SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.48 número1LOS CAZADORES RECOLECTORES Y LAS PLANTAS EN PATAGONIA. PERSPECTIVAS DESDE EL SITIO CUEVA BAÑO NUEVO 1, AISÉN índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Magallania (Punta Arenas)

versión On-line ISSN 0718-2244

Magallania vol.48 no.1 Punta Arenas  2020

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22442020000100189 

RESENAS BIBLIOGRAFICAS

WILLIAM LOW. LOBERO DEL FIN DEL MUNDO

Dra. Ximena Urbina1 

1 Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile.

Alvarez Saldivia, Armando. Editorial Atelí, Puerto Natales: 2016. 271 páginasp.

Se trata de una bien construida monografía sobre el escocés William Low, capitán de varios barcos loberos, dedicado a su explotación en las costas australes americanas y antárticas durante las primeras décadas del siglo XIX, época de esplendor de esta actividad económica.

Solo referencias aisladas había acerca de este potente personaje, experto en los mares australes, de gran ascendiente sobre las poblaciones originarias, rescatador de náufragos, guía de la expedición hidrográfica de Phillip Parker King y Robert Fitz Roy (1826-1836) y fundador de una extensa familia en Chiloé. El mismo año de publicación de este libro, el 2016, el historiador magallánico Marcelo Mayorga hizo lo propio en un artículo sobre Low publicado en esta misma revista2. Ambas obras confirman la importancia y trascendencia de este aguerrido capitán lobero en las soledades más radicales, retrato de una época.

Armando Alvarez, su autor, es un médico natalino. Lleno de curiosidad por el ámbito geográfico que le vio nacer, supo componer una obra muy atractiva y documentada. Siguiendo de cerca, principalmente, los diarios de viajes de la expedición británica de Parker King y Fitz Roy (incluyendo los de Charles Darwin), ha logrado desentrañar en ellos la presencia de William Low, sus acciones y el valor que a su conocimiento y a su persona le dieron los famosos marinos ingleses, desde su primer contacto con ellos en febrero de 1828 en Puerto del Hambre. Ese mismo año, en junio, se le confió la conducción de la correspondencia oficial de la expedición a Inglaterra, y hasta fue piloto de la Adventure por un período, formando parte, por lo tanto, de la expedición inglesa. Entre las otras fuentes que el autor allegó para dar forma a un completo cuadro sobre la trayectoria del lobero escocés, destacan los relatos de Coan Titus y Henry Martin Field, misioneros norteamericanos en Patagonia a comienzos de la década de 1830; registros de entradas y salidas de barcos desde las islas Malvinas o Falkland; y todo relato de viaje publicado que mencione a Low.

Luego de un logrado encuadre histórico que contempla una sucinta descripción del extenso territorio donde operó el capitán escocés, una reseña acerca de los grupos originarios que lo habitaban, una explicación acerca del porqué de la presencia del imperio británico en estos confines a inicios del siglo XIX, y el interés de varias naciones y puertos especializados en la caza de lobos y de ballenas en la época, el autor reconstruye la trayectoria de Low. Informa cuáles eran sus barcos, cuál la participación de su hermano Andrew (fallecido en 1828 y sepultado en Puerto del Hambre), la presencia de otros loberos y las interrelaciones entre ellos, y la llamativa aceptación y buen trato que tuvo, recíprocamente, con los indígenas, tanto los canoeros como los cazadores terrestres. La expedición hidrográfica británica conoció y supo tratar con los indígenas a través de Low. Experto navegante en Magallanes y en las islas suban tárticas, descubrió el canal Magdalena, y también fue requerido por Fitz Roy para que efectuara reconocimientos en la sección sur del archipiélago de Chiloé y en el archipiélago de los Chonos, lo que ejecutó entre 1834 y 1835 como piloto del Adventure. Luego de esa misión, se asentó en Chiloé. Tanta fue la fama de práctico que tuvo que Bernardo O'Higgins lo recomendó como tal para la expedición, salida desde Chiloé, que en 1843 tomó posesión del estrecho de Magallanes a nombre de la república de Chile. Pero para ese año, habían pasado dos del fallecimiento de William Low.

La atenta lectura de la documentación permitió a Álvarez, también, informar sobre nuevos aspectos, como la siembra de papas que Low hizo cerca de villa Tehuelches, para beneficio de los patagones; enmendar errores como el relativo a la antropofagia de los fueguinos; y aportar a discusiones historiográficas, como la llamada “Rebelión de los gauchos”, en Port Louis (Malvinas) en 1833.

Además de la nutrida bibliografía directamente atingente al tema, y explicativas notas a pie de página, el libro tiene el gran mérito de ofrecer un anexo compuesto por rica documentación, así como una completa y muy informátiva cronología sobre todos los acontecimientos contenidos en la obra. Es, en suma, un libro cuidado y de gran valor, por constituir un significativo aporte a la historiografía nacional.

2Mayorga, M. (2016). Antecedentes históricos referidos a la caza de lobos marinos y su interacción con el medio geográfico y humano en el extremo austral americano: el caso del lobero escocés William Low. Magallania, 44(2), 37-64.

1 Sección destinada a informar y comentar únicamente obras relacionadas con la Patagonia, la Tierra del Fuego y regiones adyacente.

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons