SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.24 número1FELIPE HERRERA Y SU PROYECTO DE INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA: APUNTES PARA UNA BIOGRAFÍA INTELECTUALLA ANTIGUA TAREA DE ORDENAR Y CLASIFICAR A LAS CIENCIAS índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum v.24 n.1 Talca  2009

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762009000100011 

Revista Universum Nº 24 Vol. 1, I Sem. 2009, pp. 182-205

 

ARTICULOS

VITALIDAD DEL rromané1 MEDIDA DE ACUERDO A PARÁMETROS FONOLÓGICOS: DISEÑO DE UN INSTRUMENTO Y RESULTADOS DE UNA PRIMERA APLICACIÓN

 

Gastón Salamanca G.1
Úrsula Rodríguez L.2
1 Doctor en Lingüística. Académico de la Facultad de Humanidades y Arte, Departamento de Español. Universidad de Concepción. Concepción, Chile.
Correo electrónico: gsalaman@udec.cl

2 Estudiante del Programa de Magíster en Lingüística. Programas de Postgrado en Lingüística. Universidad de Concepción. Concepción, Chile.
Correo electrónico:urodrigu@udec.cl


RESUMEN

El tema en que se centra este trabajo es la lengua hablada por los gitanos de Chile: el rromané jorajané. Específicamente, presentamos aquí un instrumento que, estimamos, permite determinar el grado de influencia de la fonología del español en la fonología del rromané hablado por preadolescentes gitanos y, a partir de este dato, da cuenta del estado actual y proyecciones del bilingüismo castellano-rromané. Además, presentamos la aplicación de esta propuesta a una gitana preadolescente, nómade, residente temporalmente en un campamento gitano de Lirquén, Octava Región, Chile.

Palabras claves: Romané - Vitalidad de la Lengua de los Gitanos - Gitanos.


ABSTRACT

This work is focused on the language spoken by the Gypsies from Chile: Romani jorajané. Specifically, we present in this article a stool which let us know the level of influence of the Spanish phonology in the Romani phonology spoken by gipsy teenagers, and based on this information, to demonstrate the current condition and implications of the Spanish – Romani bilingualism. In addition, we present the application of this proposal to a nomad gipsy teenager, who lives in a gipsy squatter village in Lirquén, Octava Region, Chile.

Key words: Romani - Vitality of the Gipsy Language - Gypsies.


1. INTRODUCCIÓN ETNOGRÁFICA

1.1. Origen de los gitanos

Una de las hipótesis más difundidas, y que la mayoría de las personas asumen en la actualidad, indica que los gitanos son originarios de Egipto; incluso el término "gitano" proviene del término "egipciano". Sin embargo, hoy en día está demostrado que los gitanos son originarios del norte de India. Esta es también la hipótesis sostenida por Hancock:

The Roma have been made up of many different groups of people from the very beginning, and have absorbed outsiders throughout their history. Because they arrived in Europe from the East, they were thought by the first Europeans to be from Turkey or Nubia or Egypt, or any number of vaguely acknowledged non-European places, and they were called, among other things, Egyptians or ‘Gyptians’, which is where the word "Gypsy" comes from. In some places, this Egyptian identity was taken entirely seriously, and was no doubt borrowed by the early Roma themselves. In the 15th century, James the Fifth of Scotland concluded a treaty with a local Romani leader pledging the support of his armies to help recover "Little Egypt" (an old name for Epirus, on the Greek-Albanian coast) for them.

It was not until the second half of the 18th century that scholars in Europe began to realize that the Romani language, in fact, came from India. Basic words, such as some numerals and kinship terms, and names for body parts, actions, and so on, were demonstrably Indian. So—they concluded—if the language were originally Indian, its speakers very likely must be as well2.

Una de las teorías más avalada por los estudiosos del tema atestigua la salida desde India en el siglo IX, época en la que el Islam invade este país. Esto obligó a los indios que moraban en los territorios noroccidentales de la península indostánica a emprender una gran migración hacia el oeste. La segunda gran migración reconocida se produce en el siglo XIII, cuando los hoy llamados gitanos abandonan sus casas ante la llegada de los ejércitos mongoles que comenzaron la conquista del territorio. A partir de entonces, el éxodo de viajeros es continuo y el contacto de éstos con los pueblos que se extienden por toda Europa da lugar a la variación intralingüística de ese proto-romani, que finalizará en el estado actual de las variedades existentes.

Antes de extenderse por el continente europeo, los gitanos atraviesan Persia. Allí se establecen durante un tiempo y ejercen de soldados, agricultores, artesanos, artistas, etc. De allí emigraron más tarde debido a las invasiones de los hunos, de los árabes y de los mongoles.

La entrada al continente europeo se produce a través de Grecia, en donde hay dataciones que los sitúan allí en el siglo XIV. En esta época se detectan ya asentamientos en todas las islas mediterráneas y en la Grecia continental.

Se estima que entre los siglos XV y XVIII los gitanos estaban esparcidos por toda Europa y que su ingreso masivo a América se produjo en el siglo XIX.

1.2. Subgrupos gitanos y la lengua romani

Cuando los gitanos emigraron de India, ostentaban una significativa homogeneidad lingüística y cultural. Hoy en día, sin embargo, debido al contacto con diversos pueblos en sus variadas migraciones, esta homogeneidad se ha perdido. En efecto, hoy los gitanos se autodenominan de múltiples maneras y es posible distinguir varios subgrupos de acuerdo a la lengua o variante de la lengua que hablan. Una lista de grupos aceptados "oficialmente" se presenta en Romani Studies3, y considera los siguientes grupos: Churari, Grastari, Kalaidzi, Kalderash, Lovara, Ludar, Mashari, Pavees, Rom/Roma, Romungros, Rusuya, Sinti, Tsehari, Ursari.

1.2.1. Actitud de los gitanos hacia su lengua

En general, los gitanos latinoamericanos tienen una actitud positiva hacia su lengua; los niños gitanos la siguen aprendiendo y los adultos la utilizan como medio para comunicarse con el resto de los gitanos. Este es el caso de la comunidad gitana de Santa Rosa, la Pampa, Argentina, la cual, según un cuestionario aplicado por Carla Rivara y Patricia Lamone, mantiene una actitud positiva hacia su lengua; de hecho, en un contexto de uso al interior de la comunidad gitana, los hablantes prefieren en un 90% comunicarse sólo en montenegrino (nombre asignado a la variedad romani del lugar). A esto se añade una escasa valoración del español. En efecto, aunque esta lengua les parece útil, la insistencia en sistematizar su aprendizaje les resulta negativo, pues suponen que con ello el gitano, tarde o temprano, dejará de lado su lengua materna y adoptará esta "otra" lengua. Además, consideran el castellano como una lengua difícil de aprender y que además se les impone; por lo tanto, no hay empatía con ella, sino una actitud de indiferencia. Una muestra de esta realidad es la utilización que hacen de su lengua en interacción con hablantes no gitanos, puesto que utilizan, a propósito, la lengua que el otro no entiende como forma de valorización de la propia y desvalorización de la lengua "ajena". Aunque reconocen que ir a la escuela les resulta beneficioso en ciertos aspectos, consideran que atenta contra su identidad cultural; por eso, un 40% de los gitanos no envía a sus hijos al colegio, un 30% acepta reticente y sólo un 30% del total acepta.

Es difícil determinar cuántas personas hablan rromané. Según Bakker (2000), la indeterminación del número de hablantes se produce porque cuando se sienten discriminados no la hablan. Además, en muchos países no es una lengua reconocida, lo cual atenta contra el mantenimiento de la misma. En efecto, en muchos países, los niños aprenden rromané como primera lengua, pero al ingresar a la escuela aprenden otras lenguas que la van segregando.

1.3. Los gitanos en Chile

1.3.1. Procedencia

Ya hemos señalado que el origen de los gitanos, según teorías ampliamente aceptadas, es India. Con respecto a los gitanos de Chile, se puede afirmar que el lugar de procedencia mayoritario es Serbia. Salamanca y González (1999) señalan que:

Nuestros trabajos de recolección de cuentos respaldan la idea de que los gitanos rromá chilenos provienen en su mayoría de ciertas regiones de la ex Yugoslavia. Manine California, por ejemplo, termina un cuento (paramíči) diciendo «...esto fue verídico, ocurrió en Serbia».

Su esposo Carlos dio más detalles sobre la llegada de sus antepasados a Chile: Por el año 1900 había en Yugoslavia una guerra similar a la que hay ahora. Entonces los pocos gitanos que tenían plata (allá la mayoría de los gitanos son tan pobres que tienen que bailar para ganarse la vida) pescaron un barco y se vinieron a América. La mayoría se quedó en Brasil y después se repartieron a Chile y al resto de [Sud] América. Fue por la guerra que los gitanos se vinieron de Yugoslavia. Algunos gitanos allá se cortaban los dedos para no ir a la guerra. Esto me contaban mi padre y mi abuelo. Por mucha guerra y mucha pobreza fue que los gitanos se vinieron a Chile4.

En la actualidad, la cantidad de gitanos residentes en Chile es de ocho mil, aproximadamente.

Ahora, aunque los gitanos de Chile distinguen entre ellos distintas razas de acuerdo a sus actividades y personalidades, todos se identifican como rromá jorajané, distinguiéndose así de los rromá leási (de Argentina) y de los ludár, grupo de gitanos que viven en Santiago, pero que no hablan la lengua rromané, sino un dialecto rumano arcaico.

1.3.2. Nomadismo

El grado de nomadismo que presentan los gitanos en Chile hoy permite dividirles en tres grupos:

a) Completamente nómades: Se caracterizan por vivir en carpas durante todo el año y a lo largo de todo Chile. En invierno disminuye su cantidad, desde Chillán al sur, debido a las inclemencias climáticas.
El grado de educación formal de estos gitanos es prácticamente nulo, debido a sus constantes traslados. Tampoco existe un mayor interés por parte de ellos para asistir a la escuela.

b) Seminómades: Este grupo de gitanos se caracteriza por vivir en carpas durante los meses de primavera y verano, y en casas durante el invierno y el otoño.
Al igual que entre los gitanos nómades, existe un precario nivel de educación formal; sin embargo, existe una actitud más positiva hacia la educación, especialmente con respecto a aprender a leer y escribir.

c) Sedentarizados: Se caracterizan por haberse establecido en casas, aunque realizan viajes esporádicos en carpas.
En cuanto a la educación formal, son el grupo que valora más los beneficios de ésta, pero reconocen que los demás gitanos no comparten la misma opinión. En general, saben leer y escribir.

Un punto importante a considerar aquí es que existe una cierta tensión entre los gitanos completamente nómades y aquellos que no lo son. Los primeros, sienten que los gitanos seminómades y sedentarizados están abandonando una característica fundamental de su cultura. Estos últimos, por su parte, les reprochan a los gitanos nómades el no querer dejar las precarias condiciones de vida que implica esta costumbre.

1.3.3. La lengua

Los gitanos rromá de Chile llaman a su lengua rromané o rromanó. La denominación más frecuente es rromané. El rromané se opone a la lengua de los gallé, es decir, de las personas no gitanas, y al ludár o boyás, lengua hablada por algunos gitanos no rromá que viven en Santiago de Chile. La interacción entre los gitanos del grupo rromá y los gitanos del grupo ludár se produce sólo en español, pues los rromá no hablan ludár y viceversa.

1.3.3.1. Bilingüismo

Los gitanos de Chile hablan rromané y español. Este bilingüismo presenta dos características importantes: Por un lado, está claro que la primera lengua que adquieren los niños gitanos es el rromané. Cuando los gitanos pequeños se comunican en su lengua materna lo hacen con gran fluidez, lo que evidencia su competencia lingüística. Esto no es así, sin embargo, cuando se comunican en español, pues, por ejemplo, presentan una gran dificultad al intentar pronunciar los sonidos del español. Lo anterior -tal como sostienen Salamanca y González (1999)- sería un indicador de que el español es la lengua "subordinada" al rromané.

Por otro lado, los gitanos de Chile manifiestan una actitud muy positiva hacia su lengua. De hecho, el español lo utilizan sólo para relacionarse con los chilenos o algún gitano boyás.

1.3.3.2. Aspectos de la fonología

De acuerdo con González y Salamanca (2001), los fonemas del rromané hablado en Chile son los siguientes:
Vocales: /a, e, i, o, u/

Consonantes: /p, ph, t, th, k, kh, b, d, g, f, v, s, z, x,č, dž, č h, m, n, ñ, l, r, rr/
Semiconsonantes: /j, w/

El mantenimiento por parte de la población gitana adulta de los sonidos característicos del rromané indicaría, a juicio de Salamanca (2005), que la lengua rromané posee en Chile una alta vitalidad. Como señala el mismo investigador, si existiese peligro de un desmantelamiento de la lengua rromané, las consonantes aspiradas tenderían a ser reemplazadas por las no aspiradas, producto del contacto con el español. Sin embargo, la lengua rromané mantiene estos contrates claramente, como lo muestran los siguientes ejemplos.

Destaca Salamanca que los contrastes se presentan en contextos análogos y no en pares mínimos, lo que hace que la oposición sea más relevante, puesto que al ocurrir en contextos análogos, estos fonemas tienen más posibilidades de abandonar la oposición, pues no implica una variación en el significado.

Estas afirmaciones respecto de la vitalidad del rromané, surgidas de observaciones directas- aunque informales- de hablantes de rromané adultos, constituyen el punto de partida para el diseño del instrumento, su primera aplicación y las proyecciones futuras que aquí presentamos.

1.3.3.3. Aspectos de la morfología

La lengua rromané presenta dos géneros (masculino y femenino), dos números (singular y plural) y ocho casos gramaticales marcados por distintos sufijos (nominativo, acusativo, dativo, vocativo, genitivo, ablativo, instrumental y locativo). Estos sufijos, excepto el que indica locativo, que ya traía tendencia a la pérdida desde Europa, están plenamente vigentes en el rromané hablado en Chile.

Es interesante considerar que al momento de declinar los sustantivos o conjugar los verbos del español que se incorporan al rromané, el hablante gitano aplica de manera rigurosa la morfología de la lengua gitana y no la morfología del español (Salamanca, 2004 a).

2. OBJETIVOS

Objetivo general

Medir y proyectar la vitalidad de la lengua de los gitanos en Chile a partir de parámetros fonológicos y, de manera complementaria, léxico-discursivos.

Objetivos específicos

a) Diseñar un instrumento que permita determinar el grado de influencia de la fonología del español en el rromané hablado por preadolescentes gitanos.
b) Aplicar de manera exploratoria este instrumento a un sujeto.
c) Complementar las conclusiones extraídas en b) con la cuantificación del
porcentaje de léxico hispánico presente en un paramichi (cuento tradicional gitano) y los comentarios de este sujeto en una entrevista semiestructurada.

3. MARCO DE REFERENCIA

3.1. Respecto del análisis fonémico

La descripción fonológica del rromané que se ha utilizado como base para la elaboración de nuestro instrumento (lista léxica ad hoc) es la realizada por González y Salamanca (2001). Las premisas teóricas que subyacen a ella son las que se contienen en Pike (1947) y Burquest (2001). Salamanca y Lizarralde resumen estas premisas en su trabajo de 2008.

3.2. Respecto de la medición de la vitalidad cultural del rromané a través de la fonología

La metodología considerada para esta propuesta, descrita en detalle en el apartado siguiente, es pionera. En efecto, sólo tiene un precedente aproximado en la bibliografía lingüística en el trabajo de Salas (1991)5. Como señala el mismo autor:

Hay estudios sobre el bilingüismo…pero están basados en una técnica completamente diferente: la técnica de cuestionarios, claramente derivada de las investigaciones en sociología, y la de entrevistas etnográficas. Ambas son legítimas y productivas, pero tienden a mostrar sólo uno de los componentes del comportamiento cultural: la conducta ideal; pero el otro componente, la conducta real, suele quedar fuera de su rango de observación. Hay que contar con el hecho de que frente a una pregunta directa sobre cualquier aspecto de su conducta, las personas pueden responder —de buena fe— verbalizando lo que piensan que se espera de ellas, o lo que sienten que deberían hacer, no lo que realmente hacen. La obtención de respuestas factualmente verídicas, depende de una multitud de factores, usualmente no considerados o impracticables en las condiciones de encuesta sociológica o etnográfica (Salas, 1991: 8).

En nuestra propuesta, hemos recogido parte importante de los fundamentos que Salas expone para poner en foco la pronunciación; pero, a diferencia de él, hemos complementado esta medición con otros aspectos. En efecto, en nuestra propuesta, junto con medir la consistencia en la pronunciación de los fonemas y alófonos seleccionados -aspecto focal del instrumento- también se mide el porcentaje de léxico en cuentos tradicionales y se evalúan las afirmaciones de los propios hablantes en las entrevistas semiestructuradas.

4. ELABORACIÓN DEL INSTRUMENTO

4.1. Consideraciones previas

La premisa fundamental que subyace a la elaboración de este instrumento es que quien tiene competencia fonológica tiene competencia en su lengua en general. En otras palabras, si el niño/adolescente "pronuncia" de acuerdo al sistema fonológico que caracteriza a su lengua, es dable esperar que también tenga dominio en los demás aspectos que a la conducta lingüística se refiere; esto porque podemos presumir que necesariamente dicho niño/adolescente adquirió esa competencia de otros adultos competentes que le rodean. Lo anterior permite suponer la existencia de una lengua vernácula saludable, puesto que los adultos de su entono le han enseñado su lengua provista de las características fonológicas que la caracterizan. Por cierto, y como sugiere Salas, sería muy extraño que un adulto que no posee una estructura fonológica firme de su lengua enseñara a un niño esta lengua con las características fonológicas que corresponden o, también, resultaría en extremo difícil que el niño haya adquirido su lengua con las características fonológicas correspondientes, si los adultos que le rodean han adquirido las características fonológicas de otra (por ejemplo, el español), sino ¿de dónde aprendería el niño "la pronunciación" típica de su lengua?

En nuestro proyecto de investigación, tal como lo mencionábamos antes, se considera que la competencia fonológica está relacionada con la competencia total de la lengua, de modo que un alto grado de retención de la fonología estándar, se asume, es un indicador de vitalidad de la lengua vernácula. Por el contrario, un precario desempeño fonológico, puede ser considerado como un indicador de una situación crítica para la vitalidad de una lengua, como lo han revelado diversos estudios sobre diferentes lenguas vernáculas de Chile6.

Por otro lado, conviene señalar que lo que es interpretación de los datos y extrapolación a aquello que no ha sido estudiado son evaluables en términos de su plausibilidad y no por un intrincado proceso de cálculos estadísticos.

4.2. Lista léxica

Como lo hemos señalado anteriormente, la premisa con la cual trabajamos aquí es que si los niños hablantes de rromané utilizan consistentemente los fonemas y alófonos inexistentes en el español de Chile, o los combinan de acuerdo a las pautas fonotácticas de su lengua y no de acuerdo a las pautas del español, es posible afirmar que estamos en presencia de un vernáculo cuya vitalidad es proyectable en el tiempo.

De este modo, en primer lugar hemos confeccionado una lista léxica ad hoc cuyas características son las siguientes:

a) Es breve (43 palabras de base y 18 palabras alternativas7), puesto que una lista léxica mayor dificulta el trabajo en terreno. No hay que olvidar que los sujetos a encuestar son niños/adolescentes, quienes no resisten extensas sesiones de elicitación de palabras.

b) Las clases de palabras presentes en la lista son sustantivos, adjetivos y algunos verbos. Lo fundamental aquí es que estas palabras estén dentro del alcance de la cognición del niño.

c) Las palabras seleccionadas contienen fonemas del rromané ausentes en la fonología del español de Chile:

-Oclusivas aspiradas /ph, th, kh/
-Alveolar sonora /z/

Estos fonemas se seleccionaron en todo contexto, puesto que al no presentarse en la fonología del español de Chile, es pertinente su inclusión cualquiera sea la distribución en que se encuentren.

También se incluyeron palabras que contienen fonemas/alófonos del rromané que son fonemas/alófonos también en el español de Chile, pero que presentan una distribución diferente. Estos segmentos son la vibrante simple /r/ en posición inicial de enunciado, la vibrante múltiple /rr/ en posición final de sílaba, la realización oclusiva de /b/ en posición intervocálica, la realización africada de /dz/ en posición intervocálica, la realización velar de /x/ ante vocal anterior y la semiconsonante /j/ en posición inicial de enunciado.

Cabe destacar que los fonemas y alófonos seleccionados no son los únicos diferentes a los que existen en el español de Chile, pero sí son, a nuestro juicio, los necesarios y suficientes para comprobar la eventual vitalidad de la lengua rromané.

d) La lista cuenta con a lo menos cuatro palabras de base por cada segmento seleccionado y, al menos, una palabra alternativa para aquellos casos en los cuales algunas de las cuatro palabras no fueran reconocidas por el niño, o su pronunciación mereciese dudas.

Un punto relevante es la edad de los sujetos. Para ello, es importante señalar que los niños no deben ser tan pequeños como para que los sistemas fonológicos aún no estén asentados, ni tan grandes que la orientación de la vida personal haya marcado la conducta lingüística. De acuerdo con esto, la edad inferior podría ser considerada en los 6 años, pero se ha detectado que en los niños gitanos el bilingüismo no se forma siempre simultáneamente, sino en etapas sucesivas (rromané primero, luego castellano), por lo tanto habría que considerar unos tres o cuatro años más, para que el asentamiento del segundo sistema fonológico (español) esté arraigado y, además, de esperar que el niño tenga la suficiente madurez cognitiva para la elicitación de las palabras contenidas en la lista léxica. Así, entonces, la edad de los sujetos está en el rango de los 9 y 15 años.

La cantidad de niños que se proyecta en la aplicación de mayor envergadura de este proyecto es de 45 en total. La variable fundamental a considerar es el grado de nomadismo. Así, los niños a entrevistar serán 15 nómades (ubicados en campamentos de Concepción), 15 seminómades (residentes temporales en Concepción, Temuco y Chillán) y 15 sedentarizados (residentes en Santiago). La hipótesis que subyace a esta propuesta - arraigada en las observaciones en terreno de Salamanca (Salamanca, 2005)- es que los niños nómades mantendrán de manera más notable los fonemas y alófonos característicos de su lengua, que los gitanos seminómades y sedentarizados. Eso en la implementación de largo alcance. En esta primera presentación, sin embargo, nos hemos abocado a explicitar las características más relevantes del instrumento diseñado y entregar los resultados de una aplicación preliminar realizada a una preadolescente gitana nómade establecida temporalmente en un campamento de Lirquén. Esta primera indagación pretende el refinamiento tanto del instrumento utilizado, como de los matices más finos de análisis. No hay que olvidar el carácter pionero de esta investigación.

En cuanto a la entrevista misma, se instruye al niño para que responda en rromané el estímulo que se le da en castellano, idealmente, distanciados unos tres segundos de cada respuesta. La velocidad es lenta, con un buen volumen y clara dicción.

La grabación de cada entrevista está precedida por el nombre del niño, edad, localidad y fecha de la encuesta. En las pausas, el entrevistador conversa con el niño con el propósito de distender un posible espacio de tensión y de conocer más acerca de su historia lingüística, además de apreciar la calidad de su castellano. Luego anota los antecedentes lingüísticos del niño y su familia, en particular si hay o no personas mayores en su casa.

Después de cada entrevista se realiza una primera reproducción del material, la cual presta especial atención a los segmentos fónicos y secuencias fonotácticas que hemos mencionado en los párrafos precedentes.

La transcripción final se realiza a simple oído. Los pasos a seguir para obtener una traslación lo más fina posible son:

-Audición pasiva, poniendo atención en todo lo escuchado.
-Audición deliberada, atendiendo en especial a los segmentos problemáticos.

a siguiente tabla muestra las palabras seleccionadas, en transcripción fonémica y fonética y la glosa en español. Como se verá en 5.1, la lista léxica finalmente aplicada prescinde de la transcripción fonémica y la distribución del segmento, e incorpora el ítem expectable rromané y en un habla castellanizada.

 

5. APLICACIÓN DEL INSTRUMENTO

Presentamos en esta sección la lista léxica aplicada a Yuma, quien, como hemos señalado, es una gitana nómade, preadolescente, radicada temporalmente en un campamento gitano de Lirquén. Esta lista, como veremos, incluye el ítem propuesto en castellano, la respuesta expectable en un rromané no castellanizado, la respuesta expectable en un rromané castellanizado y la respuesta efectiva de la colaboradora.

5.1. Respuestas elicitadas

Nombre del colaborador: Yuma
Edad: 15 años
Sexo: femenino
Fecha y ubicación: verano de 2006, en Lirquén, Octava Región, Chile.
Grado de nomadismo: Gitana nómade

5.2. Análisis de los datos

5.2.1. Respecto de la lista léxica

5.2.1.1. Consideraciones fonético- fonológicas

A) Respecto de los fonemas del rromané que no existen en el inventario de fonemas del español de Chile.

En primer lugar, es necesario afirmar que los fonemas seleccionados /ph/, /th/, /kh/ y /z/, se presentan de acuerdo a las características propias del rromané (fuerte aspiración en el caso de las oclusivas y con evidente sonoridad en el caso de la fricativa alveolar), aunque estas particularidades son más notorias en algunos casos que en otros. Por ejemplo, la aspiración de la oclusiva velar [kh] es mucho más marcada que la aspiración de la oclusiva bilabial [ph]. Tal es el caso de la palabra [dikhló], donde la aspiración es muy notoria, frente a una palabra como [phá_daw], donde la aspiración también existe, pero no de forma tan evidente como en el caso anterior. En cualquier caso, más allá de esta distinción en la intensidad o en la nitidez de la aspiración, la pronunciación de las oclusivas es aspirada y, en consecuencia, no es una pronunciación castellanizada.

En el caso del fonema alveolar sonoro /z/, es evidente su realización [z] en casi todas las palabras seleccionadas. Decimos "casi todas" porque en el caso de la palabra "sopa" se produce una alternancia de [zumí] con [_umí]. De cualquier forma, no es el caso que se produzca un ensordecimiento de [z], atribuible a una influencia del español, pues, en tal caso, la respuesta hubiera sido [sumí].

B) Respecto de los fonemas/alófonos del rromané que son fonemas/alófonos también en el español de Chile, pero están en una distribución diferente.

En el caso de los fonemas del rromané que sí están presentes en el español de Chile, pero en otra distribución, también es evidente su realización de acuerdo a la pronunciación expectable en la lengua gitana. Por ejemplo, en rromané existe un fonema vibrante simple /r/ que ocurre, entre otras posiciones, en posición inicial de enunciado (como en [rézo] ‘arroz’ o [rat] ‘sangre’). En español de Chile también existe este fonema, pero no en posición inicial de enunciado (aquí sólo ocurre la vibrante múltiple /rr/). Así, entonces, si la pronunciación gitana poseyera un alto grado de castellanización, se esperaría que las palabras ‘arroz’ y ‘sangre’ se pronunciaran [rréso] y [rrat], respectivamente; sin embargo, la pronunciación de Yuma es claramente [r], tal como se observa en la lista léxica.

En el caso de la vibrante múltiple /rr/, en rromané ocurre, entre otros contextos, en posición final de sílaba (como en [porrnó] o [barr]), posición en la que no ocurre una neutralización de contraste con /r/, como sí sucede en español.

Al analizar las producciones de las palabras seleccionadas en nuestra lista léxica, se observa que presentan sistemáticamente una vibrante múltiple en esta posición, sin alternar con la vibrante simple, como podríamos esperar si la pronunciación fuese castellanizada. Al igual que en el caso de las oclusivas aspiradas, la pronunciación de la vibrante múltiple parece ser más notoria en algunos casos que en otros. En efecto, cuando la vibrante múltiple se produce en posición final de sílaba, es más notoria que cuando se produce en posición final de palabra. Por ejemplo, en [korr] la vibrante múltiple existe, pero es menos evidente que en [marrnó] o [porrnó]. Sin embargo, aún en los casos en que la pronunciación de /rr/ no es tan notoria, no se puede considerar que sea una vibrante simple, producto de una influencia del español.

El fonema bilabial /b/ se realiza en rromané como oclusivo [b] en todo contexto. En español, en cambio, tiene dos realizaciones alofónicas: [b] y [ß]; la primera, ocurre en posición inicial de enunciado y después de consonante nasal; la segunda, en los otros contextos. Si la pronunciación de Yuma estuviera influida de manera significativa por el español, esperaríamos que en las palabras elicitadas ocurriera, por ejemplo, una fricativa [ß] en posición intervocálica y no la realización oclusiva. Incluso se podría esperar que este fono se perdiera, pues es una posibilidad en el español de Chile, como lo demuestra la alternancia [arríßa]~[arría]. En nuestra lista léxica, sin embargo, es claramente perceptible la pronunciación oclusiva [b] en cada una de las palabras seleccionadas.

El fonema /dž/ se realiza siempre africado en rromané. En español, en cambio, el fonema /dž/ se realiza fricativo (aproximante) en posición intervocálica. Podríamos esperar, entonces, que si la pronunciación de los niños gitanos estuviese influida por el español, las palabras del rromané que tuvieran este fonema en posición intervocálica se pronunciaran con [j]. Nuevamente, sin embargo, la tendencia es a conservar la pronunciación rromané en cada una de las palabras propuestas. Así ocurre, por ejemplo, con la palabra [budzó], donde el rasgo africado es claramente perceptible. En otros ítems, como [gadzé], no ocurre esta pronunciación tan africada de /dž/ (de hecho, alterna con [j]), pero, con todo, sigue existiendo una tendencia a la producción del ítem de acuerdo con lo expectable en rromané.

Por otro lado, la realización [j] del fonema semiconsonántico /j/ del rromané, que no es posible encontrar en posición inicial de palabra en el español de Chile (a lo menos en la pronunciación de norma), en nuestra lista léxica se produce tal como se espera ocurra en rromané. Así lo demuestra claramente el hecho de que una palabra como ‘nieve’ se pronuncie consistentemente [jiw] y no [džiw], como se hubiese esperado si el habla gitana estuviera influida por la fonología del español.

En el caso del fonema velar /x/, se esperaría que si la pronunciación de Yuma estuviese influida de manera significativa por el español de Chile, este fonema se realizara en todo contexto con moderada fricción y se articulara en el punto de articulación postpalatal, ante vocales anteriores. No es este el caso, pues la (post)velarización en todo contexto y la fricción intensa son claramente perceptibles en cada una de sus producciones. Es el caso, por ejemplo, de las palabras [iw] y [oljáriko].

5.2.1.2. Consideraciones léxicas

Del total de palabras seleccionadas para la construcción de la lista léxica, sólo algunas presentaron algún grado de dificultad para su elicitación, ya sea porque no estaban disponibles en el léxico de Yuma, o porque su pronunciación no coincidió con uno de los dos ítems expectables (palabra en rromané estándar o en habla castellanizada).

Concretamente, en la serie de las oclusivas aspiradas, la palabra "puente" ([phur]) no fue reconocida por Yuma, seguramente porque no la utiliza habitualmente. Tampoco reconoció la palabra "bastón" ([rovlí]˜[roßlí]).

Por otro lado, la palabra ‘niña’ fue "traducida" por Yuma como [lakhlorrí] ‘niñita’, donde se observa que, además de la presencia del sufijo diminutivo -orrí, esta palabra comienza con una consonante lateral y no con la vibrante simple expectable. De cualquier modo, el punto fundamental aquí es que, aun cuando no se produce la vibrante simple en posición inicial, la articulación que se utiliza no corresponde a una vibrante múltiple, lo que habríamos interpretado razonablemente como una influencia del español.

Otra situación se produjo con la pronunciación de la palabra [tatáj] ‘vaso’, la cual no estaba inmediatamente disponible en el léxico de Yuma, por lo que fue necesario ofrecer la palabra en rromané para que la niña pudiese recordarla. La razón dada por ella es que ésta es una palabra ‘leas’, es decir, que utilizan los gitanos de Argentina.

Salvo estos casos, las demás palabras fueron reconocidas por Yuma y no existió ningún problema al momento de su pronunciación.

5.2.2. Respecto del cuento

5.2.2.1. Consideraciones fonético – fonológicas

Además de responder la lista léxica, Yuma nos relató un cuento en rromané. Al escuchar la narración de este cuento, se percibe claramente la presencia de consonantes aspiradas, de la vibrante múltiple /rr/ en posición final de sílaba, de la africada palatal en posición intervocálica y un alto grado de fricción y velarización de /x/. Por lo tanto, la audición de esta narración confirma que los gitanos, aún los jóvenes y los niños, siguen pronunciando los sonidos característicos de su lengua.

Además, cuando Yuma habla castellano es posible distinguir claramente lo que Salamanca (2004) ha descrito para el habla adulta como un "castellano romaneizado", esto es, una manera particular de hablar el español por parte de los gitanos, que se aparta de manera significativa del habla hispánica estándar.

5.2.2.2. Consideraciones léxicas

La narración del cuento por parte de Yuma fue casi en su totalidad en rromané. En efecto, ella utilizó sólo un siete por ciento de palabras/expresiones en español. En algunos casos, como en la utilización de la palabra ‘manguera’, es claro que el uso del ítem en español está obligado por la inexistencia de esta palabra en el léxico rromané y no por preferir la palabra en español. En consecuencia, no se puede considerar que este relato esté fuertemente influido por el léxico hispánico, ni menos, como una historia contada en español con algunos aportes del rromané.

5.2.3 Otras consideraciones pertinentes

Es importante destacar que la elicitación de la lista léxica no siguió el orden estricto que aparece en el instrumento, sino que, dado el carácter de informalidad y distensión del momento de la aplicación, las respuestas se obtuvieron de manera más espontánea. Este ambiente distendido se refleja en la forma abierta y alegre de contestar por parte de Yuma y en su disposición a compartir su lengua. Esto a tal punto que incluso nos relató un cuento.

En este mismo sentido, nos parece relevante mencionar que los gitanos han tenido como práctica cultural habitual el relato de cuentos, aunque esto, a juicio de algunos de ellos, se practica cada vez con menos frecuencia en nuestros días. Lo anterior es importante porque de esta manera se transmiten sus tradiciones culturales y se fortalece el mantenimiento de su lengua.

Otro dato significativo es el que la propia colaboradora nos aportó respecto del uso de su lengua. En efecto, cuando le preguntamos cómo sería ese cuento en español, Yuma nos respondió: "No sé, no sé, no sé pronunciar muchas palabras en llikané". Cuando continuamos preguntándole si, entonces, hablan más rromané que español, ella señaló: "puro rromané, más rromané que llikané".

5.3. Conclusiones preliminares

A la luz de los resultados obtenidos -que, intuimos, se corroborarán con algunos matices en una aplicación de mayor envergadura de la metodología aquí propuesta, se puede afirmar que existe una alta vitalidad del rromané y que es posible prever un bilingüismo en favor de esta lengua. Esto porque los fonemas y alófonos seleccionados se producen de acuerdo a las características fonológicas del rromané y no se aprecian influidos por el español de Chile. Esta realidad, además, coincide con nuestras expectativas, porque nuestra colaboradora es una gitana nómade y, por lo tanto, pertenece al grupo más conservador de los gitanos respecto de su lengua y su cultura. Por otra parte, ella misma nos ha entregado datos significativos acerca del uso de su lengua al interior de su pueblo y con respecto a la interacción de los gitanos con los no gitanos (gallé), datos que demuestran una disposición consciente e inconsciente por parte de los gitanos a conservar el rromané y restringir el uso del español sólo para comunicarse con los no gitanos.

Ahora, es necesario señalar que el análisis de datos provenientes de gitanos seminómades y sedentarizados pudiera revelar algunas diferencias con los resultados aquí presentados, debido a que el sedentarismo total o parcial de éstos les permite mantener mayor contacto con los no gitanos. En este contexto, esta investigación se plantea como una primera contribución a un proyecto de mayor envergadura que contemple una muestra más amplia y la atención a variables como el grado de nomadismo y la ubicación geográfica de los sujetos.

COMENTARIOS FINALES

Todo lo señalado hasta aquí evidencia el cumplimiento de los objetivos que nos planteamos en dos. En efecto, en primer lugar hemos diseñado un instrumento que es pertinente para la medición del grado de influencia de la fonología hispánica en el sistema fonológico del rromané. Respecto de este punto, estimamos que tanto la cantidad como las clases de palabras seleccionadas fueron las adecuadas, pues no se produjo en ningún momento el tedio de la colaboradora y, más importante aún, estas palabras -casi sin excepción- estaban dentro de su cognición. También resultó altamente beneficioso tener palabras de recambio, pues con ello se evitaron los silencios tensionantes durante las grabaciones, a la vez que se evitó que la colaboradora se sintiese ofendida por no saber o no recordar algunas palabras en rromané.

Dentro de este mismo contexto, estimamos que los fonemas/alófonos seleccionados de acuerdo a su ocurrencia y/o distribución son los necesarios y suficientes para una investigación de esta naturaleza.

Por otro lado, tal como nos lo propusimos en los objetivos, hemos aplicado en forma exploratoria este instrumento, obteniendo datos relevantes sobre la consistencia del sistema fonológico de esta gitana y, por extrapolación, datos preliminares relevantes respecto del bilingüismo infantil del grupo nómade al que pertenece. También hemos analizado en forma exhaustiva estos datos, familiarizándonos de este modo con el rigor y sensibilidad que amerita un análisis cualitativo de los datos.

En tercer lugar, efectivamente hemos complementado los datos y conclusiones extraídas de la elicitación de la lista léxica con conclusiones extraídas de un cuento tradicional y de una entrevista semiestructurada. Como intuíamos, estas conclusiones no entraron en tensión con aquellas extraídas a partir de la lista léxica, sino que fueron plenamente coincidentes.

Finalmente, nos parece que un trabajo como el que hemos presentado constituye un aporte a los estudios sociolingüísticos en general y del rromané en particular, lo que perfila esta temática como una importante línea de investigación hoy en Chile.

NOTAS

1 La grafía que utilizamos para escribir las palabras en rromané es la que se presenta en Salamanca y Lizarralde (2008).

2 Hancok, I, "Origins of the Romani people", en Patrin Web Journal, <URL:http://www.geocities.com/~patrin/history.htm>, 1999.

3 http://www.romanistudies.org/default.aspx

4 González, A y G. Salamanca, "Gitanos de Chile: un acercamiento etnolingüístico", Atenea 480, 1999, pp. 141-172.

5 Salas aplica esta metodología a la investigación de la vitalidad del aymara hablado en la provincia de Parinacota.

6 Considérese, por ejemplo, el caso del huilliche osornino (Salas 1992:509).

7 Las palabras incluidas en la lista se obtuvieron de González y Salamanca (2001).

BIBLIOGRAFÍA

Bakker, P., What is the Romani languaje? University of Hertfordshire Press, United Kingdom, 2000.         [ Links ]

Burquest, D., Phonological Analysis. A functional approach, SIL Internacional, Dallas, 2001.         [ Links ]

González A. y G. Salamanca, "Descripción fonológica del romané de Chile", en Revista de Filología y Lingüística, XXVII (2), 2001, pp.177-197.         [ Links ]

Hancock, I., "Origins of the Romani People", en: Patrin Web Journal, URL: <http://www.geocities.com/~patrin/history.htm>. 1999.         [ Links ]

Pike, K., Phonemics: A Technique for Reducing Languages to Writing, The University of Michigan Press, Ann Arbor, 1947.         [ Links ]

Rivara, C. y P. Lamone, "Bilinguismo en la comunidad gitana santarroseña: Actitudes lingüísticas y contexto de uso", Anclajes, Nº 3, Universidad Nacional de La Pampa, 1999.         [ Links ]

Salamanca, G., "Morfología Nominal y Verbal del Romané, lengua de los gitanos de Chile", Tesis para optar al grado de Doctor en Lingüística, Universidad de Concepción, 2003.         [ Links ]

__________, "Los gitanos y su lengua", en Revista de Lingüística Teórica y Aplicada, Vol. 42(1), 2004a, pp. 63-85.         [ Links ]

__________, "Notas sobre la morfología verbal del rromané, lengua de los gitanos de Chile (1)", en Logos Nº 14, 2004b, pp. 73-96.         [ Links ]

__________, "Vitalidad lingüística en un mundo globalizado: el caso del rromané frente a las lenguas vernáculas chilenas", en Sociedad Hoy, 2005.         [ Links ]

__________, "Notas sobre la morfología nominal del rromané, lengua de los gitanos de Chile (1)", en Literatura y Lingüística, 2008 (Por aparecer).         [ Links ]

Salamanca, G. y A. González, "Gitanos de Chile: Un acercamiento etnolingüístico", en Atenea Nº 480, 1999, pp. 141-172.         [ Links ]

Salamanca, G. y D. Lizarralde, "Propuesta de un grafemario para el rromané jorajané, lengua hablada por los gitanos de Chile", Universum 23(1), 2008.         [ Links ]

Salas, A., "Fonología del aymara hablado por la población infantil de la Provincia de Parinacota". 1991.         [ Links ]

Salas, A., El mapuche o araucano. Fonología, gramática y antología de cuentos, MAPFRE, 1992.         [ Links ]

http://www.romanistudies.org/default.aspx         [ Links ]

http://www.geocities.com/Paris/5121/ukroma2.htm         [ Links ]

http://www.unionromani.org/histo.htm         [ Links ]

 


Artículo recibido el 8 de septiembre de 2008. Aceptado por el Comité Editorial el 12 de enero de 2009.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons