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Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum v.19 n.2 Talca  2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762004000200009 

 

Revista Universum Nº 19 Vol.2 :138 - 149, 2004

ARTICULOS

Industria, política y relaciones internacionales en la frontera: el vino de Chile, hecho en Mendoza

 

Alejandro Paredes (*)

(*) Licenciado en Sociología, Universidad Nacional de Cuyo, Argentina. Doctorando en Historia, Universidad de La Plata, Argentina.

Correo electrónico: haleparedes@hotmail.com


RESUMEN

El objetivo de este trabajo es tomar el desarrollo de la industria del vino en Mendoza como un indicador más de la intensa imbricación de la dinámica social del valle central chileno y Mendoza en Argentina. La historia de esta provincia se encuentra muy unida a Chile desde su fundación. Con respecto a la historia de la viticultura, en este trabajo distinguiremos cuatro momentos: La elaboración de vino de Chile en Mendoza antes de la creación del Virreinato del Río de la Plata; la conformación de familias bodegueras argentino-chilenas durante gran parte del siglo XIX; la relación entre familias bodegueras de Mendoza y grupos antioficialistas durante el gobierno de la Unidad Popular en Chile y finalmente, el vino hecho en Mendoza con capitales chilenos a partir de la década de 1990.

Palabras clave:

Viticultura - Mendoza - Caso Thieme - Patria y Libertad


ABSTRACT

The objective of this work is to take the development from the industry of the wine in Mendoza like an indicator of the imbrication of the social dynamics of the Chilean central valley and Mendoza in Argentina. The history of this province is very united to Chile from its foundation. With respect to the history of wine-growing, in this work we will distinguish four moments: The wine elaboration of Chile in Mendoza before the creation of the Virreinato of the River Plate; the conformation of families Argentine-Chilean wine-producers during the XIXth century; the relation between the relation between wine-producing families of Mendoza and groups antipro-government during the government of the Popular Unit in Chile and finally, the wine done in Mendoza with Chilean capitals as of the decade of 1990.

Keys Words:

Wine growing - Mendoza - Thieme gate - "Patria y Libertad"


 

I. LA ELABORACIÓN DE VINO DE CHILE EN MENDOZA

En un primer periodo (1561-1776), la dependencia política y religiosa a Chile fue completa, en tanto que el volumen del intercambio comercial con las provincias rioplatenses y el Valle Central chileno era simétrico. Desde sus inicios, Cuyo estuvo fuertemente ligada a Santiago y las primeras vides llegaron desde esa ciudad, que a su vez habían sido introducidas desde España vía Perú1. El viaje hasta Santiago se realizaba en ocho días2, recién después de 42 años de ser fundada Mendoza, partió una expedición para descubrir un camino al puerto de Buenos Aires3. De todos modos este era muy peligroso, al principio demandaba siete meses y los que partían lo hacían luego de confesarse y de lastimosas despedidas4. Lo incivilizado eran "las Pampas" no la cordillera. Pero ni el penoso viaje impidió que hacia finales del siglo XVI se exportase gran cantidad de vino mendocino, aguardiente sanjuanina y frutas secas de todo Cuyo a Buenos Aires. En este periodo el vino del Reino de Chile hecho en Cuyo compitió con el vino de la tierra (hecho en Buenos Aires, principalmente en Luján y en Santa Fe) de inferior calidad, con el de Paraguay y con el de Castilla y Portugal. El vino de Chile era el más barato de los importados en Buenos Aires y uno de los de mejor calidad.

Cuadro I

Precios de los vinos importados establecidos por el Cabildo de Buenos Aires (24 de Febrero de 1620)


Vinos importados Precio por arroba
De Castilla $ 12
De Paraguay $ 8
De Chile $ 6

Fuente: Navarro, Emilio Maurín. Op. Cit., p.63

El arreglo de los caminos incentivó el comercio, a mediados del siglo XVIII, el viaje a Buenos Aires duraba dos meses, a Córdoba veinte días y a Chile una semana. Pero en contrapartida, los productos cuyanos debían pagar numerosos impuestos en la región del Plata. Los cabildos de Buenos Aires y Córdoba constantemente fijaron precios e impuestos ampliando las restricciones de esta producción. A los dos pesos que costaba la arroba de vino, se le sumaban 150 pesos de transporte, el pago de la alcabala, más un real por botija, uno por mojonería y un 14% por venta del pulpero5. Tucumán cobraba un derecho a la "sisa" para poder pasar por sus caminos el aguardiente que comerciaba en Potosí; Buenos Aires instauró en 1744 un impuesto a las carretas, sobre cada botija de aguardiente y sobre el vino; Córdoba gravó hasta el 60% del valor de vino y del aguardiente. Estos inconvenientes económicos dieron como resultado, que en 1703 y 1709 el Cabildo de Mendoza pidiera la incorporación de Cuyo al Tucumán6. Esto fue, entre otros factores, el desencadenante de la secesión de Cuyo del Reino de Chile.

II. LA CONFORMACIÓN DE FAMILIAS BODEGUERAS ARGENTINO-CHILENAS

En el periodo anterior se comprende que las denominaciones de origen espontáneas eran "el vino de Castilla", "el vino de Paraguay", "el vino de Chile" y "el vino de la Tierra". Puede inferirse también la persistencia por un tiempo de la denominación Vino de Chile aún después de la incorporación de Cuyo al virreinato del Río de la Plata. Incorporación que no significó una mejora sustancial de la industria del vino. Durante todo el periodo colonial numerosas regulaciones por parte de los cabildos desalentaron la industria vitivinícola aumentando la presión impositiva y obligando a arrancar cepas hasta niveles mínimos.

Pero además influyó el proceso de argentinización de estas provincias exchilenas cuya élite económica e intelectual estaba fuertemente ligada a la civilizada Santiago. Entre 1776 y 1885 comenzó una progresiva sumisión hacia Buenos Aires. El primer cambio fue político, con la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776 Cuyo dejó de pertenecer al Reino de Chile y quedó sujeto a la autoridad de Buenos Aires. En el campo religioso, continuó bajo el obispado de Santiago hasta 1808. A partir de entonces sólo se mantuvo un fuerte lazo socioeconómico.

A partir de 1810, los cuyanos se vieron obligados a comerciar, con Perú y Chile, harina, ganado de engorde y frutas secas, debido a que la vinicultura sobrevivía a duras penas. La guerra de la independencia le restó la mano de obra y riquezas a esta industria, esto se sumó a la falta de una protección aduanera adecuada y a los abusos del comercio luego de desaparecer los controles del cabildo7. Sin embargo se generó otro proceso interesante, muchas familias mendocinas dedicadas a la vitivinicultura afianzaron lazos con sus pares chilenos. Durante todo el siglo XIX (y parte del XX) los jóvenes de las aristocráticas familias cuyanas estudiaban en las universidades de Santiago y muchos de ellos se casaban con respetables jóvenes chilenas. Tal es el caso de los Beltrán, Calle, Correa de Saa, Corbalán, Martínez de Rozas, Videla, Molina, Godoy, Villanueva y Zorroaquím8. Paralelamente, la llegada de inmigrantes trasandinos, comenzada desde la fundación de Mendoza, alcanzó su punto máximo con la llegada de patriotas chilenos que huían de la reconquista realista de Santiago9. Para ese entonces, la ciudad cuyana, con poco más de 5.000 habitantes, recibió alrededor de 3.000 exiliados. La fuerte unión con este pueblo también se reflejó en la actividad vitivinícola y en 1817 el Gobernador Intendente de San Juan, Toribio de Luzuriaga, informó a su par de Mendoza, la llegada de presos chilenos (americanos y españoles) desde Coquimbo para trabajar en las viñas de ambas provincias10. Posteriormente, otros sucesos continuaron con el entrelazamiento de los grupos dominantes como el exilio en Santiago de unitarios cuyanos durante el rosismo o la llegada de médicos chilenos cuando un terremoto destruyó a la ciudad de Mendoza en 186111. Entre los sectores populares la comunidad chilena también fue importante debido al auge de la explotación aurífera en la precordillera mendocina, que creó a pequeña escala algo parecido a la fiebre del oro californiana, atrayendo a muchos mineros chilenos, en 184912. Todo esto hizo que los chilenos no fuesen considerados extranjeros por los pobladores de la provincia13.

En este contexto emergieron grupos de intelectuales que propusieron, entre 1776 y 1835, regresar a Chile, atendiendo al inquebrantable vínculo económico. A mediados del siglo XIX, estos se extinguieron, aunque en un intento de reactivar la alianza económica con Chile en 1852, el Gobernador Pascual Segura dispuso la circulación de moneda chilena en Mendoza14. Ya a finales de ese siglo, las tensiones limítrofes con Chile sirvieron para sellar la argentinización de la estructura del sentir del pueblo cuyano y la incipiente industrialización en Santiago, comenzó a atraer a chilenos que antes emigraban a Cuyo (y hasta a los mismos cuyanos). Finalmente en 1885 la llegada del ferrocarril a Mendoza la integró ampliamente al mercado interno nacional, culminando el proceso de desprendimiento de Chile e incorporación al espacio hegemonizado por Buenos Aires. El ferrocarril impulsó la vitivinicultura que claramente no podía comerciarse en Chile, pero sí en el resto de las provincias del Plata.

III. LA GRAN INMIGRACIÓN Y EL DESPLAZAMIENTO DE LAS FAMILIAS ARGENTINO-CHILENAS EN LA VITICULTURA

La incorporación de inmigrantes europeos, con capital económico y cultural necesario para la creación de nuevas bodegas y viñedos, contribuyó a desplazar la injerencia que tenían las familias tradicionales con parentescos en ambas laderas de la cordillera. En Argentina se conoce como la Gran Inmigración, al masivo afluente de inmigrantes de ultramar que llegaron a finales del siglo diecinueve y se extendió hasta la década de 1930. En Mendoza, su impacto se sintió abiertamente a partir de la llegada del ferrocarril a la capital, en 1885, y en 1903 a San Rafael15. Hacia 1885 una epidemia de filoxera destruyó viñedos de Francia, España y el norte de Italia y empujó a una gran cantidad de familias europeas a continuar con sus actividades en Argentina. Si bien es cierto que en Mendoza existían buenas condiciones para su establecimiento, las mismas eran magnificadas en Europa, por lo que atrajo una gran cantidad de inmigrantes. Un libro español de viticultura, por ejemplo, alababa las potencialidades de la Argentina y especialmente de Mendoza donde "las oportunidades del emigrante eran enormes para radicarse y producir vino" dado que los bancos daban créditos, las tierras eran baratas, el consumo interno era enorme (gracias a la inmigración) y existían colegios vitivinícolas y un Centro Vinícola16. El optimismo sobre el futuro del país, propio del espíritu del centenario de la nación, retroalimentó el crecimiento de la provincia gracias a la llegada de miles de inmigrantes.

La vitivinicultura se fortaleció ininterrumpidamente en Mendoza desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la crisis mundial de 1930. Su crecimiento se debió principalmente al ferrocarril (que permitió el transporte de grandes volúmenes de vino a bajo precio y sin alterarlos); a la inmigración predominantemente europea (que dio mano de obra apta, empresarios con capital y ampliación del mercado interno de consumo); a una economía abierta (que permitió importar cepas, alambres y elementos de bodegas) pero que estaba protegida de Europa por la gran distancia que la separaba y los aranceles a la importación de vinos y finalmente a la existencia de instituciones económicas que la fortalecieron (como el régimen jurídico del agua de riego y el régimen del contratista)17. En este periodo fue también importante la influencia francesa en la industria del vino que se hizo notar en la plantación de nuevas especies, en la adopción de nuevas técnicas de conducción, de idénticos modos de elaboración y de denominación de los vinos y finalmente, la llegada de técnicos. Algo similar sucedía también en la cuenca vitivinícola nord-africana18.

Todos estos factores disminuyeron la importancia de la comunidad chilena en la viticultura provincial (en las primeras décadas del siglo veinte, 38 de las 55 bodegas más importantes eran propiedad de europeos, diez de argentinos y sólo una pertenecía a una familia chilena19) y generó un modelo vitivinícola a partir de variedades nobles, vinos comunes buenos para el mercado interno protegido y altos márgenes de ganancias para los productores. De todos modos, las antiguas familias tradicionales, dueñas de un gran prestigio social y sobre todo de grandes extensiones incultas, se fueron amalgamando con las nuevas familias inmigrantes con gran poder adquisitivo.

IV. VIÑAS Y POLÍTICA EN MENDOZA (1970-1973): EL CASO THIEME

El segundo momento en que Mendoza volvió a recibir una importante inmigración chilena fue en la década 1970. Esta comenzó de forma incipiente con la ascensión del gobierno de la Unidad Popular y creció abruptamente durante la dictadura del general A. Pinochet. Ya se analizó como generación tras generación se fue formando un fuerte entrelazamiento de familias argentino-chilenas con inversiones en ambos lados de la frontera, que aunque decayó con la inmigración europea continuaba presente. Frente a las tensiones que generó en estos grupos la política económica de la U.P., el traslado de inversiones a Mendoza fue una alternativa viable. Al parecer, ya establecidos en la provincia se dedicaron a la vitivinicultura. En este periodo la causa de la inmigración fue principalmente política y no económica por esta razón muchos de ellos volvieron con la ascensión de Pinochet, ya que habían llegado a la Argentina refugiándose de una posible expropiación de sus tierras. El rastreo de este grupo es muy difícil pero sí puede comprobarse su participación en la conspiración contra el gobierno del presidente Salvador Allende, en lo que se conoció como el Caso Thieme.

En mayo de 1973, Juan Sessa y Roberto Thieme, de la organización Patria y Libertad, fueron arrestados luego de aterrizar clandestinamente en la estancia El Carrizal de Bodegas y Viñedos Arizu. El suceso fue confuso. El diario Mendoza minimizaba el episodio aduciendo que era fruto de un percance que la máquina había sufrido antes de cruzar la cordillera. También negaba que sus tripulantes intentaron evadir la policía. Un abordaje similar hacía El Mercurio en Santiago. En oposición el diario Los Andes confirmó la tenencia de armas y folletos políticos en el avión y que los chilenos arrestados pertenecían a Patria y Libertad. El titular del periódico oficialista El siglo fue más contundente "En Mendoza organizaban un complot contra Chile"20. Si bien se especulaba que habían aterrizado por error en esa propiedad, ya que los mismos empleados de la finca los denunciaron pensando que eran contrabandistas, haber aterrizado casi sin luz natural demostraba que conocían bien el lugar. Además, Roberto Thieme había fingido su muerte en un accidente de aviación y, en medio de un ruidoso acto funeral, Patria y Libertad había acusado a la Unidad Popular de su asesinato.

Alberto Velásquez Buitano, cónsul de Chile en Mendoza, afirmó que esto tenía vinculación con fuertes capitalistas chilenos en Mendoza y con el contrabando de armas. También agregó que "los chilenos en Mendoza quieren convertir a esa ciudad en escenario de actividades conspirativas"21. La prueba más contundente es que al arrestarlos encontraron una lista de los contribuyentes de Patria y Libertad en Cuyo. El hecho causó un gran impacto en Santiago y tensó las relaciones con Argentina.

Durante el gobierno de la Unidad Popular ingresaron a Mendoza 13.800 chilenos22. Aunque no todos eran inmigrantes o autoexiliados, esta nueva comunidad no incidió en la industria del vino. Entre 1970 y 1973, no se observó un gran movimiento en la compra de viñedos23, el número de bodegas que vinificaron disminuyó, la producción fue estable y no creció la producción en quintales de uva (fue levemente menor que las cosechas posteriores)24. Mientras tanto en Chile los viñedos no dejaron de crecer durante el gobierno socialista (de 121.000 ha en 1969 a 129.000 en 1973), al igual que la producción de vino (de 4.024.000 hl en 1969 a 6.000.000 hl en 1973)25. Esto no permite pensar en grupos dedicados a la vitivinicultura que dejaron Chile para continuar con sus actividades en Mendoza, por lo menos masivamente. Sí se observa un cambio interesante en la actividad financiera, la cantidad de depósitos bancarios creció más que en el resto del país, pero decayó luego del golpe militar de 1973. El siguiente cuadro podría corroborar la afirmación de Buitano.

Cuadro 2

Depósitos bancarios en Mendoza. 1969-1975


Año

Total Argentina

Total de Mendoza

% sobre Argentina


1969

15.047.590

335.390

2,2

1970

18.550.666

411.162

2,2

1971

25.268.091

630.917

2,5

1972

39.847.433.

1.224.793

3,1

1973

77.791.084

2.622.344

3,4

1974

127.288.274

3.780.121

3,0

1975

320.186.478

8.391.965

2,6


Fuente: Anuario Estadístico 77-78, DEC, Mendoza, 1979, p. 330

Al caer el Gobierno de presidente Salvador Allende, el grupo migratorio cambió y la cantidad de chilenos creció abruptamente: Desde 1974 hasta febrero de 1975 ingresaron a Mendoza 107.800 chilenos, cifra equiparable a la población que en esos años tenía la Ciudad de Talca (94.449 según el censo de 1970). Sin embargo este contingente estaba compuesto por personas de actividades urbanas (estudiantes, empleados estatales, militantes políticos, etc.), por lo que se relacionaban poco con la actividad bodeguera, aunque algunos fueron mano de obra durante la cosecha y la molienda.

V. EL VINO HECHO EN MENDOZA CON CAPITALES CHILENOS

Para finalizar este trabajo sobre algunos momentos históricos importantes de la vinificación en Mendoza en relación con los inmigrantes chilenos, nos detendremos en una dinámica comenzada en los últimos años del siglo veinte, cuando la economía argentina mostraba signos de estabilidad luego de derrotar su proceso inflacionario y dolarizar su moneda. Entre 1994 y 1998 los empresarios chilenos invirtieron alrededor de ciento treinta y dos millones de dólares. Para 1999, tres de las cuatro bodegas más importantes de Chile, Concha y Toro, Santa Carolina y Santa Rita, habían desembarcado en la provincia. Chile contaba con una viticultura afianzada en su país y con una demanda internacional ascendente, pero con una disponibilidad de tierra limitada (123.000 hectáreas de viñedos en 1999 contra 140.000 sólo en Mendoza para esa fecha), por esa razón comienzan a aprovechar el potencial de Argentina. Además, estar en ambas laderas de la cordillera les permite tomar las oportunidades de ambos mercados porque se genera un flujo de información que permite realizar mejores negociaciones26. Viñas San Pedro, del grupo Lusick llegó a Mendoza en 1994 y compró 600 has. En 1996, Agrícola Comercial Lourdes compró a Bodegas Vaschetti y Rossi; Viñas Patagonia perteneciente a Concha y Toro compró 300 has y una pequeña bodega; también ese año Santa Carolina compró el 70% de Santa Ana y 1.700 has (en el año 2000 la vendió pero conservó 1.200 has). En 1997 Doña Paula, de Santa Rita, compró 780 has y en el año 2000 San Pedro compró a la finca La Celia. En general, fueron inversiones a largo plazo que no buscaban aliarse con los empresarios locales27. En todos los casos el perfil es similar: Compra de tierras incultas, plantación de variedades finas y exportación del producto aprovechando los canales de comercialización ya conocidos.

Finalmente, la devaluación del peso argentino incentivó a los empresarios chilenos a comprar activos fijos (tierra, fincas, bodegas) pero benefició más a los que ya estaban en el mercado con su cadena de comercialización armada. En los años 2001 y 2002, según el Ministerio de Economía de Mendoza, los empresarios chilenos invirtieron en la provincia cuarenta y seis millones de dólares y más de doscientos millones en el 2003, pero no sólo en la vitivinicultura sino también en los hipermercados, la construcción y la metalmecánica. Con respecto a la actividad que nos interesa, Chile es el segundo país con inversiones en Mendoza, luego de Estados Unidos. Para el 2003, las inversiones trasandinas sumaban cerca de sesenta millones de dólares que incluyen a bodegas y a dos mil hectáreas de viñedos (el 1,4% del terreno cultivado provincial).

CONCLUSIONES

Según la influencia de Chile en Mendoza, ya sea a través de la llegada de inmigrantes ya sea de capitales, en la vitivinicultura se han distinguido los siguientes tipos de elaboración de vinos:

Vino de Chile, hecho en Cuyo. Así se llamaban a los vinos hechos en Cuyo, en la primera época colonial, cuando estas tierras estaban bajo la jurisdicción del Reino de Chile hasta 1776.

Vino hecho en Mendoza por familias chileno-argentinas. Fruto del fuerte entrelazamiento de las familias de la oligarquía mendocina y santiaguina. Este proceso ocurría en un gran porcentaje de las familias bodegueras, pero su peso relativo decayó con el crecimiento de bodegas y viñedos en manos de los nuevos inmigrantes de ultramar. Por esta razón, se acotó este periodo entre 1776 y 1885 (año de la llegada del ferrocarril a Mendoza).

Vino mendocino elaborado por familias chilenas. Durante el gobierno de la U.P. en Chile, llegaron a Mendoza sectores antiallendistas. Si bien su número y su impacto económico son acotados, tampoco pueden obviarse.

Vino mendocino elaborado con mano de obra chilena. Durante el régimen militar del General Pinochet, llegaron muchos exiliados políticos, muchos de los cuales trabajaron en las cosechas.

Vino mendocino hecho con capitales chilenos. La estabilidad de la economía Argentina durante la década del noventa incentivó a muchas empresas chilenas a realizar inversiones en Mendoza. La devaluación del peso argentino acentuó este proceso.

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Revistas: Claves (Mendoza), Fiducia (Santiago), Revista viñedos y terruños (Mendoza)


Artículo recibido el 31 de mayo de 2004. Aceptado por el Comité Editorial el 13 de julio de 2004.

1 Pacottet, Pablo, Viticultura, P. Salvat, Barcelona, 1918, p. 235;         [ Links ] Oreglia, Francisco. Enología teórico-práctica, ISAG, Buenos Aires, 1978, Vol. I, p.2.         [ Links ]

2 Santos Martínez, Pedro, "Una integración con historia". En: Mora Olivia y Romero, Pablo (Comp.), Cuyo-Valparaíso: Crónicas de dos regiones hermanas. Embajada de Chile en Argentina, Bs. As., 1997, p. 15.         [ Links ]

3 Actas Capitulares de Mendoza, 1603. En: Navarro, Emilio, Contribución al Estudio de la Historia Vitivinícola Argentina, INV, Mendoza, 1967, p. 58.         [ Links ] Aunque con anterioridad, el 20 de diciembre de 1594, llegaron a Santiago un grupo de soldados que había partido de Bs. As. Fourcade, Hugo. "La fundación de San Luis de Loyola y los primeros años de su sacrificado vivir desde la perspectiva del Archivo General de India de Sevilla", Boletín de la Junta de Historia de San Luis, 1994, N° 12, p. 33.         [ Links ]

4 Ibid, p. 32.

5 Molina, Raúl, "El consumo de vino en el primitivo Buenos Aires. El vino de Castilla y de la tierra". En RJEHM, 2° época N° 7- Tomo I- 1972, Mendoza, p. 371.         [ Links ]

6 Navarro, Emilio Maurín, Op. cit., pp. 60-67.

7 Díaz Araujo, Edgardo, La viticultura Argentina I. Idearum, Mendoza, 1989, pp. 137-138.         [ Links ]

8 Martínez Baeza, Sergio. "Gabriela Mistral, Descendientes de cuyanos". En: Mora Olivia y Romero, Pablo (Comp.) Op. cit., p. 46. También: Fuenzalida Grandón, Alejandro "Estudiantes argentinos en Chile", RJEHM, Mendoza, 1972, T II p. 619.         [ Links ]

9 Hudson, Damián, Recuerdos históricos de la Provincia de Cuyo. Editorial Revista Mendocina de Ciencias, Mendoza, 1931, p.17.         [ Links ]

10 Cfr. Navarro, Emilio Maurín, Op. cit.

11 Correas, Jaime, "La huella de algunas familias fundadoras" En: Mora, Olivia y Romero, P. (Comp.) p. 36.

12 Halperin Donghi, Tulio, Historia contemporánea de América Latina, Alianza, Bogotá, 1969, p. 166.         [ Links ]

13 Marco del Pont, Raúl. Historia del sud mendocino. Ed. del autor, Bs. As., 1948, p. 334;         [ Links ] Izuel, María E. Compendio de historia de San Rafael y el sur mendocino. Ciencias y Arte, San Rafael, 1995, p.55.         [ Links ]

14 Correas Edmundo, "Palabras de recepción a Fernando C. Harriet, Presidente de la Academia Chilena de la Historia, 28 de Nov. de 1986", RJEHM, 2 época, N11, Mendoza, 1986, p.233.         [ Links ]

15 Rodríguez, Sergio E., "Distribución de la inmigración española en la provincia de Mendoza. República Argentina 1869-1914. Su evolución en relación con la superficie de viñedos cultivados" En: López de Perdezoli, Marta (Dirección), La inmigración española en Mendoza. Cuatro estudios monográficos, consulado general de españa, Mendoza, s/f, p. 164.         [ Links ]

16 Pacottet, Pablo, Viticultura, Salvat, Barcelona, 1918, p. 238.         [ Links ]

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18 Un ejemplo es el libro escrito por el director de la Esc. Nacional de Árgel; más tarde traducido al español. Brémond, Ernest, Técnicas modernas de vinificación y conservación de vinos, José Montesó editor, Barcelona, 1966.         [ Links ]

19 Lacoste Pablo, "El vino del inmigrante". En Silvia Jardel (Coord.), Resumen de: El vino del inmigrante y antecedentes para la negociación en materia vitivinícola entre Argentina y la Comunidad Europea. CEM, Mendoza, 2003, p. 16.         [ Links ]

20 El Siglo, Santiago, 6/05/'73, 1° plana.

21 "El caso Thieme-Sessa. La farsa de dos chilenos", Claves, Mendoza, 18/05/'73, p. 43.

22 Heras, Guillot y Galvez, Op. cit., p. 13.

23 En los diarios de la provincia Los Andes y Mendoza la cantidad de avisos de venta y compra de viñedos no aumentó durante el periodo de 1970-1973.

24 Anuario Estadístico 77-78, Dirección de Estadísticas y Censos, Mendoza, 1979, pp. 212-217.         [ Links ]

25 Oreglia, Francisco, Enología teórico-práctica, ISAG, Buenos Aires, 1978, Vol. I, pp.18-21.         [ Links ] De todos modos los balances que hicieron los grupos opositores al gobierno de la Unidad Popular no fueron tan optimistas. Ver Revista Fiducia, Número especial enero-febrero de 1974, Santiago, año XII, N°36.         [ Links ]

26 Sivera, Marcelo, "Viticultura de Chile", Bodegas y terruños, Centro de Bodegueros de Mendoza, N°2, Julio de 1999, p. 13.         [ Links ]

27 Cfr. Bajda, Marta. Inversiones extranjeras en el sector vitivinícola de Mendoza, Tesis de grado, Universidad de Congreso, Mendoza, 2000.        [ Links ]

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