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Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum vol.35 no.1 Talca jun. 2020

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762020000100104 

DOSSIER "CHILE DESPERTO"

RAZONES DEL LEVANTAMIENTO SOCIAL EN CHILE. NECROPOLÍTICA COMO PARADIGMA DE ESTADO

Reasons for the social uprising in Chile. Necropolitics as State model

ÓSCAR GUTIÉRREZ MUÑOZ1 
http://orcid.org/0000-0003-1847-7598

1 Facultad de Humanidades y Arte, Doctorado en Literatura Latinoamérica. Universidad de Concepción. Concepción, Chile. Correo electrónico: ogutierrez@udec.cl; oscar.gm.docs@gmail.com

RESUMEN

El presente artículo busca evidenciar ciertos mecanismos del Estado chileno que presentan características de los conceptos de Necropolítica de Achille Mbembe y Capitalismo Gore de Sayak Valencia. El objetivo es exponer el uso de estas formas y mecanismos del bio-poder, cuyo funcionamiento se ha visto exacerbado en el contexto de las manifestaciones ciudadanas del último mes de octubre 2019. Entendemos el actuar de los cuerpos policiales como un nuevo estadio, en los mecanismos de control dispuestos por el Estado. Los cuales se estructuran como formas de vigilancia, encauzamiento y castigo, en un diálogo entre política y violencia, enmarcado en una macroestructura social de carácter neoliberal.

Palabras claves: Necropolítica; Bio-poder; Estado; estallido; Chile

ABSTRACT

This article seeks to highlight certain mechanisms of the Chilean State that present characteristics of the concepts of Necropolitics of Achille Mbembe and Gore Capitalism of Sayak Valencia. The objective is to expose the use of these forms and mechanisms of bio-power, whose operation has been exacerbated in the context of citizen demonstrations of the last month of October 2019. We understand the actions of police forces as a new phase, within the control mechanisms provided by the state. These one are structured as forms of surveillance, channeling and punishment, in a dialogue between politics and violence, framed in a neoliberal social macrostructure.

Keywords: Necropolitics; State; Bio-power; outbreak; Chile

Durante el último tiempo como ciudadanía nos hemos visto enfrentados a una proliferación de estallidos sociales alrededor del mundo, espacios de insurrección que a través de protestas ciudadanas exigen soluciones a demandas sociales legítimas, reiteradamente postergadas por la clase política. Las revoluciones populares en Cataluña y Hong Kong, o los recientes alzamientos en el Líbano e Irán son solo algunos de los espacios de protesta que han buscado respuestas concretas a conflictos políticos, sociales y económicos, enmarcados en un contexto global de capitalismo exacerbado.

América Latina no ha quedado al margen de esta evidente crisis del modelo capitalista; nuestro continente dentro de un marco social neoliberal, profundamente permeado por estructuras neocolonialistas, resulta en un espacio fértil para crisis políticas.1 Ejemplos tenemos muchos: el masivo éxodo de venezolanos y venezolanas a distintos países del Cono Sur,2 buscando escapar de las paupérrimas condiciones sociales que se viven en aquel país,3 o la reciente crisis económica en Argentina, que no tiene visos de terminar y a la cual el gobierno de Macri no ha sabido responder, alcanzando la nación trasandina una inflación del 53,5%, el pasado 16 de octubre.4 Paralelamente hemos presenciado verdaderas revoluciones ciudadanas, como lo visto en Puerto Rico5 o recientemente en Ecuador,6 donde el gobierno de Lenin Moreno se vio enfrentando a la más grande revuelta social de los últimos años, manifestaciones encabezadas por comunidades indígenas y que lograron levantar a toda la sociedad ecuatoriana.

Dentro de este agitado clima y hace pocos días el Presidente chileno, Sebastián Piñera emitía las siguientes declaraciones: "En medio de esta América Latina convulsionada veamos a Chile, nuestro país es un verdadero oasis con una democracia estable, el país está creciendo, estamos creando 176 mil empleos al año, los salarios están mejorando".7 Estas palabras, hoy más que nunca suenan como una mala broma, pues días después, y ante una efervescencia social nunca antes vista desde el regreso de la democracia en Chile, el Presidente declaraba en Cadena Nacional: "Estamos en Guerra"8.

La frase hizo eco en diferentes medios, no solo por las implicancias que a nivel comunicacional tuvo la inoportuna frase, siendo profundamente repetida tanto en la prensa nacional como internacional. Sino más bien por la intensidad que tomaron las manifestaciones a raíz de dichos comentarios.9 El pueblo chileno se sintió vulnerado, violentado, tanto por el contexto -estado de excepción y toque de queda- como por la visión del poder ejecutivo, el cual al verse interpelado por la ciudadanía adquiere una postura confrontacional frente a la misma.

Ahora, la pregunta es ¿debería sorprendernos esta postura?, como ciudadanos ¿deberíamos impactarnos ante la inusitada violencia de su lenguaje? A mi parecer no. No porque validemos una declarada belicosidad de parte de nuestras autoridades con su pueblo, sino más bien, porque su uso es otro síntoma del actuar de una clase política, y por abstracción de un Estado, que ante las coyunturas político-sociales del constructo nación chilena, históricamente siempre ha respondido con violencia. Un Estado que históricamente ha suprimido el diálogo, mediante un ejercicio de bio-poder que excluye otras formas de pensamiento y subjetividades. Los ejemplos en la vida republicana del país abundan. Por nombrar algunas; la masacre del "mitin de la carne",10 la Matanza de Plaza Colón,11 la Matanza de Santa María de Iquique12, la masacre de la Federación Obrera de Magallanes13 y la Matanza de Ranquill,14 por nombrar algunas de las que ostentan el poco honroso logro de ser las que más víctimas fatales han dejado. Un escenario igualmente complejo es el que han tenido que sobrellevar los pueblos originarios, en su relación con el Estado. El pueblo mapuche, por ejemplo, ha sido sometido a un proceso bélico de aculturación durante siglos. A partir del gobierno de José Joaquín Pérez, "comienza a ejecutarse un plan sistemático de ocupación efectiva de territorio mapuche. Esta es la llamada por la historiografía, Pacificación de la Araucanía, cuyo plan estratégico estuvo a manos de Cornelio Saavedra Rodríguez" (Sosa, 2015: 8)15, y termina en 1883 con la apropiación de la ciudad de Villarrica. Caso aún más dramático fue lo sufrido por la población Selknam, pueblo víctima de un genocidio. Extermino planificado que "constituye un delito de lesa humanidad que permanece impune hasta la actualidad, y del que son responsables los Estados argentino y chileno, junto con las sociedades explotadoras que lo ejecutaron" (Valencia, 2016). El actuar de la sociedad Braun-Menéndez, amparados por el Estado,16 quienes fijaron el precio por la vida de los indígenas -una libre esterlina por cada oreja-, la cacería, y la introducción de enfermedades terminaron por exterminar casi en su totalidad a la población indígena.

Este tipo de hechos podemos explicarlos a través del concepto de Necropolítica (2006) acuñado por el filósofo y teórico político camerunés Achille Mbembe. El autor, haciendo una relectura del concepto de bio-política de Michel Foucault, propone que lo que entendemos por soberanía sería el poder del que dispone el Estado para controlar la vida o muerte de su pueblo. En cierta medida, lo que el camerunés hace es nutrirse de la propuesta del pensador francés, aplicándola a contextos específicos, en los cuales resalta el carácter político liberal. En efecto, Foucault teoriza una anátomo-política del cuerpo humano respecto al disciplinamiento social y corrección de los sujetos (anómalos)17, a través de la idea de poder soberano que se ejerce sobre la ciudadanía. También, plantea una biopolítica de la población centrada:

[...] en el cuerpo-especie, en el cuerpo transido por la mecánica de lo viviente y que sirve de soporte a los procesos biológicos: la proliferación, los nacimientos y la mortalidad, el nivel de salud, la duración de la vida y la longevidad, con todas las condiciones que pueden hacerlos variar; todos esos problemas los toma a su cargo una serie de intervenciones y controles reguladores (Foucault, 2007: 168)

Estas formas de disciplinamiento y control constituirían la conceptualización de aquello que se denomina bio-poder18: "El establecimiento, durante la edad clásica, de esa gran tecnología de doble faz -anatómica y biológica, individualizante y especificante, vuelta hacia las realizaciones del cuerpo y atenta a los procesos de la vida- caracteriza un poder cuya más alta función no es ya matar sino invadir la vida enteramente" (Foucault, 2007: 169). Por su parte, el pensador camerunés utiliza la noción de bio-poder para:

[…] referirse a un régimen inédito que toma como nuevo objetivo y vehículo de acción el bienestar de la población y la sumisión corporal y sanitaria de sus ciudadanos, se nos presenta como el antecedente del necropoder. Los Estados modernos surgidos a finales del siglo XIX tienen como objetivo el control y gestión de la población en cuanto nuevo recurso (junto al territorio y los bienes que en él se hallan), para lo cual despliegan técnicas de desacralización de lo biológico, lo demográfico y todo lo referente a la vida humana. La biopolítica somete la vida al tamiz científico y sobre todo a la verdad estadística. Achille Mbembe sugiere que los regímenes políticos actuales obedecen al esquema de "hacer morir y dejar vivir". (Falomir, 2011: 14)

El contexto sociocultural del Chile de postdictadura pareciese construirse a través de esta lógica de una decisión estatal respecto a la vida humana, fuertemente entrelazada con las políticas ultraliberales que encuentran espacio dentro de la constitución redactada en plena dictadura por Jaime Guzmán y compañía, y amparada en el mundo político a través de las doctrinas económicas idealizadas por los Chicago Boys.19 El estado chileno a partir de este "marco de legalidad" aplica una necropolítica de Estado, castigando a través de una lógica de mercado todas las estructuras organizativas de la vida ciudadana.

Mbembe, señala que "el biopoder parece funcionar segregando a las personas que deben morir de aquellas que deben vivir. Dado que opera sobre la base de una división entre los vivos y los muertos, este poder se define en relación al campo biológico, del cual toma el control y en el cual se inscribe". (Mbembe, 2011: 22). Estas divisiones podemos visualizarlas a través de la puesta en práctica, por parte del estado chileno de mecanismos de segregación que inciden en la conformación del espacio social,20 estratificando las dimensiones territoriales y todo lo que ello conlleva.21 Esta forma de distribución de los espacios incide enormemente en las capacidades de desarrollo de un individuo, así como también las capacidades de sobrevivencia. Esta articulación de una violencia urbana es la aplicación de "un tipo de poder político que gestiona la vida humana por medio de la creación de poblaciones de la excedencia. Para los excluidos el no representarse ni verse representados inaugura un nuevo tipo de 'exterminación indirecta' dinámica, que los somete de forma permanente a un equilibrio desigual entre la vida y la muerte (Bilbao, 2018: 99). A raíz de esto surgen individuos de primer y segundo orden, los cuales además de ser sometidos a esta espacialización, también son vulnerados en el sentido que el Estado desarrolla un ejercicio de violencia programática, que articula la dinámica social, a una mercantilización completa de las necesidades básicas.

En este espacio resulta explicativo el concepto de Capitalismo Gore, acuñado por Sayak Valencia. La autora plantea que el Estado organiza su agenda en torno a una necropolítica que:

[...] obedece a una lógica y unas derivas concebidas desde estructuras o procesos planeados en el núcleo mismo del neoliberalismo, la globalización y la política. Hablamos de prácticas que resultan transgresoras, únicamente porque su contundencia demuestra la vulnerabilidad del cuerpo humano, su mutilación y su desacralización y, con ello, constituyen una crítica feroz a la sociedad del hiperconsumo, al mismo tiempo que participan de está y del engranaje capitalista.

(Valencia, 2010: 17)

La autora describe prácticas que inciden en esta forma de capitalismo salvaje, estas serían: "Mercado Laboral Desregulado. Desterritorialización (segmentación internacional y descontextualización del ámbito propio de cada país). Decodificación de flujos financieros por la aplicación exacerbada de la política neo-liberal y estrategias aplicadas para que el dinero viaje a la velocidad de la información (maridaje de la economía con la información)" (Valencia, 2010: 31). A las cuales podemos sumar, abandono total de programas de protección estatal (privatización), vulneración de derechos humanos fundamentales y saqueo sistemático de recursos naturales. Además de una programación en distintos niveles, la cual apunta al desarrollo de un sujeto orientado a la individualidad y al consumo, sujetos que de una forma implícita moldean la estructura social en torno a las prácticas previamente descritas.

En Chile este capitalismo gore se divide en dos formas. La primera, la estructura macro, que es la que configura el régimen de privatizaciones y aporte estatal al sector empresarial. Y la segunda, la necropolítica de Estado, aquella forma mediante la cual el endeudamiento y formas de explotación ejercen el control bio-político de los ciudadanos. En la primera encontramos los mecanismos de distribución de la riqueza, la cual no permea en los estratos bajos o medios de la sociedad, acumulándose groseramente en el 1% de la población (los que concentran alrededor del 26,1% de la riqueza del país).22 Por ejemplo, el índice de Gini23 sitúa a Chile como el país más desigualdad de la OCDE24 con un valor de 0.460. A eso se suman falta de políticas de inclusión, sobreexplotación y el alienamiento de distintos sectores sociales. Alardear sobre tener el PIB más alto de América Latina, no es más que un maquillaje,25 un milagro económico, que solo tiene lugar a través de la reificación de los individuos26 y la privatización de todos los recursos naturales, inclusive el agua. Por ejemplo, un número considerable de ríos de la Patagonia pertenecen a capitales extranjeros, mayoritariamente suizos y estadounidenses.27 Recientemente se celebraba la no adjudicación en remate de derechos de agua del río Queuco y otros esteros de Alto Bío Bío.28 Situación paradójica si tomamos en cuenta la Resolución 64/292, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la cual reconoce el acceso al agua como un derecho humano fundamental. Mbembe sostiene que esta depredación de recursos naturales se sostiene en la medida que el Estado "puede, por sí mismo, transformarse en una máquina de guerra" que "combina una pluralidad de funciones. Tiene los rasgos de una organización política y de una sociedad mercantil. Actúa mediante capturas y depredaciones y puede alcanzar enormes beneficios" (Mbembe, 2011: 59). En la medida que ciertos grupos se apoderan de esta producción, respondiendo a los grandes conglomerados, que acaparan los mercados, e importantes ganancias a través de un saqueo transnacional.

Por su parte la fuerza trabajadora es sometida a jornadas laborales extensas, condiciones de vida paupérrimas, y un sobreendeudamiento29 como única salida posible, a un costo de la vida cercano a Madrid, sobrellevados por ciudadanos cuyo sueldo mínimo es de apenas 301 mil pesos (un poco más de 400 dólares).30 Estas condiciones laborales se estructuran como otra forma de control social. Los cuerpos de los individuos no están muertos, pero el estado los mantiene en un perfecto estado cadavérico. Son más bien zombis de la sociedad de consumo. Su cuerpo sigue siendo útil para la producción, pero su desarrollo y condiciones no parecen de importancia para el mercado. El concepto de zombi resulta útil para describir a estos individuos que son expuestos a extensas jornadas laborales,31 a las cuales hay que sumar horas de desplazamiento. La falta de tiempo libre, para desarrollar actividades recreacionales o culturales, sumadas a la imperiosa necesidad de mantener el trabajo, termina por convertirlos en entidades subalternas. La primacía de la individualidad, y la identidad personal, es subyugada a la estadística. El trabajador no tiene rostro, historia ni intereses. Es completamente prescindible en el instante que el recurso biológico (su cuerpo), sea consumido, tanto por el paso del tiempo como por las condiciones laborales.

Igualmente, si el individuo, este "zombi", decide "despertar", y comienza a quejarse de las condiciones impuestas por el mercado, es rápidamente suprimido, por el último. Por ejemplo, las leyes, restringen las posibilidades de negociaciones colectivas,32 la corporación -figuración abstracta del el empleador-, posee las facultades de deshacerse de los cuerpos no dóciles, a la vez que puede eliminar sin mayores inconvenientes, al igual que a aquellos biológicamente no aptos. Caso paradigmático es el que sufren los adultos mayores. Los ancianos33 en general, no se consideran como cuerpos útiles para el mundo laboral, y sufren una alienación. Por una parte, por la incapacidad física de adaptarse al mundo laboral, y por otra, por una segregación, que se visualiza en la incapacidad adquisitiva de los mismos. Los ahorros comienzan a desaparecer en la vorágine de gastos médicos, relativos a la condición de su edad, a la vez que las pensiones, escasamente los ayudan a sortear el día a día, configurándose en quizás uno de los grupos sociales más vulnerables.34 La ciudadanía para el Estado no es más que una masa reificada dentro del paradigma de lo que el filósofo surcoreano Byung-Chul Han denomina sociedad del cansancio (2013), que vendría a ser el siguiente estadio de la sociedad disciplinaria, adecuando el ejercicio de poder y control al contexto globalizante de carácter neoliberal:

Con el fin de aumentar la productividad se sustituye el paradigma disciplinario por el de rendimiento, por el esquema positivo del poder hacer (Kõnnen), pues a partir de un nivel determinado de producción, la negatividad de la prohibición tiene un efecto bloqueante e impide un crecimiento ulterior. La positividad del poder es mucho más eficiente que la negatividad del deber. De este modo, el inconsciente social pasa del deber al poder. El sujeto de rendimiento es más rápido y más productivo que el de obediencia. Sin embargo, el poder no anula el deber. El sujeto de rendimiento sigue disciplinado. Ya ha pasado por la fase disciplinaria. El poder eleva el nivel de productividad obtenida por la técnica disciplinaria, esto es, por el imperativo del deber. (Han, 2012: 28)

A raíz de esto, los cuerpos de los individuos terminan por devenir en máquinas de rendimiento, consumidores y trabajadores perfectos, que sacrifican salud, seguridad y familia para intentar sobrevivir en este paradigma de hiperconsumo, en el cual el Estado protege los intereses de las grandes empresas, bancos y casas comerciales antes que el de sus ciudadanos. Dentro de este paradigma, los jóvenes y estudiantes sin ingresos fijos, y los ancianos, fuera de la fuerza de trabajo, son anulados como individuos no pudiendo reterritorializarse como máquinas de rendimiento. No es difícil ubicar programas de ejecutivos de negocios o postítulos de ingeniera comercial en los cuales los ancianos ni siquiera merecen una mención dentro del idílico mundo estadístico. En tanto, los jóvenes profesionales aun útiles en la masa trabajadora son sometidos a un endeudamiento constante, exigido para no marginarse del éxito económico y social, que significa ser parte de los jaguares35 de Latinoamérica. No se habla de la precariedad de la vida, o de las pesadas mochilas que estudiantes universitarios deben cargar por el resto de la vida, similares a un crédito hipotecario; se habla de buscar nuevas formas de endeudamiento.

Todos los problemas en Chile son reducidos a la capacidad adquisitiva. Educación, salud, vivienda, todos derechos básicos fundamentales dependerán del respaldo económico que posea cada individuo. Lipovertsky en La felicidad paradójica, ya describía esta característica del modelo económico:

Cuanto más mejoran las condiciones materiales generales, más se intensifica la subjetivación-psicologización de la pobreza. En la sociedad de hiperconsumo, la situación de precariedad económica no engendra sólo a gran escala nuevas vivencias de privaciones materiales también propaga sufrimiento moral, la vergüenza de ser diferente, la autodepreciación de los individuos, una reflexividad negativa. La brusca reaparición de la infelicidad exterior avanza en sentido paralelo a la felicidad interior o existencial. (Lipovetsky, 2017: 189)

En otra de las tan poco acertadas declaraciones de Piñera durante estos días de movilizaciones, se refirió al "lumpen". Individualizados como un enemigo poderoso, un ejército de vándalos a los que solo les interesa el bien personal. Más allá de lo cercano que dichos adjetivos puedan sonar en su sector político, es cierto que, dentro del contexto de las manifestaciones, sí se han desarrollado hechos de violencia. Y con esto me refiero a la violencia explícita casual causada por grupos denominados "lumpen" por el mundo político, a la violencia sistemática y organizada del Estado, ejercida a través de la violencia descontextualizada, excesiva y punitivo militar practicada fuera de cualquier marco regulatorio por partes de fuerzas armadas. Dentro de esta episteme de la violencia que ha tenido lugar en Chile durante el estallido social es bueno separar e identificar sus diferentes formas.

Este "lumpen", denominado por ministros y tan estigmatizado por parte de matinales y noticieros, dentro del capitalismo gore, recibe la denominación de sujetos endriagos, grupos sociales que "se caracterizan por combinar la lógica de la carencia (círculos de pobreza tradicional, fracaso e insatisfacción), la lógica del exceso (deseo de hiperconsumo), la lógica de la frustración y la lógica de la heroificación (promovida por los medios de comunicación de masas) con pulsiones de odio y estrategias utilitarias. Resultando anómalos y transgresores frente a la lógica humanista" (Valencia, 2010: 87). El discurso del Presidente buscó hacer hincapié en el actuar de estos grupos humanos. Objetivándolos, en un esfuerzo por distanciarlos de la masa ciudadana. Los medios de comunicación, especialmente televisoras, en su función de herramientas de control, enfatizaron sus reportajes en el saqueo y pillaje de cadenas de supermercados, entre otros, buscando reavivar recuerdos de escases utilizando el actuar de estos grupos marginales para justificar a las fuerzas armadas en las calles. El actuar de estos sujetos endriagos es evidentemente reprochable, pero la sociedad civil olvida temas importantes frente al actuar de estos grupos. La violencia constituye su única forma de expresión frente al abandono estatal. Estas comunidades viven en la periferia, están sometidos a discriminación sistemática, tienen trabajos y viviendas precarias, y sus comunas están infestadas por flagelos como la delincuencia y la droga. Su comportamiento es una expresión del abandono estatal y social, y son en cierta medida la máxima expresión de la destrucción de la educación pública, el abandono y la segregación.36 Bilbao señala que:

Estas condiciones acentúan, en el dominio civil y político, importantes diferencias en los riesgos que los individuos establecen frente a la vida y la muerte. Las masas de excluidos reflejan estas antinomias, pudiendo encarnar lo denominado humano en su desnudez más vulnerable, ocupando los espacios que la política nazi denominaba: franjas de existencia infrahumanas (Untermenschen). (Bilbao, 2018:100)

El estado moderno des-subjetiviza sujetos e identidades para mantener a estos cuerpos en la precariedad y así cumplir con la acomodaticia de control social y la regulación de masas mediante el miedo. El poder ejecutivo buscó en la respuesta que estos sujetos endriagos tuvieron ante el estallido social un chivo expiatorio, para el uso desmedido de la fuerza por parte del Estado. Situación evidenciable en las elecciones discursivas de la Primera Dama Cecilia Morel, cuando hablaba de invasión extranjera o alienígena37. La búsqueda desesperada de una otredad a la cual culpar por sus falencias. Sin embargo, la estrategia discursiva del ejecutivo volvió a fallar, las demandas sociales son tan claras, y el cansancio ciudadano tan profundo, que simples juegos discursivos y manipulaciones mediáticas no fueron suficientes para aplacar el ánimo de las marchas. Sí, es cierto, hubo saqueos y violencia generalizada, pero la primera pregunta en cualquier análisis serio debería ser por qué ante situaciones de caos (terremotos, incendios y protestas), la sociedad chilena más precarizada responde de esta manera: ¿cuál es la responsabilidad del Estado en todo esto?

Las decisiones de las cúpulas políticas, por otra parte, se ampararon en el campo de la guerra decretando un estado de emergencia, con el consiguiente despliegue de fuerzas militares en distintas ciudades. Situaciones que terminaron únicamente por engendrar más violencia. Así como también lo hizo el profundo sesgo mediático presentado durante los primeros días (y hasta el día de hoy) por los canales de televisión38. Si bien es cierto que estos grupos de sujetos endriagos vandalizaron y pusieron en un estado de alerta a la población, su actuar es minoritario en comparativa al estado de alerta provocado por el desproporcionado actuar de los agentes del Estado. Alcanzando cifras escandalosas de heridos y detenidos, el saldo hasta ahora no esclarecido de compatriotas fallecidos y denuncias de apremios ilegítimos, vulneraciones de derechos humanos y vejaciones sexuales. El bio-poder en su máxima expresión, reconfigurando el espacio social en campo de batalla. La dinámica de la violencia termina apoderándose del territorio a modo de estrategia "democrática" en la cual el restablecimiento del "orden social" se concibe como única prioridad por parte de las esferas gobernantes, cuya preocupación es reactivar el mercado y el flujo de dividendos, más allá de entregar respuestas a las demandas. El disciplinamiento de una ciudadanía rebelde que debe subordinarse, a costa del cuerpo propio, al proyecto económico del país.

Cuando la población dice "Piñera está tratando al país como una empresa" efectivamente está en lo correcto. Esa es la lógica a la que responde, y esa es la lógica con la cual responde su gabinete. Y una parte mayoritaria del Congreso. Al anclarnos en el sistema liberal, los individuos estamos solos, el Estado no plantea un asistencialismo o una visión de sociedad: solo somos consumidores. Consumidores frente al mercado. Los ejemplos sobran: las posibilidades de ascenso social y las oportunidades de trabajo responderán a una red de contactos, a la cual tampoco podrás acceder si no se tuvo la oportunidad de pagar por una educación de calidad. Y qué decir de los casos de enfermedades. La mayoría de la clase trabajadora, al verse enfrentada a enfermedades catastróficas, debe recurrir a préstamos, bingos y beneficios, intentando sortear con dignidad las condiciones de negociación que impone el mercado. Dependiendo la red de protección personal, ciertas enfermedades pueden significar la ruina familiar o derechamente la muerte. El modelo neoliberal, la privatización de recursos y la falta de proteccionismo estatal son la génesis de la revolución social chilena. Puntos que Mario Amorós explicó con claridad recientemente en La 2 Noticias de RTVE39: "La violencia que expresan estos modos de existencia es también el correlato inverso de los poderes políticos y económicos que creen establecer, en este punto de la historia, una concepción relativa al hombre que lo supone en el mismo orden de los objetos y no en una relación con ellos" (Bilbao, 2018: 98). En este sentido, el concepto de dignidad cobra relevancia, en primer lugar, por convertirse en la consigna de la demanda social y, en segundo lugar, por la conceptualización de antítesis que la palabra adquiere, a la vez que padecemos la reificación de los individuos, como recursos.

Aquella futilidad de la vida humana no es nueva para el Estado chileno y ejemplos sobran. El caso del Sename40 es paradigmático: más de mil niños muertos en centros de acogida estatal. El Sename subsidia centros privados, en el cual cada niño resulta ser un indicador para el administrador del centro. Es decir, cada niño no es un individuo, sino más bien un aporte económico. El sistema de los colegios es similar, en el cual los indicadores de asistencia o permanencia significan para el sostenedor (eufemismo de dueño) lucrativos ingresos por parte del Estado.

La necropolítica como paradigma del Estado ha estado presente en Chile desde el regreso a la democracia. La diferencia es que a raíz de las revueltas sociales esta se hizo visible tanto a nivel discursivo como físico. La lógica punitiva del Estado de castigar la revuelta y las demandas ciudadanas no es otra cosa que la búsqueda por mantener el edificio epistemológico del libremercado, amparado en la lógica neoliberal más despiadada. Sabemos cuáles son las respuestas gubernamentales ante los cuestionamientos sociales; lo vimos en Aysén el 2012,41 y lo vemos a diario en la región de la Araucanía.

El ejercicio de bio-poder es sistemático organizado y soterrado. Funciona de manera implícita y la sociedad chilena, al intentar cambiar el statu quo en el cual se encontraba, se vio enfrentada a un cambio en el accionar de ese poder evidenciado en la búsqueda de leyes que faciliten el coaccionar y control de la ciudadanía, como lo es el trámite que busca que FFAA puedan proteger infraestructura crítica saltándose la tramitación del estado de excepción, o la denominada ley anticapucha,42 y sus responsabilidades penales en contra de manifestantes. Se operó un traslado del estado de deshumanización impuesto por el mercado, y las condiciones de vida en Chile, a una materialización del bio-poder en cuerpos militares fuertemente armados. Hoy la necropolítica se hace visible, no obstante, siempre ha estado ahí. Ahora, la pregunta es cómo guiar nuestra energía para acercarnos a ser ese oasis que decimos ser; es el momento de enfrentar y cuestionar el modelo y por sobre todo interpelar a nuestras instituciones, exigiéndoles responsabilidad y estar a la altura. Intentando rescatar a este Estado famélico que se muestra incapaz y que acaba de perder el último recurso que le quedaba por explotar: la vida de sus ciudadanos.

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1 Por ejemplo, "El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 2004) ha puesto el acento en los fenómenos que lesionan a la democracia en América Latina 'desde fuera' (la pobreza y la desigualdad, el déficit del Estado de derecho, la ciudadanía incompleta); o en el comportamiento de las élites (de los medios de comunicación y de los partidos políticos)". (Woldenberg, 2012: 100).

2Según un estudio realizado por un equipo multidisciplinario de la Universidad Católica Andrés Bello, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Central de Venezuela, se estima que han salido del país entre 3 a 4 millones de venezolanos, de los cuales el 80 % emigraron entre el 2016 y el 2017, indicador que se anuncia aún con más aumento para el 2018 (ENCOVI, 2017). (Dekocker, 2018: 293).

3"Los recientes datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), al 11 de septiembre de 2018, presentan una situación cuasi catastrófica de hambruna en Venezuela, donde prácticamente el 10 % (9,48 %) de los 39 millones está subalimentada, es decir, en situación de hambre. Esos 3,7 millones en situación de hambre, según las estadísticas de la FAO, entre el 2015 y el 2017, es casi cuatro veces más que entre el 2010 y el 2012". (Eguren y Koechlin, 2018: 15).

4Grimaldi, I. (16 de octubre de 2019). "Argentina registra su inflación más alta del año". CNN Español. Recuperado de https://cnnespanol.cnn.com/2019/10/16/alerta-argentina-registra-su-inflacion-mas-alta-del-ano/

5The New York Times. (22 de julio de 2019). "¿Por qué hay protestas en Puerto Rico?" The New York Times. Recuperado de https://www.nytimes.com/es/2019/07/22/espanol/ america-latina/protestas-puerto-rico.html

6Manetto, F. (15 de octubre de 2019). "Las protestas indígenas en Ecuador ahondan el conflicto entre Lenín Moreno y Correa". El País. Recuperado de https://elpais.com/ mtemacional/2019/10/15/america/1571090701_397058.html

7Cooperativa.cl (9 de octubre de 2019). "Presidente Piñera: Chile es un verdadero oasis en una América Latina convulsionada". Cooperativa. Recuperado de https://www.cooperativa. cl/noticias/pais/presidente-pinera/presidente-pinera-chile-es-un-verdadero-oasis-en-una-america-latina/2019-10-09/063956.html

8CNN Chile (21de octubre de 2019). "Piñera: 'Estamos en guerra contra un enemigo poderoso'". CNN Chile. Recuperado de https://www.cnnchile.com/pais/pinera-estamos-en-guerra-contra-un-enemigo-poderoso_20191021/

9En el sitio web del INDH se puede constatar el explosivo aumento de la violencia en relación al avance de los días. En el reporte del 21-10-19 (22: 30 horas) se constataban 1420 personas detenidas y 84 heridas por arma de fuego. En el reporte siguiente fechado 31-10-19 (23:00 horas), las personas detenidas ascendían a 4271, heridas 1305, destacando a 146 con heridas oculares, a la vez que se habían desarrollado 167 acciones judiciales. Fuente: https:// www.indh.cl/ [Reporte de Estadísticas INDH].

10La masacre del "mitin de la carne" (22-27 de octubre de 1905), ocurrió durante la presidencia de Germán Riesco Errázuriz. La escalada de violencia tuvo lugar a raíz de la reacción, por parte de la ciudadanía, al alza de los impuestos de la carne importada, generando en Santiago una ola de violencia que terminaría con un saldo de entre 200 y 250 víctimas.

11La Matanza de Plaza Colón (6 de febrero de 1096), nuevamente ocurre un hecho de sangre periodo en el presidencial de Riesco. En Antofagasta grupos de caldereros del Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB), impulsados por el apoyo de las mancomunales obreras de Chile, realizaron una paralización exigiendo ajustes en el horario laboral. El día seis de febrero, y al encontrarse un grupo de alrededor de dos mil huelguistas, fueron acribillados en conjunto por un grupo civil (guardia del orden) e infantes de marina. Según señala Recabarren Rojas ""El tiroteo —informó 'El Industrial' (13/02/1906)—fue nutridísimo y duró tres minutos, al cabo de los cuales las autoridades pudieron darse cuenta de la horrible matanza". En resumen, las cifras indican que 48 personas fueron muertas, cifra que aún se discute". (Recabarren Rojas, 2002: 92). Algunos medios señalan que el número de víctimas podrían encontrarse entre los sesenta y trescientos asesinados: "Según las cifras que se manejan, se estima que fueron entre 50 a 60 personas asesinadas, pero ese número se discute hasta ahora, ya que otras fuentes hablan de 300. Hasta el día de hoy no se han podido encontrar registros oficiales que den cuenta de las personas que fueron acribilladas en la matanza de la Plaza Colón. Tras la masacre, durante la noche se realizó el levantamiento de los cuerpos que fueron llevados al cementerio, pero las autoridades y prensa de la época ocultaron el número real de víctimas y heridos". Gallardo. (2019). "La historia de la matanza en la Plaza Colón de Antofagasta". El Regionalista. Recuperado de https://regionalista.cl/la-historia-de-la-matanza-en-la-plaza-colon-de-antofagasta/

12La conocida Matanza de la Escuela Santa María de Iquique, ocurrió en el Gobierno de Pedro Montt, y estuvo a cargo del General Roberto Silva Renard, relacionado con otros hechos de sangre como la Masacre del Mitin de la Carne o la Masacre de Valparaíso. Lo hechos ocurridos el 21 de diciembre de 1907 tuvieron lugar a partir de una serie de huelgas de parte de los trabajadores de oficinas salitreras que pedían cambios en las condiciones de trabajo: "El número de víctimas del tiroteo ha sido hasta hoy, objeto de controversias. Mientras cronistas e historiadores han elevado progresivamente el número de fallecidos para generar impacto, las versiones oficiales contemporáneas lo minimizaron, por razones inversas, cayendo también en contradicciones notables. Mientras Silva Renard apuntaba 140 muertos y heridos, Eastman contó 243, y el Promotor Fiscal 271, el abogado de los inculpados, en rebeldía y encarcelados, apuntaba 800 muertos y cuatrocientos heridos en hospitales. Semanas después, el diario 'El Tarapacá' contaría 264 víctimas. El director del hospital elevaría a cifra a 280. Por su parte, Pedro Opazo, encargado de una de las ambulancias que llegó a la escuela, contó 213 cadáveres y más de 200 heridos. 'El Mercurio' de Antofagasta, finalmente, señalaría 210 muertos y 400 heridos" (Donoso, 2009: 76). Si bien el número total de víctimas nunca fue esclarecido del todo, en la memoria colectiva siempre se señalan un total de entre 2000 y 3600 fallecidos.

13El 27 de julio de 1920 la Federación Obrera de Magallanes, en Punta Arenas, fue asaltada y destruida, asesinando en el proceso a un número indeterminado de militantes. Los hechos aun en la actualidad no son esclarecidos del todo. Recomendamos: http://www.archivochile.cl/Ideas_Autores/rodriguezml/rodriguezml0001.pdf

14La Masacre o Levantamiento de Ránquil es un hecho poco conocido, ocurrido durante el segundo periodo presidencial de Arturo Alessandri Palma. Los sucesos tienen lugar en el mes de "abril de 1934 en la localidad de Ránquil, IX región de la Araucanía, cuando miles de inquilinos que protestaban en defensa de las tierras que les habían sido entregadas por el gobierno en 1928 fueron violentamente reprimidos por la fuerza pública" (Memoria Chilena, 2016). En esta matanza fueron asesinados al menos 70 campesinos (Vogel, 2016: 38)

15"Bajo la presidencia de José Joaquín Pérez, se le da el respaldo a Cornelio Saavedra para comenzar los planes de ocupación efectiva de la adjudicada Provincia de Arauco. Esta consistía en ir corriendo la línea que demarcaba la frontera, que estaba representada en el río Biobío, y a su paso ir construyendo fortificaciones militares y asentamientos civiles con gobiernos militares. Respecto a esto, una ley del 4 de diciembre de 1866 permite la fundación de poblaciones en territorios indígenas y regula la enajenación de terrenos. Además, el Estado se coloca como propietario de los terrenos que estime convenientes para el establecimiento de poblaciones, estimulando a los indígenas para que pasen a residir en ellas. También se delimitan territorios indígenas y son otorgados títulos de merced a los propietarios de los mismos. Una vez más, la intención de inculcar a cualquier precio a la propiedad privada en el sistema cultural mapuche" (Sosa, 2015: 9).

16"En Chile las concesiones comenzaron en 1883 y para 1890 el gobierno ya había cedido el 96% de la tierra apta para la cría del lanar (52% de la superficie total de la Tierra del Fuego chilena) mediante cuatro licencias, de las cuales tres pertenecían en los hechos a una misma compañía, la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego (SETF), propiedad de Mauricio Braun y luego sociedad Braun-Menéndez-Behety. Este mismo grupo empresarial adquirió las mejores tierras del sector argentino para la actividad pastoril entre 1897 y 1899". (Casali, 2017: 65)

17Conceptos ampliamente analizados en Vigilar y Castigar (1975) y Los Anormales. Curso del Collège de France (1974-1975).

18"La vieja potencia de la muerte, en la cual se simbolizaba el poder soberano, se halla ahora cuidadosamente recubierta por la administración de los cuerpos y la gestión calculadora de la vida. Desarrollo rápido durante la edad clásica de diversas disciplinas -escuelas, colegios, cuarteles, talleres; aparición también, en el campo de las prácticas políticas y las observaciones económicas, de los problemas de natalidad, longevidad, salud pública, vivienda, migración; explosión, pues, de técnicas diversas y numerosas para obtener la sujeción de los cuerpos y el control de las poblaciones. Se inicia así la era de un 'bio-poder'" (Foucault, 2007: 169).

19Recomendamos el documental Chicago Boys (2015), de los directores Carola Fuentes y Rafael Valdeavellano. https://www.imdb.com/title/tt4123562/

20La estratificación del espacio social, por ejemplo, provoca en los ciudadanos una percepción respecto a su lugar en la ciudad. Percepción que incide en el tipo de trato y calidad de servicios a los que pueden acceder. Influyendo considerablemente en la calidad de vida: "La evidencia muestra además que los lugares en que más recurrentemente se reciben malos tratos son el trabajo, los servicios de salud y la calle. La calle ocupa un lugar especial en el imaginario de la desigualdad, porque allí se perciben no solo las diferencias en infraestructura sino la posibilidad de vivir en barrios más o menos seguros, más o menos violentos, más o menos limpios. [...] se observó, en la ciudad de Santiago, que en todos los niveles socioeconómicos las personas están determinando constantemente si el lugar por el que transitan corresponde o no a su grupo de referencia. Hay barrios, calles, espacios que son propios y los hay ajenos: para los habitantes de la ciudad existe siempre 'otro Santiago', el de los otros". (PNUD, 2017: 27).

21La desigualdad no solo se evidencia en la conformación del espacio social, y la forma en que la ciudadanía se desenvuelve en el territorio, sino también en aspectos educativos y políticos. Por ejemplo, es común que las "desigualdades socioeconómicas se traduzcan en diferencias de representación de los grupos sociales en los espacios de decisión. Con datos de la trayectoria escolar y universitaria de parlamentarios y ministros se puede ilustrar las marcadas diferencias entre su composición socioeconómica y la de la ciudadanía a la que deben representar. Cerca del 75% de los ministros, el 60% de los senadores y más del 40% de los diputados del período 1990-2016 asistió a colegios de elite, estudió carreras universitarias de elite, o ambas cosas". (PNUD, 2017: 40)

22Aravena, S. (15 de enero de 2019). "Cepal confirma alta concentración de la riqueza en Chile: el 1% más acaudalado es dueño del 26,5% del PIB". La Tercera. Recuperado de https://www.latercera.com/pulso/noticia/chile-uno-los-paises-la-region-donde-mas-cayo-la-pobreza-2012-2017/485579/

23El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). Coeficiente de Gini. (s.f.). En Wikipedia. Recuperado el 28 de Enero de 2020 de https://es.wikipedia.org/wiki/Coeficiente_de_Gini

24El indicador está disponible en: https://data.oecd.org/inequality/income-inequality.htm#indicator-chart

25"En 2015 el coeficiente de Gini alcanzó el 48% en Chile, mientras que casi todos los países miembros de la OCDE marcan por debajo del 35%, y en la mitad de ellos es inferior al 30%. De esta manera, los avances obtenidos en los últimos quince años son insuficientes para reducir las grandes brechas de ingresos que hay entre los estratos sociales" (PNUD, 2017: 98).

26"Chile sigue siendo un país de elevada desigualdad. En 2015 la mitad de los trabajadores asalariados obtuvo un salario por debajo del ingreso requerido para que un hogar de tamaño promedio no sea pobre ($ 343.000), y la razón por la cual la tasa de pobreza no es más alta es porque en la mayoría de los hogares hay más de un perceptor de ingresos" (PNUD, 2017: 77).

27"El Problema / Ríos en Peligros". Recuperado de http://www.msnbc.msn.com/id/39625809/ns/world_news-americas/

28Cooperativa.cl. (26 de septiembre de 2019). "Declaran desierto remate de las aguas del Río Queuco en el Alto Biobío". Cooperativa. Recuperado de https://www.cooperativa.cl/ noticias/pais/region-del-biobio/declaran-desierto-remate-de-las-aguas-del-rio-queuco-en-el-alto-biobio/2019-09-26/100919.html

29"En Chile el endeudamiento por motivación de Mayor Consumo o de Pagar Deudas Previas está asociado a hogares con menor ingreso, mayor riesgo de desempleo y también mayor probabilidad de pérdida de empleo si se está actualmente empleado. Esto confirma que son las familias con mayor riesgo de eventos negativos las que utilizan la deuda como instrumento de manejo de problemas Corrientes" (Madeira, 2015: 100).

30A. y J. Sallaberry, J. P. (15 de enero de 2019). "Maldita tarjeta: créditos y deudas en el ojo del estallido social que remece a Chile". Ciper. Recuperado de https://ciperchile.cl/2019/10/28/maldita-tarjeta-creditos-y-deudas-en-el-ojo-del-estallido-social-que-remece-a-chile/

31Diario Constitucional (7 de noviembre de 2019). "Jornada laboral 40 hrs.: comparación entre Chile y los países de la OCDE y América Latina". Recuperado de https://www.diarioconstitucional.cl/noticias/asuntos-de-interes-publico/2019/11/07/jornada-laboral-40-hrs-comparacion-entre-chile-y-los-paises-de-la-ocde-y-america-latina/

32"La negociación colectiva se encuentra regulada en Chile en el libro IV del Código del Trabajo (CdT) y su contenido medular sigue correspondiendo al diseño impuesto por el Plan Laboral de 1978, concretado normativamente en el Decreto Ley (DL) N° 2.758. Esta normativa obedeció al interés del Régimen Militar de implementar un marco regulador del ejercicio de los derechos colectivos del trabajo que estuviera en concordancia y al servicio de un nuevo modelo económico de corte neoliberal, abierto al comercio internacional y en el que se promovían como verdaderos ejes centrales de su funcionamiento el derecho de propiedad, la libertad de empresa y la búsqueda por eliminar restricciones o barreras que dificultaran o encarecieran la libre iniciativa privada en materia económica" (Caamaño, 2008: 269).

33El Desconcierto (06.08.2018). Soledad, abandono y depresión: Adultos mayores de 80 años lideran suicidios en Chile Recuperado de https://www.eldesconcierto.cl/2018/08/06/soledad-abandono-y-depresion-adultos-mayores-de-80-anos-lideran-suicidios-en-chile/

34La falta de protección y abandono por parte del Estado con los adultos mayores no pareciese ser un tema exclusivamente chileno. En la actualidad, Japón ha visto una tendencia al alza en crímenes realizados por adultos mayores. El objetivo final de estos ancianos es encontrar techo, comida y cuidado, siendo la única opción al alcance de sus posibilidades la cárcel. BBC News Mundo. (31 enero 2019) ¿Por qué algunos jubilados en Japón quieren ir a la cárcel?. BBC. Recuperado dehttps://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-47077476

35El diario El Mercurio acuñó la expresión "Chile es el jaguar de América Latina" para comparar la fuerza de la pujante economía chilena con los llamados "tigres asiáticos" (Corea del Sur, Taiwán, Singapur y Hong Kong). Relea, F. (23 de Marzo de 1998) Recuperado de https://elpais.com/diario/1998/03/23/internacional/890607627_850215.html

36Cabalín, C. (30 de noviembre 2019). "El despertar de Chile en un territorio donde el Estado ya no existe: La Bandera". Ciper. Recuperado de https://ciperchile.cl/2019/11/30/el-despertar-de-chile-en-un-territorio-donde-el-estado-ya-no-existe-la-bandera/

37BBC News Mundo (23 octubre 2019). "Protestas en Chile: la controversia después de que la primera dama Cecilia Morel comparase las manifestaciones con 'una invasión alienígena'". Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50152903

38La ciudadanía ha cuestionado profundamente el rol que los canales de televisión han desarrollado durante la crisis. Existiendo algunos casos paradigmáticos. A modo de ejemplo, durante la transmisión de la primera jornada de protestas, el periodista de TVN Matías del Río, invitaba a los telespectadores a salir a defender las estaciones de metro, que en esos momentos se encontraban siendo atacadas. Otro caso que ha generado un profundo rechazo en la opinión pública, fueron los dichos de Constanza Santa María, durante el programa Tele 13 radio, la periodista, quien previamente había sido criticada por lecturas de gráficos tendenciosas, en esta ocasión, relativizó el padecimiento de las víctimas de daño ocular por parte de agentes del Estado, comparándolas con la realidad francesa. Situación que inclusive la llevó a ser desmentida por el medio FR24 News. Quijada, N. (25 de octubre de 2019) "Noticiarios son blanco de denuncias ante el CNTV: Televidentes acusan sensacionalismo y falta a la dignidad de las personas". Emol. Recuperado de https://www.emol.com/noticias/ Espectaculos/2019/10/25/965382/CNTV-denuncias-sensacionalismo.html; The Clinic (19 de Octubre, 2019). "Así fue la descabellada petición de Matías del Río: mandó a los televidentes a defender el metro". Recuperado de https://www.theclinic.cl/2019/10/19/ asi-fue-la-descabellada-peticion-de-matias-del-rio-mando-a-los-televidentes-a-defender-el-metro/; Resumen (30 de enero de 2020). "Fake news de Constanza Santa María es desmentida por medio francés". Recuperado de https://resumen.cl/Artículos/fake-news-de-constanza-santa-maria-es-desmentida-por-medio-frances; Admin (29 de enero 2020). "Ils reprochent à Constanza Santamaría d'avoir affirmé qu'en France les blessures avec des boulettes dans les yeux 'ne sont pas soumises'". Fr24 new. Recuperado de https://www.fr24news.com/fr/2020/01/ils-reprochent-a-constanza-santamaria-davoir-affirme-quen-france-les-blessures-avec-des-boulettes-dans-les-yeux-ne-sont-pas-soumises.html

39"Hablamos con el historiador Mario Amorós" (21 de octubre 2020) Recuperado de http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-2-noticias/la2n-entrevista/5417738/

40Servicio Nacional de Menores.

41En el marco de las protestas sociales ocurridas entre febrero y marzo de 2012, la entonces Directora del INDH Lorena Fries entregó informes sobre violencia policial en Aysén: "El documento, elaborado en base a la Misión de Observación de funcionarios del INDH que se trasladaron a la región, establece —entre otras conclusiones— que Carabineros 'en una actitud que ya constituye un patrón recurrente de acción, ha incurrido en actuaciones reprochables y alejadas de sus protocolos institucionales, tales como el uso imprudente y desproporcionado de lacrimógenas y perdigones de escopeta antidisturbios, dirigidos a personas y casas particulares', por lo que en el Informe se hace un llamado a adoptar medidas de fondo para evitar que ocurran nuevamente actos de este tipo" (23 marzo 2012). Recuperado de https://www.indh.cl/indh-entrega-informe-sobre-violencia-policial-en-aysen-y-solicita-desistimiento-de-la-querella-por-ley-de-seguridad-del-estado-contra-dirigentes-sociales/ A fecha del 28 de enero de 2020, el segundo informe no se encuentra disponible en el sitio web del INDH. Adjuntamos el reportaje del sitio web de 24 horas: "Las víctimas de las protestas en Aysén a cinco años del movimiento". (27 de marzo 2017) Recuperado de https://www.24horas.cl/noticiarios/reportajes24/reportajes-24-las-victimas-de-las-protestas-en-aysen-a-cinco-anos-del-movimiento-2338584

42Ley N° 21.208. Diario Oficial de la República, 30 de enero de 2020.

Recibido: 01 de Diciembre de 2019; Aprobado: 14 de Abril de 2020

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