4 §543, corresponden al código de grabación del Archivo Sonoro de la Lengua Kawésqar, corpus del cual provienen las citas.

2Las palabras y frases transcritas por Emperaire corresponden a las siguientes: arkasi = arqáse lobo de dos pelos; lahaltel kawes yetapana = laálte káwes jetapána piel de nutria cosida; kaweskar asaré = kawésqar asáqe comida kawésqar o comida de la gente; eksenes = aksǽnas hombre; esatap = asát’ap mujer; taporay = kstaporái chilote; yema = jemmá hombre blanco; pektchewé = pælsc’éwe extranjero.

3Acceso a través de www.conadi.gob.cl/documentos/Leyindigena2010.pdf, enero 2017.

4Hebe, nombre de cierta planta, perteneciente a la familia de las escrofurláceas, de la cual hay diversas especies. Es abundante en los canales de la Patagonia occidental.

5Texto perteneciente al Archivo sonoro de la lengua kawésqar, código de grabación T.SA-051006=1a (§511- 16).

6El autor advierte que no todo el material que utiliza es de nuestra proveniencia (Viegas Barros, 2005, p. 38, nota 20).

Recibido: 02 de Noviembre de 2016; Aprobado: 15 de Marzo de 2017

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